21 ago 2011



La elección de julio, un “fraude masivo”







Jenaro Villamil
20 de agosto de 2011 · 2 Comentarios




El Dictamen ciudadano de vigilancia electoral del Estado de México, coordinado por el especialista Bernardo Barranco, sólo confirma el desaseo en que transcurrió el proceso que culminó el pasado 3 de julio con un cuestionado triunfo del priista Eruviel Ávila. Los autores del documento, cuyo adelanto ofrecieron a Proceso, exponen que aun cuando las campañas fueron más cortas y carecieron de credibilidad, el abstencionismo fue más elevado con respecto a la jornada de 2006; pero lo más oprobioso es que los consejeros electorales quintuplicaron sus gastos.

Los comicios del 3 de julio último en el Estado de México, la entidad más poblada del país, constituyen la muestra de “un fraude masivo y más sofisticado”, establece el Dictamen ciudadano de vigilancia electoral del Estado de México, elaborado por el especialista Bernardo Barranco, con el apoyo de organizaciones ciudadanas, grupos empresariales locales y estudiantes voluntarios de la ENEP-Acatlán, quienes dieron un seguimiento puntual al proceso electoral en el que resultó vencedor el priista Eruviel Ávila.

El análisis arremete contra los árbitros electorales –los “más impugnados en la historia” electoral mexiquense –; sostiene que todo el aparato del gobierno de Enrique Peña Nieto se volcó en la operación a favor del candidato de su partido y menciona la corresponsabilidad de los partidos de oposición en el alto nivel de abstencionismo, pues hubo 1 millón 125 mil electores menos que en los escrutinios de 2006.

El documento, cuyo adelanto obtuvo Proceso, hace un recuento pormenorizado de todos los eventos de la contienda, que incluye la etapa de las “alianzas frustradas” entre el PAN y PRD, así como el dispendio durante la campaña, los debates, el papel de la prensa local, la iniquidad, el abstencionismo, los resultados y un apartado de recomendaciones.

Y aun cuando Eruviel Ávila recibió ya la constancia de mayoría el lunes 15, Barranco insiste en la urgencia de emprender una reforma electoral en el Estado de México para bajar los costos de los comicios, que hoy son considerados “los más caros de América Latina”. La Coparmex calcula que cada voto costó 60 dólares. (Extracto del reportaje que se publica en la edición 1816 de la revista Proceso, ya en circulación)







16 ago 2011



Tultitlán





Luis Hernández Navarro




El migrante guatematelco Julio Fernando Cardona Agustín fue asesinado a golpes hace poco más de una semana. Fue visto por última ocasión en Tultitlán, el sábado 6 de agosto, a bordo de la patrulla 203 de la policía municipal. Los agentes lo detuvieron mientras dormía en las vías del tren, como presunto responsable de un robo. Pocas horas después, su cuerpo sin vida fue encontrado en las vías del ferrocarril aledañas a la Casa del Migrante de Lechería.

Julio Fernando Cardona Agustín era originario del departamento de San Marcos y tenía apenas 19 años de edad. Formó parte de la caravana humanitaria Paso a Paso por la Paz, promovida por el sacerdote Alejandro Solalinde, que recorre el país desde el 25 de julio, promoviendo la protección y el reconocimiento de derechos para los inmigrantes indocumentados centroamericanos en México que se dirigen a Estados Unidos.

Julio Fernando llegó a la Casa del Migrante de San Juan Diego, en Tultitlán, el 2 de agosto. Tres días después recibió un certificado de nacionalidad para gestionar la regularización ofrecida por el Instituto Nacional de Migración a los integrantes de la caravana. El día 6 decidió continuar su viaje a Estados Unidos. Ya no llegó. Fue detenido por policías mexicanos y asesinado.

Lechería, en Tultitlán, es una comunidad a la que llegan de paso miles de centroamericanos. Allí confluyen los ferrocarriles que vienen del sur de México con los que van al norte.

Durante años, los migrantes abordaban el tren rumbo a la frontera en la estación Tultitlán del Tren Suburbano; sin embargo, ahora existen bardas y mallas que hacen más difícil subir. Los indocumentados que arriban a Tultitlán son víctimas frecuentes de redadas, extorsión y persecución de las diversas policías. Con frecuencia, las autoridades actúan en contubernio con las bandas criminales que abusan de los centroamericanos.

Las protestas por la muerte de Julio Fernando no se hicieron esperar. Una semana después, grupos defensores de derechos humanos y migrantes centroamericanos realizaron una caminata silenciosa por las vías del ferrocarril en Arriaga, Chiapas; marcharon para exigir castigo a los homicidas de su compañero. Exigieron eliminar las visas para migrantes y así evitar que sean víctimas del crimen organizado. Llevaron cruces y mantas con las leyendas “Alto a la represión”, “Eliminar visas para migrantes centroamericanos” y “Basta de represión, secuestros, violaciones y asesinatos de migrantes”.

El sábado 13 de agosto, integrantes de la Caravana Paso a Paso y los encargados del albergue Casa Juan Diego convocaron a una procesión pacífica y una liturgia en memoria de Julio Fernando. Sin embargo, un grupo de vecinos, integrado por entre 30 y 50 personas de la colonia Lechería, impidió la realización del acto y amenazó con quemar la Casa del Migrante. Durante seis horas, religiosos y migrantes sufrieron la acometida xenófoba y racista.

Los habitantes que se oponen al albergue aseguran que los migrantes dañan a la comunidad, que son delincuentes y criminales. Culpan a los centroamericanos de la inseguridad que se vive en la zona. Se comportan con ellos de la misma manera en que actúan muchos estadunidenses con los mexicanos que cruzan la frontera.

Marco Antonio Calzada Arroyo, alcalde del municipio y militante del PRI, ha participado directamente en la generación del clima de intolerancia contra los indocumentados centroamericanos. El 2 de septiembre de 2010 se pronunció contra la permanencia del albergue en el municipio, alegando que los migrantes generan inseguridad y no otorgan ningún beneficio a la localidad. Según él, diariamente llegan a Tultitlán entre 100 y 150 sin papeles, todos sin dinero, hambrientos y sedientos, por lo que cometen delitos, como robar tanques de gas en domicilios particulares, violar y secuestrar. Él ha ordenado que se les detenga.

Los responsables del albergue han sido frecuentemente acosados. Guadalupe Calzada Sánchez, fundadora del refugio junto con la Dimensión Pastoral de Movilidad Humana de la Iglesia Católica, sufrió en carne propia estos ataques. El 2 de julio del 2010 hombres armados y vestidos con uniformes de la Policía Federal irrumpieron en la Casa del Migrante e intentaron detener a varios centroamericanos, lo que fue impedido por Calzada Sánchez, entre otros voluntarios, así como por habitantes de Lechería. Tiempo después, Calzada Sánchez recibió amenazas por la labor que realiza.

Abundan los casos de abuso contra los migrantes en Tultitlán, perpetrados por diversas policías. Una sola muestra: el 19 de noviembre de 2009 integrantes de la Policía Federal llegaron al puente Independencia y detuvieron e intentaron llevarse a cinco centroamericanos. Los policías iban a bordo de un vehículo particular. Los sin papeles ya habían sido secuestrados previamente en Veracruz y torturados con golpes de madera en la espalda baja. Finalmente, los agentes desistieron de su intento de llevarse a los indocumentados al percatarse de la presencia de camarógrafos y reporteros de la cadena de televisión estadunidense CBS.

Ser migrante no es delito. Los indocumentados no son ilegales; simple y llanamente son seres humanos que no tienen papeles y que buscan un trabajo para sobrevivir. El clima de xenofobia y racismo en su contra es una vergüenza nacional. Los abusos policiacos que sufren son una canallada. El asesinato de Julio Fernando Cardona no debe quedar impune. Tampoco el de tantos otros como él, muertos sin nombre, cuyo único delito fue ejercer su derecho de fuga para procurar una vida digna.






15 ago 2011



“Nuestro movimiento representa hoy más que partidos”



AMLO: aguantamos la andanada oficial y traición del PRD



La cúpula del sol azteca sólo tiene el cascarón de la institución


En el interior, las bases dan su apoyo a Morena


Los autores del fraude ahora buscan imponer a Peña Nieto


Ebrard está en su derecho de aspirar; es un buen gobernante


Quizás soy el político más atacado; no soy como me pintan


Calderón, un inepto e irresponsable



Fortín de las Flores, Ver. La idea de crear un movimiento nacional ciudadano al margen de los partidos que impulsaron su candidatura a la Presidencia en 2006 surgió en Andrés Manuel López Obrador durante el plantón de Reforma. “Pensé que los dirigentes (del PRD, sobre todo) no iban a aguantar ni a resistir las presiones del gobierno y que nos traicionarían. Por eso rechacé ser coordinador del Frente Amplio Progresista y en buena medida por eso acepté la ‘presidencia legítima’. Sabía que nos darían la espalda, como sucedió.”

Convencido de tal razonamiento, hoy encara a sus compañeros en ese viaje político: “se equivocaron al pensar que lo nuestro no tendría futuro, que no aguantaríamos la andanada del régimen y que les convenía más deslindarse de nosotros, como lo hicieron y lo siguen haciendo. Se equivocaron porque hoy Morena (Movimiento de Regeneración Nacional) representa más que esos partidos de izquierda”.

Afirma tajante: “dentro del PRD, las bases están con nosotros. Sus dirigentes tienen los aparatos, el cascarón, pero Morena tiene vida propia”.

Se trata de un esfuerzo que, dice, “ha costado mucho”, y en pos del cual prácticamente no se ha detenido un solo día en estos cinco años.

Ha recorrido el país completo varias veces e invirtió dos años en visitar los 2 mil 38 municipios de elección directa y los 418 oaxaqueños regidos por usos y costumbres, y en más de una ocasión ha encabezado mítines en las plazas públicas de casi todas las ciudades y pueblos de la geografía nacional.

Para esa labor política virtualmente no dispone de recursos económicos y a lo sumo recibe aportaciones de diputados del Partido del Trabajo, de Convergencia y acaso de algunos del PRD. Salva por avión sólo las grandes distancias entre el Distrito Federal y los estados lejanos señalados en su agenda, pero sobre todo se mueve por carretera.

