8 mar 2012


Ante la opción de muerte y miedo


Octavio Rodríguez Araujo


El PRI se voló la barda con las declaraciones de Pedro Joaquín. No queremos otro sexenio de muerte y miedo”, dijo, sin reconocer que, guardando las debidas proporciones, es lo que hizo su partido en 1994 para que ganara su impopular candidato: Ernesto Zedillo.

En aquel entonces su propaganda fue infundir miedo en la población presentándose como el partido de la estabilidad y la paz. Acababa de estallar el movimiento zapatista en Chiapas y habían asesinado a Luis Donaldo Colosio. Sus espots se referían a otros países donde había golpes de Estado y dictaduras, guerras y matanzas. En México, se sugería, había paz y estabilidad… “gracias al PRI”.

Al margen de la ingeniería electoral que se llevó a cabo en 1994, a tal grado que se registró la improbable abstención más baja de los anteriores 30 años (24.2 por ciento), la estrategia del tricolor fue para evitar que las izquierdas que habían ganado en 1988 (aunque no se les reconociera el triunfo) pudieran volver a hacerlo. Les dio resultado la política del miedo, y ahora pretenden usar la política del antimiedo: con nosotros, parecen decir, no habrá violencia ni dolor ni corrupción ni pobreza, que es lo que nos han dado los gobiernos panistas. Pero en ese momento el presidente del PRI no había escuchado a Enrique Peña Nieto en su conversación con Joe Biden.

Pedro Joaquín Coldwell tiene razón, en parte. Sí es cierto que los panistas no han sabido gobernar, que han aumentado la pobreza y la desigualdad social, que han sembrado el país de muertos y de inseguridad, que son corruptos y más. Pero que sea cierto no quiere decir que los priístas no hayan producido pobres y desigualdades, ni muertes injustificadas y no accidentales. Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo fueron los campeones de la producción de pobreza y desigualdades, además de las privatizaciones de empresas públicas, algunas estratégicas. Miguel de la Madrid no supo controlar la economía, ni siquiera la inflación. José López Portillo fue el creador de la Brigada Blanca, que persiguió sin cuartel a los disidentes políticos de México. Luis Echeverría Álvarez ejerció la represión dizque selectiva y bajo su gobierno nadie estaba seguro si pensaba distinto a él (fue el campeón de los desaparecidos por razones políticas). Ni qué decir de Gustavo Díaz Ordaz. ¿Para qué seguirle? Así es el PRI, y por más que ahora se quiera presentar como el salvador de la patria, no convence a los que sí recordamos la historia de México.

La versión de los encuentros del vicepresidente de Estados Unidos con los precandidatos presidenciales propiamente dichos es interesante en un punto. Tanto Enrique Peña Nieto como Josefina Vázquez Mota se comprometieron con Biden a continuar y mantener la lucha contra el crimen organizado (las cursivas son mías). Para ellos es un problema de mayor eficacia, pero no sabemos en qué consiste ésta. Si van a continuar lo que ha hecho Felipe Calderón, y si cualquiera de los dos triunfa este año (toco madera), tendremos, contra la opinión de Pedro Joaquín, otro sexenio de muerte y miedo, igual con su abanderado que con la panista (la diferencia entre ambos es sólo de sexo).

De esas entrevistas me queda claro, como seguramente a Biden también, que tanto el priísta como la panista continuarán, de triunfar, con la política de muerte y miedo, pero más eficaz, cualquier cosa que esto signifique en términos prácticos. Andrés Manuel López Obrador, en cambio, señaló en su carta entregada al estadunidense (publicada en La Jornada el 6/3/12), que enfrentará “el flagelo de la violencia con una estrategia y un enfoque distintos al actual, creando fuentes de trabajo, combatiendo la pobreza, la desintegración familiar, la pérdida de valores y atendiendo a los jóvenes que demandan empleo y estudio” (las cursivas son mías).

La vocación de gobierno que el priísta y la panista han demostrado es pragmática y poco imaginativa, razón por la cual se han comprometido con Washington a seguir la misma política del gobierno actual contra el crimen organizado, pero más eficaz. Eficaz tiene varios sinónimos, destaco algunos: enérgico, fuerte, vigoroso, firme, los cuales dan miedo y pronostican más muertes. Como Pedro Joaquín estuvo también en la reunión con Biden, quizá deberá rectificar y asumir que de ganar su candidato habrá más de lo mismo, “otro sexenio de muerte y miedo”.

La señora Vázquez Mota, por cierto, dice que le dijo a Biden que si ganaba las elecciones construiría en México el primer gobierno de coalición ciudadana. ¿Para qué se lo dijo? ¿Le interesará a Washington cómo y con quiénes forme alguien su gobierno? ¿No es en realidad un asunto interno, mexicano y de interés para los mexicanos? Ya había dicho en días pasados que su gobierno será incluyente. Pero debe ser de corta memoria, pues lo mismo dijo Felipe Calderón el primero de diciembre de 2006 en una comida con “empresarios, representantes de diversas iglesias, deportistas, intelectuales, familiares y amigos en el Museo de Antropología e Historia” (La Jornada, 2/12/06). Decir es una cosa y hacer es otra. Calderón no lo hizo, ¿por qué le creeríamos a la candidata de su partido? Pero esto es otro tema.

http://rodriguezaraujo.unam.mx






Biden y López Obrador


Adolfo Sánchez Rebolledo


Durante la visita del vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, Andrés Manuel López Obrador fijó su postura en torno a la relación con nuestro poderoso vecino del norte. Y lo hizo con mesura y cuidado, fijando sus palabras en una carta escrita con ese propósito. Gracias a eso, más allá de los ecos mediáticos del encuentro, la reunión Biden-López Obrador trasciende el encuentro privado y los argumentos adquieren relevancia pública (no podemos decir lo mismo de lo expresado por los otros dos candidatos, que se dieron por satisfechos con las entrevistas de banqueta). Creo que López Obrador hizo bien en tomarse en serio la reunión con Biden para marcar los lineamientos de lo que, en su opinión, podría ser la relación bilateral con Estados Unidos fundada sobre los viejos principios de soberanía e igualdad jurídica de los estados. Asume, como no podía ser de otro modo, la asimetría existente entre ambos países, pero con el mismo sentido de la realidad pone por delante la necesidad de la cooperación, surgida de la geopolítica pero también de la integración, vista menos como el destino fatal de la economía y más como la oportunidad para el desarrollo y el bienestar de los dos pueblos.

Debo admitir que en este punto me sorprendieron varias de las informaciones publicadas en la prensa nacional, toda vez que, so pretexto de rechazar la “pasarela” como un acto de sumisión, en ocasiones se redujeron los asuntos de la agenda al gran tema de la violencia criminal o a una visión trivial, indecorosa, de la “ayuda”, donde México aparece como un eterno e insatisfecho pedigüeño que malgasta todo lo que tiene. Creo, por el contrario, que la visita del vicepresidente Biden es la señal de que también para la Casa Blanca el ciclo electoral mexicano ha comenzado y, por tanto, la cuenta regresiva del actual presidente Calderón, cuyo peso –y los amarres de poder de este sexenio– declinará de aquí en adelante. Por eso fue importante que López Obrador obtuviera del vicepresidente Biden la promesa de que Estados Unidos no intervendría en la sucesión presidencial en curso.

El leit motiv de la carta es la necesidad de darle un giro completo a la política bilateral en consonancia con los cambios que el país requiere para salir de la situación de crisis en que se halla, y escribe: “Estamos preparados para convencer y persuadir a las autoridades de Estados Unidos de que, por el bien de las dos naciones, es más eficaz y más humano aplicar una política de cooperación para el desarrollo que insistir, como sucede actualmente, en dar prioridad a la cooperación policiaca y militar”. No obstante, algunos observadores de la política nacional, ensimismados en las encuestas, desdeñaron dichos planteamientos, sin reconocer la racionalidad que los anima, y prefirieron atacar al candidato de la izquierda conforme a los viejos prejuicios de la campaña pasada. Pero no hay en la carta viso alguno de radicalismo. Por el contrario, el planteamiento lopezobradorista es muy cuidadoso para no sembrar falsas expectativas con tintes ideológicos. La oferta de López Obrador no consiste en derribar el modelo capitalista ni se propone tampoco impulsar una reforma de gran calado para sustituir algunas de sus piezas angulares en busca de una alternativa “antisistema”. Su propuesta incluye, sin duda, nuevas estrategias y un replanteamiento general de los fines del Estado en los términos fijados por la Constitución, pero, como lo dice con toda claridad en la carta a Biden, no pretende debilitar la disciplina de las finanzas públicas ni se propone suprimir la autonomía del Banco de México. Por el contrario, reconoce que “se mantendrán los equilibrios macroeconómicos y el crecimiento se alcanzará sin inflación ni endeudamiento. Tampoco habrá aumentos de impuestos en términos reales ni nuevos impuestos”.

López Obrador piensa en la economía, en la necesidad de reorientar las acciones del gobierno para favorecer el crecimiento, la creación de empleo, la justicia para los más pobres, en fin, el programa social que justifica y define a la izquierda, pero si el desarrollo es el objetivo estratégico, el acento para lograrlo está en otra parte, en la política y, particularmente, en la lucha contra la corrupción, que es el eje para un gobierno alternativo. La tesis de López Obrador se reitera con todas sus letras en la carta a Biden, cuando escribe: “El desarrollo se financiará de tres maneras: se reducirá 15 por ciento el gasto corriente, bajando los sueldos de los altos funcionarios públicos y suprimiendo todo el gasto superfluo del gobierno; se combatirá a fondo la corrupción, y se eliminarán los privilegios fiscales. Con ello se podrá aumentar al doble la inversión pública, que se utilizará como capital semilla para atraer inversión privada y social, en un modelo tripartita para el desarrollo y, en particular, para el desarrollo regional”.

