11 sep 2010


México SA

La Bicentenario en el limbo

Refinería de mentiritas

Kessel: “ajustes de calendario”






Carlos Fernández-Vega


Qué bueno que el gobierno calderonista tuvo la brillante idea de calificarla como la obra más importante del sexenio”, porque si no fuera así simplemente la hubiera borrado del mapa, como ha procedido con otros tantos proyectos “prioritarios”. Pero bueno, como es la superlativa de la “continuidad”, sólo la mantienen en el limbo, hasta que, tal vez, el próximo inquilino de Los Pinos la saque del cajón de los recuerdos y la desempolve, para dar inicio a su construcción. Y como en la residencia oficial aseguran vamos de maravilla, entonces el país puede esperar.

Se trata de la denominada “Refinería del Bicentenario”, bautizada en este espacio como la Refinería del Son de la Negra (a todos diles que sí se construirá, pero no les digas cuándo, porque nunca le asignamos presupuesto), cacareada en cinco ocasiones por el inquilino de Los Pinos (a partir del 18 de marzo de 2008), pero que a la fecha los responsables del proyecto ni siquiera se han tomado la molestia de concluir la barda para delimitar la ubicación de “la obra más importante del sexenio”.

En su faraónico show del pasado 2 de septiembre, el señor de las promesas incumplidas aseguró que Petróleos Mexicanos “invierte en la construcción de una nueva refinería en Tula, la Refinería Bicentenario”, pero ni un tornillo ha sido colocado. De hecho, para la citada barda se cuenta con un presupuesto cercano a 129 millones de pesos, de los que 71 millones se gastaron en 2010 y los 58 restantes estiman ejercerlos en 2011 (clave presupuestal 0918T4M0048). Dos largos años y medio transcurridos para no concluir siquiera la barda no es precisamente una muestra de buena voluntad para iniciar la construcción de “la obra más importante del sexenio”.

Peor aún, en el proyecto de presupuesto de egresos 2011 para Pemex-Refinación (Objetivos y acciones relevantes para el año 2011 en inversión) el inquilino de Los Pinos, por medio de la Secretaría de Hacienda, advierte que en dicho año “se podrán atender las prioridades de la cartera de proyectos de inversión de este organismo, siempre y cuando se cuente con los recursos presupuestales suficientes que permitan dar continuidad al Programa de Operación Anual de Pemex Refinación y atender la instrucción del Ejecutivo federal de realizar los estudios necesarios para construir una refinería” (la Bicentenario”), es decir, los mismos estudios que –según la información oficial– ya habían realizado y concluido, tanto que, como resultado de ellos, a mediados de 2009 se tomó la decisión de construirla en Tula, Hidalgo.

El anuncio original lo hizo Felipe Calderón en el 70 aniversario de la expropiación petrolera (18 de marzo de 2008; lo repitió como novedad cuatro veces más, entre esa fecha y el pasado 2 de septiembre). El costo oficial estimado para la construcción de la citada refinería (la primera en 31 años) se aproxima a 10 mil millones de dólares, algo así como 130 mil millones de pesos al tipo de cambio actual, de los que entre 2010 y 2011 se habrían erogado 129 millones, si bien va, o lo que es lo mismo nada (0.1 por ciento del costo total en un bienio). Entonces, han transcurrido dos años y medio desde tal notificación, y a estas alturas resulta que se avanzaría en el proyecto “siempre y cuando se cuente con los recursos presupuestales”, declaración que le pone la cereza a una obra de saliva, como acostumbra el inquilino de Los Pinos, a menos que la intención sea construir la Refinería del Tricentenario.

En conferencia de prensa celebrada el pasado 23 de junio, la secretaria de Energía, Georgina Kessel, aseguró que “no hay retrasos ni está en duda” la construcción de la Refinería Bicentenario; sólo “algunos ajustes en el calendario”. A su diestra, Alonso Lujambio, titular de la SEP, a quien de plano se le pasó la mano: “no se vale poner en duda la palabra del Ejecutivo” (en realidad, lo que no se vale es la tomadura de pelo del inquilino de Los Pinos en torno a una refinería que le urge a la nación, no sólo para que produzca internamente lo que ahora se importa masivamente, con la consabida “exportación” de miles de millones de dólares, sino para aminorar la dependencia foránea y generar aquí los empleos que ahora se crean en las refinerías estadunidenses gracias a los dólares mexicanos).

Que no hay retraso, dice la señora Kessel. Pues bien, en comunicado oficial (14 de agosto de 2009, con Jesús Reyes Heroles González en la dirección general de la paraestatal), Petróleos Mexicanos informó que para el caso de la Refinería Bicentenario “se publicarán las bases de la licitación para la ingeniería, procura y construcción a finales de 2010, con la finalidad de iniciar las obras a principios de 2011”. Por el mismo conducto, pero casi un año después (12 de marzo de 2010, con José Suárez Coppel despachando en la oficina principal de la empresa), Pemex informó que “a más tardar en abril de 2011 comenzará la obra de la Refinería Bicentenario… mientras inicia el proceso de construcción, se dará paso a la ingeniería básica, que tardará en promedio de ocho a 10 meses… con la nueva ley de Pemex pueden optimizarse los tiempos para reducir el tiempo de construcción”. El propio Calderón (18 de marzo de 2010) aseguró que “todo está listo para iniciar la construcción de la Refinería Bicentenario en Hidalgo”.

Pero resulta que no, porque –como si fuera concurso– el 23 de junio de 2010 la secretaria de Kessel convocó a conferencia de prensa (junto con Lujambio) para entre otras cosas precisar que “de acuerdo con lo programado inicialmente, la fase de ingeniería se finalizará en el primer semestre de 2011 y la construcción se licitará en el primer semestre de 2012, para estar en posición de iniciar la operación de esta refinería a finales del año de 2015”. Entonces, todo indica que no se trata de simples “ajustes de calendario”. Lo peor del caso es que para 2011, salvo los citados 58 millones para la barda, no hay asignación presupuestal para “la obra más importante del sexenio”.

Las rebanadas del pastel

He allí los simples “ajustes de calendario” (Kessel dixit), pero al que dejaron colgado de la brocha fue al enclenque erario del estado de Hidalgo y sus supuestos propietarios, los hidalguenses, que deben hacer frente a una deuda cercana a mil 500 millones de pesos por la adquisición y cesión de los terrenos (ya legalmente en dominio de Pemex) en los que se construiría la Bicentenario, amén de que para efectos del crecimiento estatal no fluye el presupuesto federal ni se ha generado una sola de las miles de plazas laborales prometidas por ya saben quién.

cfvmexico_sa@hotmail.com • mexicosa@infinitum.com.mx




Dinero

¿De veras vivimos mejor?

No mejoró la vida en los últimos cuatro años

Una promesa incumplida





Enrique Galván Ochoa




¿Realmente vives mejor hoy que hace cuatro años? Es la divisa del gobierno calderonista: Vivir mejor”. El 94 por ciento de los foristas que encuestamos la semana pasada coinciden: no viven mejor. Un 2 por ciento dice que sí. Y 4 por ciento sostiene distintas opiniones sobre el tema.

Metodología

Enviamos por correo electrónico 2 mil 500 cuestionarios a miembros de El Foro México tomados aleatoriamente de entre sus casi 6 mil integrantes. Contestó 89 por ciento. Suscríbete y participa en los sondeos que hacemos semanalmente.

Opiniones

No, la verdad no. Además yo nunca había vivido con temor.

Ernesto Macías López/ Puerto Vallarta

Qué puedo decir de las cada vez más miserables condiciones en que vivimos los mexicanos; miseria económica, miseria moral, miseria política, miseria de gobierno, miseria de violencia, miseria de presidente, miseria de corrupción, miseria de funcionarios, miseria de valores, miseria de educación, miseria de justicia, miseria...

Alberto Ruelas/ Distrito Federal

Pues mi respuesta fue sí, pero la razón de que mejorara mi nivel de vida es que ahora vivo en un pequeño pueblo de Catalunya.

Mauricio Gutiérrez García/ Cataluña

No sólo no vivo mejor, sino que vivo con el pendiente de quedar en medio de una balacera en este narcoestado (Durango). ¿Por qué mejor no pusieron a los capos en las boletas electorales?

René García Jasso/ Durango

Claro que vivo mejor que hace cuatro años. Hoy tengo menos preocupaciones. Ya no pago la tenencia de mi carro, porque lo vendí; ya no tengo que preocuparme por la cuenta del teléfono, porque me lo dieron de baja; ya no tengo que tronarme los dedos por los pasajes para ir a la facultad, ya ni voy.

Édgar Sánchez Muciño/ Toluca

Desde hace tiempo por la edad ya se me dificultó encontrar trabajo. Pero empecé a producir obras de diferentes tipos: artesanías, pintura, produzco muchas cosas. Pero ahora ya no se me vende como antes. Estoy muy preocupada.

Norma Herrejón Sada/ Cabo San Lucas

¿Quiénes viven mejor? ¿Los que se reparten el pastel... o los que recogen migajas? Con el PRI vívimos mal; con el PAN estamos peor: o nos matan a plomazos o nos dejan sin pambazos.

Luis Hernández Romero/ Toluca

Desde el inicio del sexenio del señor Fox mi salario disminuyó, luego se estancó y actualmente aún no gano ni siquiera en números la cantidad de pesos que hace 10 años nominalmente ganaba. ¿Creen que al ejercer mi voto será de color azul o de algún aliado de ellos? ¡Nunca!

