04/11/2010


Astillero

Bitácora de la desgracia

Declarantes en competencia

Lienzo oscuro, doliente

Sólo el Chicharito nos salva





Julio Hernández López


Es como un reporte diario del muy mal tiempo. Una bitácora de la desgracia y la inviabilidad. Reconocimiento del fracaso institucional bajo el disfraz de declaraciones y discursos de tragicómicas pretensiones. Funcionarios, gobernantes y representantes populares manoteando en aguas oscuras con la esperanza de cuando menos mantenerse ellos a flote.

Ferrari va jalando la carreta como puede. Ayer, por ejemplo, Bruno, el sedicente secretario de economía, colocó a las leyes laborales vigentes en el paredón de las excusas para fusilarlas por su presunta responsabilidad en los crímenes colectivos del desempleo: son ellas, esas normas jurídicas, las “principales responsables” de la enorme desocupación juvenil, dijo en el Congreso Internacional de Liderazgo Anáhuac, en las instalaciones mexiquenses de la privilegiada universidad.

Blake ni la burla perdona. Anuncia un dizque “mecanismo para la protección de periodistas” que no es más que el típico bla, bla que caracteriza a ese secretario de gobernación: las agresiones al gremio de los comunicadores son “inaceptables”, proclama, como si la realidad estuviera sujeta a que un burócrata la aceptara o no en Bucareli. También “refrendó” su compromiso con la libertad de expresión y advirtió que la defensa de ella “no admite descanso ni vacilaciones”. ¡Oh, gran protección para los periodistas!

Lozano, el pianista que se encarga de atender el régimen laboral que Ferrari manda al matadero, da a conocer que un grupo empresarial podría salvar a Mexicana de Aviación, aunque no da más datos y remite las preguntas a un pacto de confidencialidad con los inversionistas, como si se tratara de misteriosos rescatadores.

Karam, el gerente del Seguro Social, advierte de la crisis financiera de ese instituto, tan grave que podría llevar en un corto plazo a suspender el pago de pensiones y la atención a derechohabientes. Su jefe, Calderón, abunda en los diagnósticos agónicos y da instrucciones aparatosas de que se prepare “una nueva generación de reformas que busque garantizar la certidumbre financiera, operativa y la viabilidad futura del IMSS”.

Adame, el Marco (con ene) panista que administra Morelos se hace como que El Yunque le habla (o, más específicamente, el Movimiento Testimonio y Esperanza, que él fundó y dirigió) y desestima las Grandes acusaciones de que uno de sus secretarios de seguridad pública llegó a aportar un helicóptero para fugas de los Beltrán Leyva cuando la mano militar estaba por caerles encima.

En una fosa clandestina de Guerrero habían sido encontrados hasta anoche cuando menos 18 cuerpos que podrían corresponder a los michoacanos desaparecidos en Acapulco el pasado 30 de septiembre. Como siempre, las autoridades tratan de instalar el tema más en los aspectos forenses que en el fondo del asunto: las masacres y el horror convertidos en rutina.

El PRI, en San Lázaro, atora la designación de los tres nuevos consejeros del IFE, empeñado en quedarse con dos de ellos y un poco en venganza por el rechazo generalizado a la pretensión de darle a Televisa uno de esos asientos. Que así se quedará el asunto el tiempo que sea necesario, amagan, como para demostrar la inutilidad práctica de tanto gasto y nombramiento.



Leonardo Valdés Zurita, el degustador de comidas y bebidas que despacha como comisionista del IFE, trata de destrabar el asunto mediante falsedades: dice que el atorón demuestra que no se está operando mediante “sistema de cuotas” y defiende la viabilidad de cualquiera de los 17 aspirantes finales, metiendo el hombro en favor de la posible consejería Televisa.

El PRI, en el Senado, beneficia de última hora los agradecidos intereses de las empresas productoras de alimentos y bebidas chatarra y mete al congelante laberinto de las comisiones legislativas la intención de prohibir la venta de esos productos dañinos en las escuelas y los centros deportivos. Ya tendrán, los beneficiados, oportunidad de devolver en campaña los favores recibidos.

Favores de campaña en entredicho los que le saltan contablemente a Germancito Martínez, su operador Jorge Manzanera y su empresa de conflicto de intereses, en medio de la pequeña insurrección blanquiazul que pretende impedir que nuevamente Calderón les imponga un personaje endeble y manipulable como presunto presidente del comité nacional.

Ebrard, el jefe del gobierno capitalino que se llama Marcelo aunque pareciera Manuel, pone la estructura del GDF al servicio de su precampaña presidencial, mediante una muy peculiar y cuestionable “comisión mixta GDF- gobierno electo de Oaxaca” que pretende capitalizar el apoyo directo que desde la capital del país se dio a Gabino Cue.

José Narro, el rector que hace mancuerna con José Ramón de la Fuente en el posicionamiento público, lamenta que como sociedad hallamos permitido el abatimiento de presuntos delincuentes, cuando “todas las muertes, absolutamente todas, duelen y molestan, y no puede uno decir que de las 30 mil muertes, 9 mil son de delincuentes”.

Y un articulista de The New York Times elogia el destacado papel de un mexicano relevante, Javier Hernández, el Chicharito.

Astillas

Amenazas y presiones a periodistas continúan por las más diversas vías. De la periferia al centro, del Internet al teléfono, de la descripción de los entornos familiares a las evidencias de las cercanías supuestamente ejecutoras. Conforme los tiempos electorales van asomando, la descomposición pública va tomando senderos más selectivos: el riesgo genérico de la violencia sin control del narcotráfico –en el que confluyen intereses y estructuras con frecuencia ligadas a algunos de los principales bandos políticos dominantes– sirve de parapeto para acciones dirigidas contra líderes sociales, opositores y críticos. En realidad, no es más que una página de un libreto sabido... Y, mientras en el Instituto Electoral del Distrito Federal se viven pugnas y desgaste relacionados con la dura lucha que vendrá en 2012, ¡hasta mañana!

Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx



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