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26 feb 2012


La Iglesia en la política electoral


Arnaldo Córdova


La Iglesia católica o, por mejor decir, su jerarquía, ha actuado en la política nacional desde tiempos inmemoriales. De su parte, no ha habido gobierno, también desde antaño, que no haya tenido estrechas relaciones con ella, relaciones que, por lo general, eran de entendimiento y muy raras veces de confrontación. Pero los obispos siempre han albergado un apetito feroz por inmiscuirse en las lides electorales, de las que nunca les ha faltado la comprensión de que son decisivas para la conformación de los gobiernos y de la representación popular, incluso en los tiempos del PRI gobernante.

En cuestiones electorales, empero, la Iglesia fue hasta hace poco muy discreta en su actuar, tratando de mantener una imagen que, aunque no negara su interés tan vivo, la mantuviera al margen de cualquier represalia. Las cosas cambiaron decisivamente después de las reformas salinistas de principios de los noventa. Los obispos tendieron a inmiscuirse, cada vez más, en los asuntos electorales, tratando de dar orientaciones a sus fieles sobre cómo votar y hasta vetando a ciertos candidatos, como lo pudimos ver con toda claridad en los procesos de 2006. Onésimo Cepeda estuvo, incluso, a punto de ser sancionado por sus agresiones verbales.

Por ello no puede sorprendernos el contenido de las orientaciones pastorales que el cardenal Rivera Carrera y sus ocho obispos auxiliares hicieron público el pasado 15 de febrero, que está fechado tres días antes. Se trata de un acto de intervención abierta de la jerarquía en el proceso electoral que apenas comienza.

Para empezar, en él se fija el deber de los pastores del pueblo de Dios de “orientar a los fieles en aquellos planteamientos políticos que, por sus implicaciones religiosas, morales y sociales, contradicen las enseñanzas de la Iglesia católica”. También, el deber de los fieles cristianos “de participar en todo aquello que hace posible la construcción del bien común en la sociedad”.

Qué será el “bien común”, los prelados no lo definen, pero saben de qué hablan: poner a la persona y su dignidad “por encima de los intereses partidarios o particulares de los partidos [sic] y sus ideologías” (primera de nueve propuestas), así como “una verdadera libertad religiosa… de los creyentes para expresar libremente su fe y, sólo en segundo lugar, a [sic] las instituciones que los agrupan”. Primero la fe y luego la adhesión a las instituciones. Un concepto, como se ve, muy diferente de aquel orden social que Santo Tomás de Aquino veía como parte del orden universal que Dios había instituido en las cosas.

Los jerarcas católicos llaman a sus fieles a promover activamente el fortalecimiento de la familia cristiana. La familia no cristiana no les interesa en absoluto, tal vez porque constituye una comunidad muy minoritaria. La base infaltable e inmodificable es la definición del matrimonio como la unión que forman un hombre y una mujer. Si a algunos les da la gana de constituirse en matrimonio con parejas del mismo sexo, evidentemente, cometerán un grave pecado que ellos quisieran que fuera definido como delito, es decir, como un acto penado por la ley.

Como parte de los derechos naturales que rodean la institución de la familia se encuentra, desde luego, el derecho exclusivo de educar y orientar a sus hijos y dependientes como “la sociedad humana y cristiana” que son. También aquí de los que no tienen la fortuna de ser parte de una sociedad así, sino que conforman otros credos religiosos y sociales, no se dice ni media palabra y hay que dar por hecho que son como aquellos extranjeros que practican extrañas costumbres y son, acaso, unos idólatras. ¿Para qué pensar en ellos?

A muchos ha sorprendido siempre (y es probable que entre ellos abunden los católicos) cómo es que los curas de este credo, por un lado, sienten la necesidad de pastorear a sus feligreses porque los ven todo el tiempo al borde del pecado y, de verdad, no confían en ellos para guiarse a sí mismos, mientras que, por otro lado, piensan que la familia es la única institución capaz de educar a sus hijos, no obstante la ignorancia y la barbarie generalizada en la que viven todas las de su especie, en un país en el que ni el Estado y ni siquiera la Iglesia han hecho nada por elevar sus niveles de cultura y de civilidad.

