ESTE BLOG SURGE A RAIZ DEL FRAUDE ELECTORAL DEL 2006 . LA INTENCIÒN ES DIFUNDIR INFORMACIÒN POLÌTICA , ENFATIZANDO AQUELLA QUE LOS MEDIOS TRADICIONALES OCULTAN O DISTORCIONAN POR NO CONVENIR A SUS INTERESES .
Y no me refiero sòlo a su estupida guerra que desatò sin ton ni son , unicamente por la obcesiòn de legitimarse , algo que no consiguiò en las urnas y que de ninguna manera podrà conseguir con esta clase de acciones , que màs que ganarle adeptos , le gana el coraje y la rabia de todos los mexicanos , me rfiero tambièn a como tiene empobrecido al paìs , como està entregando la Naciòn a Estados Unidos , pasandose la constituciòn por el arco del triunfo , como a pesar de que prometiò lo contrario hasta el cansancio en su campaña electoral del 2006 , sigue aumentando impuestos , sigue aumentando los precios de las gasolinas , de la luz elèctrica y del gas , es verdaderamente un caos este simulacro de gobierno y todabìa se espantan los levantacejas cuando alguien dice que Mèxico es ya un Estado fallido .
Lo peor de todo es que Peña Nieto ya dijo sin ningun recato que en caso de ganar en el 2012 , el seguirìa la guerra de Calderòn contra el narco siguiendo asì el mandato de E.U.
¿De verdad vamos a permitir que nos impongan un presidente hueco , fabricado por la televisiòn cual producto chatarra , igual que se promocionan unas papas o un gansito . Sin sustancia , sin convicciones ni ideas propias , unicamente arropado por televisa y encumbrado por el valemadrismo de la gente que tiene como su biblia a la tele , a la cual todo le cree y nada le cuestiona repitiendo todo lo que en ella ve y escucha , sin el màs minimo interes de allegarse informaciòn alternativa , ya que como parte de la estrategia de los poderes fàcticos es la de satanizar a todo aquel y a todo aquello que dicienta de lo que ella pregona ? .
Este sr. Nieto ademàs està arropado por lo màs vil y corrupto del medio polìtico , me refiero al grupo Atlacomulco y a Carlos Salinas de Gortari .
¿DE VERDAD TENDREMOS TAN POCA MEMORIA ? ¿ DE VERDAD LO VAMOS A PERMITIRLO ?
¡¡¡¡¡ DESPIERTA MEÈXICO !!!!!!
Arnoldo Kraus
Desde que Felipe Calderón asumió la Presidencia han sido asesinadas más de 40 mil personas, la inmensa mayoría, inocentes. Sus familiares han sido víctimas de la inoperancia de nuestro gobierno, víctimas por no lograr atraer a los medios de comunicación, y, la mayoría, víctimas por su estatus social. Víctimas de todo: del gobierno, de los narcotraficantes, de su pobreza, de los militares y de la falta de proyección pública. . Al lado de ese listado se encuentran la sociedad civil, víctima y coparticipe de la tragedia que degüella a nuestra nación y, los medios, cada vez más acosados por el narco y cada vez menos respaldados por el gobierno.
Dar voz y vida a las víctimas debería ser obligación de la sociedad. Pocas veces sucede eso. Pocas veces la palabra, las palabras de los deudos son escuchadas. Cuando la muerte por violencia alcanza la voz de un escritor, la voz se disemina. El poeta Javier Sicilia ha perdido a destiempo a su hijo. A Juan Francisco no lo mató la enfermedad. Juan Francisco no falleció en un accidente. Juan Francisco no pereció practicando deporte ni por sobredosis de drogas. A Juan lo asesinó la violencia. Lo asesinó el peor de los escenarios: en México asesinar es (casi) legal.
A diferencia de los otros 40 mil juanes, Juan Francisco Sicilia era hijo de un padre cuyo instrumento de trabajo es la voz y la palabra. Javier ha convocado a la sociedad. Crear un movimiento nacional por la paz es su propuesta. No hay otra posibilidad. No hay otro camino. En México, como en cualquier sitio donde la política y los políticos son mediocres, la sociedad tiene ante sí, el reto y la obligación de moverse y modificar. Las plazas de Egipto y Túnez son ejemplos recientes de ese movimiento. En México sobran plazas.
