13 sep 2011







Los compromisos de Peña Nieto




John M. Ackerman
13 de septiembre de 2011 · Sin comentarios
Análisis


MÉXICO, D.F. (Proceso).- Enrique Peña Nieto gusta de presumir que ha cumplido con los “compromisos” establecidos al principio de su mandato. No se cansa de presentar la realización de las obras públicas más elementales, cuya construcción es obligación de cualquier mandatario, como si fueran generosos regalos de un líder “eficaz” y “cercano a la gente”. Pero los compromisos que lucieron durante su VI Informe de Gobierno no fueron los que pudiera ofrecer a la ciudadanía mexiquense, sino aquellos que ha establecido con la oligarquía y la clase política dominantes responsables de la actual tragedia nacional.
Peña Nieto se negó a acudir al Congreso del Estado de México para rendir su informe y exponerse a los cuestionamientos de la oposición. Tampoco permitió la entrada al acto celebrado en el teatro Morelos de ningún ciudadano común, o con vestimenta que pudiera desentonar o interrumpir el espectáculo mediático producido por Televisa. Todos los hombres se vistieron de negro, la mayoría con corbatas rojas, y las damas con vestidos conservadores y sobrios. Se impusieron la lógica autoritaria de la uniformidad y las alabanzas por encima de la democracia y la pluralidad.
En su discurso, Peña Nieto habló de la necesidad de transitar de una democracia “exclusivamente electoral” a una que “dé resultados y construya acuerdos”, como si el Partido Revolucionario Institucional (PRI) no fuera directamente responsable de la crisis nacional actual. Habría que recordar que el PRI gobierna la mitad de los estados de la República, incluyendo algunos de los más violentos, como Tamaulipas, Chihuahua, Nuevo León y Durango. El estado de descomposición que existe en el país surge no solamente de la ineptitud de Felipe Calderón, sino también de la total inefectividad institucional que se ha manifestado en aquellas entidades.
El viejo partido de Estado domina además la Cámara de Diputados desde 2009, donde ha impuesto una lógica autoritaria e intolerante. De la bancada del PRI surgió la nueva propuesta de Ley de Seguridad Nacional, que busca imponer nada menos que un Estado policiaco-militar represivo en todo el país (aquí mi análisis: http://www.proceso.com.mx/?p=268592). El PRI impulsa igualmente la propuesta de “reforma política” de Peña Nieto, que pretende resucitar los tiempos autoritarios con una nueva “cláusula de gobernabilidad” que eliminaría la voz de la oposición política en la Cámara de Diputados. El PRI también es el principal responsable de la falta de acuerdo sobre los nuevos consejeros electorales del IFE, algo que pone en riesgo la validez de las próximas elecciones presidenciales (ver mi comentario sobre el tema: http://www.proceso.com.mx/?p=270859). Y todo esto sin mencionar el aval del PRI a los proyectos de reforma a la Ley Federal de Trabajo y de la nueva Ley de Asociaciones Público-Privadas presentados por Calderón.
La idea de que uno de los problemas centrales de la política actual sea la falta de “acuerdos” es también palmariamente falsa. La razón del contundente fracaso de la “alternancia” en los últimos 11 años no es la falta de acuerdos, sino el exceso de los mismos con los factores reales de poder. Los gobiernos del PAN han destacado precisamente por su exagerada disposición para pactar con Televisa, el gobierno estadunidense, la Iglesia católica, el SNTE, El Chapo Guzmán, los grandes monopolios empresariales, y el mismo viejo partido de Estado. Vicente Fox y Calderón han encabezado gobiernos de “unidad” que han incorporado de manera muy “eficaz” todas las grandes mafias e intereses poderosos del país. El problema central no ha sido la ausencia de pactos y acuerdos, sino el hecho que éstos han dejado fuera a la ciudadanía.
Queda claro que un eventual gobierno federal encabezado por Peña Nieto implicaría una absoluta continuidad con el fallido gobierno de Calderón. En el sexto informe de Peña Nieto estuvieron en primera fila todos los señores y señoras que actualmente gobiernan el país y que se frotan las manos pensando en las nuevas oportunidades que se abren para ellos con su eventual victoria en los comicios presidenciales. Diego Fernández de Cevallos, Elba Esther Gordillo, Televisa, Manlio Fabio Beltrones y Javier Duarte, represivo gobernador de Veracruz, así como los representantes de la burocracia eclesial y las cúpulas de las empresas monopólicas del país, todos estuvieron presentes.
El contraste entre el derroche financiero para el espectáculo mediático del informe y las calles destruidas y casas inundadas de Cuautitlán, Tlalnepantla, Atizapán y otros municipios es un abierto insulto a la inteligencia ciudadana y a cualquier sentido de ética. El contraste entre las cifras maquilladas presentadas por Peña Nieto en materia de seguridad pública y la escandalosa actuación de sus procuradores de justicia en los casos de Paulette y el poeta Bartolomé, así como el aumento de los feminicidios y la violencia en el Estado de México, son otro insulto a la sensibilidad humana. El abismo entre el supuesto “desarrollo” que el gobernador saliente habría llevado al estado y el aumento real de la pobreza y marginación en la entidad es una burla más para los habitantes de la demarcación.
El colofón de todo es que Peña Nieto dejará el poder el jueves 15 de septiembre y seguirá gozando de los recursos públicos. Eruviel Ávila le debe todo a Peña Nieto, y seguramente no dudará en facilitarle al exgobernador “cualquier cosa que se le ofrezca” en su búsqueda de la Presidencia. Asimismo, estudios recientes sobre la utilización del gasto público en el Estado de México, como el de José Guadalupe Luna Hernández, demuestran que durante la gestión de Peña Nieto se “gastaban” cada año decenas de millones de pesos sin que hubiera evidencia alguna de su utilización en obras o servicios públicos. Es decir, existe una especie de hoyo negro en las finanzas públicas del Estado de México, por donde se han fugado grandes cantidades de dinero que muy probablemente serán utilizadas para apuntalar la campaña hacia la Presidencia. Habría que hacer votos para que la ciudadanía no caiga en el engaño y sepa distinguir el perfil del dinosaurio que se esconde atrás del copete. l

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Twitter: @JohnMAckerman





11 sep 2011



Tarifas eléctricas y corrupción




Antonio Gershenson



En otras empresas públicas hay aumentos de precios, pero sólo en la Comisión Federal de Electricidad (CFE) hay recibos locos”, que siguen durante años y no los corrigen ni les interesa hacerlo. Al contrario, buscan formas para presionar al consumidor, sin que les importe que sea una vivienda de una unidad habitacional y les llegara un recibo de 5 mil pesos. No les importa que sea un problema nacional y de años, y le echan la culpa a la ex Luz y Fuerza del Centro. Debían corregir, pero no les importa el público, de él quieren sacar el dinero que va a dar en beneficio de las trasnacionales y de los altos funcionarios corruptos.

Reproducimos algunos títulos de La Jornada en los últimos días. “En 90 días suben 28% las quejas de consumidores contra la CFE”, “En la indefensión, usuarios de luz enfrentan alzas hasta de 114 mil %”, “Se extiende el descontento por las altas tarifas de electricidad”. También se plantea crear en la Cámara de Diputados una “comisión para regular tarifas y acabar con abusos de la CFE”.

Muchos consumidores se quejan también de fallas, no sólo apagones, sino cambios de voltaje que dañan equipos eléctricos. Y se quejan también de la pésima atención al público, por personal que no conoce la red.

En Guerrero, el jueves salió una marcha de pobladores de Costa Chica y de La Montaña, al Distrito Federal, en protesta contra las tarifas muy caras. El gobernador del estado dijo que le constaba que las tarifas eran muy altas (las regiones son muy deprimidas, además); que había incluso un recibo de 800 mil pesos. No es posible que en esas regiones se aplique la tarifa de alto consumo. En Villahermosa, Tabasco, pobladores retuvieron a dos trabajadores de la CFE que estaban cortando el servicio. ¿No que era culpa de Luz y Fuerza del Centro?

Llegan al DF pobladores de Guerrero, y otros se manifiestan en varias ciudades del estado. En Oaxaca, en el istmo, cientos de afectados se concentran frente a la oficina de la CFE en Matías Romero y bloquean la carretera transístmica. También van miles de manifestantes a San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Asimismo, en Comitán y cerca de Palenque. También en Morelos.

Hay dos grandes causas de fugas de dinero de la CFE, que podrían ser pretexto para los altísimos precios. La primera son los productores independientes de energía (PIE). Sus plantas operan con gas natural, que de una u otra manera lo paga la CFE. Además, les hace una serie de pagos hasta por respirar y, claro, sale carísimo.

Ya hemos señalado que los funcionarios dan preferencia a estos particulares, dejando sin funcionar o funcionando sólo parcialmente las plantas de la propia CFE. Y lo más grave es que dejan con bajo funcionamiento a las plantas hidroeléctricas de la CFE. Entonces, se llena el vaso de la planta, y cuando llegan fuertes lluvias, se sobrellenan vasos y los funcionarios ordenan que se abran las compuertas y causan, o agravan, inundaciones, incluso destruyendo casas, siembras, etcétera.

La otra gran causa de fuga de dinero de la CFE es la corrupción. Arrestan a Néstor Moreno Díaz, que aparece en procesos de Estados Unidos por recibir corrupción en dinero y en especie (un coche Ferrari y un yate). Y también hay cargos a Arturo Hernández, antecesor de Moreno en su puesto de recibidor de mordidas, sin arresto. Que se le va a acusar de enriquecimiento ilícito. Pero si se causó daño a la CFE, lo cual no sólo es evidente sino que se menciona, ¿por qué no se le acusa también de daños a la nación y otros cargos similares?

Luego salen con que lo tenían que soltar, y lo sueltan. Luego, que siempre no... pero ya se había escapado. ¿Era tan difícil seguir estrechamente al acusado, al soltarlo, para que no se fugara?

