27 abr 2012

 
Presidentes panistas: ¡peligro para México!

Jorge Camil

 
La violación de leyes electorales es síndrome de presidentes panistas. Pero hay diferencias. Fox necesitaba un panista que les cuidara las espaldas…a él y a Marta, la pareja presidencial, porque en las revistas del corazón comenzaban a aparecer fotos e historias del rancho multimillonario y de los hijos de Marta.
En 2006, en un artículo de La Jornada titulado Un Presidente, dos Méxicos (bit.ly/I7obQX), escribí que “a mitad del sexenio, frustrado por la falta de oficio político y su fracaso administrativo… Fox tiró la toalla y se dedicó a preparar la sucesión; se dejó llevar por… la intriga y las jugadas de ajedrez. Utilizó el presupuesto para hacer campaña y maniobró con asesores y consultores extranjeros para instalar al sucesor”. Su legado fue desgobernar y dividir, crear un país de ilusiones ópticas donde alternancia se vendía por democracia y estabilidad financiera pretendía pasar por guerra a la pobreza.

Ahora Calderón intenta lo mismo. Pero esta vez el peligro para México está del lado suyo, incrustado entre la inseguridad galopante y los 60 mil muertos; un peligro desatado por él, que se convirtió en guerra civil, y que en sus propias palabras estuvo a punto de ponernos de rodillas. Su autoritarismo, su panismo intransigente y el proceso pendiente ante la Corte Penal Internacional le hacen imposible aceptar la derrota. ¡Sálvese quien pueda!

En 2006 el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) pudo actuar como contrapeso del Ejecutivo. Pero los magistrados, apoyados en legalismos, calificaron las intervenciones ilegales de Ugalde, consejero presidente del IFE, Fox y el Consejo Coordinador Empresarial como hechos aislados que no fueron determinantes; concluyeron que la campaña paralela de Fox fue una irregularidad que pudo haber anulado los comicios, pero que existían circunstancias atenuantes. Por eso en su último informe le impidieron el acceso al Palacio Legislativo, acusado de delincuente electoral. Ofendieron la investidura presidencial, reclamó. Una pobre investidura que su frivolidad ya había dejado bastante maltrecha.

Hoy el IFE va por igual camino. Analizó las cartas promocionales enviadas por el SAT a millones de contribuyentes cumplidos con la firma de Calderón, concluyendo que el mandatario afectó la equidad de la contienda electoral y violó el artículo 134 de la Constitución, pero que se encuentra investido de una inmunidad casi total, porque el artículo 108 sólo permite castigarlo por traición a la patria y delitos graves del orden común. ¡Buenas noticias! Calderón tiene ahora licencia para matar…

Alejandro Poiré se declaró confundido. ¿Cuándo no? Dijo que aquí pasa algo extraño. No entiende por qué el gobierno no puede comunicarse con los ciudadanos para agradecerles sus contribuciones fiscales (bit.ly/HX2qaT). Como si fuesen gentiles donaciones en vez de obligaciones. Lo extraño es que desconozca que la Constitución exige aplicar los recursos públicos sin influir en la equidad de la competencia entre los partidos políticos.

Sebastián Lerdo de Tejada, representante del PRI, le aclaró el misterio: “tenemos un Presidente… claramente decidido a entrometerse en el proceso electoral, y un partido en el gobierno… con la intención de polarizar a la sociedad”. Recordé septiembre de 2006, cuando, en su obsesión por detener a López Obrador, Fox y el PAN polarizaron a la sociedad. Hoy, merced a sus violaciones al código electoral, continuamos atrincherados en los extremos, y con el PAN intentando detener la locomotora millonaria de Peña Nieto con frases gastadas de Antonio Sola.

Asesorado por publicistas extranjeros, Calderón descubrió que con explicaciones mediáticas puede hacer lo que quiera, como retar a la autoridad electoral y encontrar rendijas para influir en el proceso (así lo advirtió Lerdo de Tejada). No entiende que se ha convertido en el abanderado de un principio político muy peligroso: el fin justifica los medios. ¿Cómo explicar su despedida en el Auditorio Nacional? En un acto de cobertura nacional inauguró la campaña panista, y esperó hasta el último día de la veda electoral para mostrar al país las virtudes de su guerra fallida; explicó cómo salvó a México. Es posible que su adiós no haya violado la letra de la ley, pero sí el espíritu. Pero a él eso lo tiene sin cuidado…

Hace poco apareció un video de Josefina felicitando al polémico publicista Antonio Sola por el aniversario de su empresa. Sola, que hasta ese momento no era reconocido oficialmente como parte de la campaña, aparece en un avión al lado de Calderón. Josefina, zalamera, explicó que no podría entender la campaña de Calderón en 2006 sin Sola. Lo describe poéticamente como constructor de libertad y de esperanza: (bit.ly/JgyfMZ).

Seis años después reconocen la participación del español, hoy naturalizado mexicano, en la sucia campaña contra López Obrador en violación de la Constitución. Si Sola, que contribuyó a frustrar nuestra transición democrática, es constructor de esperanza, ¡Dios nos ampare de la presidenta Josefina!

25 abr 2012

Debido a que hoy se publica la segunda parte de la muy interesante columna de opinión de Victor M. Toledo , he decidido publicar de nuevo la primera  (El enigma de las encuestas que se bifurcan) , de esta manera todo aquel que no haya leído la primera , tenga oportunidad de hacerlo  :

Enigma electoral: el misterio de las encuestas que se bifurcan


Víctor M. Toledo

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Tabla 1
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Tabla 2
Estamos a menos de tres meses de las elecciones presidenciales y la gran mayoría de los medios televisivos, periodísticos y radiofónicos repiten con notoria frecuencia los resultados de las principales casas encuestadoras. Éstas ubican en primer sitio a Enrique Peña Nieto (EPN), seguido con cierta lejanía por Josefina Vázquez-Mota (JVM) y Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Usando técnicas estadísticamente válidas, estas empresas levantan muestras de entre mil y mil 500 personas visitadas en sus hogares en más de 100 municipios de la mayoría de los estados del país, y consideran variables como sexo, edad, estrato social y ubicación. Como puede verse en la tabla 1, existe cierta regularidad o consistencia en los resultados de siete empresas, en las encuestas levantadas de mediados de marzo a principios de abril. Sin embargo, ésta es apenas la mitad de la historia. La otra son el conjunto de prospectivas que realizan encuestas independientes de ciudadanos, académicos, medios e instituciones. A diferencia de las casas que encuestan, levantan la opinión de un número elevado de ciudadanos (90 mil, 120 mil y hasta 161 mil opiniones) vía Internet o directamente. Estos casi sin excepción ubican a AMLO en primer sitio, a veces con porcentajes desusadamente elevados, seguido por JVM y luego EPN. Es decir, hay dos percepciones diametralmente opuestas de la situación de los candidatos. ¿Cuál es la correcta?