Viaja para promover la conformación del Morena y no disimula su optimismo por esta organización. Será, asegura, la “más importante en la historia de México, como no la ha tenido jamás ningún partido de izquierda” en este país.

Su propósito, remacha, es construir un movimiento “para transformar al país, para derrotar a la oligarquía en buena lid, de manera pacífica, establecer una verdadera democracia y enfrentar los grandes problemas nacionales. Prácticamente ya lo tenemos, ¡por eso no dejan de atacarme los voceros de la mafia del poder!”

López Obrador habla con La Jornada en el bello Fortín de las Flores –conurbado a Córdoba– y detalla su proyecto político, habla de la tragedia nacional derivada de la violencia, evalúa su gestión al frente del Gobierno del Distrito Federal e incluso ofrece algunos datos sobre su ámbito privado.

Así, de las expresiones referidas a su labor en la ciudad de México sobresale el porqué se decidió no cobrar por el uso del segundo piso del Periférico: “la gente ya paga impuestos”.

Asimismo, y apenas en un paréntesis suelta algunas frases sobre sí mismo, pues “un político no debe mezclar sus asuntos personales y públicos, más aun cuando se está tan expuesto”.

López Obrador insiste en su determinación de no pelear ni responder a los líderes del PRD o a los políticos “robaleros”, expresión con la que alude a quienes, como el robalo –dice–, se mueven en dos aguas. “Si peleo con ellos, le hago un favor a la mafia del poder. No contesto porque estoy trabajando en la construcción del movimiento, tengo esa responsabilidad.”

Tampoco quiere confrontar al cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Iñíguez, de quien ahora se sabe, gracias a los cables difundidos por Wikileaks (en La Jornada), que solicitó en 2006 la intervención del gobierno de Estados Unidos en su contra, ni refutar al escritor Carlos Fuentes, quien hace unos días marcó su preferencia por la eventual candidatura presidencial de Marcelo Ebrard.

“¿Qué debo decir más allá de respetar su opinión? Mi situación es muy difícil, porque cualquier cosa que yo diga ayuda a ciertos medios de comunicación a desacreditarnos.”

No parece tratarse de un gesto de desinterés o ingenuidad, pues de inmediato acota: “Tengo la vista puesta en los 30 –para él, quienes conforman la oligarquía nacional–, pero con el rabo del ojo estoy viendo a los otros. Veo a aquellos sin dejar de fildear, como se dice en el beisbol”.

Y es precisamente en los jardines donde ubica las repercusiones del acto realizado el pasado 31 de julio por la corriente perredista Nueva Izquierda (los chuchos) para apoyar las aspiraciones de Ebrard Casaubón:

“Es la más reciente manipulación de la clase dominante contra nosotros. Han empezado a decir que no respetaré el resultado del sondeo. Para empezar, en ninguna encuesta aparezco abajo en la pregunta de quién debe ser el candidato de las fueraza progresistas. Insisto: respetaré el acuerdo y será candidato el mejor ubicado. Pero el tema no es ése, sino que la mafia del poder y sus secuaces no quieren ver mi nombre en las boletas del 2012.”

Por lo demás, apunta, “Marcelo está en todo su derecho; es un buen amigo mío y lo considero un buen gobernante”.

–Mucha gente se desespera. No ve evolución en su discurso, en sus propuestas…

–Lo primero es que no se acepta mi punto de vista y no se internaliza porque choca con esquemas mentales prestablecidos. A lo sumo, los más benévolos lo ven superficial, lo batean, como se dice en el argot. Y a los de mentalidad reaccionaria, les molesta.

“Se olvida que a diferencia de un escritor o de un intelectual, un político tiene que repetir su discurso porque su objetivo es penetrar, formar, y más aún en las circunstancias actuales, donde no se garantiza el derecho a la información ni hay posibilidades de transmitir un pensamiento distinto porque los medios de comunicación están controlados por la clase dominante”.

En este punto, López Obrador se solaza sobre las diversas denominaciones que podría dar a los poderosos. “Me gusta más llamarles mafia, porque generalmente el término se usa con las bandas del crimen, del robo, pero no cuando es para hablar de los delincuentes de cuello blanco. ¡Y son iguales!

“Con mafia del poder caracterizo a un grupo que se ha apropiado de todo, que ha convertido lo ilegal en legal, ha llevado al país a la ruina, es responsable de la tragedia nacional, y ni siquiera por eso sus integrantes pierden respetabilidad.”

La ausencia de espacios para difundir su movimiento en los medios masivos de información y los denuestos que éstos le dirigen constantemente son temas recurrentes en la entrevista.

–Decía Carlos Monsiváis que desde Francisco I. Madero nadie como usted había sido agredido con tanta saña en México.

–Posiblemente soy en este país el político más atacado. Está mal que hable de eso, pero no soy como me pintan, han creado un estereotipo.

–¿Ha permeado eso en la gente?

–¡Claro! Ellos tienen los medios de comunicación y pueden crear una imagen en función de los intereses que representan. Es impresionante cómo han manipulado mi manera de ser y mis actos.

“Pese a esta campaña, no han podido destruirme. Pero hay gente susceptible de manipulación, y aquí no me refiero a la gente humilde, sino a muchos incluso con posgrados, a los adictos, por ejemplo, a los noticiarios de Televisa. Ellos están más dispuestos a ser manejados que un campesino o un obrero aficionado a estaciones de radio como La Z o la Ke Buena.”

Para ubicar cómo se tergiversan sus acciones e iniciativas políticas, López Obrador habla de lo ocurrido en Iztapalapa en 2009, con Rafael Acosta, Juanito. “Se insiste en que lo impuse, cuando lo verdaderamente importante es cómo, en 15 días, la gente votó por él para lograr por esa vía la llegada de Clara Brugada, a quien realmente querían como jefa delegacional.

“Entonces Televisa agarra el tema, me tilda de autoritario y da la vuelta al asunto verdadero: que la gente fue capaz de derrotar la imposición del tribunal electoral...”

–¿Eso ocurrió también durante el plantón de Reforma? ¿Ubica a los críticos de entonces como quienes hoy aplauden a los indignados en España?

–¡Sí, son los mismos! Porque son muy falsos y manejan un doble discurso: aparentan ser demócratas sólo en tanto no se afecten sus intereses, su forma de pensar. Me acusan de intolerante, pero ellos lo son más. Durante el plantón llegaron a acusarnos de antidemocráticos, cuando ¡nos habían robado la Presidencia! Si no hubiésemos actuado como lo hicimos, se habría generado violencia.

–Sectores de izquierda todavía le reprochan no haber ido más allá.

–Hubo quienes pedían apretar más, casi tomar las armas, y otros, que claudicáramos. Hoy se dice: “si López Obrador hubiese aceptado su derrota, estaría en los cuernos de la luna”. Pero actué como lo consideré más adecuado.

“Pero me siento satisfecho. La violencia no hubiera resuelto el problema. Ahí está el ejemplo de Egipto: 800 muertos, y el resultado es una junta militar en el gobierno y una revolución traicionada.

“No busco eso, sino una transformación auténtica. No se trata de quitar a uno para poner a otro igual o peor. Y sí, los efectos del fraude nos dañaron mucho en lo político.”

–¿Qué país, qué sociedad quedó después de 2006?

–El fraude precipitó la crisis. Sin esa imposición, nosotros hubiéramos realizado los cambios necesarios, pero al contrario, con Felipe Calderón se mantuvo el mismo régimen, la política de saqueo y de corrupción.

“Por si fuera poco, hoy quieren (los autores del fraude) mantener el actual estado de cosas y no están dispuestos a cambiar. Actuaron de manera perversa porque no les importó y sigue sin importarles el país.

“Buscan imponer a Enrique Peña Nieto; ya echaron a andar la operación de recambio. Como ya no les funciona el PAN ni les sirve Felipe Calderón, apuestan por el regreso del PRI, pero siempre con la idea de mantener el mismo régimen.”

–Se le critica también no enfatizar en el tema de la violencia.

–Sí lo hago, pero no lo consideran. Insisten en el uso sólo de medidas coercitivas, y yo estoy en contra de eso.

“Mi planteamiento consiste en cambiar un modelo económico con crecimiento, empleo y atención a los jóvenes. Pero eso lo ven como algo colateral. Si me conceden algo de razón, dicen: ‘sí, sí, pero eso es a mediano plazo’. Al contrario, si se va en busca de los jóvenes y se acude a sus casas para anotarlos e incorporarlos al estudio y al trabajo, el resultado se verá de inmediato. Ellos son tentados a diario para asumir conductas antisociales. Nunca hay vacíos, siempre se llenan, y si el Estado no los rescata, optarán por el camino de la ilegalidad.

“El complemento a mi propuesta es impedir la corrupción y nombrar en las instituciones de seguridad a gente honesta, que no es el caso –yo no tendría en la Secretaría de Seguridad Pública a un Genaro García Luna–, y desde luego profesionalizar a la policía, pagarle bien.”

–Hace poco se recordaba que usted también propuso llevar al Ejército a las calles...

–Sí, pero mi idea de su participación en el combate al crimen organizado tenía una diferencia central: reformar la Constitución primero y tras una consulta nacional. Hoy, su actuación es totalmente ilegal.

–¿Qué solución propone?

–Para mí, 75 por ciento de ésta consiste en crear una atmósfera de progreso y bienestar, pues la paz y la tranquilidad son frutos de la equidad y la justicia. El resto se relaciona con el aparato judicial, con la coordinación y la perseverancia.

“Cuando fui jefe de Gobierno en el Distrito Federal, diariamente acordábamos, muy temprano, con el gabinete de seguridad. Veíamos lo sucedido en las 24 horas recientes y tomábamos medidas. Se crearon 70 coordinaciones para reproducir ese sistema a nivel territorial: se reunían todos los días el Ministerio Público, el jefe de la policía preventiva del sector y de las otras corporaciones, un enviado de la Secretaría de Gobierno, y estaban también las 70 mujeres designadas por el jefe de Gobierno para representarlo ahí.

