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23 mar 2012


Televisa, el Vaticano y la impunidad



Gabriela Rodríguez


Si el que viene para Silao es el Papa, ¿cuál es la intención de Televisa al dirigir las noticias desde Ciudad del Vaticano? ¿Será que no pueden ocultar al verdadero emisor ni disimular el sentido de la actual conquista espiritual? No aspiro a saberlo, pero el collage de Televisa y la Basílica de San Pedro me llevó a confirmar lo obvio: los medios de comunicación y los jerarcas eclesiales son el arma actual de domesticación de las conciencias.

Quienes controlan las conciencias pueden someterlas a su voluntad y tomar el mando de la justicia –y de las elecciones–, aun por encima de la ley. Quienes controlan las conciencias deciden a quién se encubre y a quién se castiga, quién gana y quién pierde. Quienes controlan las conciencias sustentan la impunidad.

México y el Vaticano presentan dos perfiles de impunidad muy parecidos. La imposibilidad del Poder Judicial para castigar la corrupción política y los excesos del Ejecutivo, al grado de llegar a utilizar el montaje escénico de Televisa para desvirtuar los más crueles delitos, nos muestra hasta dónde se ha infiltrado la cultura de la impunidad en nuestras instituciones. Por su lado, el estilo de justicia del Vaticano, en particular los escándalos de pederastia de la Iglesia católica, muestra un patrón que parece haber modelado la impunidad institucional de los países católicos.

Tal como lo suscribe Geoffrey Robertson, defensor de derechos humanos y consejero de la reina en Gran Bretaña, “no queda duda de que el enorme escándalo ocasionado por el abuso sexual surgió por directrices del Vaticano, específicamente de la Congregación para la Doctrina de la Fe –que dirigió Joseph Ratzinger por 25 años–, mediante las cuales se exigía que todas las denuncias de abuso sexual se procesaran bajo el máximo secreto, fuera del alcance de las fuerzas policiacas locales y de los tribunales, conforme a un derecho canónico obsoleto, ineficaz y no punitivo”. Cerca de 100 mil menores y adolescentes han sufrido abusos sexuales de parte del clero y muchos de ellos padecen daños sicológicos graves y duraderos. El sistema permite que los agresores no reciban castigo alguno y ha sellado los labios de las víctimas al juramentarlas y obligarlas a firmar arreglos legales confidenciales. La Iglesia los ha protegido o transferido a otras parroquias o países (de África y de Latinoamérica) y ha impedido que se les identifique y sentencie a prisión por insistir en apegarse a los protocolos internos que les brindan perdón en esta vida y en la próxima. Bajo total secretismo, la Santa Sede se ha ocupado de los transgresores con medidas opuestas al derecho de la nación donde opera y ha retenido la evidencia de su culpabilidad para evitar que llegue a las autoridades de procuración de justicia. Porque el Papa es el último monarca absoluto que reina hasta su muerte, así que en 2005, al convertirse en papa, Benedicto XVI adquirió ‘inmunidad de jefe de Estado’, y con ciertas excepciones, no se le puede demandar ni enjuiciar, porque la Santa Sede lo exime de responsabilidad civil. Ratzinger afirmaba que sin importar la gravedad de un delito, la comunidad internacional no debía exigir cuentas a dirigentes políticos o jefes de Estado, sino que se les debería juzgar en su propio país o no se les debería juzgar en absoluto.

El texto también ofrece estudios sobre la pederastia clerical. Explica que el voto de celibato y el hecho de que la Iglesia califique como pecado mortal la masturbación genera una insoportable tensión en muchos sacerdotes, un 50 por ciento lleva de alguna manera una vida ‘sexual activa’, hecho que no explica por qué del 6 al 9 por ciento incurre en actividad sexual con menores. El sacerdocio ofrece oportunidades incomparables de poder espiritual; la mayoría de los pederastas parece presentar infantilismo o inmadurez sicosexual y muchos pretenden negar su trastorno esperando que los rigores de la vida sacerdotal los protejan de sí mismos; para evitar el escándalo, la actitud del alto clero se traduce en una cultura de perdón; el perdón otorgado en el confesionario ‘genera un ciclo de culpabilidad que vincula a clérigos y confesores, donde las transgresiones sexuales secretas se minimizan y trivializan; incluso los actos sexuales con menores de edad se convierten en un pecado más que se debe perdonar’, y al haber pagado sus penas (orar y rezar más) se sienten ‘con derecho’ a usar a los niños para su satisfacción sexual. Por el lado de las víctimas, la obediencia infantil a la solicitud de favores sexuales se deriva del ‘temor reverencial’: sienten tal respeto emocional y sicológico por el transgresor que no pueden negarle lo que les pide. Desde los siete años de edad, en que ya pueden comulgar, se obliga a las niñas y a los niños a confesar sus pecados y el sacerdote puede dispensarles el perdón (Geoffrey Robertson, El caso del Papa: rendición de cuentas del Vaticano por abusos a los derechos humanos, original de Editorial Penguin Books, 2010; publicación en español de DEMAC y Católicas por el Derecho a Decidir).

Ahora que un mensajero de Dios viene nuevamente a tierras mexicanas –como anuncia Televisa–, cuando la tensión política se viste con las prendas de la contienda electoral, el Papa vendrá a revitalizar la resignación, sumisión y obediencia que tanto necesita un pueblo sumido en la pobreza y la violencia. A cambio, gobernantes, candidatos y señores del dinero, como otrora los hacendados y los reyes, otorgarán al clero fueros, prebendas, “libertad religiosa”, o los privilegios que soliciten.

grodriguez@afluentes.org


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9 mar 2012


Mujeres amorosas, mujeres progresistas, mujeres con derechos


Gabriela Rodríguez


Me resulta muy interesante que algunos críticos contemporáneos, como Michael Hardt y Tony Negri, señalen que en las actuales circunstancias la búsqueda de un profundo cambio político podría ser remplazado por un proyecto del amor”. Como académicos seculares, ellos no tienen prurito en retomar conceptos del propio Francisco de Asís, quien identificara la riqueza verdadera con el sentido común de colectividad (M. Hardt and A. Negri, Empire, Cambridge MA, 2000). Jürgen Habermas, por su parte, en los diálogos que sostuvo con Ratzinger en 2004, reconoce la historia de la teología cristiana como genealogía del derecho a la igualdad, a la dignidad y a la idea de solidaridad. Y aunque se afirma personalmente poco musical con la religión, señala que conceptos bíblicos como “ama a tu próximo como a ti mismo” y “el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios” son apropiaciones de la filosofía que actualmente se han hecho independientes de las verdades reveladas y que abrieron su contenido tanto a gente de otros credos como a los no creyentes. Sin embargo, en esa misma publicación, Habermas señala que el balance logrado en la modernidad entre los tres grandes medios de integración social está en peligro –se refiere a la libertad, la dignidad y la solidaridad–, en virtud de que mercados y gobiernos excluyen a la solidaridad social de cada vez más ámbitos de la vida (J. Habermas y J. Ratzinger, Entre razón y religión: dialéctica de la secularización, FCE, 2008).

Hay que reconocer que en México, a todos nos resultó sorpresivo que Andrés Manuel López Obrador colocara al centro de su discurso político el amor al prójimo y a la colectividad. Para mi gusto, ese llamado es una toma de conciencia sobre la necesidad de recuperar la ética en la política, porque urge traer ideas creativas al pensamiento de izquierda y encontrar nuevos caminos fraternales para poder superar la gravísima situación de corrupción, violencia y deterioro que nos rodea. Me queda claro que no todo lo nuevo es necesariamente bueno, pero combinar esta fórmula ética con las propuestas reformistas y poco radicales que contempla el nuevo plan de nación me resulta alentador y, sobre todo, realista.

Aunque el amor siga siendo un enigma, ese primer vínculo de interacción humana que precede a todos los demás, antes que la identidad sexual o la lúdica, el amor y sus representaciones son punto de partida para generar socialización. Dentro del feminismo reconocemos que lo personal es político, y que hay que recuperar el afecto en las relaciones personales, laborales y políticas. Por eso la derecha no puede representarnos. Los políticos conservadores se han apropiado del concepto del amor sin poder llevarlo más allá de los vínculos familiares. Formados en el Opus Dei, Josefina Vázquez Mota y Enrique Peña Nieto reproducen la estrecha visión premoderna del concepto cristiano; ellos no pueden extender el afecto más allá del ámbito privado porque olvidan que cada familia es parte de un conjunto social muy desigual y porque la solidaridad no puede ser usurpada por la economía neoliberal ni puede articularse con políticas excluyentes.