La opinión de que las encuestas de las empresas están manipuladas o cuchareadas difícilmente se sostiene. Tendríamos que imaginar un complot descomunal donde al menos siete empresas habrían sido sobornadas. Similarmente, la crítica que se hace de los sondeos independientes de que no son estadísticamente válidos tampoco es aplicable. Unas quizás lo son, pero hemos identificado al menos tres cuyos métodos son ampliamente justificados y explicados. El primero es el realizado por Urna Abierta, por Internet y realizada exclusivamente con usuarios registrados de Facebook. Este ejercicio constituye una investigación de doctorado en la Universidad de Guadalajara. Esta encuesta arroja: AMLO 40.8, JVM 30 y EPN 28.2. Un segundo sondeo es la 3ª Encuesta Nacional Independiente, que reporta mensualmente, y que levanta la opinión directa de (mil 300) ciudadanos en plazas públicas de ciudades estratégicas del país. Esta encuesta arroja: AMLO 40 por ciento, EPN 31 y JVM 27. Finalmente, por su alto número de votos por Internet (128 mil 842) aparece el sondeo de El Menos Peor que registra 62 por ciento para AMLO, 27 JVM y 10 EPN. Además, en apoyo a la hipótesis de la manipulación de las encuestas no puede dejar de señalarse el retiro inexplicable de tres sondeos realizados por televisoras: Univisión, UNO Noticias y Milenio Tv. En los tres, pero especialmente en el primero y tercero, AMLO rebasa y arrasa a los otros candidatos con más de 80 por ciento de las opiniones (Tabla 2). Finalmente, resulta interesante el sondeo telefónico realizado a la clase media por Demotecnia, donde EPN y AMLO comparten las preferencias de los entrevistados. Como si fuera apenas un primer episodio, dejamos para una próxima colaboración nuestra interpretación de lo anteriormente mostrado y, especialmente, su significado político y social. Mientras, los lectores pueden sacar sus propias conclusiones y avanzar hipótesis.

Twitter: @victormtoledo



 
Televisa o Morena: ¿por quién doblan las encuestas?

Víctor M. Toledo
 
 

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En mi entrega anterior (El enigma electoral, La Jornada, 10/4/12) comparé los resultados de siete encuestas levantadas por empresas con los de 11 sondeos de grupos sociales, instituciones, académicos y medios, casi todos por medio de Internet. En las primeras resultaba ganador Enrique Peña Nieto (EPN), con bastante ventaja sobre Josefina Vázquez Mota (JVM) y Andrés Manuel López Obrador (AMLO). En los segundos siempre quedaba AMLO en primer sitio, a veces con ventajas desproporcionadas. ¿Cuál es la explicación a esta aparente contradicción? Para entender esto es necesario sumergirnos en dos procesos políticos y de comunicación que han ocurrido en los últimos seis o siete años. Uno realizado a distancia, de forma aérea, a través de las ondas televisivas y radiofónicas, y usando fundamentalmente sonido e imagen. El otro, desarrollado sobre el terreno, cara a cara, y teniendo como medio la información y el diálogo. Ambos tienen un rasgo común: sus prácticas se realizan por fuera de los partidos, no obstante que éstos inciden de alguna forma en cada proceso. Y ambos se ven hoy expresados en esos dos conjuntos de muestras electorales. Se trata, de un lado, de la fabricación de un candidato realizado a fuego lento por Televisa y seguidores y, por el otro, de la creación, crecimiento y multiplicación de un movimiento social y de comunicación: Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Este movimiento tiene como tarea principal convencer a millones de ciudadanos, vigilar las casillas y realizar actos, reuniones, festivales. Para ello cuenta con unos 4 millones de protagonistas organizados en 65 mil comités seccionales y un periódico mensual, Regeneración, con un tiraje de 10 millones.

Debemos al periodista Jenaro Villamil y a su libro Si yo fuera presidente, el reality show de Peña-Nieto (2009), la principal fuente sobre ese primer proceso, y a E. Toledo la reseña de ese libro incluyendo datos claves y sus significados (El despeñamiento). Lo que Villamil revela es el largo y cuidadoso lanzamiento de una estrella política, logrado mediante un plan de trabajo entre Televisa y EPN. En 2005 el candidato se gastó en comunicación y manejo de imagen 742 millones, de los cuales 691 millones fueron de publicidad con Televisa y sus empresas subsidiarias. Esa cifra creció a 800 millones en 2008 y a mil millones en 2009.

En seis años, el candidato ideal fue confeccionado y fabricado. La construcción incluyó una nueva esposa, conocida y famosa, un curso intensivo de manejo de imagen con la empresa Cepol, asesoría en comunicación política a cargo de Tv Promo, y un guardarropa comprado en The House of Bijan, en Beverly Hills, California, la tienda más cara del mundo (ver mi artículo “El PRI se va de shopping”, La Jornada, 30/6/11). Hoy, el muñeco de pastel convertido en candidato tiene que ser cuidado, resguardado, protegido de todo aquello que amenace su perfección ficticia, incluidos ademanes, modos, gestos, poses, vestuario, gel y maquillajes. La mayor parte de los mexicanos, la televisión está ya en algún lugar de 70 por ciento de los hogares, han sido bombardeados por miles de imágenes de un EPN apuesto, triunfador e imbatible, un anestésico reforzado por la abrumadora opinión de periódicos, revistas y noticiarios de radio.

Los resultados que muestran las firmas encuestadoras son la consecuencia de ese largo trabajo de promoción de la imagen de EPN, más datos probablemente cambiados o exagerados. En cambio, los sondeos basados en Internet capturan la percepción del sector más informado y crítico: las redes sociales, es decir, del sector inmune al efecto Televisa. El peso de estas dos percepciones, una basada en la imagen la otra en la información y la reflexión que provoca, decidirá la elección. Y aquí la labor de Morena, no la de los viciados partidos de izquierda, será decisiva. En efecto, sólo la acción cotidiana, visitando hogar por hogar, y el trabajo político en plazas públicas, mercados, malls, estadios y en el ciberespacio mismo, romperá una tendencia que parece indetenible.

Como mostró en escasos cinco minutos un video aparentemente censurado, tras ser visto por millones de personas, Pepe el Toro, el rey de los proles, pudo vencer a un frívolo Peña Nieto. Y esta figura popular de Pedro Infante rescatada de la época de oro del cine mexicano cobra sentido en el movimiento ciudadano impulsado por López-Obrador. La madre de todas las batallas será entonces, ya es, la de lograr que los mexicanos anestesiados despierten del efecto Televisa. Y esto se logrará sólo mediante el trabajo, cara a cara, el diálogo y la difusión de información veraz. En los dos meses que quedan por delante, el trabajo de los miembros de Morena, sobre el terreno y con los ciudadanos menos informados, será crucial.

Twitter: @victormtoledo





24 abr 2012

 

Espectaculares de EPN triplican los de sus adversarios

Un pendón de Peña Nieto en la sede priista. Foto: Alejandro Saldívar
Un pendón de Peña Nieto en la sede priista.
Foto: Alejandro Saldívar


MÉXICO, D.F., (apro).- La publicidad del candidato del PRI a la presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, en anuncios espectaculares triplica a la de sus adversarios juntos.

El periódico Reforma emprendió un conteo de los anuncios de los candidatos presidenciales en 2 mil 500 puntos de la ciudad de México, Monterrey, Guadalajara y Estado de México.

El diario contabilizó 3 mil 625 anuncios espectaculares, de los cuales 2 mil 187 corresponden a la imagen de Peña Nieto, mientras que el resto, mil 438 espacios, son para el resto de los candidatos.
Sólo en el Distrito Federal, Peña Nieto tiene mil 750 anuncios espectaculares.