“Y dio resultado. Disminuimos los índices delictivos. En homicidios, el promedio era de dos diarios, y no puede haber cifra negra porque están las actas ministeriales. No había ajusticiamientos ni prácticamente asesinatos del crimen organizado aquí.”

–¿Comparte la censura al gobierno federal por su estrategia ante este problema?

–Felipe Calderón lo ha hecho muy mal: no ha atendido las causas, y al encarar sólo los efectos del fenómeno actúa con la ineptitud e irresponsabilidad muy propias de la derecha. Hay una contradicción en ellos, pues aseguran ser cristianos, pero olvidan el amor a sus semejantes.

“¿Calderón no advirtió el daño que causaría? ¿Cómo se lanzó a algo tan grave sin información, sin conocimiento de causa? ¿No sabía, o estamos ante una situación de irresponsabilidad extrema, que la delincuencia ya había penetrado a las policías municipales, estatales y federales? ¿No tenía un diagnóstico del tamaño del problema? ¿Ni siquiera sabía lo que iba a enfrentar?”

López Obrador regresa al Morena, la tarea que hoy ocupa todo su tiempo e interés. “Este movimiento no es únicamente para aspirar a los cargos públicos, no se agota en un proceso electoral, porque su objetivo es la transformación tajante de la vida pública, en la idea de que sólo ha habido tres en el país: la Independencia, la Reforma y la Revolución. Y nosotros queremos hacer la cuarta.”

Con esa idea, trabaja para fundar comités en las 65 mil secciones electorales y afiliar a 4 millones de quienes llama “protagonistas del cambio verdadero”.

El próximo 2 de octubre el Morena se constituirá en asociación civil. “Se construye con el esfuerzo de los ciudadanos progresistas. Hay ya dos millones de afiliados y será la organización social más importante de la historia nacional. Otras en el pasado han contribuido a transformar al país, pero, sin pretender compararnos, ésta se construye desde abajo.” Ya operan comités en todos los municipios, y se han establecido 34 mil representaciones seccionales.

–Con todo, el Morena no se ve, no aparece en los espacios informativos...

–En efecto, en los sectores medios se desconoce lo que hacemos, porque los grandes medios electrónicos no nos escuchan. Ahí es donde más se nos ataca y esto hace mella en mucha gente.

“A mí me pasa. Tengo que estar animando hasta a mis más cercanos, porque los confunden, los aturden, los desaniman.”

Insiste en que sí hay salidas, en “que podemos sacar adelante al país y que todos debemos participar y contribuir a que haya un cambio.”

López Obrador no habla mucho de ello, pero uno de sus equipos, integrado por intelectuales, académicos, políticos en activo y otros ya retirados de la vida pública, analiza la realidad nacional e internacional y ha producido el primer proyecto alternativo de nación. Tiene además la asesoría de especialistas en materia económica y financiera, con quienes prepara sus propuestas en ese renglón.

Con eso, transmite su convicción: “hay muchos mexicanos buscando opciones, alternativas. Por lo tanto, no se den por vencidos ni se depriman, pues si no luchamos, nuestros hijos nos pedirán cuentas”.

Precisamente su insistencia en aplicar políticas específicas para quienes menos tienen se basa en las de corte social que impulsó cuando fue jefe de Gobierno de la capital del país.

–¿En ese periodo cómo se relacionó con la iniciativa privada?

–Nunca tuve problemas. No hay un solo empresario que pueda quejarse de maltrato, de falta de oportunidades o de que se le pidió dinero para construir o para invertir.

Al final de la conversación, López Obrador accede a hablar de sí mismo, sólo con respuestas cortas, puntuales: “un dirigente político verdadero debe tener una doctrina, una ideología, una filosofía. No creo que sea bueno ventilar la vida personal ni mezclarla con la actuación pública”.

Se autodefine como un “luchador social, partidario de la justicia”, y dice ser cristiano “por lo que tiene que ver con la vida de Jesús”, más allá de las denominaciones religiosas.

Tres grandes pasiones hay en la vida de Andrés Manuel López Obrador y las confiesa: amor a sus semejantes, amor a sus hijos y a su familia… y el beisbol.





14 ago 2011



Señalan que PRI y PAN han erosionado la soberanía nacional

Hipócritas, políticos a quienes sorprende la presencia de agentes de EU: expertos





Laura Poy Solano

Domingo 14 de agosto de 2011, p. 7




La decisión del gobierno del presidente Felipe Calderón de darle “carta abierta” a agentes de seguridad estadunidenses para que actúen en operativos en el país no sólo erosiona aún más la soberanía nacional, sino también pone en evidencia la “hipocresía” con que actúa la clase política, que hoy se dice sorprendida, aunque es responsable de aprobar esos acuerdos a espaldas de los ciudadanos, aseguraron especialistas en seguridad nacional y sociología política.

Guillermo Garduño Valero y Telésforo Nava Vázquez, investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana, señalaron que si bien no es nueva la presencia de agentes estadunidenses en el país, “es muy preocupante que el gobierno federal facilite aún más las condiciones para que operen en territorio nacional”.

Garduño Valero, experto en seguridad pública y fuerzas armadas, indicó que desde hace “décadas los presidentes de México han colaborado activamente con las agencias de seguridad estadunidenses, y más aún, se ha permitido una creciente dependencia tecnológica en tareas de capacitación de policías y miembros del Ejército, así como el establecimiento de modelos de seguridad pública diseñados por expertos estadunidenses”.

Es evidente, agregó, que “carecemos de una doctrina que refuerce una visión propia de lo que debe ser la seguridad nacional, con acceso a nuestro propio abastecimiento de tecnología y equipamiento”.

Hoy día “todo depende de la agenda que marque el gobierno de Estados Unidos en materia de seguridad, pues son estadunidenses quienes diseñan, aprueban y establecen los objetivos centrales que se seguirán en México a través de nuestros cuerpos de seguridad”.

Por separado, Nava Vázquez, especialista en sociología política y movimientos sociales, indicó que tanto en los gobiernos priístas como en los panistas “ha existido cercana colaboración con agencias como la DEA (antidrogas) y la CIA (Agencia Central de Inteligencia), pero hoy constatamos que las administraciones panistas no sólo han seguido esta tradición, sino que la han profundizado”.

Con la llegada al poder de los gobiernos neoliberales, tanto del PRI como del PAN, la soberanía nacional “ha sido totalmente erosionada, no sólo desde lo económico y financiero, sino en resguardar, como es su deber, la protección de la nación frente a otras naciones potencialmente agresivas, pues han generado condiciones de extrema vulnerabilidad en materia de seguridad nacional”.

Por lo anterior, consideró que el Senado, responsable de vigilar la política exterior del gobierno federal, “debe llamar a rendir cuentas a los responsables de establecer estos acuerdos, y fomentar un amplio debate sobre los criterios que se deben aplicar para tener intercambios de capacitación con otras naciones en temas de seguridad, aunque bajo ninguna circunstancia se debe permitir la participación de agentes extranjeros en el país ni definir con ellos operativos contra el narcotráfico”.


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Exige enjuiciar a funcionarios que han asumido compromisos a espaldas del Congreso

Calderón, “traidor a la patria” por avalar intervención extranjera en México: Bartlett



Andrea Becerril

Domingo 14 de agosto de 2011, p. 7


El presidente Felipe Calderón puede ser juzgado “por traición a la patria”, por haber permitido la presencia de militares extranjeros en territorio nacional y avalar que el gobierno de Estados Unidos tome el control del espionaje mexicano y de todo el sistema de información y comunicaciones con el pretexto de combatir el narcotráfico, advirtió Manuel Bartlett Díaz, ex secretario de Gobernación.

Eso “es gravísimo”, recalcó el también ex legislador, porque los agentes y militares estadunidenses pueden interferir en materia política. “¿Por qué no, si están utilizando los sistemas más adelantados de espionaje?”, insistió.

Agregó que la debilidad ha llevado al gobierno de Calderón a posibilitar una intervención cada vez mayor de Estados Unidos, con el riesgo de que ese país asuma también la conducción política nacional.

Demandó que el Senado actué de manera firme para detener “esa entrega” de México a los intereses de la nación vecina.

El político priísta consideró que el hecho de que Calderón haya firmado una carta de entendimiento secreta con el presidente Barak Obama, en la que se pacta la operación directa en México de agentes de la DEA, la CIA, la FBI y el Pentágono viola la Constitución, ya que no tiene facultades para hacerlo.

Resaltó que el Ejecutivo y los miembros de su gabinete de seguridad niegan todo, pese a que la información sobre los arreglos secretos con el gobierno de Estados Unidos es cada vez mayor.

Ahí están los cables de Wikileaks divulgados por La Jornada y las revelaciones del New York Times, que dan cuenta de la “entrega, sin la menor resistencia”, apuntó el ex legislador.

De entrada, detalló, Calderón asumió la estrategia que Washington le impuso para el combate al narcotráfico y ha aceptado “que pongan en práctica las mismas tácticas que en Afganistán –país invadido por tropas estadunidenses–, que han sido un absoluto fracaso”.

Senador en la pasada legislatura, Bartlett recalcó que el gobierno federal guarda silencio frente a la acusación en medios extranjeros acerca de la complicidad con Estados Unidos, con el fin de “darle vuelta” al marco jurídico mexicano, “para buscar caminos violatorios de la ley”, que avalen esa presencia militar en el territorio nacional.




“Eso es traición a la patria, y se le puede juzgar por ello”, insistió, ya que el Ejecutivo convino buscar caminos para violar la Carta Magna.

Añadió que aun cuando Obama sostuvo que sólo ayudan al gobierno mexicano con información, es obvio que sus agentes no sólo espían a los narcos y saben todo lo que pasa en torno al crimen organizado, sino que se involucran también en lo económico y lo político y van asumiendo el control del sistema de comunicación del país.

De acuerdo con las fuentes que cita el New York Times, el gobierno de Obama decidió mandar a sus agentes y militares a México porque no estaba dispuesto a entregar un equipo tan sofisticado a las policías mexicanas, “que son corruptas. Pero lo que eso significa es que el sistema de información, de vigilancia de todos los movimientos de las comunicaciones en un país, lo tienen ellos”.