Los prelados llaman a promover varios tópicos que tienen que ver, indudablemente, con el bienestar de todos y con la paz social, y se hace alusión en los puntos 2, 4, 5, 6, 7, 8 y 9, al combate a la injusticia social, la lucha contra la corrupción, la promoción del desarrollo económico, el combate al crimen organizado, el cuidado y la protección de las personas más vulnerables (ancianos, indígenas, niños y discapacitados) y la preservación de “los recursos naturales de la nación”, respectivamente. El problema es que no dicen nada de cómo los fieles van a luchar por esos objetivos ni en qué consiste su problemática.

Aparte de ello, aprovechan el viaje para lanzar algún petardo, por ejemplo, cuando en el punto 5, a propósito de la corrupción, postulan que hay que partir de “un historial limpio de los candidatos”, como si ellos fueran la autoridad que debe juzgar del asunto, o cuando en el 6 acusan a los “intereses partidistas” de aplazar “una serie de reformas constitucionales… que frenan injusta e irresponsablemente el desarrollo de las futuras generaciones”. Deberían decirnos qué saben al respecto, pero está claro que no hacen más que repetir lo que Calderón, su presidente, dice todos los días.

Ahora sabemos (punto 9) que “los recursos naturales de la nación” (la expresión es de ellos) nos han sido dados y confiados por Dios. Hasta hoy yo pensaba que la nación, al instituir las relaciones de propiedad en el artículo 27 constitucional y reservar para su dominio exclusivo los bienes naturales que en él se mencionan (tierras y aguas, el subsuelo y sus recursos, los zócalos submarinos, el espacio radioeléctrico y los mares territoriales) no le había pedido permiso a Dios ni creo que supiera que Él los había creado para ella. Es de celebrarse, empero, que los prelados hagan suya la doctrina del 27.

Finalmente, en torno al asunto del aborto, los jerarcas nos dicen lo de siempre: “En lo concerniente a los valores emanados del Evangelio, los católicos deben estar atentos al compromiso de los candidatos y sus partidos de respetar el primero de todos los derechos, que es el derecho a la vida, desde el momento de la concepción hasta su fin natural”. Cabe preguntar qué pasaría si un candidato o un partido se atreve a decir que no está de acuerdo con semejante punto de vista. Desde luego, me imagino, los fieles les negarían su voto. Pero, ¿es que los prelados no saben o no se han enterado de que la ley les prohíbe hacer semejantes pronunciamientos?

Resulta claro que ellos están probando su suerte, esperando que ninguna autoridad electoral o administrativa les llame al orden o los sancione. Ya veremos si dichas autoridades tienen la voluntad de hacerlo. Los jerarcas seguirán en lo suyo, que es ignorar la ley y negarse a observarla.




13 abr 2011


Viendo la lamentable situaciòn en la que està el paìs , muchos se preguntan : ¿ Para eso se robò la presidencia este sr. que se ostenta como presidente de Mèxico , para eso se emperrò tanto en robarsela ? . Yo no me lo pregunto , yo lo afirmo : ¡¡ para eso se robò la presidencia este sr.!!

Y no me refiero sòlo a su estupida guerra que desatò sin ton ni son , unicamente por la obcesiòn de legitimarse , algo que no consiguiò en las urnas y que de ninguna manera podrà conseguir con esta clase de acciones , que màs que ganarle adeptos , le gana el coraje y la rabia de todos los mexicanos , me rfiero tambièn a como tiene empobrecido al paìs , como està entregando la Naciòn a Estados Unidos , pasandose la constituciòn por el arco del triunfo , como a pesar de que prometiò lo contrario hasta el cansancio en su campaña electoral del 2006 , sigue aumentando impuestos , sigue aumentando los precios de las gasolinas , de la luz elèctrica y del gas , es verdaderamente un caos este simulacro de gobierno y todabìa se espantan los levantacejas cuando alguien dice que Mèxico es ya un Estado fallido .



Lo peor de todo es que Peña Nieto ya dijo sin ningun recato que en caso de ganar en el 2012 , el seguirìa la guerra de Calderòn contra el narco siguiendo asì el mandato de E.U.



¿De verdad vamos a permitir que nos impongan un presidente hueco , fabricado por la televisiòn cual producto chatarra , igual que se promocionan unas papas o un gansito . Sin sustancia , sin convicciones ni ideas propias , unicamente arropado por televisa y encumbrado por el valemadrismo de la gente que tiene como su biblia a la tele , a la cual todo le cree y nada le cuestiona repitiendo todo lo que en ella ve y escucha , sin el màs minimo interes de allegarse informaciòn alternativa , ya que como parte de la estrategia de los poderes fàcticos es la de satanizar a todo aquel y a todo aquello que dicienta de lo que ella pregona ? .


