10/11/2009




Astillero

Felipe hablando de legitimidades

Grandísimos empresarios

Marchar contra Lo Nazi





Julio Hernández López


Largamente cuestionado acerca de su legitimidad electoral, Felipe Calderón aprovechó su estancia en el municipio presidido por el vengador no anónimo, Mauricio Fernández Garza, para hacer un sesgado ajuste de cuentas con este heterodoxo empresario que se opuso a principios del presente año al dedazo de Los Pinos que con un absoluto descuido de formas impuso al senador, entonces con licencia, Fernando Elizondo, como candidato panista a gobernador de Nuevo León y, con esa designación desabrida y divisoria abrió las puertas al continuismo del priísta-salinista Natividad González Parás mediante su inmaduro delfín velador, Rodrigo Medina.

Calderón dijo ayer, sin referirse directamente a Fernández Garza, aunque sus palabras fueron promovidas por los aceitadores de prensa como referencia inequívoca al controvertido presidente municipal de San Pedro Garza García, que se debe “hacer cumplir la ley sólo por la vía de la ley misma, que es la fuente de toda legitimidad”. Además, soltó algunas otras frases igualmente acomodables a cualquier circunstancia y auditorio, encomiando el presunto estado de derecho en que los mexicanos según eso vivimos. Las palabras felipillas solamente son un pleito grupal en las alturas, entre el jefe pinolero de una facción que ha dividido y agraviado no solamente al país, sino a su propio partido, y un presidente municipal que desde su trinchera local se ha opuesto a los desmanes del circulito íntimo calderónico, como sucedió cuando el mencionado Fernández Garza amagó con renunciar al PAN (aunque finalmente sólo lo hizo al consejo estatal de ese partido), e incluso competir bajo las siglas del Partido del Trabajo por la presidencia de San Pedro, en protesta por las maniobras hechas para imponer al citado Fernando Elizondo como candidato a gobernador, llegando el lic Calderón, según versiones periodísticas, a citar a reuniones de corte electoral a panistas neoleoneses en la residencia oficial de los ocupantes del ejecutivo federal, en una de ellas para ofrecer la embajada en el Vaticano al principal opositor a ese dedazo, Fernando Margain, para que declinara a favor del aspirante oficial, Elizondo.

El vicepresidente fílmico de este país, ingeniero (en producciones) Genaro García Luna, también utilizó los foros de una cumbre de negocios que se realiza en la zona metropolitana que tiene como cabecera a Monterrey, y repartió culpas por doquier: en Colombia la cosa está peor que en México, con más secuestros; en Ciudad Juárez, las broncas principales son por los giros negros que deberían ser combatidos con más ahínco por la presidencia municipal; y en el país los actos ilícitos relacionados con el narcotráfico solamente son “de impacto mediático”, pues 94 por ciento de los delitos están relacionados con lo patrimonial, particularmente los robos.

Por desgracia, los organizadores de la mencionada cumbre no invitaron a otro especialista en impactos mediáticos relacionados con el narcotráfico, Jeffrey Max Jones Jones, que hasta fines del mes pasado cobró como subsecretario de fomento a los agronegocios de la Sagarpa y fue despedido por haber invitado a los campesinos mexicanos a analizar y poner en práctica el esquema de comercialización de los productores y transportadores de drogas, pues, a juicio del entonces funcionario, tal visión empresarial narcótica sería todo un ejemplo a seguir (en lo empresarial, no en lo ético). Ahora, Jo Jo ha revelado que en realidad lo cesaron del cargo porque la oficina de comunicación social de la Sagarpa “se asustó” y le impidió hacer las aclaraciones del caso. Pero, convencido de la bondad de sus dichos, el ex funcionario insiste en que México no debe actuar con visión “productivista”, primero produciendo y luego pensando en estrategias de mercado (por cierto, la antedicha cumbre de negocios ha producido discursos y declaraciones de altísimos empresarios deseosos de complacer al mercado político popular cada vez más nervioso e inestable: causantes de las crisis que tienen a México como está, cómplices de los poderosos, beneficiarios de las mil transas que les han dado riquezas de concurso, evasores fiscales y verdugos laborales, especuladores y transas, hoy emiten sentidas piezas analíticas y proponen fórmulas supuestamente patrióticas, convencidos de que dar atole discursivo con el dedo es una forma de saciar el hambre y la irritación crecientes).