Y si puede estar cometiendo estos delitos durante años sin que nadie de sus superiores “se dé cuenta”, ni los acuse de nada, ¿qué tan arriba debe o debió alcanzar el reparto del botín?

Creo que debemos resumir las principales alternativas a esta situación. Ya lo mostramos en el artículo de hace dos semanas: sí se puede generar electricidad de manera muy eficiente en la región central, con combustóleo desulfurado. Se trata de plantas que trabajan a muy alta temperatura y presión, en el caso concreto que mencionamos, con 44 por ciento de eficiencia.

Para el servicio por colonias o por subestaciones, se requiere una estructura de unidades regionales profesional, no contratando a empresas privadas cuyo personal trabaja sin conocer partes importantes de la red eléctrica de esta parte del país.

Debe haber números de teléfono para cada unidad local reparadora, de modo que el contacto sea inmediato, y la asistencia del personal, también.

Debe haber un equipo calificado, encabezado por profesionales, para atender la red en su conjunto (incluyendo líneas aéreas, y cables subterráneos que la CFE no conoce).

La información del público debe ser empleada como base para ampliar el conocimiento por los técnicos y profesionales del sector eléctrico, para superar a fondo los problemas.

Las tarifas, en especial las domésticas y las que se aplican a pequeños servicios y comercios, deben ser sencillas (eliminando tarifas “de salto” como la tarifa de alto consumo). Se debe montar una amplia red de oficinas con personal que conozca el servicio. Los “recibos locos”, resultado de un salto, por ejemplo, de 10 veces hacia arriba, deben rastrearse hasta su origen, para eliminar las causas.

Dar plena vida al párrafo del artículo 27 de la Constitución: “Corresponde exclusivamente a la nación generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer energía eléctrica que tenga por objeto la prestación de servicio público”.

Finalmente, la corrupción de funcionarios debe ser considerada delito grave, con todos los agravantes de los delitos organizados, en los casos en que la participación no se compruebe como individual.

antonio.gershenson@gmail.com



10 sep 2011




Desfiladero



Abuelitos: manos a la obra





Jaime Avilés



Diálogo imaginario entre un magnate (M) y su lacayo (L), mientras miran por la ventana de un lujoso despacho las protestas callejeras de los indignados.

L: –Los excluidos se están rebelando.

M: –¡Despídalos!

L: –No hay manera, no tienen trabajo.

M: –¡Córtenles las ayudas!

L: –No podemos, no reciben ninguna.

M: –¡Derriben sus casas!

L: –Imposible, no tienen.

M: –¡Entonces, estamos perdidos!

Andrés Rábago García, mejor conocido como El Roto, es el monero español, nacido en Madrid en 1947, que hace algunas semanas publicó en El País el cartón arriba citado. Ahí sintetiza las razones de ser y la imposibilidad de sofocar el descontento que embarga a los desocupados del sur de Europa, esos que hasta el año pasado, en España, eran llamados “mileuristas”.

El término, acuñado en 2005 por Carolina Alguacil, describe a los jóvenes que se las arreglaban pagando alquiler, comida, ropa, música y parranda casi todas las noches, con un ingreso mensual de mil euros. Eso sí, trabajaban como mulas, en turnos de 12 y 14 horas, gracias a “contratos basura” que les negaban toda clase de prestaciones y los exponían a ser despedidos cuando y como se le antojara al patrón.

¿Por qué estaban tan indefensos? Porque ya “disfrutaban” las fascinantes “ventajas” de la reforma laboral que ahora, impulsada por Calderón y el visionario Javier Lozano, panistas, priístas y perredistas (de Ebrard y Salinas) pretenden imponernos para atraer a las mismas empresas que ya no pueden sostener los salarios de hambre que, en la otra orilla del Atlántico, cubrían en euros.

Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, lo dijo anteayer: las reformas estructurales son necesarias “hoy más que nunca”, para evitar que la economía mexicana se colapse por los problemas en Europa y Estados Unidos. Y más adelante, agregó, “también necesitamos reducir otro tipo de incertidumbres como la reforma a la Ley de Seguridad Nacional para dar confianza” (La Jornada, 9/9/11, p. 27).

¿Para dar confianza a quiénes? A los inversionistas extranjeros, por supuesto, en el sentido de que sus esclavos mexicanos no tendrán derecho a sindicalizarse, hacer paros ni huelgas, acumular antigüedad, aspirar a una jubilación digna, exigir Seguro Social o demandarlos por despidos injustificados. Confianza, pues, para que vengan a pagarles salarios de 50 centavos de dólar al día.

La reforma laboral lleva dedicatoria también para los empresarios mexicanos que, de enero de 2007 a diciembre de 2010, sacaron del país 58 mil 444.2 millones de dólares, como lo informó el propio Banco de México (Roberto González Amador, La Jornada, 26/2/11). Ahora bien, cuando Carstens habla de “reducir otro tipo de incertidumbres”, ¿a qué se refiere exactamente? Sin duda, a la que sienten los miembros de las fuerzas armadas, desde los altos mandos hasta la tropa, cuando por órdenes de Calderón violan las garantías individuales de los mexicanos en todos sus aspectos.

Para ellos –como lo declaró a Desfiladero el diputado de Morena Enrique Ibarra Pedroza–, la reforma a la Ley de Seguridad Nacional pretende “volver legal todo lo que es ilegal”. O, como también lo dijo, para establecer un régimen cívico-militar, “basado en una ley secundaria, que quedaría por encima de la Constitución”, lo cual es una aberración jurídica pero en la práctica significaría volver a sacrificarnos –ahora renunciando a nuestras libertades esenciales– para que los mismos de siempre sigan despachándose con el cucharón (la cuchara grande ya les queda chica).

Llevamos tres décadas tomando las “medicinas amargas pero necesarias” de los neoliberales, pero los hechos demuestran que su proyecto resultó desastroso: hay 13 millones de nuevos pobres, tenemos el crecimiento más bajo de América Latina (y algunos de los hombres más ricos del mundo), somos el décimo exportador de oro, nuestras riquezas naturales son inmensas, pero el campo está destruido, nuestra deuda externa crece vertiginosamente, la planta industrial desapareció, sobrevivimos gracias al narcotráfico, nos ahogamos en un baño de sangre y ahora quieren aplastarnos bajo una dictadura de corte franquista y pinochetista, inspirada quizá en el modelo chino, donde prevalecen la sobrexplotación y el totalitarismo.

Sí, el panorama es terrible, los peligros que nos acechan enormes, pero mientras no nos den un cuartelazo todavía tenemos posibilidades de frenarlos, quitarles el poder político y reconstruir el país. Contamos con recursos potenciales estratégicos y envidiables.

Los militantes más tenaces, asiduos, coherentes y lúcidos del Movimiento de Regeneración Nacional son nuestros abuelitos. Ellos fueron los grandes privilegiados del siglo XX: nacieron después de la bomba atómica, vieron el triunfo de la revolución cubana, vivieron la revolución sexual, el auge del rock, el ascenso y la caída de Salvador Allende, el eurocomunismo, las hazañas de la guerrilla nicaragüense, el fiasco de la revolución sandinista, el fin de la guerra fría y el desplome de la URSS.

Internacionalistas solidarios con las luchas de liberación nacional de los pueblos de África, Centroamérica y Palestina, resistieron a Díaz Ordaz y a Echeverría desde las guerrillas guevaristas o maoístas, aceptaron las reglas del juego socialdemócrata en la época de López Portillo, y cuando los neoliberales asaltaron el poder, se aliaron con Cuauhtémoc Cárdenas a los nacionalistas revolucionarios, más tarde abrazaron la causa de los indígenas zapatistas y ahora son lo más valioso que posee el movimiento de López Obrador.

En estos momentos de pesadilla, nuestros abuelitos están llamados a cumplir un papel clave en la batalla final contra Calderón. El año próximo podrán votar, por primera vez en su vida, alrededor de 20 millones de jóvenes que hoy tienen 17 años y, según la reciente encuesta de la UNAM, creen que a los malos hay que aplicarles la pena de muerte. Claro que no hablan en serio. Si así fuera, el Partido Verde Ecologista estaría a punto de llegar a Los Pinos, pues es el único que hace propaganda a favor de la horca.

Lo que pasa es que nuestros adolescentes no saben, pero nuestros abuelitos pueden decirles, que la reforma laboral ha sido diseñada para ellos, para negarles todos sus derechos e impedirles que gocen de cualquier prestación; en suma, para arrebatarles el futuro, para reducirlos a la condición de martillos humanos, de esclavos, de galeotes.

En el tablero del ajedrez electoral, y en este momento, nadie puede darse el lujo de encabezar movilizaciones contra las reformas estructurales que, según Carstens, son “más necesarias que nunca”. Ah, pero si nuestros abuelitos convencen a sus nietos y los sacan a la calle, a oponerse a la reforma laboral y a la legalización de la dictadura, ¿quién, desde el Congreso, se lanzará contra ellos? ¿Acaso los galanes de las revistas del corazón que desean su voto el año entrante? ¿Alguien se imagina al PRD votando en el Congreso junto a la extrema derecha antes del primero de julio?

Los tiempos corren a nuestro favor. Quizá nos falta un dirigente intermedio que articule a las distintas fuerzas populares que pueden y deben saltar a la cancha. Una bisagra entre nuestros abuelos y nuestros jóvenes. ¿Habrá por ahí alguna Camila Vallejo, con los arrestos y el coco de la líder de los estudiantes chilenos?

jamastu@gmail.com






México SA



Calderón y su máscara

Cordero: entregas y te vas

“Mantener el proyecto”





Carlos Fernández-Vega




Los mexicanos deben estar tranquilos, porque con el anuncio de ayer en la residencia oficial, cambiar lo que se llama cambiar, no cambió absolutamente nada. Fue, simplemente, un movimiento de piezas”, un revolcadero en el gabinetazo para reafirmar que en el último trecho del haiga sido como haiga sido la receta es más de lo mismo. Lo novedoso, por llamarle de alguna manera, es que, por fin, el aferrado Felipe Calderón se autodestapó para repetir en la grande, y para ello utiliza la desgastada máscara de Ernesto Cordero, quien orgullosamente se retira “con la satisfacción del deber cumplido”, según dijo, tras reunir sus 6 mil pesotes para la campaña electoral.

