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23 may 2012



Los jóvenes vencen a Peña y a Televisa

Pancartas anti Peña en el DF, este sábado. Foto: Eduardo Miranda.
Pancartas anti Peña en el DF, este sábado.
Foto: Eduardo Miranda.


MÉXICO, D.F. (apro).- Desdeñados por políticos y medios, cuyo contubernio inspiró la consigna de “prensa vendida” que mantiene su vigencia, los jóvenes universitarios han conquistado en días por lo menos dos victorias mayúsculas: Minar políticamente a Enrique Peña Nieto y doblar a Televisa.

Tan vigoroso es el movimiento de los jóvenes de las universidades privadas –cuya articulación con las públicas está en curso–, que el consorcio televisivo que preside Emilio Azcárraga Jean fue forzado a informar sobre ellos la misma noche del viernes 18, en el noticiario estelar conducido por Joaquín López Dóriga, y este lunes 21 por la mañana con Carlos Loret de Mola.

La victoria es inequívoca: Los universitarios no sólo hicieron pedazos el bloqueo informativo en su contra instaurado desde el “Viernes Negro” de Peña Nieto, una semana atrás –que a las claras tenía el propósito de protegerlo–, sino que millones de mexicanos atestiguaron su hazaña en televisión abierta, con la potencial simpatía al movimiento que se articuló mediante las redes sociales Twitter, Facebook y Youtube.

Y no sólo eso: Si la fortaleza de Peña Nieto son los resultados de las encuestas, como se ufanan sus propagandistas en los medios –algunos de ellos literalmente a sueldo–, entonces su derrumbe se perfila inminente por lo menos si de universitarios se trata, porque en sólo un mes –en abril– perdió nueve puntos porcentuales.

El dato no es menor si se toma en cuenta que esta caída fue registrada por la encuesta del diario Reforma antes del 11 de mayo, el “Viernes Negro” de Peña Nieto en la Universidad Iberoamericana, que fue el inicio de las protestas, como las marchas del viernes 18 a las instalaciones de Televisa Santa Fe y San Ángel contra la manipulación informativa, así como las del sábado en la capital y en varias ciudades del país en repudio del candidato priista-verde.

De acuerdo con esta medición del Grupo Reforma –que edita los diarios El Norte, Reforma y Mural–, levantada del 19 al 22 de abril, Peña Nieto tenía en marzo el 39% de las preferencias entre “electores de escolaridad superior” y en abril se cayó a 30%.

Pero Peña Nieto no sólo se desplomó nueve puntos entre universitarios, sino también dos entre la población con educación básica y otros dos en la de educación media. Hasta las más oficialistas firmas de encuestas observan esa tendencia a la baja.

Según esa misma encuesta, publicada este domingo 20 en el suplemento “Universitarios”, el priista también ha caído en el apoyo entre la población de entre 18 y 24 años de edad (pasó de 48% a 41%) y de entre 25 y 29 (de 55% a 42%) y en la población mayor a 50 años sólo perdió un punto.

La encuesta del Grupo Reforma indica que, a su vez, Josefina Vázquez Mota cayó también nueve puntos en el mismo mes entre los universitarios, la misma cifra que Peña Nieto, mientras que el candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, creció 16 unidades: De 19% en abril se disparó hasta el 35% en mayo, tres puntos más que la panista y cinco más que el priista.

Y los resultados de otras dos firmas encuestadoras son elocuentes: Demotecnia, de María de las Heras, informo este lunes que Peña Nieto tiene 39%, sólo 8 puntos arriba de López Obrador, mientras que Vázquez Mota sólo tiene 26%; y Covarrubias y Asociados, que da al priista 36% por 27 del perredista y 24 de la panista. En ambos casos la diferencia es ya de un dígito.

Por eso, como aquí se apuntó la semana pasada, algo muy serio debe ocurrir en la campaña de Peña Nieto tras el desafío de los jóvenes de la Universidad Iberoamericana, el viernes 11, para que la iracundia de él y de sus huestes cobre una dimensión insólita, que se tradujo luego en golpizas de escuadrones priistas contra manifestantes en Coahuila, Veracruz y Colima.

La rebelión juvenil está desbaratando los planes de quienes veían como de trámite las elecciones y hasta cruzaban apuestas a la integración del gabinete, entre ellos Televisa y sus medios satélites, sujetos a un escrutinio riguroso al que estamos sometidos todos los medios y periodistas.

No hay que darle muchas vueltas: La indignación de los jóvenes por la manipulación informativa de Televisa es semejante a la que sus padres padecieron en 1988, por ejemplo, porque la cobertura sobre las campañas en curso no difiere a la de ese año, cuando los jóvenes ni siquiera habían nacido.

Cualquier televidente lo ve: Las notas sobre Peña Nieto privilegian tomas abiertas para observar las multitudes que lo aclaman, los close up del candidato son con el ángulo más favorable y los audios resalten las frases más impactantes, mientras que las de Vázquez Mota y López Obrador son mezquinas, con encuadres opacos y frase anodinas, con tomas a un puñado de simpatizantes, aunque haya miles. Eso sí, el mismo tiempo para alegar equidad.

Eso también debe cambiar y si, como parece ser, no es por un acto de vergüenza profesional, deberá serlo por una exigencia social como la que está en curso. No olvidemos que Televisa es la empresa informativa que reporteó la matanza de estudiantes en Tlatelolco en 1968, treinta años después…

Apuntes

En este contexto Peña Nieto anunció un manifiesto que es, en realidad, una insolencia: Los diez puntos –respeto a la libertad de manifestación, de expresión, libertad religiosa, a los derechos humanos, una nueva relación con los medios, no discriminación, división de poderes, elecciones libres, transparencia y rendición de cuentas y federalismo– son garantías que están en la Constitución, que por lo visto no ha leído… Por cierto, es tal el terror del priista a los universitarios que no irá a la Universidad Panamericana, donde estuvo matriculado pero que, como se ve, no estudió…

Comentarios: delgado@proceso.com.mx y Twitter




14 may 2012

 

La peligrosa ira de Peña Nieto


Peña Nieto en la Ibero. Trago amargo. Foto: Germán Canseco
Peña Nieto en la Ibero. Trago amargo.
Foto: Germán Canseco


MÉXICO, D.F. (apro).- Algo muy serio debió ocurrir en la campaña de Enrique Peña Nieto tras el desafío de los jóvenes de la Universidad Iberoamericana, el viernes 11, para que la iracundia de él y de sus huestes cobre una dimensión insólita, que evoca al represor Gustavo Díaz Ordaz, pero también altamente peligrosa en un país donde la impunidad de los actos criminales está garantizada.

El estado emocional de los priistas-verdes –a cuya coalición de intereses sirven también Gabriel Quadri y Elba Esther Gordillo– adquiere mayor relevancia luego de que 131 de los jóvenes que descompusieron a Peña Nieto tomaron la decisión valiente –temeraria para algunos– de mostrar sus rostros y claves de estudiantes para afirmar que no son golpeadores ni
manipulados.

La acusación de serlo vino de los priistas Pedro Joaquín Coldwell, Emilio Gamboa, de Arturo Escobar, senador del Partido Verde, y de opinadores de medios de comunicación, claramente alineados ya, a quienes desmienten: “Somos estudiantes de la Ibero, no acarreados, no porros. Y nadie nos entrenó para nada”.

Más que serenarlos, es previsible que este arrojo de los jóvenes encrespará más a personajes de la talla de Jorge Yazberth, presidente del Organismo Nacional del Jóvenes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), un sujeto que se ufana de ser actor de Televisa y que no sólo reprende a sus adversarios, sino los amenaza.

“Sí, si ya te encontramos a ti y a todos tus compañeros. Cuidado, no todo es libertad de expresión”, le dice a la estudiante Paloma Arrazola, a quien él atribuye organizar la protesta contra Peña Nieto, y luego, ufano, aclara: “Relájate, Palomita; ya con esta fama que te hiciste gracias a mí podrás pagar tu colegiatura”.

Aunque borró de su cuenta de Twitter muchos de los insultos, y hasta cambió su perfil –de presidente a vicepresidente de los jóvenes priistas–, quedaron las evidencias del tono amenazante empleado por este individuo, replicado por otros desde el anonimato.

Por ejemplo: “A nuestros opositores les digo que por cada descalificación y señalamiento tendrán una respuesta: ’Chinguen a su madre perredistas’.”

Otro:”¿Qué le espera a México con Andrés Manuel y Josefina? Un México mediocre como a los empleados de esta cuenta: @juantlz”.