Ayer, que fue Día Internacional de la Mujer, mujeres progresistas y de la sociedad civil invitamos a firmar el Pacto por la Igualdad a Andrés López Obrador y a Miguel Ángel Mancera. Como ellos, pensamos que la actual coyuntura electoral es una gran oportunidad para dar un nuevo rumbo a la nación y que la desigualdad de género se ha profundizado por el agotamiento del modelo económico y por los gobiernos omisos. Expresamos que ese cambio verdadero debe articular de manera central la lucha contra la desigualdad de género, porque ignorar esta perspectiva es reproducir una forma de desigualdad y renunciar al derecho a la felicidad que tiene toda la población. En los medios de comunicación y en la escuela habría que fortalecer los valores democrático, la libertad e igualdad en las niñas y los niños, así como el amor y solidaridad en la pareja, en la vida familiar y comunitaria, en la vida laboral e institucional. Se trata de un cambio cultural que exige fortalecer el Estado laico para evitar la influencia política y el desprecio a lo femenino que difunden los jerarcas eclesiales. Además es necesario trastocar, a mediano plazo, las imposiciones sobre lo femenino y lo masculino, desmontar los patrones de subordinación en la escuela, cambiar la verticalidad en las relaciones laborales y en las instituciones del Estado.

Mujeres representantes de diferentes sectores dirigieron sus propuestas a los dos invitados especiales. Por las niñas habló Regina Cabrera, de11 años de edad; Juanita Mercado por la Red Nacional Católica de Jóvenes por el Derecho a Decidir; Rosaura Ruiz, académica de la UNAM; la defensora de los derechos humanos de Chihuahua Isabel Encerrado; de los derechos laborales hablaron Cecilia Figueroa, del SME, y Karen Gallardo, mujer piloto de Mexicana de Aviación, además de la escritora y periodista Guadalupe Loaeza, y por los pueblos originarios habló la líder indígena Martha Sánchez.

Antes de que la luna llena saliera a regalarnos una espléndida noche, Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe estrenaron en el evento la canción de las Mujeres amorosas: “A nosotras las mujeres/ nos atrae la luna tierna/ pero la luna maciza/ nos agita la marea”.

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24 feb 2012


Dios mío, ¡hazme presidenta, por favor!



Gabriela Rodríguez


¿Mejora la condición de las mujeres cuando tienen una mujer como presidente? No, obviamente no tendría por qué ser así. ¿Acaso todas las mujeres comprenden el sentido de la desigualdad de género? ¿Acaso son mejores las mujeres? Como bien dice Sara Sefchovich: “Decir que las mujeres son moralmente superiores a los hombres por el solo hecho de ser mujeres significa atribuir como natural a la feminidad ciertas características que remiten siempre al papel de las mujeres en la maternidad. A las madres se les atribuyen virtudes particulares –compasión, paciencia, sentido común, no violencia– y luego se confunde a madres con mujeres”. A esa actitud se le llama mujerismo.

Al colmo del mujerismo llega Josefina Vázquez Mota: “Yo quiero y seré presidenta de México para cuidar a sus familias como a la mía”. ¿Quién necesita una mamá en la Presidencia de la República? ¿Se necesita una mujer en esa posición para garantizar los derechos de las mujeres? Definitivamente no, ahí necesitamos una persona que sepa dirigir la acción del Estado en beneficio de la dignidad y la libertad de la población sin discriminación por género ni por condición social ni por estado civil ni por edad ni orientación sexual ni por discapacidad, etcétera. Un o una dirigente que coloque la igualdad como centro de su plataforma electoral, que contemple la necesidad de reorientar la economía para superar las causas de la desigualdad y de la violencia de género, alguien que no haya hecho mal uso de los recursos y haya demostrado compromiso con los derechos de las mujeres.

Pero el perfil de la candidata del PAN a la Presidencia es justamente lo opuesto. Su famosa publicación Dios mío, hazme viuda por favor, remite a esa actitud de extrema sumisión difundida por José María Escrivá de Balaguer en las escuelas del Opus Dei, donde ella estudió su posgrado: “Dios mío, te amo, pero ¡enséñame a amar! Maestro: ¿podrás quejarte si encuentras por compañero de camino al sufrimiento?” El libro de la ex secretaria de Educación Pública busca educar a las mujeres para “el desafío de ser tú misma”. Uno de sus más opusdeisianos poemas expresa: “Vivir despierta es elegir/ lo que más me guste/ lo que debe ser/ lo que me lastime/ lo que me engrandezca.”

En su papel como funcionaria pública demostró su visión con respecto a la educación y los derechos de las mujeres. En ocasión de la Conferencia Mundial de Sida realizada en México en 2008, siendo secretaria de Educación ella convocó a los ministros de Educación y de Salud de América Latina para firmar la declaración “Prevenir con educación”. Su discurso entonces fue liberal: “La educación contribuye a reducir la vulnerabilidad frente al VIH/sida, en primer lugar, porque informa sobre las formas de contagio y también sobre los mecanismos de protección (...) Es fundamental impulsar una educación en que se promueva la inclusión social y la tolerancia, para evitar las formas particulares de estigma y discriminación que sufren hoy miles de personas que viven con el VIH/sida. Para el gobierno del presidente Felipe Calderón es prioritario impulsar contenidos educativos que promuevan el respeto y defensa de los derechos humanos, la equidad de género y la prevención de violencia y adicciones”. Sin embargo, en ese mismo año sus acciones se orientaron en la línea opuesta: en vez de promover la capacitación y difusión del libro de texto que incluye la educación sexual, ella promovió un libro paralelo: mandó comprar y distribuir 2 millones 200 mil ejemplares (matrícula del primer grado de secundaria) del libro Sexualidad y salud humana, de Paz Fernández Cueto et al., conocida supernumeraria del Opus Dei y actual secretaria de la Comisión de Educación en el Congreso; ese libro contradice todos los acuerdos de la declaración “Prevenir con educación”: no se apega al artículo 3º de la Constitución al contener prejuicios e información contraria a la evidencia científica, desacredita la eficacia del condón al enfatizar que no es seguro como medio preventivo, promueve campañas de fidelidad y abstinencia sexual cuya ineficacia está demostrada, afirma que los anticonceptivos causan cáncer y define al género como “complementariedad sexual”. Algunos gobernadores, como los de Baja California, Jalisco, Guanajuato y Querétaro, tomaron este libro como básico; muchos estudiantes recibieron un mensaje en contra del condón y de los anticonceptivos, otros fueron confundidos con dos mensajes opuestos sobre las medidas preventivas.

Lo más grave es la falta de interés en los mensajes que se promueven y que a quien menos le importe la calidad educativa sea a las autoridades del sector. Hoy está documentado que ocurrió un retroceso en el uso de anticonceptivos y del condón entre adolescentes y un aumento de madres menores de 20 años en los últimos 10 años, como producto de esas políticas.

Se comprende que los republicanos gringos afirmaran en reciente publicación de la Heritage Foundation: “A primera vista, la más conservadora de los candidatos de México parece ser la mejor de todos” (The Foundry, 7/2/12). Vázquez Mota no es una mujer que impulse la igualdad ni las libertades, es una política ambiciosa y sumisa a la vez; ella sabe usar un discurso liberal y aplicar políticas de exclusión y represión.

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10 feb 2012

Justo lo que he venido diciendo los ultimos días . ¿Como es posible que Peña , carente de proyecto de país y supeditado a lo que le digan sus padrinos , empezando por Carlos Salinas ; y Josefina , que evita comprometerse con respecto a temas coyunturales e igualmente sin un proyecto de país , ahora resulte que son más conocidos y aceptados que Andrés Manuel López Obrador , quien desde marzo de 2011 cuenta con un extraordinario PROYECTO y que además ya nos dijo con quien lo va a hacer al nombrar desde ya a su gabinete ? la respuesta es sencilla , en buena medida gracias a la televisión ; sin dejar a un lado su inmenso poder de penetración , que lo tiene y exagerado , creo que ni así es suficiente para tener a Peña donde lo tienen en las encuestas y mucho , mucho menos a Josefina , a otro chino con ese cuento . Ahora bien , esa es la "realidad" que ellos , los poderes fácticos y gobiernos están manejando y esa es la que , al final del día y para efectos prácticos contará , si no terminamos de ponernos las pilas . ¡¡ DESPIERTA MÉXICO !!


Son estadistas lo que necesitamos


Gabriela Rodríguez


El abrazo de Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador sella un pacto entre dos estadistas y dos luchadores sociales. Dos personas que enfrentando la adversidad han demostrado capacidad para dignificar la política, para dirigir la acción del Estado en beneficio de la sociedad, para buscar acuerdos que eviten –en lo posible– el desorden y la intervención militar. Nada más urgente en este momento de México, como en otros tiempos lo hicieran Benito Juárez, Lázaro Cárdenas, y… no me viene a la mente otro personaje. Ese abrazo me revivió la nostalgia, la nostalgia histórica, porque en el ciclo de mi vida no he podido experimentar a un presidente del cual me pueda enorgullecer, más que en sueños: yo vi a Cuauhtémoc dirigiendo a México en 1988 y en el 2000, yo vi a Andrés Manuel como presidente en 2006, y vuelvo a soñar al último en estos días. Dice Freud que los sueños son la realización de los deseos; me gustaría que fueran revelaciones, como creen los huicholes.