Elpidio Hernández Vaca/ Tapachula

Me tuve que jubilar a los 60 años para no morirme de hambre, o lo que es peor, para no delinquir y poder sobrevivir o meterme al comercio informal. ¿Cómo voy a vivir mejor cuando cada mes aumentan los precios de gas, gasolina, víveres, la tortilla a 10 pesos, pasaje, rentas y servicios en general? El latrocinio de unos cuantos le quita a mis hijos y nietos la posibilidad de ir a una universidad pública, y lo que es peor ni siquiera a la preparatoria. ¿Cómo voy a vivir bien si todas las instituciones se confabulan para arrebatarnos lo poco que nos queda?

Jorge Rodríguez Piedras/ Torreón

Hace cuatro años tenía trabajo, podía pagar la hipoteca de la casa, la mensualidad del carro, los gastos corrientes, salir al cine y a cenar con mi esposa al menos dos veces por mes… ahora quedé desempleado hace dos años y medio, recién encontré trabajo en el cual me pagan un tercio de lo que ganaba antes. Tuve que vender mi carro porque no podía pagarlo; estoy hasta el cuello con el Infonavit porque no pude pagarle; dejé de ir al cine y tuve que adaptarme a muchas cosas. No vivo mejor: simplemente sobrevivo.

Pablo Juárez/ Tijuana

Es más que evidente la situación a la que nos ha orillado Calderón. Mi dinero no vale, no tengo prestaciones… así que concluyo que vivo más que jodida.

Anayatzín López Salgado/ Oaxaca

Calderón se ha dedicado a llenarnos de anuncios en televisión y radio para convencer con el discurso a los mexicanos de que vivimos mejor, así como tratar de acabar con las pocas empresas (que no son de sus protegidos). Hay más desempleo, la gente tiene que bajar su calidad de vida, hay más pobres y todos vivimos con miedo por su estrategia fallida, haciéndonos responsables de sus malas decisiones.

Selma Linares/ Distrito Federal

Con hijos egresados de escuelas técnicas y sin encontrar empleo. ¿Será eso vivir mejor?

Fernando Méndez Ramírez/ Irapuato

Hace ocho años que estoy desempleado, me he despojado de todo lo que junté. Hoy, con el gobierno de Calderón, las penurias para vivir son peores.

Benigno Solís Marín/ Veracruz

(Los textos completos aparecen en el foro)

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10 sep 2010


La deshonra




Luis Javier Garrido


El bicentenario del inicio de la Revolución de Independencia lo pretende conmemorar un gobierno que es la expresión de un poder oligárquico antinacional, y que no ha hecho otra cosa desde que se instaló en 2006 por la vía del fraude electoral que la de seguir con profunda convicción comprometiendo la Independencia de México, por lo que no es de sorprender que el resultado de esta intentona esté resultando patético para sus intereses y ofensivo para el pueblo mexicano.

1. La realidad de los hechos es irrefutable: las conmemoraciones de la Independencia no las puede organizar ni encabezar el gobierno de Felipe Calderón, que durante cuatro años ha entregado ilegalmente al capital extranjero los recursos estratégicos de la nación, ha aceptado la injerencia del gobierno estadunidense en el control de los aparatos de seguridad del Estado, ha sometido a las fuerzas armadas al control de agencias de Washington y está aplicando en contra de los derechos de los mexicanos políticas económicas y sociales dictadas por instancias financieras internacionales, desde el FMI y el Banco Mundial hasta el Departamento del Tesoro y la Reserva Federal de Estados Unidos: un gobierno que no ha hecho otra cosa que atentar contra la independencia nacional y que, para colmo, ahora utiliza una supuesta “guerra contra el narco”, que le impusieron los halcones republicanos, para terminar de desmantelar a la nación.

2. Las declaraciones de Hillary Clinton, la secretaria de Estado estadunidense, el miércoles 8, sentenciando en Nueva York que la situación de México se asemeja a la de la Colombia de hace 20 años, ya que los cárteles controlan parte del territorio nacional, por lo que ya se sabe somos un “Estado fallido” que amenaza la seguridad de su país (lo que les daría derecho a intervenir contra esas organizaciones terroristas), ilustran esa connivencia entreguista del gobierno de Calderón con Washington, pues a cambio del aval de la administración Bush a su elección fraudulenta en 2006 les ha hecho todo género de concesiones.

3. Felipe Calderón y los panistas no tienen autoridad moral ni política para hablar siquiera de la Independencia, y sabiéndolo no se les ve convicción al pretender un supuesto entusiasmo por los festejos, y sin embargo, parodiando a Porfirio Díaz, que hace 100 años conmemoró a su manera el primer centenario, se han lanzado en una empresa de simulación. Díaz edificó en 1910 fastuosos edificios y monumentos de toda índole, reabrió la universidad y buscó reafirmar los valores patrios, y a pesar de sus políticas dictatoriales y su subordinación al capital extranjero tenía al menos una visión de la nación y una capacidad de organización de la cual carecen los panistas, que son mucho más entreguistas al exterior y prepotentes al interior que el general oaxaqueño y resultan incapaces de levantar monumento alguno ni de impulsar ninguna conmemoración.

4. No debe olvidarse en este contexto que la verdadera celebración en 1910 de los 100 años del inicio de la Independencia fue la que llevaron a cabo amplios sectores del pueblo, levantándose en armas para iniciar la Revolución Mexicana, que fue una prosecución de la lucha de un siglo atrás por la independencia política y económica y los derechos del pueblo.

5. Las acusaciones que desde la derecha se le han hecho a Calderón por su ineptitud para organizar una conmemoración “nacional” y derrochar 2 mil 700 millones de pesos en festejos indignos (la mitad de ellos en “las fiestas” del 15 y el 16), sin haber edificado nada, como lo señalaban el día 8 locutores de Televisa, no tocan desde luego el fondo de la cuestión de “la conmemoración” de la que ellos son cómplices, y es el hecho de que el gobierno y las corporaciones que lo sostienen están buscando en una campaña mediática sin precedentes mistificar la historia nacional, tergiversando los hechos, ridiculizando la gesta del pueblo y caricaturizando a los dirigentes del movimiento de Independencia. Ya ingenieros y arquitectos de prestigio han denunciado la paradoja de que el principal “monumento conmemorativo”, que no se concluyó en la capital por la ineptitud oficial, sea una supuesta torre de luz edificada con presupuesto multimillonario en Europa y sólo con elementos extranjeros, pero falta hacer la crítica de la versión del poder sobre “la Independencia”.

6. Tan grave es esto como que se haya buscado integrar en el desfile del 16 a contingentes armados de Estados Unidos, España, Francia o Inglaterra, países que a lo largo de estos dos siglos han atentado con múltiples intervenciones contra la Independencia de México, pues esto no puede tener otra interpretación que la de un agravio premeditado de Calderón y sus amigos al pueblo mexicano y a su irrenunciable vocación de independencia. Las fuerzas estadunidenses han intervenido en innumerables ocasiones en territorio nacional, desde la invasión de 1846-1848, que culminó con el robo de más de la mitad de nuestro territorio en una de las agresiones armadas más indignas de la historia.

7. La telenovela de Televisa Gritos de muerte y libertad constituye otro verdadero insulto al pueblo de México, pues al margen de su deplorable producción busca tergiversar los hechos, negándole razones al pueblo para el levantamiento y presentando a sus dirigentes como cobardes carentes de ideas con el pretexto de que eran hombres contradictorios. Hidalgo, Morelos y Guerrero eran hombres de gran claridad de pensamiento y buscaban cambiar las estructuras del poder.

8. La Revolución de Independencia, no obstante lo que dice el historiador derechista estadunidense Eric Van Young en Letras Libres 141, de lo que sostiene Enrique Krauze en su nuevo libro De héroes y mitos (Tusquets 2010) y de lo que torpemente presentan Televisa y la oligarquía en el poder, fue una verdadera revolución. El “yugo español” significaba para los insurgentes el sistema de opresión que se había instaurado por casi tres siglos, sustentado en la negación de los derechos del pueblo y la concentración de la riqueza y del territorio nacional en las manos de los clérigos y militares gachupines. Por eso Hidalgo decretó en Guadalajara en 1811 la abolición de la esclavitud, Morelos reivindicó en sus Sentimientos de la nación en 1814 la soberanía popular para construir otro orden económico y social, Vicente Guerrero sancionó en 1828 las leyes de expulsión de los españoles del territorio nacional y Gómez Farías intentó la reforma en 1833, la que Juárez culminaría un cuarto de siglo después.

9. La historia mexicana tiene una ejemplar continuidad pues el pueblo ha reafirmado su vocación soberana en la búsqueda incesante de la independencia, que hoy como en el pasado se halla confiscada por una minoría. La revolución de Ayutla así lo reconoció en 1855, al limitar el poderío económico y social de la Iglesia, como la Revolución de 1910, que al reivindicar el derecho de los mexicanos a la tierra, el trabajo, la educación y la salud hizo hincapié en su continuidad con el movimiento insurgente.

10. El grupo en el poder, que ha deshonrado la Independencia, es el heredero de las peores fuerzas conservadoras que han atentado contra los derechos del pueblo y, por lo tanto, su ficción de celebración no puede ser la de la mayoría de los mexicanos.




9 sep 2010


Video : Entrevista a AMLO en el programa shalala , veanlo , vale la pena .

































Yo le ruego a todos los cielos que la gente reaccione , que no se vayan a ir una vez màs con la finta , que no se traguen la novelita que televisa les ha preparado para burlarse de ustedes de nueva cuenta . La telenovela Jimy Neutròn - La Gabiota , es una farza màs del PRI con la complicidad criminal de televisa .

Yo tambièn los invito a que hagan el mismo ejercicio que Josè Gil Olmos : imaginense por un momento a Peña Nieto como presidente de este paìs ; olvidense ya de la fribolidad que representa Angelica Rivera en todo esto , mejor piensen en quienes estarìan atras de Peña Nieto moviendo los hilos de cuanta desiciòn tomara este ùltimo ; entre otros y en primerisimo lugar Carlos Salinas de Gortari , no muy detras Arturo Montiel .