Esa política de austeridad republicana, apoyada en la movilización popular-ciudadana, es la clave del proyecto de gobierno lopezobradorista, pues de ella depende la restauración de la confianza de los amplios sectores hoy desencantados con la vida pública. Luchar contra la corrupción y hacer un gobierno eficaz supone, en las circunstancias actuales, desplazar grandes grupos de poder dispuestos a defender sus privilegios por los medios a su alcance, pero también darle seguridad, confianza, a la ciudadanía, para ejercer sus derechos. Para ello, se deduce, es indispensable ganar la Presidencia, pues ninguna otra instancia puede barrer de arriba abajo los obstáculos que hoy se oponen a la transformación de México, objetivo primordial de la acción lopezobradorista. Es evidente que el programa esbozado por López Obrador es el punto de partida de una reflexión que debe seguir incorporando a todos los posibles sujetos del cambio, pues a decir verdad sólo se obtendrán respuestas claras en la medida que las propuestas sirvan para crear la gran corriente que se requiere para impulsar la verdadera transformación, como gusta decir Andrés Manuel.

Tal vez el candidato no expresó todo lo que podía decir en su carta al vicepresidente de Estados Unidos, pero nadie se puede llamar a engaño en cuanto a las posturas en ellas defendidas. Veremos, en cambio, qué pueden hablar sobre la corrupción Peña Nieto y Vázquez Mota. O qué programas de gobierno proponen para romper el círculo de la pobreza. O qué de nuevo acerca de la violencia criminal o la pérdida de toda una generación de jóvenes. Mientras, el PAN, desde la Presidencia, alentará el juego del miedo, el “no nos queda de otra” que rige el fatalismo mexicano.

PD. Ver para creer. Guillermo Ortiz hila reflexiones al filo del tiempo y pide “actuar ahora, no después”, para obligar a las subsidiarias de bancos mundiales a limitar el pago de dividendos y/o cotizar en las bolsas locales”. Es la crisis que aquí no apanica.





7 mar 2012



Elecciones en tiempos de cólera

Enrique Semo



AMLO durante la constitución de Morena como A.C.
Foto: Germán Canseco


MÉXICO, D.F. (Proceso).- Las elecciones de 2012 se realizarán probablemente en medio del temor que provoca la inseguridad, la ansiedad del desempleo, las turbulencias en la economía informal, donde reina la ley del más fuerte, así como el hastío ante el desprestigio de la clase política.

Gran parte del electorado oscila entre el miedo a que venga algo peor y el ardiente deseo de poner fin al largo deterioro en que está sumida la nación. Será en los últimos momentos cuando muchos electores decidirán si elegir el candidato que asegure una continuidad menos dolorosa, o rebelarse contra ella y buscar, con valor, un mejor futuro.
Hay dos candidatos que cuentan con insertarse en el primer estado de ánimo: el del PRI y el del PAN, y otro dispuesto a correr el riesgo de predicar con la palabra y los hechos la adopción de medidas fuertes para impedir la caída lenta pero inevitable y la decadencia.

Hay factores de poder que no están sujetos a la elección: el gran dinero, las televisoras, el gobierno actual que se prepara, como lo hizo Fox, a usar todos sus recursos para influir en el certamen. Si el PRI utilizó el fraude para perpetuarse en el poder durante 70 años, el PAN ha demostrado que éste no le repugna, puesto que en 12 años ya cuenta con un ejemplo espectacular. A ellos hay que agregar las tradicionales redes clientelares construidas por caciques en la ciudad y el campo y –hoy de aterradora importancia– el crimen organizado, que castiga, incluso con la muerte, a políticos que no cumplen y premia con dinero e influencias a los que respetan los tratos.

La contienda se llevará a los dos niveles: el público, para conquistar el voto, y el clandestino, para ganar a esos poderes fácticos. Sabemos que hay desde hace mucho acuerdos negociados. Pero las actitudes de esos poderes, pragmáticos por naturaleza, irán cambiando de acuerdo al desarrollo de la campaña y las voces de las encuestas, aun cuando éstas no les gusten.

La izquierda electoral, representada por el PRD, el PT, el Movimiento Ciudadano y el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), tiene un candidato con cualidades sólidas. Para no ir más lejos nos referiremos a los últimos seis años. AMLO hizo frente al fraude de 2006 con una entereza, un empecinamiento y una habilidad que mantuvo vivo el problema del respeto al voto popular, de la mejor manera posible, en el marco de la resistencia civil pacífica, en la cual se ha inscrito la izquierda democrática.

En segundo lugar, porque entendió correctamente que en tales circunstancias sólo hay una fuerza que podía cambiar a mediano plazo la relación de poder: la fuerza del pueblo movilizado, consciente y enérgico. Y apeló a ella, rodeado de la duda y la incredulidad de muchos. Recorrió municipio por municipio todo el país, ante el silencio casi absoluto de los medios.

En tercer lugar, porque en la crisis crónica en que vive el país supo colocar el movimiento social en oposición tanto del PAN como del PRI, que desde Carlos Salinas de Gortari han actuado en una coalición tácita en que a veces el PRI está en la Presidencia y otras el PAN, tratando de aparentar diferencias, pero de hecho compartiendo el poder que soporta el régimen actual. De este esfuerzo ha surgido Morena, un movimiento nacional que no ha conocido pruebas verdaderas aún, pero que puede consagrarse en las futuras elecciones.

El candidato tiene defectos tan visibles como sus cualidades, pero atenuados por la sinceridad de sus convicciones, una inteligencia política intuitiva sobresaliente y un carisma indudable. Pero ningún elector votará sólo por el candidato. Éste pesa en su decisión y, en el caso del voto de izquierda, hay un refrendo preocupante al caudillismo.

El partido, el ejercicio del poder de sus miembros, la unidad y su coherencia, sus posiciones pasadas, también pesan. Y nadie ignora que el PRD se encuentra sumido en una profunda crisis. Han surgido una serie de prácticas nocivas, a veces incluso inmorales, que amenazan con osificarse, con transformarse en una jaula en la cual queden sepultadas las esperanzas de los mexicanos.

Lo que la izquierda sostiene sobre el país es cierto también para el PRD y, en cierta medida, para los otros componentes del Frente Progresista. Sus defectos no pueden ser superados con retoques ornamentales, ni siquiera con cirugía estética. El PRD y la izquierda electoral, para poder gobernar, necesitan una refundación igual a la que requiere el país, que para detener la caída precisa de cambios sustanciales en la relación de fuerzas y en las políticas de gobierno. Y esta refundación debe iniciarse con la presente campaña por la Presidencia.

Por otro lado, una organización de izquierda que no cumple con su función cotidiana de representar a los sectores populares: campesinos, obreros, pequeños empresarios, clase media, con la mayor inteligencia posible, con sensibilidad a los cambios que se suceden, es un partido superfluo e innecesario. ¿Cómo puede competir con el PRI y el PAN, la coalición gobernante que tiene el oído de los poderes fácticos abierto a sus sugerencias?

Tomemos el problema de la sucesión en el Distrito Federal, proceso que ya ha causado más de una batahola pública. El procedimiento está viciado de origen, por la incapacidad de la dirigencia local del PRD para reglamentar la contienda interna y el uso de recursos públicos en la promoción de algunos candidatos. Además, se ha optado por aplicar una encuesta como método de selección del candidato, sin contacto con las bases del partido, en un concurso de popularidad en que no intervienen el ideario político, las convicciones y la plataforma electoral. Esto es también posible en otras entidades: los escándalos públicos pueden resurgir en el momento menos esperado y el elector no los perdonará.

En el país, después de un periodo prolongado de decadencia, puede iniciarse la resurrección, y la izquierda toda tiene la responsabilidad de convertir esa posibilidad en realidad.





Súper AMLO


Julio Roa
@LaPolitika
mié 7 mar 2012


La guerra contra Andrés Manuel la iniciaron Fox y su partido con el famoso desafuero, le seguirían los video escándalos que fueron perpetuados por figuras tanto del PAN, del PRI y del PRD, en esa campaña para descarrilar a AMLO rumbo a las elecciones del 2006 se habrían unido tanto Carlos Salinas de Gortari, Diego Fernández e inclusive la ex jefa capitalina Rosario Robles, que como todos sabemos tuvo una affaire con el empresario Ahumada. La intentona del desafuero y la de los video escándalos no lograron descarrilar la candidatura de AMLO.

Tras haber superado esas batallas, AMLO enfrentaría tal vez la guerra mediática más intensa que un político mexicano habría de enfrentar, el golpeteo mediático durante el proceso presidencial del 2006 fue intenso y tramposo, además los comunicadores de prensa, tv y radio se sumaron desde sus trincheras para tratar de impedir la llegada de Andrés Manuel. Unos dirán que esa guerra mediática, sucia, mentirosa y engañosa logró su objetivo de derrotar a AMLO, otros pensamos que esa guerra sí afectó en mucho a López Obrador, pero no fue derrotado ahí, con evidencias sostenemos que AMLO fue derrotado, la mañana siguiente de la elección, donde pasaría de ser el virtual ganador, al ser el virtual perdedor.

Pero la historia no terminaría tras las elecciones del 2006, pues vinieron las demostraciones pacificas y la famosísima toma de Reforma, donde una vez más los medios masivos de comunicación continuarían la guerra de desinformación. donde el duopolio mediático y sus muchas filiales harían de ese acto, su acto favorito para desprestigiar a el líder izquierdista.