Vale la pena revisar el texto Un México para todos, la propuesta programática de Cuauhtémoc para 2012, así como el nuevo proyecto de nación que presentó Andrés Manuel el año pasado. Se trata de verdaderos programas de Estado, productos que integran el compromiso de todas las izquierdas que se unieron desde 1988, de los 600 compañeros eliminados en el régimen de Salinas de Gortari, de la experiencia de legisladores responsables, de un régimen que se ha venido construyendo durante 14 años en una de las ciudades más grandes, complejas y progresistas del mundo. Las dos propuestas expresan la ideología y las prácticas políticas de equipos técnicos e intelectuales, de gestores políticos y profesionales serios, así como de ciudadanos de altura, porque la definición del nuevo rumbo que necesita México ha tomado en cuenta la contribución de la ciudadanía, de empresarios honestos, de activistas en sindicatos y en proyectos de colaboración de la sociedad civil organizada, de ciudadanos que han sido tomados en cuenta a todo lo ancho y largo del país, en mesas y foros de consulta, en innumerables programas de coinversión social, en los recorridos que han tenido que realizar nuestros líderes durante las campañas electorales para la Presidencia y en las movilizaciones posteriores a los fraudes. En esos programas están reflejadas las organizaciones civiles, ex funcionarios y líderes de movimientos sociales, ciudadanos de a pie y partícipes de la resistencia civil.

Hoy nuevamente hay candidato y un programa de Estado enriquecido, un conjunto de estrategias para transformar uno de los peores momentos de nuestra historia. Las izquierdas tenemos una causa, y eso nos diferencia totalmente del proyecto en disputa del PRI y del PAN, “el que está subordinado a intereses ajenos, la desigualdad y la exclusión social –nos dice Cuauhtémoc Cárdenas–, impuesto y desarrollado con rigor en las últimas tres décadas, al que esos grupos entreguistas y retrógrados pretenden dar continuidad... (El nuestro) es el de un desarrollo independiente, de igualdad y progreso, en el que la nación pueda decidir soberanamente sus destinos a partir del mandato democrático de la ciudadanía”. De las numerosas necesidades señaladas por el fundador del PRD celebro las coincidencias estructurales con el proyecto presentado por el actual candidato de la coalición Movimiento Progresista, así como el rescate de las propuestas más destacadas: un sistema de planeación del desarrollo con grandes miras y a largo plazo; una política de derechos universales a la alimentación, a la educación, a la cultura, a la salud y a la vivienda; sistema de seguridad social universal no vinculado a la condición laboral; fortalecer el Estado laico mediante reformas constitucionales y legales; garantizar la igualdad de género en materia política, social, laboral y de oportunidades; combatir la violencia social e intrafamiliar, impulsar las legislaciones que permitan las uniones entre personas del mismo sexo, revertir las legislaciones oscurantistas en aquellos estados en los que se han cancelado los derechos de las mujeres a decidir sobre su cuerpo.

Toca ahora articular esta y otras propuestas que se harán a Andrés Manuel y a su equipo de gobierno, porque urge un cambio verdadero comandado por líderes sabios y virtuosos, y porque –como dijera Rousseau– más vale una conducta virtuosa que mil disertaciones brillantes acerca de la virtud. Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota son vendedores de imagen pero carecen de un proyecto de Estado y no tienen la calidad moral ni la estatura política que México merece.

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16 dic 2011


Traición al Estado laico
Gabriela Rodríguez
Policías que matan estudiantes, más muertos y más violencia cada día, y cada vez más urgente la necesidad de lograr un cambio verdadero. Enfrentamos una guerra material y cultural, el peor momento del país que me ha tocado vivir.

Pero a los legisladores del PAN y del PRI lo único que les preocupa es la campaña electoral, y como al votar juntos suman las tres cuartas partes que exige toda reforma constitucional, esta semana quisieron ganarse al episcopado mexicano al cambiar el artículo 24 de la Constitución; pero el intento les falló, y ante las irregularidades del proceso ayer las y los legisladores de la izquierda tuvieron que tomar la tribuna. Esperamos que no vuelvan a presentar una reforma que atenta contra el Estado laico.

La reforma pretendida no es menor. Querían cambiar el concepto anterior de libertad de creencia por el de libertad de conciencia y religión, además de derogar el párrafo que sujeta la realización de los actos de culto público en los templos, lo cual tiene un gran riesgo: abre la puerta para difundir ideas religiosas en los espacios públicos, en las calles, en los medios, y –en la concepción del episcopado– la libertad de religión podría incluir a las escuelas públicas.

Increíble pero cierto, lo que los jerarcas eclesiales perdieron frente a Benito Juárez en 1857, frente al Constituyente de 1917 y en la Guerra Cristera, quieren recuperarlo en pleno siglo XXI. La gravedad de la reforma pretendida es el riesgo de quitar al Estado la hegemonía de la educación y echar atrás un proceso que permitió que las prácticas religiosas se circunscribieran a la vida privada, que los mexicanos fuésemos formados con base en los valores democráticos y constitucionales, en los conocimientos científicos y en las humanidades, una reglamentación que durante 150 años nos permitió modernizarnos y secularizarnos, ejercer los derechos humanos y ser libres.

Se trata de una iniciativa innecesaria y discriminatoria porque ya esta contemplada la libertad de creencias y de culto en la Constitución, pero ahora querían otorgar grandes privilegios a la jerarquía católica sin brindar ningún beneficio al resto. Se vulneraría la democracia porque discrimina a muchos católicos que no comulgan con las ideas de los obispos, a las minorías religiosas y a quienes no profesamos ninguna religión.

Las principales víctimas de la desregulación de las ideas religiosas serían las familias pobres: las niñas, los niños, los jóvenes, las mujeres y las minorías sexuales, las familias de hogares marginales, rurales e indígenas, así como quienes tienen menor capital cultural y cuentan con menos libros e información en casa. Porque la difusión del catolicismo en los espacios públicos no sólo promueve el amor al prójimo, sino que puede deformar el derecho a la información y atentar contra los derechos sexuales y reproductivos: cuando desprecia el erotismo y distorsiona el vínculo del amor y la sexualidad, cuando devalúa las capacidades de niñas, niños y adolescentes al negarles el derecho a la información y dejarlos más vulnerables al abuso sexual y la pederastia, cuando discrimina a solteros y solteras con vida sexual activa y a las minorías sexuales, al promover la virtud de la castidad y de la virginidad, al condenar los pecados de la masturbación, la fornicación, la pornografía, la prostitución y los actos homosexuales; y limita el acceso a la salud reproductiva y a la maternidad voluntaria, al proscribir el condón, los métodos anticonceptivos y la interrupción legal del embarazo.

Esta semana PRI y PAN perdieron una batalla contra el Estado laico pero ganaron otra: no lograron cambiar el artículo 24 para que los ministros religiosos llamaran a votar por sus siglas, pero triunfaron al traer al Papa y así poder manipular a las masas en plena campaña electoral.

Las elites políticas deberían tomar en cuenta la opinión de las nuevas generaciones, quienes actualmente representan la mayoría de los votantes. De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Juventud 2010, 60.9 están en desacuerdo en que la Iglesia participe activamente en la política, 49.4 por ciento considera que la Iglesia no tiene una respuesta adecuada para los problemas sociales concretos del país, 66.2 por ciento de los jóvenes y 54.20 de ellas utilizaron un anticonceptivo en su primera relación sexual, y en cuanto a sus creencias 83 por ciento son católicos, 7.8 son cristianos, y actualmente 7.9 no tienen ninguna religión, lo cual aumentó 4.9 puntos porcentuales en cinco años.

La historia nos enseña que brindar mayor libertad de acción a las elites religiosas no garantiza una convivencia pacífica ni armoniosa sino todo lo contrario. Para evitar enrarecer más el ambiente electoral o calentar los ánimos en un caldo de cultivo tan violento como el que prevalece en nuestro territorio, habría que fortalecer la laicidad del Estado, denunciar lo peligroso de vulnerarla y además solicitar al Vaticano que posponga la visita del Papa para 2013. Aunque parece que la violencia no es un asunto que les quite el sueño ni a los candidatos ni a los legisladores de la derecha.

grodriguez@afluntes.org
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9 sep 2011





Beatriz Paredes: ser mujer y ser priísta





Gabriela Rodríguez



¿Se puede ser mujer y ser priísta? Perdón a las compañeras de ese partido, pero las feministas hemos aprendido que uno no nace mujer, sino que se llega a serlo.