Se trata, apuntó Bartlett, de “la entrega del control político, económico y social del país; no hay que olvidar que en las guerras contemporáneas, es la información la que dirige todo”.

Ante esa situación, el silencio de Calderón es “ominoso” y obliga al Senado a asumir sus facultades en materia de política exterior y actuar, abundó.

Expresó que la actuación del Senado no debe limitarse a “comparecencias rídiculas” en las que los funcionarios sólo dicen lo que quieren, los legisladores los cuestionan duro, pero aquéllos niegan todo y se van tranquilamente.

“Se necesitan acciones concretas, reales del Senado, donde, a excepción de unas cuantas voces, los demás actúan como paleros”, apuntó.

Se podría empezar, expuso, “con someter a juicio político a los funcionarios que han permitido la operación de los agentes de Estados Unidos, que han asumido compromisos a espaldas del Congreso para una virtual invasión extranjera”.

Enlaces:

Los cables sobre México en WikiLeaks

Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks














Hay que evitar que el proceso se convierta en el reparto de saldos entre tribus: Muñoz Ledo

La izquierda debe elegir unida al candidato a jefe de Gobierno




Las encuestas, engañosas, buscan colocar al PRI por encima del PRD, afirma

Dice que es el mejor posicionado de los aspirantes del Dia

El GDF no es premio de consolación, señala





Roberto Garduño

Domingo 14 de agosto de 2011, p. 30








Los partidos PRD, PT y Convergencia que integran el Diálogo para la Reconstrucción Nacional (Dia) están obligados a definir el método y el tiempo para la selección de su candidato a la jefatura de Gobierno del Distrito Federal con objeto de no convertir el proceso en el reparto de saldos entre las distintas tribus que operan en la capital.

“Si a nivel de la Presidencia de la República se insiste en que (el candidato) será el mejor posicionado, yo no veo cual sea la razón lógica de que en la ciudad no sea igual: o todos coludos o todos rabones”, aduce Porfirio Muñoz Ledo, quien asegura gozar de la mejor calificación entre los militantes de la izquierda para ser el candidato a jefe de Gobierno.

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados refiere que tan sólo en una semana se diluyó la falsa impresión de que el PRI iba en primer lugar en las preferencias electorales al gobierno capitalino.

“El resultado de las encuestas en la ciudad de México son claras. Las izquierdas están adelante si se toman en cuenta los tres partidos del Dia. El PRI ha subido sus preferencias, ya está cerca de 25 por ciento, el PRD tiene 28 o 29 por ciento, y están en condiciones muy semejantes si se coloca una candidata como Beatriz Paredes. Así se da la impresión de que el PRI está por encima de la izquierda.

“Yo he estado insistiendo en que se ponga (en las encuestas) PRI, PAN y Dia, si tomamos en cuenta que el PT tiene hoy 14 por ciento, dos puntos por arriba del PAN, gracias a lo que hemos hecho sus representaciones legislativas.”

Reconoce que colocar al PRD como el único partido de izquierda distorsiona completamente el resultado. Y “el hecho de que yo aparezca en primer lugar en las encuestas recientes me obliga a una reacción, y se debe tomar una decisión en la izquierda lo más pronto posible, porque de otra manera esto se va a deshilachar. Así como lo aceptan los dos precandidatos a la presidencia (Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard) no veo por qué el método para la contienda nacional sea las encuestas, y no sea el mismo en la ciudad.”

–¿Cuál es la razón de que se aplique la encuesta el mismo día?

–No tiene sentido armar turbulencias innecesarias, y no conviene después, porque una vez que se defina el candidato a la Presidencia, lo otro se va a volver muy sospechoso, porque se va a pensar que quien gane impone o concede al otro el gobierno de la ciudad, eso no sería bien visto por la población.

–Pero ya está trabajando abiertamente Carlos Navarrete en su afán, organiza foros, presentaciones populares y otros actos claramente pre-electorales –se le insiste.

–Yo no voy a criticar ni a enfrentarme con él, porque si nosotros nos vamos a un procedimiento distinto al de la encuesta, va haber una rebatinga abajo, va a haber uso abusivo del dinero, ahorita ya está corriendo mucho dinero, yo no estoy haciendo campaña absolutamente contra nadie, al contrario, me concibo como un polo de unidad, porque lo fundamental es la candidatura presidencial, yo estoy en contra de los que creen que el gobierno de la ciudad es el premio de consolación si se pierde la Presidencia.

–¿Cree que el PRI está creando una cortina de humo en la ciudad de México?

–Yo lo veo así en el nivel nacional, y eso es evidente, porque hay una operación a nivel de medios de comunicación y de discurso político a partir del estado de México. Se está restaurando la idea del carro completo y del invencible. No veo que el PRI esté manejando esto de manera directa, lo están manejando algunos medios, y algunos de ellos muy mal intencionados, porque saben que se trata del Dia y no del PRD, y eso lo vulnerabiliza. Es un efecto tendencioso y equivocado de análisis para enfrentar al PRD solo contra los dos partidos (PRI-PAN).













12 ago 2011

Habrà que reconocerlo y darle su mèrito a quien lo tiene y es innegable que aquì en La Jornada , principalmente a travès de Luis Javier Garrido , tienen ya varios años advirtiendonos de que esto sucederìa , es decir , acerca de los planes de Estados Unidos de poco a poco ir ocupando , militarmente hablando , nuestro paìs .

Cuando Luis Javier y otros columnistas de La Jornada constantemente nos habian advertido acerca de esto , mezquinamente nadie , absolutamente nadie quizo retomar el tema , (como parte de esa satanizaciòn que los medios cobardes y corruptos hacen de los medios plurales o de izquierda , si ustedes quieren , para evitar que la gente voltee a verlos) . Ahora que està quedando plenamente demostrado que Luis Javier tenìa rzòn , tampoco nadie quiere reconocer que fuè èl el primero en advertirlo .

¿ Que està sucediendo ahora con el documento que Josè Narro y Jorge Carpiso acaban de entregar a Calderòn ? pues que los medios de derecha a travès de sus levantacejas le estàn dando un vuelo imprecionante ; en cambio con el Proyecto De Naciòn propuesto por Andrès Manuel Lòpez Obrador y muchos otros intelectuales , por cierto , mucho màs completo , y que abarca todos los problemas que aquejan al paìs , no ha sido objeto , ya no digamos de algun anàlisis , si no que ni siquiera de una simple menciòn , por esta razòn la gran mayorìa de los mexicanos ni siquiera sabe de su existencia . Asì se las gastan y nada va a cambiar hasta que alguien les ponga un alto , pero para esto , primero la gente debe despertar y llevar al poder a quien de verdad represente sus intereses .






La carta de entendimiento





Luis Javier Garrido



El proceso de ocupación militar de México por Estados Unidos como vía para apoderarse de los recursos estratégicos del país, puesto en marcha por el gobierno de Felipe Calderón, compromete seriamente los destinos y el bienestar de la nación mexicana, pero muy poco se ha hecho para detenerlo, y se está llegando a un desastre sin paralelo en todos los órdenes.

1. La información publicada en los primeros días de este agosto de 2011 por la prensa estadunidense y mexicana sobre las dimensiones del proceso de militarización de México orquestado por el Pentágono, que ha abierto una muy tibia discusión en el ámbito legislativo, se conocía desde hace tiempo, y había sido analizada en esta columna, pero a pesar de su gravedad no suscitó entonces una vigorosa respuesta política y social, de ahí que las últimas informaciones, de las cuales cuatro son significativas, adquieran un nuevo relieve histórico.

2. La violencia existente en el país desde hace cuatro años, como ya se sabe, ha sido generada esencialmente por el gobierno del PAN y sus grupos paramilitares de todo tipo, en vistas a pretender “justificar” el uso anticonstitucional de las fuerzas armadas mexicanas en una supuesta “guerra contra el narco”, que no lo es, pero este escenario hechizo no convence ya a nadie, y la escalada actual en esa misma dirección está generando una repulsa cada vez mayor.

3. El número de militares y agentes policiacos estadunidenses, encubiertos y no encubiertos, que operan ya en territorio mexicano, es cada vez mayor y escapa a cualquier estimación oficial, en particular por el hecho de que están siendo imbricados, junto con los que se llama “contratistas privados”, en la que se pretende sea la primera base de Washington en suelo mexicano, como diversas notas lo afirmaban hace meses. La primera información que ha generado un enorme escándalo fue la publicada el domingo 8 por The New York Times, en la que se reitera que agentes del Pentágono, la CIA, la DEA y otras agencias operan no nada más a partir del centro de inteligencia ubicado en Reforma 225 sino desde una base militar que se supondría es mexicana, ubicada en algún ignoto lugar del norte de México, pero que ellos ya controlan en vistas a hacer prevalecer sus intereses, de manera que se puede establecer que existe, bajo una simulación, una base militar estadunidense en México.

4. Estados Unidos tiene al menos 14 bases militares en América Latina y el Caribe, bajo la autoridad del Comando Sur, con las que espía y controla a 19 países del continente, y que son estimadas como centros de “movilidad estratégica” y “guerras relámpago”, por lo que esta base encubierta constituye un nuevo problema continental, sobre todo porque los militares mexicanos ahí comisionados, y bajo las órdenes de oficiales de Washington, han sido formados en el Instituto de Cooperación Hemisférica (antes Escuela de las Américas), que ahora funciona en Fort Benning (Georgia). El Times reconoce que Washington ha adiestrado al menos a 4 mil 500 agentes de la Policía Federal y a un número indeterminado de marinos y militares.

5. Hay que tener presente, por otra parte, cómo se enfrenta el problema en otros países del continente, y bastan dos ejemplos. En Ecuador, el presidente Rafael Correa se negó a refrendar en 2009 el acuerdo para el funcionamiento de la tristemente célebre base de Manta, lo que obligó a Washington a trasladarla a Colombia. Y en Brasil, siendo Lula presidente rechazó en 2010 la pretensión del gobierno de Obama de establecer bases en la zona amazónica, y ahora ante la pretensión del derechista general Nelson Jobim (ministro de la Defensa) de apoyar esta vía, la presidenta Dilma Rousseff forzó su renuncia y nombró para sustituirlo a Celso Amorim, miembro del ala izquierda del Partido de los Trabajadores (PT), a pesar de la inconformidad de jefes de las fuerzas armadas, imponiendo así la autoridad del poder civil y la lógica de la legalidad.

