30/11/2009




AMLO y Marcelo y por qué estoy en tuiter



Federico Arreola.

30 de Noviembre, 2009



Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrad Casaubón no entrarán en conflicto. AMLO y Marcelo se necesitan y van a ser racionales.


En lo personal me llevo bien con López Obrador. Con Marcelo no me llevo mal, simplemente no me llevo.


El PAN ha patrocinado la rebeldía de “Juanito” para enfrentar a AMLO y Ebrard. Ebrard y la Asamblea Legislativa no deben permitir que “Juanito” y el PAN se salgan con la suya.


Lo que está en juego es mucho más importante que Iztapalapa, que el Distrito Federal y que las carreras de los dos políticos mencionados.


Lo que está en juego es la existencia misma de México como nación soberana.


Sólo buenos gobiernos de izquierda van a salvar a México, pero no bastan seis años. Como en México no hay reelección, la izquierda debe tener a dos buenos candidatos para ligar al menos dos períodos en el poder.


La izquierda tiene esos dos buenos candidatos presidenciales: AMLO y Ebrard, que en vez de enfrentarse deben hacer equipo porque la carrera es de relevos.


Con o sin el PRD, AMLO debe ganar la Presidencia apoyado por Ebrard en 2012. Después, con una izquierda fortalecida, Ebrard debe ser presidente en 2018 para consolidar el cambio democrático.


Ese es el proyecto, en mi opinión, y no puede haber otro.


Si el PRD colabora, se salvará este partido. Si no, nacerá una nueva organización política progresista.


En el proyecto de cambio de la izquierda para 2012 y 2018 no tienen cabida los chuchos. Por antidemocráticos y entregados al PRI y al PAN.


Ese proyecto debe ser ciudadano y tiene que comunicarse sin la colaboración de los medios tradicionales, desgraciadamente vendidos casi todos ellos.


Para eso, para participar en la comunicación alternativa de ideas democráticas, nacieron la revista el Chamuco y el sitio www.sdpnoticias.com.


Estoy en tuiter para promover a los referidos medios alternativos y otros, más comerciales, que han surgido para fortalecer la economía del proyecto, que tiene la estructura de una empresa mercantil en la que no participa líder político alguno.


Los tuiteros que no lo acepten pueden dejar de seguirme, pero estoy en tuiter sólo como una extensión de las distintas cuentas de www.sdpnoticias.com, es decir, no lo hago ciento por ciento a título personal.


Por eso, tantos ataques de los porros tuiteros pagados por el PAN en mi contra: les preocupa el crecimiento de nuestro proyecto de comunicación alternativa.


Por eso, tantas calumnias relacionadas con las finanzas de www.sdpnoticias.com, que vive de ventas de publicidad, que representa comercialmente a diarios internacionales, que ofrece diversos servicios de mercadotecnia, que participa en la producción de dibujos animados y que ha fundado sitios de espectáculos y de negocios en crecimiento, inclusive fuera de México, y que pronto participará activamente en el periodismo deportivo.

Estamos luchando duro por darle forma comercial a un proyecto de comunicación alternativa que, sin duda, cae en la categoría de periodismo militante. Porque militamos en la causa que nos tiene que llevar a salvar a México. Actuamos de acuerdo a nuestras convicciones: pensamos que si continúa el PAN en el poder, la nación no sobrevivirá. Y si vuelve el PRI, será todavía peor.




¿Por que ahora los merolicos de televisa y azteca se están volviendo tan criticos del sistema ? simple : por la sencilla razón d que Calderón ya no les sirve para nada y además los poderes fácticos encabezados por televisa , ya decidieron que el próximo presidente será el priista Peña Nieto .

Normalmente los merolicos de televisa , de azteca y de telefórmula , etc. no critican al gobierno en turno , hasta que sus patrones les dan luz verde , pero ni hablar , lo que hoy comenta denise en su columna es la pura verdad y por eso aqui lo publicamos :





Denise Maerker
Atando cabos
30 de noviembre de 2009





Redadas


Las cifras no mienten. En los últimos tres años, de 226 mil 677 personas detenidas por delitos contra la salud, 75% han sido liberadas antes incluso de ser presentadas ante un juez. Sólo en 25% de los casos, el Ministerio Público pudo integrar un expediente con prueba del delito y presunta responsabilidad. Y eso que en nuestro sistema los jueces no son muy exigentes; es bien conocida la frase entre los abogados de que “a nadie se le niega un vaso de agua ni una orden de formal prisión”. Pues ni así.
La actual lucha en contra del narcotráfico y del crimen organizado consiste fundamentalmente en una serie de redadas organizadas con más o menos —generalmente menos— buena información, en zonas y lugares donde se sospecha que viven, trabajan o se frecuentan personas ligadas al crimen organizado. Son redadas porque no discriminan.

La Policía Federal y/o el Ejército detienen a todos los que encuentran en la boda, el restaurante o la sede policiaca para conducirlos sin orden de aprehensión y, por supuesto, sin haberlos descubierto en flagrancia a algún lugar para ser interrogados. El procedimiento de detención, traslado y presentación es cuidadosamente grabado y enviado a los medios para que sea exhibido de forma inmediata. Se pretende crear así una imagen de policía eficaz y exitosa, y sin duda también se contribuye a agudizar la percepción de inseguridad en una población a la que se le presentan a diario en promedio 67 presuntos criminales.

Luego, ya sin cámaras y lejos de los reflectores, se interroga a los detenidos. Se busca que confiesen o de menos que colaboren. La confesión es importante porque aun en los pocos casos en que la autoridad tiene información previa sobre las actividades de los detenidos, en general son sólo dichos. La inmensa mayoría sale libre. Y eso se hace con el mayor sigilo, nada de boletines informativos ni de imágenes enviadas a los medios.

De entre las redes así lanzadas se escapan delincuentes peligrosos y se inflige un daño incalculable a miles de inocentes. En Chihuahua es ampliamente sabido que incluso los que han sido presentados ante la prensa como multihomicidas acaban en la calle o son encarcelados, pero por delitos menores. Es peligroso incluso para los elementos del Ejército y los policías que participan en las redadas y que quedan luego expuestos a una venganza. Ya ha pasado.

A la luz de estos números, la estrategia de combate al crimen organizado desplegada en estos tres años privilegia el efecto mediático por sobre la efectividad y vulnera seriamente la seguridad jurídica de todos los mexicanos.






27/11/2009



La definición



Luis Javier Garrido

El momento que vive el país en vísperas de cumplirse 100 años del inicio de la Revolución Mexicana es de una enorme gravedad, pues lo que está en disputa en estos meses y se definirá en 2012 es el proyecto de nación que habrá de ser México en el futuro, y muy difícilmente en el camino que se adopte podrá darse marcha atrás.

1. La división existente en México es ya muy honda a mitad del segundo sexenio panista, y precisamente por el desastre que han sido los dos gobiernos surgido del PAN, el discurso de la ultraderecha mexicana se ha desbocado asumiendo que al haber fracasado la reconversión gradual del Estado mexicano llevada a cabo en los últimos 25 años por la alianza PRI-PAN, es menester forzar los cambios que llevarían a que el país dejase de ser soberano y pudiese uncirse por completo al proyecto trasnacional.

2. Estas mafias se presentan todos los días como decididas a no dejar el poder y a exigir que desde ahora se acelere el proceso de desmantelamiento de la nación y se adopte plenamente el modelo neoliberal, lo que está generando nuevas tensiones.

3. La ofensiva de la extrema derecha mexicana contra las instituciones sociales, económicas y aun políticas del país es desaforada, pero sus ataques no están recibiendo, sin embargo, una respuesta suficientemente vigorosa de las organizaciones democráticas y de izquierda y ello va a ser clave de lo que va a acontecer en los meses por venir.

4. La legitimidad de esta exacerbada campaña para que el gobierno pueda culminar el proyecto de privatización de la nación es inexistente, pues Felipe Calderón no ganó la elección de 2006 y, en consecuencia, no tiene mandato para nada (a no ser de parte de los grupos mafiosos que lo impusieron y manejan) y sabe bien además que Acción Nacional sufrió una contundente derrota en las legislativas de este año, lo que confirma el repudio popular a sus políticas. Y esto se agrava porque del lado del Revolucionario Institucional, por una parte sus documentos básicos se oponen al proyecto entreguista que Salinas impulsa tras bambalinas, y por la otra en la campaña electoral de 2009 los priístas pidieron el respaldo popular precisamente para actuar en contra del proyecto neoliberal de Calderón y no para apoyarlo.

5. La tentativa del gobierno espurio de privatizar Luz y Fuerza del Centro y destruir al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) tras el asalto a las instalaciones de la compañía el 10 de octubre, y de decretar al día siguiente su desaparición, no sólo fue un acto ilegal, sino también ilegítimo. La complicidad de Beatriz Paredes (presidenta del PRI) y de Francisco Rojas (pastor de los diputados priístas) con Calderón, para evitar que la Cámara presentase una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que confirmaron el martes 24, no es sino un peldaño más en el camino del priísmo hacia su despeñadero en 2012, pues una vez más se confirma que en su mayoría no son desde hace décadas nacionalistas, sino neoliberales y entreguistas, como los panistas.