Pero qué lástima, porque en el anuncio mismo está la condena de Felipe y su careta. Dijo Cordero Hinojosa que deja el gabinetazo porque su propósito es “mantener el proyecto” calderonista; es decir, busca no dejar piedra sobre piedra, destrozar lo que Calderón no alcance a despedazar. Va por más muertos, menos empleo, más pobres, menor crecimiento, mayor corrupción, menor beneficio social y mayor concentración del ingreso, entre otras gracias. Cuando menos, ese es el resultado concreto del “proyecto” del tal Jelipe, y la máscara presume que eso es lo que quiere mantener.

Un beso de despedida (tipo Madonna-Britney, guardada toda proporción y cachondez, desde luego) fue lo único que faltó en la apasionada puesta en escena de la obra “lo entregas y te vas” (dejas el paquete económico en la Cámara de Diputados, y de volada te vas a la campaña). Felipe dedicó a Ernesto un panegírico igual de azucarado que de interminable, para lo cual consumió casi el triple del tiempo que destinó al sucesor de Cordero (José Antonio Meade) y a los otros “removidos”. Sólo Alejandro Poiré libró un poco más de azúcar, pero no tanta como el candidato oficial. Por cierto, ¿qué hará este personaje en el Cisen? ¿Ofrecerá discursos tipo concurso de oratoria? Un politólogo releva a un “encuestólogo” en las tareas de “inteligencia”, mientras un economista encabeza la Secretaría de Salud; es decir, la dinámica del gabinetazo no cambia.

El dueño de la máscara quiso patentizarle su cariño, pero sólo lo encueró: “con un profundo sentido social (dijo Calderón), el maestro Cordero se abocó a orientar las políticas públicas que habría de asumir el gobierno federal para que beneficiara a un mayor número de mexicanos… Además, su talento y compromiso han sido esenciales para impulsar la competitividad de la economía, la generación de empleo y el apoyo de las familias mexicanas… Como secretario de Desarrollo Social, fortaleció el Programa de Oportunidades; creó, precisamente, el Programa de Apoyo Alimentario, con el que por primera vez se brindó apoyo a más de un millón de familias, que nunca habían sido atendidas por el Estado. Yo estoy seguro de que el maestro Cordero seguirá demostrando ese sentido de responsabilidad, su patriotismo, su capacidad y, desde luego, su compromiso indeclinable con las mejores causas de México”.

En los hechos, en el balance de resultados concretos, y de acuerdo con lo expresado por el inquilino de Los Pinos, el avezado Cordero contribuyó a que 12.2 millones de mexicanos se sumaran a la pobreza; a que 5 millones más padecieran hambre; a que el déficit de empleo formal se acercara a 5 millones de plazas; a que la tasa oficial de desocupación creciera 60 por ciento; al incremento sostenido de la informalidad; al raquitismo en el “crecimiento” económico; a la caída de los índices de bienestar social; al desplome del ingreso y a tantas otras gracias producto del proyecto calderonista que ahora, según anunció el buen Ernesto, por todos los medios intentará mantener, primero, con la candidatura panista, y, segundo, ya en Los Pinos, si es que algún accidente nuclear o algún infarto en el sistema cerebral de los mexicanos le permite llegar a la residencia oficial.

Por otra parte, a Felipe Cordero se le presenta una oportunidad dorada para llevar a la práctica sus tesis más acabadas, ante la desastrosa “percepción” que de él tienen los mexicanos. Por ejemplo, Ernestico puede demostrar que en este país de “ingreso medio” 6 mil pesos es una cantidad más que suficiente para mandar a los niños a una escuela privada, pagar el crédito del coche y de la casa, y, por si fuera poco, financiar una campaña electoral con miras a la Presidencia de la República, toda vez que “la recuperación en la economía mexicana ya llegó a los bolsillos de las familias, aunque siempre la percepción de los mexicanos es peor y somos más exigentes de lo que las cifras muestran”.

Qué gran oportunidad: a los 57 millones de pobres en el país, votantes muchos de ellos, Felipe y su máscara podrán demostrar, también, que “hace mucho tiempo México dejó de ser pobre” y se encuentra en “una etapa de expansión y consolidación” de la clase media, aunque buena parte de ella no tenga empleo o sobreviva en la informalidad. Convencerá a los 28 millones de mexicanos sin acceso pleno a la alimentación que se “brinquen” una comida para que la crisis no les pegue tan duro, y a los 7 millones de ninis que con 1.5 por ciento anual como tasa promedio, el “crecimiento” económico en el calderonato ha resultado maravilloso y que la década perdida (la panista en el gobierno) ha sido benéfica para los mexicanos, pues si bien “existen riesgos de una recesión económica, no estamos en la orilla”. En fin, con el ¡Fua! como eje de acción, dedicará sus mejores cuan muy bien razonados discursos de campaña, como lo hizo en sus tiempos de funcionario, a negar sistemáticamente la realidad nacional, a repetir fábulas sobre el México idílico, a difundir mentiras y hacer el ridículo permanentemente, porque no hay duda de que esa fue la exitosa ruta que siguió para construir su candidatura. Así, Blanca Nieves se deshizo de los seis enanos restantes, y ya se puso la máscara.

Las rebanadas del pastel

Para que los mexicanos celebren a todo pulmón el mes de la patria y, desde luego, el feliz autodestape de Felipe Cordero Hinojosa, a partir del primer segundo de este sábado la Secretaría de Hacienda les regala el noveno gasolinazo del año (nueve meses, nueve aumentos). Gócenlo, mientras razonan su voto… Un abrazo, con mi agradecimiento pleno por su recibimiento, paciencia y tolerancia (incluida la petición de un minuto de receso para los fines ya conocidos), para los queridos integrantes del Círculo de Estudios Coapa.

cfvmexico_sa@hotmail.com







9 sep 2011



La lápida





Luis Javier Garrido



La magnitud del escándalo abierto tras la destrucción del casino Royale de Monterrey está poniendo al país, en el contexto de la crisis económica que se ahonda y las elecciones de 2012, ante la necesidad de exigir que Felipe Calderón se retire del cargo que ocupa para responder, con varios de sus colaboradores, ante la justicia.

1. La destrucción del casino Royale de Monterrey el 25 de agosto está siendo la lápida del deplorable gobierno de facto de Felipe Calderón, quien buscó deliberadamente con su “guerra contra el narco” obtener el pleno apoyo de Washington tras el fraude a cambio de entregarle los recursos estratégicos de la nación y el control del país, y a la vez enquistarse en el poder para consolidar los intereses económicos de su grupo al afianzar sus lazos con “el crimen organizado”, todo lo cual ahora está desmoronándosele.

2. La repulsión de la sociedad mexicana al gobierno calderonista por su violencia, corrupción e ineptitud no deja de extenderse, pero los únicos que no parecen darse cuenta del malestar nacional son los operadores de Los Pinos, que con profundo desprecio al pueblo creen que pueden seguir manejando al país con los medios, y se hallan inmersos en una campaña de desinformación según la cual el desastroso gobierno actual ha hecho más que todos los gobiernos del pasado en su conjunto, y así emiten puerilmente cifras mentirosas que creen que alguien les va a creer, sobre todo cuando nuevas informaciones evidencian los vínculos de Calderón y de sus amigos con organizaciones delictivas.

3. La corrupción del panismo calderonista es tan desmedida que ha logrado debilitar hasta sus cimientos al PAN, señalaba Manuel Espino, su ex presidente nacional, el 31 de agosto en el programa de Carmen Aristegui en MVS. Desde que en 2004 Calderón iniciara sus actividades ilícitas en Pemex siendo el titular de Energía de Fox, se vinculara a intereses trasnacionales, y poco después se empeñara en aprobar la ley Televisa, que era un nuevo atraco a la nación, ya estando en Los Pinos estas actividades no han cesado. La familia de Juan Camilo Mouriño, su brazo derecho, recibió 128 contratos ilegales en Pemex (pretendiendo que no eran éticos pero sí “legales”), y los dos más cercanos colaboradores de Calderón, a quienes éste puso al frente del partido, cometieron también presuntos delitos: primero Germán Martínez no dio cuentas de 500 millones de pesos tras la derrota de 2009, y su remplazante César Nava se retiró del cargo ignorando múltiples escándalos como el del departamento supermillonario, recordó Espino, en tanto que Jorge Manzanera, operador electoral de Los Pinos, defraudó millones de pesos de los recursos públicos del partido, sin enumerar otros muchos casos de corrupción.

4. El negocio de los casinos fue entendido por el grupo de Calderón como la clave para consolidarse en el poder, buscando independizarse del grupo salinista que lo llevó a encumbrarse en 2006. El casinero William Andrew Graven acusó el 17 de noviembre de 2008 a su ex socio Juan José Rojas Cardona, quien es señalado hoy como el principal zar de los casinos en México, de haber entregado “dinero ilícito”, proveniente del crimen organizado, a la campaña presidencial de Felipe Calderón en 2006, recordando que fue gracias a los permisos que le concedió primero el gobierno de Fox, y luego el de Calderón, que Rojas Cardona logró tener 16 empresas operadoras de casinos en México (Proceso, 1818).