Desafortunadamente la guerra contra AMLO no terminaría ahí, con el paso de los años, todo movimiento realizado por Andrés Manuel seria puesto bajo la lupa, ningún funcionario público, habría sido vigilado tan cerca como lo sería AMLO, a pesar de que él no ocuparía un puesto público.

Todo esto me parece, que es irreal , me parece una historia de ciencia ficción, donde se cuestiona más a un líder opositor, que al mismísimo presidente de la república, pero ni es irreal, ni es ficción, todo tiene su explicación, como lo he venido publicando, los medios y sus periodistas han recibido cantidades millonarias de dinero por parte del gobierno. Ya documenté cómo López-Dóriga recibió 1.2 millones de pesos en el primer trimestre del 2011, también documenté cómo el Grupo Milenio recibió 25 millones de pesos en ese mismo periodo.

Pero a pesar de tener todo en su contra y a pesar del intento por darlo como un político muerto, enfermo, cansado, desesperado, viejo y un largo etc. hoy en día Andrés Manuel está más vigente que nunca, el intento del desafuero mediático no ha funcionado, el intento del desafuero médico tampoco y tampoco ha funcionado, el intento del desafuero vía encuestas a modo.

Y a pesar de los pesares hoy día AMLO se encuentra con un 25-26% de intenciones de votos, donde la candidata de la derecha ya perdió momentum, y donde el candidato del PRI, viene cayendo puntito a puntito. Impresionante que a pesar de todos estos años de ataques dirigidos a AMLO solo un 8% de las clases medias “considera que el cambio de rumbo con López Obrador de presidente sería para mal del país” y aun todavía más alentador es, el que “42% piensa que habría un cambio de rumbo si gana la presidencia López Obrador”, Peña Nieto tiene un 43%, de acuerdo a datos presentados en el diario El País.

Muchos se preguntaran ¿Qué es eso? ¿Es un pájaro?, ¿Es un avión? ¡No! Es Súper AMLO.

6 mar 2012


De la contienda al circo

Enrique Semo
6 de marzo de 2012


MÉXICO, D.F. (Proceso).- Los principales adversarios se afanan ya en elaborar sus estrategias electorales, pero poco sabemos de esos trabajos que se realizan en el más impenetrable de los secretos. Sin embargo, a medida en que los ponen en práctica, el misterio se va evaporando. Es probable que las tácticas vayan adaptándose a los cambios de situación. Pero hay elementos básicos que en la práctica son difíciles de cambiar rápidamente. Por eso, las decisiones iniciales cuentan mucho para determinar el éxito o la derrota final.

Los dos partidos que conforman la coalición gobernante, PRI y PAN, han dejado al desnudo tres objetivos comunes:

a) Pintar un cuadro optimista de la situación actual de México. Calderón, Guillermo Ortiz, José Ángel Gurría, denuncian la aguda crisis europea, contrastan favorablemente la situación económica mexicana con los países más afectados del viejo continente, pero amenazan con el argumento de que si no se aprueban las reformas estructurales aconsejadas por el FMI, México puede caer en la misma situación. El PRI ha aprendido su lección. Cuando como partido opositor intentó dar una imagen crítica y negativa de la situación del país, fracasó porque para el “cambio” no tiene credibilidad. Además, estando en la delantera de las encuestas, Peña Nieto desea moverse lo menos posible. El PAN, partido gobernante, no puede dar una visión negativa o problemática, puesto que eso equivaldría al suicidio. Si reconoce algún problema siempre recuerda que es una herencia de hace 20 o 30 años, como la lucha contra el narcotráfico o el atraso en infraestructura.

b) En esta etapa inicial de la contienda, ignorar el reto de la izquierda –como si ésta no tuviera ninguna posibilidad de ganar–, para desanimar a sus partidarios, y sumirlos en la indiferencia, la pasividad o preferiblemente, la abstención.

c) Evitar al máximo entrar a discutir los problemas más graves de la sociedad y reemplazarlos por un circo de varias pistas (Jacobo Zabludovsky), fuegos artificiales o cortinas de humo, provocando escándalos y discutiendo posiciones que a nada llevan. De tal manera que las opiniones del elector se formen no por un examen de la situación del país, sino por imágenes espectaculares, sentimientos de miedo o por la convocación de filias y fobias subjetivas.

AMLO se niega a participar en el circo. Sigue defendiendo su programa aprovechando cada ocasión para desarrollar diferentes aspectos, por ejemplo, sobre la contradicción principal de estas elecciones: “sólo hay dos opciones, más de lo mismo que representa el PRIAN, es decir, corrupción, privilegios e inseguridad… o un cambio verdadero que significa crecimiento, empleo, bienestar, paz social y tranquilidad”. Sobre las relaciones entre Estados Unidos y México, AMLO informa que el 5 de marzo se entrevistará con el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, y que le planteará que “los problemas de ambos países deben resolverse de manera conjunta. La relación bilateral no se va a fincar nada más en la cooperación militar, sino en la colaboración para el desarrollo”.

En cambio, me parece que los partidos de izquierda tienden a caer más ingenuamente en la provocación al circo: el PRD interpone queja contra el presidente por usar fondos públicos para proselitismo y denuncia su violación a la ley electoral por hacer público un sondeo de opinión que registraba un avance meteórico de la candidata panista a la presidencia, colocándola a 4 puntos del PRI. Los partidos de izquierda prefieren la lucha entre políticos a la discusión de los problemas de los ciudadanos en la calle y las plazas, circunscribiéndose a los debates a puerta cerrada en las Cámaras.

El PRI y el PAN simulan una guerra sucia: el PAN usa las instituciones del gobierno central para amenazar a los gobernadores priistas y el PRI arma un gran escándalo sobre el presupuesto ejercido de 2011. Y luego Pedro Joaquín Coldwell visita a Calderón y acaban en un gran abrazo. Es impresionante que hasta ahora nada hayamos oído de la boca de sus candidatos a la presidencia sobre los grandes problemas nacionales. Sería por ejemplo interesante pedirle a Peña Nieto su opinión sobre la declaración del Sistema de Información Empresarial de México (SIEM), sobre el problema del cierre de más de 120 mil empresas en lo que va del año, la caída en 15.7% en la operación de los negocios y el número de firmas en activo más bajo del sexenio, o a Josefina Vázquez Mota acerca de la información del INEGI de que 14 millones de trabajadores están en la economía informal, que ese número aumentó más de 10% el año pasado y que uno de cada tres trabajadores remunerados en el país percibe un ingreso no mayor a dos salarios mínimos, 120 pesos al día.

En buena parte, AMLO queda hasta ahora sin respuestas. Es verdad que sus planteamientos están dirigidos a la ciudadanía y esperamos que lleguen a ella pese a los escándalos y la interferencia producidos por el gran circo.

Parte de éste son las encuestas revestidas de un manto de veracidad y durabilidad, al que no pueden, por naturaleza, aspirar. La encuesta puede servir para informar pero también para desinformar. Dice Giovanni Sartori: “los sondeos de opinión consisten en respuestas que se dan a preguntas (formuladas por el entrevistador) y esta definición aclara de inmediato dos cosas: que las respuestas dependen ampliamente del modo en que se formulan las preguntas (y por lo tanto de quién las formula) y frecuentemente el que las responde se siente “forzado” a dar una respuesta improvisada en aquel momento…De hecho, la mayoría de las opiniones recogidas por los sondeos es: a) débil (no expresa opiniones intensas, es decir, sentidas profundamente); b) volátil (puede cambiar en pocos días); c) inventada en ese momento para decir algo (si se responde “no sé” se puede quedar mal ante los demás); y sobre todo d) produce un efecto reflectante, un rebote de lo que sostienen los medios de comunicación. No olvidemos, además, que el encuestador es un vendedor de servicios, y el que pide la encuesta, un cliente a quien hay que dejar satisfecho. Además, está la tentación de la muy socorrida corrupción.

La fecha del inicio de las campañas se acerca. ¿Qué prevalecerá? ¿El circo o el debate de los problemas nacionales? Esto depende en mucho de los medios de comunicación, pero no sólo de ellos. También cuentan los millones de activistas de los partidos de izquierda y de Morena, que están luchando para convencer directa y personalmente al elector. Está ampliamente comprobado que el trabajo de boca en boca puede contrarrestar la eficacia de los medios
.
Dense una oportunidad y vean el siguiente video , les aseguro que lo que aqui escucharán no lo harán jamás en otro medio de comunicación tradicional . Creanme , vale muchisimo la pena .

Esto es solo una muestra de todo lo que la televisión oculta , por que forman parte de la misma red de corrupción .