6. La extrema derecha, sin tener legitimidad alguna para ello, concibió el golpe ilegal contra Luz y Fuerza del Centro como un paso fundamental para poder imponer por completo el modelo neoliberal en México, pues hace realidad varios de sus postulados: a) constituyó la manera más expedita para entregar otra parte del sector eléctrico a las trasnacionales como vía para propiciar el control total de Washington, sobre todo el estratégico sector energético, b) le permitió desbrozar el camino para destruir el sindicato obrero más combativo del país y con ello hacer ver a los sindicatos que aún se pretendan independientes que no tienen cabida en el neoliberalismo, opuesto a ellas, y que sus días están contados, c) hizo posible el envío a los mexicanos del mensaje de que la Constitución de 1917, aparentemente en vigor, no tiene vigencia en el país y que lo que vale son los programas neoliberales de los organismos financieros internacionales, d) les va a permitir tanto a panistas como a priístas, junto con las corporaciones extranjeras asociadas a ellos, hacer enormes negocios poniendo en práctica el principio neoliberal de “la sinergia”, y por último, e) les da pie para insistir en que el desmantelamiento total de la nación, tal como se concibió ésta tras la Revolución Mexicana, es su objetivo, como ahora lo hacen sus corifeos, f) por lo que, según insisten, el proceso de privatizaciones debe proseguir tras el que creen es un impulso recibido durante el conflicto con el SME.

7. El festejo oficial del 99 aniversario del inicio de la Revolución de 1910, presidido por Calderón, fue, como era de suponerse, la ocasión para festejar sin pudor alguno su muerte y el desmantelamiento de la nación al seguirse entregando riquezas estratégicas de los mexicanos a las trasnacionales y el control de las áreas estratégicas del Estado a Washington, como están festejando los académicos asociados al modelo neoliberal.

8. La andanada que se está dando al concluir 2009 no es nada más, por lo mismo, contra “la Revolución Mexicana”, sino también contra la Constitución de 1917 y las instituciones surgidas de ella, por lo que estos grupos minoritarios lo que celebran es desde el fin de México como un país soberano hasta la cancelación de los derechos sociales a la tierra, al trabajo, a la educación laica y gratuita, a la salud, a la seguridad social, y la desaparición de los organismos destinados a procurar su satisfacción.

9. La ultraderecha mexicana ha perdido ya toda vergüenza y exige, a contracorriente de lo que acontece en la mayor parte de los países de América Latina, que México se vaya de bruces a los brazos del neoliberalismo (aunque éste haya fracasado), y lo mismo en la explanada de Los Pinos el sociólogo Roger Bartra preconizó el día 20, ante los aplausos de Felipe y de sus amigos, que hay que destruir por completo el legado de la Revolución, que Jorge G. Castañeda y Héctor Aguilar Camín sostienen, en el número más reciente de Nexos (noviembre), que mirar al futuro es abrazar con fuerza el ya viejo y fracasado modelo neoliberal, por lo que hay que arrojar al cesto de la basura a la soberanía, al nacionalismo, al sindicalismo y a las instituciones sociales: lo mismo que llevan años diciendo los locutores de Tv Azteca y Televisa.

10. El debate sobre el futuro del país está abierto y debe darse, por consiguiente, desde los sectores populares con argumentos, pero también con acciones, pasando de una actitud defensiva hacia una postura congruente con las luchas históricas del pasado.






Democratización secuestrada



Víctor M. Quintana S.

Lo volvieron a hacer. Como lo hicieron para nombrar al presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Así lo están operando para la postulación de un nuevo ministro de la Suprema Corte de Justicia: voltean la espalda a las propuestas ciudadanas. Los grupos dominantes siguen siendo los grandes autores de las malas noticias en este país: crisis económica, violencia, atropello a los derechos de los trabajadores, secuestro del proceso de democratización.

Decenas de organizaciones sociales de todos tipos y de ciudadanos en lo particular nos pronunciamos por que en la terna para elegir nuevo ministro de la Suprema Corte de Justicia, que habría de presentar Felipe Calderón, figurara Jorge Fernández Souza. Abogado, académico, administrador público, investigador, luchador con la ley en la mano al lado de los movimientos populares, de los trabajadores. No fue por amiguismo o por espíritu de grupo, aunque sí, tal vez, por espíritu de clase.

Y es que no creemos en que la ley funcione igual para todos y para todas. Por más que su letra sea la misma, su interpretación depende mucho del lugar social desde donde se lea, se juzgue y se aplique. Por ejemplo, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación hubiera variado mucho su resolución en el sentido de que “sólo hubo un poquito fraude” en las elecciones de 2006, si ese proceso electoral no lo hubieran leído magistradas y magistrados desde el poder establecido, desde el miedo de los poderosos a López Obrador. Cuando la ley se lee desde el poder es como tratar de ver un bosque teniendo una gigantesca sequoia enfrente. Porque pensamos que juzgar desde abajo, que ver la ley desde la perspectiva de los trabajadores es un punto de vista mucho más adecuado para emitir cualquier tipo de juicio, por eso propusimos a Jorge Fernández Souza para ministro de la Suprema Corte de Justicia. Por cierto, con resolutivos como el que la Corte acaba de emitir ratificándole a la Cofetel –controlada por Televisa– la facultad de otorgar y retirar concesiones de radio y televisión, lo que menos revela la propia Corte es su carácter de suprema: por encima de todos los grupos e intereses, sólo subordinada al interés general.

Con esta elección de quien será nuevo ministro de la Corte se consolida un modo de construir los poderes públicos y los organismos autónomos que sabotea la transición a la democracia. Si bien el pueblo de México luchó fuerte y derramó sangre por tener un sistema republicano, de división de poderes; si bien luego volvió a luchar para darle sustancia y extirpar la simulación de ese sistema y por construir nuevos organismos como los de derechos humanos, los electorales y los de transparencia, esas luchas se están viendo traicionadas en la manera cupular, gremialista como se elige a quienes formarán parte de ellos.

Lo vimos con el Consejo del IFE en 2003: el reparto bipartidista de consejerías dio al traste no sólo con el prestigio del instituto, sino también con la confiabilidad de las elecciones de 2006. Lo acabamos de ver con la elección del presidente de la CNDH: el continuismo, el patrimonialismo del presidente saliente, las presiones clericales se impusieron sobre las propuestas de las organizaciones sociales y derechohumanistas.

No hay verdadera transición y la democracia no se consolida porque lo más que se ha logrado en los poderes públicos es una rotación acotada de elites. Hace casi un cuarto de siglo François Xavier-Guerra realizó un espléndido trabajo de reconstrucción de la estructura de privilegio, compadrazgo y compromiso que sostenía el antiguo régimen porfirista. Habría que actualizarlo ahora con la estructura –no mucho mayor cuantitativamente– de poder que hace posible el atascamiento de la democracia en nuestro país.

Así, los gremios, los grupos de poder, las cúpulas partidistas secuestran nuestra incipiente democracia, le ponen grilletes, la sustraen a la participación y al escrutinio ciudadanos. Pasamos de la postulación por dedazo presidencial a la postulación por dedazo de los conciliábulos de interés. La ciudadanía rescata la democracia de las garras presidencialistas para que luego se la arrebaten los tentáculos de las mafias.

No por nada soplan en la República entera vientos de insubordinación. No de las izquierdas contra las derechas ni de unos partidos contra otros. Sí de una sociedad agobiada y agraviada contra los grupos de privilegio fundados en el dinero, en el poder político o en el manejo mafioso de los organismos que, se supone, deben ser pilares de la democracia.

In memoriam, Irma Campos Madrigal, mujer, luchadora, feminista, izquierdista, por tautológico que parezca




26/11/2009




¿El nuevo fraude en Gobernación..?










.• El juguete de Genaro
• Ahí viene La Güeraaaaaaaa….

No hay peor político mi estimado, que aquél sordo a las voces del pueblo. Maravillosa la transparencia del (des)gobierno de las manos limpias que ahora nos obsequia (for thanksgiving..?) —después de esconder en un rinconcito tenebrosón del PEF una partida superior a mil millones de pesos en pleno shock económico para la mentada Cédula de Identidad— que la ganadora de la licitación es la empresa Smartmatic International Holding la que se lleva una parte del cuantioso botín.

Lo atractivo es que el despacho de Gómez Mont siguió el ilustre manual del ife (con minúsculas) con su polémica licitación de 24 mdd para Grupo de Tecnología Cibernética SA de CV y su monitoreo que no funcionó y que hasta hoy ha sido incapaz de mostrar un solo resultado de la jornada electoral. Ahora Bucareli entrega a una empresa incorporada en Curazao y fundada con un capital de seis mil dólares por un grupo de ciudadanos venezolanos, que además está bajo la lupa del FBI, y que ha sido señalada por corrupción al pagar millonarias “mordidas” a funcionarios del presidente Hugo Chávez para la obtención de contratos. Y el pulcro procedimiento de adjudicación sucedió —como todo lo que acompaña a este (des)gobierno— ante inconformidades de otras empresas...

¡Chingón!

El asuntito no es menor ya que Felipe está presionado para llevar adelante este nuevo sistema de control y utilizarla haiga sido como haiga sido como nuevo fraude, perdón, como instrumento electoral en el 2012, yes?

Las afirmaciones de Fernando abundando de que hay un consenso de los partidos políticos (?) para garantizar el derecho de los mexicanos a identificarse frente a los demás (!) supone que, haciendo honor al exitoso sexenio, estamos perdidos en la emoción del limbo. Se necesita una dosis de descaro para que Gobernación hable de transparencia cuando el billete para este nuevo juguete se escondió en las entretelas del botín fiscal.

Aunque ya es popular que el cinismo sea parte de la Acción Responsable en tres años en el poder (del no poder). Basta escuchar a la figura más controvertida del gabinete, Genaro García Luna, para constatar que su nuevo artefacto policiaco será usado con tintes políticos o quizá el secretario (con minúsculas) olvidó su táctica (esa sí que exitosa) para incorporarse al gobierno de Vicente Fox.