“El costo de mantener durante esos 90 días la publicidad contabilizada en las tres ciudades y sus zonas conurbadas sería de 94.8 millones de pesos para Peña Nieto, 24.3 millones para López Obrador, 13 millones para Vázquez Mota y 7.7 millones para Quadri, de acuerdo con cotizaciones realizadas por Grupo REFORMA con precios comerciales”.

El tope de campaña planteado por el IFE es de 336.1 millnoes de pesos













 

Los mercaderes del silencio

El candidato del PRI a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto. Foto: Miguel Dimayuga
El candidato del PRI a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto.
Foto: Miguel Dimayuga


MÉXICO, D.F. (Proceso).- No sorprende que Enrique Peña Nieto no se anime a debatir con sus contrincantes. Es un candidato débil, sin mayor preparación intelectual y con un largo historial negro como gobernador del Estado de México. Los debates adicionales con sus rivales solamente le podrían restar puntos, ya que serían la perfecta oportunidad para que Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador exhibieran los múltiples defectos del candidato que hoy encabeza las encuestas.
Tampoco sorprende que los dueños de los principales medios electrónicos de comunicación no tengan interés en fomentar el intercambio de ideas. La mayoría apoyan a Peña Nieto y no quieren quedar mal con quien ya ven como el próximo presidente de la República. Estos mismos empresarios que desde hace años han vendido y regalado entrevistas y cobertura mediática al hoy exgobernador del Estado de México ahora han encontrado un jugoso nuevo producto para comercializar: el silencio.
Para el PRI, la falta de difusión de los deslices de Peña Nieto y la negativa a organizar debates adicionales no tienen precio. Ello garantiza que su candidato se mantenga protegido en una caja de cristal, lejos de la “prole” y las preguntas incómodas. Igual de valiosa para el viejo partido del Estado es la consistente promoción mediática del desinterés ciudadano en las campañas. Entre más abstencionismo el día de la elección, mayor será la fuerza de los votantes “duros” del PRI.
Hoy somos testigos de una versión más “moderna” de las pasarelas priistas de siempre. Antes, los “precandidatos” primero paseaban por el país, se dejaban tomar fotos y otorgaban entrevistas a los medios de comunicación, pero pocas veces había confrontación o debate entre ellos. Después de un tiempo llegaba el momento del “dedazo” y del “destape” en que “el ganador” se presentaba sonriente ante las cámaras como el “mejor posicionado”. Posteriormente, tal y como lo describiera con tanta claridad don Daniel Cosío Villegas, venían la operación “cicatriz” y la “cargada” alrededor del candidato seleccionado de manera unilateral por el presidente saliente.
Si bien no sorprende que Peña Nieto, Televisa y TV Azteca hayan decidido cancelar nuestro derecho ciudadano a un proceso electoral auténtico basado en el intercambio de ideas, críticas y propuestas, sí llama la atención que los principales conductores de noticieros y mesas de debate acepten esta imposición sin protesta alguna. Hasta la fecha, Carmen Aristegui es la única periodista que ha emplazado directamente a los candidatos presidenciales a un debate público en una fecha y hora específicas. Nadie más, ni siquiera TV UNAM, se ha atrevido a generar un contexto de exigencia hacia los cuatro personajes que buscan la silla presidencial.
La mayoría de los periodistas y comentaristas en radio y televisión presumen defender principios “liberales” y “democráticos”. Sin embargo, su negativa a convocar a debates adicionales entre los candidatos demuestra que hoy, en la hora de la verdad, sus intereses cuentan más que sus convicciones y que el autoritarismo mediático está más vigente que nunca en el país.
Ahora bien, algunos voceros de los medios electrónicos han querido engañar a la ciudadanía con la idea de que supuestamente el IFE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) habrían prohibido la organización de debates por los medios de comunicación. Nada más alejado de la realidad. La sentencia SUP-RAP-94/2012 prohíbe al IFE, no a los medios, organizar debates adicionales a los dos incluidos en el artículo 70 del Código Federal de Instituciones e Procedimientos Electorales (Cofipe). Este fallo también condiciona la participación del IFE en ejercicios adicionales al establecimiento de un consenso entre todos los candidatos.
Ambas decisiones del TEPJF efectivamente son sumamente cuestionables y revelan un claro sesgo de las autoridades electorales a favor del PRI. Sin embargo, la sentencia del TEPJF de ninguna manera restringe a los medios para organizar libremente debates adicionales, siempre y cuando no hubiera de por medio la compra o “adquisición” de espacios por algún candidato o partido político. La interpretación errónea y malintencionada de esta sentencia de parte de los medios electrónicos no es más que otro esfuerzo por sabotear la reforma electoral que tanto les ha afectado en el bolsillo.
Estos medios también ya se preparan para cobrar su apoyo a la campaña de Peña Nieto. La primera demanda será, sin duda, una contrarreforma electoral que permita la compra de propaganda por los partidos políticos con recursos del erario. Inmediatamente después buscarán resucitar la Ley Televisa de 2006 para consolidar aún más su predominio sobre las telecomunicaciones durante el proceso de digitalización y refrendo de concesiones.
Se repite entonces el escenario de 2006. Hace seis años se recurría a la calumnia y a la compra ilegal de propaganda por el sector privado con el fin de desbarrancar al candidato puntero. Hoy se vende el silencio y se promueve el desinterés ciudadano con tal de mantener al puntero firmemente en su lugar. La estrategia, sin embargo, es la misma: el abuso del poder con el fin de asegurar la continuidad de la dominación social y la exclusión política.
Que no se llamen al engaño entonces si la indignación ciudadana también resulta igual que hace seis años. Quienes dividen a la sociedad no son los ciudadanos de buena fe que exigen respetar su derecho a la información, sino los periodistas a modo que cancelan la posibilidad de un debate democrático de cara a la sociedad. El silencio, como todo, eventualmente tendrá su fin y llegará la hora de la sociedad.
www.johnackerman.blogspot.com
Twitter: @JohnMAckerman





 
México SA
México, paraíso de trasnacionales

Wal-Mart: sobornos vs. utilidades

Megacorrupción y tortillas duras

 
 
Carlos Fernández-Vega

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Interior de una tienda Wal-Mart en la ciudad de MéxicoFoto Xinhua
 
 
 
Lo que el diario estadunidense The New York Times reveló un par de días atrás no sólo confirma la práctica cotidiana del gobierno mexicano, la corrupción galopante, sino que deja en claro, por si alguien dudara, el tipo de empresa trasnacional que de este país ha hecho su paraíso, el mismo que con fervor protege y promueve el actual inquilino de Los Pinos (junto con sus cuatro antecesores en el cargo), algo en lo que, por lo demás, coinciden plenamente Josefina Vázquez Mota y Enrique Peña Nieto: desmantelamiento del Estado, privatización a ultranza e inversión foránea al costo que sea y con todas las facilidades del caso (la factura, desde luego, la pagan los mexicanos).