Lo mismo ocurre con otros priistas embozados o confesos, como los que se lanzaron contra la joven estudiante Ronit Guttman –que hizo público su propósito de protestar, como si eso estuviera proscrito–, instigados todos por el propio Peña Nieto.

Porque fue éste, ya irritado al finalizar en encuentro en la Iberoamericana, el que atizó los ánimos al ufanarse de la represión policiaca a su cargo en Atenco, donde murieron el niño Javier Cortés, de 14 años de edad, de un balazo en el corazón que le disparó un policía, y el joven Alexis Benhumea Hernández, golpeado en la cabeza por un cartucho de gas lacrimógeno.

Después de haberle gritado “asesino” y “cobarde” y de huir ignominiosamente de la Universidad Iberoamericana, Peña Nieto está tan furioso que han decidido cancelar cualquier encuentro con estudiantes, incluida la Universidad Panamericana, su alma mater.

Algo se rompió ya en la campaña presidencial priista, algo referido a los jóvenes que conecta con la ignorancia que exhibió el mexiquense en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en diciembre, y que las encuestas –de tan escasa credibilidad– no han registrado.

Algo que tiene al candidato priista tenso, a menudo irascible, como lo registró la reportera Jesusa Cervantes, de Proceso, en San Luis Potosí, el pasado miércoles 9, tres días después del debate, cuando regañó al capitán Gustavo Cuevas Gutiérrez, su jefe de seguridad, por empujar a una simpatizante.

“¡Chingada madre! ¡Estamos en campaña! ¿No te das cuenta?”, le gritó Peña Nieto mientras manoteaba frente su cara.
No, si la ventaja de Peña Nieto es irreversible, él, los mandos priistas y sus testaferros no estarían tan alterados ni generando un ambiente altamente peligroso. Cuidado.


Apuntes

Los propios panistas lo confiesan, aún en voz baja: Josefina Vázquez Mota ha sido ya abandonada tras arreglos de impunidad e inmunidad entre Felipe Calderón y Peña Nieto. Y ella será la única culpable de la debacle…

Comentarios: delgado@proceso.com.mx y Twitter :

@alvaro_delgado





8 abr 2012



PAN: el equipo que no lo es

Álvaro Delgado
7 de abril de 2012


Vázquez Mota en Tres Marías.
Foto: Octavio Gómez


La campaña de la panista Josefina Vázquez Mota empezó con el pie izquierdo. Su equipo de apoyo se cuartea. Sus tropiezos son cosa de todos los días: van de su casi desvanecimiento en Baja California al repudio que generó en Tres Marías, Morelos, cuando fue corrida de un restaurante y vapuleada en un puesto de quesadillas. Tanta es la confusión que incluso debió cancelar la etapa veracruzana de su gira.

La imagen es inquietante: Josefina Vázquez Mota, pálida y temblorosa, está a punto literalmente de derrumbarse ante las miradas atónitas de sus anfitriones y colaboradores. Ese momento dramático de la candidata del Partido Acción Nacional (PAN) marcó ya la campaña que antes y después de ese episodio el pasado lunes 2 –apenas en el cuarto día de iniciada–, ha padecido un desgobierno en su equipo a tal punto que hasta ella anticipó cambios para afrontar la crisis.

“Todo es un caos”, resume un miembro del equipo de Vázquez Mota luego de seis días de desarticulación en todas las líneas estratégicas de la campaña –giras, logística, avanzada, discurso, propaganda, imagen– coronados el Jueves Santo por su insólita retirada del restaurante El Sinaí, en Tres Marías, Morelos, en medio del repudio de clientes y comerciantes.

A la anarquía y los pleitos en su equipo –que arrastra desde la precampaña y que exhibió en su toma de protesta en el estadio Azul el 11 de marzo, con las gradas vacías– se suman la lejanía del PAN, los conflictos internos en varias entidades y su propio estado de salud, sobre el que hay versiones varias y difusas.

La propia Vázquez Mota atribuyó el vahído a una gripe y luego a la fatiga, pero posteriormente la diputada poblana Valentina Díaz de Rivera, una de sus múltiples portavoces, reveló que padecía presión baja, lo que ella confirmó.

“Es mejor una presión baja que una alta”, aclaró al reportero, el miércoles 4, en una breve charla en Puerto Nuevo, Baja California. “Con presión alta hay pérdida de memoria y con presión baja te puede dar hipoglucemia. Yo vengo de una familia diabética”.

–Estuvo a punto del desmayo…

–¿Sabes qué pasa? Que se me bajó un poquito la presión. Nunca me había bajado tanto. A cualquiera le puede pasar esto cualquier día, ¿no? Siempre he sido de presión baja, pero aprendes a vivir con eso. El problema es cuando se te baja más, ¿no?

(Extracto del reportaje que se publica esta semana en la revista Proceso 1849, ya en circulación)





3 abr 2012



Oliva, el “mapache” de Vázquez Mota

Álvaro Delgado


El exgobernador panista de Guanajuato, Juan Manuel Oliva Ramírez.
Foto: Eduardo Miranda


MÉXICO, D.F. (apro).- Qué ominosa señal envía Josefina Vázquez Mota a la sociedad al confiar su éxito al gobernador con licencia Juan Manuel Oliva, emblema de lo peor del Partido Acción Nacional (PAN): Mal gobierno, clientelismo, defraudación electoral y fanatismo religioso.

De entrada, el discurso del PAN y de Vázquez Mota de asociar el endeudamiento a gobernantes priistas y perredistas se derrumba, porque Oliva disparó la deuda de Guanajuato nada menos que en ¡425%!

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ubicaba la deuda de Guanajuato en 7 mil 595 millones de pesos al primer semestre de 2011 –hace casi un año–, y cuando el panista asumió el gobierno era de sólo mil 303 millones.

El informe de la SHCP sobre Guanajuato, cuyo gobierno Oliva dejó para asumir la secretaría general adjunta del PAN, establece: “El saldo de las obligaciones del gobierno del estado y sus organismos se incrementó 18% con respecto a septiembre del año anterior. Asimismo, para el periodo diciembre 2005-septiembre 2011 se observa un incremento de 425%”.

El gobierno de Oliva se caracterizó, también, por la opacidad en el manejo de los recursos públicos y el favoritismo a familiares, amigos y colaboradores, escándalos a menudo silenciados por abundantes recursos para los medios sometidos y el boicot publicitario para los remisos.

Un ejemplo de opacidad y corrupción es la compra de los terrenos para lo que sería la refinería bicentenario –que finalmente fue para Hidalgo y de la que ni siquiera se ha puesto un ladrillo–, cuyas 970 hectáreas costaron mil 700 millones de pesos y que, además, están ociosas.

Para esta operación se creó una empresa fantasma denominada “Cereal y Pastas Finas”, que compró tierras a los ejidatarios y pequeños propietarios, sin que se haya presentado jamás un informe detallado, lo que ha dado lugar a señalamientos de corrupción.

Otro ejemplo de despilfarro y opacidad, que también ha generado sospechas de corrupción, es la Expo Bicentenario, donde Joseph Ratzinger ofició la multitudinaria misa, que costó casi lo mismo que la Estela de Luz de Felipe Calderón: aproximadamente mil 500 millones de pesos.

Oliva acaba de estrenar una mansión que, según las estimaciones, tiene un valor de 10 millones de pesos, pese a que durante todo su gobierno sólo ganó 8 millones.

Con Oliva en el gobierno, Guanajuato retrocedió en competitividad, pero sobre todo su vida política se degradó con conductas de defraudación electoral, en las que es experto. Aun los propios que han desafiado a la facción hegemónica, encabezada por la secta secreta El Yunque, han sido aplastados.

El ejemplo más reciente es el de José Ángel Córdova Villalobos, quien afirmó que Oliva implementó una elección de Estado para imponer a su delfín, Miguel Márquez, otro prominente juramentado.

Otro ejemplo es el de Javier Usabiaga, exsecretario de Agricultura con Vicente Fox y quien fue aplastado por disputar la candidatura al Senado al exgobernador Juan Carlos Romero Hicks, oscuro director del Conacyt con Calderón.

“Hemos convertido el voto en una mercancía”, dijo Usabiaga luego de enumerar todas las prácticas fraudulentas desplegadas por Oliva, quien como presidente del PAN, en el 2000, también las ejerció.

Ese año, tal como lo documentó Proceso, Oliva hizo todo para aplastar a Eliseo Martínez y se impuso a Romero Hicks, en cuyo gobierno construyó su proyecto para relevarlo, lo que ocurrió en 2006.