El arte de engañar
René Drucker Colín
Los publicistas tienen un trabajo difícil. Tienen que promover algo para que se considere atractivo, convertirlo en un producto exitoso y se adquiera. El producto puede ser un objeto material de cualquier índole, pero puede ser también una idea o una versión de algo o sobre algo. En cualquier caso, el objetivo es cambiar la percepción de la gente para que compre algo y hacer que ese producto sea exitoso comercialmente y genere mayores ingresos a la(s) empresa(s) que lo comercializan, o bien hacer que la gente cambie de opinión acerca de algo o alguien con el objeto de que modifiquen su conducta para que beneficien a alguien o a algún grupo en particular. Los publicistas, pues, tienen un trabajo difícil, dado que requieren ser muy creativos para encontrar cualidades a productos que no las tienen y/o mostrar que el que promueven es mejor que otros que están en el mercado y señalar por qué el que publicitan debe ser favorecido por encima de los demás. Por otro lado, si desean promover una idea, una persona o un grupo, tienen que manipular la palabra de tal forma que con un brevísimo mensaje el público hacia quien está dirigido llegue a estar en consonancia con lo dicho. En ambos casos, vender algún producto, o vender una idea, la verdad no es necesariamente parte de la estrategia publicitaria; se trata de buscar la forma de estar cerca de la verdad y determinar que tan lejos de ella se puede llegar sin que se detecte que lo que se está diciendo deje de ser considerado verdadero. En otras palabras, el publicista tiene que determinar hasta qué punto una mentira logra considerarse una verdad. Cabe señalar que esta industria sin chimeneas ha generado miles de millones de pesos a costa de cientos de miles de ciudadanos que son poco analíticos y que desean creer en una gran cantidad de productos y objetos frecuentemente inútiles y que por lo general carecen de las propiedades que les adjudica la publicidad. El ejemplo más patente de esto, desde luego, son los productos milagro. Asimismo, a lo largo de la historia, los expertos en asuntos publicitarios han tenido a bien impulsar ideas para que ocupen espacios en la mente de la gente o personas para que ocupen puestos de gobierno. La más de veces esto ha resultado catastrófico para las mismas personas a quienes van dirigidas las campañas publicitarias. En pocas palabras, los publicistas logran inducir una especie de suicidio” colectivo. Desde luego, siempre se logran beneficios para unos cuantos.

Existen muchísimos ejemplos de todo esto, pero por límite de espacio me enfocaré en dos. El primero son los suplementos alimenticios. Son sustancias generalmente tomadas por vía oral para aumentar la ingesta de vitaminas, minerales, grasas, aminoácidos u otras sustancias naturales, con objeto de mantener o mejorar nuestra salud o estado general de bienestar. Hoy día las ventas de esos productos alcanzan millones de pesos y la publicidad al respecto es inmensa. No existe, desde luego, ninguna evidencia de que esos productos produzcan algún beneficio. No todos los suplementos son iguales y algunos pueden ser útiles para enfrentarse a alguna condición particular, pero en general tienen más riesgos que beneficios. Los riesgos pueden estar relacionados con las propiedades inherentes del suplemento; puede estar contaminado con metales pesados, por ejemplo, o adulterado con drogas sintéticas. Pero lo más seguro es que tienen muchos efectos adversos, debido a que no hay investigación científica que los respalde y sólo hay una grandísima dosis de publicidad que contiene medias verdades y muchas mentiras. En el caso de los suplementos alimenticios los publicistas pueden alejarse mucho de la verdad, porque hay algo de lógica en el mensaje; las vitaminas a veces son útiles. Y, efectivamente, lo son si las necesitas y si sabes cuál es la que te hace falta en algún momento de tu vida. Pero si la tomas porque te sientes casado (como todos lo estamos en algún periodo), lo único que pasa es que se adelgaza tu cartera, engorda la de otro y las vitaminas van a dar al drenaje, pues lo eliminarás todo por la orina tan pronto como la tomes.

El segundo ejemplo que quiero señalar tiene que ver con las campañas presidenciales. Allí los publicistas expertos en campañas tienen que usar toda su imaginación para mentir, como ocurrió en 2006 con el “AMLO es un peligro para México”. Nadie se puso a analizar por qué y para quién era un peligro. Simplemente se coló la idea. Hubo un buen publicista, pero sin ninguna ética, y eso a nadie le importó.

En esta versión 2012 de las elecciones en México ya se iniciaron manifestaciones con sesgos denigrantes. Un ejemplo, no sé si por recomendación de un publicista o motu proprio, la candidata del PAN señaló que el gabinete de AMLO suma mil 500 años, pretendiendo descalificar, intentando promover la idea de que tener más años es incapacitante para ejercer un puesto en gobierno. Cabe señalar que la edad no es factor determinante para evaluar capacidad en puestos de responsabilidad. Yo más bien preguntaría: ¿quiénes formarían su gabinete y por qué no lo revela ahora? No necesita contestar, ya lo sabemos: no puede, porque tiene que esperar y ganar las elecciones para dar los nombramientos, pagando favores otorgados durante la campaña. Pagando favores no se gobierna para el país, se gobierna para intereses particulares. El Partido Revolucionario Institucional está en las mismas. ¿Qué no sería más útil elevar el nivel del discurso? Los ciudadanos lo apreciaríamos más.

Documenta desapariciones forzadas

Se libra en México una “guerra sucia”: ONU

Funcionarios implicados; migrantes y mujeres, entre víctimas de la lucha antinarco

“Militares recurren a levantones, torturas y otros tratos degradantes e inhumanos”


Funcionarios públicos, vinculados con desapariciones forzadas: ONU

Recomienda “considerar el retiro de las fuerzas militares de las operaciones de seguridad”


Afp

Periódico La Jornada
Martes 6 de marzo de 2012, p. 5

Ginebra, 5 de marzo. Funcionarios públicos de México participaron en desapariciones de personas durante la llamada guerra sucia en ese país, según un informe presentado este lunes ante el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas por el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas e Involuntarias, organismo dependiente de la ONU.

“El grupo de trabajo recibió información concreta, detallada y verosímil sobre casos de desapariciones forzadas llevadas a cabo por autoridades o por grupos criminales o particulares, actuando con el apoyo directo o indirecto de algunos funcionarios públicos”, dice el informe, redactado por tres expertos independientes de la ONU, integrantes del citado grupo que visitó México en marzo de 2011.

“La participación del Estado en las desapariciones también está presente en el país”, recalca el informe, sumadas a las llevadas a cabo por “grupos del crimen organizado”, en total 346 en 2010, alrededor de 3 mil a partir de 2006, calcula la ONU.

Puntualiza también “detenciones que habrían sido cometidas por elementos militares en contra de civiles, presuntamente llevados a instalaciones castrenses”, mencionando casos sucedidos en los estados de Coahuila, Guerrero, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas.

5 mar 2012


Astillero
Pesadillas

PRI desmemoriado

El botín panista

Chuchos gananciosos




Julio Hernández López


60 MIL MUERTOS PINTADOS EN EL ZÓCALO. El escritor Paco Ignacio Taibo II
e integrantes de Morena pintaron ayer con gis unas 60 mil siluetas sobre la
plancha del Zócalo capitalino, en protesta por igual número de muertes que ha
dejado como saldo la guerra del presidente Felipe Calderón contra el
narcotráfico


Despojado de su propia historia oscura a base de amnesia oratoria, el PRI octogenario centró sus baterías en el saldo profundamente negativo del panismo en el poder. No fue Enrique Peña Nieto quien desató el fuego conceptual, pues está bajo veda electoral e intelectual, sino el presidente de transición del partido de tres colores, Pedro Joaquín Coldwell. Según esas palabras desmemoriadas, promete poner fin a la pesadilla nacional el ente político que ha sido el villano del pasado inmediato en Los Pinos y del presente en varias gubernaturas y cámaras. No más dolor, violencia, corrupción y pobreza, dijo el dirigente formal del priísmo, que desea caracterizarse como paladín de lo contrario de lo que durante largas décadas produjo e impuso. Todo sea hoy por el hastío ciudadano de lo que significa el PAN, como en 2000 lo fue de lo que significaba el PRI. Alternancia de demagogia y olvidos.

El jefe del sexenio de la muerte y el miedo, según la clasificación que emitió el priísta Coldwell, enfrentaba mientras tanto las turbulencias derivadas de la imposición de candidatos a puestos legislativos. Un panista de medio siglo de militancia, Rogelio Sada Zambrano, renunció a su partido en protesta por el sainete de los Quesos Larrazabal que han acabado por dejar un tufo de podredumbre en la estantería de blanco y azul. Contra la mínima congruencia deseable en los siempre accidentados procesos partidistas de postulación de candidatos, el PAN que meses atrás demandaba al presidente municipal de Monterrey, Fernando Larrazabal, que dejara el cargo para indagar con soltura las acusaciones contra su hermano Jonás (presunto surtidor de favores a casinos, entre ellos el Royale, mediante pagos en efectivo que él adjudicaba con entusiasmo gastronómico a la venta de quesos tipo Oaxaca) ahora le ha colocado en posición privilegiada, de premio, para que sea legislador por la vía plurinominal, y el fallido verdugo de ayer, Gustavo Madero, es ahora un apasionado salvavidas.

Otro panista enjundioso, Juan José Rodríguez Prats, tabasqueño que pasó del PRI al blanco y azul, ha escrito, advirtiendo que respira “por la herida”, pues quiso ser candidato a diputado federal y no lo logró (en http://bit.ly/A0laXe puede leerse el artículo completo): “Percibo hoy un deterioro del sentido común y de los valores panistas, una embestida de las estructuras del poder para someter a los consejeros a la consigna, una manipulación de los órganos colegiados de decisión, una indefinición de perfiles y un liderazgo panista que no ha sabido defender a sus cuadros más valiosos. El Poder Legislativo no puede ser integrado con criterios de prebenda o de afectos, no es un botín”. Rodríguez Prats menciona que “el pasado sábado el CEN del PAN dejó fuera a gente de calidad como José Ángel Córdova, Arturo García Portillo, Juan Antonio García Villa, Alfredo Ling Altamirano y Herbert Taylor. Están en el umbral Ana Tere Aranda y Luis Felipe Bravo. Agregaría a esta lista a Javier Corral, Tere Ortuño y Jorge Zermeño, entre los casos más notables”.