Resulta que el rotativo publicó que Wal-Mart, por medio de su subsidiaria en México, pagó sobornos hasta por 24 millones de dólares para ganar el dominio en el mercado mexicano. La investigación identificó a Eduardo Castro-Wright, entonces director de la empresa en México, como fuerza motora detrás de los años de soborno, aunque apuntó que hubo cohechos ocasionales antes de su llegada a la compañía en 2002. La denuncia fue presentada por Sergio Cicero Zapata, ex abogado de bienes raíces de Wal-Mart, quien indicó que la firma usó los sobornos para facilitar cambios de zonas en los mapas y desvanecer objeciones ambientalistas, permisos que típicamente toman meses para su proceso mágicamente se materializaron en días. Cicero denunció que las prácticas de cohecho estimuladas por Castro-Wright eran parte de una estrategia expansiva de negocios, para construir cientos de nuevas tiendas tan rápido que sus competidores no tuvieran tiempo de reaccionar. El ex ejecutivo dio nombres, fechas y montos de los sobornos: él sabía mucho, explicó que por años fue el abogado a cargo de obtener los permisos de construcción para Wal-Mart de México. Sin embargo, The New York Times se abstuvo de divulgar los nombres de los funcionarios mexicanos sobornados, y sólo se refirió a alcaldes, concejales, oscuros planificadores urbanos o burócratas de bajo nivel que expedían permisos de construcción, pero identificó a ejecutivos de la gigante del ramo de supermercados (Notimex).

Lo anterior, sin ser novedad para nadie, deja en claro que la mayoría de los funcionarios mexicanos (de los tres niveles de gobierno) han vendido al país, y lo siguen haciendo, a cambio de tortillas duras. La ganancia, para ellos, es el volumen. Pocos son, como los Salinas de Gortari comprenderán, los gobernantes que fijan porcentaje para que a cambio otorguen permisos, vendan empresas de la nación, permitan la destrucción ecológica, avalen el saqueo, asuman deudas privadas con cargo al erario, privatizar la generación de energía eléctrica, etcétera, etcétera. Así, un bono equivalente a 10 por ciento de la transacción y/o una participación accionaria a cambio de desincorporar (léase desmantelar) la infraestructura productiva del Estado representa un mundo de dinero.

Pero sólo los funcionarios de altísimo nivel cobran esa proporción. De allí para abajo, las tortillas duras son la norma de los supuestos representantes de la nación. Lo anterior, porque de acuerdo con el citado rotativo, Wal-Mart pagó sobornos por 24 millones de dólares (alrededor de 320 millones de pesos al tipo de cambio actual), monto que la trasnacional estadunidense deja de propina cuando pide un café. Con sobornos por ese monto, en México el consorcio (recurrentemente acusado de explotación de mano de obra infantil) obtuvo hasta un banco, cortesía de Vicente Fox y Francisco Gil Díaz.

El objetivo que se fijó la trasnacional fue destinar esos 24 millones de dólares para funcionarios, como parte de una estrategia expansiva de negocios, para construir cientos de nuevas tiendas tan rápido, que sus competidores no tuvieran tiempo de reaccionar, y lo logró a plenitud. Pues bien, sólo es cuestión de echar números y ver las proporciones: con Calderón en Los Pinos, por ejemplo, Wal-Mart obtuvo ventas netas por casi un billón 470 mil millones de pesos (más de 110 mil millones de dólares, al tipo de cambio actual, en el periodo 2007-2011, o si se prefiere el equivalente a 10 por ciento del PIB mexicano), de acuerdo con su propia información financiera, de tal suerte que para lograr ese monto sólo invirtió el ¡¡¡0.00000002!!! por ciento (24 millones de dólares) de las ventas netas que reportaría en cinco años (110 mil millones de dólares).

He allí el plato de tortillas duras por las que los funcionarios de los tres niveles de gobierno venden al país, violan la ley, fomentan el saqueo y sacrifican a los mexicanos. A lo largo de tres décadas (sin que ello quiera decir que antes no había corrupción) esa ha sido la norma: gobiernos gerenciales y facilitadores, voraces consorcios multimillonarios en vías de serlo en una proporción mucho mayor, funcionarios enriquecidos de la noche a la mañana, y mexicanos cada día más pobres, y para consolidar la estrategia expansiva (Wal-Mart dixit) los supuestos representantes de los habitantes de este país han desmantelado al México que dicen representar y cuidar. Esos son los criterios de negocios e inversión que privan en los círculos gubernamentales y en los de las grandes empresas privadas (nacionales y foráneas). Y allí está el resultado.

¿Qué obtuvo Wal-Mart a cambio de sus 24 millones de dólares en sobornos? Pues bien, un incremento de 72.5 por ciento en sus ventas netas 2007-2011; 104.6 por ciento de aumento en el número de establecimientos comerciales (de mil 28 a 2 mil 87 entre 2007 y 2011) y 60 por ciento de crecimiento en sus utilidades netas, que en igual lapso se aproximaron a 90 mil millones de pesos, entre otras gracias. Todo ello sin considerar que consolida sus resultados financieros, lo que le permite pagar menos impuestos, si es que los paga, porque al cuarto trimestre de 2011 la trasnacional no había pagado (porque la ley fiscal se lo permite) 7 mil 866 millones de pesos en impuestos diferidos.

Lo mejor del caso es que en su investigación The New York Times encontró que los directivos de Wal-Mart en Estados Unidos cerraron el caso sin notificar a las autoridades estadunidenses ni a las mexicanas, y en cambio, Castro-Wright (el sobornador) fue promovido a vicepresidente de Wal-Mart en 2008. ¿Y dónde anda el gobierno mexicano en todo esto? Pues el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, informa que no tenemos suficientes elementos y una vez que los tengamos tomaremos la decisión de cómo debemos proceder.

Las rebanadas del pastel

Como bien dijo Felipe Calderón en su faraónico acto en el Auditorio Nacional (28/03/12), México es mejor que lo que era hace seis años.
 
Justicia demolida

Pedro Miguel

Ahora nos enteramos, en las páginas de The New York Times, que Wal-Mart soborna a funcionarios de nuestro país para que le permitan hacer lo que le dé la gana en territorio nacional.
 
Antes, gracias a la realización de audiencias legislativas en Estados Unidos, pudimos saber que la DEA lavó dinero para un cártel mexicano y que ATF suministró armamento a la delincuencia organizada.
 
El año antepasado se dieron a conocer documentos judiciales del país vecino del norte que revelaban la existencia de una corrupción de clase mundial en el seno de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que involucraba a altos directivos de esa paraestatal. Por norma, la Procuraduría General de la República, la Secretaría de la Función Pública y otras instancias nacionales encargadas de procurar justicia, de combatir la corrupción y fiscalizar a los funcionarios, se enteran de esos y de otros escándalos por los medios, se desperezan, se frotan los ojos, anuncian que van a hacer algo y de vez en cuando redactan un oficio o hasta inician una averiguación previa.

Desde luego, hay otras formas de destruir, por acción o por omisión, la soberanía nacional en materia de procuración e impartición de justicia. El caso de Florence Cassez salió del ámbito de los tribunales nacionales gracias a las payasadas mediáticas de Genaro García Luna. Muchos activistas sociales, defensores de derechos humanos o simples víctimas del atropello y la prepotencia han debido hallar justicia en instancias internacionales. Por lo demás, estos últimos desgobiernos federales han tenido el gatillo fácil en materia de extradiciones.