Oliva ha sido uno de los artífices del clientelismo panista que ha creado centrales obrera, campesina y magisterial, así como ha afiliado al PAN a tianguistas y transportistas. Hay agrupaciones de taxis que llevan los nombres de Manuel Gómez Morín, Manuel Clouthier y Carlos Castillo Peraza.

Estas clientelas, asociadas a los programas de gobierno, son sobre todo usadas para actos de gobierno y partidistas, porque quien tiene un trato de privilegio es el empresariado, que sin embargo también está llegando al hartazgo.

Este modelo sedujo a Germán Martínez, quien como presidente del PAN ofreció “guanajuatizar México”, quizá ignorante o de plano cómplice de la lógica de facción con la que ha sido gobernado Guanajuato por la organización ultraderechista El Yunque.

El propio seudónimo de Oliva en El Yunque revela su talante fanático: Eugenio Passelli, Pío XII, quien fue papa de 1939 a 1958, durante la Segunda Guerra Mundial, y que alcanzó el concordonato con la Alemania de Adolfo Hitler.
Oliva, sin embargo, no es tan electoralmente eficaz como se ufana: En las elecciones de 2010 se hizo cargo de la operación en Aguascalientes y Tlaxcala para retener los gobiernos para el PAN. Terminó ganando el PRI.

Ahora Vázquez Mota está en sus manos, con todo lo que eso implica…

27 mar 2012



García Luna, el espía, a la cárcel

Álvaro Delgado
26 de marzo de 2012


Genaro García Luna, titular de la SSP.
Foto: Octavio Gómez


MÉXICO, D.F. (apro).- El más reciente escándalo de espionaje político, detonado en vísperas del inicio de la campaña electoral, tiene todos los elementos para que los autores vayan a la cárcel: El delito es la intervención de comunicaciones privadas y la víctima, Josefina Vázquez Mota, ha identificado como el criminal a Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública.

Más aún, de acuerdo con la propia Vázquez Mota, García Luna tiene un cómplice en esta conducta delincuencial: Alejandra Sota Mirafuentes, vocera de la Presidencia de la República, y también, portavoz en materia de seguridad del gobierno de Felipe Calderón.

Luego de que este mismo lunes 26 presentó la denuncia de hechos Agustín Torres Ibarrola, coordinador de Redes Sociales de la campaña de Vázquez Mota y quien fue grabado en una conversación con ella, las investigaciones de la Procuraduría General de la República (PGR) deben determinar la responsabilidad de ambos funcionarios, si actuaron por su cuenta o si se los ordenó su jefe.

Si Calderón no sabía del espionaje y la difusión que de esa ilícita actividad hacen García Luna y Sota Mirafuentes mediante filtraciones, como acusa Vázquez Mota en la conversación con Torres Ibarrola obtenida ilegalmente, es algo muy grave, pero si lo efectúan con su aval es todavía peor, porque conciente actos delictivos a sabiendas.

Es cierto, no sorprende y en todo caso es un elemento más que explica la impunidad con la que ha actuado García Luna a lo largo del sexenio, como el caso de la ciudadana francesa Florence Cassez, que cuatro de los cinco ministros de la Primera Sala acreditaron la conducta delictuosa de ese funcionario favorito de Calderón.

No extraña, por eso, el silencio de los implicados y el presuroso afán de Javier Lozano, uno de los portavoces del Partido Acción Nacional (PAN), de culpar del espionaje al PRI, partido en el que militó hasta 2006 y cuyas prácticas conoce muy bien, pero sobre todo de encubrir a García Luna, prototipo de la delincuencia desde el poder: “Estoy aquí para defenderlo”.

Y añadió: “Yo sí le tengo respeto y afecto, y consideración a Genaro García Luna, y creo que si el presidente de la República le ha brindado su confianza es porque es un hombre leal a la institución a la que sirve, al país para el que trabaja y al presidente que lo nombró.”

Es sabido que Lozano no actúa por sí solo ni tiene criterio propio y que si defiende a García Luna es porque lo mandó su jefe, sobre todo cuando es Vázquez Mota la que lo acusa, como queda claro en la grabación dada a conocer este lunes por el portal La silla rota, en la charla con Torres Ibarrola –por cierto sobrino de Calderón– al final del último debate con Ernesto Cordero y Santiago Creel.

“Vamos a ganar, ¿y luego qué vamos a hacer?”, dice Vázquez Mota en una expresión muy reveladora también de su verdadera estatura política, y enseguida le comparte a su colaborador: “Como nos están grabando, mándale un saludo a Alejandra Sota”.

Poco después, la candidata del PAN insiste en que la conversación está siendo grabada –“los dos les mandamos saludos a Alejandra Sota y a Genaro García Luna”–, y enseguida hace imputaciones inequívocas: “Un saludo cariñoso para Genaro García Luna, que nos graba en lugar de grabar al Chapo. Y un saludo muy amoroso a Alejandra Sota, que filtra todas nuestras llamadas telefónicas. ¡Pinche Sota!”.

La acusación, entonces, está hecha y la Constitución, en su artículo 16, establece: “Las comunicaciones privadas son inviolables. La ley sancionará penalmente cualquier acto que atente contra la libertad y privacía de las mismas. Exclusivamente la autoridad judicial federal, a petición de la autoridad federal que faculte la ley o del titular del Ministerio Público de la entidad federativa correspondiente, podrá autorizar la intervención de cualquier comunicación privada.”

El Código Penal Federal, en el artículo 177, señala: “A quien intervenga comunicaciones privadas sin mandato de autoridad judicial competente, se le aplicarán sanciones de seis a 12 años de prisión y de 300 a 600 días multa.”

De manera que, si hay voluntad, la PGR puede investigar y dar con los responsables que, conforme a lo que dice Vázquez Mota, son García Luna y Sota Mirafuentes, como deben hacerlo los abogados que ella contrató: Germán Martínez y Fernando Gómez Mont.

La otra opción es que la acusadora, candidata presidencial del PAN, quede como una falsaria…

Apuntes

Hace tres semanas, el 5 de marzo, en este espacio se informó de la demanda que el abogado Pedro Leblic, en representación de decenas de padres de familia, presentó ante los tribunales de España contra la organización secreta El Yunque, debido a que viola el artículo 22.5 de la Constitución de ese país, que prohíbe “las asociaciones secretas y de carácter paramilitar”. Pues bien, un juez civil ha decidido admitir la demanda, una decisión inédita que permitirá conocer el nivel de penetración de ese entramado ideológico que opera, también, en otros países. En México, mientras tanto, los juramentados hicieron valla y cantaron loas a Joseph Ratzinger, el Papa que dio la comunión a un sujeto que la historia juzgará por las matanzas que propició…

Comentarios: delgado@proceso.com.mx


y Twitter: @alvaro_delgado



19 mar 2012



El PAN, como perros y gatos

Álvaro Delgado
19 de marzo de 2012


Martínez, Nava y Calderón. Aval.
Foto: Especial


MÉXICO, D.F. (apro).- El Partido Acción Nacional (PAN) se ufanaba de ser el de la mayor institucionalidad interna, pero Felipe Calderón lo transformó en el más conflictivo del sistema de partidos, sobre todo por “cochineros” como el de este domingo en el Distrito Federal y otras conductas que violentan los derechos de los propios panistas.

Los juicios que los militantes de los tres principales partidos han promovido ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), acumulados en el sexenio de calderón, son elocuentes: Mientras que los priistas promovieron 700, los del PRD duplicaron la cifra con mil 591, pero los panistas sumaron 40 mil 147.

Sí, 40 mil 147 juicios iniciados por panistas contra decisiones de las diversas instancias de su partido, desde afiliaciones hasta defraudación electoral consentida por la cúpula, tal como ocurrió este domingo en la capital del país, más las 47 impugnaciones que están en curso por la elección de senadores y diputados hace un mes.

Estas cifras, que son del 1 de noviembre de 2006 al 8 marzo de este año, demuestran una conflictiva interna que no se explica sólo por la “tradición” legalista del PAN, que se ha desvanecido como otras –incluyendo la de honestidad–, sino por una disputa por el poder sin referentes éticos.

¿Hay responsables de esta priización o perredización del PAN? Por supuesto: El principal es Felipe Calderón, quien desde que usurpó el cargo que ostenta ha violentado reglas para imponerse como el caudillo de su partido, como lo prueban las imposiciones de Germán Martínez Cázares y César Nava como presidentes.

De hecho, una de los argumentos de Martínez para presidir el PAN, en 2007, fue que Espino, entonces presidente, alentaba los conflictos, porque en los primeros nueve meses de gobierno de Calderón –de diciembre de 2006 a septiembre de 2007– se habían promovido ante el TEPJF un total de 884 juicios, mientras que los perredistas sólo habían presentado 206 y los priistas 96.