Este sr. Nieto ademàs està arropado por lo màs vil y corrupto del medio polìtico , me refiero al grupo Atlacomulco y a Carlos Salinas de Gortari .


¿DE VERDAD TENDREMOS TAN POCA MEMORIA ? ¿ DE VERDAD LO VAMOS A PERMITIRLO ?



¡¡¡¡¡ DESPIERTA MEÈXICO !!!!!!




En México asesinar es legal


Arnoldo Kraus



Desde que Felipe Calderón asumió la Presidencia han sido asesinadas más de 40 mil personas, la inmensa mayoría, inocentes. Sus familiares han sido víctimas de la inoperancia de nuestro gobierno, víctimas por no lograr atraer a los medios de comunicación, y, la mayoría, víctimas por su estatus social. Víctimas de todo: del gobierno, de los narcotraficantes, de su pobreza, de los militares y de la falta de proyección pública. . Al lado de ese listado se encuentran la sociedad civil, víctima y coparticipe de la tragedia que degüella a nuestra nación y, los medios, cada vez más acosados por el narco y cada vez menos respaldados por el gobierno.


Dar voz y vida a las víctimas debería ser obligación de la sociedad. Pocas veces sucede eso. Pocas veces la palabra, las palabras de los deudos son escuchadas. Cuando la muerte por violencia alcanza la voz de un escritor, la voz se disemina. El poeta Javier Sicilia ha perdido a destiempo a su hijo. A Juan Francisco no lo mató la enfermedad. Juan Francisco no falleció en un accidente. Juan Francisco no pereció practicando deporte ni por sobredosis de drogas. A Juan lo asesinó la violencia. Lo asesinó el peor de los escenarios: en México asesinar es (casi) legal.


A diferencia de los otros 40 mil juanes, Juan Francisco Sicilia era hijo de un padre cuyo instrumento de trabajo es la voz y la palabra. Javier ha convocado a la sociedad. Crear un movimiento nacional por la paz es su propuesta. No hay otra posibilidad. No hay otro camino. En México, como en cualquier sitio donde la política y los políticos son mediocres, la sociedad tiene ante sí, el reto y la obligación de moverse y modificar. Las plazas de Egipto y Túnez son ejemplos recientes de ese movimiento. En México sobran plazas.


Las muertes brutales de las 40 mil y más personas, la matazón de incontables centroamericanos, los miles de desaparecidos –5 mil, según las cifras nunca creíbles del gobierno–, exponen la tragedia de nuestra nación. Tragedia que resume con inmensa sabiduría y valor el sacerdote Alejandro Solalinde: “Vivimos en un México muy corrupto donde se confunde la delincuencia organizada con los servidores públicos”. La desazón de Solalinde retrata el desasosiego de muchos mexicanos. La línea divisoria entre unos y otros es demasiado sutil: ¿en quién creer?, ¿por qué creer?, ¿hasta cuándo tolerar?


Felipe Calderón y sus asesores han sido sordos. Doctas voces lo han reiterado ad nauseam: la única solución para disminuir las matanzas es legalizar, primero la mariguana y, después, otras drogas. Es incomprensible la contumacia del gobierno mexicano e indigerible su tozudez. Cuarenta mil y más muertos, la falta de acuerdos dignos con Estados Unidos, el poder imparable de los narcotraficantes, la reproducción sin límite de la pobreza y su consiguiente aportación de personas a las filas del narcotráfico, la ingobernabilidad en muchas partes del país, la nula confianza en la justicia mexicana –98 por ciento de los casos quedan sin resolverse–, la corrupción, la falta de confianza de la población hacia los militares y el temor de los comunicadores, sobre todo en el norte del país, son razones suficientes para entender el fracaso de la política calderonista.


Los estrategas del gobierno continúan acumulando cadáveres y siguen sin entender la brutalidad del listado previo. Legalizar las drogas no es un camino sencillo, pero sí factible y con posibilidades de llegar a buen puerto. Legalizar los asesinatos ha sido la tónica de este gobierno. Nunca sobrará repetir el número de personas asesinadas. Nombrarlos. Dar cabida a las palabras de los padres huérfanos. Honrar la memoria de los asesinados. Exigir a Calderón que haga una plaza con todos los nombres.