5. Los dos gobiernos panistas, lo mismo el de Fox que el de Calderón, se empeñaron en hacer de los casinos, que legalizaron de hecho pero no de derecho, un negocio partidista y personal. Luego de que Santiago Creel entregó a Televisa 65 permisos para que lo respaldara en 2006, Francisco Ramírez Acuña, titular de Bucareli de 2006 a 2008 y ahora flamante líder de los diputados del PAN, nombró a Roberto Correa como director adjunto de Juegos y Sorteos, y éste concedió 41 permisos a Atracciones y Emociones Vallarta (incluyendo varios en Nuevo León), y muchos más a El Palacio de los Números, a Administradora Mexicana de Hipódromos y hasta a los españoles del Grupo Codere, protegido del PP de Rajoy y Aznar, donde hay mesas de cartas, dados y apuesta directa, expresamente prohibidos por la ley. De los supuestos ocho zares que controlarían el juego en México, la mayoría representaba ya así a mediados del sexenio los intereses de grupos del PAN vinculados a Calderón, entre ellos los de la familia Madero, que al parecer le ha entrado al queso con fruición (El Universal, 8/9/11).

6. El escándalo político consecuencia del ataque al casino Royale no ha logrado ser acallado por sus dimensiones por Los Pinos. Nuevos videos dados a conocer por Reforma han incriminado ya no sólo a Jonás Larrazabal, el “hermano incómodo”, sino al propio edil regiomontano, Fernando Larrazabal o Larry, como se le conoce en el bajo mundo, pues muestran a funcionarios suyos recibiendo dinero de los dueños de las casas de apuestas, lo que es más grave porque se ha hecho público que Larrazabal, junto con Zeferino Salgado (delegado de la SCT en Nuevo León) y Raúl Gracia (consejero de la Judicatura Federal) fueron designados por Calderón para operar la campaña presidencial de Ernesto Cordero, secretario de Hacienda (Proceso, 1818).

7. En 1993, Salinas generó un gran escándalo al reunir en casa de Antonio Ortiz Mena a los 30 principales empresarios del país, para solicitarle a cada uno 30 millones de pesos para el PRI a fin de financiar la campaña presidencial oficial del año siguiente: el ya legendario “pase de charola”, que entre otros fue censurado por Acción Nacional, que ahora hace lo mismo pero con grandes capos del crimen organizado. De acuerdo con otra información, a principios de año Calderón convocó a los integrantes de la llamada “Santísima Trinidad” regiomontana, para solicitarles que no escatimen esfuerzos para recaudar con ese esquema fondos para el blanquiazul, y por sus grandes simpatías por Calderón, el zar de los casinos ya está trabajando para que “todos los propietarios de casas de apuestas” hagan una colecta de 300 millones de dólares “para apoyar” al próximo candidato presidencial del PAN (Proceso, 1818).

8. La intolerancia de Calderón ante la exigencia de que se cambien las políticas del Estado frente al narco obedece por lo mismo a su interés político de proseguir la entrega del país a Washington, pero también a sus intereses económicos; de ahí la burla que constituyera su “diálogo” con el grupo de Javier Sicilia y ahora su desfachatada actitud ante la demanda de la UNAM, expresada por su rector en el sentido de que se respete el orden constitucional y deje de utilizarse a las fuerzas armadas en la investigación y persecución de los delitos.

9. ¿A quién puede sorprenderle en ese contexto que Calderón rechazara también la advertencia del Consejo de la Judicatura Federal de que no arroje acusaciones por su fracaso a otras instancias, como el Poder Judicial, al que busca endilgarle la responsabilidad por su fracaso?







Beatriz Paredes: ser mujer y ser priísta





Gabriela Rodríguez



¿Se puede ser mujer y ser priísta? Perdón a las compañeras de ese partido, pero las feministas hemos aprendido que uno no nace mujer, sino que se llega a serlo.

Rosario Castellanos, escritora y periodista en los mejores tiempos de Excélsior, descubrió que su nombre en el periódico demostraba su propia existencia: “Cuando abro los periódicos (perdón por la inmodestia, pero a veces un poco de verdad es más alimenticia y confortante que un par de huevos a la mexicana) es para leer mi nombre escrito en ellos. Mi nombre, que no abrevio por ninguna razón, es, a pesar de todo, tan pequeño como una anguila huidiza y se me pierde entre las líneas ágata que si hablaban de mí no recurrían más que al adjetivo neutro tras el que se ocultaba mi persona, mi libro, mi última conferencia. ¡Bah! ¡Qué importaba! ¡Estaba ahí! ¡Existía! Real, patente ante mis propios ojos. Pero cuando no estaba… Bueno, en fin, hay que ensayar la muerte puesto que se es mortal” (Narciso 70, Rosario Castellanos). Ella se hizo mujer a través de las letras, al denunciar las desigualdades de género y la discriminación al indígena; y también en su reflexión eterna sobre la dualidad de ser mujer y ser mexicana, dos condiciones que se construyen al decapitar marionetas y encuerar a personajes que visten de falsos oropeles.

Por eso indigna que el gobernador Juan Sabines Guerrero haya impuesto la Medalla Rosario Castellanos a Beatriz Paredes Rangel, por designación del Congreso de Chiapas. ¿Qué diría Rosario Castellanos al encontrar su nombre asociado al de la legisladora tlaxcalteca? Porque aunque esta última guste de vestir como indígena, su mayor mérito político ha sido negar el derecho a decidir de las mujeres y de las indígenas en 18 entidades del país. Tenemos presente que durante su reinado al frente del partido tricolor, prácticamente todos los legisladores del PRI votaron en cada uno de los congresos estatales para cambiar las constituciones locales y defender la vida desde el momento de la concepción. Así que gracias a los operadores de Beatriz Paredes, hoy se reconoce como persona al embrión y se puede llevar a la cárcel en calidad de homicidas a las mujeres chiapanecas que decidan abortar. Se trata de una medida electoral; con esas reformas el PRI buscó desprestigiar al PRD, y en especial al gobierno de la ciudad de México, que había despenalizado el aborto el año anterior. Además se buscó el apoyo de los jerarcas de la Iglesia católica para que desde los púlpitos llamaran a votar por el PRI en las elecciones intermedias de 2009. Beatriz Paredes es una mujer muy inteligente, y su motivación política, lejos de fortalecer los derechos de las mujeres indígenas, ha sido la de ganar votos, y –como todos sabemos– la medida le ha resultado muy efectiva. Por el contrario, Rosario Castellanos dedicó gran parte de su trabajo a desmitificar la maternidad como un fenómeno al cual la mujer se aferra, así como a denunciar el machismo de la cultura eclesial: “La manzana cayó; pero no sobre un Newton de fácil digestión, sino sobre el atónito apetito de Adán. ¡Qué implacable fue Dios, ojo que atisba a través de una hoja de parra ineficaz! ¡Cómo bajó el arcángel relumbrando con una decidida espada de latón!” En su búsqueda de autenticidad, la poetisa sabía burlarse de su propia inteligencia: “Somos la raza estrangulada por la inteligencia, la insuperable, mundialmente famosa trapecista que ejecuta sin mácula triple salto mortal en el vacío. La inteligencia es una prostituta que se vende por un poco de brillo y que no sabe ya ruborizarse“ (Apuntes para una declaración de fe, Rosario Castellanos).

En estos días vemos actuar nuevamente a los priístas ante otras propuestas y programas non sanctos de salud sexual y reproductiva. Gente del líder sindical priísta Marco Antonio García Ayala tomó la Clínica Especializada Condesa, llegando a la amenaza para impedir la entrada a la doctora Andrea González, coordinadora del Programa de VIH/Sida de la ciudad de México; del doctor Jesús Casillas y del doctor Ubaldo Ramos, subdirector médico de dicha clínica. Con esa medida ponen en riesgo la salud y la vida de miles de personas que ahí se atienden, en un programa que es vanguardia internacional en prevención y atención médica del VIH/sida. Mientras tanto, en el Congreso federal se desecha una reforma sobre reproducción asistida en que Ángeles Moreno rescata visiones de académicos progresistas, pero Cristina Díaz –de su mismo partido– empuja una iniciativa que menoscaba la libertad reproductiva de las mujeres casadas o en concubinato, al establecer que se debe pedir consentimiento al cónyuge para acceder a la tecnología; además niega y discrimina de ese derecho a solteras y a parejas del mismo sexo. El dictamen evita regular sobre la maternidad subrogada, limita el número de óvulos que podrían fertilizarse y, lo más grave, confunde el concepto de embrión con el de persona, otorgándole estatus jurídico al primero.

La maternidad voluntaria es un derecho, una experiencia intensa y desgarradora: “Como todos los huéspedes, mi hijo me estorbaba ocupando un lugar que era mi lugar, existiendo a deshora, haciéndome partir en dos cada bocado. Fea, enferma, aburrida, lo sentía crecer a mis expensas, robarle su color a mi sangre, añadir un peso y un volumen clandestinos a mi modo de estar sobre la tierra. Su cuerpo me pidió nacer, cederle el paso; darle un sitio en el mundo, la provisión de tiempo necesaria a su historia. Consentí. Y por la herida en que partió, por esa hemorragia de su desprendimiento se fue también lo último que tuve de soledad, de yo mirando tras de un vidrio. Quedé abierta, ofrecida a las visitaciones, al viento, a la presencia” (Se habla de Gabriel, Rosario Castellanos).

grodriguez@afluentes.org,













Pide al ex presidente usar su influencia en Televisa para, de cara a la nación, “aclarar paradas”

Acepta AMLO debatir con Salinas, “jefe de la mafia y culpable de la tragedia nacional”


Morena es la única esperanza para millones de mexicanos, sobre todo para los pobres, reitera



Andrés Manuel López Obrador durante la asamblea informativa en Villaflores, Chiapas, sobre el Movimiento Regeneración NacionalFoto Carlos Ramos Mamahua




Elio Henríquez

Corresponsal


Villaflores, Chis., 8 de septiembre. El líder del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, aceptó el debate que ayer le propuso el ex presidente Carlos Salinas de Gortari, y anunció que en los próximos días le hará llegar una carta por medio del jefe de comunicación social del “gobierno legítimo”, César Yáñez.

“Quiero aprovechar aquí en Villaflores para mandar un recado al señor Carlos Salinas, quien ayer expresó que le gustaría que hubiera un debate conmigo. Le digo que acepto, que ponga las condiciones y use su influencia sobre Televisa para que ahí nos den una o dos horas, y de cara a la nación podamos aclarar paradas”.