Rosario Castellanos, escritora y periodista en los mejores tiempos de Excélsior, descubrió que su nombre en el periódico demostraba su propia existencia: “Cuando abro los periódicos (perdón por la inmodestia, pero a veces un poco de verdad es más alimenticia y confortante que un par de huevos a la mexicana) es para leer mi nombre escrito en ellos. Mi nombre, que no abrevio por ninguna razón, es, a pesar de todo, tan pequeño como una anguila huidiza y se me pierde entre las líneas ágata que si hablaban de mí no recurrían más que al adjetivo neutro tras el que se ocultaba mi persona, mi libro, mi última conferencia. ¡Bah! ¡Qué importaba! ¡Estaba ahí! ¡Existía! Real, patente ante mis propios ojos. Pero cuando no estaba… Bueno, en fin, hay que ensayar la muerte puesto que se es mortal” (Narciso 70, Rosario Castellanos). Ella se hizo mujer a través de las letras, al denunciar las desigualdades de género y la discriminación al indígena; y también en su reflexión eterna sobre la dualidad de ser mujer y ser mexicana, dos condiciones que se construyen al decapitar marionetas y encuerar a personajes que visten de falsos oropeles.

Por eso indigna que el gobernador Juan Sabines Guerrero haya impuesto la Medalla Rosario Castellanos a Beatriz Paredes Rangel, por designación del Congreso de Chiapas. ¿Qué diría Rosario Castellanos al encontrar su nombre asociado al de la legisladora tlaxcalteca? Porque aunque esta última guste de vestir como indígena, su mayor mérito político ha sido negar el derecho a decidir de las mujeres y de las indígenas en 18 entidades del país. Tenemos presente que durante su reinado al frente del partido tricolor, prácticamente todos los legisladores del PRI votaron en cada uno de los congresos estatales para cambiar las constituciones locales y defender la vida desde el momento de la concepción. Así que gracias a los operadores de Beatriz Paredes, hoy se reconoce como persona al embrión y se puede llevar a la cárcel en calidad de homicidas a las mujeres chiapanecas que decidan abortar. Se trata de una medida electoral; con esas reformas el PRI buscó desprestigiar al PRD, y en especial al gobierno de la ciudad de México, que había despenalizado el aborto el año anterior. Además se buscó el apoyo de los jerarcas de la Iglesia católica para que desde los púlpitos llamaran a votar por el PRI en las elecciones intermedias de 2009. Beatriz Paredes es una mujer muy inteligente, y su motivación política, lejos de fortalecer los derechos de las mujeres indígenas, ha sido la de ganar votos, y –como todos sabemos– la medida le ha resultado muy efectiva. Por el contrario, Rosario Castellanos dedicó gran parte de su trabajo a desmitificar la maternidad como un fenómeno al cual la mujer se aferra, así como a denunciar el machismo de la cultura eclesial: “La manzana cayó; pero no sobre un Newton de fácil digestión, sino sobre el atónito apetito de Adán. ¡Qué implacable fue Dios, ojo que atisba a través de una hoja de parra ineficaz! ¡Cómo bajó el arcángel relumbrando con una decidida espada de latón!” En su búsqueda de autenticidad, la poetisa sabía burlarse de su propia inteligencia: “Somos la raza estrangulada por la inteligencia, la insuperable, mundialmente famosa trapecista que ejecuta sin mácula triple salto mortal en el vacío. La inteligencia es una prostituta que se vende por un poco de brillo y que no sabe ya ruborizarse“ (Apuntes para una declaración de fe, Rosario Castellanos).

En estos días vemos actuar nuevamente a los priístas ante otras propuestas y programas non sanctos de salud sexual y reproductiva. Gente del líder sindical priísta Marco Antonio García Ayala tomó la Clínica Especializada Condesa, llegando a la amenaza para impedir la entrada a la doctora Andrea González, coordinadora del Programa de VIH/Sida de la ciudad de México; del doctor Jesús Casillas y del doctor Ubaldo Ramos, subdirector médico de dicha clínica. Con esa medida ponen en riesgo la salud y la vida de miles de personas que ahí se atienden, en un programa que es vanguardia internacional en prevención y atención médica del VIH/sida. Mientras tanto, en el Congreso federal se desecha una reforma sobre reproducción asistida en que Ángeles Moreno rescata visiones de académicos progresistas, pero Cristina Díaz –de su mismo partido– empuja una iniciativa que menoscaba la libertad reproductiva de las mujeres casadas o en concubinato, al establecer que se debe pedir consentimiento al cónyuge para acceder a la tecnología; además niega y discrimina de ese derecho a solteras y a parejas del mismo sexo. El dictamen evita regular sobre la maternidad subrogada, limita el número de óvulos que podrían fertilizarse y, lo más grave, confunde el concepto de embrión con el de persona, otorgándole estatus jurídico al primero.

La maternidad voluntaria es un derecho, una experiencia intensa y desgarradora: “Como todos los huéspedes, mi hijo me estorbaba ocupando un lugar que era mi lugar, existiendo a deshora, haciéndome partir en dos cada bocado. Fea, enferma, aburrida, lo sentía crecer a mis expensas, robarle su color a mi sangre, añadir un peso y un volumen clandestinos a mi modo de estar sobre la tierra. Su cuerpo me pidió nacer, cederle el paso; darle un sitio en el mundo, la provisión de tiempo necesaria a su historia. Consentí. Y por la herida en que partió, por esa hemorragia de su desprendimiento se fue también lo último que tuve de soledad, de yo mirando tras de un vidrio. Quedé abierta, ofrecida a las visitaciones, al viento, a la presencia” (Se habla de Gabriel, Rosario Castellanos).

grodriguez@afluentes.org,










20 may 2011




Por una izquierda madura y de vanguardia







Gabriela Rodríguez





Hoy resulta difícil pensar que la vía electoral pueda ser un camino para mejorar este cuerpo tan debilitado y tan herido, este México que desayuna y merienda entre miserias y narcofosas.

Debo confesar, sin embargo, que me levantó el ánimo la foto de Cuauhtémoc Cárdenas con Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard, juntos apoyando la candidatura de Alejandro Encinas para gobernar el estado de México. Se trata de cuatro personas hacia quienes siento una gran admiración, no por su simpatía personal ni por sus discursos, sino por lo que han hecho, por lo que han logrado en la ciudad de México. Durante 14 años crearon y sostuvieron una política social consistente y de vanguardia, y han convertido este territorio en uno de los mejores sitios para vivir.

Estoy enamorada de mi ciudad pero no de los buenos políticos. Mi admiración por esos personajes no me ciega para identificar sus errores y defectos; son seres humanos y producto de sus circunstancias, pero no son santos, por fortuna. ¡Dios nos libre de que un santo nos gobierne! Todos vienen de “la vieja izquierda del PRI”, de “una izquierda de centro”, con excepción de Encinas –cuya trayectoria es más consistente, ¡él nunca se manchó con esas siglas!–. Cada uno fue rompiendo, en diferentes momentos, con ese partido que en 70 años llegó a perfeccionar los métodos más sofisticados de corrupción, manipulación y abuso del poder. Creo que muy pocos políticos de otros partidos tienen la estatura para gobernar con la honestidad y compromiso con que ellos y sus equipos lo han hecho.

Aquí voy a referirme a asuntos que incumben a mi especialidad: los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y de la juventud. Cuauhtémoc fue pionero: comenzó la lucha contra las desigualdades, desde el poder que le dimos los chilangos en 1997, cuando nos dejaron por primera vez elegir en las urnas a nuestro jefe de Gobierno en el DF; sólo tuvo tres años para crear una nueva política social más que asistencial, para fortalecer el Estado laico y empezar a marcar distancia con la visión de las derechas –las del PRI y las de los obispos–, quienes marcaban la pauta en el DF. Su programa fortaleció los derechos civiles y culturales de los ciudadanos, concretó en proyectos comunitarios reales las relaciones entre gobierno y sociedad civil, creó el primer Instituto de las Mujeres del país (desde entonces, los derechos de las mujeres han venido evolucionando de manera ejemplar). López Obrador tuvo casi seis años para desplegar un proyecto muy propositivo con base en los logros alcanzados por el ingeniero Cárdenas al frente de la ciudad. AMLO mantuvo al Instituto de las Mujeres sin mayores energías que las que le imprimieron las funcionarias a cargo, sus intereses estuvieron mucho más volcados en las becas para adultas y adultos mayores y madres solteras, en la fundación de escuelas preparatorias y planteles de nivel universitario, en la creación de empleos mediante la inversión en múltiples obras de la ciudad (el segundo piso, el Metrobús, etcétera). Escuela y empleo para la juventud, ejes que todos sabemos son estructurales para el desarrollo, y para evitar la violencia y el crimen, incluyendo el organizado; tal como se señala en el actual movimiento encabezado por Javier Sicilia. La comunidad gay, o LGBTI, no le perdona haber vetado la iniciativa para la Ley de Sociedades de Convivencia, su política excluyó a las y los jóvenes de la diversidad sexual, una comunidad que es víctima hasta de asesinatos por orientación sexual. A Encinas le tocó bailar con la más fea, creo que sólo él pudo mantener la paz en esa lucha de clases que representó el campamento de resistencia civil del Paseo de la Reforma, un movimiento que sostuvimos los chilangos “sin un vidrio roto”. Marcelo Ebrard hereda un Estado muy fortalecido por todas las políticas sociales ya institucionalizadas en el sexenio anterior, ancianos, estudiantes, jóvenes trabajadores, mujeres con servicios en todas las delegaciones. A Marcelo no le tembló la mano para abordar temas muy controversiales: el derecho al aborto y al matrimonio entre parejas del mismo sexo, una política de vanguardia, acorde a los retos del siglo XXI.