Lástima que Genaro tenga algunos problemitas en puerta. La confianza en su institución es... nula por parte del gobierno de los Estados Unidos. La misma que sigue infiltrada y es, según simpáticos y recientes documentos, totalmente Beltrán Leyva. Esa banda de revoltosos que tiene un original hilo conductor en el secuestro de Fernando Martí. El mismo caso que tiene a Genaro inquieto por la suerte de su ex colaboradora Lorena González, o sea, La Lore... identificada por el escolta, que se presumía mataron, como la responsable del retén donde secuestraron al joven.

Con la reciente muerte de Sergio Humberto Ortiz, El Apá, su abogado Rodrigo Higuera utilizó el deceso para litigar a favor de la mentada Lore, pero al desinflarse sus débiles acusaciones mediáticas mi estimado, anunció ayer en boletín de prensa de la SSPF, no, no... sorry, en escueto boletín que, but of course, se hace cargo de la defensa de la ex funcionaria de Genaro e íntima amiga de Facundo Rosas y que tiene pruebas contundentes de su inocencia.

¡¡¡Awesome..!!!

El defensor de la comandante Lore cuenta ya con (la complicidad) pruebas contundentes. Cuando lo único contundente y que está en la investigación es que La Lore y El Apá se conocían. Y que ambos (dos), según el expediente, son miembros de la banda de La Flor, la misma donde convergen poderosos intereses que trastocan la SSPF. El mismo file que ha sido estudiado y analizado en Los Pinos y que coloca a Genarito & advisors en una compleja situación que necesita urgentemente de una de sus distinguidas (simulaciones) producciones…

La anunciada en este espacio hace lunas: la conferencia de prensa donde se anunciará ¡la captura de La Güera cacariza que estuvo en el fatídico retén! (aplausos) y así absolver a La Lore, la cual tiene historias muy simpáticas que contar. Lástima que su flamante abogado se equivoque al decir que se va desmentir a la PGJDF en este escalofriante caso cuando la “desmentida” es al testimonio del escolta —que intentaron matar— del hijo de Alejandro Martí a quien ejecutaron.

Lo peligroso de este caso my friend, es que García Luna sabe que está jugando su resto. Lo interesante es que Alejandro Martí y su círculo…también.

gomezalce@aol.com











La impunidad como estrategia política






JULIO SCHERER IBARRA


La corrupción en México crece sin freno de gobierno en gobierno, en binomio con la impunidad. Ambas, corrupción e impunidad, son causa y efecto en sí mismas y son utilizadas para gobernar de acuerdo a los intereses de grupo. A partir de un riguroso análisis jurídico, el abogado Julio Scherer Ibarra explora este fenómeno, que es ya una estrategia consustancial al quehacer público nacional, en el libro Impunidad. La quiebra de la ley. Y ofrece cuatro ejemplos emblemáticos de corrupción impune: el enriquecimiento inexplicable de Arturo Montiel; el conflicto de intereses de Juan Camilo Mouriño; las irregularidades dolosas en la investigación del caso Zhenli Ye Gon, y los actos ilícitos de César Nava a su paso por el jurídico de Pemex. De la obra, que empezará a circular en días próximos bajo el sello de Grijalbo, adelantamos aquí la Introducción y las Consideraciones finales.


















El siniestro Lozano






JENARO VILLAMIL



Priista, panista, zedillista, calderonista… Javier Lozano Alarcón sólo es leal a sus propios intereses, individuales y de grupo, en aras de los cuales no le importa transgredir la ley o enfrentarse con empresas como Telmex y Televisa, cuando le conviene. El precio es que no ha podido ser secretario de Comunicaciones y Transportes. Pero algo ha cosechado: como sólo le teme a la ausencia de reflectores, Felipe Calderón lo puso en la Secretaría del Trabajo para confrontar a los movimientos sindicales.

Amigo personal de Guillermo Ortiz y de Francisco Gil Díaz, con quienes laboró entre 1984 y 1989 en el Banco de México y en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; funcionario de primer nivel en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes durante el zedillismo (oficial mayor, subsecretario y presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones entre agosto de 1996 y mayo de 1999), Javier Lozano Alarcón abandonó su carrera de piano en el Conservatorio Nacional de Música y su militancia priista para aspirar a ser uno de los hombres fuertes del presidente Felipe Calderón, aún a costa de que se le considere uno de los secretarios más rijosos del gabinete.

A su paso por el sector de telecomunicaciones Lozano Alarcón sembró varios de los conflictos que este año revivieron con toda su fuerza: se confrontó con el magnate Carlos Slim, sentó las bases para favorecer a los competidores de Telmex, incluyendo el proyecto de la fibra óptica (ahora en el centro de la confrontación con el Sindicato Mexicano de Electricistas), y benefició con dos prórrogas simultáneas a la empresa Unefon, que posteriormente fue adquirida por Ricardo Salinas Pliego, uno de los clientes del despacho denominado… Javier Lozano y Asociados.

Quienes lo conocen saben que su principal aspiración en el gobierno de Felipe Calderón fue llegar a ser titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT). El veto simultáneo de Telmex, Televisa y de varios operadores de telecomunicaciones provocó que Calderón dejara a su antiguo condiscípulo de la Escuela Libre de Derecho (uno más en el gabinete) al frente de la Secretaría del Trabajo.

Esto no ha impedido que Lozano se confronte lo mismo con el jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, que con sus antiguos correligionarios priistas, y hasta defienda a través de cartas públicas el nombramiento de Jorge Mier y de la Barrera como oficial mayor de la Secretaría del Trabajo, después de que el Consejo de la Judicatura lo despidiera por presunto fraude y cohecho.

Mier y de la Barrera conoció a Lozano desde los tiempos en que el titular del Trabajo fue subsecretario de la SCT y presidente de la Cofetel. Esa red de intereses y de compromisos están presentes ahora que, desde la Secretaría del Trabajo, el abogado originario de Puebla no oculta sus pretensiones de convertirse en el sucesor de Calderón en la Presidencia de la República.

Este es un extracto del reportaje que se publica en la edición 1725 de la revista Proceso que empezó a circular el domingo 22 de noviembre.











En busca de un auditor a modo



JOHN M. ACKERMAN

El contundente fracaso del Estado mexicano en materia de combate a la corrupción es responsabilidad de todos. La reprobatoria calificación de 3.3 en el índice establecido por Transparencia Internacional (TI) es una llamada de atención para toda la clase política, los tres poderes federales y cada una de las entidades federativas. El hecho de que México sea hoy un país con mayor corrupción que China, El Salvador, Guatemala, Arabia Saudita, Botswana, Namibia y Tailandia se debe también a la falta de acción social. A las organizaciones no gubernamentales, los grupos sociales y los académicos todavía les falta construir un claro programa en la materia.
No es momento para sacar raja política de esta preocupante situación. Manlio Fabio Beltrones, por ejemplo, se equivoca gravemente cuando declara que la calificación de TI “es un llamado de alerta para el gobierno federal. Vale la pena que lo tome en cuenta e instrumente lo que sea necesario a fin de presentar mejores resultados”. En lugar de echar la culpa a los demás, el coordinador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Senado haría bien en asumir su responsabilidad y la de su partido para emprender acciones urgentes que puedan enmendar el daño causado.
No habría que perder de vista que actualmente el PRI gobierna la mayoría de las entidades federativas del país y que las prácticas de corrupción a nivel federal no iniciaron con el gobierno actual, sino que son herencias de décadas de un sistema de partido de Estado construido con base en múltiples conflictos de interés e ilegalidades. Beltrones mismo fue una pieza central de este régimen de oprobio.
El coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Francisco Rojas, tampoco está libre de culpa. Fue secretario de la Contraloría durante la administración de Miguel de la Madrid, el mismo expresidente que públicamente ha reconocido que tanto su gobierno como el de su sucesor no fueron precisamente los más pulcros de la historia. Como contralor, Rojas estaría directamente implicado en este desaseo administrativo.
Pero la historia no es destino, y actualmente existen numerosas reformas que bien se podrían impulsar desde el ámbito legislativo para enfrentar la drástica realidad de corrupción que corroe a toda la administración pública. El PRI podría utilizar su control en la Cámara de Diputados y su presencia en el Senado para promover reformas que puedan prevenir los conflictos de interés de los servidores públicos, dotar de autonomía plena a la Auditoría Superior de la Federación (ASF), otorgar mayores facultades al Instituto Federal de Acceso a la Información Pública, e introducir modificaciones estratégicas en el Código Penal y otras disposiciones legales.
Lamentablemente, en lugar de impulsar una nueva agenda en la materia, el PRI únicamente busca cortar cabezas. El miércoles pasado, su grupo parlamentario en San Lázaro se pronunció formalmente en contra de la reelección de Arturo González de Aragón al frente de la ASF. Así, el PRI sigue fielmente la “línea” de César Nava, quien ha afirmado que González de Aragón no garantiza la “honorabilidad”, el “profesionalismo” o la “imparcialidad” de la institución.
El viejo partido del Estado también sigue el ejemplo de Felipe Calderón con su propuesta de desaparecer la Secretaría de la Función Pública. En lugar de hacer propuestas afirmativas y constructivas para combatir la corrupción, ambos actores prefieren debilitar las instituciones responsables de esta tarea con la esperanza de que el fenómeno desaparezca como por arte de magia.
El verdadero pecado de González de Aragón ha sido su independencia y su valor a la hora de ejercer su función. Habría que recordar que hace ocho años, cuando Beatriz Paredes fue la coordinadora de la fracción del PRI en San Lázaro durante la LIX Legislatura, tanto el PAN como el PRI apoyaron plenamente el nombramiento del actual auditor. El súbito cambio de parecer de estos dos partidos obedece a evidentes motivaciones políticas. Ambas agrupaciones políticas preferirían un auditor a modo que no cause problemas en un momento en que tanto el gobierno federal como los gobernadores quisieran tener las manos libres para asegurar la victoria de sus partidos en las elecciones de los próximos años.
La buena noticia es que, con la solicitud del PRI, este partido acepta implícitamente que tendría que haber dos momentos en el procedimiento de selección del titular de la ASF. Primero, los diputados decidirían si reeligen a González de Aragón por un periodo adicional de ocho años, de acuerdo con el artículo 82 de la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación. Posteriormente, en caso de que dos terceras partes de la Cámara no estuvieran de acuerdo con esta opción, se emitiría una convocatoria para designar a un nuevo auditor superior.
El PRI alega de manera engañosa que su propuesta de no reelección favorece la “transparencia” y la “pluralidad” del proceso, cuando el efecto sería exactamente el opuesto al dejar la puerta abierta a una palaciega negociación política que decida quién será el próximo secretario de la Contraloría. En general, los argumentos presentados por el PRI, el PAN e incluso el PT en contra de la reelección del actual auditor no han sido contundentes.
Un análisis global y objetivo de la labor de González de Aragón demuestra que bajo su mando la ASF se ha convertido en una de las pocas instituciones del Estado mexicano dignas de confianza. En los últimos ocho años hemos dejado de tener una oficina dedicada a lavar las cuentas públicas, la Contaduría Mayor de Hacienda, para mantener con la ASF una garantía de la correcta utilización de nuestros impuestos.
Urge frenar la acelerada destrucción de los organismos independientes y de rendición de cuentas. Los grandes éxitos del IFE entre 1996 y 2003 fueron desmantelados en la negociación política de 2003. Gracias al Senado, la CNDH hoy continúa por el mismo camino de la opacidad y la complacencia. Esperamos que una de las pocas instituciones del Estado mexicano que sí ha hecho bien su chamba no corra la misma suerte.