“Somos el partido con más conflictos en el Tribunal Electoral. ¡Y esto se tiene que acabar!”, exclamó en el registro de su candidatura única, en el que acusó al CEN de provocarlos. “No podemos aspirar a seguir gobernando el país cuando dejamos de gobernarnos a nosotros mismos”.

Sin embargo, en la gestión de Martínez, que dejó inconclusa ante la debacle de 2009 –cuyo periodo completó Nava–, fue cuando se dispararon los conflictos y la violación a los derechos de los militantes del PAN: Acumularon más de 10 mil juicios ante el TEPJF en el periodo 2007-2010.

Pero con Gustavo Madero, quien asumió la presidencia del PAN en diciembre de ese año, la tendencia a la alza siguió y se disparó: Sólo durante su primer año de gestión, de enero a diciembre de 2011, los juicios por violación de derechos sumaron 26 mil 375, mientras que el PRI registró sólo 191 y el PRD 120.

Desde el 1 de noviembre de 2006 y hasta el 8 de marzo, el PAN acumulaba entonces 40 mil 147 juicios de protección de derechos políticos y electorales promovidos por sus militantes, y lo más seguro es que este número aumente sobre todo porque la cúpula panista está siendo omisa de la práctica ya generalizada de conductas antidemocráticas y francamente delincuenciales en los procesos internos.

En muchos casos los conflictos terminan en el TEPJF, que es la última instancia, pero en otros se traducen en renuncias como la más reciente de la diputada local Lía Limón, quien definió como “cuadrilla de cuatreros” a quienes la derrotaron y a los que hay que llamar como lo que son: criminales.

Apuntes

Es probable que la renuncia al PAN de Lía Limón –hija de Miguel Limón Rojas, exsecretario de Educación Pública con Ernesto Zedillo y exesposa del exconsejero del IFE Luis Carlos Ugalde– ayude a que el amplio sector de la opinocracia capitalina entienda que el PAN no utiliza prácticas de defraudación electoral recientemente, como todavía hay quienes por ignorancia o pereza lo difunden, sino que es ya parte de sus usos y costumbres. Y ya se sabe que quienes practican la defraudación electoral en procesos internos, en especial en el PAN, lo hacen en las elecciones constitucionales… El PAN es hoy todo lo que antes combatió. Está podrido.

Comentarios: delgado@proceso.com.mx


y Twitter: alvaro_delgado




12 mar 2012



Vázquez Mota humilla y la humillan

Álvaro Delgado
12 de marzo de 2012


El mitin de Vázquez Mota en el estadio Azul. Desolación.
Foto: Eduardo Miranda


MÉXICO, D.F. (apro).- Si a las personas se les da trata de semovientes y se les conduce como manadas, sin la elemental consideración humana, sobreviene el desprecio como el que miles de ciudadanos le mostraron este domingo a Josefina Vázquez Mota, quien de lo sublime de las encuestas pasó a lo ridículo de predicar para nadie.

Esos miles de ciudadanos, muchos de ellos que ni siquiera son panistas, le cobraron a la candidata quebrantar la dignidad de la persona –el principal de los cinco principios de doctrina del Partido Acción Nacional (PAN)– con la peor humillación para ella: Justo cuando pronunciaba su discurso, y en busca de la salida del estadio Azul, literalmente le dieron la espalda.

El coordinador de la campaña, Roberto Gil Zuarth, al inculparse, revela la magnitud del golpe político a su jefa, que no se lo quitará porque no fue un error de logística, como se quiere hacer creer, sino algo más serio y más profundo: La ruptura del carácter ético del PAN.

No puede entenderse de otra manera que el acto supremo de un partido político que se presume democrático, la toma de protesta de su candidata a la Presidencia de la República, no considere el tormento que representa para las personas –hombres, mujeres, niños, ancianos– estar sometido a varias horas bajo el sol después de largos traslados en autobús.

Si ni los más convencidos militantes panistas merecen semejante castigo, menos los ciudadanos que, como el domingo 11 en el estadio Azul, fueron llevados a ese acto partidista aun sin ser militantes, a menudo sólo con la promesa de recibir una despensa o claramente coaccionados.

Porque, aunque el equipo de Vázquez Mota apueste a la amnesia, el acto del domingo tuvo también el sello del clientelismo: El “acarreo” de ciudadanos enfundados en playeras con los emblemas de organizaciones campesinas y populares que portaban cachuchas y banderines con las siglas de éstas.

Pero, además, trabajadores sindicalizados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) fueron obligados a asistir por su líder, Valdemar Gutiérrez Fragoso, quien es diputado federal por el PAN.

Aun si el Instituto Federal Electoral (IFE) no acredita que el PAN y Vázquez Mota violaron la “veda electoral”, porque a la toma de protesta asistieron sólo militantes activos y adherentes –por lo menos el exconsejero Arturo Sánchez Gutiérrez no lo es–, es evidente el uso de ese partido de clientelas que niegan las razones por las que fue fundado.

Además de la muy expriista Unión General de Obreros y Campesinos de México (UGOCM) “Jacinto López”, contribuyeron al acarreo de miles de personas las formaciones afines al PAN como el Consejo General de Sociedades y Unidades y de Campesinos y Colonos A.C. (Consucc) y de la Unión Nacional Integradora de Organizaciones Solidarias y Economía Social (Unimos).

Esta última organización es, según sus estatutos, apartidista, pero su presidente nacional, Javier López Macías, será fatalmente diputado federal: Es candidato por el quinto distrito de Coahuila y está inscrito en la lista plurinominal del PAN.

López Macías fundó Unimos en 2004, cuando era aún funcionario del Fondo Nacional de Apoyo a Empresas Sociales (Fonaes) y lo hizo con el madrinazgo de Vázquez Mota, entonces secretaria de Desarrollo Social. Un amigo de ambos es Guillermo Velasco Arzac, jefe general de la organización secreta El Yunque.

Los contingentes de estas organizaciones campesinas y populares, tratados como manadas, fueron los que luego humillaron a Vázquez Mota…

Apuntes

Esta semana, posiblemente en la sesión del jueves, el pleno del Senado aprobará la reforma al artículo 24 constitucional, a unos días de que llegue a México el jefe del Estado vaticano, Joseph Ratzinger, que para los católicos es Benedicto XVI. Es el regalo del PAN y del PRI, y una parte del PRD, que tiene graves consecuencias para México…

Comentarios: delgado@proceso.com.mx







28 feb 2012



Otro “escupitajo” a Gómez Morín


Álvaro Delgado
27 de febrero de 2012


La votación de la ignominia.
Foto: Hugo Cruz


MÉXICO, D.F. (apro).- El 115 aniversario del natalicio de Manuel Gómez Morín, que se cumplió este lunes 27, pasó inadvertido para el Partido Acción Nacional (PAN), que él fundó. Es lógico: La “escuela de ciudadanía” degradó a corporación de bandidos.

La imputación no es gratuita: Las elecciones internas más recientes del PAN, la presidencial y de senadores, exhiben un nivel de prácticas de fraude no vistas, no porque el clientelismo y la compra y coacción de votos sean novedad en este partido, sino por su carácter casi generalizado.

Sacude la abundancia de indicios y de pruebas robustas del uso de recursos públicos para ganar candidaturas del PAN, conductas que no sólo son claramente delictivas, sino que tienen el agravante de ser programas de combate a la miseria, un tráfico para fines partidistas que sólo puede definirse como criminal.

Y si los miembros del PAN usan Oportunidades, leche Liconsa, despensas, cemento, láminas y fogones para adulterar el voto libre de correligionarios en las contiendas internas, como las mencionadas, es lógico pensar cuál será el siguiente paso del PAN: Aplicarlas también –como ya ha ocurrido– en las elecciones constitucionales.

No se aprecia que el PAN proceda contra los “mapaches” que se han multiplicado en sus filas, tampoco que los partidos políticos antagónicos impugnen estas prácticas antidemocráticas y delincuenciales –porque también las ejercen–, ni aun que los medios y periodistas las informen, pero los ciudadanos no debemos ser cómplices de tanta desvergüenza.

La semana pasada se examinó aquí la elección de Chihuahua y el ciclo perverso de impunidad-reincidencia: Los autores del fraude de 2009, en el que votaron hasta muertos –como en Batopilas, justo donde nació Gómez Morín–, no fueron castigados y ahora hicieron lo mismo, pero a mayor escala.