Las muertes brutales de las 40 mil y más personas, la matazón de incontables centroamericanos, los miles de desaparecidos –5 mil, según las cifras nunca creíbles del gobierno–, exponen la tragedia de nuestra nación. Tragedia que resume con inmensa sabiduría y valor el sacerdote Alejandro Solalinde: “Vivimos en un México muy corrupto donde se confunde la delincuencia organizada con los servidores públicos”. La desazón de Solalinde retrata el desasosiego de muchos mexicanos. La línea divisoria entre unos y otros es demasiado sutil: ¿en quién creer?, ¿por qué creer?, ¿hasta cuándo tolerar?
Felipe Calderón y sus asesores han sido sordos. Doctas voces lo han reiterado ad nauseam: la única solución para disminuir las matanzas es legalizar, primero la mariguana y, después, otras drogas. Es incomprensible la contumacia del gobierno mexicano e indigerible su tozudez. Cuarenta mil y más muertos, la falta de acuerdos dignos con Estados Unidos, el poder imparable de los narcotraficantes, la reproducción sin límite de la pobreza y su consiguiente aportación de personas a las filas del narcotráfico, la ingobernabilidad en muchas partes del país, la nula confianza en la justicia mexicana –98 por ciento de los casos quedan sin resolverse–, la corrupción, la falta de confianza de la población hacia los militares y el temor de los comunicadores, sobre todo en el norte del país, son razones suficientes para entender el fracaso de la política calderonista.
Los estrategas del gobierno continúan acumulando cadáveres y siguen sin entender la brutalidad del listado previo. Legalizar las drogas no es un camino sencillo, pero sí factible y con posibilidades de llegar a buen puerto. Legalizar los asesinatos ha sido la tónica de este gobierno. Nunca sobrará repetir el número de personas asesinadas. Nombrarlos. Dar cabida a las palabras de los padres huérfanos. Honrar la memoria de los asesinados. Exigir a Calderón que haga una plaza con todos los nombres.
La muerte de Juan Francisco Sicilia y de más de 40 mil juanes no tiene solución. El poeta nos conmina. Nos invita. Nos habla desde su dolor. Desde el dolor incomprensible por ser huérfano de hijo. Desde la penumbra de sus noches cuando imagina el sufrimiento de su hijo. Desde la paternidad ahora yerma que recrea sin sosiego la forma y el tiempo que tardó en llegar la muerte. El poeta habla desde su yo herido para siempre; habla desde el rincón de la paternidad destrozada y perdida; nos habla a partir de la ausencia, del vacío que siempre será ausencia y de la herida que no tiene cura. Unos tienen a Juan. Muchos a Pedro, algunos a Olga, otros a Daniela, a Ilana y a Gabriel. Todos, aunque no contemos con los nombres de los 40 mil y más muertos, a Juan.
El asesinato de todos los juanes goza de la legalización del crimen y del aval del gobierno. La invitación de Sicilia quizás sirva. Su propuesta, acuerdos con el crimen organizado, quizás permita, al lado del sacerdote Solalinde, disecar la línea del México corrupto “…donde se confunde la delincuencia organizada con los servidores públicos”.
el Zócalo capitalino, una menor es trasladada para recibir atención médica luego de que fue alcanzada por gas lacrimógeno, lanzado contra trabajadores del SMEFoto Alfredo Domínguez
El del SME es un problema demasiado complejo para verlo solamente a través de la lente policiaca o vial. Para empezar, proviene de un acto de injusticia cometido por el gobierno calderonista con el objetivo de despejar el camino a los venideros negocios relacionados con la fibra óptica. Como todas sus acciones bélicas, la del comandante Felipe contra Luz y Fuerza del Centro y sus trabajadores organizados fue acompañada de una intensa campaña propagandística de satanización política y social, sin que el relevo técnico apresuradamente habilitado, el de la Comisión Federal de Electricidad, resultara más eficaz (y ni siquiera más barato, sino todo lo contrario: miles de usuarios se quejan de los altos cobros sin fundamento que se han generalizado con la empresa sustituta) y sin que la resistencia de los empleados desplazados fuera exterminada, a pesar de los anzuelos de las liquidaciones supuestamente generosas, los falsos planes de recontrataciones masivas y el reiterado linchamiento mediático.
El del SME es un problema largamente desatendido y, lo peor, constantemente sujeto a provocaciones, burlas e incumplimientos de parte del bando calderonista, con el secretario del Trabajo, Javier Lozano, como golpeador designado. Así, dejando tirado en la calle, bajo maltrato, un problema social que afecta a decenas de miles de familias, el calderonismo ha ido generando la descomposición política que entre otras consecuencias ha tenido la de mostrar a los resistentes que no tienen camino ni alternativa legales a la mano, que su destino ha sido decidido en términos negativos por el pulgar del césar de Los Pinos y su corte de intrigantes.