Soledead no lo dice , y no lo dice por que ella es panista , pero la derecha tampoco es ya una opción viable para México , y para muestra tenemos un botón que ha durado nueve años , tiempo suficiente en que terminaron de undir al país y se pondrá peor en los proximos tres . El PAN resultó igual o peor que el PRI , pero mejor ya no les demos otra oportunidad a ninguno de los dos ; lamentablemente el poder de penatración de la televisión es tal que ya decidió que Peña Nieto sea el proximo presidente de nuestro país , debido a que , incisto , la gente al no tener acceso a otros medios de información , unos , y otros por simple apatía , se siguen tragando absolutamente todo lo que les dice televisa o azteca . Afortunadamente , existe ya un movimiento muy muy nutrido de gente que ha decidido pensar y decir ¡¡ya basta!! .




La advertencia


Soledad Loaeza

“Sobre advertencia no hay engaño”, dice el dicho, así que si en el sexenio 2012-2018 nos gobierna la opacidad, la arbitrariedad y el abuso sólo se llamará a sorpresa el desmemoriado o el hipócrita. La decisión de los legisladores del PRI de entregar dilatados recursos a los gobernadores y al mismo tiempo bloquear los mecanismos que los hubieran obligado a rendir cuentas y transparentar el destino de su gasto, es una pista de cómo gobernarán si vuelven al poder.

De los priístas puede decirse lo mismo que dijo el príncipe de Talleyrand de los aristócratas franceses cuando volvieron del exilio adonde los mandó la Revolución: Ils n’ont rien appris, ni rien oublié. Así ellos, los priístas. No han aprendido nada, y tampoco han olvidado. No actúan como si la derrota no hubiera ocurrido, sino con la arrogancia del perdedor que sabe que el tiempo le dará la oportunidad de volver, aunque sea por las malas razones. Así que lo harán, pero con deseos de vengarse del partido que los venció, así como de los ciudadanos que les dieron la espalda. Su comportamiento en los gobiernos estatales y en el Congreso indica que su objetivo es la pura y simple restauración con un toque de venganza.

Me atrevo a hacer esta profecía tan pesimista porque el mismo PRI no ofrece ningún indicio que nos invite a mirar su posible regreso al poder con entusiasmo. En primer lugar, no ha hecho una autocrítica. A diferencia de todos los partidos que pierden elecciones y que se someten a un examen de conciencia para encontrar las causas de la derrota, hasta ahora el PRI no ha asumido su responsabilidad en los resultados de 2000. Se ha limitado a consolar a sus candidatos derrotados, acogerlos con ternura en su seno y hasta premiarlos, como si quisieran compensar el rechazo del pueblo. Han denunciado a los traidores, pero no ha habido una revisión concienzuda de las razones que dentro del propio PRI explican ese rechazo popular. En consecuencia, tampoco ha habido cambios ni reformas de ninguna naturaleza, ni siquiera una renovación generacional –a no ser por los jóvenes gobernadores. Sin embargo, ¿dónde están los reformadores, los jóvenes turcos, los Carlos Madrazo del siglo XXI? Los jóvenes priístas se han mimetizado con el PRI existente, y hoy son viejos prematuros. Confiados en que el descontento con los gobiernos panistas será impulso suficiente ni siquiera buscan integrar una plataforma renovada, atractiva, no proponen nuevas ideas, sólo viejas fórmulas. No hay discusiones ni debate, ni siquiera un simple intercambio de ideas, sólo reacciones al entorno. El PRI de hoy se parece como una gota de agua al PRI de ayer, menos la delgada capa tecnocrática que emprendió en los ochenta las últimas reformas económicas y políticas profundas en el país.

Exagero. Ha habido novedades. La más importante, y la más escandalosa, es la renuncia del PRI a los principios del Estado laico, una de las pocas tradiciones que podían todavía ganarle apoyo y que lo diferenciaban del PAN. El papel que han jugado los priístas de los estados en la contrarreforma en relación con la despenalización del aborto parecería ser el único arrepentimiento al que están dispuestos. O ¿cómo podemos interpretar su voto sobre este tema en los congresos locales? Es una ironía. Se arrepienten de haber votado leyes progresistas, que protegen y defienden los derechos de las mujeres; pero no se arrepienten de sus errores del pasado, de la descomposición del aparato partidista que se aceleró en los años noventa, de las malas decisiones de gobierno, tampoco del dispendio en que incurrieron e incurren –sobre todo en publicidad–, o de su incapacidad de renovación ideológica o programática.

Sobre advertencia no hay engaño. ¿Cómo gobierna Ulises Ruiz en Oaxaca –como ha tenido a bien recordarnos con los anuncios televisados que se transmiten en el Distrito Federal, de su quinto Informe de gobierno–? ¿Qué promete el desvergonzado nepotismo del gobernador de Coahuila, Humberto Moreyra? ¿Cuánto nos costaría a nivel federal el culto a la personalidad que sin pudor alguno promueve Fidel Herrera en Veracruz? ¿Estamos preparados para que el Diario Oficial sea desplazado por las revistas de celebridades como Quién y Caras en un futuro gobierno del encopetado Enrique Peña Nieto? ¿Qué nos espera de un partido cuya actuación en el Congreso está movida única y exclusivamente por intereses particulares, que no son ni siquiera los de los priístas, y cuyo potencial depende sólo de los errores del gobierno en turno?

En el pasado el PRI no tenía voluntad porque estaba sometido a la autoridad del presidente de la República. La mayor tragedia que le ha ocurrido a ese partido no es tanto que haya perdido la Presidencia de la República, y con ella el norte de sus acciones, sino que la han sustituido con los cabilderos de poderosos grupos de interés, de líderes empresariales y obispos; son ellos los que dictan las propuestas de los priístas, eligen a sus representantes, determinan su orientación.

Hay quien piensa que nunca es demasiado pronto para hablar de sucesión presidencial. A inicios de la segunda mitad del gobierno de Felipe Calderón el tema parece más bien una excusa para no mirar de frente lo que está pasando aquí y ahora; es una manera de escapar a la urgencia del presente. Sin embargo, es desde ahí que miramos al futuro, y la práctica priísta que se observa es en sí misma una advertencia tan descorazonadora como pueden ser los gobiernos panistas, o la pedacería a que ha quedado reducida la izquierda. En esas condiciones y para que 2012 no sea una fatalidad, el trágico destino de la transición, se impone una nueva reforma electoral que abra la puerta desde ahora a nuevas formaciones políticas jóvenes, novedosas, independientes y ágiles.





25/11/2009




El ocaso de un sistema



Luis Linares Zapata

La plutocracia encaramada en la cúspide del sistema decisorio imperante en México ha entrado en una fase de franco deterioro. Expuesta a feroz escrutinio por el movimiento que conduce López Obrador, sus dañinos efectos se han ido clarificando con inusual rapidez. Al exponer a la crítica a tan compacto grupo de mandarines, va adquiriendo forma y contenidos un diagnóstico implacable y de consecuencias aún inapresables en su totalidad. Pero las consecuencias ya exploradas, sin embargo, los sitúa en el epicentro de la decadencia que traba la marcha del país. Junto con esa clase de plutócratas, el entramado completo de gobierno marca una segura ruta hacia su sorda implosión. La dramática, cruenta y anquilosada forma de conducir los asuntos públicos por parte del oficialismo que los oye y obedece, lo conduce al aislamiento: esfuma el consentimiento ciudadano y deshace los indispensables apoyos populares, requisitos para la continuidad y perfeccionamiento de tan sitiado sistema.

