16 nov 2006

LA PAREJA

Guadalupe Loaeza
¡¡¡¡La pareja!!!!.

Nunca antes se habían publicado en nuestro país tantos libros de denuncia en relación a la pareja presidencial. Nunca antes se había hecho una investigación tan amplia y bien fundamentada respecto a los actos de corrupción de la familia presidencial. Y nunca antes se había aprovechado la libertad de expresión para criticar la actuación de la primera dama. La lista de libros en este sentido es larga, profusa y muy reveladora. Veamos algunos títulos: Y yo por qué, de Andrés Bustamante. La Jefa, de Olga Wornat. La suerte de la Consorte, de Sara Sefchovich. La Pareja, de don Julio Scherer. La Familia Presidencial, de Anabel Hernández y Arelí Quintero. Crónicas Malditas, de Olga Wornat. Fin de fiesta en Los Pinos, de Anabel Hernández. PRIAN. Un partido bicéfalo, de Manú Dornbierer. Y Simplemente Martita, de la arriba firmante.

Por otro lado, hay que decir que también se han publicado libros autobiográficos tanto del Presidente como de la primera dama. Sin embargo, su contenido resulta tan pero tan risible, que se diría que fueron escritos por sus peores enemigos, así es que también habría que incluirlos en la categoría de libros que no hacen más que "balconearlos"; es decir, exponerlos tal y como son. Por ejemplo, en el caso de Marta, la fuerza del espíritu. La historia del nacimiento de un ideal para cambiar una nación, producto de una entrevista realizada en tres sesiones por Sari Bermúdez, la entrevistada confiesa: "Era competitiva aunque no tenía un sentido de competencia por soberbia o egoísmo. Más bien me gustaba cumplirme a mí misma, cumplirme en todo, también en el aspecto del cuidado personal; traer mis moñitos a los lados, las trenzas bien tejidas siempre con cuidado por mi nana, que se llama Esther, pero le decimos Ta. Yo siempre fui coquetilla y arregladita, me gustaba sentirme y verme bien y ser la primera en la clase...". En el cuarto capítulo, cuando su entrevistadora le pregunta acerca de la libertad, con una sencillez apabullante dice Martita: "La libertad, decía Diderot, no tiene significado porque si le asignas uno, de hecho ya la restringiste. El equivalente a esta idea en la democracia sería como dijo Krauze: sin adjetivos". Y más adelante agrega: "Mi nombre completo es Marta María y me encanta, porque como un simbolismo lo he querido asociar con la representación de dos grandes figuras del evangelio: con Marta y María. Con la Marta amorosa y con la María hacedora de cosas".

Respecto a su autobiografía Vicente Fox a Los Pinos, el Presidente confiesa en una de sus páginas: "En las fiestas mi padre se dedicaba a pedirles a las muchachas que por favor nos sacaran a bailar. Yo nunca fui noviero y cómo me casaron, sólo Dios sabe", reconoce el autor. No obstante, la primera vez que fue a una escuela mixta, confiesa: "Por supuesto que me la pasaba viendo piernas, y aunque todavía faltaban algunos años para que hicieran su arribo triunfal las minifaldas y los hot pants, si nos poníamos buzos alcanzábamos ver un poquito arriba de la rodilla, pero hasta ahí".

No hay duda de que el primer libro que causó un verdadero revuelo respecto a la primera dama fue el de La Jefa, de Olga Wornat. En tan sólo unos días se habían vendido más de 70 mil ejemplares. En esta obra, "se descubría de que los hijos de Marta repetían los excesos de los familiares incómodos". Asimismo, se señalaba "de que la esposa del Presidente tiene un poder real sobre las instituciones del Estado sin haber sido electa para ningún cargo". Igualmente se afirmaba que "Fox es el principal factor de distracción de la opinión pública, pero lo es a costa del achicamiento de la figura presidencial". Y en la cuarta de forros se leía: "Que nadie espere una cándida historia escrita bajo las normas de lo políticamente correcto ni la radiografía de la cara oculta del poder, porque en estas páginas se desdibujan las fronteras entre lo público y lo privado. En el México de la transición, la pareja presidencial, la que prometió el cambio, esconde una vida tumultuosa, de amores y desamores, de encuentros e intrigas que nos conduce a un laberinto de pasiones desatadas e irrefrenables".

Como se sabe, la publicación de Crónicas Malditas, el segundo libro de Olga Wornat, en el cual habla con más detalle que en el primero de la corrupción en la que incurrieron los hijos de Marta, provocó lo que los diarios publicaron el miércoles 3 de mayo del 2006 que "El juez 12 de lo Civil de la Ciudad de México condenó a la periodista argentina Olga Wornat y a la revista Proceso a pagar una multa de un millón 958 mil pesos a Marta Sahagún, como responsables de haber causado daño moral a la demandante, al haber publicado detalles íntimos del divorcio religioso de Sahagún con Manuel Bribiesca Godoy.

Dice don Julio Scherer, a propósito de su libro La Pareja, que:

A Vicente Fox lo venció su clamoroso triunfo electoral. Y que después del 2 de julio del año 2000 no pudo dar un paso adelante. "Lo que siguió fue su descomposición personal, la descomposición de su liderazgo, de su gobierno, de sus relaciones personales, de su partido, de la política. Marta Sahagún, primero su vocera y más adelante su esposa, fue víctima de su propia ambición y desmesura. Lo quiso todo: el poder, la riqueza, la influencia, el brillo social, la suprema elegancia".

La familia presidencial. El Gobierno del cambio bajo sospecha de corrupción causó, como era de esperarse, muchísima polémica. En él, las autoras, Anabel Hernández y Arelí Quintero, buscaron "desentrañar muchos casos de corrupción al más alto nivel, en una institución que siempre se ha creído intocable". En él, las periodistas hablan, entre otros asuntos de la existencia de un "rancho secreto" del mandatario, de más de 300 hectáreas, en la localidad de San Francisco del Rincón, estado de Guanajuato. El libro también cita "datos" sobre "excesivos gastos" de la primera dama.

Por su parte, Anabel Hernández, en este caso autora sola de Fin de Fiesta en Los Pinos y quien diera a conocer el famoso caso del "Toallagate", escribe en su obra a propósito de uno de los hijos de Marta, y un hermano, que resultaron beneficiados con una concesión de una línea aérea llamada Avolar S.A. y que cuenta con 11 rutas en el país. Los socios son Guillermo Sahagún, hermano de Marta, y Jorge Alberto Bribiesca, hijo de Sahagún. En la contraportada se lee: "La primera dama ofrece hacer lobbying en la cabaña presidencial mientras recibe a cambio lotes de joyas, vestidos y depósitos para los trabajos 'altruistas' de su fundación".

No, nunca habíamos tenido, en nuestro país, una pareja presidencial tan iletrada y que inspirara tantas letras...

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