Hoy hasta parece normal que un presunto delincuente mexicano, que cometió supuestos delitos en territorio nacional, sea automáticamente arrojado al norte del Río Bravo en extradición exprés.

Los gobernantes han tenido incluso el descaro de justificar tales actos argumentando que las cárceles del país, administradas por ellos, carecen de las condiciones de seguridad adecuadas, o que, como hay mucha corrupción, no vaya a ser que el preso se escape. Y por si no faltara, Felipe Calderón suele desahogar la frustración por los fracasos de sus policías y fiscales con exabruptos berlusconianos orientados a descalificar a los jueces y al poder judicial en su conjunto. Yo detengo a los delincuentes pero los jueces los dejan libres, ha dicho Calderón varias veces, sin mencionar que en muchos de esos casos no había pruebas suficientes para sentenciar a los acusados, o ni siquiera para procesar a los presentados, o bien que se trataba de culpables fabricados con los tradicionales métodos canallescos e ilegales del repertorio policial.

Junto con la propiedad pública, las instancias de bienestar social, el arbitrio del Estado, el control del territorio y las tareas de inteligencia, la procuración y la impartición de justicia han sido víctimas del demolición institucional practicado en forma sistemática en el periodo Salinas-Calderón. Si creen que Peña Nieto puede ser diferente, acuérdense –botones de muestra– de la impunidad para los policías violadores de Atenco, la epidemia de feminicidios en el estado de México y los casos de Paulette y de El Coqueto.

En el caso de la procuración y la impartición de justicia la soberanía nacional ha sido también avasallada y se ha abdicado a la potestad de México para prevenir, investigar, procesar y sancionar el delito. Se necesita mucha fe ciega en los milagros para suponer que un Estado sin capacidad ni órganos adecuados para descubrir, imputar y castigar actos ilícitos, y que delega esas tareas en la institucionalidad de otras naciones, puede ganarle la guerra a la delincuencia. Si la sociedad no opta por desechar este modelo, el país irá directo a la extinción de la autoridad y a la entronización de una ley única: la de la jungla.
Es importante mencionar que tanto Peña como Vazquez Mota declinaron ir a esta casa de estudios . Se saben perdidos ante escenarios no controlados .


 

Razonar voto, insta AMLO en la Ibero; lo despiden con “¡presidente, presidente!”

El aspirante presidencial por el PRD, Andrés Manuel López Obrador, en la Ibero. Foto: Eduardo Miranda
El aspirante presidencial por el PRD, Andrés Manuel López Obrador, en la Ibero.
Foto: Eduardo Miranda


MÉXICO, D.F. (apro).- Ante cientos de estudiantes que abarrotaron el auditorio Sánchez Villaseñor de la Universidad Iberoamericana, el candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador llamó a los universitarios a informarse sobre las propuestas de los candidatos presidenciales y no dejarse llevar por la mercadotecnia.


De no razonar su voto, advirtió, se repetirá el éxito de las “campañas negras”, como la de 2006, en que a la ciudadanía le “metieron hasta el tuétano” la idea de que era “un peligro para México”.
“Debe saberse que los que mandan en el país tienen el control de la mayoría de los medios de comunicación y esto es importantísimo, porque ya no dominan con la fuerza, sino con la manipulación.


“Ellos hicieron una leyenda negra en contra de nosotros. Todavía hay mucha gente que cree que somos un peligro para México, se lo metieron hasta el tuétano”, dijo entre aplausos de los asistentes.
Afuera del auditorio, López Obrador también era escuchado por cientos de estudiantes que ya no alcanzaron lugar dentro de esa sala.


Les dijo que el voto es la única arma con la que cuentan para hacer que las cosas cambien, ya que “desde algunos medios de comunicación –no dijo cuáles— se trata de imponer al próximo presidente de la República, como un acto de mera mercadotecnia.


“Hay que informarse sobre las trayectorias de los candidatos. Hay que tener información sin prejuicios, abrirnos para que se vote de manera correcta, no dejarnos manipular. Ustedes, como jóvenes, son más inquietos, preguntan más y no son fáciles de manipular”, dijo ante la pregunta de un universitario, quien le preguntó por qué quienes aún no se definen por un candidato deberían darle su voto.


El tabasqueño añadió que si gana un candidato impulsado desde los medios, sería una muestra de que la manipulación funciona.


“Se quiere suplantar el derecho del pueblo de elegir libremente a su autoridad, en este caso al presidente, con lo mediático. Sería terrible, sería una aceptación de que funciona la manipulación”, subrayó.


López Obrador fue ovacionado en varias ocasiones, contestó tranquilo y pausado a todas las preguntas que le formularon.


Una estudiante de Relaciones Internacionales lo increpó sobre su falta de congruencia al decir que no aceptará la corrupción en su gobierno, mientras que en su partido, el PRD, “hay gente corrupta”.


Sereno, López Obrador reiteró que no tolerará la corrupción y se volvió a deslindar de su exsecretario particular, René Bejarano, protagonista de los ‘videoescándalos’ que, dijo, fueron promovidos por el expresidente Carlos Salinas y el exsenador panista Diego Fernández de Cevallos.


“Dijeron ‘ya lo tenemos’, pero no, yo no soy así”, señaló y de nuevo arrancó aplausos.


En cuanto al tema educativo, el candidato de la coalición Movimiento Progresista, quien inauguró la pasarela de presidenciales en la Ibero, sostuvo que no está en contra de la enseñanza privada, pero pondrá el acento en la educación pública superior.


El dos veces aspirante presidencial se refirió en específico a los 120 mil jóvenes que realizaron su examen de admisión en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), pero sólo se admitió a menos de la décima parte. En cifras, añadió, 110 mil “se quedaron fuera”.
Al respecto, el tabasqueño puntualizó:


“No es cierto que no pasen el examen de admisión. Es que no hay cupo en la universidad por falta de recursos. Esto ha sido irresponsable porque se ha orillado a los jóvenes a las conductas antisociales”.
Asimismo, dijo que respeta a quienes deciden estudiar en una universidad privada o tienen el poder adquisitivo para hacerlo. Pero hay gente trabajadora que no tiene recursos, acotó.


“De cada diez trabajadores, siete ganan tres salarios mínimos” y, con la reforma laboral, se pretende pagar siete pesos la hora de trabajo, “no alcanza ni para el pasaje”, deploró.


El aspirante presidencial también abordó los temas de seguridad, economía, educación, política y trabajo que interesan a los jóvenes.


Respecto de las llamadas reformas estructurales, en específico la energética, fiscal y laboral, López Obrador declaró que no está en contra de ellas, siempre y cuando sean justas.


“Vamos a hacer un trabajo de convencimiento. Muchas veces se atoran las propuestas porque no son propuestas de la gente”, indicó.


El moderador del encuentro pidió al candidato de izquierda que describiera cuál considera que es su principal virtud y cuál es su principal defecto.


Sobre la primera, respondió que la congruencia es parte de su forma de ser.
En cuanto a sus defectos, afirmó que sus críticos saben mejor que él, “que si me como las eses, dejémoslo a ellos mejor”, dijo y soltó en risas contagiando al auditorio.


Un estudiante preguntó cómo evitaría un fraude como el de 2006. Otra más cómo combatiría los monopolios y una más cómo logrará el desarrollo económico sin aumentar los impuestos.