6. Es muy significativo por ello que al presentarse esta situación de militares y agentes de Washington actuando impunemente en México, como si nuestro país fuese un protectorado, en abierta violación a la legislación mexicana, durante una entrevista con el diario angelino La Opinión, el presidente Barack Obama, escudándose en la Iniciativa Mérida, pretendiese al día siguiente de la nota del Times que sólo se trata de una “asistencia técnica” y se encubriese diciendo que es a México a quien “compete hacer cumplir sus leyes en sus fronteras”, según reporta David Brooks en La Jornada del martes 9.

7. Las evidencias se multiplican sobre el entreguismo antinacional del gobierno del PAN, y con ellas va la claudicación de la “clase política” nacional. La segunda nota que ha marcado el escándalo creciente es la publicada por La Jornada el día de ayer, en la que se confirma que no sólo parte del personal naval, militar y policiaco mexicano se halla sometido a las agencias estadunidenses, sino que altos funcionarios del gobierno indigno de Calderón, como Marisela Morales (procuradora general de la República) o Genaro García Luna (secretario de Seguridad Pública), tienen compromisos de subordinación con Estados Unidos, y actúan como sus simples empleados, confirmándose además que los supuestos operativos antinarco del gobierno son ordenados por la administración de Obama en función de sus intereses.

8. La cereza en el pastel de la estrategia que Washington impuso a Calderón a cambio de convalidar su llegada a Los Pinos por la vía del fraude es la de las revelaciones en La Jornada de ayer del acuerdo entre Estados Unidos y México para sustentar políticas similares a las de Afganistán e Irak, suscrito hace 19 meses. La administración de Bush hijo pactó con Calderón las condiciones para apoyarlo a espaldas de los legisladores de ambos países, pero fue con el gobierno de Obama con el que Calderón aceptó el ingreso masivo de militares estadunidenses a México. La carta de entendimiento entre él y Obama, que es más que un tratado, fue llamada así para burlar al Senado, y lo más sorprendente es que ahora que conocen la información los legisladores mexicanos sigan actuando como cómplices timoratos.

9. No sorprende por lo mismo la nota de El Universal de ayer en la que señala que la Casa Blanca, a fin de evadir la discusión pública, y pasando por encima del Congreso, haciendo suyas las políticas de la ultraderecha, discrecionalmente aumentó los recursos para el “apoyo militar” a México en 400 por ciento entre 2007 y 2011, con lo que éste pasó de 15 a 71 millones de dólares (a pesar de la crisis).

10. En un país en el que la “clase política” se halla corrompida y en el que las fuerzas de oposición y las propias instancias del Estado son incapaces para detener los actos de traición de un gobierno empeñado en servir a intereses oligárquicos, el pueblo ciudadano debe movilizarse y reiterar una y otra vez a Calderón y a sus cómplices que: “¡Ya basta!”







9 ago 2011

Y adivinen que : Peña Nieto declarò en Estados Unidios que en caso de ganar la presidencia de Mèxico , èl continuarìa con la desastroza guerra fraticida iniciada por Calderòn .





Las piezas del rompecabezas






Luis Hernández Navarro




Costo de la guerra de Felipe Calderón contra el narcotráfico, según el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad: 50 mil muertos y 10 mil desaparecidos.

2) Opinión de Amnistía Internacional sobre la situación que se vive en México como resultado de la presunta responsabilidad del Ejército en los casos de desapariciones forzadas: se está al borde de una represión generalizada. El país podría vivir en derechos humanos circunstancias similares a las acontecidas en las dictaduras militares del Cono Sur en las décadas de 1970 y 80.

3) Cifra de defensores de derechos humanos asesinados o víctimas de desaparición forzada entre enero de 2005 y mayo de 2011, de acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH): 27 y ocho, respectivamente.

4) Expedientes abiertos por presuntas violaciones contra defensores de derechos humanos, en los últimos cinco años y cinco meses, según ese organismo: 523.

5) Relación existente, de acuerdo con Mariano Francisco Saynez, secretario de Marina, entre derechos humanos, criminales y organizaciones civiles en la guerra contra el narcotráfico: “los grupos delictivos tratan de manchar el prestigio y buen nombre de las instituciones” utilizando a “grupos ciudadanos” y la bandera de los derechos humanos, “con el fin malévolo de obstruir la participación de las mismas en su contra y así tener el campo abierto a su maldad”.

6) Número de homicidios de periodistas registrados, de acuerdo con las cifras de la CNDH, de 2005 a marzo de 2011: 68.

7) Comunicadores desaparecidos en ese lapso, según la misma fuente: 13.

8) Proporción de crímenes de periodistas que quedan impunes: 89 por ciento.

9) Posición de Irina Bukova, directora general de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), sobre estos crímenes: “Los ataques y homicidios contra los comunicadores atentan gravemente contra el derecho que tienen los ciudadanos a estar informados, además de que generan miedo en la sociedad”.

10) Número de migrantes secuestrados en México entre abril y septiembre del año pasado, según un informe de la CNDH: 11 mil 33.

11) Recomendación preliminar al Estado mexicano de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre los indocumentados que atraviesan su territorio: garantizar de manera inmediata la vida y la seguridad de los migrantes mediante acciones concretas.

12) Total de alcaldes asesinados durante el sexenio de Felipe Calderón: 24.

13) Número de ediles desaparecidos durante ese mismo lapso: dos.

14) Cantidad de raptos sufridos por ministros evangélicos durante la actual administración, según Arturo Farela, presidente de la Confraternidad Nacional de Iglesias Evangélicas: más de un centenar.

15) Entidades que, de acuerdo con un reporte levantado por dicha organización religiosa estado por estado entre 2008 y 2011, son las de más alto riesgo para el ejercicio pastoral: Baja California, Coahuila, Chihuahua, Durango, estado de México, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Sinaloa y Tamaulipas.

16) Nombre del pastor que fue secuestrado por un comando cuando celebraba el culto dominical de la iglesia evangélica El Shaddai, en Lázaro Cárdenas, Michoacán, y por el que sus captores solicitaron una recompensa de casi 20 millones de pesos: Josué Ramírez Santiago.

17) Precio del crimen organizado por “brindar seguridad” a congregaciones de iglesias evangélicas y cristianas en 11 estados de la República: entre 10 mil y 30 mil pesos.

18) Cifra de religiosos católicos que han muerto de forma violenta en lo que va del sexenio: 14; 12 sacerdotes y dos seminaristas.

19) Presbíteros asesinados durante los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Vicente Fox, según la organización Centro Católico Multimedial: uno (el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo), tres y cuatro, respectivamente.

20) Año más violento para ellos: 2011, con cuatro asesinados.

21) Lugar que ocupa México en el catálogo de los países más peligrosos para ejercer el sacerdocio: tercero.

22) Cantidad de encuestadores levantados en Apatizangán, Michoacán, en agosto de este año, en la antesala del proceso electoral para renovar gobernador en la entidad: nueve.

23) Cifra de repartidores de la Sección Amarilla que desaparecieron en el mismo municipio: cuatro.

24) Explicación ofrecida por Rafael Melgoza, secretario de Gobierno de la entidad, sobre las causas de la privación ilegal de su libertad: quizá los confundieron con agentes encubiertos.

25) Número de agentes de la Policía Federal que han sido indiciados, sometidos a proceso penal y sentenciados de 2006 a junio de 2011: 405 casos, 76 procesados y 18 sentenciados.

26) Armar las piezas de este rompecabezas, descarrilar la absurda política militarista en curso, combatir la impunidad, lograr que se haga justicia a las víctimas, procurar que se reparen los daños: esos son, en parte, los retos del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.

1) La Jornada, 29 de julio de 2011; 2) La Jornada, 2 de agosto de 2011; 3) CNN, 7 de julio de 2011; 4) Ibídem; 5) La Jornada, 27 de julio de 2011; 6) El Universal, 2 de mayo de 2011; 7) Ibídem; 8) CNN, 16 de febrero de 2010; 9) Notimex, 4 de julio de 2011; 10) La Jornada, 3 de agosto de 2011; 11) La Jornada, 3 de agosto de 2011; 12) La Jornada, 7 de agosto de 2011; 13) Ibídem; 14) Excélsior, 15 de julio de 2012; 15) Ibídem; 16) Ibídem; 17) Ibídem, 18) Excélsior, 14 de julio de 2011; 19) Ibídem; 20) Ibídem; 21) Excélsior, 14 de julio de 2011; 22) La Jornada, 3 de agosto de 2011; 23) La Jornada, 6 de agosto de 2011; 24) Ibídem, y 25) La Jornada, 4 de agosto de 2011.







Reformitis






Pedro Miguel




Se entiende perfectamente: las leyes no pueden ni deben ser inmutables pues las sociedades en las que se aplican se encuentran, para bien o para mal, en permanente proceso de transformación, y el marco legal debe ser readecuado y perfeccionado una y otra vez. Esa debe ser la tarea del Legislativo, además de servir de contrapeso al Ejecutivo. Éste, por su parte, tiene la responsabilidad primaria de cumplir y hacer cumplir las leyes vigentes.

Así tendría que ser. Pero en el régimen oligárquico que padece México actualmente, el principio de legalidad está de cabeza. No hay que estirar mucho la mano para encontrar un ejemplo contundente de esa inversión: Washington envía a policías en activo y militares en retiro a participar en la desastrosa guerra en curso impulsada por el calderonato, y esos efectivos realizan interrogatorios, intervienen telecomunicaciones y han tenido un papel clave en decenas de capturas o “eliminaciones” (que parecen ser, muchas de ellas, ejecuciones extrajudiciales) de presuntos narcotraficantes. La injerencia no se perpetró aprovechando un descuido del gobierno mexicano, sino en respuesta a sus peticiones.