¿ Queremos otro Luis Echeverrìa ? su abogado està sacando a la luz pùblica todas las propiedades que el expresidente posee ya que no le han pagado sus honararios por màs de 10 millones de pesos : para empezar tiene una propiedad en alguna ciudad turistica con un valor de 130 millones de dolares . Por si esto no fuera gritesco e insultante , por decir lo menos , el susodicho abogado ha revelado que este sr. posse una inmobiliaria exclusivamente para administrar sus propiedades , ya que son tantas que de otra manera no serìa posible .

¿Verdad que no queremos otro Luis Echeverria ni otro Lòpez Portillo ni otro Carlos Salinas ? entonces reaccionemos y no permitamos que ni Peña Nieto ni quien postule el PAN vuelvan a gobernarnos . Este paìs necesita un cambio , pero un cambio verdadero , nos urge empezar a reconstruir a Mèxico desde abajo y el ùnico que lo ha planteado es Andrès Manuel Lòpez Obrador , todos los demàs son puros pàjaros nalgones , padrotes de la politica que se venden al mejor postor y , no , no excluyo al PRD secuestrado por los chuchos con la ayuda de Calderòn .








Televisa y Peña Nieto








José Gil Olmos


MÉXICO, D.F., 8 de septiembre (apro).- ¿Usted se imagina cómo sería Enrique Peña Nieto como presidente? ¿Cree que haría bien su papel al frente del Ejecutivo federal? ¿Gobernaría con acciones o con programas de televisión? ¿Se imagina a la “La Paloma” como primera dama? ¿Qué cree que harían ambos personajes en Los Pinos? ¿Sería un gobierno de facto? ¿O piensa que las televisoras, sobre todo Televisa, serían las que realmente gobernarían en México?

Estas preguntas me surgieron a raíz de la enorme y grosera campaña de publicidad que el gobernador del Estado de México desplegó en los medios de comunicación con motivo de su quinto informe de gobierno, en especial por la imagen que quiere proyectar en algunos spots en los que aparece en mangas de camisa, arriba de una camioneta, diciendo lo que para él significa gobernar: “escuchar a los ciudadanos”.

¿De dónde sacará tanto dinero Peña Nieto para pagar los millones de dólares que representa una campaña publicitaria como la que ha desplegado en Televisa durante los últimos cuatro años, y en otros medios, incluso los impresos, desde el año pasado?

Si el dinero es del erario público de los mexiquenses, está obligado a rendir cuentas y ofrecer transparencia para decirles cuántos pesos y centavos ha gastado en los contratos establecidos con Televisa y otros medios. Si no es así, pues entonces que diga si es producto de donaciones, o de negocios que ha hecho para cubrir el enorme gasto que ningún gobernante en el mundo ha hecho en una inversión de marketing político, como él sí lo hace, sin preocuparse en echar la casa por la ventana con la única intención de fortalecer su imagen.

Y precisamente cuidando su imagen todo el tiempo, así me imagino a Peña Nieto como presidente. Me los figuro a él y a Angélica Rivera todas las mañanas, maquillándose, arreglándose el pelo, el copete o la forma, y estudiando poses antes de salir de sus habitaciones rumbo a la oficina presidencial, para tomar decisiones que incidirán a todos los mexicanos.

Los Pinos se transformarían virtualmente en un set de televisión. De hecho, creo que el Centro de Producción de Programas Informativos Especiales (Cepropie) de la Presidencia de la República desaparecería y todo quedaría en manos de un nuevo centro de imagen, obviamente a manos de Televisa.

Me imagino también a Peña Nieto tratando de resolver la manera en cómo se ve el país, más no las causas. Es decir, tratando de encontrar la forma sin resolver el contenido, algo así como lo ha hecho en el Estado de México, donde con la construcción del segundo piso del Periférico quiere aparentar que es un político moderno y que toma decisiones que benefician a sus gobernados.

Creo que sería un gobierno de apariencias porque, hasta ahora, es lo único que ha mostrado que sabe hacer: jugar con las apariencias y ser un buen producto, maleable, de la televisión.

Las escenografías serían lo más importante para el sobrino de Alfredo del Mazo y Arturo Montiel. Y estoy casi seguro que en sus giras presidenciales habría un equipo preocupado por montar una escenografía a modo para que se luciera.

Sería como en aquel cuento de Gabriel García Márquez, en el que narra cómo cada vez que salía a un pueblo pobre, un político latinoamericano montaba una bella escenografía que ocultaba la miseria del lugar, donde luego se quedaban las falsas imágenes con paisajes paradisíacos sin que nadie se preocupara por desmontarlas.

Tal vez alguien que lea estas líneas critique lo que se dice, pero yo le preguntaría si alguna vez ha escuchado de Peña Nieto una idea brillante que haya quedado plasmada en su memoria y que ofrezca claridad para enfrentar la grave situación de crisis y violencia que vivimos la mayor parte de los mexicanos.

Si hay alguna, creo que sería bueno que la compartiera con todos los demás, porque hasta donde tengo memoria, en cinco años de gobierno sólo lo he visto lucir su peinado, sus trajes y chamarras, su sonrisa de artista de telenovela y sus finas formas de posar ante las cámaras de televisión.

De llegar a la residencia oficial, creo que lo primero que haría sería abrirle las puertas no a los grupos sociales, ni a los ninis, ni a los indígenas y campesinos, sino a las revistas del corazón y de espectáculos, donde le gusta aparecer frecuentemente con su familia y su pareja, “La Paloma”. Peña Nieto sería como Martha Sahún, que estaba fascinada con salir en las revistas Hola, Quién, Vanidades, etc., y ser aceptado por el jet set nacional.

En la lucha contra el crimen organizado establecería una estrategia nueva, basada principalmente en formar una percepción de que se va ganando. Algo similar a lo que pretende Felipe Calderón.

En fin, me imagino que, de convertirse en Presidente, todas las mañanas Peña Nieto estaría más ocupado por el raiting, por saber el porcentaje de aceptación que tiene, que por los asuntos de interés nacional. Después de eso iniciaría su día de trabajo con el copete bien peinado y una imagen impecable para salir reluciente en la televisión.






8 sep 2010




Las consecuencias de la ilegitimidad





Javier Sicilia


MÉXICO, D.F., 7 de septiembre.- La democracia en el México moderno ha sido tan incipiente como inestable. El primer momento en que pudo haberse logrado, se hundió con la usurpación de Victoriano Huerta, la Revolución Mexicana y el establecimiento de una dictadura de partido. El segundo está por hundirse con el sospechoso ascenso de Felipe Calderón a la Presidencia y la absurda guerra que desató contra el crimen.

Aunque uno y otro momentos tienen características diferentes –el primero fue burdo golpe de Estado que concluyó en la guerra y el establecimiento del poder del grupo de Sonora sobre los cadáveres de sus enemigos; el segundo, cuyas consecuencias aún no vemos, se fincó en un juego mediático y de manipulación de votos, que derivó en una guerra contra el crimen, en la ingobernabilidad y en un conjunto de facciones políticas, llamadas partidos, que se disputan no el gobierno, sino el poder para administrar esa misma ingobernabilidad–, ambos muestran que la crisis de nuestra democracia tiene que ver con la ilegitimidad.

Cuando no hay legitimidad –ya sea por usurpación violenta o por fraude electoral–, no hay manera de consensuar. Se gobierna con la fuerza o se vive la guerra. Calderón decidió gobernar con las dos: inventó una guerra para gobernar con la fuerza. Pero, al igual que Huerta, terminó rodeado por la guerra. El primero huyó –las razones políticas de las facciones que se le opusieron eran tan moralmente sólidas, y la poca fuerza armada que tenía a su lado tan débil, que no había forma de permanecer–.

Calderón no lo ha hecho. Las razones de su guerra son absurdas en el orden político, pero moralmente correctas. Sin embargo, las consecuencias son igualmente atroces. En medio de una guerra que día con día se le va de las manos y cuyos costos son cada vez más espantosos; en medio también de su incapacidad para generar consensos políticos, el país no sólo vive el horror de los enfrentamientos entre los cárteles y los que éstos libran contra el Ejército y la policía, sino también el horror de las guerras mediáticas de los faccionalismos partidistas. Lo que en la época de Huerta era, para decirlo con Emilio Rabasa, La Bola, que luchaba por conquistar una grandeza negada: la democracia, en la de Calderón es una Bola sin rostro que lucha por lo más pueril: el poder y el dinero.

En esas condiciones, 2012 se anuncia atroz. ¿Habrá condiciones para un ejercicio verdaderamente democrático que lleve al poder no sólo a un presidente legítimo, sino capaz de hacer los consensos político que requiere el país y pacificarlo? ¿Surgirá, en medio de la ingobernabilidad, la tentación en Calderón de crear un estado de excepción y, a la manera de Fujimori, intentar prolongar su estancia en el poder? ¿O esa tentación surgirá en el mismo Ejército que, imposibilitado para tener un marco legal en esta guerra, querrá tomar su propio camino? ¿El crimen organizado logrará penetrar de tal forma las filas del gobierno y de los partidos políticos que lo que tendremos será un presidente coludido con la barbarie? ¿Asistiremos –como sucedió bajo las consecuencias de la usurpación de Huerta– al ascenso de un grupo de poder que se perpetuará en él mediante la corrupción y la fuerza o, en otras palabras, veremos el retorno de un PRI que administrará la corrupción de las instituciones que creó y que la mediocridad de Fox no supo cómo desmantelar y refundar? ¿Qué sucederá con la izquierda que no logra reunirse; con los grupos disidentes que, como la izquierda de AMLO, el zapatismo chiapaneco o las guerrillas radicales, tienen aún un proyecto político? ¿Cómo jugarán sus cartas en medio de esta Bola más oscura que la de los tiempos de la Revolución?