Sobre el primer punto, López Obrador sostuvo que respeta a quienes creen que en 2006 hubo una elección limpia, pero sostuvo que tiene pruebas para documentar el fraude.


Si se hubiera respetado su triunfo, consideró, el ejemplo de nación sería México, no Brasil.
Los estudiantes aplaudieron igual cuando sostuvo que hace seis años ganó la elección presidencial pero sus adversarios no respetaron el resultado.


López Obrador habló en tono afable, mesurado ante los universitarios hijos de familias adineradas, en su mayoría. Otros más disfrutan de una beca o aprovechan la oportunidad para avanzar en la escala social. Los estudiantes respondieron igual, con aplausos afectuosos y gritos de respaldo al tabasqueño.


A su salida del auditorio, el moderador solicitó a los alumnos que hicieran un espacio para que el candidato pudiera salir rápido, pues debía llegar a las 19:00 a una entrevista en CNN.
Eso no impidió al aspirante presidencial estrechar manos de quienes lo aplaudieron, firmar libros y tomarse fotos con quien se lo pidió, en medio de gritos de “¡Presidente! ¡Presidente!”.







23 abr 2012

Casi todo México con AMLO , salvo televisa y sus compinches que no quieren perder privilegios .


 
López Obrador: ética y pensamiento crítico


Víctor Flores Olea

En artículo anterior sostuvimos que para Andrés Manuel López Obrador (AMLO) resultan centrales las cualidades éticas del político y del gobernante, quienes además han de poner en práctica una visión crítica de la realidad. López Obrador ha llevado su campaña dentro de estos criterios, por ello resulta un candidato excepcional frente a los otros que lo flanquean.
En contraste, la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto (EPN) se sitúa en las antípodas de los criterios éticos y del pensamiento crítico, fundamentales en un político moderno de calidad. Y es que su visión del país se sitúa en la perspectiva de los intereses oligopólicos y oligárquicos de México. Está archiprobado que el candidato priísta, por sus palabras y actitudes, no sólo ignora las tendencias destructivas de los últimos gobiernos del PRI, y desde luego de los más recientes del PAN, sino que además no le ha interesado considerar las exigencias reales y las esperanzas de la mayor parte de la población, aferrado como está a las perspectivas e intereses de los que más tienen.
En este candidato por ningún lado encontramos los reflejos de una genuina elaboración ética, y menos rastro alguno del pensamiento crítico. Su campaña está colmada de oportunismo, cinismo y negación de los principios por los que ha luchado el pueblo de México. Con el agravante de fundar sus campañas en los acarreos y en los controles corporativos característicos del PRI de siempre. Todavía más: Enrique Peña Nieto ha mostrado su sólido partidarismo en favor del statu quo, que no se modifique un ápice el estado actual de los intereses y de la sociedad de la explotación que vivimos, sino que continuemos con lo ya conocido, como si fuera el mejor de los mundos. Este es el carácter profundamente conservador de EPN, a diferencia de AMLO, que ha planteado el cambio como eje y fundamento de su campaña política.
Lo más grave es que Peña Nieto no percibe, o no quiere percibir, que el control económico y las políticas aplicadas en los últimos sexenios por los gobiernos de PRI y PAN han erosionado gravemente al país, empobrecido a las grandes mayorías y enriquecido desmesuradamente a los más ricos, negando además las posibilidades de un desarrollo nacional en beneficio de todos. Como ejemplo tenemos la reacción de los candidatos de PRI y PAN ante la expropiación del gobierno argentino de los activos de la petrolera española Repsol, que los exhiben como fieles herederos del colonialismo.
Peña Nieto defendió de inmediato a los inversionistas privados, lo cual revela, una vez más, que para él la única posibilidad del desarrollo se encuentra en esas inversiones, reiterando su fidelidad al neoliberalismo, obsoleto y superado por los problemas mundiales, que obviamente no conoce ni tiene interés en conocer. Otra vez la vocación a la ignorancia aflora en este candidato del PRI sin lecturas y dejado atrás por la historia.
En cambio, López Obrador declaró inmediatamente su apoyo al gobierno argentino, al tiempo que exigió que Pemex explique los privilegios que se han otorgado a Repsol, como en la cuenca de Burgos, en que hizo un gran negocio la firma española y en que Pemex quedó prácticamente marginado.
Por lo demás, ha sido un escándalo la reacción de Felipe Calderón, quien sostuvo que la decisión del gobierno argentino fue irresponsable y muy poco racional, añadiendo que ningún empresario en sus cinco sentidos pensará en invertir en un país que expropia las inversiones. Por supuesto, para Calderón y otros políticos de su tendencia se trata de defender a los inversionistas privados antes que el interés de las naciones. Así es, y por tal razón luchamos por un cambio de política y de horizonte en el criterio de los políticos conservadores.
Pero veamos una novedad extraordinariamente preocupante: los 160 mil millones de dólares a que ha llegado la reserva internacional del país. Esa enorme cifra se ha convertido sin duda en uno de los atractivos más poderosos de los candidatos neoliberales a la Presidencia de la República, encabezados por Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota.
Para ambos candidatos neoliberales tal hecho constituye hoy uno de los atractivos irresistibles de su participación en la justa electoral. Y es que Peña Nieto y Josefina, en sus anteriores responsabilidades de gobierno, y los últimos presidentes del PRI y del PAN, no se han distinguido por su contención o moderación en los gastos, sino más bien por sus abusos sin freno en ese aspecto. Tal cantidad de las actuales reservas internacionales de México ¿para qué servirá?, ¿se aplicará con buenos criterios para el desarrollo y para remediar carencias de los más necesitados? La obra en infraestructura, de todos modos necesaria, ¿se realizará con inmensas ganancias colaterales no controladas?
El gasto de esa respetable cifra levanta las más graves dudas respecto a las actuales candidaturas de PRI y PAN. En contraste, López Obrador, en sus responsabilidades de gobierno, ha mostrado siempre una contención y un compromiso social a toda prueba, y una indudable sólida moral respecto a la utilización de los fondos públicos, lo cual le otorga una sólida confianza ciudadana.
Tal es un caso más de la desconfianza que suscitan los candidatos de PRI y PAN, a quienes le son ajenos los criterios de ética y pensamiento crítico que, en cambio, son centrales para Andrés Manuel López Obrador. Así lo creemos e invitamos a la ciudadanía a que considere con objetividad y serenidad sus decisiones electorales del próximo julio, tomando en cuenta que su voto sí contará para trascender un sistema anquilosado y sin futuro, y para que el pueblo de México tome en sus manos nuevamente los destinos de la nación.

 
 
 
 

 
Oficial , Peña reusa debate en el programa de Carmen Aristegui . Sin mayor explicación simplemente le dice que declina . Flaco favor el que se hace este sr.

En caso de que las dichosas encuestas sean verdaderas , que lo dudo muchisimo , ya que hay indicios de sobra para no creerles , la pregunta sería : ¿como hacerle entender a la gente , principalmente a los jovenes , que está optando por el peor candidato ? dificil tarea si para colmo no contamos con los medios de comunicación y estos están completamente volcados a favor de Peña Nieto .