La saga para desenmascarar tan dañina formación no ha sido fácil, menos aun exenta de estigmas, desprecios y burlas. López Obrador (y con él quienes lo han acompañado en esta aventura predicante durante tres años) ha pagado, en carne propia, una elevada cuota que ningún otro político de los tiempos actuales podría soportar. Y, al parecer, el golpeteo seguirá con ahínco. ¡Faltaba más! “Bien merecido se lo tiene por provocador”, le gritan desde sus estudios reforzados con megáfonos de gran alcance. El transgresor a los cánones establecidos, al buen decir, a las normas consagradas y lo políticamente correcto exigirán mayores penares. AMLO se ha atrevido a desenmascarar lo que debió permanecer oculto, los secretos inconfesables, en el trasiego propio de los iniciados. Destapar, ante la mirada de atónitos ciudadanos, el cúmulo, creciente además, de los inmensos privilegios que usufructúan los beneficiados de siempre es intolerable. Siguen afirmando, según dicen sus conspicuos oficiantes y difusores, merecimientos ganados en el campo de las batallas por el progreso, por afianzar los negocios de alto calibre que crean riqueza, siempre amparada en el poder. Una ruta, la mejor, para posibilitar la justicia distributiva, concluyen orondos sus beneficiarios. Pero, en realidad, son amasijos que se funden en un continuo manoseo de normas y procedimientos o en el trafique más descarado de influencias. Los plutócratas mexicanos se sienten los insignes guardianes del bien común y nadie, más que ellos, deberá entrar al reparto del botín rellenado con haberes colectivos.

Pero la labor de denuncia ha sido fructífera, ¡qué duda cabe! La voz de alarma se ha esparcido por todos los confines. La plutocracia que ahorca a México no es como otras que pululan por el ancho mundo. En otros lugares hay aceptables reglas del juego que moderan su actuación, salvaguardas efectivas del interés colectivo que pulen sus filos depredadores, contrapesos que actúan y cumplen su cometido para permitir el flujo de la competencia. Pero, sobre todo, poderes autónomos que las someten a controles de ley. La que rige por estos aciagos días y desde alargados tiempos en este país se afianza sobre toda mesura. La plutocracia autóctona se piensa intocable, protegida con atalayas y armas que van desde la compra de conciencias, hasta la rampante y grosera amenaza. Han subyugado a partidos políticos (PRIAN) y manipulan a casi la totalidad de las instituciones creadas para el funcionamiento de la República. Dominan el espacio público con los medios de comunicación a su servicio. Se han atrancado en un pensamiento donde todo abuso lo ven como inherente a sus derechos. Las precede un santo temor entre los que deberían actuar para regular sus ambiciones. Las leyes se estiran y deforman como charamuscas en sus ávidas manos. Las libertades sólo tienen cabida si rellenan sus alforjas.

Como otras muchas concepciones, ya casi de aprehensión generalizada, el papel desempeñado por la plutocracia a la mexicana ocupa ya lugar preponderante en el horizonte colectivo. Es un logro de la crítica ejercida, con la reciedumbre y constancia suficiente, por el gobierno legítimo que conduce AMLO. El valor de tal postura aún no se aquilata, pero se continuará dando la pelea por que sea bien asimilado por las mayorías. Junto con este fenómeno aleccionador va quedando el testimonio de los privilegios fiscales de que disfrutan: a través de la llamada consolidación fiscal. Un agujero por el que cuelan cientos de miles de millones y que van a engrosar las cuentas crecientes de los billonarios locales para que, con bombo y cursis fotografías, sean incluidos en las publicaciones donde retozan los famosos del mundo.

Es por eso que, dentro del reciente catálogo en pos de una transformación del México decadente, se halla incluido, como punto central del discurso para la acción futura, rescatar al Estado. Una pretensión reformadora básica ante la República simulada que se padece. El proceso que aguarda será complicado y con claros rasgos de amenazante violencia. Por ello es indispensable reafirmar la fe pacífica y la búsqueda constante de rutas democráticas que armonicen las tensiones. Un asunto adicional, crucial en la marcha hacia un Estado democrático y de bienestar, será la reforma al aparato completo de comunicación social. No se puede dejar en manos de una sola clase (el empresariado) la conducción informativa, el entretenimiento o la educación masiva complementaria que los medios implican. Un balance interclases donde los varios componentes del Estado jueguen su propio papel se levanta como estricta necesidad. Es, por varias y múltiples razones, una real cuestión de seguridad nacional para preservar la paz y asegurar el respeto a los derechos humanos. Pero el tratamiento de tan espinoso tema exige valentía, imaginación, soporte popular y arrojo poco comunes. Sobre todo frente a una vida institucional congestionada por la injerencia desmedida, impositiva y degradante de los poderes fácticos: la industria de la radiotelevisión como su avanzada.






Dinero

Definitivo: le cortan las alas al zar de la radio

Meses sin intereses

No pagan a empleados de Tlalpan



Enrique Galván Ochoa

¿Ylas concesiones que ya había otorgado el frustrado zar de la radiodifusión, Juan Francisco Molinar Horcasitas? Apenas la semana anterior, la Secretaría de Comunicaciones anunció que había hecho entrega de 18 nuevas concesiones para servicios de telecomunicaciones, 15 de las cuales tienen relación con servicios de televisión restringida y el resto son de uso oficial. Y el año anterior, en el contexto de una convención del consejo consultivo de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión, en Monterrey, hubo un anuncio: se refrendarían 131 concesiones de radio, no como “una dádiva”, sino como parte de los compromisos del presidente Calderón, según dijo el todavía secretario del ramo Luis Téllez. Con todo, no faltó quien lo interpretara como pago de deudas que contrajo con los medios electrónicos que apoyaron su campaña. Ayer la Suprema Corte de Justicia declaró inconstitucional el reglamento que sirvió de base a los obsequios presidenciales. Por tanto, el titular de la SCT está impedido para otorgar concesiones y permisos en materia de radiodifusión; no puede, tampoco, resolver sobre su prórroga, refrendo o modificación, ni declarar administrativamente la caducidad, nulidad, rescisión o revocación de las concesiones y permisos en la materia. Son facultades de la Cofetel que el gobierno calderonista se atribuyó arbitrariamente. Hace falta una interpretación válida acerca de si también quedó impedido en materia de televisión. Pero, en definitiva, Molinar Horcasitas, el malogrado zar de la radiodifusión, vio cómo los ministros le cortaban las alas. ¿En qué situación jurídica quedan las concesiones que otorgó, refrendó o modificó? Hay una moción en la Cámara de Diputados para que Molinar Horcasitas se presente a informar.

Copete vs cabellera

Se suspende para mejor ocasión el duelo verbal entre Peña Nieto y Carlos Navarrete. El gobernador mexiquense le envió una carta a Carmen Aristegui –inteligente y activa promotora del encuentro– en la cual le pone una revolcada al presidente del Senado, lo cual hace innecesario el encuentro. El mensaje cifrado de Peña Nieto podría leerse así: “Mira, dile a tu jefe Beltrones que no mande a uno de sus chalanes por enfrente; si quiere un debate conmigo, ya habrá ocasión en la eliminatoria del PRI, hay niveles”.


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México SA

Canasta de fracasos del gobierno del empleo

Desoyen en Los Pinos exigencia judicial en extinción de LFC




Carlos Fernández-Vega

La buena nueva es que en octubre la tasa oficial de desempleo abierto en el país se redujo un poco menos de medio punto porcentual, indicio de que alrededor de 220 mil mexicanos lograron colarse al mercado laboral, aunque dos de cada tres lo hicieron en el sector informal de la economía; la mala, que a lo largo del calderonato dicho indicador reporta un incremento cercano a 70 por ciento, de tal suerte que cerca de 2 millones 800 mil paisanos esperan turno para darse de baja en el voluminoso ejército de reserva.

Resulta que el Inegi difundió ayer los Indicadores oportunos de ocupación y empleo correspondientes a octubre de 2009, durante el cual la tasa oficial de desempleo abierto se redujo de 6.41 a 5.94 por ciento de la población económicamente activa, lo que se traduce en que en dicho mes cerca de 220 mil mexicanos lograron emplearse. De ellos, sólo 80 mil fueron registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (6 de cada 10 en empleos eventuales). El resto, a la informalidad.

Qué bueno que esos 220 mil mexicanos lograran colarse al mercado laboral, aunque no lo hicieron con el mayor salario ni en las mejores condiciones. El 64 por ciento de ellos (140 mil) encontró un rincón en la informalidad, sin prestaciones de ninguna naturaleza, certeza jurídica ni garantía de permanencia. El otro 36 por ciento (80 mil personas) fue registrado en el IMSS, pero más de la mitad logró plazas eventuales. El organismo público aporta un dato espeluznante: en octubre pasado, 27.2 por ciento de los mexicanos desocupados no completó los estudios de secundaria; el 72.8 por ciento restante corresponde a los de mayor nivel de instrucción.

La tasa oficial de desempleo abierto en el país pasó de 4.32 por ciento de la PEA en diciembre de 2008 a 5.94 por ciento en el décimo mes de 2009, una diferencia porcentual que equivale a casi 800 mil mexicanos incorporados, adicionalmente, al ejército de reserva en esos 10 meses. Si se considera el periodo octubre 2008-octubre 2009, el indicador de desempleo abierto creció de 4.11 a 5.94 por ciento, con lo que en ese lapso el número de nuevos “reservistas” se aproxima a 900 mil. En las 32 principales ciudades de la República (aquellas con más de 100 mil habitantes), la tasa oficial de desempleo abierto fue de 7.04 por ciento en octubre de 2009, contra 4.86 por ciento un año atrás.

Por lo que toca al subempleo, el Inegi detalla que la población subocupada (la que declaró tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas) representó 8.3 por ciento de la población económicamente activa y 8.8 por ciento de la población ocupada. Estas proporciones son más altas que las del mismo mes de un año antes, cuando se ubicaron en 6.4 y 6.7 por ciento, respectivamente. Más hombres que mujeres presentaron “características de subocupación”: 10 y 7 por ciento, en cada caso, de la población ocupada.