Está en curso la solicitud de nulidad de la elección de Chihuahua –que hace tres años Javier Corral la definió como un “escupitajo en la cara de Gómez Morín”–, pero también en varios estados del país como Veracruz, Michoacán, Coahuila, Tamaulipas, Colima, Jalisco, Sinaloa, Yucatán, Sonora, donde se presume que la compra y coacción de votos, acarreos, uso de recursos públicos y condicionamiento de programas gubernamentales definieron el resultado de la elección.

Cada uno de los numerosos recursos que los panistas han presentado ante los órganos del PAN, en especial la Comisión Nacional de Elecciones (CNE), está acompañado de anexos con pruebas sobre la acción de “mapaches”, que han perfeccionado las trampas o que de plano las ejercen con todo cinismo.

En este contexto se inscribe la decisión de José Ángel Córdova Villalobos, exsecretario de Salud del gobierno de Felipe Calderón, de aceptar la candidatura del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a gobernador de Guanajuato, luego de que fue aplastado por la estructura clientelar del PAN y del gobierno de Juan Manuel Oliva.

Córdova agotó un último recurso, el sábado, pero recibió otra bofetada: Pretendió ser senador plurinominal, pero el Consejo Nacional del PAN lo envió a la posición número 20, con nula posibilidad de éxito. Anoche decidió romper con el partido que, ante él, sin duda multiplicará los mecanismos de fraude para evitar el fin de dos décadas de hegemonía desde que Carlos Salinas le regaló al PAN el gobierno, en 1991.

Si ya lo hicieron en la elección interna, lo harán en la constitucional, como lo advierte, para el caso de Veracruz, Alejandro Vázquez Cuevas, otro panista que fue aplastado con base en los programas gubernamentales de combate a la pobreza. “Es evidente que si lo hacen adentro lo van a hacer afuera. Sería estúpido no hacer esa consideración”, afirma.

En efecto, Veracruz es también emblemático de la corrupción en los procesos electorales que organiza el PAN, cuyo ejemplo nítido fue el centro de votación instalado en el municipio indígena de Tantoyuca, cuya elección para senador la ganó Fernando Yunes Márquez, hijo del expriista Miguel Ángel Yunes Linares.

En un video que cualquiera puede consultar en Youtube se ve claramente cómo una funcionaria de casilla desprende las boletas del talonario y antes de dárselas a los electores, junto con un crayón, les indica dónde deben tacharla –en la efigie de Yunes–, todo a la vista de todos. Otras integrantes de la mesa directiva imparten la misma instrucción.

Esta operación se repite en cuatro ocasiones en sólo el minuto 13 segundos que dura el video, pero que fue generalizado a lo largo de la elección del domingo 19 y dos semanas antes, ahí mismo, cuando Ernesto Cordero, apoyado por los Yunes, fue el único lugar de Veracruz donde ganó.

La inducción del voto tiene, además, otra explicación: El hermano del candidato a senador que ganó se llama Miguel Ángel, como su padre, y es el coordinador estatal del programa Oportunidades y el delegado de la Secretaría de Desarrollo Social, Abel Cuevas Melo, coordinó el uso faccioso de los recursos públicos.

Vázquez Cuevas, uno de los principales operadores nacionales que hizo ganar la candidatura presidencial a Josefina Vázquez Mota, ha presentado pruebas de ese fraude con programas sociales, a costa inclusive del fin de su carrera.

“No es posible que usemos el recurso de los que más lo necesitan para un propósito electorero”, puntualiza. “El PAN no puede seguir caminando hacia el abismo”.

Pero así es: En Coahuila fue aplastado otro prominente personaje del PAN, Jorge Zermeño, hasta hace poco embajador en España, quien pide anular la elección de senador por irregularidades como compra de votos, rasurado del padrón y la utilización de programas públicos.

La misma queja se repite a lo largo del país…

Apuntes

Pero si Calderón reparte dinero en efectivo a los más pobres, en un insolente populismo que ni siquiera Andrés Manuel López Obrador hizo como jefe de Gobierno, es natural que sus compañeros de partido imiten esa y otras prácticas de fraude electoral sobre las que hay, en general, un silencio cómplice…

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26 feb 2012


La sucia lista del PAN, con viejas prácticas del PRI



Álvaro Delgado
25 de febrero de 2012


El Partido Acción Nacional sigue perfeccionando las trapacerías que en otros tiempos denunció. Ahora, en su proceso interno de selección de candidatos a senadores campearon las más añejas prácticas priistas, ya usuales en el panismo: uso de dinero público para comprar votos, acarreos, amenazas e inducción del sufragio. La lista resultante de aspirantes blanquiazules incluye, sobre todo, a militantes que tienen alguna cercanía con el presidente Felipe Calderón o con su hermana Cocoa

Intimidaciones, amenazas, coacción, inducción y sobre todo compra masiva de votos con recursos gubernamentales, entre otras prácticas de fraude electoral, caracterizaron la elección de candidatos a senadores del Partido Acción Nacional (PAN) el domingo 19, dos semanas después de la contienda de los aspirantes presidenciales, marcada también por el desaseo.

Con base en demandas de impugnación presentadas ante la Comisión Nacional de Elecciones (CNE) del PAN, entrevistas y pronunciamientos públicos de los panistas, puede afirmarse que en la jornada electoral no sólo se registraron prácticas antidemocráticas –incluyendo el voto de personas muertas–, sino conductas delincuenciales por el uso clientelar de programas sociales.

Oportunidades, el programa del gobierno federal de combate a la pobreza, fue el más utilizado por candidatos, dirigentes y militantes del PAN para la obtención del voto de los mexicanos más pobres, pero también entregaron leche Liconsa y estufas ecológicas de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).

Según las denuncias de los panistas, las acciones de mapachería electoral –entre ellas el masivo reparto de despensas y el acarreo de electores aun sin ser militantes, como en Chihuahua– se presentaron en numerosos estados como Veracruz, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Tamaulipas, Oaxaca y Yucatán, donde funcionarios federales, estatales y municipales actuaron de manera facciosa.

Estas prácticas de mapachería electoral, que se han multiplicado desde que el PAN llegó al gobierno federal en 2000, han ofendido a la militancia, sobre todo porque no se sanciona a quienes las cometen.

Chihuahua es un ejemplo de esta impunidad: En la elección para candidatos a diputados federales plurinominales, en marzo de 2009, hubo prácticas fraudulentas, como el voto de muertos en Batopilas, donde nació Manuel Gómez Morin, y se identificó al entonces presidente local del PAN, Cruz Pérez Cuéllar, como uno de los responsables. (Extracto del reportaje que se publica esta semana en la revista Proceso 1843, ya en circulación)

15 feb 2012



Calderón, verdugo de Mexicana


Álvaro Delgado
13 de febrero de 2012

Extrabajadores de Mexicana repudian al PAN.
Foto: Germán Canseco


MÉXICO, D.F. (apro).- Ante la inminente declaratoria de quiebra de Mexicana, la empresa de aviación que cancelaría de plano 8 mil 500 empleos directos y unos 100 mil indirectos, es preciso vencer la amnesia que pretende Felipe Calderón y a la que también apuesta Josefina Vázquez Mota.

Hace seis años, el candidato Calderón, de cuya campaña era coordinadora Vázquez Mota, prometió fortalecer la industria aeronáutica y poner “especial atención” en el personal de aviación, sobre todo en los sobrecargos, compromisos que no pueden ignorarse no sólo para juzgar este gobierno, sino para elegir al que lo sustituirá.

El 19 de junio de 2006 –dos semanas antes de las elecciones–, Calderón envió una carta a los “estimados sobrecargos de aviación”, firmada por él, en la que se comprometía a impulsar de manera real y comprometida mecanismos, programas y políticas que permitan una calidad de vida digna y segura.

“Yo he expresado y ahora lo reitero que promoveré una industria aeronáutica nacional en la que las empresas cuenten con certidumbre a mediano y largo plazo, a fin de que sus trabajadores puedan tener un empleo justamente remunerado, un hogar seguro y un país al que puedan representar siempre con orgullo. Mi compromiso con la comunidad aeronáutica es impulsar y velar porque esto sea una realidad.”

Enseguida, con un lenguaje meloso, Calderón pedía a los sobrecargos que, “así como cumplen el importante papel de representar nacional e internacionalmente a nuestra cultura”, le dieran su voto, pero también que “infundamos a nuestra familias el valor de ejercer el derecho a elegir y a que no elijan otros por nosotros”.

La carta concluye con un agradecimiento a los sobrecargos “por todas las atenciones que siempre han tenido conmigo como pasajero”, y firma el documento con los dos lemas de su campaña: “Presidente del empleo” y “Para que vivas mejor”.