Transmitir la información boca a boca es casi imposible ; tan solo unos cuantos anuncios en la tele equivalen a toda una gira por la República mexicana tal como hizo AMLO . Si se hiciera una encuesta para saber quienes se enteraron de que AMLO ha recorrido todo el país dos veces durante los ultimos cinco años , se sorprenderían al enterarse que una muy muy escasa minoría lo sabe .

Ah , pero que tal aceptó ir al programa de Mxine Wodsai , misma que lo recibió diciendole galan de galanes....el colmo , lo que se traga  este nuestro México lindo y querido  .

Incisto , la via electoral está cancelada , no es por esa ruta que vamos a conseguir algo , si es que de verdad queremos un cambio para el país .


 

Rechaza Peña Nieto participar en debate con Aristegui

El candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto. Foto: Miguel Dimayuga
El candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto.
Foto: Miguel Dimayuga


MÉXICO, D.F., (apro).- El candidato del PRI a la presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, se negó a participar en el debate convocado por la periodista Carmen Aristegui en la cadena MVS.
El coordinador de campaña del priista, Luis Videgaray, envió una escueta carta a la periodista donde informa que “se ha determinado declinar esta invitación”.


El equipo de campaña de Peña Nieto no ofrece explicaciones del por qué su negativa a participar en el debate.


MVS Noticias y Carmen Aristegui invitaron a los cuatro candidatos presidenciales reconocidos por el IFE a debatir el próximo miércoles 25 de mayo. Aceptaron Gabriel Quadri, de Nueva Alianza, y Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Movimiento Progresista.
La panista Josefina Vázquez Mota ofreció participar con la condición de que también asistiera Enrique Peña Nieto.





22 abr 2012

 

El salinismo de vuelta en campaña de EPN

José María Córdoba, Pedro Aspe y Santiago Levy. Foto: Archivo, M. Dimayuga y F. Daniel
José María Córdoba, Pedro Aspe y Santiago Levy.
Foto: Archivo, M. Dimayuga y F. Daniel


En la lógica que supone el apuntalamiento de la candidatura de Enrique Peña Nieto ante las muy limitadas capacidades políticas del candidato presidencial del PRI, tres tecnócratas salinistas operan como “cerebros” de su campaña. Se trata de Pedro Aspe, José Córdoba Montoya y Santiago Levy. El primero actúa como inspirador de la apertura total del sector energético; el segundo como promotor del fin de la representación proporcional, y el tercero como estratega en materia de política social. Peña Nieto deja claro así su “embelesamiento” con la tecnocracia, con el neoliberalismo que marcó el principio del fin del desastre económico de la nación.


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Los empresarios y las elecciones

Arnaldo Córdova

 
Una novedad en el proceso electoral en curso es que los empresarios y, más propiamente sus voceros, están demandando de los diferentes candidatos que pongan atención a sus propuestas para el próximo gobierno, las discutan, las tomen en cuenta en sus elaboraciones políticas y, también, que las debatan con ellos. Algo que antes hacían en lo obscuro, parlamentar e intercambiar opiniones, ahora cada vez más buscan ventilarlo en foros específicos que ellos mismos convocan y a los que invitan a los contendientes con ese objeto. Es un hecho notorio que ahora no intentan conformar un bloque cerrado y militante como en 2006, sino que se han diferenciado en distintas posiciones. Ya no van unidos, sino que buscan actuar cada uno por su lado.

Por lo menos, es esa la apariencia que quieren dar. Como todo en política, nada está escrito definitivamente y muchas cosas pueden suceder de aquí a julio próximo. Pero vamos a los hechos. Varios empresarios, por ejemplo, se han sumado abiertamente a López Obrador, buscando alternativas a lo que consideran una mala conducción de la economía por el gobierno y una política errónea y errática. Algunos de ellos han aceptado, incluso, formar parte del futuro gobierno en caso de que el tabasqueño triunfe en las elecciones. Fernando Turner aceptó ser su posible secretario de economía; Miguel Torruco Márquez, empresario hotelero, sería su secretario de turismo.

Durante un foro organizado el 13 de marzo pasado por la Americas Society, Turner criticó la política de los gobiernos derechistas, señalando que México tiene muchos años de estancamiento económico y ello ha generado problemas sociales, de seguridad y pobreza, por lo que el rumbo debe corregirse ya, mediante un cambio que no ofrecen ni el PRI ni el PAN. Estimó que el problema de nuestro país no radica en privatizar Pemex ni en imponer una reforma laboral a gusto de empresarios voraces, sino en la presencia de monopolios protegidos desde el Estado por los gobiernos de esos dos partidos.

Desde hace treinta años, observó, sus gobiernos aplicaron una receta equivocada, protegiendo a los monopolios y mostrándose insensibles con las mayores urgencias del sector productivo. En la crisis de 2008, el gobierno restringió a los bancos, se cayó el consumo interno y, además, aumentó los impuestos. La receta está equivocada: están poniendo la carreta enfrente de los bueyes. A ello replicó, del modo más estúpido, el asesor de la candidata panista, Miguel Székely Pardo, sintiéndose muy chistoso: poner los bueyes adelante puede tener muchos costos, atribuyendo el estancamiento en diversos sectores económicos, como lo hacen siempre los panistas, a la falta de acuerdos políticos.

Otro muy importante empresario, Alfonso Romo, el cual se ha significado por ayudar a López Obrador a buscar acuerdos con los empresarios de todos los niveles, recientemente declaró que, como él, muchos hombres de negocios van conociendo cada día en López Obrador a un hombre congruente, austero, sincero y con un gabinete fuera de serie. Dijo estar totalmente convencido de que el candidato de las izquierdas llevará a cabo la verdadera reforma estructural de México. Somos amigos de la honestidad y de la honradez. Sostuvo que ya quedó muy atrás la confrontación y que muchos grandes empresarios de distintas partes del país están cambiando, están estudiando; yo creo que ahorita estamos todos en el mismo barco (La Jornada, 17.04.2012).

Es obligado reconocer, desde luego, que los más poderosos dueños del dinero en México son horrorosamente conservadores y hasta reaccionarios, a los que más que a nadie espantan los cambios, como no estén éstos dirigidos a fortalecer sus intereses y a proteger sus privilegios. Muchos de ellos ya hicieron su elección desde hace tiempo. En particular, el duopolio televisivo está a morir con Peña Nieto, candidato que es su producto por excelencia y al que le ofrecen los más amplios espacios; mientras silencian permanentemente al candidato de izquierda, a la panista le dan también poco.

A muchos de ellos, resulta evidente, les tienen sin cuidado las burradas que los panistas cometen desde el gobierno o las pifias y las mentiras en las que incurren todos los días los funcionarios. Para ellos, es bueno todo gobierno que les ayude a ganar dinero a manos llenas o les permita sin más sus exacciones y sus robos en descampado a los consumidores. Que la sociedad se esté hundiendo por el mal gobierno les tiene sin cuidado. Muchos de ellos, además, no son sino personeros de grandes empresas trasnacionales a los que poco les importa el país.

López Obrador, con toda razón, ha sostenido que el llamado modelo de desarrollo que se sigue en México desde hace ya más de treinta años ha sido impuesto desde el exterior y que obedece a intereses ajenos a la inmensa mayoría de los mexicanos. Las famosas reformas estructurales, en los hechos, se cifran en abrir camino sin cortapisas a los capitales privados, la mayoría extranjeros, para explotar las riquezas nacionales (como ejemplo claro el de la minería, con 25 por ciento del territorio nacional cedido a las trasnacionales), someter a la más completa precariedad el nivel de vida de casi todos nuestros conciudadanos y a la sobreexplotación de su trabajo.