Hasta allí el saldo del “presidente del empleo”, no sin recordar que la OCDE estima que el desempleo en México se mantendrá al alza cuando menos el primer semestre de 2010. A partir de entonces podría descender, siempre y cuando la economía nacional registre algún signo vital; es decir, todo lo contrario de lo sucedido en el último año: “un riesgo de baja en la proyección de crecimiento sería igual a un aumento más agudo y prolongado en el índice de desempleo”.

Aun así dice no entender el porqué de tanta crítica: reprobado en resultados económicos, capacidad de reacción frente a la crisis, efectividad y oportunidad de políticas anticíclicas, finanzas públicas, política energética, recaudación fiscal, transparencia y combate a la corrupción, generación de empleo, reducción de la pobreza, bienestar social, y un abultado inventario de etcéteras, el gobierno calderonista se retuerce ante los señalamientos y advertencias de organismos internacionales y de uno que otro premio Nobel de Economía.

Pero no nada más por ellos, porque a esa enorme canasta de fracasos la calificadora Fitch Ratings agregó el tema de la deuda pública, que “rebasa el promedio de países con calificación similar”, de tal suerte que decidió “degradar” su calificación en este renglón, y todo apunta a que otra de las grandes en esta actividad, Standard and Poor’s, seguirá la misma ruta. Así, “degradó las calificaciones de México, dado que la crisis económica y financiera global, así como la caída en la producción petrolera, han acentuado las debilidades en el perfil fiscal del país, incluida la alta dependencia de los ingresos públicos en el petróleo, una estrecha base fiscal no petrolera y una limitada flexibilidad fiscal. Estas debilidades reducen el margen de maniobra fiscal de México ante futuros choques en los ingresos petroleros. La moderada capacidad de México para implementar una sólida política fiscal contracíclica este año (en contraste con lo observado en otros soberanos con calificaciones similares) enfatiza también las debilidades fiscales estructurales subyacentes”.

No sorprende la decisión de Fitch, como tampoco la de uno de los jilgueros del inquilino de Los Pinos, Ernesto Cordero, secretario de Desarrollo Social, a quien de plano no le cae el veinte. Ayer consideró necesario “revisar con mucho cuidado las opiniones que se han vertido; son contribuciones muy importantes, muy valiosas, hay que ver mucho a detalle las consideraciones que hace la calificadora de riesgos ayer donde tiene ciertas consideraciones, ciertas preocupaciones con el déficit presupuestario, el déficit fiscal del país, hay que ser prudentes, tomarlo con calma y seguir actuando con responsabilidad y prudencia como lo ha hecho la Secretaría de Hacienda... se tiene que hacer un análisis de las causas que llevó a Ficth a tomar esa determinación”.

Lo anterior confirma que son el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz y los organismos internacionales los que necesitan “leer más sobre México” (Cordero dixit), sino precisamente los que hoy dicen gobernar al país.

Las rebanadas del pastel

Transparencia, ante todo: amafiadas, las bancadas del PRIAN en San Lázaro cancelaron la posibilidad de presentar una controversia constitucional por la extinción de Luz y Fuerza del Centro, mientras en Los Pinos se niegan a fundamentar la legalidad del decreto del pasado 11 de octubre, o lo que es lo mismo, el certificado de defunción de la paraestatal, como exige la juez federal Guillermina Coutiño. Y en la tienda de enfrente, ¡sorpresa! (por si alguien tuviera dudas): la Comisión Federal de Electricidad tampoco tiene las “manos limpias”, y sus cochupos se ventilan en Estados Unidos.

cfvmexico_sa@hotmail.com • mexicosa@infinitum.com.mx






Desinflan PRI-AN la controversia en favor de LFC


Los grupos parlamentarios de PRI, PAN, PVEM y Nueva Alianza hicieron vacío a la propuesta de emprender una acción constitucional contra el decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro, al impedir que el tema se incluyera en el orden del día. Por instrucciones del panista Francisco Ramírez Acuña, la Policía Federal se apostó en los accesos y el vestíbulo del Palacio Legislativo, mientras cientos de integrantes del SME se concentraron en las calles aledañas al recinto






PRI, PAN, PVEM y Panal bloquean debate en San Lázaro

No habrá controversia contra el decreto de extinción de Luz y Fuerza





Roberto Garduño y Enrique Méndez

Los grupos parlamentarios de PRI, PAN, PVEM y Panal hicieron el vacío a la posibilidad de emprender una controversia constitucional contra el decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC) e impidieron, mediante acuerdo parlamentario, que el tema se incluyera en el orden del día. Esto fue parte de la negociación del reparto del presupuesto de egresos que exigía, a cambio, no apoyar al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

Por instrucciones de Francisco Ramírez Acuña (PAN), la Policía Federal se apostó en los accesos de la Cámara de Diputados e incluso en el vestíbulo. Esa petición propició que en tribuna el diputado Ramón Jiménez López (PRD) recordara el pasado del panista.

“Ya no está gobernando en Jalisco, donde reprimió a los grupos que se manifestaron por mejor soberanía para nuestra patria. Hoy mismo ordenó que en las escalinatas de este edificio estén apostados, tirados como perros, los agentes de la Policía Federal. Ojalá, y lo digo con toda responsabilidad, modifique su conducta, porque aquí somos iguales todos los diputados”.

Mientras se agotaba el tiempo para presentar la controversia ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cientos de electricistas se concentraron en las calles que rodean la Cámara. Ante la insistencia de diputados de PRD y PT, el dirigente del sindicato, Martín Esparza, y un grupo de electricistas ingresaron a las galerías.

El PAN condicionó su ingreso a que se mantuvieran en silencio. Primero, los electricistas se llevaban el índice a los labios, y después, ya en las galerías, se colocaron cubrebocas. Cuando PRI y PAN se negaron a debatir, los trabajadores y su dirigente repudiaron a gritos la actitud de ambas bancadas y se retiraron.

Como parte de la estrategia para evitar que el recurso legal prosperara, Ramírez Acuña no sólo avisó ayer a los diputados que podían pasar a la mesa directiva a sumarse a un proyecto de controversia redactado por PRD y PT, sino que para firmar el documento había que tener antes autorización de la secretaría técnica.

A las 17 horas, cuando venció el plazo para adherirse al proyecto, sólo se habían recabado 160 firmas, insuficientes incluso para presentar un acto de inconstitucionalidad, que requiere de 166.

A los priístas les dejaron la opción de firmar “en libertad”, a condición de que se lograra unanimidad en favor en las filas de PRD, PT y Convergencia.

Durante la plenaria del PRI, el dirigente del sindicato ferrocarrilero, Víctor Flores, presentó un documento con el que, paradójicamente a su origen como líder gremial, argumentó la improcedencia de recurrir el decreto presidencial ante la Corte. No se trata, argumentó, de un asunto estrictamente sindical.

Al considerar los argumentos legales de la extinción, Flores negó la posibilidad de defensa a los 44 mil trabajadores que perdieron su empleo: “No existen elementos que puedan suponer una invasión de competencias del Ejecutivo federal en relación con las previstas para el Congreso, por lo que no existe motivo que justifique una controversia respecto del decreto”.

No hubo debate en tribuna. PAN y PRI abandonaron el salón. Porfirio Muñoz Ledo (PT) atribuyó la desaparición de la empresa “a una operación roedor, emprendida desde el gobierno de Ernesto Zedillo, cuando se mermó deliberadamente la capacidad generadora y transmisora de energía eléctrica”.

Los diputados del PRD Ramón Jiménez, Víctor Manuel Castro y Avelino Méndez, así como los petistas Laura Itzel Castillo y Óscar González Yáñez, advirtieron que negar a los trabajadores la defensa legal generará más irritación social y violencia.

Jesús Zambrano (PRD), vicepresidente de la mesa directiva, resaltó: “Hay un proceso inexorable de privatización que ha sido un error. Juegan con lumbre al tomar estas decisiones. Lo que hacen es apostar a que tal vez en 2010 haya un incendio político y social en todo el país”.

Francisco Hernández Juárez, líder del sindicato de telefonistas, dijo que él no coincide con acciones violentas para resolver conflictos, y señaló: “He tenido diferencias con quienes violentan el funcionamiento del Congreso. Sin embargo, parece que no entienden de otra manera. Si ésos son los recursos a los que debemos llegar, qué lástima. ¿Qué quieren, que nos preparemos para hacerles una huelga nacional?”

Concluida la sesión, Jaime Cárdenas Gracia, a quien la aplanadora PRI-PAN rechazó un punto de acuerdo para que el pleno decidiera presentar la controversia, lamentó: “Otra vez vuelve a ganar el acuerdo por el manejo discrecional del dinero del pueblo”.





24/11/2009

SME Muestra Contratos De La Corrupsion De CFE En El Pleno De La Camara De Diputados 24/11/2009





López Obrador: tres años de resistencia



Magdalena Gómez

El pasado domingo se realizó en el Zócalo capitalino una asamblea informativa del movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Este encuentro tuvo mensajes políticos dignos de análisis. En primer lugar, se dice fácil pero el reporte de que en tres años se visitó el total de los municipios del país implica que la persistencia del otrora candidato presidencial constituye una experiencia que pocos políticos de este país tienen.