Sí, hay diferentes estilos en estos líderes, pero en lo sustancial no hay diferencias estructurales. Ellos mostrarían madurez y compromiso ético, al firmar un proyecto común que articule sus aciertos y apoyar a un solo candidato que lo suscriba y sea democráticamente elegido; están obligados a superar sus ambiciones y protagonismos personales, un defecto común a todos. Ese nuevo proyecto tendría que ser producto de la consulta constructiva, con las organizaciones civiles, con la ciudadanía, con los movimientos sociales.

Porque la clase política y los partidos se han encargado de desilusionarnos, Cárdenas, López Obrador, Encinas y Ebrard tienen hoy la oportunidad de cambiar y ayudarnos a levantar a México, aunque todavía no se vea con claridad si habrá luz al final de este túnel.

grodriguez@afluentes.org







25 mar 2011


¿Partido o proyecto?



Gabriela Rodríguez


Duele, duele en lo más profundo ver en lo que se han convertido los partidos políticos: son escombros, despojos que compiten con las imágenes dantescas que estos días nos llegan desde el norte de Japón.

El PRD no es ninguna excepción, las intestinas luchas por la presidencia en su Consejo Nacional parecen olvidar la función de los partidos políticos. Como partido de izquierda, tendría que encarnarse como una organización definida por la clase trabajadora, y por los excluidos, que son las masas de hoy. Pero está muy lejos, el partido ha perdido su base social, su orientación ideológica y hasta su estructura organizativa, por mencionar tres de las condiciones que, para Gramsci, definen un partido político. El posicionamiento ante los problemas de la sociedad, ante la inseguridad y la violencia, la desigualdad social, el retroceso en los derechos laborales y la derechización del país brillan por su ausencia en las tribus del PRD. No funcionan democráticamente sino burocráticamente, ejecutan pero no deliberan.

Lo que más duele es la falta de proyecto. Tal vez por eso nos levantó el ánimo el nuevo proyecto de nación que expuso Andrés Manuel López Obrador el domingo pasado en el Auditorio Nacional, el mismo día que en un hotel de Reforma se definía la mesa directiva del PRD, entre agresiones y desacuerdos violentos. La forma en que AMLO presentó el proyecto expresa un fondo político: recordaba su investidura como jefe de Gobierno del Distrito Federal y no como líder de la resistencia civil; formalmente vestido, habló con la seguridad de quien ha ejercido el poder público y ha ejecutado un programa gubernamental, esta vez con una propuesta que busca generar una revolución intelectual y moral, papel que Gramsci esperaba de un partido político. Fui testigo de un acto realizado de manera ordenada, organizada y pacífica, en la que un grupo de 35 intelectuales estaban sentados a espaldas del líder respaldando un proyecto que yo caracterizaría como integral y frontal a los principales problemas nacionales. Con elocuencia y conocimiento de causa, cinco oradores expusieron un proyecto más centrado en la promoción de los derechos económicos y sociales que en los culturales, pero increíblemente bien articulados: Armando Bartra, Víctor Flores Olea, Rogelio Ramírez de la O, Héctor Díaz Polanco y Raquel Sosa, minoría de mujeres, en el grupo total y en el de oradores, insisto, en política la forma es fondo, una desigualdad que señalo críticamente. Lorenzo Meyer, a quien tengo una especial admiración, no habló, recibió aplausos del público y él también aplaudía, selectivamente, ante algunas de las 50 acciones indispensables para la regeneración nacional que expuso AMLO. El entusiasmo no sólo se conectaba con la emoción individual sino con una esperanza colectiva que nos hacía falta: las ganas de cambiar el mundo. Lo nuevo del actual proyecto de nación es que fue corregido con base en las propuestas del proyecto alternativo en 100 foros de consulta estatales y sectoriales; observo asuntos que no estaban: la revolución de las conciencias y la restauración de la ética política inspirada en las ideas de Adolfo Sánchez Vázquez, la estrategia para la seguridad y en contra de la violencia, así como el rescate del derecho a la felicidad; les invito a leer directamente el texto original que ya está en venta en las librerías.

Aquí quiero llamar la atención sobre algunos asuntos muy puntuales, en especial los relativos a fortalecer el poder de la sociedad civil y el de los derechos humanos. Se habla de una nueva filosofía de vida que comience desde la micropolítica doméstica y alcance la organización comunitaria partiendo de las experiencias propias y de otros países de América Latina; se busca acceso universal al bienestar sin requisitos de formación académica, condición de género o racial, de idioma o de edad, de preferencia sexual, moral o política.

En el apartado número 10, que aborda el bienestar social y el derecho a la felicidad, celebro el rescate de este último derecho, del cual no se hablaba desde tiempos de George Washington o de José Martí. Se basa en reconocer el desmontaje del Estado y la disminución del gasto social que se encrudeció desde los años 80. Para garantizar el bienestar y la felicidad de los hombres y mujeres que habitan el territorio nacional se plantea la necesidad de refundar las instituciones públicas del país. Garantizar la vida desde el nacimiento hasta la muerte en condiciones aceptables, ojo, afirmar “desde el nacimiento” es reconocer que antes no hay titularidad como persona, lo cual sustenta el derecho a la maternidad voluntaria y se opone a las visiones de la derecha que defienden la vida “desde el momento de la concepción”. En seguida están todos los derechos económicos y sociales, se propone también garantizar el ejercicio de plenos derechos para las mujeres, los niños y los jóvenes, particularmente respecto a su integridad, seguridad y bienestar. Raquel Sosa habló del derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos, precisión que no apareció ni en el discurso de AMLO ni en la propuesta escrita, lo cual convendría precisar y darle mayor relevancia, porque los derechos sexuales y reproductivos siguen quedándose cortos en la propuesta.

Las 50 acciones son virtud de un proyecto que no se queda en “el qué” sino que incluye “el cómo”, sin embargo quedan abiertas algunas cuestiones: ¿Cómo fortalecer una política de bienestar en una economía globalizada y dependiente de transacciones internacionales de una sociedad mundial? ¿Cómo reconstruir el Estado social, cuando el Estado globalizado es más autoritario, cuando ha perdido su función como regulador del mercado y de los medios? ¿Tendríamos que inventar un nuevo sistema que sea independiente del Estado y de los partidos?

grodriguez@afluentes.org




11 feb 2011

Simplemente......excelente



¡Para la libertad!



Gabriela Rodríguez


“Sin duda todo está muy bien, y todo está muy mal, sin duda”. Así se expresó Pablo Neruda en su conocido poema No tan alto. “Sin duda hay libertad, y no hay libertad, sin duda”, diré hoy, robándome las palabras del maestro.

Tal como afirma Raymundo Canales, del Colegio de Bioética, el despido intempestivo de una de las periodistas más éticas de nuestro país provoca que queden en evidencia tanto las intenciones como las conductas de los actores políticos –si juzgamos como Kant, la bondad por sus resultados–: “Equivocada o no, Carmen Aristegui no violó el código de ética porque nunca sostuvo como verdad el rumor difundido por los legisladores del PT, sino que planteó la duda y opinó que la oficina de la Presidencia debería dar alguna respuesta. Expresar una opinión nunca debería resultar en una sanción como el despido, porque es parte del ejercicio democrático. ¿No sería una conducta ética de Joaquín Vargas, propietario de MVS, analizar los motivos de un legislador para destruir una sesión de la Cámara de Diputados y hacerse notar, en vez de correr a la periodista que da la nota? ¿No tendría un efecto positivo que pudiéramos atestiguar los argumentos del debate y darle la palabra a los involucrados en la mesa de la misma Carmen? Habrá que revisar las consecuencias del despido, empezando por la irritación social, y el flaco favor que le están haciendo al personaje bajo estas circunstancias”.