Seis años después, luego de que en agosto de 2010 Mexicana dejó de prestar servicio, qué trabajador de la industria aeronáutica podrá volver a creer, ya no en Calderón –que hasta de México planea irse–, sino en Vázquez Mota, quien es candidata del Partido Acción Nacional (PAN) a sucederlo y quien fue algo más que la coordinadora de campaña.

En efecto, Vázquez Mota –quien ha guardado silencio sobre el tema, como en muchos otros– fue clave para establecer contubernios con personajes de la industria aeronáutica y en el sector privado en general, que ahora ha reactivado para su propio proyecto y que están involucrados con la inminente declaratoria de quiebra de Mexicana.

No está de más recordarlo: Gastón Azcárraga, el que exprimió a Mexicana, fue uno de los principales financieros de Calderón y la principal empresa aeronáutica beneficiaria, Aeromexico, es dirigida por otro personaje clave en el entramado de intereses que lo impuso en 2006: José Luis Barraza.

Barraza, en 2006, era presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el organismo que agrupa a las cúpulas del sector privado, y fue el que gastó más de 100 millones de pesos en promocionales de radio y televisión que, junto con los que pagaron membretes de El Yunque, infundieron miedo a la población.

Otro personaje clave para evitar la reactivación de Mexicana es Héctor Rangel Domene, director general de Nacional Financiera (Nafin) y Banco de Comercio Exterior (Banxico), que negó los 300 millones de pesos para reactivar la empresa. Este sujeto fue uno de los propagandistas de Calderón y ahora será senador por el PAN.

Y Rangel Domene como Barraza son los impulsores de Vázquez Mota, lo mismo que Mario Sánchez Ruiz, quien recién renunció al CCE para ser diputado del PAN. Por eso no hay que perder la memoria…

Apuntes

Efectivamente, Vázquez Mota es, también, la candidata de El Yunque, la organización extremista de derecha a la que pertenece aún Juan Manuel Oliva, uno de los gobernadores que traicionaron a Ernesto Cordero. Josefina es amiga íntima de Guillermo Velasco Arzac, cuyo seudónimo es “Jenofonte”, jefe general de El Yunque, una de cuyas fachadas es la Coordinadora Ciudadana, en la que ella presidió la Comisión de la Mujer…

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11 feb 2012



La elección panista: una historia de traiciones

Álvaro Delgado
11 de febrero de 2012


Creel, Vázquez Mota y Cordero. Torneo de trampas.
Foto: Octavio Gómez


La elección de la candidata presidencial del PAN fue sucia de principio a fin, tal como lo denunciaron y documentaron panistas de los equipos de campaña de los tres precandidatos: espionaje, amenazas, agresiones, urnas robadas o embarazadas, acarreos “majaderos”, compra de votos… y sobre todo “traiciones”. Aun así, luego de los berrinches y corajes los candidatos blanquiazules perdedores (Cordero y Creel) se disciplinan y cierran filas en torno a la elegida Josefina Vázquez Mota, la candidata de El Yunque y también –según Manuel Clouthier Carrillo– de Felipe Calderón

La tarde del domingo 5, antes aun de que cerraran los centros de votación que instaló el Partido Acción Nacional (PAN) en todo el país y cuando ya era irreversible la victoria de Josefina Vázquez Mota, una palabra anidó en las cabezas de los operadores de Ernesto Cordero: “Traición”.

No había otra explicación a lo ocurrido en varios estados estratégicos con los que contaba Cordero –Guanajuato, Jalisco, Baja California y el Distrito Federal– para vencer a Vázquez Mota en la primera vuelta, como el equipo de ésta temía aún la víspera de la jornada en la que el blanquiazul eligió candidata presidencial.

Las cifras ofrecidas a Cordero por los gobernadores Juan Manuel Oliva, Emilio González Márquez y José Guadalupe Osuna, así como operadores como Miguel Ángel Yunes y Hernán Cortés Berumen, eran completamente opuestas a la realidad.

Desde las 14:00 horas las cifras de las encuestas de salida eran rotundas: Vázquez Mota tenía 53 puntos, Cordero 38 y Santiago Creel 9. Los mismos resultados los tenían uno y otro equipo.

Cordero estaba encolerizado y recriminó con palabras ásperas a varios de los operadores por no haber cumplido. Furioso, se negaba a reconocer la victoria de Vázquez Mota, que pasadas las 19:00 horas recibió la llamada de Felipe Calderón para felicitarla.

La elección interna del PAN exhibió no sólo los juegos de poder, desafíos a Calderón y traiciones, en particular de los gobernadores y operadores identificados como militantes de la organización ultraderechista El Yunque –cuyo nuevo jefe general, Guillermo Velasco Arzac, alias Jenofonte, es cercano amigo de Vázquez Mota–, sino el empleo extendido de mecanismos de defraudación electoral. (Extracto del reportaje que aparece esta semana en la revista Proceso 1841, ya en circulación)





7 feb 2012



PAN: Sucios y volubles

Álvaro Delgado
6 de febrero de 2012
Análisis


Creel, Vázquez Mota y Cordero. Torneo de trampas.
Foto: Octavio Gómez


MÉXICO, D.F. (apro).- De la elección en que Felipe Calderón se impuso como candidato presidencial, hace seis años, a la que este domingo 5 dio como triunfadora a Josefina Vázquez Mota es inobjetable la evolución en las prácticas internas del Partido Acción Nacional (PAN): Es el perfeccionamiento de las trampas.

Tomo como referencia el 2005 no porque antes no haya habido conductas fraudulentas en el PAN –la elección del candidato a gobernador de Guanajuato, en 2000, es un ejemplo grotesco–, sino porque en el proceso interno de ese año el fraude se manifestó de manera plástica con la “operación cochinita” de Yucatán, clave en el triunfo de Calderón.

De entonces para acá se han sofisticado los mecanismos de adulteración de la voluntad de los panistas y sobre todo el tráfico de la pobreza para comprar y coaccionar voluntades, entre otras razones porque abundan los recursos económicos –públicos y privados– en los procesos internos y, sobre todo, porque tales conductas quedan impunes.

La impunidad es el estímulo principal para que, en la disputa por candidaturas a puestos de elección popular o cargos directivos, se cometan prácticas como las que, de manera descarada, se registraron antes y durante la jornada electoral del PAN, este domingo 5, que fue un acto de desprecio a la Constitución que ese día cumplió el 95 aniversario de su promulgación.

En esta escalada fraudulenta que no es privativa de un grupo, como el torneo de trampas que se produjo entre los equipos de Ernesto Cordero y Vázquez Mota, no hay límites: No sólo se multiplicó el uso de las despensas y de dinero en efectivo para comprar votos, ni se escatimó en amenazas a servidores públicos para votar en un sentido, ni hubo rubor para el acarreo de votantes debidamente controlados, sino que se cometieron conductas delincuenciales, robo de urnas y balazos incluidos.

Por primera vez en la historia, los panistas y los interesados en su proceso interno conocieron –en tempo real– las trampas que se cometían en la elección, pero no por acusaciones de adversarios externos, sino las que una facción atribuía a otra. El registro del cochinero en que se batieron los panistas está en internet.

Más aún: La Comisión Nacional de Elecciones (CNE) recibió tres quejas del equipo de Vázquez Mota, otra de Santiago Creel y una más de Cordero, pero además se presentaron denuncias ante la Procuraduría General de la República (PGR) y ante la Secretaría de la Función Pública (SFP).

El propio día de la jornada electoral, cuando proliferaron las quejas sobre adulteración de la voluntad de los panistas, el equipo de defensa del voto de Vázquez Mota recibió en el número telefónico 01 800 más de 100 llamadas sobre presión de funcionarios, compra y coacción del voto y acarreo de electores

Lo lamentable es que no pasará nada. La fotografía de unidad en el PAN, en la que Creel y Cordero –éste con el rostro desencajado– le levantan la mano a Vázquez Mota, tiene también otro mensaje: El cochinero quedará impune.

Desde la tarde misma del domingo, cuando Calderón confirmó con una llamada a Vázquez Mota su desdén por Cordero, los josefinistas se ufanan de que esta misma semana su candidata subiría por lo menos 6 puntos en las encuestas.

Esto puede ser cierto, pero los propios panistas lo saben: Cada que el PAN deja un acto impune, se degrada y degenera.

Así lo puso de manifiesto el diagnóstico sobre el PAN elaborado por la Comisión de Reflexión y Análisis de ese partido a raíz de la debacle electoral de 2009: “En el comportamiento de los panistas no se aplica la fuerza de las ideas, sino la fuerza del interés, la nómina y el poder”, “no hay agenda para y con la sociedad”, “se han tolerado actos de corrupción de funcionarios y militantes”, “se han privilegiado el arribismo y el oportunismo”, “se permite la democracia simulada” y se impone “la aplicación discrecional de estatutos y reglamentos”.