Para argumentar la “legalidad” de la operación de personal policial extranjero en México, Alejandro Poiré ha salido con la puerilidad de que éste “no porta armas” y con la abierta mentira de que “no realiza ninguna labor operativa”. Incluso si así fuera, el artículo 21 constitucional es inequívoco: “La investigación de los delitos corresponde al Ministerio Público y a las policías, las cuales actuarán bajo la conducción y mando de aquél en el ejercicio de esta función”; el 32 no deja lugar a dudas: “En tiempo de paz, ningún extranjero podrá servir en el Ejército, ni en las fuerzas de policía o seguridad pública” y “para desempeñar cualquier cargo o comisión en el Ejército, Armada o Fuerza Aérea en tiempos de paz, se requiere ser mexicano por nacimiento.” ¿Con qué saldrán entonces? ¿Con que no estamos en “tiempos de paz”? Pues qué pena: legalmente, para que el país esté en guerra, es necesario que el Ejecutivo federal la declare, previa ley del Congreso de la Unión (Art. 89), cosa que no se ha hecho.

El régimen oligárquico no acata la Carta Magna, y menos el resto de las leyes. Hace meses que la Secretaría del Trabajo proclama sin pudor que la Ley Federal del Trabajo es letra muerta, como si no fuera su obligación hacerla cumplir. El reconocimiento cínico de omisión de la legalidad es convertido en argumento para modificarla a gusto de los funcionarios en turno y de sus marañas de interés. Otro caso notable es el sempiterno populismo legal de la derecha (Peña Nieto es un exponente de él) sobre la supuesta necesidad de “endurecer” las penas para delitos graves a fin de disuadir a la criminalidad. Eso podría tener sentido, así fuera sentido argumental, en un estado de pleno derecho, pero no en un país en el que la impunidad prevalece en 80 o 90 por ciento de los casos. ¿Para qué quieren incrementar a 7 mil años el castigo por homicidio, pongamos por caso, si nueve de cada 10 sospechosos de homicidio andan sueltos, y si los que son detenidos son liberados por falta de pruebas, o bien exonerados en juicio, y no cumplen ni con las sanciones de 20 o 30 años actualmente vigentes?

En su gran mayoría, las modificaciones legales operadas por el Congreso del salinato a la fecha no son adecuaciones necesarias para el mejor funcionamiento de la sociedad, sino arreglos jurídicos para saquear el erario sin temor a posibles sanciones, entregar las riquezas nacionales a los grandes capitales locales y foráneos, acelerar la concentración de la riqueza y reforzar por diversas vías –desde la electoral hasta la policial, pasando por la mediática– el control político que la élite empresarial ejerce sobre el resto de la sociedad. Este último es el propósito del engendro de reforma a la Ley de Seguridad Nacional: el texto vigente fue negociado por Beltrones, Fernández de Cevallos y otros del estilo en 2004, promulgado por Fox en enero de 2005 y violado unos meses más tarde por ellos mismos, cuando permitieron la injerencia de la embajada de Estados Unidos en el proceso de imposición de Felipe Calderón en Los Pinos.

Tal como están, las leyes nacionales son descripción de un país estable y habitable. Si las autoridades de los tres niveles de gobierno las cumplieran, viviríamos en él. Señores legisladores de todos los partidos, déjense de reformitis. Antes de decirnos que no sirven, vean primero que los preceptos jurídicos se respeten. Tienen atribuciones para ello.

navegaciones@yahoo.com













7 ago 2011



El despertar



Calderón: ¿un solo error?





José Agustín Ortiz Pinchetti




El general Obregón decía –como recuerda Agustín Basave– los políticos cometen un solo error, todos sus demás errores derivan de ese”. Pongamos a prueba esa tesis en el caso de Felipe Calderón: podría pensarse que su macroerror ha sido la macroguerra. 40 mil muertos. El trafico y las redes criminales se han duplicado, la escalada sigue y seguirá hasta el fin del sexenio. Si uno no sabe a dónde va puede terminar en el peor lugar posible.

Si vemos un poco más a fondo, ese macroerror se derivó de otro. Calderón se lanzó a la aventura militar para compensar su ilegitimidad de origen. Quiso justificarse demostrando que “tenía agallas” imitando a Salinas, un usurpador anterior. Pero él no podía detener a ninguno de los innumerables políticos –delincuentes– porque dependía de ellos.

Atrás de la ilegitimidad de origen hubo otra pifia: perdió su oportunidad de limpiar su elección y demostrar que tenía verdadera valentía aceptando la propuesta de la oposición del recuento (voto por voto, casilla por casilla). Prefirió llegar al poder manchado.

Atrás de ese error hay otro: haber autorizado la campaña del miedo, el terrorismo mediático contra Andrés Manuel López Obrador impulsado desde la Presidencia y la cúpula empresarial, en violación al espíritu y la letra de la ley. La campaña dividió a la sociedad, la puso al borde de la violencia, que se hubiera producido si AMLO no hubiera disciplinado a su gente. La poralización puede revivirse potenciada a la décima en 2012.

Y más profundo encontramos otro error de los que se derivan todos: violentar los principios democráticos al intentar ganar “a como diera lugar” como hacían los priístas, según denunció en 1988 Manuel Clouthier. Sabemos o deberíamos saber que el que rompe con sus principios en aras de sus intereses, tarde o temprano también destruye sus intereses. A esto se debe la múltiple ruina del régimen de Calderón, del PAN y del país.






6 ago 2011



Desfiladero



¿Otra revolución? Parece imposible. Es urgente







Jaime Avilés


Lo que sea de cada quien, es notable el bajo perfil que mantiene Enrique Peña Nieto. Habla ya muy poco, lo menos que puede. Mientras todos opinan, se conserva en estado zen. En términos futbolísticos, tiene congelado el balón, pero debe mirar con angustia el avance del reloj y la desesperante caída de las hojas del calendario, al que –desde su punto de vista– aún le queda toda una eternidad por transcurrir antes del primero de julio de 2011.

¿Para qué guarda silencio, como si fuera un carmelita descalzo y no un político que aspira a ocupar la pequeña presidencia de este gran país? Claro: para no perder su apabullante ventaja en las encuestas ni desengañar a quienes ya lo perciben como el inevitable sucesor de Calderón.

Más temprano que tarde, sin embargo, tendrá que declamar sus ideales y recitar sus propuestas. Mientras ese día llega, el patético circo de los enanos del PAN intenta sin éxito montar el clásico sketch de Buster Keaton, “la ambulancia que no va a ninguna parte”, que no hace mucho, ensayando Violetita, le aprendí a la maestra Shadai Larios.

Por su parte, el coro de los levantacejas, un día sí y otro también, manifiesta, reitera y repite su enorme preocupación por el futuro del PRD, un tema que al parecer desvela a toda la opinocracia. Como si tocaran bajo la batuta de un director, todos los miembros de esa orquesta insisten en que si Marcelo Ebrard no es el candidato del PRD, ese partido perderá su registro, si bien le va, porque si le va mal quedará a deber votos para los comicios de 2018.

No es broma: el más retrógrada de los “líderes de opinión” de Televisa, escribió el año pasado que la percepción que la gente tenía de Andrés Manuel López Obrador en aquel entonces era tan, pero tan negativa, que lo hacía aparecer en los sondeos con “menos 40 (sí, -40) por ciento de preferencias”.

Lo que no se entiende es esto. Si los opinantes odian a la izquierda mucho más que el estrecho de Anders Behring a los musulmanes de Noruega, ¿por qué se oponen a que el político tabasqueño sea el abanderado perredista? ¿No sería más lógico que lo apoyaran en sus aspiraciones, para ayudarlo a echarse de cabeza al precipicio? Algo, desde el fondo del fondo de las sospechas, sugiere que en realidad ellos y sus patrones están aterrados ante el riesgo cierto de que vuelva a encenderse el fuego de la pejemanía y el máximo dirigente opositor del país empiece a crecer exponencialmente en el ánimo del pueblo, no bien Peña Nieto salga de la zona del silencio y diga lo que tenga que decir.

Porque, seamos francos, ¿qué puede decir Peña Nieto que no haya dicho Calderón? ¡Nada! (Perdón, me exalté: retiro los signos de admiración.) Nada. ¿Y si Peña Nieto se desploma quién va a crecer? ¿Don Beltrone?

¿O tal vez si se hunde Peña Nieto crecerá Santiago Creel (a quien Fox desea imponer como candidato del PAN para garantizar que su partido le devuelva la Presidencia al PRI, tal como en su momento lo pactó con Salinas)? ¿O crecerá, si no, alguno de los enanitos del circo, por ejemplo, el Cordero que bala en Hacienda, Josefina Vázquez Mota, que no se tentó el corazón para dejar sin ingresos ni prestaciones a las trabajadoras de Educación Indígena de la SEP que se negaron a mudarse a un edificio en ruinas, o el oráculo que para alimentar su candidatura entorpece la erección de la Estela de Luz y Fuerza?

México necesita desesperadamente un estadista que tenga la estatura y la grandeza de Benito Juárez o de Lázaro Cárdenas. Anteayer, no sólo se desplomaron todas las bolsas de valores del mundo, ni se devaluaron únicamente el dólar y el euro, también bajaron de precio el oro, la plata y el petróleo. Mientras la verdadera presidenta de Estados Unidos viajaba en secreto a China (¿para pactar qué, con los líderes de la economía que les da de comer a nuestros vecinos del norte?), su elegante mayordomo se comprometió a no cobrarles impuestos a los ricos, a cambio de recortar los programas sociales y las ayudas a los pobres durante los próximos 10 años. ¿De qué le sirvió esto al mundo?

Europa todavía no sale del agujero de los 440 mil millones de dólares que necesitaba Grecia para no colapsar a toda la UE, y ahora Italia, con un déficit muchísimo más grande, desató el pánico financiero global. Pero mientras los países del grupo Pegi (Portugal, España, Grecia e Italia, no Pigs, como dicen los supremacistas británicos), sufren los estragos de la absurda política monetaria que alcanzó su máximo nivel de incompetencia –y está a punto de cerrar una etapa de la historia humana, que se inició después de la Segunda Guerra Mundial, pero entró en fase crítica luego de la desaparición de la Unión Soviética–, la nueva directora del FMI, Christine Lagarde, está a punto de caer en desgracia.