La muerte de Juan Francisco Sicilia y de más de 40 mil juanes no tiene solución. El poeta nos conmina. Nos invita. Nos habla desde su dolor. Desde el dolor incomprensible por ser huérfano de hijo. Desde la penumbra de sus noches cuando imagina el sufrimiento de su hijo. Desde la paternidad ahora yerma que recrea sin sosiego la forma y el tiempo que tardó en llegar la muerte. El poeta habla desde su yo herido para siempre; habla desde el rincón de la paternidad destrozada y perdida; nos habla a partir de la ausencia, del vacío que siempre será ausencia y de la herida que no tiene cura. Unos tienen a Juan. Muchos a Pedro, algunos a Olga, otros a Daniela, a Ilana y a Gabriel. Todos, aunque no contemos con los nombres de los 40 mil y más muertos, a Juan.


El asesinato de todos los juanes goza de la legalización del crimen y del aval del gobierno. La invitación de Sicilia quizás sirva. Su propuesta, acuerdos con el crimen organizado, quizás permita, al lado del sacerdote Solalinde, disecar la línea del México corrupto “…donde se confunde la delincuencia organizada con los servidores públicos”.



16 jun 2010


Sudáfrica 1, Calderón off side




Arnoldo Kraus

Me cuentan algunos amigos que Felipe Calderón decidió llevar a cabo una encuesta. Ninguno de mis amigos es político. Les creo. La encuesta propuesta por el Presidente era muy sencilla: preguntaba si era adecuado o no viajar a Sudáfrica para apoyar a la Selección Mexicana en el partido inaugural contra los anfitriones del Mundial Sudáfrica 2010.

Ignoro cómo se efectuó la encuesta y dudo mucho que los respondedores hayan sido escogidos al azar. No se requiere ser científico para saber que las encuestas o los experimentos no deben ser manipulados. Cuando las encuestas no son transparentes los resultados deben cuestionarse o descreerse. No en balde la ciencia, incluido el ejercicio de encuestar, debe someterse a un escrutinio muy sólido. De no ser así, los resultados de las encuestas y de los experimentos dejan muchas dudas.

No por azar, sino por necesidad, la estadística es motivo de incontables bromas. Comparto una ironía memorable acerca de la investigación biomédica. Un conferencista explica al auditorio los resultados de un experimento con un nuevo fármaco realizado en ratones: “33 por ciento se curó, 33 por ciento murió y el tercer ratón se escapó”. Ante los destrozos que sufre el país es impensable que la encuesta auspiciada por Calderón y su grupo no haya sido manipulada.

Ya que la encuesta, como aseguran fuentes presidenciales favoreció el viaje, Calderón aceptó el mandato del pueblo y tomó el avión. Y no sólo viajó, sino que cumplió: una foto de La Jornada lo muestra al lado del arzobispo Desmond Tutu. En el retrato se le observa muy preocupado; lo he visto en muchas fotografías, y, en ésta, lo encuentro profundamente atribulado. Pocas veces la prensa lo ha mostrado tan desmejorado. Ni siquiera cuando informa que se estableció una nueva marca en el número de asesinatos como consecuencia de la guerra contra el narco se le observa tan desarticulado.

En el estadio de futbol el guiño de Calderón es sincero. La razón es lógica: México perdía uno a cero. La algarabía de Desmond Tutu, tras el gol sudafricano ocultó casi todo el rostro de Margarita Zavala. La presidenta, como es su costumbre, estaba sentada. Por eso, y por el júbilo de Tutu sólo se observa su frente. No la arruga y no parece conmoverse ante el dolor del pueblo mexicano tras el gol de los rivales. Cuatro hipótesis explican la inacción de la señora Margarita Zavala: o no entendía lo que sucedía, o no le interesaba el partido del futbol, o intuye, que aunque México se corone en el Mundial, el triunfo no servirá de paliativo para un país tan dañado y sin esperanza como el que dirige su esposo; por último, no descarto que debido al circo organizado en torno a nuestra selección, y a las vilezas espetadas por el entrenador de nuestro equipo, la señora Margarita haya inclinado sus sentimientos en favor de los sudafricanos.