En un encuentro que López Obrador sostuvo el pasado 12 de abril con integrantes del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (Imef) y luego de exponer sus puntos de vista al respecto, el presidente del mismo, José Antonio Quesada Palacios, reconoció que el candidato izquierdista tiene razón cuando señala que las reformas estructurales conforman una agenda mundial impuesta a México. “Creo –dijo– que como ventaja le puedo poner que él resalta desarrollar una visión de un proyecto de nación. Sí hace falta un proyecto de nación y también tiene razón en que hay una agenda mundial impuesta y esta agenda mundial influye en muchos de los temas de las reformas estructurales” (La Jornada, 13.04.2012).

Unos días después, al participar en el Foro Mundial de Negocios organizado en el Tec de Monterrey, el premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman, afirmó que hay que tener cierto escepticismo al sostener que un conjunto de reformas puede lograr milagros. México abrió su economía desde principios de los 90 y ninguno de esos milagros se ha visto. Esas reformas estructurales se han venido operando desde entonces y ya mostraron su ineficiencia. Por ello, afirmó, creo que debemos poner menos énfasis en las reformas estructurales y más en educación, que da crecimiento a largo plazo (La Jornada, 18.04.2012).

Carlos Slim debe creer que nuestros problemas se resolverán si dejamos que los empresarios gobiernen en lugar de los políticos. Hace unas semanas lanzó una de sus acostumbradas ocurrencias: Creo que los hombres de negocios y los empresarios tienen más experiencia manejando recursos, y podemos resolver los problemas más fácilmente que los políticos, que tienen otras visiones; piensan en elecciones, piensan en popularidad (La Jornada, 08.03.2012). Él nos da la muestra: sus precios son monopólicos en telefonía y sus salarios, en los Sanborn’s, son de hambre, ya lo señaló nuestro colega Enrique Galván Ochoa.




 
El Despertar
¡Ah que, las encuestas!

 
 
José Agustín Ortiz Pinchetti

Las encuestas políticas pueden servir para conocer la verdad o para perpetrar fraudes contra la opinión pública. En un país como México, las auténticas, por lo general, no se publican. Quienes las mandan a hacer las guardan bajo siete llaves y las utilizan para sus decisiones estratégicas. Ninguna encuesta que no esté certificada por la autoridad es enteramente confiable. Aquí no hay tal requisito. Cualquiera puede inventar una y hasta una empresa encuestadora. Los sondeos mañosos en época electoral intentan inducir el voto popular o preparar un fraude. Su publicación se justifica para aliviar la angustia ciudadana ante la incertidumbre del resultado.
En un país donde la información política está bajo control de un oligopolio mediático, controlado a su vez por una oligarquía, las encuestas que publica son sospechosas de favorecer al candidato favorito por esa oligarquía. Todos los comunicadores controlados por el oligopolio tenderán a considerar verdad absoluta los resultados de las encuestas y, como no existe una réplica crítica suficientemente fuerte, pronto estas verdades serán absorbidas por la población como indubitables.
Estos abusos son frecuentes, porque nadie certifica la metodología ni la congruencia de la investigación; si lo hicieren, se darían cuenta de que casi 75 por ciento de los encuestados rechazaron la investigación o dijeron que estaban indecisos. Así que el universo de entrevistados se reduce al voto duro de los distintos partidos. Una encuesta telefónica excluye a millones que carecen de teléfono fijo. Se supone que la gente se sube al carro del vencedor, quien impone como inevitable. Los efectos más perversos son la desmoralización de los equipos y partidarios del candidato o candidatos victimizados y, por supuesto, hacer creíble el fraude el día mismo de la elección porque los números falsos coincidirían con las encuestas trucadas.
Esta maniobra se vendrá abajo si se investiga mediante grupos de enfoque” cuál es el voto oculto en 60 o 70 por ciento de la población que no quiso definirse. No es improbable que otras empresas, nacionales o extranjeras, que no estén controladas por la oligarquía, saquen encuestas más confiables y entonces la inevitabilidad del triunfo del candidato de la oligarquía comenzara a derrumbarse.
He preguntado a los brigadistas de Morena por qué no se deprimen cuando saben que las encuestas indican que AMLO va abajo y no crece. Ellos contestan: La encuesta que nosotros hacemos en campo es casa por casa (un verdadero censo) y el resultado es que el obradorismo crece día a día. Si las encuestas dijeran la verdad, reflejarían lo que nosotros vivimos en la realidad.


Encuentro de la izquierda mexicana en la mesa


Unos 700 comensales de izquierda se reunieron en Minería para actuar por el cambio


La tercera comida de Gula devino en progresión fraterna de olor, color y sabor



Gastrónomos Unidos por la Libertad y el Arte (Gula) posan para una foto de familia tras la Tercera Comida Histórica de la Izquierda Mexicana, este sábado en el Palacio de Minería. De izquierda a derecha: Roberto González, Mohamed Mazeh, Francisco Santoyana, no identificado, Enrique de la Mora, José Amorós, Leonardo de la Sierra y Osvaldo CaldúFoto Carlos Cisneros


Arturo García Hernández


Por lo que se ve, esta tarde de sábado en el patio central del Palacio de Minería, todo cabe en la izquierda sabiéndolo acomodar.

Es la Tercera Comida Histórica de la Izquierda Mexicana, organizada por los integrantes del colectivo Gastrónomos Unidos por la Libertad y el Arte (Gula), también conocidos como los guleros (con g). A la vista, la reunión de alrededor de 700 comensales es como el abigarrado platillo de un chef que mezcla los sabores, los olores y las texturas más contrastantes; que revuelve lo dulce con lo amargo, lo agrio con lo salado, el agua con el aceite. No corresponde al cronista decir cuál es el resultado de tan audaz maridaje.

La invitación dice que el propósito de la comida es fomentar la confraternidad de las fuerzas progresistas del país, subrayando ante todo las coincidencias que nos unen, para actuar en favor del cambio que el pueblo reclama. En ese sentido, la convocatoria es lo más amplia posible, incluyendo individuos, organizaciones sociales, partidos políticos y toda clase de instrumentos de lucha democrática, sin otra pretensión que recordar quiénes somos y por qué luchamos, nuestra historia y nuestra herencia.

La vida o la libertad

Por eso en la reunión caben algunos protagonistas de aquellas luchas en las que se jugaba la vida o la libertad, como el líder estudiantil del 68 Raúl Álvarez Garín y el hoy senador Pablo Gómez; cabe el actual candidato del Movimiento Progresista a la jefatura del gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, que cosecha aplausos y reparte besos y sonrisas; cabe el boxeador Rubén El Púas Olivares, quien saborea los recuerdos de su gloria como campeón de peso gallo mientras levanta la mano izquierda de Mancera al tiempo que dice: Ésta es la buena; cabe el cantante y compositor Guillermo Briseño, cuya música ha acompañado durante décadas incontables luchas y movimientos sociales y artísticos; cabe Chepina Paralta, pionera en hacer programas de cocina por televisión e integrada a grupo Gula.