Es imposible decirlo. Las consecuencias de la ilegitimidad abren un panorama sombrío que no anuncia un futuro promisorio para la democracia y la reconstrucción de un país que entró en el caos.

El lector, sin embargo, tendrá sus esperanzas. La mía es tan incierta y absurda como la de cualquier otro que en medio de la oscuridad del país camina a tientas en busca de una puerta, mientras imagina cómo puede llegar a ella: creo, después de escuchar las conclusiones de los “Diálogos por la Seguridad” a los que convocó Calderón, que su estancia en el poder es más dañina que su ausencia. Calderón debería irse, o bien, las Cámaras debieran destituirlo y colocar en su lugar a un presidente interino cuya legitimidad permitiera crear los consensos que salvaran la vida democrática y las elecciones del 2012. Esos hombres aún existen en nuestra vida política. Sin embargo, ¿las facciones tendrían el valor y la estatura moral de hacerlo? y, en ese caso, ¿tendrían –lo que no tuvieron los hombres de la Convención de Aguascalientes– la altura política para respetarlo y respaldarlo?

¿Quién podría saberlo? Sin embrago, prefiero hacer un esfuerzo de razón que aceptar una política de poder cuya ilegitimidad nos tiene sin sueño. Una buena regla de conducta es pensar que aún hay espíritus libres que pueden encontrar una salida razonable a lo irracional.

Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar todos los presos de la APPO y hacer que Ulises Ruiz salga de Oaxaca.











La sucesión de Peña Nieto








Jenaro Villamil


MÉXICO,DF, 7 de septiembre (apro).- Faraónico, pensado para impactar y no para convencer, el quinto informe de gobierno del mexiquense Enrique Peña Nieto tuvo dos mensajes fundamentales en medio del despilfarro mediático de casi 100 millones de pesos:

1. La exaltación de su figura en el momento en que su gobierno comienza su declive e inicia la guerra interna en las filas priistas para suceder al sobrino de Arturo Montiel y de Alfredo del Mazo. El objetivo central era decirle a todos los adelantados y suspirantes: en 2011 el copetazo será de Peña Nieto, de nadie más.

2. Lanzar una proclama en contra de las alianzas electorales como una forma implícita de reconocer que el PRI puede ser derrotado en el Estado de México si fuerzas como el PRD y el PAN se alían, y también como un reconocimiento claro de que el principal derrotado en las alianzas estatales de 2010 fue el propio Peña Nieto.

Para nadie es un secreto que él apostó por las victorias del PRI en Oaxaca, Puebla y Sinaloa, que invirtió muchos recursos como lo ha hecho en otras contiendas estatales y que “la tasa de retorno” político (es decir, votos y dinero para su precampaña) no será posible.

En otras palabras, Peña Nieto se puso la propia soga al cuello. El mismo determinó que si su sucesión en 2011 no garantiza la unidad en las filas priistas y suceden rupturas de grupos políticos, su proyecto de candidatura para el 2012 se verá profundamente afectado. Así lo reconoció en su última respuesta a la cómoda entrevista que Joaquín López Dóriga le hizo para Canal 2, el lunes 6 de septiembre:

“Quiero ver cómo entrego mi estado y en un año tomaré una decisión”, respondió el gobernador del telepromter al ser cuestionado sobre sus aspiraciones presidenciales.

Distintos medios captaron que la “nota política” del V Informe de Gobierno mexiquense la dio el excandidato presidencial priista, Roberto Madrazo, quien se salió de la maratónica carrera por la sucesión del 2012 y estableció que sólo hay dos posibles candidatos de su partido: Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones.

Aún más, Madrazo les dio el “beso de la bruja” a los dos: afirmó que existe un pacto de no agresión entre ambos políticos. Expresión de deseo o mensaje salido de ultratumba, Madrazo determinaba así que si no existe unidad, la recuperación de la Presidencia de la República para el PRI será muy difícil.

La animadversión de Peña Nieto a las alianzas es directamente proporcional al grado de división que existe ya en las filas del PRI para sucederlo. En torno a la candidatura del Revolucionario Institucional para el 2011 orbitan cinco personajes:

--Alfredo del Mazo Maza, alcalde de Huixquilucan, el heredero en línea directa de la dinastía familiar de Atlacomulco, nieto e hijo de exgobernadores y de excandidatos presidenciales. Sus dos problemas principales son: el caso Paulette y la presencia del capo del narcotráfico, Edgar Valdez Villarreal, La Barbie, en los territorios de este municipio conurbado.

Huixquilucan es la expresión de la peor polarización social en el Estado de México: los más marginados conviven con los potentados y juniors emblemáticos de esta nueva era de los golden boys.

--Ernesto Nemer, coordinador actual de la bancada del PRI en el Congreso local. Se ha convertido en el candidato principal de dos exgobernadores con oficio político y enorme capacidad de intriga: Emilio Chuayfett y César Camacho Quiroz. Nemer tiene el dinero de una comunidad libanesa muy fuerte en la entidad y puede ser el puente entre una generación y otra de políticos profesionales. Por supuesto, no tiene las credenciales de la dinastía Del Mazo-Nieto-Monroy-Montiel.

--Luis Enrique Miranda Nava, secretario general de Gobierno, es el más cercano al círculo personal, político y de negocios de Enrique Peña Nieto. Ambos provienen del gobierno de Arturo Montiel. Formaron parte de los golden boys. De hecho, es el gobernador en funciones mientras su jefe se dedica a promoverse en toda la República y en el extranjero. Su posición está sumamente desgastada por sus desplantes autoritarios, su intromisión en el caso Paulette y la ola de inseguridad que vive el Estado de México. Los secuestros han aumentado 64% y tan sólo en lo que va del año suman 401 los ejecutados.

--Luis Videgaray, presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, es la opción de la tecnocracia. Alumno de Pedro Aspe Armella, artífice de la reestructuración de la deuda en el Estado de México, Videgaray tiene el apoyo del gran capital que ha invertido en la entidad, pero no cuenta con trabajo ni redes electorales. Jugará un papel protagónico en la negociación del Presupuesto de Egresos para 2011.

--Erubiel Avila, alcalde por segunda ocasión de Ecatepec, la “joya de la corona” electoral del Estado de México, ya que es el municipio más grande del país, representa 12% del padrón estatal, tiene cuatro distritos locales y cinco federales (aunque usted no crea esta contradicción). Avila es un operador clave en el gobierno de Peña Nieto, aunque carezca de las credenciales familiares necesarias para una sucesión dinástica.

Entre algunos de estos cinco personajes se dará la sucesión de Peña Nieto. Puede surgir otro. Y si eso ocurre, Peña Nieto desde ahora quiere conjurar la posibilidad de que una ruptura en el priismo mexiquense provoque el fenómeno de Malova (en el caso Sinaola) o de Angel Aguirre (en el caso de Guerrero). El temor de que esto suceda provocó que el mandatario mexiquense pronunciara la frase más denostada de su Informe:

“La delincuencia no es el único riesgo que enfrenta el país, hay otra grave amenaza: la lucha del poder por el poder mismo que desvirtúa la democracia. Se promueve una democracia sin contenidos, donde por el solo fin de obtener el poder se negocian alianzas entre proyectos antagónicos”.

¿A quién realmente iban dirigidas estas palabras? Sólo Peña Nieto y sus asesores de discurso, tan dados a los mensajes crípticos, lo saben cabalmente.

En apariencia, era un veto a la posibilidad de que PAN y PRD se aliaran, como si él mismo no hubiera llegado a la gubernatura en 2005 como resultado de una alianza entre PRI y Partido Verde. Los partidos pequeños en este contexto jugarán un papel fundamental, pero también las divisiones al interior del PAN y del PRD.

Por lo pronto, este miércoles 8 de septiembre se presenta en el Congreso mexiquense una iniciativa de reforma constitucional para ponerle candados a las candidaturas comunes y coaliciones. Peña Nieto va con todo a nombre, según él, de la democracia. En realidad, el fantasma de que le surja otro Isidro Pastor le recorre el copete.

Comentarios: http://www.jenarovillamil.wordpress.com/








Con respecto a las primeras lìneas de Julio en esta su columna de hoy , yo sòlo quiero decir que no pierdo la fè , que confio en que poco a poco la gente va a seguir despertando , cada dìa somos màs , pero faltan muchos màs . Pero , del cielo no nos va a caer nada , hay que trabajar muchisimo todabìa ; el no tener a los medios de comunicaciòn de nuestra parte nos pone en una tremenda desventaja , pero no olvidemos que la estrategia de informar de boca en boca , sigue siendo una herramienta extraordinaria .

AMLO lo ha planteado muy bien : Actualmente somos ya 2.5 millones de personas credencialisadas que pertenecemos al movimiento Lopezobradorista , si cada uno de nosotros convencemos a una sola persona antes de que termine el año , seremos 5 millones , la meta para 2012 serìa que cada uno de los 5 millones convencieramos a otra persona , de tal modo que llegariamos a 10 millones en el transcurso de 2011 . Ahora bien si una vez iniciada la campaña presidencial sòlo la mitad de nosotros pudiera convencer a otra persona , llegariamos a 15 millones de simpatizantes y estariamos en posibilidades de competir seriamente por la presidencia .

¿ Verdad que no suena nada dificil? ¿ por que no lo hacemos?

¡ VAMOS !