La República Amorosa vive lamentaciones parecidas. Como en 2006, los ánimos favorables a votar por López Obrador como perredista están predestinados a quedar en las cuentas legislativas de la Nueva Izquierda, es decir, de los Chuchos, que este fin de semana se alzaron con la mayor parte de las postulaciones plurinominales importantes (entre ellas el arribo virtualmente seguro de Angélica de la Peña, esposa de Jesús Ortega, al Senado). La otra cuenta ganadora es la de Alternativa Democrática Nacional, la organización con sede en el estado de México que ha sido pionera en el reconocimiento de Calderón como presidente de la República, que ha impulsado alianzas con el PAN y es aliada de los Chuchos. Otra carita feliz es la de Amalia García, la responsable de la Toma (del erario) de Zacatecas, a quien su corriente, Foro Nuevo Sol, logró colocar como aspirante a fuero legislativo y a un lavado exprés de imagen.

El propio López Obrador ha sufrido los avatares de los amores contrariados. Los Chuchos no tomaron en cuenta sus propuestas para diputados y senadores por la vía de la representación proporcional, y en el camino quedaron nombres de personajes que a juicio del líder de Morena habrían fortalecido sus aspiraciones presidenciales. Según nota de Alma Muñoz, no tuvieron eco las pretensiones andresinas de colocar en ruta a las cámaras a dirigentes sindicales polémicos pero entendibles dentro de un esquema de “izquierda” electoral, como Martín Esparza y Francisco Hernández Juárez, e incluso de personajes antitéticos como Napoleón Gómez Urrutia, el líder minero por herencia que ahora estaría en vías de maquillarse de moreno. Tampoco pasaron Manuel Bartlett, Genaro Góngora y Manuel Camacho.

En tanto, el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, estará con Felipe Calderón para hablar de cárteles mexicanos, narcotráfico internacional y elecciones 2012. Washington ha clasificado los problemas de nuestro país como asuntos de su seguridad nacional, así que el nativo derecho de elegir gobernantes queda sujeto a esa globalidad imperiosa. Biden se reunirá también con los candidatos presidenciales.

Otro visitante destacado será Benedicto 16, el jefe del Estado Vaticano que viene a México en plan de alentar una suerte de cristiada electoral. Instalado en tierras guanajuatenses y teniendo como acto principal una concentración de fieles con el Cerro del Cubilete como definitorio telón de fondo, el Papa se reserva desde ahora el derecho de hablar de política mexicana, según advirtió ayer de manera firme la cúpula eclesiástica local. Ya sabrán a qué atenerse los partidos y políticos que se opongan a las reformas al artículo 24 constitucional, pues la politizada voz de B16 podrá pagar favores o cobrar agravios.

Y, mientras Calderón saluda con sombrero ajeno en el asunto del pago a ex braceros mexicanos, que lucharon contra los gobiernos panistas hasta que al fin se les autorizaron las ínfimas cantidades que ahora celebra como logro personal el comandante Felipe, ¡hasta mañana!

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Coincido a pié juntillas con todo lo que aquí expone Carlos Fernández Vega , pero es menester aclarar que AMLO , prácticamente ya no pertenece al PRD , a él hay que situarlo desde ya dentro de su movimiento MORENA . Está utilizando las siglas del PRD , que por derecho le corresponde , unicamente para poder ser competitivo , pero es casi un hecho que después del 1 de julio AMLO salga de ese partido .

El PRD se ha convertido en una prostituta del sistema , que ya no representa a nada ni a nadie ; no nos extrañemos que una vez que AMLO salga , el PRD , hasta pierda el registro .

Por lo pronto yo cruzaré mi boleta electoral el próximo 1 de Julio por Andrés Manuel López Obrador en la casilla del PT , y no , tampoco me convence mucho este partido , lo haré así unicamente por que es el único que ha apoyado a AMLO desde el 2006 , si ustedes quieren por conveniencia , pero ahí ha estado , algo que ni el PRD ni Movimiento Ciudadano han hecho .



México SA
Más pobres, “para vivir mejor”

Desplome del poder adquisitivo

Miseria, problema estructural



Carlos Fernández-Vega


Quienes se van tras de sí dejan un espantoso tiradero, y quienes pretenden llegar para tomar las riendas” nacionales –la misma mierda, pero reciclada– sólo anuncian un mayor costo social. Felipe Calderón se muda de Los Pinos, pero muchos calderonitos de todos los colores y sabores se aprestan a ocupar “los mandos” gubernamentales para proceder en igual sentido, es decir, más de lo mismo, repetir lo hecho a lo largo de las últimas tres décadas, privatizar las ganancias y socializar las pérdidas, privilegiar a las minorías y depauperar aún más a las mayorías.

¿Cuánto más aguantará el país y sus silenciosos habitantes, en una nación en la que sólo dos elementos crecen con la misma velocidad: la riqueza de los menos y la miseria de los más? El balance es terrorífico, y como bien apunta el Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, campus estado de México, “el incremento de la pobreza se ha convertido en un hecho incontrovertible”, en un problema estructural. Medido por el índice de la tendencia laboral de la pobreza (ITLP, del Coneval), el incremento entre 2006 y 2011 a nivel nacional es de 21 por ciento, lo que demuestra que los programas oficiales de “atención a la pobreza” únicamente constituyen una aspirina para combatir el cáncer, que se incrementa a paso veloz con el desempleo y la precariedad laboral que enfrentan millones de mexicanos.

La pobreza se ha incrustado en las zonas urbanas, donde vive la mayor parte de los mexicanos. El flagelo ya no es privativo del entorno rural. Si bien la pobreza extrema se ubica en los municipios pobres de Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Chihuahua, por citar algunas entidades, donde el problema social es más agudo, durante los últimos años su avance ha llegado a ciudades que concentran la mayor capacidad económica, financiera e industrial de México. Las cifras son contundentes, resalta el CIEN: entre 2006 y 2011 el ITLP rural se elevó 3.8 por ciento, mientras el urbano lo hizo en 29.3 por ciento, de tal suerte que la marginación se ha generalizado.

El retroceso de la calidad del empleo tiene añejas razones, desde que se comenzó a utilizar el salario como uno de los elementos para contener la inflación, estrategia que se aplica desde de los años ochenta; si bien hoy se observan menores tasas de inflación, una parte sustancial de ello es atribuible al deterioro en el poder adquisitivo de los trabajadores. “Al no contar con programa económico integral que permita elevar la productividad y competitividad de México, los encargados de la política económica siguen aplicando un mecanismo que, en forma de pobreza e inestabilidad social, se ha vuelto contra sus creadores”.

La mejor muestra de lo anterior la constituyen las cifras del ITLP correspondientes al cierre de 2011. Una comparación con el año previo pone de manifiesto que la pobreza aumentó, no obstante un crecimiento económico de 3.9 por ciento. “Ello se traduce en que a pesar de contar con un incremento en la riqueza generada, la mala calidad del mercado laboral implicó que al mismo tiempo se elevara la cantidad de personas atrapadas en la pobreza. A nivel nacional la variación del ITLP fue de 3.3 por ciento, en tanto que para la parte urbana fue de 3.9 por ciento y para las zonas rurales de 0.4 por ciento. En resumen, el crecimiento no bastó para evitar el avance de la pobreza”.

A nivel estatal el análisis es aún más dramático. En el periodo 2006-2011 algunas multiplicaron su nivel de pobreza de manera alarmante: Baja California (76.7 por ciento), Chihuahua (52.2), Distrito Federal (48.5), Guanajuato (32.9), Nuevo León (69.4), Quintana Roo (49.7), Sonora (51.8) y Tamaulipas (52.9). Son la muestra más clara de que el deterioro del mercado de trabajo conduce a una merma en el nivel de calidad de vida de la población. Cuando la comparación anterior se aplica al lapso 2010-2011 las cifras son igualmente indicativas de que el crecimiento económico no basta para frenar a la pobreza: en 24 estados de la República aumentó la pobreza. Los que mayor incremento reportaron fueron Tamaulipas (16.2 por ciento), Nuevo León (13.2), Sinaloa (10.3), Aguascalientes (9.3), Distrito Federal (9.1), San Luis Potosí (7.3), Chihuahua (6.2) y Quintana Roo (5.5). Para el cuarto trimestre de 2011 el valor del ITLP fue el más elevado para seis estados de la república desde que se realiza su medición: Aguascalientes, Guerrero, México, Nuevo León, Veracruz y Zacatecas. Otros cuatro se encontraron muy cerca de los niveles históricos más altos: Tamaulipas, Tabasco, Baja California y San Luis Potosí.

En el ámbito rural, el Coneval asegura que con 724 pesos mensuales se puede superar la “línea de bienestar mínimo”, en tanto que con mil 394 se puede tener bienestar. Lo anterior significa que una persona con ingresos de un salario mínimo (58.06 pesos diarios en 2011) podría, sin problemas, vivir con bienestar en el entorno rural. Una situación similar debería ocurrir para el caso de las urbes, en donde con mil 30 pesos se supera el umbral de bienestar mínimo. La única línea que no se podía alcanzar con un salario mínimo es la de bienestar urbano. “Más allá de que las denominadas ‘líneas de bienestar’ reflejan una realidad que poco tiene que ver con lo que cualquier persona considera vivir bien, es decir, alimentarse tres veces al día, pagar transporte, servicios de salud, servicios educativos, comprar ropa, pagar electricidad, agua, predial y gas, por citar algunos ejemplos, lo que puede afirmarse es que, a pesar de tener mediciones verdaderamente laxas en México, la pobreza vinculada al mercado laboral se sigue incrementando”.