El documento, que Proceso dio a conocer en julio del año pasado, incluye una sentencia sobre la real condición de los panistas: “Hemos dejado de ser escuela de ciudadanía”.

Pese a ello, hay panistas que se ofuscan porque haya periodistas que documentan la corrupción del PAN y a ellos hay que recordarles lo que respondió el artista Pablo Picasso al militar franquista que le reclamó haber pintado el “Guernica”:

“¡Usted hizo esa cosa horrible! El pintor le respondió: No, esta cosa horrible la hicieron ustedes, yo sólo la he pintado”.

Apuntes

La oferta está hecha: Cordero senador…

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25 ene 2012



Del duopolio al monopolio
Álvaro Delgado
23 de enero de 2012
Análisis


MÉXICO, D.F. (apro).- Salvo un sorpresivo viraje, que implicaría que las cosas comienzan a cambiar para bien en México, los magnates Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego podrán ufanarse a partir de este martes 24 de ser los amos absolutos de las telecomunicaciones y, sobre todo, de tener sometidas a las instituciones del Estado.

Si ya de por sí doblegan a políticos y empresarios de todo nivel, o al disidentes los aplastan o por lo menos los ignoran, el dictamen de la Comisión de Federal de Competencia (Cofeco), que hasta la noche del lunes apuntaba a convalidar la fusión Iusacel-Televisa, ratificaría que Azcárraga y Salinas Pliego pueden hacer en México lo que les venga en gana.

La decisión del pleno de la Cofeco, que sesionaría el martes 24, está precedida no sólo de una campaña de linchamiento de las dos televisoras contra el presidente de la Cofeco, Eduardo Pérez Motta, sino de una reunión de Felipe Calderón con directivos de Televisa encabezados por Azcárraga Jean, realizada el miércoles 18, en las oficinas del corporativo de San Ángel.

En esa reunión, que quiso mantenerse en el secreto y de la que la Presidencia de la República informó sólo hasta el día siguiente, Calderón habría discutido con Azcárraga el tema de la fusión de Televisa-TV Azteca y el impulso al Organismo Promotor de Medios Audiovisuales, que aglutina a los medios públicos y que él pretende usar para fines de propaganda en el proceso electoral en curso.

Aun cuando la Cofeco difiera la sesión, como se estimaba la víspera, todo el mundo sabe que convalidará esa fusión que fortalecerá el poderío de Azcárraga Jean y Salinas Pliego, porque aun cuando en apariencia se trata sólo de la telefonía celular, que se traduciría en una “sana” competencia con Telcel de Carlos Slim, está vinculada en realidad con el control total de la televisión abierta y de paga.

Con la validación del acuerdo Iusacel-Televisa, del que hace un año informó el periodista Miguel Ángel Granados Chapa, por el que fue objeto de insultos por parte de las televisoras –que sin embargo callaron cuando se formalizó ese acuerdo en abril de este año–, del duopolio de Televisa y TV Azteca se da paso a un monopolio.

Y esto tiene enormes consecuencias no sólo en términos del desarrollo de la industria de las telecomunicaciones, por la oprobiosa e ilegal concentración –tan nociva como la de Telcel-Telmex–, el cobro a los usuarios al arbitrio de ellos solo aun con pésimo servicio y la proliferación de telebasura, sino en el aumento de su poder político capaz de someter y suplantar al Estado.

Hace exactamente seis años, en el contexto también del proceso electoral, Televisa y sus aliados lograron la aprobación de la ley de telecomunicaciones, que desde entonces se le conoció con el nombre de la televisora, que fue declarada inconstitucional por la Suprema corte de Justicia de la Nación tras una movilización de diversos sectores que respaldaron el recurso promovido por senadores que renegaron de sus partidos.

Entonces como ahora, prevalece un silencio de las cúpulas de todos los partidos políticos y sus precandidatos presidenciales, incluido Andrés Manuel López Obrador, quien en 2006 convalidó la Ley Televisa, como ahora parece hacerlo también con la pretensión monopólica de Azcárraga Jean y Salinas Pliego.

De los aspirantes panistas, Josefina Vázquez ha sido tan solícita con los empresarios de la radio y la televisión como Enrique Peña Nieto, a quien quiere imponer Televisa, pero Santiago Creel y Ernesto Cordero tampoco han asumido una posición contraria y menos lo hará este último siendo, como es, un mero apéndice de Calderón.

En 2006, cuando su coordinadora de campaña era Vázquez Mota, Calderón pactó con Televisa aprobar la ley, aunque prometió que, de ganar, traicionaría su palabra y no la promulgaría, según reveló Manuel Espino, expresidente del PAN. “El se comprometió, es la primera vez que lo digo, a que si sacábamos adelante esa ley, él no la promulgaría”, dijo al reportero, en julio del año pasado.

“¡Y yo le creí! ¡Era la palabra del candidato presidencial, carajo! ¡No era un panista equis! Era el candidato a la Presidencia de la República el que me estaba diciendo: ‘Una vez que pase esa ley en el Senado, no se promulga, me esperan para promulgarla yo y cuando llegue la hora no la promulgo, la devuelvo’”.

“–¿Ese fue el compromiso que hizo?

“–¡Así de sencillo! Y eso lo sabe Javier Corral, porque se lo platiqué cuando me dijo que por qué hicimos eso. Le dije: “Yo tenía que apoyar a mi candidato, pero no de a gratis”. Una cosa de esas que no estaba bien, yo la apoyé con la condición de que cuando fuera presidente ya él no promulgaría la ley, y la promulgó. ¿Por qué? Quién sabe qué arreglitos habrá hecho también con las televisoras. De eso deben dar cuenta Calderón y también Vázquez Mota…”

Por lo visto, por lo menos Calderón y Vázquez Mota, pretende repetirse la historia…

Apuntes

También como en 2006, Calderón quiere reactivar el contubernio que mantiene con Elba Esther Gordillo y así lo ha hecho saber a través de Ernesto Cordero, su apéndice, tras la disolución de la coalición del PRI con el Partido Nueva Alianza (Panal). La relación mafiosa de Calderón con la cacique magisterial podría robustecerse, porque nunca se ha roto, si fuera auténtica la ruptura con Peña Nieto. No es así. Es tan falsa la separación como la versión de que los “dinosaurios” priistas fueron los autores, como si no fueran tan mañosos unos como los otros. Y hasta la postulación de Rosario Robles, matraquera de Peñas, es parte de lo mismo… Por cierto, en Guerrero se libra una batalla de priistas: Rubén Figueroa hijo acusa al alcalde priista de Acapulco, Manuel Añorve, de ser “narcopresidente y narcopriista”…

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13 dic 2011



Los valientes no asesinan


Álvaro Delgado
12 de diciembre de 2011
Análisis



MÉXICO, D.F. (apro).- A pesar de tanta sangre, de tantos desaparecidos, secuestrados y desplazados, sigue la degradación de la patria: Este día de la Virgen de Guadalupe otros dos jóvenes, como decenas, centenares, miles, de su misma edad que han perdido la vida, fueron abatidos por las balas de quienes el poder político ha dado licencia para asesinar.

Podrá decirse que fue una provocación, que los manifestantes cometían un delito flagrante y que la autoridad tenía obligación de proceder, pero se cometió una infamia, otra más en la larga lista de abusos de poder en México de quienes han demostrado de manera “evidente y palmaria”, para usar palabras de Felipe Calderón, su rotundo fracaso con el uso de la fuerza.

No puede llamarse enfrentamiento cuando una turba lanza pedradas contra policías –federales, estatales o municipales– y éstos responden con las balas de su poderoso armamento para arrebatar la vida a dos muchachos.

Eso se llama asesinato.

Y hay agravantes: Los testimonios gráficos y videográficos acreditan que policías y al menos un sujeto de civil disparan con armas largas a la multitud que se dispersa y uno de los jóvenes es abatido a balazos por la espalda.

Ese no es el monopolio de la fuerza del Estado, como ya comienza a recitarse desde las atalayas del poder, ni se justifica aun en el caso ser guerrilleros, como la perfidia oficial sugiere también.

Eso es cobardía.

Y como certeramente lo definió el poeta de la patria, el inmenso liberal Guillermo Prieto, los valientes no asesinan.