Ante más de mil simpatizantes que se congregaron por la tarde en el parque central de este municipio señaló: “es muy importante, señor Salinas, que podamos debatir, porque yo, como usted lo ha expresado, vengo sosteniendo que usted es el jefe de la mafia del poder en el país, que es responsable de la tragedia nacional”.

En medio de gritos y aplausos de sus seguidores, el tabasqueño sostuvo que Salinas representa a los potentados y a los medios de comunicación más influyentes de este país, y “usted es también, ahora, el representante de Enrique Peña Nieto; va a ser muy interesante que podamos intercambiar puntos de vista de cara a la nación.

“Cuando hablo de la mafia del poder, a algunos no les gusta; ahora lo van entendiendo más, pero al principio lo sentían como algo raro y fuerte, pero eso son. Han hecho un terrible daño a la nación y a nuestro pueblo. Son 30, de los cuales 16 son multimillonarios, los que mandan en el país, que se hicieron inmensamente ricos porque Salinas decidió entregarles los bienes del pueblo”.

Señaló que con las elecciones presidenciales del año próximo se presentará la oportunidad del cambio, pero “de una vez les digo que si no hay cambio de régimen no habrá salida para México. Ya no es que se puede seguir con maquillajes, cambios cosméticos, remiendos, paños calientes; este régimen se pudrió y no hay más salida que una renovación tajante en la vida pública”.

Reiteró que ahora que muchos se entristecen y deprimen por la lamentable situación económica y social, por la violencia en el país, Morena “es la única esperanza para millones” de mexicanos, sobre todo para los pobres. “Es como una lucecita que indica que podemos salir del túnel en que nos encontramos”, pero “la lucha es de todos”.

Al término del acto se le preguntó si esperaba que el ex presidente Salinas lo invitara a un debate. “Qué bueno que lo esté proponiendo. Lo acepto porque creo que es conveniente aclarar las cosas. El es el jefe de la mafia del poder; sostengo que él es el que representa a quienes dominan en México, y desde mi punto de vista son los responsables de la tragedia nacional.

“Esta mafia encabezada por Salinas, no conforme con el daño que ha hecho al país, quiere perpetuar el régimen de corrupción, opresión e injusticias, porque está echando a andar toda una operación de recambio para imponer a Peña Nieto”, manifestó.

Dijo que hay que hablar “de los proyectos de país, porque él dice que uno tiene que responder por sus acciones cuando estuvimos en el gobierno; yo voy a aclararle qué hice y él va a hacer lo mismo. Sostengo que prevalece en México, y eso es lo más dañino, el salinismo como política”.



8 sep 2011






La corrupción




Adolfo Sánchez Rebolledo



La experiencia nos demuestra –la burra no era arisca…– que debajo de las grandes tragedias colectivas, como en el caso de la guardería ABC o en el incendio del casino Royale, suele anidar la corrupción. No sabría decir si muchos de los males que aquejan a nuestra sociedad se originan en esa persistente deformación de las relaciones y las conductas morales, o si esta forma de proceder es el resultado de la imposición de un código clasista que entiende el despojo como una suerte de redistribución” que, al final, confisca el esfuerzo común a favor de las fortunas personales, pero es un hecho público, notorio y agraviante que dichas conductas, por razones éticas pero también económicas, son cada vez más intolerables para una ciudadanía que ve escurrirse la juventud o el empleo, mientras la riqueza se polariza endiosada por el individualismo de mercado.

En otras épocas se llegó a decir que en el México revolucionario hasta la corrupción era democrática, pues no se le negaba ni al pobre ni al rico, pero estas leyendas jamás disiparon la estela de cinismo que, en años de primitiva acumulación, favorecieron la aparición de una nueva clase pudiente e inmoral, anclada para medrar en la necesidad multiplicada por la desigualdad. Claro que hubo familias señoriales cuyas fortunas tenían el olor de la sangre, pero sentían cierta superioridad sobre los nuevos ricos caídos como una plaga sobre los recursos ajenos: despreciaban el plebeyismo como un estigma, pero el tiempo que todo lo borra desvaneció los linderos del dinero y reforzó, gracias a fusiones, matrimonios y ascensos meteóricos, la elite que unió a los emprendedores con los parasitarios cuyas ínfulas crecían a su paso por el erario nacional.

Por años, la gente “decente” asoció la corrupción con el Estado, con el gobierno y los políticos, al punto de desnaturalizar la idea de lo “público”, y le dio alas a la desvalorización de la vida social, a la indiferencia hacia los bienes comunes y el patrimonio nacional. En nombre de la “iniciativa privada” se dejó caer la calidad de la escuela, se atacó el libro de texto gratuito o se abandonó el rigor en la dirección de las grandes empresas del Estado: el contratismo –no el aprovechamiento racional de los recursos– pasó a ser la razón de ser de unas empresas condenadas a despilfarrar sus ingresos. México se dejó en el camino lecciones valiosas de la historia, pero no pudo dar el prometido salto a la modernidad: sus capitanes de industria eran flor de invernadero, hijos de la corrupción de “cuello blanco”. Sólo unos cuantos lograron cruzar el río de la reconversión para nadar en aguas abiertas. Los demás, crecidos bajo la sombra del poder al que despreciaban, se las arreglaron para vivir de sus rentas en el extranjero o como socios menores de los grandes capitales trasnacionales. Y a eso le llamaron confianza.

El arribo al poder de la derecha abanderada por un empresario se presentó como el fin de una época, esto es como un cambio histórico. Sin embargo, cuando Vicente Fox llega a Los Pinos, hace ya mucho tiempo que el viejo estatismo, al que el panismo adjudica todos los males materiales y espirituales de la nación, no existe como tal. En cambio, es obvia y notoria la creciente armonía entre los distintos componentes de la clase empresarial. Y no sólo eso: el gobierno (desde antes de la alternancia) ha renunciado por convicción ideológica (con la venia del Consenso de Washington) al papel que le otorga la Constitución para ejercer la rectoría del Estado. Frente al gobierno emergen los poderes fácticos, que definen buena parte de la agenda y modulan el ánimo nacional. A Fox le queda la moralina de criticar el pasado sin afrontar el presente, de modo que no hay ruptura sino reutilización de lo que va quedando del presidencialismo. La administración del cambio, como lo hará Felipe Calderón después, promueve la libertad de mercado a la vez que mantiene la alianza con los grandes sindicatos corporativos; condena la corrupción en general, como una bandera moral, pero no se advierte disposición semejante para impedir que, bajo el manto de los grandes negocios, prosperen, como siempre, las fortunas personales de los políticos que se consideraban incorruptibles.

Cuando el gobierno está en el tramo final del sexenio, ya es evidente que el panismo no le hizo el feo a la corrupción. La vieja simbiosis entre la política y los negocios mueve intereses e influencias. El dinero compra fidelidades y despierta ambiciones. La rendición de cuentas es todavía, y por desgracia, una ficción que no se cumple en amplias regiones del país. La impunidad está a la orden del día. Los casos recientes de Monterrey y la Comisión Federal de Electricidad son indicadores de por dónde van las cosas. Y todo eso contando con 50 mil muertos en las calles.

A quienes gustan de hacer cuentas alegres es difícil pedirles moderación electoral, un poco de discreción republicana. Viendo lo que hoy se gasta en propaganda, parece muy difícil que nos libremos del diluvio que nos amenaza. Pero hay algo más grave que debería alertar nuestros sentidos: si dos candidatos (panistas) a dos alcaldías pudieron recibir (según filtraciones consulares de Estados Unidos) cerca de 5 millones de dólares en efectivo y especie (un helicóptero), ¿con cuánto más se pondrán a mano tratándose de influir en la sucesión presidencial? ¿Tiene fondo la corrupción?




4 sep 2011



Televisa: la hipocresía





Jenaro Villamil



3 de septiembre de 2011 · 6 Comentarios
Destacado



Con la tragedia del Casino Royale de Monterrey como pretexto y sus afanes de lucro por delante, Televisa montó el 29 de agosto un show delirante: horas y horas de transmisión para machacar una y otra vez acerca de las irregularidades con que opera la mayor parte de los casinos en México… menos los suyos, claro. En el espacio de Primero Noticias y erigida en juez y parte, la televisora ha buscado febrilmente limpiar su imagen y soslayar el hecho de que ya ocupa el tercer lugar nacional en la industria del juego, un negocio multimillonario cuya naturaleza atrae corrupción, lavado de dinero, violencia…

“¡Con sólo venir ganas!”, dice la promoción del Play City ubicado en el primer piso del exclusivo centro comercial Antara en la colonia Polanco, Distrito Federal. Este centro de bingo y sport books es uno de los 25 establecimientos que Apuestas Internacionales, S.A., filial de Televisa, ha abierto en todo el país desde que el 25 de mayo de 2005 obtuvo de la Secretaría de Gobernación un permiso para explotar 130 salas (65 de bingo y 65 de sport books) hasta el 24 de mayo de 2030.

Se trata del mayor número de permisos otorgados de golpe a una compañía desde que se expidió la Ley de Juegos y Sorteos, en diciembre de 1947. En menos de seis años, Televisa ya rivaliza con Grupo Caliente, de Jorge Hank Rhon, socio del grupo español Codere y de la Corporación Interamericana de Entretenimiento (Grupo CIE), de Alejandro Soberón Kuri, también socio de Codere. Paradójicamente, Grupo CIE es socio al 49% con Televisa (propietaria del 51%) en la empresa de espectáculos OCESA.

A pesar de ser el tercer consorcio en importancia en la industria del juego y de las apuestas legalizadas, Televisa organizó el lunes 29 de agosto, en el programa Primero Noticias, una pasarela de cuatro horas a la que acudieron dirigentes políticos, empresarios, legisladores, comediantes, deportistas, conductores, el propio presidente de la República y, por supuesto, el presidente de Televisa, Emilio Azcárraga Jean. El propósito: hacer un llamado a “cerrar filas” y a la “unidad” frente a los delincuentes, ante los trágicos acontecimientos del Casino Royale en Monterrey.