Además, la dirección política del movimiento ha zigzagueado y ha permitido que la mala yerba de la politiquería afecte la verticalidad de ese difícil movimiento de resistencia: lo mismo apareció su máximo dirigente, Martín Esparza, en actos priístas como el quinto informe de gobierno de Enrique Peña Nieto que en Coahuila, acompañado de Carlos Moreira, dirigente del SNTE en la entidad y hermano de Humberto (ayer mismo, el presidente nacional del PRI defendió al SME y culpó a Calderón y Lozano de crear las condiciones que provocan violencia como la vivida en una zona de la ciudad de México. Humberto Moreira precisó que hasta el momento no conoce de ninguna solicitud de Esparza para afiliarse al tricolor). Y las opacas negociaciones en Bucareli, luego de una prolongada huelga de hambre, para conseguir que el calderonismo prometiera la toma de nota a Esparza y el SME, como si a fin de cuentas los fieros adversarios hubieran llegado a arreglos duraderos (ayer, aprovechando el viaje, la Secretaría de Gobernación anunció que no negociará más con quienes cometen actos de violencia). Y en octubre de 2010, la extraña y cara movilización masiva para dar a conocer en el estadio Azteca la constitución de una Asociación Política Nacional que en marzo de este año debería haber realizado su congreso fundacional para estar en condiciones de hacer alianzas con el partido que escojan.
En esas condiciones maltrechas, la persistencia opositora del SME ha permitido que enojos y resentimientos sin cauce político devengan en violencia sin justificación que les merma el de por sí declinante apoyo social que conserven o que, como sucedió ayer, sirven de inductor para detonar expresiones del odio social que el calderonismo instaló en México desde 2006, convertidos los estallidos de ira y las agresiones sin sentido en una fórmula ideal de explotación de las condiciones polarizadas que guarda la sociedad mexicana, motivo oportuno para avanzar en el proceso de demonización de la izquierda, los sindicatos, las movilizaciones, la crítica, la oposición... Provocadas por factores externos o por descontrol interno y pérdida de rumbo, las escenas de violencia registradas ayer potencian la vertiente social deseosa de mano dura (la explosión de mufas en el Centro Histórico de la ciudad de México de inmediato abrió otro expediente extraoficial contra los electricistas: sospechas, sin ningún fundamento, de terrorismo).
Sin gobernantes a la altura de las circunstancias, ni caminos legales confiables, ni operatividad política, los problemas sociales se van pudriendo y el descontento popular va tomando caminos de violencia por desesperación. Mientras no haya vertebración sensata y honesta de esos esfuerzos y enojos, mientras no se tracen caminos inteligentes de lucha pacífica reivindicatoria, la violencia política continuará apareciendo, contradictoria, condenable, y seguirá beneficiando a sus adversarios y dando paso a las tentaciones del autoritarismo, cada vez más presentes en la desesperada élite derechista gobernante (por lo pronto, ayer, las escenas de violencia relacionadas con el SME ayudaron a desplazar mediáticamente el asunto de Javier Sicilia, su plantón y las eventuales movilizaciones por venir, y de las narcofosas de San Fernando, Tamaulipas).
Astillas
Los cárteles mexicanos ya están bien metidos en territorio gringo y actúan cuando menos en 230 ciudades, dijo la subsecretaria adjunta de Estado para México y Canadá, Roberta Jacobson, en una virtual etiquetación oficial de nuestro país como un activo peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos (con todas las consecuencias que ello implica, entre otras, la de “justificar” el intervencionismo de la Casa Blanca y el Pentágono en los asuntos del fallido vecino que ya está dañando el supremo interés imperial)... Por otro lado, una corte estadunidense de apelaciones rechazó la aplicación en Arizona de las partes más agresivas de la ley SB 1070... Y, mientras en el PRD asumen que por razones éticas, videográficas e incluso de estricto cálculo electoral pragmático no les conviene mantener a René Bejarano como miembro de su consejo político nacional, convertido ese hecho en manjar para los publicistas de guerra sucia contra la izquierda y quien sea su candidato presidencial en 2012... ¡hasta mañana, con Francia prohibiendo el uso de la burka en lugares públicos!