Salvo por los ratones que participaron en la encuesta, y por el gobierno de Sudáfrica que nos informó antes que el nuestro del viaje de Calderón, muchos somos los sorprendidos de los tiempos y los gastos para emprender un periplo tan largo e inútil. El tiempo de emprender el viaje es el de un país al borde de la quiebra, el de un país con amplias zonas controladas por el narco y el de una nación que requiere la presencia de su mandatario en casa y no en un estadio de futbol. Por honestidad y por autocrítica no debería haber diseñado una encuesta tan irrisoria; por respeto a su partido y a las vidas de los familiares de todos los asesinados y expoliados durante su régimen no debería haber viajado.

Entre una miríada de malas noticias, en torno al partido inaugural, Calderón no se enteró de que el viernes fue “La jornada más violenta: 77 muertos”; no se acercó a los familiares del niño asesinado en la frontera con Estados Unidos, a pesar de que “El agente de EU que mató al menor violó la frontera”; no dialogó con Amnistía Internacional, a pesar de que esa organización ha solicitado “garantizar el paso de ayuda a Copala”; no opinó acerca de lo sucedido en Monterrey, donde, “desquician 28 narcobloqueos la zona metropolitana de Monterrey” y… etcétera (no cuento con más espacio).

En lugar de haber viajado a Sudáfrica, y en vez de aceptar el mandato de las encuestas, Calderón debería haberse sentado al lado del féretro del joven Sergio Adrián Hernández; tendría que haber acompañado a los familiares de Anastasio Hernández Rojas, debería haber dialogado con los mineros de Cananea y… etcétera (ahora sí agoté el espacio que me brinda La Jornada).

Concluyo: Calderón vive en off side. El problema es que no lo sabe.



Hagamos memoria y recordemos cómo se emperró calderón (con minusculas) para robarse la presidencia ; todo para esto , no solo no ha cumplido un ápice con sus promesas de campaña , si no que ha empeorado las cosas en grado extremo y en todos los rubros : prometió más empleo (el presidente del empleo) y la tasa ha aumentado exponencialmente y en grado sumo ; prometió bajar el costo de la energía eléctrica y de la gasolina y ya van no se cuantos aumentos , etc. etc. etc.

De verdad , ESTARIAMOS MEJOR CON LÓPEZ OBRADOR y creanme amigos que no es eslogan ni nada que se le parezca , es una simple verdad de a kilo .

Lo que si resulta preocupante es que la gente esté pensando que el PRI es la solución , olvidando de golpe y porrazo 70 años de asesinatos , corrupción e impunidad .

Pero seamos justos y demos a cada quien lo que se merese ; si bien el PRI ha arasado en las últimas elecciones y todo parece indicar que arrasará en las del 5 de Julio próximo , esto en buena medida se debe a que existen muchos jovenes que están votando por primera vez en su vida y no saben lo que es sufrir al PRI en el poder , los libros no hablan de esto y los medios de comunicación lo ocultan , pero también es cierto que los gobernadores priistas estan operando en todos los estados donde gobiernan en favor de los candidatos de su partido y para muestra ahí tienen unas grabaciones que hoy está difundiendo El Universal sobre conversaciones telefónicas de Fidel Herrera , actual gobernador de Veracruz , lo que ahí se escucha es indignante y violatorio de todas las leyes electorales . ( en cuanto me sea posible subiré el audio ) pero lo que es peor es que a pesar de estas contundentes pruebas , no pasará absolutamente nada y así , el PRI se saldrá con la suya . Lo que quiero decir con esto es que en muy buena medida , es mentira que el PRI se esté reposicionando , todo es producto de la clásica compra de votos , de la entrega de despensas y del bulto de cemento y la laminita , sin olvidar tampoco la manipulación de las encuestas y sobre todo en los medios de comunicación , pero si no hacemos algo lo tendremos de nueva cuenta saqueando al país en el 2012 .

11 nov 2009




Presidente Calderón: 25 preguntas



Arnoldo Kraus

Presidente Calderón: cuando Vicente Fox ocupó su mismo puesto escribí un artículo similar al de hoy. Similar, pero no igual. Similar porque a Fox le mandé sus preguntas y porque a ambos se las dirijo mientras eran presidentes; similar, también, porque soy yo quien me repito, pero, imposible no hacerlo: el país esta cada vez más enfermo, no por epidemias externas, sino por inoperancias internas. El artículo no es igual porque usted no es Fox, porque ya no es posible que se apilen más preguntas y porque quizás usted sí responda.