Un doble asesinato de muchachos ocurrió el mediodía de este lunes 12 de diciembre en Chilpancingo, Guerrero, cuando manifestantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, de Ayotzinapa bloquearon la confluencia de la autopista del Sol y la carretera federal México-Acapulco, en demanda de ser recibidos por el gobernador perredista Ángel Aguirre Rivero, tan frívolo como indolente.

Las investigaciones, si es que las hay y son auténticas, deben esclarecer si los homicidas son policías federales, estatales o municipales, pero bajo ninguna circunstancia debe quedar impune este doble crimen, del que tiene una inobjetable responsabilidad política Aguirre Rivero, un individuo que llegó a su primer periodo como gobernador producto de la matanza de Aguas Blancas, el 28 de junio de 1995, tramada por Rubén Figueroa Alcocer.

Aguirre Rivero, que tiene poblada la administración con sus familiares y quien mantiene una estrecha relación con el priista Enrique Peña Nieto, se escuda en que los estudiantes normalistas no tenían ninguna justificación para manifestarse porque, según él, les estaba dando respuesta a sus demandas.

Si no tenían razón, según esta lógica, entonces había que darles un escarmiento, matándolos.
Ahora el asesinato contra dos estudiantes fue en Guerrero, la semana pasada en Michoacán con don Trinidad de la Cruz Crisóforo, al finalizar noviembre en Sonora con Nepomuceno Moreno, y antes en Chihuahua con Norma Andrade, en todas partes se amenaza, se intimida, se mata con la certeza de que se puede hacer sin castigado, porque esos crímenes no le importan a quien detonó esta locura…

Apuntes

Tiene razón Calderón: Los narcotraficantes operaron en Michoacán durante todo el proceso electoral con absoluta impunidad y lo hicieron en parte contra el Partido Acción Nacional (PAN), cuya candidata, su hermana Luisa María, alias Cocoa, fue humillada con la derrota.

Es cierto, también, que el crimen organizado actúa en el proceso electoral federal que ya está en curso y sin duda tratará de imponer a personajes que le garanticen impunidad para seguir sus actividades, sea en la Presidencia de la República, en los gobiernos estatales y municipales, así como en el ámbito legislativo federal y local.

Pero esa queja, explicable en los ciudadanos, es inaceptable de quien se ostenta no sólo como jefe del gobierno, sino como jefe de las instituciones del Estado, como jefe supremo de las Fuerzas Armadas y de la Procuraduría General de la República (PGR), es decir, las instancias responsables de evitar y en todo caso castigar la “evidente y palmaria” actuación de los criminales.

Esta nueva línea discursiva de Calderón motivada por la derrota de su hermana, a quien respaldó sin límite ni escrúpulo, no es sólo impotencia por la pérdida de lo que ya sentía era patrimonio del clan, sino sobre todo la admisión explícita del fracaso de su “guerra” que declaró al inicio de su infausta gestión…

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22 nov 2011


López Obrador por la hazaña


Álvaro Delgado
21 de noviembre de 2011
Análisis


El virtual candidato de las fuerzas de izquierda a la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador.
Foto: Germán Canseco


MÉXICO, D.F. (apro).- Con un notable rezago frente al priista Enrique Peña Nieto, mayor al que respecto a él tenían Felipe Calderón y Roberto Madrazo en 2006, Andrés Manuel López Obrador ha aplicado el principio de que a un escenario distinto corresponde una estrategia diferente, justamente porque sabe que sus enemigos son los mismos que en su primera incursión presidencial.

Por eso el primer paso de ganar la Presidencia de la República en 2012, que sería una epopeya, fue lo que hasta hace menos de dos semanas parecía utópico: Obtener la candidatura de toda la izquierda sin ruptura y, algo tan importante como ésta, materializar una coalición total con candidatos a diputados y senadores electos con base en su fortaleza electoral medida por encuestas.

Si la izquierda supera sin escándalo el transe que significa procesar los candidatos a legisladores que resulten de los “mejor posicionados” entre las propuestas del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) –que ya tiene los resultados de las encuestas que la empresa Covarrubias y Asociados levantó en los 300 distritos electorales del país– y las del Partido de la Revolución Democrática (PRD), entonces se ensanchan las posibilidades de victoria.

Porque a diferencia de hace seis años, cuando López Obrador jaló votos a los candidatos a diputados y senadores de la izquierda –algunos de los cuales, particularmente los Chuchos, se amafiaron con Calderón–, la estrategia ahora, dadas las nuevas circunstancias, es que éstos deberán abonar a la candidatura presidencial.

Así, aun con el déficit democrático que implica un arreglo oscuro sólo entre dos líderes, López Obrador y Marcelo Ebrard –que como parte del mismo éste impondría al candidato a sucederlo en la Ciudad de México–, el arranque de la izquierda modificó el tablero de la sucesión presidencial y cuenta con algo a su favor: Lamentablemente el país está peor que en 2006.

En efecto, la degradación de la vida política, social y productiva ha sido acelerada y se ha instalado entre los ciudadanos un ánimo peligroso: La desesperanza. Y ya se sabe: Una sociedad sin ilusión por el porvenir se condena a la mediocridad y a la descomposición, que en la decadencia en curso es inaceptable.

Diversos indicadores independientes y aun oficiales desnudan la realidad atroz de México, de por sí aislado del mundo y sometido a Estados Unidos. El más lacerante de esos datos es que en sólo cuatro años, de 2006 a 2010, un total de 12 millones 205 mil 356 mexicanos fueron arrojados al infierno de la pobreza patrimonial.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), se trata de un aumento de 27% del número de pobres que había cuando, en 2006, Calderón asumió al cargo. La pobreza patrimonial pasó de 45.5 millones ese año a 57.7 millones el año pasado, más de la mitad de los mexicanos.

Y otra cifra que sobrecoge: Deambulan por el territorio nacional siete millones de jóvenes que no estudian ni trabajan, los mal llamados “ninis”, la mayoría de los cuales son mujeres.

La calidad de vida se ha desplomado y, según la ONU, en materia de salud, educación e ingresos, México está por debajo de Chile, Argentina, Uruguay, Cuba y Bahamas. Nada menos.

Justamente en 2010, en un contraste insolente, el magnate mexicano Carlos Slim apareció como el hombre más rico del mundo.

Estos números de escándalo coexisten con otro fenómeno que oprime el ánimo de los mexicanos: La violencia que, en efecto, tiene a México en un estado de emergencia y con la crisis humanitaria más dramática de su historia reciente. Se han acumulado, todo el mundo lo sabe, 50 mil muertos, 230 mil desplazados, 10 mil desaparecidos y mil 300 jóvenes y niños asesinados. Son números, pero no olvidemos que se trata de personas.

Unicamente por esto es necesario y urgente un cambio en el rumbo de la nación que, vistos los resultados de los gobiernos priistas y panistas de las más recientes tres décadas –cuyo crecimiento promedio es de 2.5% anual, menor al 3.3% del porfiriato–, sólo podría venir de la izquierda.

Parece remoto que, en la hipótesis de un triunfo de López Obrador, pudiera materializarse un cambio drástico, pero es indispensable frenar el deterioro y establecer un punto de partida hacia algo que reactive la esperanza de los mexicanos.

El inicio de esta nueva travesía de López Obrador y de la izquierda toda es halagüeño, pero la contienda se avizora con los peores signos, no sólo como parte de una campaña ordinaria por el poder político, sino porque se trata de una disputa por la nación y gravitan los peores intereses de los poderes fácticos, incluidos los criminales.

El cambio de estrategia de López Obrador, que por ejemplo después de hacer un reclamo a Televisa por su política facciosa le ofrece un nuevo trato, o anteponer la propuesta de unidad a la beligerancia del 2006, no implica que sus mismos enemigos de 2006 mutarán y se sumarán a la “república amorosa”, que a muchos mueve a chunga.

El amasijo de intereses que en 2006 se articularon no se ha disuelto y ahora impulsan a Peña Nieto. El propio Calderón, que detesta a López Obrador, cuenta con los instrumentos del gobierno federal, que son muchos, y su capacidad de daño es inmensa.

De hecho, la campaña negra contra López Obrador, que no ha cesado en los cinco recientes años, se ha intensificado desde las cuentas de correo de funcionarios federales que usan seudónimos para no ser identificados.
En fin, hay un escenario aciago hacia el 2012 que, ojalá, desemboque en un cambio para bien.

Apuntes

Después del derrumbe de los Calderón en Michoacán, más relevante que la derrota de los perredistas, la disputa por Morelia entre PAN y PRI derivó en el recuento voto por voto, por primera vez en México. ¿Quién ganará? La certeza, la que no tuvimos los mexicanos en 2006.

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