Fax: 5605-2099
MONEROS CONTRA LA VIOLENCIA. Los cartonistas Helguera, El Fisgón, Hernández, La Dama y Benmotin unieron ayer sus pinceles para impulsar la campaña No más sangre. En la delegación Coyoacán, varios capitalinos participaron en la elaboración de un mural que demanda poner fin a la violenciaFoto María Meléndrez Parada
Dos procesos formalmente exitosos (la renovación de sus órganos directivos nacionales y el desenlace del episodio del estado de México) tienen a la izquierda electoral al borde del síndrome de la unidad a cualquier precio. Empecinadas en guardar las formas por encima de todo, las piezas discordantes del Frankenstein negro y amarillo vuelven a sus moldes tradicionales de actuación y operación, satisfechos parcialmente los objetivos inmediatos de cada uno de los bandos, de nueva cuenta juntos los sabidos adversarios, hasta que el siguiente diferendo táctico los separe, en una dialéctica roma que se alimenta de ambiciones, amagos, conveniencias y falsas reconciliaciones (la política de siempre, pues).
No hubo ruptura, pero tampoco deslindes o correcciones verdaderas. Fintas de combate para acabar en empates negociados y continuidad convenida de las mismas historias de perredismo mercantilizado. Los chuchos se quedaron con la presidencia del comité nacional del sol azteca (mediante otro Jesús, no sólo de nombre) sin más gritos ni sombrerazos que los necesarios para forzar arreglos de última hora en favor de la corriente numéricamente secundaria que finalmente se alzó con la secretaría general para la polémica Dolores Padierna y la reinserción pública de su esposo, el profesor Bejarano, que no solamente retomó en sesiones formales del PRD su papel conocido de operador en jefe de su movimiento de la esperanza y la Izquierda Democrática Nacional, sino que incluso consiguió un lugar en el consejo político nacional del citado partido, como si la etiqueta infamante de los videos con Carlos Ahumada se pudiera diluir o borrar con el paso del tiempo. Regalo dorado para los propagandistas contrarios al sol azteca y al lopezobradorismo, pues la reinstalación del profesor Bejarano en los estantes del poder perredista pareciera confirmar las sostenidas versiones de que los testimonios gráficos de corrupción política siempre contaron con la benevolencia política de segmentos decisorios de esa izquierda electoral nuevamente demeritada, como en una repetición instantánea de aquellos crudos videos.
El saldo de las primeras batallas a fondo por el 2012, con el estado de México como escenografía de oportunidad, deja a Marcelo Ebrard atropelladamente autodeclarado precandidato presidencial en pleno, como respuesta de última hora al naufragio que vivió cuando una consulta ciudadana aprobó en urnas la política de alianzas con el PAN que ese jefe de gobierno capitalino había sostenido contra viento y marea en otras entidades pero que ahora él mismo debería sepultar apoyando en público a Encinas como única forma de mantener en línea sus aspiraciones presidenciales.
López Obrador ganó, pero no tanto como parece ni de manera necesariamente prolongada y consistente. Los chuchos sostienen ahora una alianza con el PAN en busca de tumbar a Encinas de la candidatura al estado de México por la misma vía que a finales del año pasado había mencionado el propio Alejandro como razón de que en aquellos momentos declinara a las posibilidades de ser candidato: el eventual conflicto judicial de interpretación sobre su domicilio electoral. Un PAN despechado por el rudo abandono de que fue víctima a media plaza de Toluca, más un chuchismo deseoso de cobrarle a AMLO el descalabro judicial o electoral de Encinas si éste se produjera, son los ingredientes de los siguientes episodios de la telenovela que ya no cesará de producir emociones y arrebatos hasta finales de 2012. Por lo pronto, el mismo AMLO tiene colocada ya la opción de repuesto si Encinas cae: la candidata original, Yeidckol Polevnsky, que solicitó licencia al Senado para quedar en condiciones jurídicas de remplazar a Alejandro si se diera el caso.
El PRD se mantiene “unido”, pues, como una fórmula de supervivencia obligada, pero sin resolver sus diferencias de fondo ni replantear políticas generales o eliminar sabidos y repetitivos esquemas de perversión de sus posibilidades de lucha y transformación: las corrientes internas siguen tan campantes (abriendo el paso a aberraciones como la reinserción de Bejarano), los chuchos siguen al frente de la franquicia, López Obrador sigue adelante con su Morena pero ya habla de reconciliaciones en curso, Ebrard y Camacho reculan pero se mantienen listos para las siguientes etapas del colaboracionismo con Los Pinos, y el oportunismo, el mercantilismo y la ligereza ideológica siguen siendo los rasgos distintivos de ese aparato partidista “unido”.