Pregunto: ¿Usted cree que puede haber nuevas preguntas sin respuestas? Miguel Alemán dijo: “Preocupa el porvenir del país; estamos en un punto de no retorno”, ¿concuerda? El domingo 8 de noviembre los periódicos informaron que la violencia dejó 33 muertos en siete estados; actos similares suceden a diario: nuevos cadáveres se apilarán mientras usted lea hoy el resumen de los periódicos, ¿cuántos muertos más puede tolerar una sociedad? En caso de que se efectúe el paro nacional, ¿qué dirá? ¿Es verdad que para las grandes empresas México es un paraíso fiscal? ¿Es correcto que la miseria que horrorizó a Humboldt en 1805 es similar a la actual? ¿Piensa que es adecuado, ya no digamos ético, disminuir el presupuesto otorgado a la educación y a la ciencia? ¿Qué opina del documento publicado por la Comisión Episcopal de Pastoral Social y otros grupos, intitulado Los pobres no pueden esperar? Según sus estudios, ¿piensa que será “benéfica” la siembra de maíz transgénico en Sinaloa? El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio asegura que de enero de 2008 a diciembre de 2008 se documentaron mil 221 homicidios dolosos contra mujeres y niñas, amén de la falta de acceso de las mujeres a la justicia, ¿qué siente? ¿Qué opina su alter ego acerca de lo que usted dijo: “Ha terminado la recesión que ‘vino de fuera’”? Y, en esa línea, ¿miente el Instituto Nacional de Estadística y Geografía cuando afirma que la actividad económica del país cayó nuevamente en agosto? ¿Qué reflexión le merecen los indocumentados que mueren al cruzar la frontera o en los desiertos del sur de Estados Unidos? Las sexoservidoras aseguran que el gobierno también es lenón, ¿lo avala? Quienes conforman la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales aseguran que el país sufre “criminalización ambiental”, ¿será cierto? Somos más de 100 millones de mexicanos, la mitad se encuentra sumida en la pobreza o en la miseria y nuestro país es una de las 15 mayores economías del mundo, ¿cómo concilia esas cifras? El Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/sida informa que en “México sólo se invierte la quinta parte de lo requerido para frenar el VIH”, ¿qué le parece ese dato? El rector de la UNAM, José Narro, ha asegurado que el país vive “un momento delicado” y que corre el riesgo de dirigirse a una “crisis social”, ¿exagera Narro? Se ha acusado a militares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por torturar a decenas en Baja California, ¿qué ha oído? Varias ONG aseguran que la designación de Raúl Plascencia como próximo ombudsman es la continuidad de una década perdida en la Comisión Nacional de Derechos Humanos, ¿mienten? Se sabe que en el IMSS la atención médica es mediocre y que se mal usan los recursos, ¿qué nos dice? ¿Es cierto que son presos políticos los atenquenses encarcelados desde 2006? Se ha informado que en los municipios de Oaxaca los artículos de primera necesidad se han encarecido, ¿sí? ¿Es cierto que operan en México más de mil 400 agentes del gobierno estadunidense?

Las 25 preguntas provienen de la lectura de La Jornada de dos días: 7 y 8 de noviembre. Dos días son suficientes para retratar algunos momentos del país y para intranquilizarse. Difícilmente algún periodista del gobierno, lea el periódico que lea, podrá elaborar 25 preguntas cuyas respuestas sean optimistas. El mapa político está lleno de errores y vacuo de soluciones. El mapa político de hoy es peor que la geografía incendiada que dejó Fox: han transcurrido tres años y ¡nada!, todo peor.

Vivimos un problema muy grave: no hay esperanza. México se ha convertido en un país sin esperanza. No pregunto más porque el espacio no me lo permite. Hay muchas, muchísimas preguntas por hacer. Usted y yo lo sabemos. Las fundamentales tienen que ver con la miseria y con sus apellidos: corrupción, impunidad, injusticia. Usted sabe de eso. Las preguntas de siempre tienen que ver con la inoperancia e insabiduría de quienes rigen al país. También sé que usted ha escuchado esas verdades. Copio la primera pregunta: ¿usted cree que puede haber nuevas preguntas sin respuesta?