Astillero

Margen izquierdo

Opus Nieto

Guiños de Elba

Prórroga Chucha

Fuero Calderón




Julio Hernández López



La recomposición política en curso está llevando a una condición marginal a la izquierda, así sea ésta la meramente electoral o la identificable sólo por sus siglas. Con la vista puesta en el 2012, repartiéndose posiciones y asegurándose votos y buenas voluntades en órganos decisorios como el IFE y el tribunal electoral federal, tanto el PAN como el PRI zurcen la instauración de un bipartidismo de derecha, sin que el PRD, el PT, Convergencia o el lopezobradorismo atinen a actuar con eficacia alternativa ni parezcan deseosos de salirse de los carriles predeterminados y explorar formas de reinsertarse en condiciones realmente competitivas en la lucha política plena.

En el PRI hay un cierre de filas en torno al gobernador del estado de México, que es un yuppie derechista, educado en la Universidad Panamericana, del Opus Dei, y en cuya fraseología de precampaña no hay proyecto social de cambio o corrección más allá de lo que frente a la tragedia calderonista significaría la reinstalación del estilo mafioso de administración de lo público, que el partido de tres colores desarrolló durante largas décadas. En torno a esa precandidatura de visos exitosos se están reagrupando corrientes y personajes del viejo régimen. Por ejemplo, la profesora Elba Esther Gordillo, quien ha comenzado a desmarcarse del calderonismo y sus posibles candidatos, y ha comenzado a hacer guiños a sus antiguos compañeros de partido, deseosa de sumarse en condiciones negociadas a las tropas de asalto, sobre todo las de acción electoral, del expansivo Peña Nieto.

Los panistas están atenidos al improbable triunfo de las cada vez más cuestionadas armas del comandante Calderón, pero tienen el poder del erario abiertamente puesto al servicio de las estrategias electorales alegres que creen que la mapachería nada más es cuestión de dinero, y creen posible conseguir una aceptable porción de ayuda de los medios electrónicos a los que el felipismo está llenando de concesiones o expectativas de beneficios, sobre todo a Televisa, aunque es ya evidente que esta empresa entregará la mayor parte de su amor propagandístico a la facturación del estado de México y chequeras particulares solidarias. Lo peor para los panistas es que ni siquiera tienen, a estas alturas, una propuesta electoral medianamente aceptable (bueno, para que Creel sea el “mejor posicionado” en las encuestas), pero en cambio saben que el felipismo bajo fuego alienta una férrea voluntad de apego al poder, una vocación explícita de transexenalidad, una necesidad literalmente vital de continuidad en el uso de los recursos protectores del Estado.

La izquierda, mientras tanto, sigue dispersa y confrontada, tal como el libreto de Los Pinos lo ha deseado y promovido. Colaboracionista ha resultado en especial el ejercicio de Jesús Ortega al frente del PRD y de la corriente Nueva Izquierda. Frente al desastre nacional, esa izquierda electorera no ha podido articular una política viable para enfrentar el avance de las derechas, la panista y la priísta, y para reposicionarse. El problema de fondo es la falta de autoridad moral de esos dirigentes –en plural: no sólo Ortega, sino una buena parte de liderazgos formales en los estados y de “representantes populares” enviciados en el chantaje a los gobernantes locales y el disfrute de las migajas de lo plurinominal–. De allí que en lugar de avanzar se hunda, en vez de prosperar se marchite esa izquierda que intentará en próximo congreso nacional obligar a Ortega a que cumpla su palabra de retirarse en este diciembre de la presidencia partidista y no maniobre para quedarse hasta marzo, como ya sus allegados proponen. Pero Ortega sólo es un símbolo de la decadencia, no el único, ni siquiera el mayor. El problema es que el pragmatismo mercantil corroe la acción de las cúpulas perredistas y la política se entiende solamente como intercambio de cargos, puestos, favores y presupuestos, como se acaba de ver en los arreglos de San Lázaro para ceder todo al PRI en esta ocasión, a cambio de una ilusa promesa de reciprocidad a un año de distancia.

El lopezobradorismo centra su apuesta en lo electoral y no encuentra la manera de ensanchar su horizonte de votantes, aislado de una parte de las clases medias a causa de la incesante campaña de difamación y envenenamiento que sobre todo a través de medios electrónicos se ha mantenido contra el dirigente tabasqueño. El futuro electoral de este movimiento está condicionado por las maniobras que realicen el chuchismo antes mencionado, la probable candidatura alterna de Marcelo Ebrard y los vaivenes naturales de Convergencia y los que externamente le puedan crear al PT que hasta ahora ha sido la única instancia partidista que ha dado cobertura adecuada al proceso de construcción de la candidatura de López Obrador.

Astillas

El grado de belicosidad en el país ha sido decidido por Felipe Calderón, quien ha permitido o promovido que en diversos enfrentamientos parezca regir la máxima de matar en caliente a quienes son sumariamente clasificados como delincuentes exterminables y que en múltiples casos se cometan violaciones a los derechos humanos que son entendidas, en la lógica de esa peculiar “guerra”, como consecuencias inevitables y por ello no sancionables, como “daños colaterales”, dignos de condolencia pero no de justicia. Para que siga caminando sin castigo esa maquinaria de demolición masiva se requiere la existencia de un fuero militar que sustraiga a los soldados de las reglas de procesamiento judicial que se aplican a cualquier otro ciudadano. Con su fallo de ayer, la Suprema Corte sostiene el entramado que permite el constante dolor social. Calderón, por su parte, evade el cumplimiento de compromisos internacionales en la materia y promete –como ha hecho en otros temas– iniciativas y cambios, a sabiendas de que ese tratamiento de excepción a militares es indispensable para que continúen los operativos funerarios por todo el país. ¡Hasta mañana, con Javier Lozano Alarcón ofreciéndose como futuro presidente del desempleo!

Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx










El Estado laico no necesita el perdón de Dios




Fernando del Paso /II y último


I. La Iglesia y la ignorancia

Dijo el obispo: el pueblo mexicano no es laico.

Tiene razón: los pueblos no son laicos. Los individuos no son laicos. Son los estados los que son laicos. Son las instituciones las que son laicas.

Pero el obispo, y con él la Iglesia, fingen ignorarlo, y le echan la culpa del laicismo a Satanás. De la misma manera que los antisemitas lo atribuyen a una conspiración judeomasónica o algunos “intelectuales” musulmanes lo acusan de ser un “producto puro del judaísmo talmúdico”, o como los anticomunistas lo endilgan a Carlos Marx.

La Iglesia finge ignorar que el propio Marx, y con él Engels, y con ello los promotores del laicismo en Francia: Condorcet, Aristides Briand y Jean Jaurés, advirtieron sobre el peligro de “una visión del mundo basada en el odio hacia la religión”.

La Iglesia prefiere no saber que en el siglo XVIII, el más jacobino de los jacobinos, Robespierre, condenó al anticristianismo feroz de la Revolución Francesa.

La Iglesia, al menos la Iglesia mexicana, prefiere pensar que el Estado laico fue la invención de un partido político mexicano.

La Iglesia olvida que la formulación del laicismo como una “doctrina que preconiza la independencia del hombre, la sociedad y el Estado frente a todo tipo de influencia religiosa o eclesiástica”, apareció en la Baja Edad Media. Esto lo afirma el Diccionario de ciencias jurídicas, políticas, sociales y de economía, dirigido por Víctor de Santo.

La Iglesia olvida que la inviolabilidad entre las dos jurisdicciones –que son la propia Iglesia y el Estado– fue configurada desde finales del siglo V, con la anuencia del papa Gelasio I, con la imagen de “las dos espadas” que no pueden empuñarse con una sola mano. Con una de ellas se defiende a la Iglesia. Con la otra, al Estado.

La Iglesia mexicana no sabe que el laicismo –o laicidad– fue enarbolado como defensa de la recién nacida Tercera República francesa, a la que se unieron protestantes y judíos, atemorizados por el dogma de la infalibilidad papal, promulgado por Pío IX, el Papa que en un documento, el Syllabus, anexo a su encíclica Quanta cura, condenó como un error la opinión en el sentido de que “el pontífice romano puede y debe reconciliarse, y estar de acuerdo, con el progreso, el liberalismo y la civilización moderna”. Esto no era sino un eco de la declaración hecha varios siglos antes por Pío VI, quien no había vacilado en condenar como sacrilegio la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, así como la libertad de expresión. En su encíclica Quod aliquantum dijo que no podía “imaginarse tontería mayor que tener a todos los hombres por igual y libres”.

En Francia, una vez adoptado el laicismo por la República, no tardó en aplicarse a la enseñanza pública. Se hizo célebre una frase de Adophe Crémieux: “El cura a la iglesia y el profesor a la escuela”, y quien fuera ministro de Instrucción Pública de 1879 a 1885, Jules Ferry, puso en vigor la ley del 28 de marzo de 1882, que confirió a la enseñanza primaria las características de gratuidad y laicismo. Al mismo tiempo, se prohibió la enseñanza religiosa en las escuelas primarias del Estado.

Siete años más tarde, en México, y sin duda inspirado por la legislación francesa, el llamado Primer Congreso Pedagógico Nacional postuló también la instrucción primaria, laica, obligatoria y gratuita, cuya ley reglamentaria entró en vigor en 1892.

Francia presume de haber sido el país que inventó el Estado laico. Así fue, pero no todos los avances del laicismo en Occidente se han debido a los franceses.

Por ejemplo, fue sólo hasta 1905 que se estableció, en Francia, la separación definitiva de la Iglesia y el Estado. Esta separación había ya tenido lugar en México casi medo siglo antes.

Y esto es un orgullo para México.

Pero...

II. ¿Qué tan “laico” es el Estado mexicano?

En México, en el Estado laico mexicano, la Iglesia católica está exenta de pagar impuestos. No paga impuesto sobre la renta. No paga IETU. No tiene, siquiera, la obligación de hacer una declaración fiscal anual. Y este extraordinario privilegio, una de las tantas, quizás la peor de las varias aberraciones del sistema tributario mexicano, no fue concedido por un gobierno panista. Viene de lejos.