Juez y parte en la industria del juego y de las apuestas en México, Televisa también ha informado acerca de las corruptelas en la operación de 561 establecimientos que operan en México, de los cuales sólo 306 son legales, de acuerdo con la información de la Secretaría de Gobernación. Sin embargo, la empresa nunca menciona que ella forma parte de este gran negocio que pretende expandirse hacia la verdadera “mina de oro”: las apuestas online en internet. (Extracto del reportaje que se publica esta semana en la edición 1818 de la revista Proceso, ya en circulación)











Larrazábal y Cordero





Federico Arreola



Brutal la portada del Proceso de esta semana: el alcalde de Monterrey, Fernando Larrazábal, levanta la mano al secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, que es el precandidato panista a la Presidencia de la República que apoya Felipe Calderón

En la foto aparecen también Zeferino Salgado, delegado de Comunicaciones y Transportes en Nuevo León, y Raúl Gracia, consejero de la Judicatura.



Es el equipo de Cordero en Nuevo León. Y no es cualquier equipo. Claro que no.



Larrazábal y su gente se encuentran ahora en serios problemas porque se ha descubierto (videos dados a conocer por los diarios El Norte y Reforma no dejan mentir) que ellos operan a favor de la operación irregular de casinos en la ciudad de Monterrey, donde recientemente una casa de apuestas fue atacada por el crimen organizado, un hecho que dejó más de 50 muertos.



Este domingo, El Norte y Reforma difunden un video en el que, claramente, el representante de uno de los casinos irregulares acude a la oficina privada de Larrazábal, ubicada en la colonia Obispado de Monterrey.



Al representante de los casinos, Sergio Gil, lo acompañaba Jonás Larrazábal, el hermano del alcalde que fue videograbado recibiendo, en una mesa de Black Jack, 400 mil pesos, que justificó con el mayor cinismo diciendo que eran el pago por la venta de quesos de Oaxaca, que es la actividad a la que supuestamente don Jonás se dedica.



En esa casa de la colonia Obispado, el centro de operaciones políticas de Fernando Larrazábal, estuvo el 7 de agosto el secretario de Hacienda. Sí, el día en que Ernesto Cordero visitó Monterrey para promover su precandidatura panista a la Presidencia. Sin duda, a Cordero tal residencia en la que se negocia con los propietarios de los casinos irregulares le pareció adecuada para ser la sede de su equipo de campaña en Nuevo León.



La podredumbre del PAN a todo lo que da. Y la suciedad llega hasta lo más alto. Como se lee en Proceso, una fuente del PAN sostiene que Larrazábal recibió “una orden de Felipe Calderón: respaldar al secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, en sus aspiraciones presidenciales”.








El despertar



Brigadistas






José Agustín Ortiz Pinchetti



Admiro a los brigadistas de Morena (Movimiento Regeneración Nacional); los he observado trabajando en los pueblos y barrios, casa por casa. Los he acompañado y he brigadeado con ellos. La mayoría son muy jóvenes, apenas un poco mayores de la edad estricta que les permite votar. Hay algunos maduros y hasta mayores. Jubilados que se emplean todo el día en la tarea.

La gente empieza ya a distinguirlos por sus playeras y gorras blancas con símbolos del águila juarista. Comienzan reuniéndose en un grupo y leyendo el mapa de las secciones. Por lo general son 10 o 12. Se distribuyen los objetivos y comienzan en parejas, bajo el sol que quema, bajo la lluvia. No en todos los casos les abren. En cuanto sale alguien de las casas entregan el periódico Regeneración (tarjeta de presentación) y explican que es un saludo del movimiento y de AMLO. Es el “quién vive”. Entonces miden la reacción del vecino. En general son afables.

De 10 casas que visitan, en nueve aceptan el periódico; en muchas piden que se les entregue cada mes. La mitad declara ser “simpatizantes”. Quizás luego cambien su “simpatía” por un saco de cemento. Dos o tres de ellos aceptan inscribirse como “protagonistas”. Son anotados y adquieren la responsabilidad de convencer a otras cinco personas.

El trabajo de los brigadistas requiere consistencia sicológica para aprender a escuchar, que es el secreto de la persuasión, para blindarse contra los rechazos. Los brigadistas mejores son capaces de informar a los vecinos la esencia de nuestro movimiento. No pueden trenzarse en una discusión. No es el momento de convencer, sino de identificar a los convencidos. Los muchachos saben que tendrán que regresar a las mismas casas a completar el trabajo, porque muchos vecinos pueden incorporarse en una segunda visita.

¿Qué reciben a cambio de sus esfuerzos? Paga pequeña, casi simbólica y a resultados. Cuesta mucho trabajo conseguir ese dinero para pagarles. Lo que verdaderamente los compensa es la conciencia de que están construyendo política de la mejor especie. Un curioso “pragmatismo idealista”. Trabajan para consolidar una esperanza que a veces se levanta triunfante y en otras casi se extingue. Son adelantados de una generación política que apenas se insinúa. Son ciudadanos nuevos en un país donde campean el cinismo y la corrupción, donde la política se identifica con la mentira, el disimulo y el abuso.








Casinos... y otras cosas





Antonio Gershenson



Un tramo de un escrito sobre la historia del periodo presidencial de Lázaro Cárdenas dice que lo primero que dispuso fue clausurar las casas de juego, como el Casino de la Selva, en Cuernavaca, y el Foreign Club, en la zona del estado de México inmediata al Distrito Federal. Ambos eran negocios propiedad de prominentes políticos callistas”.

El primero de diciembre de 1934 tomó posesión de la presidencia Lázaro Cárdenas. En su discurso, se pronunció a favor del mejoramiento de los desposeídos, del rescate de los recursos naturales. Dijo que había sido electo presidente y que debía cumplir ese papel. Esto fue interpretado por muchos como el fin del “maximato” de Calles, que era llamado Jefe Máximo de la Revolución, y que había sido gobernante de hecho durante los últimos gobiernos. Aun en estos días, se hablaba que numerosos políticos en el gobierno, se subordinaban y “recibían órdenes de la Residencia de Cuernavaca”, en la que vivía Calles.

Estos funcionarios fueron perdiendo sus puestos en diferentes formas. Mientras, había huelgas y movilizaciones en el país. El 3 de mayo de 1935, Calles hizo una declaración, en su residencia en Cuernavaca, ante periodistas y diputados. Se manifestó contra las huelgas y otras acciones populares, y dijo que si las cosas seguían así, el Ejército tendría que resolver las cosas.

El 11 de junio, Calles, en una entrevista, dijo que las huelgas estaban llevando al país al caos y que debían ser reprimidas. Dijo que debía conservarse la correlación de fuerzas en el Congreso (del cual sus partidarios iban saliendo) y amenazó con la guerra civil.

Agrupaciones patronales y congresistas apoyaron la declaración de Calles. También algunos generales, todos ellos acudiendo al domicilio de Cuernavaca. Congresistas partidarios de Cárdenas también empezaron a actuar.

Cárdenas dijo, en una respuesta publicada en toda la prensa el 14 de junio, que las huelgas no eran delito, que los trabajadores tenían el derecho a pugnar por el mejoramiento de sus condiciones. Que no se salían de la ley, ni se permitiría que lo hicieran.

Los mayores sindicatos del país formaron el Comité de Defensa Proletaria, que amenazaba con llegar a la huelga general si no se detenía a la reacción. Expresaron su satisfacción de que el Presidente reconociera la lucha de los obreros y campesinos por sus derechos. También apoyó a Cárdenas la Confederación Campesina de México. También otros organismos populares.

En la reunión del gobierno del 15 de junio, Cárdenas disolvió el gabinete y formó uno nuevo. Fueron saliendo más callistas de las cámaras y de otros puestos. Calles se retiró a su hacienda y, luego, salió del país.

Esto sólo es el principio de años de lucha, que incluyen la reforma agraria, la expropiación petrolera y otras medidas, con los cambios legales respectivos.

Esto es una muestra, algo de lo que pudo hacer ese gobierno, que “lo primero que dispuso fue clausurar las casas de juego”.

Vamos a comparar este período histórico con lo que estamos viviendo. Ahora fue necesario un asesinato colectivo en un casino en Monterrey para que se ponga a discusión la posible “clausura de las casas de juego”. Pero entonces, con un presidente honrado, nacionalista y progresista, la ejecución de la medida fue “lo primero que dispuso”. Fue una medida general, pero el cuadro político del momento puso en un primer plano que se incluyera a las propiedades de “prominentes políticos callistas” en la lista, pues el que no se los excluyera también confirmaba la independencia del gobierno cardenista.

Pero eso no es todo: Fox, el primer presidente panista, abrió casinos en cantidad. Son un negocio tremendo, tanto para los dueños como para los funcionarios que les abren el paso, sea con permisos legales o sin ellos. Y esa situación sigue.

También la derecha ha tomado una y otra medidas para ir negando los efectos de la expropiación petrolera. Y de la reforma agraria. Y los derechos de los trabajadores. Y demás. Todo esto lo debemos seguir combatiendo.

antonio.gershenson@gmail.com






3 sep 2011





Desfiladero




Si estamos en la calle, ¿por qué no estamos en la calle?




Jaime Avilés



Humberto Moreira dejó en Coahuila una deuda pública de 32 mil millones de pesos, al parecer obtenida en parte con documentación falsa y en contubernio con sus colaboradores. Si esto se comprueba, el líder nacional del PRI debería estar preso, acusado de fraude, coalición de funcionarios” y delincuencia organizada, delitos graves que impiden la libertad bajo fianza.

Fidel Herrera Beltrán endeudó a Veracruz por 30 mil millones de pesos: mantuvo una campaña permanente de culto a sí mismo (vistió a millones de veracruzanos con una camisa roja que ostentaba la palabra “fidelidad”) y engrasó con abundancia los ejes de la corrupción (para que no rechinaran y no se oyeran).