Los ingresos per cápita provenientes del mercado laboral siguen retrocediendo. Si la revisión se realiza en términos reales, considerando pesos de 2005 (cuando el ITLP se conoció por primera vez), lo que se observa es que el ingreso per cápita de 2011 retrocedió 18.3 por ciento respecto a 2006, y 4.5 por ciento en referencia a 2010. Aún más preocupante es la caída si se considera la evolución de los precios de la canasta básica, la que fundamentalmente contiene los alimentos. En este caso el deterioro del ingreso es de 24.6 por ciento respecto a 2006 y de 4.9 para 2010. “El problema no es únicamente la falta de empleo, sino que las plazas laborales no brindan ingresos suficientes para los hogares. De nada sirve una precaria estabilidad macroeconómica si no llega al bolsillo de los mexicanos”.

Las rebanadas del pastel

Sólo hay que pasearse por las “listas de candidatos” (al Ejecutivo y al Legislativo) de todos los partidos políticos para saber cuál será el resultado y cómo le irá al país
.

El peor gobierno

Hermann Bellinghausen


Hay algo mocho en México. Dispense el lector, no quiero jugar con las palabras. Por supuesto que los gobernantes ahora son mochos, en el sentido religioso-católico, y los medios masivos lo promueven ferviente y rentablemente; más ahora que tenemos encima al siniestro papa alemán de los colmillos afilados. La acepción aquí de mocho se refiere a lo roto, arrancado de un cacho, incompleto. Tal vez sea demasiado presidencialista (esa tendencia tan mexicana) atribuir lo mochado de México al gobierno, pero, sinceramente, ¿habíamos padecido uno más inepto, con el más dañino –por donde se le mire– de los presidentes modernos?

Desde que tengo conciencia política siempre he estado contra los presidentes, nunca me han gustado. Corrupción, manipulación, fraude electoral, represión. Si bien todos cargan con muertes y hechos tipificables como criminales, algunos ganaron a pulso el título de asesinos: Díaz Ordaz, Echeverría y Zedillo, cuando menos. Y no que uno quiera amortiguarles la responsabilidad, pero de algún modo aún podían invocar “razones de Estado” en términos comprensibles para nuestra razón histórica, y pasaban la prueba del ácido de la opinión pública unos cuántos años, antes de caer en el merecido descrédito.

Hubo un tiempo en que aún se podía creer que la Revolución Mexicana estaba “interrumpida”, como memorablemente reflexionó Adolfo Gilly desde la cárcel hacia 1970. Era todo un argumento del nacionalismo revolucionario la idea de que había por dónde rescatarla y continuarla. Vaya ilusión. Así que nos podíamos tragar lo de Echeverría-o-el-fascismo para que éste fuera a gritonearles a los gringos en la ONU mientras reverenciaba al compañero Salvador Allende y al camarada Mao. O López Portillo, siempre medio ido, de pronto le soltaba un puñetazo al franquismo agonizante o de un plumazo nacionalizaba la banca.

Candil de la calle, los presidentes priístas apapachaban oficialmente a las revoluciones de Cuba y Nicaragua, negociaban por las de El Salvador y Guatemala, abrían los brazos a los exilados del sur dictatorial en la estela del viejo cardenismo. Los últimos presidentes “de la Revolución” respetaban en un sentido general lo que es México, con la dosis mínima de nacionalismo soberano para no volver esto un caos sin dueño, abierto a las “leyes” del mercado. El neoliberalismo implementado por De la Madrid y acelerado por sus sucesores dio origen a un nuevo ciclo histórico, aunque siguiera en pie una cierta idea de Nación.

Pero cuando uno ve en acción a Felipe Calderón Hinojosa, pela lo que dice, checa los espots que protagoniza y sufre las consecuencias de sus decisiones, cabe preguntarse razonablemente: ¿qué le pasa a este cuate?

En el presente suceden cosas que no se pueden entender en términos de Estado soberano y mínimo consenso popular, como la guerra sin fondo ni bordes que deliberada y personalísimamente desencadenó Calderón. No bastan su “¿qué querían que hiciera?” contra el crimen, ni la interpretación de su presunta búsqueda de legitimidad tras su robo de urnas. El fraude electoral ya venía en el paquete de la Revolución interrumpida y traicionada. Mas admitamos que nunca antes vimos tanta “víctima colateral” de una decisión presidencial, ni los millares de asesinatos nunca aclarados, ni escuadrones de la muerte que, como los paramilitares en el sur indígena, nunca “existen”. Pero no sólo está su “guerra sucia”, que deja chiquitas a sus predecesoras; también y sobre todo la cadena de determinaciones que enajenan el suelo a los mexicanos y los arroja al vacío de la migración o la degradación in situ. Nunca antes un gobierno nacional ha sido más pernicioso. Ahí, el servil regalo al FMI.

A los gobernantes panistas, y Calderón les gana a todos, les falta una noción dinámica y multidimensional de lo que es México (algo más que pueblitos mágicos). Sabemos que estos blanquiazules salieron charros, tequileros y patrioteros, pero nunca han tenido completa la película. Están mochos. Crecieron entre progenitores que admiraban los cojones de los nazis y frecuentaban curas conspiradores (y el tiempo probaría, a veces pederastas), que respiraban por la herida de los “bandidos” de Zapata, los rosarios clandestinos en tiempos de Calles, las razones de León Toral, la saga de los cristeros, el hipnotismo reaccionario del Cerro del Cubilete. Nunca entendieron por qué México no reconocía al Vaticano como Estado moderno y no tuviera embajador allí. Vendría Salinas a darles la razón en los años 90.

A partir de Fox se pierden improntas claves: la tradición agrarista, la educación popular, la seguridad social, el exilio español. Los nuevos presidentes crecieron entre curas en universidades privadas y se internacionalizaron a través de las empresas y las financieras. Ni sospechan lo que la gente siente. El pueblo no les importa y nuestra historia les estorba. Con tales mocheces tienen para ignorar los signos del abismo. Si no fueran tan peligrosos, serían un chiste.





4 mar 2012


El Despertar
Los cazadores de mitos


José Agustín Ortiz Pinchetti


Esta temporada política es muy bonita. Permite desarrollar la fantasía. La creación de mitos asombrosos. Por ejemplo, los asesores de la candidata del PAN quieren convertir a un personaje de trayectoria insignificante en una especie de diosa griega, una Diana cazadora dotada de una máscara de sonrisa imperturbable. También inventan mitos negativos. AMLO es el favorito de la demonización. Así es que sus partidarios tienen una excelente oportunidad de desinflar alguno de los peores mitos con los que se pretende evitar que siga ofreciendo a sus conciudadanos el poder de la esperanza. Para favorecer esta tarea me permito ofrecer una guía que resume un interesante trabajo infortunadamente anónimo.

El autoritarismo. Se dice que AMLO es un dictador en potencia. Que de llegar a la Presidencia se apoltronaría varias décadas. Por supuesto, sabe mandar, pero en contra de lo que han hecho sus adversarios, nunca ha dejado de conducirse dentro de los cauces legales y pacíficos. Reto a sus calumniadores a que señalen un solo caso de comportamiento ilegal. A pesar del constante acoso de los medios en una campaña de aniquilación, no ha permitido que se desborden los límites y ha mantenido gran disciplina. El movimiento no ha roto un vidrio, ni ha lesionado a nadie. Compare usted esto con los saldos de la guerra de Calderón.

Que tiene mansiones y ranchos. Es infantil pensar que de tenerlos los medios y el gobierno no lo hubieran exhibido. Ningún político de su nivel vive en condiciones tan austeras. Los recursos voluntarios que recibe de distintos sectores son empleados rigurosamente en el movimiento.

Es émulo de Hugo Chávez. AMLO rechaza no sólo el autoritarismo sino el descontrol financiero del populismo. La oligarquía sabe que no es irresponsable. No puede asociarse a Chávez: no ha sido militar, llegó al poder en la capital por el voto popular, no tiene ningún contacto con él y no lo ve como su modelo político.

Es mal administrador, quebró las finanzas del DF. Ésa es una de las calumnias favoritas del PAN. El crecimiento real de la deuda del Distrito Federal fue de 3.3 por ciento anual. A pesar de programas trascendentes y de importantes obras públicas, el DF disminuyó el ritmo de endeudamiento y saneó sus finanzas. Gracias a un crecimiento de 50 por ciento de ingresos propios, a la reducción del gasto burocrático y el combate a la corrupción, logró financiar grandes cambios en la capital. Los programas de la tercera edad, calificados por el PRIAN de populistas, fueron copiados por Felipe Calderón y son usados hoy como instrumentos para inducir y coaccionar el voto popular en favor de Acción Nacional… Continuaremos destripando mitos.

joseaorpin@hotmail.com




3 mar 2012


Propone a empresarios de Canacintra una estrategia acorde con las necesidades del país

AMLO: impone Washington la agenda de reformas al sector industrial mexicano

El precandidato plantea reducir los sueldos de funcionarios, suprimir gastos e impulsar el agro

Juan Carlos Miranda y Ulises Gutiérrez Ruelas

Periódico La Jornada
Sábado 3 de marzo de 2012


Hermosillo, Son., 2 de marzo. La agenda de “reformas estructurales” que impulsa el sector empresarial mexicano está impuesta desde el extranjero y es la misma que Washington le pide a todos los países, por lo que es indispensable una política industrial propia que tenga como centro las necesidades nacionales, sostuvo ante empresarios el precandidato presidencial de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador.

Recordó que a partir de 1983 se puso en práctica en México una política económica que abandonó el fomento de las actividades productivas y, aunado a ello, se inició una apertura comercial indiscriminada y sin límites estratégicos de ninguna índole.

“Esto ha significado poner a competir a productores nacionales con los del extranjero en condiciones de desigualdad.”

Sostuvo que el resultado de esa política, que calificó de “irresponsable”, es que en casi 30 años el crecimiento del producto interno bruto (PIB) ha sido en promedio de 2.3 por ciento, y si se considera el aumento de la población, la cifra per cápita es de 0.4 por ciento anual, una de las tasas más bajas del continente americano y del mundo.