Mientras el mundo de las ilusiones institucionales sigue adelante con sus juegos de discursos y forcejeos íntimos, la protesta social se abre camino rumbo a este miércoles en que se realizará una jornada de lucha en la ciudad de México que dará cuenta de la pluralidad y fuerza que conserve o haya perdido el movimiento de resistencia al golpe fascistoide contra trabajadores electricistas. La campaña de difamación y linchamiento contra el SME, y las tretas dictatoriales de Javier Lozano Himmler (¿Lozano, o Lo Nazi?) no han podido vencer a la defensa social y laboral que, entre otras cosas, ha encontrado asideros jurídicos suficientes para conservar la esperanza de que su lucha pueda triunfar (aunque ha de tenerse presente el tamaño de los intereses concentrados en los negocios de fibra óptica que han motivado la embestida calderónica contra el “obstáculo” sindical). Además de las formas de protesta que en sí desarrollen los trabajadores, se sumará la presencia de múltiples organizaciones opuestas a las políticas calderonistas y de ciudadanos en lo individual que coinciden en la defensa de los electricistas, a sabiendas de que dejar que pase el golpe fascistoide de LFC, es decir, de Lozano y Felipe Calderón, es dejar que más delante pasen golpes similares contra todo aquello que critique, resista y se oponga.

Y, mientras van acomodándose las piezas procesales que en estricto sentido de justicia dejarán en libertad a Juan Manuel Martínez Moreno, encarcelado por el ulisismo para tener un chivo expiatorio por el asesinato del periodista independiente Brad Will, ¡hasta mañana, con la playera mundialista futbolera recibiendo su pizca de sal en Los Pinos!

Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx







Dinero

Calderón contra monopolios, ¿pero cuáles?

Scotiabank sale de las afores

El recibo de la luz




Enrique Galván Ochoa

¿Contra cuáles monopolios afila la espada reformista Felipe Calderón? Habló ayer con tono agresivo en la cumbre de hombres de negocios que organiza Miguel Alemán Velasco en San Pedro Garza García, que forma parte del área metropolitana de la ciudad de Monterrey. ¿Contra el duopolio Televisa-TvAzteca? ¿Viene una tercera cadena nacional de televisión? Eso se ve difícil. El tema de los monopolios fue central en los días de campaña electoral, pero lo abandonó por tres años. ¿Por qué ahora cobra proporciones ingentes cuando le quedan dos años escasos en el gobierno, si descontamos el último año que ocupará la siguiente campaña? Algunos de los asistentes captaron en sus palabras cierta dedicatoria a las empresas del grupo Slim. La red de intereses, amigos, contactos e influencias del grupo empresarial es muy extensa y de alcance internacional. No se vayan a confundir y crean que sería lo mismo que extinguir a Luz y Fuerza del Centro.






e@Vox Populi

Asunto: hipoteca HSBC

Mucho agradeceré que informe a los lectores de su sección que estén pensando en obtener una hipoteca, ya sea por compra de vivienda o por remodelación de casa habitación, que vean otras opciones y no se les ocurra contratarla con el banco HSBC. Éste, además de imponer una alta tasa de interés, está violando la ley al cobrar el impuesto al valor agregado sobre los intereses de los préstamos hipotecarios. La ley del IVA, en su artículo 15, dice que no se pagará el impuesto por la prestación de dichos servicios. Peor aún, he hecho la denuncia ante la Condusef, y después de ocho meses de aportar datos y asistir a citas de conciliación, me ha dicho que, efectivamente, HSBC no debe cargar el IVA a sus clientes hipotecarios, pero que acuda al Servicio de Administración Tributaria (SAT), ya que es incumbencia de éste último y no de la Condusef obligar al banco a que me devuelva la cantidad que le he pagado por concepto del impuesto al valor agregado.

Mercedes Rodríguez/Distrito Federal

R: Se hubiera ahorrado ocho meses de frustración si me escribe antes: le hubiera dicho lo mismo que le dijeron en la Condusef: es inútil recurrir a su mediación. Luis Pazos es la nana de los banqueros.

Asunto: el recibo de luz

¿Cómo hago para pagar la luz, si el recibo no me ha llegado? ¿Cómo van a saber los de la CFE cuánto debo, si mi contrato no lo tengo con ellos? Yo no quiero pagar como apoyo al SME, ¿pero no llegará después una supercuenta?