El adeudo que Enrique Peña Nieto legó al estado de México también asciende a 30 mil millones de pesos –que pagarán las cuatro próximas administraciones–, con los cuales financió a empresas españolas que hicieron obra pública sin invertir un solo euro, pero tendrán derecho a explotarlas, cobrando peaje a quien las use, por 30 años; además, compró toneladas de espots en radio, tv y líneas de autobuses que proyectan películas durante el viaje, para mostrarnos su copete, y como Moreira y Herrera, cebó día y noche a la marrana de mil ubres, que amamanta a todos los giros negros.

Los resultados están a la vista. Gracias a Moreira, Coahuila es el tercer estado del país en materia de agresiones a periodistas y Los Zetas administran la inseguridad pública. Gracias a Fidel Herrera, Veracruz es el segundo estado más violento del Golfo, después de Tamaulipas (el tercero es Tabasco, por la ineptitud del no menos priísta Andrés Granier).

Gracias a Peña Nieto, el Edomex quitó a Chihuahua el título de campeón en feminicidios (incluido el de Paulette), La Familia Michoacana extendió sus dominios hasta Valle de Bravo, y en los municipios conurbados con el DF –Tlalnepantla, Ecatepec, Tultitlán, Neza– siguen empeorando las inundaciones.

No cabe duda: los priístas sí saben. En el informe que Bernardo Barranco presentó, como titular de la comisión ciudadana que observó los recientes comicios en el estado de México, destaca un hecho clave. Las brigadas del PRI no iban a las visitas domiciliarias a preguntar a la gente qué necesitaba, o prometerle nada a cambio de su voto. Llegaban, tocaban y cuando les abrían, informaban como genios recién salidos de la lámpara de Aladino: a usted le hace falta un tinaco rotoplas de 200 litros, aquí lo tiene. A usted, el cacomixtle le comió sus gallinas ponedoras, aquí le traemos 25. A usted...

Si de acuerdo con los datos disponibles, Moreira, Herrera y Peña Nieto acumularon un adeudo conjunto de 92 mil millones de pesos (poco menos de 9 mil millones de dólares), debemos felicitarlos. Ellos solitos harán que las generaciones venideras paguen el equivalente a casi la sexta parte de los 65 mil millones de dólares que Ernesto Zedillo, y Calderón, convirtieron en deuda pública mediante el Fobaproa.

En 1998, para cubrir los intereses de la deuda externa de México –que era de 88 mil 516 millones de dólares– y del Fobaproa, Hacienda pagó 45 mil millones de dólares: la mitad del presupuesto de egresos de 1999. Pero Zedillo manipuló las elecciones de 2000, para entregarle el poder a los panistas. Alabado sea porque hoy, de acuerdo con Enrique Galván Ochoa, la deuda del sector público federal es de 3 millones de millones de pesos, “cifra similar al monto del presupuesto de egresos de 2011, que fue de 3 billones de pesos y fracción”.

En Nuevo León (ya es vox populi), el gobierno de Nati González Parás vendió Monterrey a dos cárteles: la mitad al de Sinaloa, la mitad al del Golfo. La línea divisoria era la avenida Gonzalitos. Todo se pudrió cuando los del Golfo rompieron con Los Zetas: éstos los mandaron a Tamaulipas y tomaron el control de bares, salones de baile, tables-dance y casinos. Testigos presenciales han dicho a Desfiladero, que para echarles a perder esos negocios, los del Golfo provocaron matanzas como la del Sabino Gordo, cerca de la estación de autobuses, donde abundan las salas de masaje, los músicos de fara-fara y los antros con ficheras, o la de La Iguana, último punto de reunión de la gente fresa del Tec, en el Barrio Antiguo, ahora reducido a minipueblo fantasma.

Protegido por Emilio Chuayffet –que a pesar de haber sido responsable de la matanza de Acteal, preside otra vez la Cámara de Diputados–, Nati heredó Nuevo León a su secretario de Gobierno. Pero éste huyó a McAllen, y desde ahí despacha por teléfono. Para apresurar su caída antes de octubre (a efecto de evitar que lo remplace un interino y, por lo tanto, adelantar nuevas elecciones, que coincidirían con las presidenciales y que, dadas las circunstancias, ganaría el PAN en ambos casos) los panistas pisaban el acelerador a fondo, desestabilizando a Rodrigo Medina hasta que...

Sí, hasta que sobrevino la matanza del casino Royale, aparente respuesta del PRI, o sea, de Moreira y Peña Nieto, para frenarlos en seco. Después de prometer, como disco rayado, que investigará “hasta las últimas consecuencias”, Calderón tuvo que tragarse sus palabras cuando El Norte dio a conocer los videos en que Jonás Larrazabal, hermano de Larry (así le dicen al alcalde panista de Monterrey, Fernando Larrazabal), recogía abultados tambaches de dinero –¿por vender quesos oaxaqueños?– en diversos casinos de la ciudad.

En esta ocasión las televisoras no difundieron esos videos 25 horas al día. El señor de los quesos no es El señor de las ligas, sino hermano del máximo promotor de la candidatura presidencial de Ernesto Cordero en Nuevo León. Aunque sean sospechosos de vender protección a lugares que pueden ser achicharrados si sus dueños no pagan–, Jonás y Fernando Larrazabal acaban de entrar al club de los impunes.

Ahí podrán codearse con Germán Larrea, culpable del asesinato industrial de 65 mineros en Pasta de Conchos, o con la prima de Margarita Zavala, cuya corresponsabilidad permitió que 49 bebés murieran quemados en la guardería de Hermosillo, o con Enrique Coppel, que encerró a seis de sus empleadas en una tienda de Culiacán y nada hizo por salvarlas cuando estalló un incendio.

Pero de la guerra del PRI contra el PAN y de todos contra el pueblo, Marcelo Ebrard y Manuel Camacho no están al margen. Ambos llevaron a la gubernatura de Guerrero a Ángel Aguirre con los votos del PRD; no bien tomó el poder, Aguirre aseguró que se construirá, duélale a quien le duela, la presa de La Parota, contra la que llevan luchando años las bases del PRD. Y si después de ese triunfo, logrado en combinación con el PAN, Ebrard repitió la fórmula en Sinaloa, hizo gobernador a Malova y dijo que “las alianzas de la izquierda con la derecha llegaron para quedarse”, ahora resulta que Malova es sospechoso del asesinato del periodista Humberto Millán, y ha empujado, por precaución, al exilio, al excelente reportero que es Luis Enrique Ramírez.

Vivimos en un país sin jueces, por tanto, sin ley. Los ministros de la Suprema Corte dijeron que el Poder Legislativo no tiene derecho de impugnar la entrega ilegal de tres pozos petroleros a empresas extranjeras. Pemex se negó a construir una sola refinería en todo el sexenio, pero comprará en 21 mil millones de dólares parte de Repsol. Aunque no se ha aprobado la ley de seguridad nacional, Calderón militarizó Monterrey. Dos reporteras capitalinas fueron asesinadas antenoche en Iztapalapa y todavía no renuncia en pleno el gabinete de seguridad nacional. Ahí viene la la reforma laboral, que indignó a los jóvenes españoles, y arrebatará el futuro a los jóvenes mexicanos. ¿Qué pasa? Si estamos en la calle, ¿por qué no estamos en la calle?

jamastu@gmail.com






2 sep 2011

¿Cuantas imagenes como las de las fotos de abajo , vieron ayer en los noticieros de la televisiòn o en los de hoy en la mañana ?

Una prueba màs de como la televisiòn controla , manipula y distorciona la informaciòn , si acaso un comentario acerca de "protestas afuera de la Càmara de Diputados " , si , simples protestas .

No vayamos tan lejos : como estrategia , los medios decidieron seguir , informativamente hablando , los actos y movilizaciones de Javier Sicilia , (y digo como estrategia por que eso los hace verse plurales y despuès nadie los podrà acusar de que sòlo informan sobre lo que les conviene , como fuè el caso del tremendo seguimiento que le dieron a la marcha de blanco hace ya algunos años ) pero en cuanto èste , (Javier) dice o hace algo que los incomode , de inmediato le hacen sentir su fuerza , y ahì tienen , en los ùltimos dìas salieron de vuelta los movimientos mancitos que reciben presupuesto , como el de Alejandro Martì o el de Moreira , cuyo hijo trabaja para Genaro Garcìa Luna y de Sicilia ya ni se acuerdan . Igual pasò cuando en un mitin pidiò la renuncia de Garcia Luna , de inmediato los medios se le fueron a la yugular , lo sacaron de pantalla un tiempo , a manera de advertencia y como no se corrigio ahorita lo tienen semi vetado .







Marcha y contrainforme popular





Decenas de sindicatos y organismos sociales participaron en la jornada de los indignados mexicanos

Miles acudieron al Zócalo en repudio al “informe perverso” de Felipe Calderón

En la Cámara de Diputados entregaron una carta en la que advierten que “el país no aguanta más”


Más de un centenar de organizaciones sindicales y movimientos sociales se concentraron ayer en el Zócalo capitalino. En lo que calificaron de Jornada Nacional de los “mexicanos indignados”, se expuso que la política de Felipe Calderón ha provocado una situación “de desastre y desolación” en el país. Subrayaron: “la guerra absurda al crimen organizado ha dejado 50 mil muertos, el número de pobres creció en 10 millones, los ingresos de trabajadores disminuyeron casi un tercio y el desempleo se disparó”

Consignas en favor del Sindicato Mexicano de Electricistas y de los trabajadores de Mexicana de Aviación se dejaron oir durante el mitin que organizaciones sociales y sindicales realizaron ayer en el Zócalo capitalinoFoto Yazmín Ortega Cortés


En la manifestación participaron electricistas, mineros, pilotos, telefonistas, atencos, maestros, jubilados, ferrocarrileros e integrantes de Morena, entre otrosFoto Yazmín Ortega Cortés




Patricia Muñoz y Ciro Pérez

En el Zócalo capitalino, más de un centenar de organizaciones sindicales y movimientos sociales concluyeron que, lejos del optimismo oficial, el verdadero estado que guarda el país es de “desastre” general, y reunidos en la llamada Jornada Nacional de los Mexicanos Indignados realizaron un contrainforme popular, diamentralmente opuesto al “informe perverso que el ilegitimo presidente Felipe Calderón envió al Congreso”.