Al participar en la Convención Nacional de Industriales 2012, organizada por la Cámara Nacional de la Industria de Transformación, el precandidato a la Presidencia de la República de PRD, PT y Movimiento Ciudadano, dijo que de ganar, el desarrollo económico se financiará aplicando tres planteamientos fundamentales:

Se reducirá 15 por ciento del gasto corriente, bajando los sueldos de los altos funcionarios públicos y suprimiendo todo el gasto superfluo del gobierno; se combatirá a fondo la corrupción y se eliminarán los privilegios fiscales.

“Con ello se podrá aumentar al doble la inversión pública, que se utilizará como capital semilla para atraer inversión privada y social en un modelo tripartita para el desarrollo y, en particular, para el desarrollo regional.”

Agregó que la agenda de proyectos incluye el impulso al sector agropecuario con miras a la soberanía alimentaria; el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, que se consideran importantes fuentes de empleo; grandes obras de ingeniería civil e hidráulica, y manejo integral de cuencas de grandes ríos.




El aspirante presidencial de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, durante la reunión con empresarios en Hermosillo, Sonora


“Es una fórmula nuestra, vamos a patentarla; no tiene que ver con las estrategias que ni siquiera se diseñan en nuestro país, se imponen desde el extranjero, nosotros vamos a tener una agenda propia”, destacó.

La ausencia de Peña Nieto

Por otra parte, López Obrador manifestó que Enrique Peña Nieto fue el único de los tres aspirantes con posibilidades de ganar la elección el primero de julio que se negó a viajar a esta ciudad a la convención nacional de industriales 2012.

“Él no puede hablar, porque si habla ya saben lo que sucede”, señaló antes de exponer a los hombres de negocios sus planes de gobierno y a invitarlos a no dejar pasar la oportunidad de cambiar la política económica que se ha venido imponiendo desde hace 29 años y que “ha destruido al país”.

Acerca de la promesa de Peña Nieto de mejorar el contenido de las telenovelas, expuso: “La verdad es que a ese candidato lo han ido fabricando, lo han metido al mercado, como un producto chatarra y por eso todo lo apuesta a lo mediático, pero se trata de gobernar al país en una situación muy difícil, hay ejemplos, como el caso del gobernador de Nuevo León (Rodrigo Medina de la Cruz) que lo introdujeron al mercado, lo arreglaron bien, lo achularon, lo lanzaron a través de la televisión y miren las consecuencias.

“Por eso son importantes los debates sin chícharos, sin telepromter, a la intemperie, no se trata de ir a un taller de risoterapia, como algunos van, riéndose todo el tiempo, y eso ofrecerlo como si fuera lo fundamental; lo fundamental es que se tenga la capacidad, experiencia y honestidad, y una cosa muy importante: libertad, que quien gobierne este país no esté atado a ningún grupo de intereses creados y que sólo represente al pueblo de México y a la nación”, indicó.


Desfiladero
Las bocas, las vacas, el FMI y la ultraderecha del PRD



Jaime Avilés


Hay, en el norte del océano Pacífico, una isla flotante que empezó a formarse a finales de los años 80 entre las costas de México, Estados Unidos, Canadá, Alaska, Rusia, Japón, China, las dos Coreas, Filipinas y Australia. Es una isla de plástico. De botellas, bolsas, bolsitas, bolsotas, tapaderas, tapones, cajas, envoltorios, zapatos, chanclas, rastrillos y todo lo demás que proviene del petróleo y es transformado en plástico, por no hablar de aletas de buzo, chalecos salvavidas, visores, hieleras, boyas, pedazos de aviones caídos en desgracia, utensilios de barcos venidos a menos, pero también filtros de cigarros, paraguas, impermeables, bidones y un largo etcétera o un breve etc.

De las incalculables toneladas de basura que son arrojadas día y noche al mar desde las costas de tres continentes, y desde las embarcaciones que los intercomunican, el agua fue reuniendo en el centro del Pacífico norte todo aquello que por su ligereza no se hundía. Y girando como han girado siempre, en forma circular, las corrientes marinas juntaron los desperdicios y se encargaron de amasarlos hasta que el plástico se compactó y surgió la isla. Como un cáncer de piel sobre la piel del agua.

La isla de plástico fue descubierta hace algunos años por el navegante Charles Moore cuando viajaba de Los Ángeles a Hawai. De inmediato avisó a las autoridades, pero éstas no le hicieron caso. Básicamente, porque ya lo sabían.

En la actualidad, al observar las imágenes satelitales –que están disponibles en Google bajo el nombre de “la nata”–, los científicos estiman que la isla de plástico ocupa ya una superficie de 2 millones de kilómetros cuadrados: la misma extensión de México.

¿Alguna vez Televisa nos ha hablado de esto? ¿Alguna vez sus levantacejas han puesto un “cerco informativo” alrededor de este tumor maligno? ¿Alguna vez la ONU ha convocado a una reunión de emergencia para extirparlo? ¿La Casa Blanca, el Kremlin, Pekín, la Unión Europea, Tokio, Wall Street, Hollywood o Bollywood han llamado alguna vez la atención de los terrícolas para advertirnos de los peligros que entraña la isla de plástico? Por supuesto que no. Como está en aguas internacionales, el problema, formalmente, no es de nadie.

El plástico, sin embargo, al girar y girar, impulsado por las corrientes marinas, se rompe, y luego cada parte se parte en muchas partes más, que por sus respectivas partes se reducen a partículas. Y las partículas son comidas por los peces. Y después por nosotros. Y en las más altas cumbres del poder, todas las bocas guardan silencio.

Al mismo tiempo, hay en el mundo mil 500 millones de vacas. Y como cada una tiene cuatro estómagos, si el ábaco no miente, convivimos en el planeta con 6 mil millones de estómagos de vaca.

Cada vez que las vacas triscan y degluten un poco de hierba expulsan un gas. Cada vez que se pasan el bolo alimenticio de un estómago a otro expulsan un gas. Cada vez que expulsan un gas contribuyen al cambio climático, ese fenómeno que ya derrite los hielos polares y eleva el nivel de los océanos.

Según la ONU –informe presentado por la FAO en Roma el 28 de noviembre de 2006–, en todo el orbe, la ganadería despide más gases de efecto invernadero que el transporte propulsado por combustibles. Las vacas liberan a la atmósfera 18 por ciento del dióxido de carbono (CO2) que ataja el rebote de los rayos del sol, impide que después de chocar con la Tierra éstos vuelvan de inmediato al espacio y en consecuencia aumenten la temperatura del aire y alteren los climas. Es lo que se llama el “efecto invernadero”.

Pero las vacas también emiten 37 por ciento del gas metano que escapa a la atmósfera como resultado de la actividad económica mundial. Entre 1999 y 2001, siempre según la FAO, la ganadería produjo 229 millones de toneladas de carne y 580 millones de toneladas de leche. En 2050, de acuerdo con las proyecciones de los expertos, proveerá 465 millones de toneladas de carne y mil millones de toneladas de leche. Para entonces, habrá en el mundo alrededor de 12 mil millones de estómagos de vaca.

Alrededor de mil 300 millones de personas viven de la ganadería. Para los más pobres del campo, las reses no sólo proporcionan alimentos. También son un medio de transporte, una herramienta de trabajo y una fuente de fertilizantes naturales. Sin embargo, la multiplicación de las vacas acelera la reducción de los bosques.

Éstos son convertidos en praderas para la crianza de reses, pero la falta de árboles afecta al cielo y al suelo, pues arriba disminuye la generación de lluvias, y abajo, debido a la ausencia de raíces que absorban el agua, la tierra se seca, las rocas se aflojan y las montañas se desmoronan.

En 1996, en la costa de Chiapas, un temporal derribó las crestas de algunas montañas pelonas alrededor de un pueblo llamado Valdivia. Las rocas rodaron hasta los ríos y los ríos se salieron de madre y sepultaron las calles y las casas de Valdivia y de muchas comunidades más. Aún conservo, pero no sé dónde está, una foto que Juan Meléndez me tomó en Valdivia. La recuerdo muy bien. Aparezco de pie, sobre un cúmulo de lodo, con la punta del codo apoyada en el aro de una canasta de basquetbol.

La isla de plástico y la caótica proliferación de las vacas expresan el fracaso tanto de las ideas como de las armas que dominan a la humanidad. O dicho de otro modo, el fracaso del gobierno del mundo.

Gracias a los tres “gobiernos” neoliberales del PRI, que padecimos de 1982 a 2000, México retrocedió al siglo XIX, por lo menos a la época anterior al tren de pasajeros. Gracias a Fox y Calderón somos de nuevo una colonia española y, por vez primera en nuestra historia, un protectorado estadunidense, casi una estrella más en la bandera de los vecinos del norte.

En los 12 años que lleva el PAN saqueando y destrozando al país, las empresas mineras han extraído más oro que los empresarios españoles del primer virreinato (1535-1821), de acuerdo con una investigación de Carlos Fernández Vega (@cafevega), que La Jornada publicó el año pasado. El oro que sale del país sin dejarnos ningún beneficio, Calderón lo compra en el mercado internacional pagando por cada onza mil veces más de lo que los canadienses dan por la renta de mil hectáreas de la tierra que explotan y envenenan.