¿Qué haría un estadista mexicano en una situación tan grave como ésta? Además de aplicar estrictas medidas de austeridad, recortando a la mitad los sueldos de la alta burocracia; de crear miles de empleos acelerando a fondo la construcción de las refinerías que faltan para que dejemos de importar gasolina; de invitar a los migrantes que ya viven aquí a repoblar el campo y renegociar el TLC en materia de agricultura para que México vuelva a producir los alimentos que consume; además de todo esto, y de invertir en educación superior e investigación científica y tecnológica, un estadista, en estos momentos, leería con lupa la oportuna y atinada nota que ayer publicó Susana González en este diario, y que pone de relieve uno de los aspectos menos visibles y más absurdos de la política salinista aplicada por Calderón.

Entre 2006 y 2010, las firmas extranjeras que controlan 40 por ciento del territorio nacional explotando minerales del subsuelo produjeron 220 toneladas de oro y las vendieron en el mercado mundial por 5 mil 753 millones de dólares, pero sólo pagaron entre cinco y 111 pesos por cada hectárea que usan. Para fortalecer sus reservas internacionales, el Banco de México adquirió una modesta porción de ese oro a razón de mil 600 dólares la onza, o 52 mil 800 dólares el kilo. Es como lo que pasa con el petróleo: exportamos naranjas e importamos jugo de naranja, pero en el caso del oro compramos el jugo de las naranjas que les regalamos.

Un estadista, para decirlo pronto, volvería a nacionalizar las minas. Pero antes tendría que encabezar una revolución. Quienes quieran impulsar esa revolución, sólo necesitan que el único estadista que hay en México gane las elecciones de 2012. Parece imposible. No lo es. Y no hay otra salida. Bien lo saben miles y miles de mexicanos, en su mayoría personas de la tercera edad, que siguen luchando con una tenacidad tan profunda como su esperanza, y que asisten semana a semana a los círculos de estudio de Morena, reparten Regeneración, y se esfuerzan por construir los 65 mil comités ciudadanos que, el primero de julio, cuidarán los votos que reciba Andrés Manuel López Obrador, casilla por casilla.

Por lo pronto, este martes, a las ocho de la mañana, todas y todos a la Cámara de Diputados, a rechazar la aprobación de la ley de seguridad nacional. Es decir, la legalización de la dictadura militar que Estados Unidos quiere imponernos a toda costa, con el apoyo del PRI, del PAN y también del PRD salinizado por Ebrard y Camacho.

jamastu@gmail.com






5 ago 2011



La traición






Luis Javier Garrido




La aprobación de la nueva legislación sobre seguridad nacional”, impulsada desde Los Pinos, sería un acto de traición a México y a los mexicanos; de ahí la viva oposición a este engendro seudojurídico.

1. La decisión de la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados de aprobar “en lo general” el martes 2, en un verdadero albazo, el proyecto de ley fascistoide “de seguridad nacional” que les fue remitido por el Senado, pasando por sobre las impugnaciones y señalamientos de las últimas semanas, constituye un verdadero desafío a la comunidad nacional e internacional, que había hecho severos señalamientos sobre el carácter totalitario de dicha “legislación”, que a fin de legitimar la supuesta guerra de Washington y de Calderón “contra el narco” mexicano pretende “legitimar” la función policial de las fuerzas armadas y crear un marco de permisividad para que el Ejecutivo y los cuerpos militares pasen por sobre los derechos fundamentales de los mexicanos.

2. La nueva legislación totalitaria la vislumbra la mafia en el poder como una garantía de la seguridad de sus intereses después de 2012, de ahí que no haya causado estupor el que la hayan aprobado legisladores del PRI, del PAN y del PVEM y los chuchos del PRD coludidos abiertamente con Los Pinos, con la sola oposición de legisladores del PT.

3. Un cuerpo legal debe entenderse, antes que por sus disposiciones secundarias –por muy graves que sean–, por el objetivo fundamental que persigue, y el de este mamotreto seudolegal, que ha sido descalificado por los juristas más eminentes del país y del extranjero, es más que evidente: pretende hacer legal la función policial y de Ministerio Público de las fuerzas armadas, lo que está terminantemente prohibido por la Constitución en sus artículos 21 y 129 y descalificado por la teoría, por el derecho penal internacional y por múltiples acuerdos y convenios internacionales, pues da a los cuerpos militares mexicanos, que en los hechos se hallan ya sometidos a las agencias policiales estadunidenses, la vía libre para intervenir en todo el territorio, pasando por sobre la autonomía de estados y municipios y los derechos de las personas.

4. Esta “ley” urdida por la extrema derecha mexicana no se oculta que busca amarrar las políticas del nuevo gobierno luego de 2012, al dar aliento y sustento por un largo periodo a la “guerra contra el narco”, que ya se sabe es contra el pueblo, alentando al sector más duro de las fuerzas armadas a actuar con impunidad, y allanando aún más el camino para la intervención estadunidense en México; de ahí su gravedad.

5. Las amenazas de esta iniciativa para la integridad de la nación y los derechos de los mexicanos fueron avistadas desde 2010 en que Felipe Calderón la envió al Senado, y suscitaron la oposición de múltiples analistas, de eminentes juristas, de instancias internacionales, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, de un sinnúmero de agrupaciones defensoras de los derechos humanos y del movimiento encabezado por el escritor Javier Sicilia, que en su encuentro de Chapultepec con los legisladores hizo suyo el reclamo de que se enviara al basurero de la historia. México está al borde de “una represión sistematizada” si se sigue por esta pendiente y está en riesgo de vivir una situación similar a la del cono sur en los años 70 y 80, advirtió a su vez Amnistía Internacional el primero de agosto en Madrid.

6. La afirmación hecha a la defensiva y casi al unísono el día 3 por las legisladoras Beatriz Paredes (PRI) y Josefina Vázquez Mota (PAN) ante las acusaciones ese mismo día de Javier Sicilia de haber traicionado a los mexicanos, diciendo que sólo se le aprobó “en lo general” y pretendiendo que al no haberse discutido “en lo particular” aún puede cambiarse, es por lo tanto un absurdo, que sólo muestra la tontería y la perversidad de ambas, y constituye una burla a los mexicanos. La ley que se impugna se ha rechazado en su conjunto porque su objetivo fundamental es legalizar el principio aberrante de la actuación policial de las fuerzas armadas, y no se trata de ninguna manera de avalar esta barbaridad para, en “lo particular”, buscar sólo suavizarla. La exigencia de que las fuerzas armadas regresen cuanto antes a sus cuarteles, y se respete el orden constitucional, no es negociable.

7. En un régimen constitucional de derecho no es admisible que se reglamenten, pretendiendo suavizarlos, principios aberrantes, y esa es la lógica con la que el poder panista busca que actúen los opositores: se puede transigir, se les está diciendo, en lo secundario; en lo fundamental, no. El 12 de julio la Suprema Corte pretendió con un fallo reglamentar el aberrante fuero militar, cuando lo que debió hacer es pronunciarse en contra de esa prerrogativa anacrónica conforme a los tratados suscritos por México, y ahora se quiere que se reglamente la aberrante participación policiaca de los militares, y con eso se dé por satisfecha la inconformidad social.

8. El error fundamental del movimiento de Sicilia es haber visto el sufrimiento de la víctimas de la violencia de Calderón pero no haber entendido las dimensiones ni la perversión de sus políticas, que son contra la nación. La “guerra contra el narco”, que no lo es, constituye una estrategia del capital multinacional y de Washington para adueñarse por completo del país, y Calderón es sólo un pelele de dichos intereses, por lo que él y los panistas criminales no van a dar marcha atrás con besuconeos y escapularios, sino mediante una vigorosa movilización social; de ahí la burla de que fue objeto el escritor.

9. La “ley” en proceso de aprobarse abriría también de manera más amplia la vía para que las agencias de Washington puedan, a través de la Marina y del Ejército mexicanos, cuerpos ya sometidos a ellas, intervenir más libremente con base en la Iniciativa Mérida, sobre todo ahora que Calderón autorizó a Washington incrementar su personal policiaco-militar en territorio mexicano, y ha aceptado que opere cada vez más libremente desde su búnker de Reforma 265 (Proceso 1812). De ahí la decisión del Senado estadunidense de ratificar de volada el mismo martes 2 al nuevo embajador Earl Anthony Wayne, experto en asuntos militares traído desde Afganistán, que viene no para recomponer ninguna relación (que no está descompuesta), sino para llenar el vacío de poder existente en México en lo relativo a la “seguridad nacional” (de Estados Unidos, naturalmente).

10. La “guerra contra el narco” es crucial para los intereses oligárquicos que dominan México, y la contrarreforma de seguridad nacional se ha tornado, desde su lógica perversa, indispensable para mantener el escenario de violencia en el que tienen hundido al país, por lo que ante el riesgo gravísimo de que el Congreso la apruebe es urgente una mayor movilización nacional, reiterando una y otra vez a Calderón y a sus aliados que: “¡Ya basta!”






Me permitì resaltar con rojo cinco palabras con las cuales jamàs he estado màs de acuerdo :





PAN, ¿un peligro para México?



Jorge Camil


¿Cómo ganar una campaña presidencial con más de 40 mil muertos a cuestas? Ese era el predicamento de Felipe Calderón de cara a 2012, hasta que sus asesores, quizá los mismos que diseñaron la campaña contra Andrés Manuel López Obrador en 2006, creyeron haber encontrado la solución. No fue difícil porque hoy, como advirtió Manuel Vicent en El País (http://bit.ly/jmVGf1), las elecciones se ganan con una sola frase. Olvídese de partidos, ideologías y principios morales.