Astillas
San Fernando, Tamaulipas, se ha convertido en referencia internacional para entender el horror que se vive en México. Absoluta incapacidad institucional para proporcionar seguridad a la población y una completa impunidad de quienes atacan, secuestran, torturan, asesinan y sepultan a ciudadanos extranjeros y nacionales. Dolorosas resultan, además, las versiones de que altos funcionarios federales habrían suspirado, un poco relajados, ante la presunta confirmación de que la gran mayoría de las víctimas eran mexicanos y no centroamericanos, ya que esta última posibilidad habría reactivado conflictos diplomáticos. A ver cómo siguen esos ánimos ante los reclamos estadunidenses, porque alguno de los viajeros secuestrados era ciudadano de la nación vecina que así ve abonados los caminos para continuar tomando el control del país doliente... Marco Antonio Adame, el ultraderechista gobernador de Morelos, protegido a capa y espada por Felipe Calderón a pesar de los continuos y graves errores cometidos, cambió a su secretario de Seguridad Pública, como si el relevo de un militar por otro sugiriera cierto tipo de “castigo” a alguien por tanta violencia desatada. Desde luego, Marco, con eme, cree que esa sustitución en SSP es un guiño justiciero hacia Javier Sicilia... Y, mientras Ollanta Humala y Keiko Fujimori pasan a segunda vuelta en Perú, ¡hasta mañana, con un pastor cristiano secuestrado en plena ceremonia religiosa por un comando armado en el puerto de Lázaro Cárdenas, en Michoacán!
Fax: 5605-2099
Arnaldo Córdova
Las revelaciones de los documentos de Wikileaks dados a conocer por La Jornada el lunes pasado nos muestran que no era cierto que todo lo que nos descubrían ya lo sabíamos. En este asunto, en particular, sabíamos que existía una alianza entre el PRI y el PAN desde, por lo menos, 1990, y que había sido ideada por Salinas, atemorizado por el avance impresionante de la izquierda en las elecciones de 1988 y por su hallazgo de que entre el PRI y el PAN había diferencias, pero que resultaban menores ante el peligro que la nueva izquierda representaba para ambos. Sabíamos también que el PAN, representado por Fernández de Cevallos, aceptó la propuesta salinista. Desde entonces se dio esa alianza histórica priísta y panista que no ha dejado de funcionar con gran eficacia, hace ya veinte años.
Los documentos de Wikileaks nos muestran ahora el carácter perverso y sucio de esa alianza y el modo especial en que funciona. Ahí no hubo nunca acuerdos para siempre, excepto uno: no dejar, jamás, que la izquierda llegara al poder. Todo lo demás era negociable y nada se daría por garantizado. Esa alianza, dicho en otros términos, tiene un solo fin: impedir el triunfo de la izquierda en las elecciones nacionales. Los relatos que pueden hacerse a partir de esos documentos nos indican que los aliados eran, de verdad, enemigos en el campo de la lucha política y que cada uno hacía por sus intereses y lo hacía despiadadamente, sin importar si al aliado se lo llevaba entre las patas. Sólo se juntaban y la alianza operaba cuando ambos sentían que el enemigo los amenazaba a los dos.
También sabemos, gracias a esos documentos, que ese momento llegaba cuando uno de los aliados se rezagaba a ojos vistas y ya no podía aspirar a nada más. Eso le ocurrió a Madrazo y al PRI. Cuando supieron que estaban perdidos, el PAN acudió a ellos y les hizo ver que la alianza debía ya ponerse en movimiento en contra de una izquierda pujante que los amenazaba a ambos y era preciso hacerle frente en común. Los priístas lo aceptaron y, en ese instante, decidieron que Calderón sería su propio abanderado. Claro que también podemos saber algo que fue claro en su momento: que Madrazo fue condenado al fracaso por sus correligionarios, particularmente por algunos de los gobernadores priístas que se vieron amenazados de muerte por un posible triunfo del tabasqueño. Para consolidar su poder local, prefirieron apoyar al candidato panista, tratando de obtener todo lo que pudieran en esta alianza dictada por las circunstancias.