En las calles ya suena la protesta social. “¡Libertad! ¡Libertad de expresión!”, gritaba eufórica la gente frente a las oficinas de MVS Radio el martes pasado. Cargan la foto de Carmen Aristegui: “¡NO + censura!”, réplica del cartel de Alejandro Magallanes que nos convoca en últimas fechas: “¡No + sangre!” Porque la violencia en este país toma diferentes rostros: el de la sangre, el de la mordaza, el del silencio. Habla gente a quien ella siempre dio voz en la primera edición de Noticias MVS: “¡No queremos sangre! ¡No queremos Ejército en las calles! ¡Queremos libertad de expresión! ¡El pueblo callado jamás será escuchado! ¡Tengo derecho a información veraz y oportuna! ¿Hablar con la verdad es un delito? ¡Carmen, regresa! ¡Todos somos Carmen!” Con mayor beligerancia se dirigen a la radiodifusora: “MVS, confiamos en ustedes y nos fallaron. ¡Creímos que les gustaba la verdad! ¡Que le pidan perdón a Carmen! ¡Vendidos¡ ¡Lambiscones! ¡Agachones! ¡Sinvergüenzas! MVS: Me Vale Sorbete. MVS, ¿quieres otro Egipto?”

La propia Carmen confirmó que existieron presiones de parte del gobierno federal para que la empresa diera por terminado su contrato laboral. Yo espero que no lleguen a bloquear Internet para evitar movilizaciones, emulando a Hosni Mubarak. ¿Cuántos periodistas, cuántos jóvenes y, sobre todo, cuántos movimientos sociales van a tomar renovada energía por la imposición de una mordaza en boca de quien representa “la vanguardia del periodismo libre”? Tal como calificó Virgilio Caballero a Carmen Aristegui: “no solamente por su profundidad y valentía sino por su inmensa capacidad de análisis, que nos ayuda a pensar juntos, ella es lo opuesto al periodismo entregado al poder, aquel que busca evitar que la gente piense”. ¡La inteligencia está en la resistencia!, así recibieron en el mitin a los comunicadores del Frente Nacional de Periodistas por la Libertad de Expresión, del Sindicado Independiente de Trabajadores de La Jornada, de la delegación sindical de Radio Educación, del Sindicato Único de Trabajadores de Notimex, del Sol de Puebla, de la revista Contralínea. “¡Carmen, los periodistas te apoyamos! ¡No a la censura! Carmen, los periodistas de La Jornada ¡estamos contigo! ¡Exigimos que Carmen Aristegui y su equipo regresen a la primera edición del noticiario de MVS Radio”.

“Este despido arbitrario –expresó el representante de la Fundación Manuel Buendía– lastima y agravia el derecho a la información de la gente y de quien tiene el respaldo de sus escuchas y del periodismo libre, porque el de Carmen es un periodismo comprometido, íntegro, ético y profesional.”

Ahí revive y se renueva el movimiento de resistencia civil: “¡Fuera Calderón! ¡Calderón es un empleado que la paz nos ha quitado! ¡Carmen sí, borrachos no! ¡Va a caer! ¡Va a caer! ¡El espurio por borracho va a caer! ¡Lo que en el rico es alegría y en el pobre es borrachera, en Calderón es represión! ¡Alcoholímetro a Calderón!” Y cobra mayor fuerza el movimiento del Sindicato Mexicano de Electricistas: “¡Se ve, se siente, el SME está presente! ¡Con orgullo y dignidad, con el SME hasta vencer! ¡Regresen nuestro espacio, regresen el país que están secuestrando! ¡Gobierno fascista, te tenemos en la lista!”

Ahora que Joan Manuel Serrat vino a celebrar los 100 años del nacimiento de Miguel Hernández, del poeta encarcelado por escribir contra el régimen fascista de Franco, esperamos que dedique a Aristegui sus próximos conciertos en México: “¡Para la libertad!, sangro, lucho, pervivo. ¡Para la libertad! Mis ojos y mis manos, como un árbol carnal, generoso y cautivo ¡doy a los cirujanos! Porque donde unas cuencas vacías amanezcan, ella pondrá dos piedras de futura mirada y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan, en la carne talada (…) Retoñarán aladas de savia sin otoño, reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida. Porque soy como el árbol talado que retoña, ¡aún tengo la vida!” Carmen es libre, aún tiene la vida. ¡Que viva Carmen Aristegui!

Sábado 12 a las 12, todos al mitin en Mariano Escobedo 532, MVS Radio.

grodriguez@afluentes.org




30 jul 2010


Único proyecto alternativo de nación




Gabriela Rodríguez

En el marco de la democracia moderna, el de AMLO es el único proyecto alternativo para nuestra nación. Hasta el momento, ningún otro candidato ha articulado una opción distinta de país, una propuesta transformadora que se basa en el ejercicio de 10 años del Gobierno del Distrito Federal y en el más amplio movimiento social de la actualidad.

Y es que a diferencia de quienes sólo prometen, López Obrador está parado sobre los hechos, sobre los programas de gobierno realizados en la ciudad de México, el que dirigió Cuauhtémoc Cárdenas, el que él mismo encabezó de 2000 a 2006, y el actual que comanda Marcelo Ebrard. Así de fácil, yo coloco en el mismo saco lo que considero el mejor legado de la izquierda mexicana: los diez años del gobierno de la ciudad de México.

Cada gobierno ha sido mejor que el otro, porque cada uno va cosechando los frutos que sembró el anterior. Ninguno ha sido perfecto ni idéntico, se trata de gobernantes honestos, personalidades ejemplares y diferentes, jefes que se han apoyado en gabinetes de muy alto nivel profesional y académico, con equidad de género al nivel de las secretarías de Estado, funcionarios que han trabajado en colaboración con una ciudadanía cosmopolita y exigente, y que han sostenido las mismas líneas prioritarias en asuntos sustantivos: la política social, la austeridad republicana, la construcción y creación de empleos que ella conlleva, los proyectos culturales comunitarios (en el Zócalo, en las plazas populares, los maravillosos Faros), los derechos humanos de los adultos mayores, el acceso creciente a la formación media y superior de jóvenes, los derechos de las mujeres, los derechos sexuales y reproductivos de todos y todas, la laicidad de facto, que ha ido más allá del discurso demagógico.

Andrés Manuel ha ampliado sus miras más allá de la capital del país porque también está parado sobre un movimiento social de resistencia civil pacífica, “sin un vidrio roto”, un ejercicio único de construcción de redes sin violencia –hay que subrayar esta cualidad que hoy brilla por su ausencia–, forjadas desde abajo con grupos en las 32 entidades del país. Se trata del fruto de su peregrinar en 2038 municipios que visitó personalmente, una experiencia que amplió el horizonte de su proyecto de nación, porque convive y toca a diario la realidad de los más pobres, de las mayorías, de la clase trabajadora, de los excluidos, la que vive en barrancas, en cinturones de miseria, en comunidades rurales, en zonas indígenas.

En su tono de indignación, en sus adjetivos estridentes, yo identifico la empatía del líder con quienes vienen acompañándolo en los últimos cuatro años, ya no es la voz del gobernante sino el eco de quienes sostienen la resistencia. Comparto y me identifico con ese sentimiento que a veces llega a la desesperación, las cosas no están para menos.

De los 10 postulados del proyecto alternativo, celebro que los haya abierto para un proceso abierto de consulta, que nos invite a todos para afinarlo durante el año. Está señalando necesidades muy urgentes: recuperar el Estado y los medios masivos de comunicación, cambiar la actual política económica, abolir los privilegios fiscales. La política como imperativo ético es de lo más importante, la austeridad republicana: nada de sueldos onerosos y ofensivos, ni flotillas de aviones y helicópteros al servicio de la llamada clase gobernante, eliminar los gastos improductivos, el derroche y los privilegios, alcanzar la soberanía alimentaria y restablecer el estado de bienestar. Al final aborda temas que fueron la debilidad de su gobierno: cristalizar una nueva corriente de pensamiento donde se promueva la tolerancia, la solidaridad, el respeto a la diversidad y la protección del medio ambiente. “Hay que alentar un pensamiento que ayude a impedir el predominio del dinero, del engaño, de la corrupción y del afán de lucro, sobre la dignidad, la verdad, la moral y el amor al prójimo”.

Sea quien sea el candidato a la Presidencia de la República en 2012, tenemos que ganar con este proyecto. Ya se burlaron algunos del romanticismo de López Obrador, pero yo valoro que hable de la moral y el amor en el sentido de justicia, de honestidad y solidaridad, porque si algo está perdido en la elite política es esa sensibilidad moral.