Luz María González/Distrito Federal

R: Esa misma pregunta deben estar haciéndose los de la CFE: ¿cómo cobrarte a ti y a varios millones de personas más si no saben quiénes son ni cuánto deben? Se aventaron como el Borras. Espera a ver qué sucede.

Asunto: estresada en Puerto Vallarta

Estoy pasando por una situación económica muy crítica; hasta el momento no he dejado de pagar mis tarjetas, aunque a veces abono el mínimo. Intenté hablar con los gerentes de los bancos, pero al restructurar la cuenta y hacerla a plazo fijo me aumentan 6 mil pesos de intereses. Un banco me dice que deje de pagar y que en tres meses se ponen en contacto conmigo, pero me estreso muy fácilmente y no quiero llegar a tener que dejar de pagar. También debo en Santander y en Scotiabank (específicamente en Scotialine). Se me ocurrió la brillante idea de comprar mi consultorio por medio de préstamos personales y no veo el fin.

I.M.R.C./Puerto Vallarta

R: Estimada doctora: es un absurdo que un banco le recomiende dejar de abonar durante tres meses a fin de considerarla cliente morosa y ofrecerle un plan de restructura. Vamos a buscarle un atajo para que recupere el sueño.

Asunto: cumplidor

La Sub 17 quedó eliminada por recibir un gol en tiempo de compensación y fallar en los penales. Recordemos que Felipe Calderón prometió hacer de México un país “como la Sub 17”. Por lo menos, esa promesa sí la cumplió.

Mario Ruiz/Distrito Federal

R: Ya ves que sí. Para que no anden diciendo que no es cumplidor.

galvanochoa@yahoo.com • Foro: http://www.elforomexico.com/


Leer nota completa :





México SA

Grandes empresarios no creen en el fin de la recesión

No conformarnos con un crecimiento de 2.5%






Carlos Fernández-Vega


Pues nada, que el más reciente chascarrillo de Felipe Calderón (fin de la recesión”) no provocó ni la más leve sonrisa del auditorio. Por el contrario, la constante de organismos políticos, sociales y empresariales fue una cordial invitación al inquilino de Los Pinos para que se abstenga de contar chistes y se ponga a trabajar, a dar resultados, ausentes en sus casi tres años de estancia en la residencia oficial.

Cómo estará el horno que ni siquiera los empresarios que mayor raja sacan del modelo económico impuesto en México casi tres décadas atrás se dicen satisfechos con los resultados en esos cerca de 30 años, y mucho menos con el balance que arroja la mitad del calderonato. Ni de lejos celebraron la frase de ocasión (“fin de la recesión”) pronunciada días atrás por el inquilino de Los Pinos. Por el contrario, la respuesta a la ocurrencia de Felipe Calderón fue clara: “no se espera una recuperación sustancial de la economía el próximo año, después de que la actividad cayó en la primera mitad de 2009 en una magnitud no vista en siete décadas… Hay que fortalecer la economía interna, hacer valer la rectoría del Estado, y la mejor manera de reducir la pobreza no pasa por la caridad sino por la creación de empleos. No se trata de sacrificar generaciones… No hay buena política económica si no hay desarrollo, distribución del ingreso y empleo” (Carlos Slim dixit).

Más allá fue el empresario Roberto González Barrera: “el sistema mexicano está agotado y ha producido pocos resultados en los últimos 25 años, con un crecimiento económico muy bajo y poca generación de empleos. El país necesita sostenerse por lo menos 20 años con tasas de crecimiento de entre 5 y 7 por ciento. No debemos conformarnos con un crecimiento del 2.5 por ciento, como el pronosticado para 2010… y las recientes medidas fiscales aprobadas por el Legislativo son transitorias y deben estar sujetas a una revisión”.