Esto quiere decir que la Iglesia mexicana, de todos esos inmensos ingresos destinados a engordar las arcas del Vaticano y las suyas propias, no dispone de un solo centavo destinado a enriquecer el erario nacional.

Quiere decir que la Iglesia no participa, ni con una décima de centavo, en la lucha contra la inseguridad y el crimen.

Que la Iglesia no contribuye, ni con una centésima de centavo, a la educación del pueblo mexicano.

Que la Iglesia, que con sus ingresos le alcanza y sobra para pagar los jugosos salarios de sus obispos, arzobispos y cardenales, sus palacetes, sus viajes a Roma, sus automóviles y sus choferes, sus inscripciones en los clubes de golf, no colabora, ni con la milésima de un centavo, a la salud del pueblo mexicano.

Y quiere decir que el Estado mexicano financia, cuando menos en una tercera parte, todos los gastos de la Iglesia mexicana. Quiere decir que el Estado que se llama “laico”, es sólo laico a medias.

Y esto es una desgracia para México. Esto es corrupción. Corrupción de la Iglesia y corrupción del Estado. Equivale a un soborno que el Estado le paga a Iglesia para tenerla tranquila y callada.

Es la Iglesia mexicana la que necesita el perdón de Dios, y el de sus fieles. Es el Estado quasi laico mexicano, el que necesita el perdón de los mexicanos.

El 2010 sería una magnífica oportunidad para que en este 15 de septiembre, y en nombre de la libertad, el presidente incluyera, en el Grito de Independencia, la expresión “¡Viva el Estado Laico Mexicano!”

Lo invito, con todo respeto, señor presidente Felipe Calderón, a hacer así, y a restaurar la integridad de nuestro laicismo.






Grilla de altura: inocua




Luis Linares Zapata


Apenas terminó su armada fiesta particular por su cuarto año al frente del Ejecutivo federal, el señor Calderón tiene ahora que convivir con un desatado frenesí de grillos. Tal fenómeno usualmente ocurría, de manera ritual, después del quinto Informe. Pero la fragilidad del panista, aunada al clima de sobresalto, la crisis económica y la acendrada inoperancia política, ha concitado barruntos de pasiones en las meras cúspides decisorias. Los habitantes de las alturas políticas del país se muestran en todo su pequeño esplendor. Portan, eso sí, sus mejores galas, ensayan atrevidas maniobras y llevan a cabo sendos preparativos para situarse, con la frase adecuada, con el desplante más efervescente ante el conjunto de sus iguales. Todo, dicen los enterados, con vistas a 2012, donde convergen sus esperanzas remuneradoras. En toda esta melé, pocas, o ninguna, referencia se hacen a las tribulaciones populares. Menos aún a sus anhelos y urgentes necesidades. Los mandones se juegan el estrellato que poco o nada tiene que ver con la que califican de masa irreverente, necia y protestona. Según el recuento de los columneros y demás propagandistas del elenco que tapiza, hoy por hoy, el firmamento de los que cuentan a la hora de las decisiones importantes, todo está en vías de acomodarse pero la luz priísta refulge, diáfana y segura, en el horizonte.

El señor Calderón tiene que curar múltiples y profundas heridas, afirman unos. Le quedan aún dos años y las reformas estructurales, tan vitales como pospuestas por los tacaños legisladores, no deben esperar más tiempo, concluyen otros. La eficacia de su sexenio, sin mirar atrás, claro, podría quedar en entredicho. El michoacano de la mecha corta y las obsesiones recurrentes, no se resigna a pasar desapercibido o, peor aún, aparecer como insignificante administrador que malgasta los escasos recursos disponibles. Los priístas, en concertada táctica, se van desvelando como un coro que todo lo pone en juego por el bien del país pero que poco, o nada, queda grabado en leyes benéficas para las mayorías. Sólo subsisten los enredos y tejemanejes de mediana talla para salir del paso y llenar el expediente. Pero, eso sí, los gestos simbólicos, los desplantes escénicos llevados con forzada galanura por algunos oficiantes de cierta prosapia y experiencia, son descritos, comentados hasta la exasperación por aquellos a los que les interesa situarse cerca del fuego sagrado. No falta quien, con serias magulladuras pasadas (R. Madrazo) deslice por ahí una dolida opinión acerca de quiénes son los prospectos serios para la grande y quien deberá ser descartada. Una olla de grillos que ya no contiene a su prole, un ánimo contagioso de banalidades que invade toda pieza difusiva. Hasta los curas, ensombrerados y con bastón dorado, participan con sus dislates. La eterna profesora, mapache consumada, dicta sentencias de sus mismas dolencias.

Los forcejeos por los puestos de mando en las cámaras son rudos, según narran los enterados de tales trabazones de brazos y los indiscretos bolsillos rellenados. Los líderes del PRD han salido con varias heridas del combate callejero a que los orillaron los ofendidos por sus alianzas, tachadas y reprobadas, por ser contra natura. La pérdida de Oaxaca y Puebla les causó a los priístas serios escozores de piel y de músculo. Añoran los muchos votos fáciles que se les irán de las manos. Los de la izquierda parlamentaria, por tanto, seguirán flotando entre el reino de las promesas incumplidas. Sus expectativas a futuro se toparán, qué duda cabe, con el pavor que imprimen sus revanchas y amenazas de cambio. Los columneros, y sus voces profundas, se lo recordarán continuamente. Difundirán que la posibilidad de tener, bajo su populista orden, los puestos de mayor significación legislativa aterrará al más pintado conservador. Les predican que, en las alturas decisorias, sólo se aceptan voces conocidas, manos domesticadas, conciencias tersas al poder real que se mueve tras bambalinas. El oficialismo difusivo grita con falta de delicadeza que no son gratos al poder establecido. Hay que oírlos decir, sin embargo, que lo alcanzado lo deben trabajar mejor para conservarlo en buen estado. Lo que ambicionan, se les recomienda, les llegará después de desplegar un gran esfuerzo. Las simpatías populares, dicen por ahí algunos opinadores marginales al griterío mediático, se ganan con perseverante congruencia que hoy en día se le cuestiona a la izquierda, al menos a la burocracia que la representa.

El pararse frente al Ejecutivo de aquellos que, por ahora al menos, despliegan, muestran o ambicionan algún recurso de poder, se aprecia como de vital importancia por los observadores enterados. De ahí que la danza de apariencias y reflejos sea tan continua como infértil. Tienen, los actores de primer orden y a ojos de sus detractores y apoyadores, que desplegar sus mejores trajes, sus modales más refinados, sus frases más agudas para que sean tomados en cuenta, para que se hable de ellos, para que existan. Todos los medios de comunicación quedan pendientes de alguna reunión convocada en Los Pinos. Se espulga, hasta el cansancio, los nombres tanto de los asistentes como de los que no fueron convocados. La significación real para la vida de la República de tales trasiegos queda arrumbada entre las muchas urgencias de las agendas personales y la incapacidad de los concurrentes para generar políticas públicas efectivas.

Una figura, sin embargo, destaca entre tal frenesí. Es uno que puede concitar a parte sustantiva de las fuerzas vivas. Los actores principales del reparto acuden presurosos a su invitación. Tiene la capacidad de movilizar enormes recursos para hacerse notar, para aparecer como un hombre de futuro incontestable. Es un gobernador que, sin escatimar dineros de origen sombrío, puede aparecer aquí, allá, cumpliendo cuanto se propuso en su campaña. Los medios de comunicación principales se rinden a su influjo. Las estudiadas frases le salen con ensayada fluidez e intentan dar contenido a una imagen generada con múltiples artificios de mercadotecnia. No lo logran, pero ahí quedan para una posteridad momentánea que las juzgará con gracia comprada. Es el preferido del electorado que opina en las encuestas a modo de la actualidad simulada. Es, qué duda cabe, al que los priístas han escogido como su adalid, allá ellos. Su calidad está en cuestión por incontables lados pero sigue de puntero, sostienen sus muchos promotores. De prolongarse así las cosas, el encontronazo con la realidad que aqueja al país será mayúsculo. Ojalá y los mexicanos tengan la sensatez de no volver al pasado. Tendrán, por tanto, que arriesgarse a vivir la experiencia de un cambio verdadero a pesar de la tormenta de frivolidades y el olvido de sus necesidades vitales que les recetan a diario las burocracias políticas, comparsas y adláteres difusivos.





La SCJN saca de nuevo la vuelta al tema del fuero militar

Rechaza el proyecto de Cossío sobre el fallo de la Corte Interamericana


El proyecto del ministro Cossío proponía acatar la sentencia de la CIDH sobre el caso Radilla

Uno de los resolutivos del organismo internacional planteaba que cuando un elemento castrense sea acusado de cometer un delito en agravio de civiles sea juzgado en el fuero común


Exigen diputados indagar la muerte de dos civiles en NL a manos de soldados




Jesús Aranda

Como en asuntos anteriores, el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) evitó por mayoría (ocho votos a tres) analizar la constitucionalidad del fuero militar.

En esta ocasión los ministros desecharon el proyecto elaborado por José Ramón Cossío Díaz, quien proponía que el Poder Judicial de la Federación (PJF) acatara la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en la que condenó al Estado mexicano por la violación a los derechos de Rosendo Radilla, quien aún se encuentra desaparecido.

Y es que uno de los resolutivos de la CIDH tiene que ver con el hecho de que los jueces mexicanos garanticen que cuando un militar sea acusado de cometer un delito en agravio de civiles, éste sea juzgado en el fuero civil, “y en ninguna circunstancia en el fuero de guerra”.