Se trata de términos vacíos en las bocas de la nueva derecha, la de esos políticos serviles a sus jefes: potentados y curas. ¿A qué suena la moral en voz del nuevo secretario de Economía, Bruno Ferrari, cuyo mayor mérito para ganar el cargo fue ser el enlace de los empresarios de Nuevo León con Marcial Maciel? ¿O qué moral puede tener el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, quien acaba de codificar en el mismo nivel de “delito grave” el abuso sexual a menores y a discapacitados, la pornografía infantil y el intento de ordenación de una mujer?

grodriguez@afluentes.org




9 abr 2010


Fuerza animal y poder militar



Gabriela Rodríguez

Contundente, el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Raúl Plascencia, aseguró en su primer informe que la Sedena continúa siendo la dependencia con más recomendaciones, pues en los últimos cinco años se han incrementado en 500 por ciento; le sigue el Instituto Mexicano del Seguro Social y la Procuraduría General de la República”. Bien dice López Obrador: ¡Al diablo las instituciones!

La militarización es producto de una decisión presidencial que lejos de protegernos parece una simulación de fuerza frente al crimen organizado, así como una estrategia para sofocar la resistencia pacífica o armada y mantener la impunidad. El poder de las instituciones se dirige a las más débiles: ahí está el caso de las indígenas Alberta Alcántara Juan y Teresa González, quienes permanecen en prisión ¡acusadas de secuestrar a seis agentes de la extinta AFI!

En estos días hay que llamar la atención al caso de la indígena Inés Fernández Ortega, porque el próximo 15 de abril se espera el veredicto de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para que el Estado mexicano repare los daños cometidos contra ella por miembros de las fuerzas federales.

Inés denunció que el 22 de marzo de 2002 se encontraba en su domicilio cuando tres soldados se introdujeron a su casa mientras nueve más se quedaron afuera. Le preguntaron dónde estaba su marido y sobre la carne que tenía en el patio. Como ella no contestó y permaneció en silencio, porque no habla español, se enfurecieron y la amenazaron con sus armas, le ordenaron que se tirara al suelo y la violentaron sexualmente.

Ya en el piso, un soldado le sujetó ambas muñecas con la mano derecha, mientras con la izquierda le bajó la pantaleta. Acto seguido, se bajó el pantalón hasta las rodillas y se le encimó y comenzó a violarla por un lapso de aproximadamente 10 minutos. Los otros observaban y rodeaban a Inés y una vez que terminaron de agredirla, salieron y se dirigieron a la Montaña.

Ella permaneció en la cocina hasta que llegó su esposo y el 24 de marzo de 2002 acudió al Ministerio Público del fuero común, ubicado en Ayutla de los Libres, Guerrero, e interpuso denuncia formal por los delitos de violación sexual, allanamiento de morada, abuso de autoridad, y los que resultasen de la investigación. Después de realizar examen ginecológico, los resultados dieron positiva la existencia de espermatozoides en la cavidad vaginal, pero al solicitarse el examen de química forense en materia genética, la Dirección General de Servicios Periciales contestó que era imposible practicar el estudio debido a que las laminillas de las muestras obtenidas se habían destruido.

El agente titular del Ministerio Público del fuero común se declaró incompetente ante el caso, después Inés presentó un escrito al agente del Ministerio Público Militar adscrito, pero fue declinada la solicitud dado que la agraviada es civil. Al interponer recurso de amparo fue declarado improcedente porque como víctima del delito no tenía ese derecho. Más tarde recibió amenazas y actos de hostigamiento en contra de su familia ante la búsqueda de justicia. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ya emitió una recomendación porque el Ministerio Público castrense pretendía cerrar las indagatorias sin haber efectuado las acciones necesarias y suficientes para acreditar la existencia del delito.

Esto ocurre a dos años de haberse a actualizado la norma oficial mexicana (NOM) sobre violencia familiar, sexual y contra la mujer, en la cual se incluyó la violencia sexual que ocurre fuera del contexto familiar. Dicha norma estuvo detenida muchos meses por el actual director de asuntos jurídicos de la Secretaría de Salud, Bernardo Fernández del Castillo. El también catedrático de la Universidad Pa-namericana del Opus Dei es el abogado que defendió a Norberto Rivera ante las denuncias que el ex seminarista Joaquín Aguilar interpuso contra el prelado en Estados Unidos por encubrir al sacerdote Nicolás Aguilar Rivera, demandado por el delito de pederastia.

Nos enseña Elias Canetti que el hombre aprendió de las fieras corredoras, en especial del lobo a dar alcance. A agarrar mediante un salto súbito se lo enseñaron los felinos: sus envidiados y adorados maestros en esto fueron el león, el leopardo y el tigre. Una presa es agarrada por la fuerza y llevada a la boca con fuerza, y cuando la fuerza dura más tiempo se convierte en poder (Masa y poder, Alianza, 1999). La violencia de los militares mexicanos pone a flote el origen del poder; muestra y demuestra que los animales han sido el modelo del hombre para crear formas primitivas y sofisticadas de imponerse, como violar y silenciar.

gabriela.afluentes@gmail.com



25 sep 2009


Pobres, ignorantes y sin derechos



Gabriela Rodríguez

Tal vez nunca en mi vida había enfrentado circunstancias más sombrías en mi país. El Estado no solamente se distancia del pueblo, sino que habla en nombre de nosotros y, en vez de representarnos, pretende sustituirnos. Quieren hacer pagar el boquete económico a la clase trabajadora y mandar a los excluidos al otro mundo, y los que quedemos seremos más pobres, ignorantes y sin derechos.

Múltiples dispositivos se ensañan contra la gente.

En los libros de texto de primaria, única lectura que llega a millones de hogares, se violenta el derecho a la información, se mutilaron conocimientos científicos y se eliminaron precisiones sobre la educación sexual de niños y niñas. Funcionarios del sector educativo desvalorizan las imágenes del cuerpo y quieren inocular un sentimiento de culpabilidad y subestima.

En Sonora, San Luis Potosí, Querétaro, Yucatán y Jalisco se niegan a repartir el libro de texto de secundaria Ciencias 1 porque consideran que la información científica sobre sexualidad es inapropiada. La medida más extrema fue del secretario de Educación de Guanajuato, Alberto Diosdado: “se hicieron algunos ajustes al texto (eliminar las imágenes de los órganos sexuales) por razones de tipo didáctico, pedagógico y para fortalecer un enfoque más humanista”. El guión original es sustituido con frases más que grotescas: “Para muchas personas, la virginidad es un tesoro que desean entregar a la persona más importante de su vida” (¡vaya arrogancia masculina!); “La masturbación se limita a la procuración del placer individual: un goce egoísta que prescinde de la otra persona” (esto se comprende si quien escribe nunca ha practicado la masturbación con su pareja, ¡qué egoísmo!); “La abstinencia y la fidelidad son acciones con efectos colaterales enormemente positivos en la reducción de embarazos no deseados y el aborto”, “el único medio garantizado al cien por ciento para evitar el sida es esperar hasta el matrimonio.” Se trata de frases difíciles de contradecir, pues es evidente que si nunca tienes sexo, nunca te embarazarás ni enfrentarás el dilema del aborto ni te contagiarás de ninguna ITS (infección de transmisión sexual), información que esconde nociones muy complejas.

Además de que los funcionarios quieran promover la ignorancia, se han reformado 16 constituciones estatales para condenar a las mujeres que aborten, independientemente de las causas que las llevaron a vivir un embarazo no deseado; en Guanajuato y Puebla llevan a la cárcel a las que llegan a pedir ayuda médica ante un aborto inducido. Algunos casos son de niñas, adolescentes y mujeres víctimas de abuso sexual y violación de parientes o esposos, así que no sólo enfrentan problemas emocionales, sino que llegan a poner en riesgo su salud y vida por no contar con servicios seguros y legales de interrupción de embarazo. El sistema judicial mexicano no reconoce los derechos de las mujeres, donde no se han cambiado los códigos penales se sigue justificando el aborto por violación, pero, en vez de hacer expeditos los procedimientos para ellas sufren la indiferencia y el maltrato del personal de salud y de los agentes del Ministerio Público.

Pero el exceso de poder no solamente provoca pasividad, sumisión y ciega a la jerarquía, sino que también genera formas de resistencia. Líderes, activistas y organizaciones de la sociedad civil desarrollan múltiples estrategias, usando el único poder que detentan: su prestigio moral. Esa cualidad tan escasa en la elite política, empresarial o sindical ha permitido al movimiento ciudadano y a gobernantes de la ciudad de México garantizar el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de jóvenes y mujeres.