5 ago 2009


El Presidente y Jacinta



Arnoldo Kraus

Aunque el título de este artículo podría haberse extraído de una de las fábulas de Esopo o de Lamartine, no es así. Se refiere a Felipe Calderón y a Jacinta Francisco Marcial. El primero es el Presidente de México. La segunda es una indígena ñañu (otomí) recluida desde agosto de 2006 en el Centro de Readaptación Social Femenil, en San José el Alto, Querétaro. Ya que Jacinta sigue encarcelada pese a los esfuerzos de algunas organizaciones no gubernamentales, y ante la contumacia de nuestros aparatos de justicia, a Calderón le corresponde atraer el caso. No sólo por las infamias que representan las acciones contra ella, sino para que el país sea testigo de un acto presidencial justo y ético.

La encarcelación de Jacinta resume, ad nauseam, los sinsabores de lo absurdo, de la injusticia, del racismo, del sesgo contra lo femenino, de la inamovilidad de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y de la mediocridad de los sistemas de justicia de nuestro país. La sentencia que asevera “en México la realidad supera a la ficción y al absurdo” es, en el caso de Jacinta, brutalmente cierta.

Resumo los hechos tal y como han sido narrados por diferentes medios de publicación. El 26 de marzo de 2006, seis elementos de la Agencia Federal de Investigación (AFI), sin portar uniforme, y sin identificarse como tales, llegaron a la plaza central de Santiago Mexquititlán. Despojaron a algunos comerciantes de sus mercancías con violencia, tras haberlos acusado de vender objetos “pirata”. Los tianguistas afectados exigieron a los agentes su identificación, quienes se negaron a presentarla.

Cuando la tensión aumentó, el jefe regional de la AFI, y el agente del Ministerio Público de la Federación en San Juan del Río, Querétaro, acudieron al pueblo para dialogar; ofrecieron, además, pagar los daños causados por sus miembros. Se acordó que uno de los elementos permanecería en el pueblo como “garantía”. El incidente finalizó el mismo día, tras convenirse que los comerciantes recibirían la cantidad correspondiente a los daños causados.

El 3 de agosto de 2006, Jacinta Francisco Marcial fue llevada, aparentemente con engaños, a Querétaro, donde fue presentada ante los medios de comunicación. Se le acusó de haber secuestrado a los agentes de la AFI durante los sucesos de marzo. Fue condenada a 21 años de prisión.

Jacinta es una indígena de 46 años, seguramente de baja estatura y de bajo peso, dedicada a la venta de aguas frescas, nieves y paletas en el tianguis y afuera de la iglesia de su pueblo. Se han esgrimido dos pruebas en su contra: una fotografía de un diario local tomada el día de los sucesos y el informe que brindaron los agentes de la AFI donde declaran que fueron rodeados y secuestrados por un grupo de personas. Con esos argumentos se procedió a encarcelar a la indígena.

Con el lema “Tú puedes ser Jacinta”, un grupo de organizaciones no gubernamentales, así como miembros de la Comisión de Equidad de Género del Congreso local, iniciaron, hace unos días, una campaña de recolección de firmas en apoyo de Jacinta, quien el 8 de agosto cumplirá tres años de estar presa por un delito que no cometió. Sería prudente que Felipe Calderón se enterase de la situación, y que respondiese, al igual que los encargados de la justicia en Querétaro, la pregunta que se hacen muchas de las personas que buscan la libertad de la indígena. “¿Alguien en su sano juicio puede imaginar que una pequeñita mujer indígena tenga la fuerza para secuestrar a seis fornidos agentes de la AFI, armados con toletes, rifles de asalto, protegidos con escudos y casco en la cabeza?”

El affaire Jacinta es el culmen de la infamia y de la injusticia. Es una pena que después de tres años siga encarcelada, que sus derechos no hayan sido restituidos y que la sentencia no haya sido modificada. La infamia cometida contra la indígena es producto de la mediocridad de nuestro sistema de justicia. Es producto, también, de su vulnerabilidad: es mujer, es indígena y es pobre.

En el affaire Jacinta todos los implicados en impartir justicia han fallado. A su condición de vulnerabilidad debe agregarse que durante el juicio Jacinta no contó con traductor (ha aprendido español en la cárcel), se le negó el derecho de presunción de inocencia y es probable que haya sido secuestrada para llevarla a Querétaro.

El Presidente y Jacinta no es una fábula de Esopo, es una realidad mexicana. Con Jacinta se ha violentado la ley, se ha vulnerado su persona, se ha atentado contra sus derechos humanos y se ha erigido un monumento a la sinrazón. Ante la inoperancia de los directamente responsables, ante la sordidez del caso y ante la ausencia de justicia sería ético que el presidente Calderón se hiciese cargo de Jacinta.