Sabemos que además se ha organizado este movimiento, tanto mediante la llamada credencialización de representantes del gobierno legítimo, como a través de la creación de comités a lo largo y ancho del país. Construir esa estructura con recursos escasos y una campaña permanente en contra del movimiento y de su liderazgo entraña un desafío cuyos resultados aún no se perciben del todo. Ha quedado claro que la organización de la resistencia civil pacífica, si bien ligada a partidos, es ante todo un movimiento que promueve un nuevo proyecto de nación y que en efecto se plantea la disputa del poder por la vía pacífica y electoral.

Una de las batallas estratégicas que se llevaron a cabo en este periodo fue la defensa del petróleo, cuyos resultados, si bien no fueron óptimos, sí contribuyeron a detener de manera importante los afanes de los grupos de interés a los que el calderonismo presta las siglas presidenciales.

Por otra parte, en la asamblea del tercer aniversario se mandaron mensajes claves con la participación del dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Martín Esparza, quien manifestó su reconocimiento al movimiento que encabeza AMLO, y éste a su vez lo hizo “contra la infamia –como la llamó– cometida por el calderonismo al dejar sin empleo a 44 mil trabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LFC)”.

Es conveniente anotar que este intercambio de adhesiones se expresa pública y tajantemente después de que el príismo puso fin a sus tácticas dilatorias y negó el apoyo al SME para interponer una controversia constitucional, pero no sólo eso: contribuyó además para que el presupuesto 2010 dejara fuera los recursos relativos a la operación de LFC, con lo cual se corresponsabilizó de la decisión gubernamental que está siendo cuestionada en tribunales.

Con todo ello, los elementos para configurar la desviación de poder están perfectamente delimitados con la serie de actos sucesivos y encadenados tendientes a privar de su empleo a los trabajadores afiliados al SME, ofreciendo justificaciones aparentemente “legales” (Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Caso del general José Francisco Gallardo. Informe No. 43/96 del 15 de octubre de 1996).

Tanto en el discurso del líder del SME como en el de AMLO quedó planteado que son los mismos intereses, ante todo económicos, que están detrás de las decisiones que se tomaron en 2006 para orquestar el fraude electoral y los que decretaron “la extinción” de LFC.

Aparte de la solidaridad con el SME se reivindicaron las demandas centrales respecto a desaparecidos, los presos de Atenco, la agresión a comunidades como la de San José del Progreso, en Oaxaca, que se oponen a una minera; el basurero de Zimapán, en Hidalgo; la Minera San Xavier, en San Luis Potosí, destacando la cifra poco conocida de que a partir del régimen de Carlos Salinas hasta hoy se han concesionado 24 millones de hectáreas a compañías trasnacionales mineras, esto es, el equivalente a la extensión del estado de Chihuahua.

Finalmente, para abundar en las razones del movimiento, el líder tabasqueño explicó los 10 grandes temas que se estarán debatiendo los próximos meses y que entrañan el perfil del nuevo proyecto de nación: rescatar al Estado, democratizar los medios masivos de comunicación (aclarando que no se trata de expropiación), una nueva economía con desarrollo acorde al interés nacional antes que al de organismos internacionales y trasnacionales; combatir prácticas monopólicas, abolir privilegios fiscales, recuperar la política como imperativo ético y con austeridad republicana, fortalecer el sector energético, recuperar soberanía alimentaria (mencionando el rechazo al maíz transgénico), Estado de bienestar, reiterando que “por el bien de todos, primero los pobres” y fomentar una nueva corriente de pensamiento basada en los principios de tolerancia, respeto a los derechos humanos, diversidad y respeto al medio ambiente.

Fue también significativo que no se mencionara ningún partido ni participara algún representante como orador, pues hasta hoy no se ve claro que las llamadas “refundaciones” caminen por la agenda de la transformación democrática del país, más bien se les ve refuncionalizando sus cuotas y cotos.

Ojalá se construya un consenso entre todas las fuerzas sociales de oposición pacífica. La dura realidad que estamos viviendo puede ser la mejor maestra para descartar sectarismos.







Recuento en el Zócalo



Pedro Miguel

En tres años algunos han fallecido, otros se han cansado y no pocos se han desencantado. La mala noticia es que, después de este trienio de hostilidad y acoso sistemáticos por parte del gobierno de los grandes empresarios, de esos mismos empresarios, de los medios (des)informativos asociados, de las burocracias partidistas, de las delincuencias de cuello blanco organizadas y de segmentos clasemedieros que aún muestran síntomas de la indigestión de mentiras sostenida a lo largo de tres años, este movimiento cívico y ciudadano, pacífico y resistente, nacional y popular, se encuentra reducido a su mínima expresión.

La noticia buena es que esa mínima expresión es enorme, que alcanzó para llenar el Zócalo dominguero y 50 metros más allá, por las bocacalles de las afluentes, y que ya no es la masa de individuos exasperados, esperanzados y con los arrebatos a flor de piel, como ocurría hace tres años y aun antes, desde los tiempos horrendos del desafuero foxista. Ahora la mayor parte de la gente acude organizada, se toma las cosas con tranquilidad y ha aprendido a esperar en todas las escalas: desde el arranque del mitin hasta la llegada al poder en el ámbito federal. Hasta ahora, menos eso último, se han ido logrando los objetivos fijados: la supervivencia ante la ofensiva oligárquica, en primer lugar, pero también el reclutamiento de militantes, la organización, la resistencia a intentos antinacionales como el que emprendió Calderón en abril del año pasado para rifar entre sus socios y sus cuates la carnita –puesto en esos términos sí lo entenderá la sofisticada senadora Ortuño– de la industria petrolera.

Fuera de esos logros de gran calado, el movimiento –ha cambiado tanto de nombre que ya nadie sabe cómo se llama, y no importa– ha sido un factor tan básico de preservación de la estabilidad nacional que si los gobernantes formales se dieran cuenta tendrían que venir a dar las gracias. Esto no gusta de un lado ni del otro, pero es la verdad simple: sin la formidable máquina de canalización de exasperaciones y de conversión de descontentos en propuestas que es el fenómeno del lopezobradorismo, probablemente el mecate estaría ya roto por varios de sus puntos más delgados: miseria, inseguridad, desempleo, cinismo, corrupción y demás herencias en vida que nos deja el calderonato. Sectores de aquel lado (algunos se dicen de éste) insisten en que somos “violentos” cuando no “extremistas”; un triunfo más y nos acusarán de fundamentalistas, si no es que ya lo han hecho. En otros entornos dicen que canalización equivale a mediatización; de allí a que el movimiento sea considerado parte orgánica y utilísima del régimen sólo hay dos pasos; esos simpáticos pasitos leninistas hacia atrás que tanto lucen en los salones de baile, y que acaban por sacar al intérprete del local de esparcimiento.

Estos gobernantes panuchos acusan de ignorante y desinformado al Premio Nobel Stiglitz porque éste les recriminó su torpeza criminal ante la crisis y responden al noble gesto del historiador Womack (quien elogió cálidamente las luchas del Sindicato Mexicano de Electricistas) vaciando camiones de aserrín en las puertas del Gobierno del Distrito Federal justo en las horas en las que esa dependencia otorgaría un reconocimiento al historiador de Harvard. Del lado constructivo y propiamente gubernamental, parece ser que las facultades de la presidencia usurpada las facultades ya no dan más que para organizar desfiles de 20 minutos (sí, claro, el aserrín era para absorber la bosta de los caballos empleados en la fugaz exhibición). En cambio, en el aspecto depredador, los grandes negocios siguen viento en popa y, con conciencia o sin ella, o a veces de un modo y a veces del otro, el calderonato persiste, con éxito mediocre, por fortuna, en llevar adelante sus medidas de destrucción nacional.

Las cúpulas de las instituciones formales se caen a pedazos como consecuencia de la descomposición inducida por sus ocupantes y éstos son, mientras más perdidos y repudiados por sus antiguos cómplices, más peligrosos. Pero abajo hay un segmento enorme de sociedad organizada. Eso es algo que habíamos añorado durante muchos años y constituye, en medio de la incertidumbre de estos tiempos oscuros, una gran noticia.

navegaciones@yahoo.com - http://navegaciones.blogspot.com/





23/11/2009




La reunión de la fractura




.• El 20% y el PEF
• El beso de madrazo…




Todo gobierno que no se apoye en la ley, mi estimado, es un gobierno dictatorial. Estruendoso inicio de semana con el corolario del tsunami de señalamientos negativos contra el (des)gobierno de Felipe Calderón, estos tres años que tan sólo en el rubro sobre el pésimo y deficiente manejo de la crisis económica (que, but of course, vino de fuera) del presumido equipo presidencial acumula críticas de varios Premios Nobel de Economía, después la CEPAL anunciando un aumento escalofriante en la pobreza, seguida por la OCDE exhibiendo que el sexenio está perdido en materia de crecimiento económico, pegado al aterrador informe de Transparencia Internacional colocando a México (y al de las manos limpias) entre los países más corruptos, y la cereza de la consultoría Pricewaterhouse Cooper ubicando al país como el quinto en fraudes electorales, perdón, económicos y delitos financieros…

Hicieron palidecer el diagnóstico del catastrofista favorito, Carlos Slim, de hace varias lunas. Lo único constante de esta caterva de inútiles en el poder (del no poder), my friend, es esa acreditada hormona que infatigablemente les mata las escasas neuronas (ahí está el botón del secretario del Trabajo (sucio), Javier Lozano), obligándolos a escupir lamentables y muy penosas declaraciones que, no solamente los pinta de cuerpo entero, sino acredita las causas de fondo del naufragio del barco de gran calado y de su emocionado capitán…

Que parece ¿lejano? de la inocultable irritación pública (although he knows what´s cooking) de diversos sectores, encabezados por la cúpula empresarial, con la cual su (des)gobierno vive una gélida luna de hiel. La simpática cuestión es conocer qué sucedió tras bambalinas, mi estimado, para entender cómo se llegó a la ruptura… y pronosticar que lo mejor de todo esto es lo malo que se va a seguir poniendo, yes?