Tanto le preocupó el tema al ministro Sergio Aguirre, que planteó que cuando se revise el tema de fondo sea “en sesión privada”, porque se trata de un asunto “morrocotudo”. El pleno del llamado “poder de la transparencia” decidirá en su momento si acepta o no la propuesta.

Después de cuatro sesiones, el pleno encontró ayer nuevos elementos para no analizar el fondo del proyecto de Cossío, que planteaba la obligación de la SCJN de acatar la sentencia en la parte que concierne a las recomendaciones hechas al PJF, por lo que resolvió desechar el documento de Cossío y designar a Margarita Luna Ramos para que elabore un nuevo dictamen en el que, exclusivamente, señale que se resolvió la consulta a trámite planteada por el ministro presidente, Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, sobre el caso Rosendo Radilla. Una vez que Luna elabore su documento, entonces se turnará el asunto a otro ministro para que elabore un proyecto en el que el tema inicial sea si la sentencia de la CIDH “es ejecutable o no ejecutable” y si la Corte se extralimitó en su sentencia al no tomar en cuenta –como lo aseguró Aguirre– las reservas que incluyó el gobierno mexicano en materia de fuero militar para aceptar la jurisdicción del organismo interamericano.

Sólo después de superar esos temas, el pleno abarcaría lo relativo al fuero castrense y la obligación de los jueces mexicanos de evitar que los procesos penales en los que un soldado sea acusado de cometer un delito en agravio de civiles sea juzgado en el fuero militar.

Sólo Cossío, Juan N. Silva Meza y Olga Sánchez Cordero reiteraron su postura en favor de acatar la recomendación y apoyaron el proyecto original.

Arturo Zaldívar, quien el pasado lunes había mantenido esa postura, reculó, aunque aclaró después de la votación que “en el fondo tengo grandes coincidencias con el proyecto (de Cossío)”.

Al argumentar en contra del proyecto propuesto, Aguirre descalificó a la CIDH, al señalar: “Poco le faltó para ordenar que se modificara la Constitución, pero para mí, lo que es el desborde más radical, y pienso yo que es inaceptable, es desechar la reserva expresa”.

Sin embargo, Silva Meza puso en duda la aseveración de Aguirre: “Habría que ver si es cierto o no que México hizo reserva en relación al fuero militar”, dijo.

El Estado mexicano y la SCJN tienen de límite el 15 de diciembre para notificar a la CIDH sobre la aceptación, y en qué términos, de la sentencia del caso Rosendo Radilla.



OJO : Estas mujeres fueron liberadas , no por gracia del gobierno de Guanajuato ; lo que aquì sucediò fuè que las las presiones tanto locales como internacionales fueron brutales , a grado tal que el legislativo guanajuatense hasta cambiò su constituciòn .

Sigan votando por el PRIAN.


“Soy libre porque soy inocente”, exclamó una de ellas

Excarcelan a las siete campesinas presas por aborto

Entra en vigor en Guanajuato atenuante al homicidio por parentesco

“Las leyes del estado discriminan a la mujer”, señala Yolanda Martínez

Rechaza el apoyo del gobernador Oliva; “me hicieron mucho daño”



Yolanda Martínez Montoya (con el puño en alto), acompañada de su hermana María de los Ángeles, al salir del centro de Readaptación Social de Puentecillas, en la capital de Guanajuato, donde estuvo presa más de seis años acusada de homicidio en razón de parentesco por haber abortadoFoto Carlos García



Carlos García
Corresponsal


Guanajuato, Gto., 7 de septiembre. “Soy libre porque soy inocente. Se me hizo justicia”, dijo Yolanda Martínez Montoya cuando ella y otras seis mujeres que sufrieron abortos espontáneos salieron de los penales de Guanajuato y Valle de Santiago, donde purgaban sentencias superiores a 25 años, acusadas de asesinato.

Este martes entró en vigor una atenuante al delito de homicidio en razón de parentesco, que redujo de 35 a ocho años de cárcel las penas a las mujeres que den muerte a un recién nacido. Con esta reforma al Código Penal, a partir de las 17:30 horas fueron liberadas una por una las campesinas María Araceli Camargo Juárez, Ofelia Segura Frías, Yolanda Martínez Montoya, Liliana Morales Moreno, Ana Rosa Padrón Alarcón, Bonifacia Andrade y Susana Dueñas Rocha.

La mayoría de las mujeres no hablaron con los reporteros que las esperaban fuera del penal de Puentecillas. “Sólo quiero estar con mi familia”, dijeron al abordar camionetas del gobierno del estado que las llevaron a sus hogares en los municipios de Dolores Hidalgo, San Miguel de Allende, Guanajuato y San Luis de la Paz.


“Se hizo justicia, tarde o temprano. No nos vamos a dar por vencidas. Falta mucho por hacer y por cambiar”, pues las leyes de Guanajuato “son inequitativas y discriminatorias” para las mujeres, dijo Yolanda.

Entre lágrimas y sonrisas, la joven originaria de la comunidad Las Trancas, en Dolores Hidalgo, repetía que era inocente y recriminaba haber estado más de seis años en prisión por un delito que no cometió.

Agregó que no aceptó que la llevaran a su casa en camionetas del gobierno estatal panista, porque quería salir “con la frente en alto” del Centro de Readaptación Social (Cereso).

Las campesinas recibieron, por conducto de funcionarios, ofertas del gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez, entre ellas apoyo para mejorar sus viviendas, dijo Martínez Montoya.

“No quiero nada. Quiero ser yo. No quiero estar ligada a ninguna persona que tenga que ver con el gobierno, porque me hicieron mucho daño. No quiero nada de ellos”, afirmó la dolorense.

–¿Lo que ofreció el gobierno fue a cambio de silencio?

–Podría ser. Se deduce por lógica –replicó.

Alma Yareli Salazar, absuelta por un magistrado de una sentencia de 27 años de cárcel el 9 de junio, esperaba desde la madrugada del martes la salida de sus ex compañeras. ‘‘Yola, somos libres, somos inocentes” dijo llorando a Yolanda, a quien abrazó fuertemente cuando salió.

Con el puño en alto, Yolanda gritó: “¡Soy inocente, soy inocente!”, y agradeció el apoyo del Centro Las Libres –cuyas activistas se apostaron en el penal a partir del primer minuto del martes– por encabezar la defensa pública y legal de las siete mujeres.

El 31 de agosto, el Congreso estatal aprobó la modificación al artículo 156 del Código Penal para atenuar las penas del delito de homicidio en razón de parentesco.

“A la madre que prive de la vida a su hijo dentro de las 24 horas inmediatamente posteriores al nacimiento de éste, y además dicha privación sea a consecuencia de motivaciones de carácter sicosocial, se le impondrán de tres a ocho años de prisión”, señala la reforma propuesta por el gobernador Juan Manuel Oliva a raíz de señalamientos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) por el caso de las siete presas.

Las jóvenes denunciaron públicamente que el Ministerio Público las obligó a incriminarse y aceptar en las averiguaciones previas que ellas “escucharon que los productos lloraron” para culparlas por homicidio, cuando en realidad tuvieron abortos espontáneos en los últimos meses de su embarazo.

En agosto de 2009, La Jornada publicó que en Guanajuato había mujeres que sufrieron abortos y fueron acusadas de homicidio en razón de parentesco, por lo que fueron sentenciadas hasta a 35 años de cárcel, pese a que el Código Penal sanciona la interrupción del embarazo hasta con tres años de prisión y una multa hasta de 30 días de salario mínimo.

Oliva Ramírez aún niega que su gobierno criminalice a las mujeres que abortan, pero en el libro Algunas consideraciones al suicidio y formas de violencia intrafamiliar, la Procuraduría General de Justicia del estado incluyó los testimonios de internas que tuvieron abortos y fueron sentenciadas por homicidio “en agravio de sus hijos en proceso de gestación”.


7 sep 2010

Lo que nos comenta Luis Hernàndez Navarro en esta columna , es total y absolutamente cierto a piè juntillas , efectivamente , el PRD ya da pena ajena , pero ojo , Lòpez Obrador y el PRD tambièn ya son dos cosas muy distintas , AMLO se ha desmarcado ya de este partido controlado por los chuchos con ayuda de Calderòn que ha intervenido en todos los procesos internos del mismo ; asì lo hizo para que el tribunal electoral dijera que Jesùs Ortega le habìa ganado a Alejandro Encinas o como lo hizo tambièn para decir que Clara Brugada no habìa ganado la elecciòn interna para ser la candidata del PRD para competir por la Delegaciòn de Iztapalapa . Tal vez a AMLO no le quede màs remedio que ser el candidato de este partido para la presidencial del 2012 ( ademàs tiene todo el derecho , el es fundador del mismo) , necesita la fuerza que aun pudiera quedarle a este partido en cuanto a estructura se refiere ; podrìa ser candidato por el PT , pero este partido no tiene la fuerza que se requerirà para enfrentar al PRIAN .

Pero que quede muy claro , Andrès Manuel y este PRD secuestrado por Calderòn y los chuchos son ya dos cosas muy distintas..... Ya habrà tiempo para recomponerlo (al PRD) , pero primero lo primero .





PRD: sin memoria y sin vergüenza






Luis Hernández Navarro




En el mismo acto en que Ángel Aguirre Rivero fue presentado como precandidato a gobernador de Guerrero, una manta fue levantada por el abogado José Sánchez, defensor de las viudas de la matanza de Aguas Blancas, acusándolo de ser responsable de la masacre de El Charco.

Ángel Aguirre es senador por Guerrero. Militó hasta el pasado 26 de agosto en las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Entre 1996 y 1999 fue gobernador sustituto del estado, a raíz de la licencia para separarse del cargo que se obligó a tomar a Rubén Figueroa Alcocer, responsable de la matanza de Aguas Blancas. Ha sido uno de los principales aliados en la entidad de Enrique Peña Nieto, con quien celebró su cumpleaños. Pero ahora, desde el 29 de agosto es el precandidato a gobernador del estado por la alianza del Partido de la Revolución Democrática (el PRD), el Partido del Trabajo y Convergencia.