La jornada de movilización de este 1º de septiembre comenzó desde temprano con la realización de cinco mesas de análisis, en las que se condenó la “guerra absurda” del gobierno de Felipe Calderón, que ha dejado 50 mil muertos y desaparecidos, y “una crisis interminable que cancela las posibilidades de desarrollo de millones de mexicanos”. En cinco años, dijeron, el panorama es desolador: el número de pobres creció en 10 millones; los ingresos de los trabajadores y capas medias disminuyeron en casi un tercio; el desempleo aumentó en 3 millones y más de 7 millones de jóvenes carecen de empleo y de una oportunidad para estudiar.

La indignación recorre el país y tiene muchos nombres, sostuvo el mosaico de organizaciones, y sintetizó en un pegote de los muchos que se distribuían en el Zócalo el sentir sobre este régimen: “Ya no necesito sexo, el gobierno me coge todos los días, con el IVA, la inseguridad, el desempleo, los cobros por la luz, el agua, el predial”.

“Estamos hasta la madre”

De 9 de la mañana a 8 de la noche duró la jornada de manifestaciones, tras las cuales todos los grupos y corrientes políticas y sociales representados dieron a conocer un manifiesto en el que señalan: “La verdad es que el país no aguanta más. Se precipita en el desastre de la violencia cotidiana y generalizada, en el desempleo y el hambre, en la violación de los derechos más elementales, en la destrucción del tejido social, en la pérdida de los valores humanos”.

Las banderas que enarbolaron demandaban ¡no más sangre!, ¡no más hambre!, ¡trabajo y vida digna! ¡respeto a los derechos humanos y sociales!; en cientos de carteles se exigía el regreso del Ejército a los cuarteles; las consignas también fueron en apoyo a los electricistas y a los trabajadores de Mexicana de Aviación.

“Estamos hasta la madre”, coincidieron electricistas, trabajadores de la UNAM, mineros, pilotos, telefonistas, la Coordinadora Metropolitana de Movimientos Populares, la Organización Nacional del Poder Popular, los atencos, el amplio contingente de trabajadores de tierra de Mexicana de Aviación, diversas secciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, así como integrantes de Morena, jubilados ferrocarrileros, mujeres de izquierda y miembros del Partido del Trabajo, que conformaron un mosaico multisectorial de alrededor de 40 mil personas que ocuparon la plancha del Zócalo y se fundieron con el campamento instalado por el SME, respaldando su lucha.

La jornada de los Indignados Mexicanos, que se inició en el Zócalo y que incluso instaló una tribuna abierta para todos los ciudadanos, se extendió hasta las inmediaciones de la Cámara de Diputados, donde todos los gremios se reunieron en una manifestación para decir a los legisladores que “ya no aguanta más el país: o toman medidas para corregir el rumbo o el pueblo las tomará por su propia mano, porque está cansado de tanta injusticia y crisis”.

Los gremios entregaron una carta a los legisladores y tomaron la palabra Martín Esparza, del SME; Agustín Rodríguez, del STUNAM, y Jorge Cázares, de la CNTE de Michoacán, para hacer el mismo reclamo: cambio de rumbo; que el gobierno “deje de entrometerse y perseguir a las organizaciones independientes, ya que ha criminalizado la protesta social”, así como el rechazo unánime a las reformas de seguridad y laboral.

Todos los contingentes, en los que también participaron tranviarios, estudiantes de la FES Zaragoza y de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, así como miembros de las organizaciones de usuarios de la energía eléctrica, marcharon de San Lázaro al Zócalo, a donde llegaron a las 18:20 horas, y concluyeron la jornada con una declaración final en la que llamaron a la unidad de todas las luchas y las protestas, se constituyeron en asamblea permanente y convocaron a una marcha el próximo 8 de septiembre con los gremios inconformes por los cobros de luz, y a las jornadas de movilización del 12 al 15 de octubre en coincidencia con protestas obreras que se realizarán en otros países.

Ya caía la noche cuando Martín Esparza tomó el micrófono para plantear a los electricistas ahí reunidos que la Secretaría de Gobernación propuso instalar una mesa de diálogo a cambio de que levantaran el plantón, instalado desde marzo pasado. La respuesta fue unánime: “Nooo. Aquí nos quedamos hasta que nos resuelvan”.




1 sep 2011



No se vale





Octavio Rodríguez Araujo




Si Calderón pensó que su guerra contra el crimen organizado le daría legitimidad a su gobierno se equivocó. Cuando las instituciones no pueden responder a las demandas de la sociedad –diría Bobbio– se habla de ingobernabilidad, y cuando ésta aparece, como es evidente hoy en día en México, estamos hablando de una crisis de legitimidad. Es decir, lejos de lograr la legitimidad buscada, una de las consecuencias de la guerra de Calderón ha sido su alejamiento de ese propósito.

Por más que se haya montado en la tragedia del casino Royale, incluso para presionar por la aprobación de su ley de seguridad nacional, no logrará convencer más allá de quienes por temor han llegado a creer que el llamado presidencial es lógico, plausible y legítimo.

Entre las demandas sociales no atendidas por las instituciones del Estado destaca la seguridad. Sin ser la única es, en estos momentos, la más sentida por la población. Y de nada sirve que se destaquen policías y soldados a los casinos del país, pues hoy fueron esos negocios (centros de esparcimiento), como antes un estadio de futbol, y mañana podrán ser otros: escuelas, hospitales, días de campo como el de Utoya en Noruega, o lo que se nos ocurra. El hecho real y concreto es que nadie está seguro en ningún lado, ni en el cine o una cafetería, ni en su casa (que puede ser invadida sin orden judicial a media noche, como ya ha ocurrido tanto con políticos-empresarios como con maestros-poetas).

Lo del casino le ha quedado como anillo al dedo al ocupante de Los Pinos. Ahora habla de terrorismo ya que todo acto violento para provocar terror en la población merece ese calificativo. ¿Y qué hacer ante actos de terrorismo? Endurecer las leyes y, como Bush, decretar su propia Ley Patriótica, escondida en su propuesta de ley de seguridad nacional. Con esta ley y otras medidas de tipo coactivo que vemos escalar nuestra realidad nacional, lo que se demuestra es que se trata de subsanar la falta de gobernabilidad mediante la militarización del país, que ha sido la señal que Calderón transmitió desde sus primeros días como gobernante.

La ingobernabilidad no surgió por generación espontánea. Fue provocada por la política errada de quien formalmente está encargado de garantizar gobierno e instituciones al servicio de la población. Todo tipo de expertos en el tema le han dicho a Calderón que lo que ha estado haciendo no llevará a la derrota del crimen organizado ni a garantizar la seguridad de la población de a pie en el país. La prueba más evidente, hasta ahora y no única, es el caso del casino Royale. Tapar el pozo después de ahogado el niño no es una demostración de eficiencia institucional, así llevaran a Monterrey a 100 mil policías y militares, sino precisamente de lo contrario. No es un asunto de bomberos tercermundistas, valga el ejemplo: apagar fuegos donde son detectados. Un verdadero cuerpo de bomberos es el que supervisa la seguridad de los lugares públicos ante la eventualidad de un posible incendio. Su labor es también preventiva, y el hecho de que la gente no pudiera salir en su totalidad del casino incendiado demuestra que la previsión institucional deja mucho que desear. Si ese y otros casinos no funcionaban ni funcionan de acuerdo con la legislación y los ordenamientos respectivos, la falla es de las instituciones. Imagínese el lector un cine o un centro de espectáculos o una escuela sin salidas de emergencia y sin las instalaciones adecuadas (como la guardería de Hermosillo) para garantizar la seguridad. Es el viejo tema del que mata la vaca y del que le amarra la pata. Tan responsable es el que dio la licencia de operación como el que incumple o burla los ordenamientos de seguridad.

¿Cuántos soldados y policías se necesitan para vigilar lugares públicos y prevenir actos de barbarie, sean o no terroristas? Imposible pensar en un número lógico. ¿Y quién podrá supervisar a los soldados y los policías prepotentes y arbitrarios que, cuando intervienen, también cometen actos ilegales? No hay modo. Hemos caído en el absurdo y no sólo en la ingobernabilidad. El único saldo positivo, para Calderón, es que ahora sí la mayoría de la población no sólo tiene miedo sino que se siente impotente ante el gobierno y ante los criminales (si acaso no están coludidos, según se puede interpretar por las muchas denuncias de corrupción en los diversos niveles de gobierno). Y el miedo es el mejor aliado que tiene Calderón o cualquier gobernante que carezca de legitimidad. La población atemorizada pedirá más policías, aplaudirá la presencia de militares en su localidad, aceptará, en suma, perder sus derechos y sus libertades si a cambio puede salir a la calle o ir a apostar a un casino. Así funciona la mayoría de la gente.

El problema es que Calderón no ganará, y cuando termine su desgobierno habrá dejado a las avispas enfurecidas, sin orden ni concierto, sin códigos de respeto, sin control, pues. Veremos más muertos o seremos parte de esta macabra estadística (toco madera) y el inquilino de Los Pinos, subido en su mula, gozará de la protección de los guardias presidenciales como todo ex presidente, o se irá, como Zedillo, a formar parte del consejo de administración de alguna empresa trasnacional que le deba favores (que no son pocas).

No se vale. Los mexicanos merecemos gobierno, gobernabilidad, instituciones útiles y respetables, seguridad y paz.

http://rodriguezaraujo.unam.mx/