El inminente nombramiento de dos nuevos ombudsman o defensores del pueblo es una prioridad. Organizaciones que valoramos la visión integral de los derechos humanos ya hemos elegido candidato para cada puesto, basándonos en el prestigio moral al frente de organizaciones civiles y en la labor de defensa de los derechos humanos de quienes incluyen siempre los derechos sexuales y reproductivos: Gerardo Sauri Suárez para la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), por su ejemplar labor al frente de la Red por los Derechos de la Infancia en México; y a Emilio Álvarez Icaza para la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, por su amplia trayectoria en el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos) y en Alianza Cívica, así como por sus indiscutibles méritos al frente de la CDHDF.

En el contexto de la Lucha por la Despenalización del Aborto en América Latina destacan otras dos acciones importantes: la inauguración de la clínica Acompáñame, el próximo 27 de septiembre en avenida Canal de Miramontes 2342, donde se ofrecerá atención integral de salud sexual y reproductiva con altos estándares de calidad, seguridad y cuotas diferenciadas: “En caso de interrupción legal del embarazo, esta clínica cuida tus sentimientos” (tel: 01 800 73 77 382). Y la Marcha por la vida de las mujeres “¡Decidir no es un delito, decidir es tu derecho!”, el lunes 28 de septiembre, a las 16 horas, del Monumento a la Madre al Hemiciclo a Juárez. ¡Ahí nos vemos!

gabriela.afluentes@gmail.com





28 ago 2009




Pero sigo siendo el rey



Gabriela Rodríguez

Bien dice López Obrador que con el nombramiento de Francisco Rojas como coordinador de la bancada del PRI “Carlos Salinas asumió de facto la Presidencia de la República”. Me recuerda aquella vez que dijo: “Fox ha sido el presidente más tonto que ha tenido México”. Son frases tan atinadas, que en las dos ocasiones en que se dijeron no hubo quién las contradijera. Lo sabemos, Salinas no dejó el poder en 1994: sigue controlando los hilos detrás del trono, hasta la fecha en que Calderón dejó de ser útil a los amos del dinero y, aunque nadie lo comprenda, el ex presidente sigue siendo el rey, y su palabra es la ley.

Tendría que morir como mon père Marcial Maciel para ser desenmascarado; tal vez lo harán sus deudos. Apenas esta semana nos enteramos de que Juan Pablo II sabía de la existencia de tres hijos mexicanos del fundador de los Legionarios de Cristo (parece que tuvo tres más en Europa) y hasta les dio la primera comunión (Aristegui, CNN/25/8/09) nada menos que el mismo Papa en la Basílica de San Pedro, rodeados de oro, como acostumbran los reyes.

Esta semana no he podido evitar que se me crucen las dos figuras célebres. Salinas y Maciel son como cuerpo e imagen ante un espejo, sustancia y accidente que misteriosamente se combinan y transmutan. Tal vez porque representan dos instituciones muy parecidas y porque develan procesos históricos tan trascendentes como la secularización.

En palabras de Giorgio Agamben “la secularización política de conceptos teológicos (la trascendencia de Dios como paradigma del poder soberano) no hace otra cosa que trasladar la monarquía celeste en monarquía terrenal, pero deja intacto el poder” (Profanaciones, Adriana Hidalgo editora/2005).

De aquí me voy a Russell, un pensador anterior. Desde su punto de vista todas las instituciones políticas se basan en la autoridad. Los grupos que originalmente se unieron por el parentesco se engrandecieron por la conquista. Los grupos sometidos lo fueron, al principio por miedo y, posteriormente, por la acción de la tradición y la costumbre.

Para Russell “el contrato social debe entenderse como aquél en que los miembros de la clase dominante forman un partido; se trata de un contrato entre conquistadores, que pierde su razón de ser si se les priva de los beneficios de la conquista. En la medida en que la mayoría está implicada, mejor que del consentimiento se trata de la sumisión a un rey cuyo poder se extiende más allá de una simple tribu” (Russell, A.J. Ayer, Grijalbo, 1973).

Salinas y Maciel representan dos instituciones patriarcales que siguen engañando e imponiéndose aun en gobiernos democráticos, y explican muchos de los lamentables acontecimientos recientes, desde la impunidad en la masacre de Acteal (donde las comunidades zapatistas, católicas y evangélicas se oponen al mal gobierno y a la jerarquía vaticana) hasta la censura en los libros de texto, pasando por las leyes antiaborto.

La enseñanza de la historia suele ser manipulada por los gobernantes. En opinión de los especialistas, en los libros de texto de México se mutilaron dos siglos: la Conquista y la Colonia, cuando conquistadores, reyes y jerarcas del Vaticano eran el mismo poder. También se retrocedió en el conocimiento humanista y científico. La educación sexual se sostiene de alfileres en los nuevos libros, y además la Secretaría de Educación Pública editó textos paralelos con la visión del Opus Dei (contra el condón y los métodos anticonceptivos).

“El sucesor natural de la monarquía absoluta es la oligarquía, ésta puede ser el régimen de una aristocracia hereditaria, de los ricos, de la Iglesia o de un partido político. Una aristocracia terrateniente hereditaria es propensa a ser conservadora, orgullosa, estúpida y brutal, con el resultado de que cede su poder a la alta burguesía” (ibidem).

Como marionetas de los señores del dinero, legisladores del PAN y el PRI han logrado reformar constituciones antiaborto en 14 entidades del país. Y a partir de esta semana, la Constitución de Querétaro reconoce, protege y garantiza el derecho del cigoto, embrión o feto como un bien jurídico tutelado y se le reputa como nacido para todos los efectos legales correspondientes. Además se reformó el Código Penal y, como a las brujas en la Inquisición, ordena encarcelar y dar atención integral para evitar los peligros en que puede incurrir una mujer acusada de cometer el delito de aborto con el fin de procurar restaurar al grado máximo posible la salud física y mental de la mujeres que voluntariamente se han practicado un aborto o han consentido que un tercero las haga abortar, a través del tratamiento o referencia a instancias especializadas y vigilancia epidemiológica.

Van ganando. Y vuelvo a Russell: “El gobierno de los ricos ha sido, en conjunto, más inteligente y astuto que cualquier otro conocido en la historia”.

gabriela.afluentes@gmail.com




5 jun 2009


Dinero

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Vendedores estrella

Enrique Galván Ochoa


¿Y quién va a asumir la responsabilidad de los millones de pesos invertidos –y perdidos– en la campaña de publicidad de los bonos nonatos (no nacidos, no natus)? Muy quitado de la pena, el director general de Pemex, Jesús Reyes Heroles, confirmó ayer lo que comenté en este espacio: definitivamente no serán emitidos dada la enorme turbulencia económica y financiera, al menos en 2009. Cuando lanzó la campaña de publicidad ya había signos de que venía un agudo periodo de inestabilidad, aunque se negaban a admitirlo. Querían hacernos creer que los ciudadanos mexicanos participarían de las ganancias petroleras si daban su aval a la entrega de Pemex al extranjero. En realidad ya habían hecho arreglos para que fueran manejados en la Bolsa de Valores. Lo más probable es que los bonos de 100 pesos –devaluados antes de nacer– no aparezcan en lo que resta del sexenio. Gastaron muchos millones en algo que no existía. ¿Van a descontarle algo de sus enormes ingresos al señor Reyes Heroles? No es lo mismo amañar encuestas electorales que administrar la compañía petrolera nacional.






México SA

"Boquete", sólo vil maniobra del gobierno

Fideicomisos privados con recursos públicos

Carlos Fernández-Vega


Un mes atrás el secretario de Hacienda se quejó amargamente con los diputados y senadores porque, dijo, las finanzas nacionales reportarán un "boquete" de 300 mil millones de pesos en 2009, y que la circunstancia es tan drástica que "ya no hay más recursos para implementar nuevos programas para enfrentar la crisis". Pero eso no fue todo, ya que adelantó que en 2010 la "la situación será más complicada", de allí que la "solución" al problema, en su muy fondomonetarista entender, sólo tendría de tres sopas: mayor endeudamiento, recorte al gasto público o más impuestos para los de siempre.


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Terroristas contra el aborto

Gabriela Rodríguez


Es un hecho que en México estamos viviendo la reacción de frustración de los grupos contra el aborto frente al derecho a decidir que están ejerciendo las mujeres de la ciudad de México, aunque por fortuna no han pasado más allá de cambiar 13 constituciones estatales comprando a diputados del PRIAN y persigiendo a médicos y mujeres que se han practicado abortos. Ante estos retrocesos, una organización de derechos sexuales y reproductivos, Balance, empezará a instrumentar una estrategia llamada MARIA, para garantizar la maternidad voluntaria, ayudando a las mujeres de esas entidades para que puedan acudir a los hospitales de la capital a interrumpir un embarazo de manera segura y legal. Alerta, amigas de todo el país.


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