Mucho de canibalesco tiene esta alianza y es una muestra de que el objetivo es único: destruir a la izquierda o impedir su acceso al poder. En todo lo demás, que cada quien se atenga a su santo y que gane el más fuerte. Es difícil no pensar en esta alianza como una que se da entre rufianes, entre auténticos mafiosos para los que la ley vale un comino y las instituciones del Estado no son más que viles instrumentos de sus sucios enjuagues y trapacerías. Decir, como lo hizo alguno de los informantes de la embajada, que se estaba haciendo “presión” sobre López Obrador y que se mantendría y se aumentaría en la medida en que se acercara la fecha de las elecciones, no quería decir que en el terreno electoral se haría lo posible para hacerle perder terreno al perredista. Quería decir que se emplearía todo el poder del Estado para derrotarlo a como diera lugar, por encima de la legalidad y de la institucionalidad. Fox mismo lo dijo, con la estupidez que lo caracteriza.
Que los priístas, principalmente los gobernadores del norte del país, le hayan temido a Madrazo, como lo revelan los documentos de la embajada, nos habla de dos cosas al mismo tiempo: una, la feudalización priísta que había hecho de esos gobernadores dueños de su propio reino y que veían en Madrazo no a un correligionario, sino a una amenaza a sus intereses particulares; dos, que habían entendido perfectamente ya el sentido de la alianza. Eso quiere decir que la alianza no operó únicamente en contra de López Obrador, sino también de Madrazo y de eso éste ni siquiera se dio cuenta. Dan náuseas de sólo ver a los protagonistas, expuestos por los documentos de la embajada, tirándose piales y haciéndose porquerías indecibles entre ellos mismos no sólo con tal de impedir el triunfo de la izquierda, sino también de aprovechar las debilidades del aliado o de los propios correligionarios para sacar provecho para sí.
Madrazo, por lo que puede verse, fue más una víctima de los mismos priístas que de los panistas o de la izquierda. “Todos unidos contra Madrazo (Tucom)” o “Tú, ¿le crees a Madrazo? Yo tampoco” fueron creaciones de la impudicia priísta en contra de su propio abanderado. Eso es revelador de otro aspecto que se esconde detrás del feroz pragmatismo de los gobernadores priístas y de los grupos que los apoyan y del oportunismo que, en general, ha caracterizado a los priístas durante los gobiernos panistas: la derechización irremediable del PRI que corre parejas (así se dice en el español clásico) con su absoluta incapacidad de actuar como un partido de oposición, como también lo revelan los documentos de Wikileaks. Es probable que una buena mayoría de los cuadros priístas de alto nivel se hayan alegrado de la derrota de su propio partido.
Podríamos hacer una inferencia de todas esas revelaciones que explican la actitud traidora (respecto a la alianza histórica de la derecha, por supuesto) de los priístas en su actuación en el Congreso. No le dan nada al gobierno panista no porque ellos no sean derechistas igual que los panistas, sino porque dentro de la alianza hay una guerra sin cuartel con sus propios aliados por posiciones de poder. Muchos se han preguntado el porqué no han prosperado lo que los derechistas de todos los signos llaman “reformas estructurales”. Ahora todo parece mucho más claro: la alianza histórica del PRI y el PAN sólo incluye un acuerdo básico: impedir el triunfo de la izquierda a nivel nacional. En todo lo demás, ¡olvídense!, es la guerra. Parece increíble que entre aliados se pueda dar toda clase de porquerías y de golpes bajos; pero la verdad es que la alianza se hace efectiva cuando hay intereses concretos que la hacen necesaria, como en la reforma laboral o, de nuevo, cuando se trata de derrotar a la izquierda. Ambos sirven a los dueños del dinero, pero cada uno a su modo y por su lado. Hasta en eso son enemigos.
La conclusión es la misma: en México ya hay sólo dos fuerzas: la derecha, encarnada por el PAN y el PRI, y la izquierda que, hoy por hoy, sólo se encarna en López Obrador y en su gran movimiento de masas. La derecha se lleva muy pesado en sus entrañas y es capaz de cualquier atrocidad y, también, de todos los crímenes imaginables. Frente a ella, la izquierda que hoy existe sólo tiene una perspectiva: fortalecerse a sí misma hasta poder acceder al poder, respetando siempre la legalidad y las instituciones. No puede, de ningún modo, comportarse tan suciamente como la derecha.
Sí, es verdad, hay muchas y muy graves diferencias entre el PRI y el PAN. A ambos sólo los unifica la voluntad de combatir a la izquierda. Pero es, justo, eso lo que define hoy a la derecha.
Enlaces:
Los cables sobre México en WikiLeaks
Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks