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18 oct 2010


López Obrador y Ebrard chocan por el Edomex

“Llegó a un pacto y no se va a bajar del tren; que con su pan se lo coman”

Favorecerá a Peña Nieto división de la izquierda, advierte el titular del GDF

Considera que ya no es viable que se dé marcha atrás en la alianza con Acción Nacional

La dirigencia nacional del PRD ya pactó con Calderón ir juntos en 2012: AMLO

En Texcoco, Chicoloapan, Chimalhuacán y La Paz sus seguidores ondearon banderas del sol azteca, PT y Convergencia

“El triunfo de la reacción es imposible”, parafrasea a Benito Juárez



Aspecto del mitin de Andrés Manuel López Obrador en el municipio mexiquense de Chicoloapan, en el contexto de su Gira de la Lealtad con la que busca promover su proyecto alternativo de naciòn .




Fabiola Martínez
Enviada


Chicoloapan, estado de México, 17 de octubre. Andrés Manuel López Obrador consideró que no es “viable” que la dirigencia nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) dé marcha atrás su intención de aliarse con el Partido Acción Nacional (PAN) en la contienda por la gubernatura de esta entidad, porque –aseveró– ya “negociaron” con Felipe Calderón incluso la posibilidad de ir juntos en 2012.

“Ya no lo veo viable. Ya se amarraron, arriba, con (Felipe) Calderón; llegaron a un acuerdo y no se van a bajar del tren. Ya acordaron, negociaron con Calderón. (Entonces) que sigan su camino y que con su pan se lo coman”, expresó.

Mientras el político tabasqueño continuó su recorrido por los municipios de estado de México, como parte de la llamada Gira de la lealtad (denominada así para instar a los perredistas a no aprobar pactos con el PAN), del otro lado, en Toluca, dirigentes del PRD y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, participaban en un mitin en favor de las coaliciones electorales.

Así, el estado de México fue escenario este domingo de dos actos políticos del perredismo.

El líder estatal del partido del sol azteca, Luis Sánchez, miembro de la corriente Alternativa Democrática Nacional (ADN), participó activamente en el mitin de la capital mexiquense, junto con enviados de otras agrupaciones afines, como Nueva Izquierda (NI), grupo al que pertenece el líder nacional del PRD, Jesús Ortega Martínez, así como algunos integrantes del Foro Nuevo Sol.

Y a decenas de kilómetros de ahí, en el oriente de la entidad, las huestes de Higinio Martínez y Horacio Duarte, del Grupo de Acción Política, se encargaron de llenar las plazas para las asambleas informativas encabezadas por López Obrador.

Es por ello que los mítines en Texcoco, Chicoloapan, Chimalhuacán y La Paz fueron de tres colores: la gente ondeó las banderas amarillas del PRD, pero también las rojas del Partido del Trabajo (PT) y las anaranjadas de Convergencia; estos dos últimos partidos políticos ya confirmaron su adhesión a la estrategia antipactos, de la que deberá surgir en breve un candidato o candidata a la elección para gobernador en el estado de México, a realizarse en julio de 2011.

PT, Convergencia y GAP impulsan a “sus gallos”

Cada fuerza política impulsa a “su gallo”: el Partido del Trabajo dice que el mejor posicionado es Óscar González Yáñez y los del Grupo de Acción Política (GAP) afirman que Horacio Duarte Olivares podría ser la mejor carta, al tiempo que sigue en mención la senadora Yeidkol Polevnski. En tanto, en el partido Convergencia se habla de Alejandro Gertz Manero y del coordinador de los diputados federales del sol azteca, Alejandro Encinas Rodríguez. Sin embargo, de este último algunos de los asistentes a los mítines lamentan: “Él sería el bueno, pero no quiere”.

Por otra parte, Andrés Manuel López Obrador lleva recorridos en esta Gira de la lealtad 72 municipios mexiquenses. Y justamente la palabra “lealtad” es el hilo del discurso. El político tabasqueño explica una y otra vez a los militantes de los tres partidos por qué es imposible hacer una amalgama con el blanquiazul.

Acción Nacional, afirma el ex candidato presidencial, es un partido que surgió en 1939 con intereses opuestos al gobierno progresista del presidente Lázaro Cárdenas del Río; además, en las decisiones fundamentales para el país, “PAN y PRI son la misma mafia”, y por si fuera poco, destaca, sería una traición unirnos con quien hace cuatro años, en 2006, nos robó la elección presidencial.

No obstante, para algunos analistas políticos todavía puede haber sorpresas. El petista González Yáñez pidió a la dirigencia nacional del PRD que “reoriente su camino” y venza la tentación de ganarle a Enrique Peña Nieto con base en una alianza con la derecha. “La ambigüedad no ayuda a nadie; es momento de que pinten su raya (del panismo)”, dijo.

A su vez, Duarte les dijo a los dirigentes de su partido que “si todavía tienen un poco de decencia se desistan de la alianza con los panistas.

Sin embargo, este domingo López Obrador se mostró menos optimista de algún cambio en la decisión de la cúpula perredista presidida por Jesús Ortega Martínez, y al preguntarle si su posición antialianzas con el PAN beneficiaría de facto al PRI y al gobernador Enrique Peña Nieto, argumentó que, como ocurrió en los comicios de 2006, desde la izquierda se puede derrotar al PRI y al PAN. “Como bien lo dijo el presidente Benito Juárez: ‘el triunfo de la reacción es moralmente imposible”’.

Por ello consideró que ese tipo de alianzas sólo evidencia una actitud de “sumisión”, porque “la militancia no quiere” ese pacto con la derecha. Reiteró que no renunciará al Partido de la Revolución Democrática. Más bien “los que tienen que renunciar son otros”, dijo.

Por lo pronto, quienes han dicho rotundamente que no procede una coalición con el PAN, siguen en la brega para convencer a grupos del PRD, pero también a organizaciones y sectores de la sociedad.

Tras una gestión de Higinio Martínez, líder del GAP y además coordinador de la Gira por la lealtad, López Obrador desayunó con el obispo de Texcoco, Juan Manuel Mancilla, y el obispo auxiliar de esta diócesis, Víctor René Martínez.

De acuerdo con fuentes consultadas, al final del encuentro se incorporó el nuncio apostólico Christophe Pierre, quien –se informó– estaba en la arquidiócesis texcocana atendiendo otros asuntos y aceptó adherirse al último tramo de la conversación con el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal.




6 oct 2010




Partidocracia mexiquense: el abuso desenfrenado






Lourdes Morales Canales


MÉXICO, D.F., 6 de octubre (apro).- En los últimos 10 años, ninguna entidad ha invertido en los últimos 10 años tantos recursos para el financiamiento de los partidos políticos y la promoción del voto, como lo ha hecho el estado de México.

La entidad gobernada por Enrique Peña Nieto, que concentra poco más de 10 millones de electores –el padrón electoral más importante del país–, ha aumentado en este tiempo casi en 300% el monto del financiamiento, ignorando las demandas ciudadanas de reducir el financiamiento público a los partidos políticos, ya que en 2009 destinó un total de 693 millones de pesos para que las ocho fuerzas políticas con registro pudieran realizar actividades ordinarias y de campaña.

El partido que más recibió fue el Revolucionario Institucional (PRI), que cuenta con la mayoría en el Congreso y gobierna actualmente 97 de los 125 municipios de la entidad.

El financiamiento a los partidos se aprobó en un año de fuerte crisis económica y en un contexto en el que, a raíz de la reforma electoral del 2007, se realizaron en un mismo día elecciones de gobernador, diputados locales, diputados federales y ayuntamientos.

Hasta antes de esa fecha, el joven electorado mexiquense –en 2005, 28% estaba en un rango de edad de 15 a 29 años–, diverso y muy desigual, estaba constantemente expuesto a procesos electorales, dado que en diferentes fechas se realizaban las elecciones federales, las de diputados, alcaldes y gobernador.

Sin embargo, el cambio no sólo impactó en las cifras de participación ciudadana estatal y nacional, también puso a prueba un modelo de operación electoral en el que con toda impunidad se logró reforzar el clientelismo, la compra y coacción del voto.

El “efecto Estado de México”, aunado a otros fenómenos como el voto nulo y las elecciones coincidentes en otras entidades, logró una participación ciudadana nacional de 44.6%. En esta entidad se registró un histórico 51.2%, que supera largamente el escaso 36.4% de participación registrado en 2003, año en el que sólo se renovaron diputados federales, dado que las elecciones locales se hicieron en otra fecha.

En cuanto al modelo de operación electoral, un ejercicio de observación realizado por Alianza Cívica registró que de 10 entidades monitoreadas, cinco de ellas con elecciones coincidentes, el Estado de México fue el que tuvo más acciones de compra y coacción del voto y más problemas de cultura política clientelar.

Efectivamente, en esta entidad 39.4% de un universo muestral encuestado considera que el voto no es secreto, cifra mucho más alta que el 18% del promedio total del trabajo de observación y el 17% que el PNUD registró pasadas las elecciones de 2006.

Al preguntar sobre el tipo de prácticas que realizaban los partidos políticos días antes de la elección y aun en la fecha de la jornada electoral, además de amenazas registradas a observadores electorales, se detectó que fueron los municipios mexiquenses los que más irregularidades presentaron.

Los casos más alarmantes de una muestra de 23 distritos electorales federales fueron los de Toluca y Valle de Chalco Solidaridad, donde 42% de la población encuestada en el primer caso y 57% en el segundo estuvo expuesta al menos a una práctica de compra y coacción del voto.

Entre esas prácticas destacó el cambio de voto por despensas, la compra directa del sufragio, la intervención del magisterio en la promoción del voto a favor de un partido, la violación de la secrecía y la compra o uso de las credenciales electorales para coaccionar al votante.

La realidad expuesta preocupa sobremanera y, además, anuncia lo que puede suceder en el futuro si este modelo de “operación electoral” se reproduce a gran escala.

La aprobación del financiamiento público a los partidos políticos sin contrapesos efectivos, sin freno posible y, sobre todo, sin una fiscalización expedita, genera y refuerza una cultura clientelar que es muy onerosa no sólo en términos de costo económico, sino también en términos de costo ciudadano.

El dilema de la compra y coacción del voto no puede ser combatido sin enfrentar el problema cultural del clientelismo político, y el modelo del Estado de México asusta, si se reproduce, e invita a una intervención urgente que evite el creciente abuso y el desenfreno partidista.








25 sep 2010


AMLO critica la corta memoria de perredistas que se alían con el PAN

Pide no olvidar a quienes han muerto por mantener los principios del PRD

El sol azteca “no está al servicio de la mafia; lo vamos a defender”, advierte

Si hay acuerdo cupular en el Edomex “se quedarán con el cascarón”

“El PRD no es un partido palero; vamos a defenderlo”, dice AMLO

Nosotros nos vamos con la base perredista, PT y Convergencia, señala


Alma E. Muñoz

Papalotla, Méx., 24 de septiembre. “El PRD no es un partido palero; no es un instrumento al servicio de la mafia en el poder. ¡Vamos a defenderlo!”, advirtió Andrés Manuel López Obrador, de gira por esta entidad, donde reiteró su rechazo a una eventual alianza entre los partidos de la Revolución Democrática, Convergencia y Acción Nacional para los comicios de 2011.

A unas horas del consejo estatal perredista, donde se definirá la política de alianzas para la elección, afirmó: “Que no olviden los dirigentes que el PRD no tiene dueño; no es de ellos, es de todos los militantes”. Si hay acuerdo cupular se quedarán con el “cascarón”, porque nosotros nos vamos con la base perredista, PT y Convergencia, con un candidato de la izquierda que se enfrentará al del PRD y del PAN, advirtió en Chiautla.

Además, en el PRD siempre tenemos que recordar la memoria de quienes fundaron el partido con esfuerzo, sacrificio; a los que hasta perdieron la vida por mantener sus principios e ideales”. Indicó que corresponde a las bases definir la ruta político-electoral. “Vamos a ver qué deciden arriba, porque abajo, los simpatizantes del PRD, los militantes, no ven con buenos ojos esa alianza”.

En cada una de las plazas públicas que visitó –Tepetlaoxtoc, Papalotla, Chiautla y Chiconcuac–, como parte de la denominada “gira por la lealtad”, el ex candidato presidencial preguntó a los cientos de asistentes que se acercaron a escucharlo si están en favor de un acuerdo electoral entre el PRD y el PAN. ¡Nooo!, recibió como respuesta en cada uno de los casos. Éso es lo que tenemos que hacer valer, sostuvo.

“No puede ser que se dé una alianza con un partido de derecha… No podemos, por principios, si somos de izquierda. Si así nació el PRD, como un instituto para hacer valer la democracia, no podemos ir con uno de derecha… Es una contradicción”, insistió.

Vamos a participar en la elección de julio del año próximo, no sólo en la presidencial, “para volver a ganarle a la mafia en el poder. Queremos convencer, persuadir a los dirigentes del PRD para que se busque una alianza con el PT, con Convergencia, con los sectores progresistas”, indicó.

López Obrador invitó a la gente a ser parte de los comités territoriales del movimiento nacional que encabeza, en calidad de “verdaderos protagonista del cambio”, para lograr la transformación de la vida pública del país, y que cambie la política económica, “que no funciona”. Propuso que cada uno de esos protagonistas convenza a por lo menos cinco personas a sumarse al proyecto “de aquí a 2012, porque la meta es contar, para mediados de 2011, con 70 mil comités territoriales”.

Sus simpatizantes le brindaron todo su apoyo. Y como en el arranque de esta gira por los 125 municipios de la entidad, lo recibieron con el grito: “¡PRI y PAN, fuera, fuera!”.

En esta ocasión acompañaron al tabasqueño el coordinador de los diputados perredistas, Alejandro Encinas; los senadores Pablo Gómez y Yeidckol Polevnsky; Higinio Martínez, Horacio Duarte, así como los diputados federales Rosendo Marín y Óscar González Yáñez, entre otros.

López Obrador insistió en que PRI y PAN son lo mismo: “Comen en el mismo plato… Se pueden pelear ahora, en el caso del estado de México, pero no pasaría nada por quien quede; no afecta sus privilegios”. Como ejemplo, señaló que los dos partidos aprobaron los aumentos al IVA y a los precios de las gasolinas, y el Fobaproa; resaltó que el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, fue el primero en apoyar la “medida arbitraria de (Felipe) Calderón de despedir a 40 mil trabajadores de Luz y Fuerza del Centro”.

Por eso me extrañó mucho, externó, “cuando leí en la prensa que el dirigente del SME (sin mencionarlo por su nombre) había ido al (quinto) informe (de gobierno) del mexiquense. Dije: ‘qué poca memoria tiene, si Peña Nieto apoyó el golpe a los electricistas’”.

López Obrador comenzó a exhibir en tamaño cartel una fotografía del gobernador mexiquense, abrazado al ex presidente Carlos Salinas de Gortari, para demostrar quién está detrás del mandatario. “El padrino y el ahijado”, dijo.