Así que corra por su drink porque ahí le va. ¿Listo?

No es novedad que cada vez que comienzan los preparativos para un nuevo chisguete fiscal, los señores del dinero no se preocupan sino se ocupan. Y el reciente atraco al contribuyente cautivo no fue la excepción: personajes poderosos se reunieron con Felipe al saber de las linduras fiscales, como la consolidación retroactiva, el aumento al IVA, al ISR, el IDE y los IEPS… etcétera. Y ahí vertieron sus inquietudes sobre el espantajo que Carstens & nerds habían desarrollado. Era de esperarse que estos ilustres mexicanos confiaban tener una conversación con alguien que cursó un poquito de Economía en Harvard —institución que, parajodas del ánimo de Felipe, premió al gobierno de enfrente por el Metrobús— pero, ¡oh decepción !, la conversación tomó un accidentado rumbo donde Calderón les espetó medio enchilado (o enchilado y medio) que si no estaban de acuerdo con él, sorry la puerta estaba abierta. O sea, ahí se ven porque nada les debo, hojaldras. Es decir, una dosis de desmemoria y flit.

Y efectivamente… esa fue la lectura de los empresarios que, preocupados, fueron a tocar la otra puerta que encontraron abierta y receptiva: la del Congre$o. Desde donde… le dieron la vuelta al engendro fiscal que ha dejado todos los privilegios intocables y que desencadenó la furia de la mecha corta presidencial… que ha arreciado contra los que hicieron fracasar su chisguete fiscal.

El resto de esta tragicomedia —donde los mexicanos, los de los votos fueron los más golpeados por la genialidad de más impuestos— es conocido con el agravante, my friend, que Felipe está más solo que un ostión y, si bien le va, le restan tres años (que serán como tres minutos… bajo las aguas del ártico) más bien dos, por aquellito de la sucesión.

Y algo amenazador deben ver en el (des)gobierno, en la iglesia católica (con minúsculas), en la cúpula empresarial, en el GDF, en nuestra fuerzas armadas, en la administración de los Estados Unidos, en la OCDE, en el FMI, en el BID, en corredurías internacionales, en la CEPAL, en la UNAM, en el ámbito sindical más los que se acumulen… porque el diagnóstico del resultado del actual desmadre nacional es idéntico:

Un estallido social.

Porque es inequívoco el aumento de las expresiones de inconformidad social ante la corrupción, la impunidad, los abusos y excesos. Y por cierto, aún falta conocer la atractiva entretela detrás de “los errores” del mentado PEF, donde aparece una divertida tenebra relacionada con la comisión (de Presupuesto) de un 20 por ciento sobre el monto de los dineros…

Chingón.

Por la mirilla

Interesante el madrazo del beso, o el beso de madrazo, o ¿a madrazos sin besos…?








Respuesta a Adela Micha sobre la fábrica de mentiras que es Televisa



Federico Arreola.

23 de Noviembre, 2009




El domingo, respondiendo a algunas críticas que le lancé, Adela Micha dijo en tuiter que yo participé muchas veces mucho tiempo en programas de Televisa, sobre todo en el suyo, con total libertad. Le respondo aquí:


Me acerqué a Televisa antes de las elecciones presidenciales del año 2000.


Recuerdo que un recién estrenado ejecutivo de la televisora, Ramón Alberto Garza, que había sido director editorial de El Norte y Reforma, me amenazó en el aeropuerto capitalino con echarme encima todo el peso de la empresa presidida por Emilio Azcárraga Jean si yo seguía criticándolo.


Eso me molestó mucho, por lo que de inmediato llamé a Joaquín López-Dóriga para quejarme. No conocía a nadie más en Televisa. Joaquín, práctico, me sugirió que tratara el asunto con Azcárraga y con Bernardo Gómez y me consiguió una cita con ellos.


El mismo día del incidente con Ramón Alberto estuve frente a Emilio y Bernardo, les pedí que pusieran en orden a su funcionario, se apenaron, me aseguraron que el estilo de Televisa no era el chantaje y la amenaza y me dieron una larga explicación acerca de la que era la nueva política editorial de la compañía.


En pocas palabras diré que el objetivo que ellos me plantearon era lograr lo que la vieja Televisa, la presidida por “El Tigre” Emilio Azcárraga Milmo, nunca tuvo: credibilidad.


Emilio y Bernardo se veían muy entusiasmados en practicar un periodismo distinto, objetivo, crítico, plural. Y me pareció que así lo hicieron durante un tiempo, sobre todo en las campañas electorales presidenciales de 2000: no favorecieron al candidato del gobierno, Francisco Labastida, del PRI, sobre los de oposición, Vicente Fox, del PAN, y Cuauhtémoc Cárdenas, del PRD.


Durante mucho tiempo elogié a la nueva Televisa y hasta la consideré un factor de democratización.


Mientras fue jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador tuvo buena relación con Televisa, sobre todo con Bernardo Gómez, con quien, así lo creo, llegó a hacer una buena amistad.


Un día, en los tiempos de los videoescándalos o del desafuero, entraron en conflicto Bernardo y Andrés Manuel, lo que motivó que este último no invitara al vicepresidente de Televisa a la inauguración del segundo piso del Periférico. Bernardo me lo comentó y me pidió que interviniera para López Obrador cambiara su actitud. Hablé con AMLO, le dije que no tenía caso su conflicto con Bernardo Gómez, me escuchó y dio instrucciones a su secretaria, Laurita, de que lo comunicara con el número dos de la televisora, quien de esa manera fue convocado a la apertura del segundo piso.


Tiempo después, muy molesto por la política editorial de Milenio relacionada con el desafuero, el entonces presidente Vicente Fox citó al dueño de ese periódico, Francisco González, y le dijo que yo trabajaba para López Obrador. Una de las pruebas que Fox ofreció era que yo había intervenido para que Bernardo Gómez acudiera a la inauguración del segundo piso, lo que era cierto. La otra prueba que Fox presentó era una tontería: que yo había convencido a Emilio Azcárraga de regalarle publicidad a AMLO.


Cuando dejé Milenio por las presiones de Fox (hubo muchas otras cosas que contaré en otro momento), López Obrador me invitó a ser uno de los coordinadores de su campaña. Una de las primeras personas que me llamó por ese motivo fue Carmen Aristegui, quien me pidió participar en un debate en su programa de W Radio con Juan Ignacio Zavala, cuñado de Felipe Calderón, y César Augusto Santiago, del PRI.


El debate en W Radio con Zavala y César Augusto llamó la atención de mucha gente, sobre todo de Bernardo Gómez, quien me pidió que lo ayudara a llevarlo a Televisa, específicamente al noticiero de Brozo. Bernardo quería que dejáramos a Aristegui. Acepté ir a la televisión, pero sin abandonar el programa de radio de Carmen.


Hubo un problema que impidió que fuéramos con Brozo. Si bien el PRI aceptó de inmediato que César Augusto participara en el debate en Televisa, el PAN dijo que ya no lo iba a representar Juan Ignacio Zavala, sino Germán Martínez. En mi caso, López Obrador le dijo a Bernardo Gómez que prefería que yo no participara, que lo hiciera en mi lugar Marcelo Ebrard.


De eso me enteré en la oficina de Bernardo, quien me dijo que su error había sido consultar a los candidatos presidenciales. Según Gómez, Televisa no estaba interesada en ofrecer tiempo a los partidos, sino simplemente quería el mismo debate del noticiero de Aristegui. Me pidió que llamara a AMLO y tratara de convencerlo. Lo hice, y Andrés Manuel me ordenó que no participara en Televisa porque existía la posibilidad, le había comentado alguien, de que se tratara de una trampa. Colgué el celular, le dije a Bernardo que no iba yo a participar y llamé de nuevo a AMLO: “Andrés, te informo que he cumplido tu instrucción. Ahora te informo que renuncio a tu campaña, no me gusta que me limiten tanto”. No me interesaba ir a Televisa, pero simplemente ejercí mi derecho de no aceptar algo que no me parecía. Yo no era el vocero de López Obrador, por lo tanto no hablaba en su nombre. Estuve varios días ausente de la campaña hasta que AMLO me dijo que volviera, que hiciera lo que yo quisiera. Regresé. La verdad de las cosas es que no funciono en ambientes restringidos.


Supongo que Bernardo Gómez se dio cuenta de eso, porque volvió a invitarme. Acepté otra vez, pero le dije que con Brozo no, que no me latía este tipo. Sugerí el noticiario de Adela Micha. Bernardo le pidió a Adela que nos abriera un espacio, y ella lo hizo con mucho gusto.


Estuve varias veces con Adela en Televisa. Con libertad, sí. Después del fraude de julio de 2006, cuando estábamos en el plantón de Reforma, Adela pensó que ella seguía siendo libre para hacer periodismo en la televisora. Me llamó una de sus asistentes para convocarme de nuevo al debate con el cuñado de Calderón y con el priista César Augusto puesto que, era obvio, el problema electoral seguía sin resolverse. Unas horas más tarde me llamaron de nuevo de parte de Adela para decirme que siempre no, que a Adela ya no le habían dado permiso.


Si Televisa cambió su política editorial para bien antes del año 2000, a partir de julio de 2006 volvió a ser lo que fue en los tiempos de “El Tigre Azcárraga”: Una fábrica de mentiras. La especialidad de esta televisora es ahora, como en la época priista, calumniar a la oposición. Todo el mundo lo sabe porque, desgraciadamente, todavía todo el mundo ve Televisa.