Con sólo cuatro palabras, “el eje del mal”, George W. Bush ganó sus primeras elecciones y envió a 4 mil 500 jóvenes (http://icasualties.org/) a una muerte segura en Irak. Fueron la carne de cañón de su “guerra contra el terrorismo”, que con un costo superior a tres billones de dólares tiene a Estados Unidos y al mundo entero al borde del colapso económico. Por cuanto a nuestra propia guerra nadie tiene la menor idea de cómo ha sido financiada, ni de su costo en términos económicos, aunque en vidas humanas pudiese llegar a 70 mil en 2012.

En un artículo anterior, sobre la reunión de Chapultepec con la Caravana de la Paz, creí adivinar que Calderón había lanzado a prueba una frase con visos de tema de campaña (http://bit.ly/pFrOzn). En realidad fue más que eso. Fue el inicio de la purificación: “Los soldados no causan violencia por estar ahí; están ahí porque hay violencia” (el retruécano del huevo o la gallina). Aunque todos sabemos de sobra que los soldados llegaron primero, el inefable Alejandro Poiré decidió llover sobre mojado: “¡Todos pidieron la lucha anticrimen!” (¿“todos”, monsieur Poiré?). No obstante, Amnesty International considera que nos dirigimos a una “represión sistematizada”, como ocurrió en algunas dictaduras del cono sur (http://bit.ly/pwxnyg).

En 2006 la frase diseñada por Dick Morris no intentaba “vender” a Calderón como producto de moda. Pretendía solamente eliminar al candidato ganador en las encuestas. Así que tras una campaña para caracterizar a López Obrador como un Hugo Chávez mexicano, lo presentaron como “un peligro para México”. Ese fue sin duda uno de los factores importantes en la derrota perredista. ¿Los otros? No vale la pena mencionarlos; los sospechosos de siempre: Fox, Salinas, las televisoras, la Iglesia, y los pusilánimes electores mexicanos.

Hoy, seis años después, un Fox desilusionado pronostica el regreso del PRI, y un ex presidente del PAN, Germán Martínez Cázares, se pregunta si las alianzas con el PRD constituyen “un peligro para México”. En forma inesperada mostró a un “PAN enfermo” (Reforma, 11/07/11), por causas “que no se alojan en el PRI, o en las encuestas, ni en los medios de comunicación”. La causa “es interna y profunda”. Acusa como motivo de los últimos fracasos electorales una traición “al carácter libertario del PAN”. Se refirió a algunas “maneras” de ser panista y, emulando a Daniel Cosío Villegas, habló de distintos “estilos de gobernar”. Describió al partido como un enfermo “que ha perdido las ganas de comer”. No distinguió entre buenas y malas maneras de ser panista, ni dio ejemplos de los diferentes estilos de gobernar.

Pero no era necesario, porque el primero que viene a la mente es Vicente Fox, un panista heterodoxo que hoy pronostica la derrota del partido en 2012; un oportunista que utilizó el registro del PAN en 2000, y con ayuda de Rob Allyn, otro publicista gringo, fundó un partido paralelo (Amigos de Fox). Hizo campaña al margen del partido y recibió contribuciones ilegales; gobernó como quiso, o más bien como quiso su esposa, la señora Marta. Juntos iban de la mano ostentándose con frivolidad como “pareja presidencial”. Hoy Fox recorre Estados Unidos volviendo a promover el libro de Rob Allyn, que nadie lee, y concediendo entrevistas para especular sobre la derrota del PAN y el triunfo de Enrique Peña Nieto, “un miembro de la generación de jóvenes priístas que crecieron en un ambiente democrático”.

Volviendo a la crítica de Martínez Cázares, reconozco que nunca imaginé a Vicente Fox al lado de Manuel Gómez Morín, Efraín González Luna o Carlos Castillo Peraza. Fox es harina de otro costal. Y para demostrarlo él mismo reconoce, comprobando lo poco que le importa la crítica de Acción Nacional, que muchos panistas piden “que ya se calle ese pinche Fox, que todo el día dice pendejadas…” (¿se imaginan eso en boca de Gómez Morín?).

Martínez Cázares da ejemplos de traiciones a la ideología “libertaria” del PAN, como la “traición” a la libertad sindical, y la reforma electoral en la que votaron “con el hígado” para dañar a las televisoras; dice que dejaron de apoyar a la iniciativa privada. Sin referirse a la “maestra”, asegura que en educación “privilegiaron la cúpula sindical y descuidaron a maestros y padres de familia”. Afirma que algunos panistas se convirtieron en “gestores de dinero y programas públicos”; formaron rebaños electorales que “reciben línea”.

El ex dirigente deplora que se hayan aliado con el PRD (“enemigos de la libertad”), con quienes hipotecaron la modernización del país y contribuyeron a promover “políticas públicas que son un peligro para México”.

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2 ago 2011



El segundo diálogo del Castillo de Chapultepec






Luis Hernández Navarro




En muy poco ayuda al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) el balance injustificadamente optimista que algunos dirigentes hacen del diálogo que sostuvieron con el Poder Legislativo en el Castillo de Chapultepec. Es comprensible que quienes conducen una movilización social quieran magnificar sus conquistas. No lo es que fuercen la realidad hasta extremos caricaturescos.

En un desplante verbal sin sustento alguno, un día después del diálogo, Emilio Álvarez Icaza publicó en El Universal una reflexión en la que aseguró: “Hay elementos para pensar que la gente recuperó al Congreso de la Unión y que éste puede recuperar la confianza de la ciudadanía”.

¿De verdad la gente ya recuperó al Congreso? ¿Será que ahora sí el Legislativo puede recuperar la confianza de la ciudadanía? ¿Por qué? ¿Porque el MPJD se reunió con ese poder y algunos legisladores accedieron de palabra a algunas de sus demandas? ¡Por favor!

Apenas un día después del escrito de Álvarez Icaza, José González Morfín, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, lo desmintió y dijo que será en septiembre cuando el Congreso de la Unión ofrezca una respuesta concreta a los compromisos adquiridos.

Por lo pronto, no hay ninguna garantía de que el Congreso vaya a cumplir con los puntos verbalmente aceptados por algunos legisladores. En la reunión se negaron a firmar cualquier compromiso, argumentando que el verdadero capital de un representante popular es su palabra. ¿Acaso ya se olvidó lo que sucedió con los acuerdos de San Andrés? ¿Dónde quedó la iniciativa de la Cocopa –avalada por los legisladores– a la hora de la verdad?

Álvarez Icaza ha amenazado que, en caso de incumplimiento, el MPJD se cobrará la afrenta en las urnas. ¿De verdad? El MPJD es una movilización social ejemplar. Ha logrado en muy poco tiempo grandes conquistas, visibilizando el costo humano de una guerra absurda y fallida. Ha sentado a dialogar al Presidente de la República y al Congreso de la Unión. Ha impactado a la opinión pública, pero no la ha organizado. El MPJD no tiene, por lo pronto, ni la capacidad organizativa ni la convocatoria para presionar electoralmente a los partidos. ¡Ojalá y la tuviera!, pero no es así. El que diga lo contrario está blofeando. Y la clase política política lo sabe.

Buen ejemplo de la inutilidad de este tipo de chantajes es la movilización en favor del voto en blanco de los pasados comicios federales. ¿Dónde quedó? En ningún lado. La protesta, legítima como fue, no pudo transformarse en un movimiento sino, apenas, en una explosión de malestar sin continuidad. Desapareció una semana después de las elecciones.

Unos días antes del segundo diálogo del Castillo de Chapultepec, Javier Sicilia y un grupo de tuiteros se presentaron en el Congreso para presionar por la aprobación de la reforma electoral. Los medios registraron la iniciativa. El número de asistentes fue muy reducido. Quedó demostrado que una cosa es circular mensajes en las redes sociales y otra convocar ciudadanos a la acción, y que las redes sociales son utilizadas por todo mundo. Nadie representa a los tuiteros. Los políticos profesionales tienen tuiteros contratados para hacer labor en favor suyo en la red. La fuerza de Twitter en la política en México hoy en día está, en parte, en el enigma de quiénes son sus integrantes. Cuando algunos de ellos llaman a la ciudadanía a salir a las calles y su convocatoria fracasa, les sucede lo que a los enmascarados en la lucha libre: una vez descubierto su rostro pierden su magia y su encanto.

Más allá del impulso social que lo anima, el gran mérito del MPJD en el encuentro con el Congreso de la Unión fue aprovechar las contradicciones internas de los partidos en el Congreso. Manlio Fabio Beltrones tiene interés en que la reforma política aprobada por el Senado camine, pero la Cámara de Diputados, controlada por los legisladores afines a Enrique Peña Nieto, se opone. Josefina Vázquez Mota está en plena carrera por la postulación presidencial de su partido. Armando Ríos Piter, el coordinador de los diputados del PRD, que antes de desembarcar en el sol azteca perteneció al PRI y luego al PAN, necesita construirse un capital político propio y apoyar a su candidato Marcelo Ebrard. Todas esas contradicciones fueron adecuadamente utilizadas por el movimiento. Pero no van a durar. Los síes de los legisladores el 28 de julio tienen fecha de caducidad.

En septiembre deberá discutirse el informe presidencial y, más adelante, se tendrá que aprobar el presupuesto para 2012. La sucesión presidencial entrará a una fase definitiva. Personajes claves del actual Congreso estarán ya en otra cosa y en otro lado. El Legislativo podrá aprobar, sin demasiados problemas, algunas de las demandas del movimiento que no cuestionan mayormente la actual guerra contra el narcotráfico, pero lo más probable es que dejará de lado las centrales.

El segundo diálogo del Castillo de Chapultepec permitió dar al movimiento de las víctimas un gran paso adelante. El discurso inicial de Javier Sicilia puso las cartas sobre la mesa y señaló culpables y responsabilidades sin ninguna ambigüedad. Nuevamente, la voz de los afectados sonó fuerte. Sin embargo, todas esas conquistas se empequeñecen con el discurso triunfalista sin sustento de algunos de los dirigentes del movimiento.

El que algunas personas digan haber recuperado la confianza en diputados y senadores no significa, ni mucho menos, que la ciudadanía lo haya hecho. No hay una sola evidencia de que así sea. Y una valoración así no es un asunto de anteojeras ideológicas.