Ángel Aguirre era mandatario estatal interino cuando, el 7 de junio de 1998, el Ejército atacó una asamblea de trabajo de campesinos en la comunidad de El Charco y mató a 11 personas, acusándolas de ser presuntos guerrilleros del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI).

Pero ése no fue el único caso de represión durante su gobierno. El PRD denunció que durante la gestión de Aguirre fueron asesinados 60 militantes. El entonces gobernador interino no aclaró ninguna de esas muertes. Tan sólo en los primeros 16 meses de su administración, el partido documentó casi 100 hechos de violaciones a derechos humanos.

El reporte fue entregado, en agosto de 1997, al entonces relator de la ONU para casos de tortura, Nigell Rodley, durante su visita a la entidad. En él constan casos de asesinatos, torturas, desapariciones, detenciones ilegales, hechos perpetrados en todo el país por elementos del Ejército, judiciales estatales, grupos paramilitares y caciques. Guerrero fue la entidad con más violencia política contra el sol azteca.

Con muy mala memoria (o con muy poca vergüenza) el PRD postula ahora como su candidato a mandatario estatal al mismo personaje que en el pasado acusó de represor. Por supuesto, sus dirigentes no lo aceptan. El diputado Guadalupe Acosta Naranjo dijo que Ángel Aguirre no tiene un oscuro pasado porque ni fue represor ni violó los derechos humanos cuando fue gobernador interino. Reconoció que el PRD hizo acusaciones y señalamientos contra Aguirre en 1997, pero dijo que lo hizo por la insistencia de buscar justicia.

El hasta hace unos días distinguido priísta también se lavó las manos. Durante un mitin en Acapulco con sus seguidores, dijo, como si él fuera otra persona: “Ángel Aguirre Rivero nunca ha asesinado o encarcelado a alguien de manera injusta. Mi conciencia está tranquila. Nunca me he manchado las manos de sangre”.

¿Por qué el PRD lo postula como candidato? Porque piensa que con él puede ganar las elecciones en la entidad. El asesinato del diputado local perredista Armando Chavarría, presidente del Congreso local, el 20 de agosto de 2009, dejó al sol azteca sin una figura con arraigo para gobernar la entidad. Cinco precandidatos de ese partido aspiraron a la nominación. Dijeron que si no eran ellos los escogidos, el candidato debería ser un personaje externo. Es decir, vetaron a sus compañeros.

El 6 de agosto, el presidente municipal de Acapulco, Manuel Añorve Baños, fue designado candidato priísta de unidad al gobierno de Guerrero. Añorve es una pieza de Manlio Fabio Beltrones. Su nombramiento precipitó la ruptura de Aguirre Rivero (su primo) con el tricolor.

Según la dirección del PRD, las encuestas muestran que para vencer a Añorve se requiere postular a alguien con más presencia que los aspirantes del partido. Y ese alguien es Ángel Aguirre.

Irónicamente, la candidatura del ex priísta no cabe en los criterios que se invocaron para pactar alianzas en seis comicios locales. En aquel entonces se dijo que éstas eran necesarias para: 1) iniciar la alternancia en los estados donde históricamente había gobernado el PRI; 2) quitarle recursos a los gobernadores para que no manipularan las elecciones en 2012; 3) crear un escenario de competencia para las presidenciales que se había desdibujado con la prematura campaña de Enrique Peña Nieto; 4) reinstalar la esencia de la democracia, que es la incertidumbre sobre quién va a ganar, y 5) acabar con la idea de la inevitabilidad de triunfo del PRI y la candidatura de Peña Nieto.

En Guerrero gobierna el PRD. Aunque el actual gobernador, Zeferino Torreblanca, es un panista de clóset, milita en las filas del sol azteca. Allí no hay, formalmente, la necesidad de acabar con una dinastía autoritaria ni de promover la alternancia. Ángel Aguirre es, además, un activo de Enrique Peña Nieto. “Enrique es mi amigo, no lo voy a negar, pero él hoy está en un plano y yo en otro”, dijo el precandidato.

El gobernador Torreblanca, afectado porque su candidato a la gubernatura quedó fuera de la jugada, aseguró que la alianza que postula a Aguirre es una sociedad mercantil formada por bandoleros, mercenarios, etílicos y cínicos que salían con las bolsas llenas de dinero y cuyo único objetivo es el lucro. El PRD –dijo– “pactó una alianza estratégica basada en el lucro, para que no se pierdan canonjías, puestos, las migajas que deje el gobierno para seguir siendo parásitos y burócratas de la izquierda; que cambian de un día para otro y que elegantemente dicen unificarse, pero en mi tierra les dicen camaleones, traicioneros a sus principios”.

En Guerrero existe un perredismo histórico, estrechamente ligado a las luchas sociales. El partido tiene arraigo, es una fuerza competitiva. Sus militantes han sido asesinados y perseguidos por el PRI. Postular a uno de sus perseguidores porque –suponen– triunfará es, por decir lo menos, un acto de desmemoria muy grave, una falta de respeto a quienes dieron la vida por el partido; es una desvergüenza.









“Corrupto y asesino”




Pedro Miguel


Osea que nos hemos convertido en un pueblo corrupto y asesino. Ése es el problema, según dice la voz de la Arquidiócesis de México: Desafortunadamente nos damos cuenta de que somos un país que grita mucho para exigir que nuestros hermanos mexicanos sean respetados en Estados Unidos, pero poco o nada hacemos para respetar y cuidar a quienes transitan en iguales o peores condiciones a lo largo de nuestro país”. Como si en México no existieran la solidaridad, la movilización, la rabia ni la denuncia, y no hubiera organizaciones –religiosas, en muchos casos, católicas, algunas de ellas– dedicadas a aliviar, en la medida de lo escasamente posible, los sufrimientos de migrantes centro y sudamericanos, campesinos reprimidos y cercados, mujeres perseguidas por ejercer sus derechos, obreros despedidos a la mala y evangelizados a toletazos de la Policía Federal, deudos de niños y jóvenes asesinados por la codicia de exponentes oligárquicos o por afanes inocultables de limpieza social, niños abusados por empresarios, curas o gobernadores adictos a la carne infantil.

El retrato del “pueblo corrupto y asesino” es la versión arzobispal del repetido dicho de Calderón: la sociedad en su conjunto es responsable por la situación de violencia que padece el país. Como si hubiera sido la sociedad la que cometió la magna estupidez (en su acepción de superlativo de crimen, y también en la otra) de declarar la guerra a la delincuencia sin haber realizado previamente un trabajo de inteligencia, depurado corporaciones policiales corrompidas y al servicio de las mafias, echado un ojo a las condiciones sociales que crean el caldo de cultivo para la proliferación delictiva y, sobre todo y ante todo, sin disponer de la mínima legitimidad política que diera sustento ciudadano a esa cruzada sangrienta.

Pues fíjense, señores del arzobispado, que no: el pueblo de México, en su gran mayoría, no es ni corrupto ni asesino. Por el contrario, es trabajador hasta el exceso, noble hasta la tolerancia al abuso, solidario y amoroso, cívico y civilizado.

No va a negarse que en años recientes han proliferado en sus filas los asesinos y los corruptos; no se desconocerá, tampoco, que el sicariato, el narco, el tráfico de personas y el secuestro conforman ya, gracias a la extinción del Estado promovida por el ciclo neoliberal Salinas-Calderón, grandes sectores de la economía. Pero esos fenómenos indeseables y acuciantes han sido impulsados desde el mismo poder público que les gestiona a ustedes controversias constitucionales, que garantiza la impunidad para sus pederastas, que los libra de todo mal ante tribunales, que se hace de la vista gorda cada vez que ustedes delinquen, que les regala cientos de millones de pesos del dinero público –dinero laico, así revienten– para edificar monumentos cristeros, que les encubre y hasta les apapacha sus insolencias; en suma, que los incluye y que tiene nombre histórico: la Reacción.

El pueblo mexicano, en su gran mayoría, es víctima, no cómplice, de los asesinos, de los corruptos y de ustedes, panoplia de poderes fácticos que van de Televisa al Arzobispado, que mangonea al país por medio de uno de sus feligreses explícitos, ése que ahora pretende socializar su responsabilidad por la violencia reinante. Muy agradecido debe estarles por esa ayudadota para disolver su mea culpa en un pecado colectivo tan nefasto como inventado, y digno del castigo bíblico de Sodoma y Gomorra: esto nos pasa por ser un pueblo corrupto y asesino, con el agravante de haber edificado la jalada de un Estado laico. Por eso se abaten sobre nosotros las tropas de los cárteles, por eso en los retenes militares se acribilla a familias enteras –ayer, en Nuevo León: dos muertos–, por eso mueren calcinados los bebés en una guardería a cargo del gobierno, por eso se pierden millones de puestos de trabajo, por eso la inflación, por eso la miseria: porque somos corruptos y asesinos.

Pues fíjense que no: si este país no se ha disuelto en la barbarie es porque su pueblo no ha sucumbido a la mentira, la corrupción y la violencia; porque se gana el pan en la forma que puede y, mientras sea posible, legal; porque, a pesar de todo, celebra la vida y el amor; porque se enorgullece de sus gestas históricas de liberación contra los poderes coloniales, oligárquicos y clericales; porque se organiza contra el creciente autoritarismo antidemocrático del momento actual; porque practica una ética social sin necesidad de la prédica injuriosa de ustedes; porque su espiritualidad es más profunda y extensa que un librito de catecismo, y porque les ha perdonado éstas y otras ofensas. No se confundan.

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