Regalamos el oro, regalamos el petróleo, financiamos a los banqueros al cubrir año tras año los intereses de los intereses del Fobaproa y por órdenes del Banco Mundial tenemos prohibido invertir en nuestro desarrollo para cubrir los intereses de los intereses de la deuda externa. Hace dos días, sin embargo, los senadores de la ultraderecha, tanto los del PAN y del PRI como del PRD, llegaron al colmo de la ignominia al autorizar que Calderón aumente, de 8 mil a más de 14 mil millones de dólares anuales el monto de nuestros “donativos” al FMI. Son los mismos que están por la abolición del Estado laico y besarán el anillo de Benedicto XVI. El PRD, secuestrado por sus “dirigentes”, es ya sólo un lacayo más del gobierno del mundo. ¿Van a votar por esa inmundicia?

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2 mar 2012


Los cuatro puntos de Josefina...


Jorge Camil


¿Cuál es el verdadero Felipe Calderón: el que reveló con fingida inocencia encuestas amañadas frente a 700 consejeros de Banamex, o el demócrata a ultranza” que al día siguiente, ya que el daño estaba hecho, juró respeto sacramental al proceso electoral frente al astabandera del Zócalo? ¿A quién creerle: al panista en campaña que ha comenzado a repetir las marrullerías de Vicente Fox en 2006, o al “demócrata escrupuloso” que prometió evitar en el futuro “hasta expresiones que provoquen recelo”? (bit.ly/ytVPEN). Vale la pena analizar sus declaraciones.

Mientras los “cuatro puntos de Josefina” fueron mañosamente “revelados” como confidencia de un mandatario que le hablaba al oído a influyentes banqueros y empresarios, la crema y nata de los “poderes fácticos”, su inquebrantable profesión de fe democrática fue hecha en el Zócalo capitalino con dedicatoria para el IFE a plena luz del día, y en presencia de representantes de los medios, líderes legislativos, ministros de la Suprema Corte y jefes de las fuerzas armadas. ¡Por Dios!, en presencia misma del lábaro patrio el Día de la Bandera. No quería ni sombra de duda sobre su puntual respeto a las leyes electorales…

¿Cómo dudar de él, cuando proclamó que ser demócrata era su más profunda convicción política? ¿Cómo cuestionar sus intenciones, cuando aseguró que la democracia “era la escuela en la que se había formado toda su vida”? Imposible dudar de él, si juró mantener el equilibrio de poderes y respetar el resultado de los comicios del primero de julio. Imposible impugnar sus propósitos cuando Josefina, beneficiaria de la encuesta que la ponía a cuatro puntos de Peña Nieto, le agradeció el favor declarando, con sonrisa beatífica de “nuestra belleza México”, que Calderón era un demócrata.

El problema es que junto con su apasionada profesión de fe democrática, apareció Calderón de cuerpo entero (Grijalbo), de Julio Scherer García. Conocíamos bien al Calderón autoritario y empecinado de la guerra contra el narcotráfico, el comandante en jefe de “¡ni un paso atrás!” Pero el verdadero Calderón comienza a revelarse hoy en la voz de “gargantas profundas” (Lorenzo Meyer dixit) de algunos correligionarios agraviados: Manuel Espino, ex presidente del PAN, y Alfonso Durazo, ex secretario particular de Vicente Fox.

En el libro de Scherer se repiten comentarios de Castillo Peraza, que consideraba a Calderón un ser “inescrupuloso, mezquino, desleal a principios y personas”. Y Espino y Durazo le confirmaron al periodista la personalidad inexpugnable de un hombre áspero (en la Cámara, los diputados que coordinó lo apodaban El Erizo). Hablaron de un político que no ha respetado el principio democrático ni siquiera al interior de su partido; un político tan conflictivo que llevó a Durazo a lamentarse con Scherer: “Algo estamos haciendo mal en nuestro país cuando un político intolerante, inexperto y explosivo se puede colar hasta la Presidencia de la República”.

En asuntos electorales debemos recordar que Calderón fue el principal beneficiario de las “irregularidades” de Vicente Fox en 2006, cuando el PAN había abandonado la ideología de la “brega de eternidad” para dedicarse a ganar y conservar, “haiga sido como haiga sido”, la Presidencia. En 2000 y 2006, en campañas diseñadas por estrategas extranjeros, el partido se deshizo de la filosofía escolástica que animó a los primeros ideólogos (¿se imaginan a Fox y Rob Allyn leyendo a Santo Tomás de Aquino y Jacques Maritain sobre los misterios del bien común?).

Los panistas abandonaron la búsqueda del “bien común” y el respeto a la democracia lisa y llana del voto ciudadano. Ahora compran votos, utilizan asesores extranjeros (Rob Allyn, Dick Morris y Antonio Solá) y disfrutan los beneficios que dan los puestos públicos. ¡Al diablo con la ideología! Pero un PAN sin ideología ni valores nacionales, un PAN intransigente y cerrado a ciertos periodos históricos, como la Revolución y las Leyes de Reforma, es un partido oportunista y al garete (Scherer afirma que en la 55 Legislatura Calderón le hizo una confesión inaudita a Gustavo Carvajal Moreno, priísta de prosapia: “Mi padre me enseñó a odiar a los priístas”).

El libro de Scherer tiene anexos que confirman el escándalo de Hildebrando, el cuñado incómodo. Sobre él dije en julio de 2006 en La Jornada que su empresa de informática pudo haber sido uno de los factores determinantes en el resultado de las elecciones de 2006. Primero el desafuero, después la campaña del miedo orquestada por el español Antonio Solá (hoy asesor de Josefina) o el estadunidense Dick Morris, y al final el IFE y su PREP, “una institución que garantizó el triunfo de Fox en su momento, pero que en 2006 fue factor de inestabilidad” (bit.ly/wpByhZ).

Para Durazo, Calderón es un adversario político de cuidado: el “haiga sido como haiga sido en estado puro”. Scherer parece convencido de que la política de Calderón, que “lo ha llevado por caminos peligrosos”, hará que “en este sombrío 2012 pague por los inocentes y desaparecidos de la guerra que inició un desventurado día de enero de 2007”.

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Nadan con tiburones

Demián Bichir y Andrés Manuel López Obrador se saludaron en camerinos al término de la obra Nadando con tiburones. El aspirante presidencial dijo: “vengo a felicitarlo por ser un estupendo actor y hacerlo de manera independiente”. El histrión expresó: “estoy aquí con un señor que durante mucho tiempo ha estado nadando con tiburones. Creo que es el único capaz de gobernar, no a 10 ni a 20, sino a 120 millones de mexicanos” Foto Francisco Olvera



Creo que es el único capaz de gobernarnos, señala el actor que fue nominado al Óscar

López Obrador felicita a Bichir luego de verlo actuar en Nadando con tiburones

De todos los precandidatos a la Presidencia, “sólo Andrés Manuel” ha hablado de apoyar el cine


Demián Bichir y Andrés Manuel López Obrador al término de la obra teatral Nadando con tiburonesFoto Francisco Olvera


Jorge Caballero y Arturo Cruz


Por la noche, Andrés Manuel López Obrador, precandidato de las izquierdas a la Presidencia de la República, asistió al teatro a ver Nadando con tiburones, donde al final pasó a los camerinos a felicitar a Demián Bichir, recién nominado por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos al Óscar como mejor actor, por su papel en la película Una vida mejor.

Después de unos momentos en privado, Andrés Manuel y el actor salieron y se dieron un abrazo; el aspirante presidencial dijo: “vengo a felicitar a Demián por ser un estupendo actor y hacerlo de manera independiente”.

Por su parte, Demián refirió: “bueno, estoy aquí con este señor que durante mucho tiempo ha estado nadando con tiburones”.

Por su parte, el candidato presidencial dijo que la obra le pareció interesante. Se les cuestionó acerca de los diferentes tiburones políticos, pero dieron por concluida la breve reunión y se despidieron dándose otro abrazo.

Ya con todos los medios a su disposición, Demián Bichir dijo: “creo que Andrés Manuel López Obrador es el único capaz de poder gobernar no a 10 ni a 20, sino a 120 millones de mexicanos”. También celebró que haya una mujer candidata a la Presidencia de la República, pero “creo que ella y el abanderdo priísta repiten los mismos vicios y problemas que hemos tenido durante décadas”.

En conferencia de prensa ofrecida por la mañana en el Teatro de los Insurgentes, el actor había señalado que de los virtuales aspirantes a gobernar el país, “el único que se ha manifestado respecto de apoyar al cine mexicano es López Obrador. Ahí Bichir también se refirió a su experiencia en la entrega de los Óscares, el pasado domingo en Los Ángeles, California.

“¿Se acuerdan –dijo– cuando hubo mucha euforia porque Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu fueron nominados al Óscar y tuvieron reuniones con autoridades mexicanas? Fueron a la Cámara de Diputados y pusieron las diéresis sobre las u; aparentemente no ha pasado mucho de eso, pero sí hace falta que se determinen muchas cosas en la manera de hacer cine, la forma de fijar las reglas, de cómo se gana, de cómo se reparten las ganancias. Falta muchísimo sobre el cine, es algo que nos incumbe a todos.

“No obstante, yo no he sabido que el cine esté en la agenda de ningún candidato. Parece, y esto es algo a nivel muy personal, que el único interesado en el cine, la cultura y las artes es Andrés Manuel López Obrador. Esto entre otros puntos, porque también sería hablar de las artes plásticas, de las artesanías y del teatro, la danza y la música... que están simplemente viviendo en la oscuridad total, con presupuestos raquíticos, con muy pocos incentivos. Todo mientras el país está regado de talento. Pero faltan casas de cultura... legislar”.

En Los Ángeles no se hizo mención de Pedro Armendáriz –señaló–, lo cual atribuyó a un descuido de la Academia Mexicana. “Nos faltó hacer nuestro ruido para que se hablara de Pedro.”