No es la primera vez que empresarios como los citados se manifiestan en ese tono. Por ejemplo, en febrero pasado el propio Slim soltó: “no quiero ser catastrofista, pero viene lo peor; ante el colapso económico el producto interno bruto se va a desplomar; va a haber desempleo como no lo hemos visto desde los años 30; van a quebrar muchas empresas chicas, medianas y grandes, van a cerrar comercios, se verán locales cerrados por todos lados, los inmuebles estarán vacíos. Será una situación muy delicada. No quiero ser catastrofista, pero hay que prepararse para prever, y después no estar llorando… No cabe duda de que el producto interno bruto mexicano se va a desplomar, se va a caer, va a ser negativo, ya desde el último trimestre del año pasado, no sabemos cuánto dure, pero va a ser muy fuerte el efecto. Ahí es donde yo digo: el producto interno bruto va a ser negativo, va a ser sustancialmente negativo por la caída del petróleo y de la exportación, entre otras cosas, y las consecuencias también internas”.

La respuesta oficial, con el porro Javier Lozano Alarcón al frente (el mismo que hoy encabeza la defenestración del SME y el chantaje entre los trabajadores electricistas para que cobren su liquidación con todo y pilón), fue feroz, pero a estas alturas la advertencia del empresario es contundente realidad. Que el modelo económico no sirve es otra contundente realidad, por mucho que el discurso oficial se aferre en su defensa: raquitismo en materia de crecimiento, poco empleo y de pésima calidad, famélicos salarios, inexistencia del Estado como regulador de la actividad económica, desempleo creciente, seguridad social en extinción, concentración del ingreso, expulsión de mano de obra, y pobres, muchos pobres.

En el balance de casi 30 años, la constante es que cada sucesor en Los Pinos reporta peores resultados: con José López Portillo, la tasa anual promedio de crecimiento económico fue de 6.55 por ciento. Inmediatamente después, en el gobierno se instaló el poder tecnocrático y se instauró un nuevo modelo, con los siguientes resultados: con Miguel de la Madrid dicha tasa fue de 0.34 por ciento; con Carlos Salinas de Gortari de 3.9 por ciento; con Ernesto Zedillo 3.5 por ciento, y con Vicente Fox de 2.2 por ciento. La tasa anual promedio de “crecimiento” económico en las cuatro administraciones neoliberales a duras penas alcanza 2.48 por ciento. Pero llegó Felipe Calderón y destrozó lo poco que quedaba en pie: en el mejor de los casos, y sólo en el mejor, la tasa anual promedio de “crecimiento” en su sexenio (si es que lo concluye) sería de 0.9 por ciento, aunque todo apunta a un espantoso cero por ciento. Así, el promedio anual en la etapa neoliberal sería de 1.98 por ciento. Del gobierno de Lázaro Cárdenas del Río al de José López Portillo la tasa anual de crecimiento económico en México promedió 6 por ciento, es decir, tres veces más que en los cinco neoliberales.

A partir del Plan Global de Desarrollo 1980-1982 (desde Miguel de la Madrid se denominó Plan Nacional de Desarrollo), todos los inquilinos de Los Pinos le pusieron número a la promesa. Así, José López Portillo se comprometió a lograr una tasa de crecimiento del PIB de 8 por ciento anual entre 1980 y 1982, pero sólo alcanzó 5.7 (con todo, nunca superada por sus sucesores); MMH “garantizó” 5.5 por ciento anual, pero a duras penas llegó a 0.34 por ciento; Carlos Salinas de Gortari ofreció 6 por ciento anual, pero sólo concretó 3.9; Ernesto Zedillo aseguró que cuando menos llegaría a 5 por ciento, aunque no pasó de 3.5; Vicente Fox juró y perjuró que sería 7 por ciento anual, pero de milagro reportó 2.2 por ciento. Y llegó Felipe Calderón, quien comprometió 5 por ciento anual, pero si bien van las cosas (milagro incluido) no pasará de 0.9 por ciento anual, aunque todo apunta a cero por ciento, de cualquier suerte un sexenio perdido.

Las rebanadas del pastel

Eso sí, en su momento cada uno de los inquilinos de los Pinos prometió para el país y sus habitantes un futuro venturoso: “crecimiento alto y sostenido”, “dotar a los mexicanos de empleo y los mínimos de bienestar” (JLP); “recuperar la capacidad de crecimiento” (MMH); “acceder a un horizonte de progreso personal y familiar que no sea efímero” (CSG); “combatir el desigual desarrollo del país” (EZ); y “actuar con inteligencia y sensibilidad” (¡lo dijo Fox!). A Calderón anótese lo que se ocurra, porque de cualquier forma incumplirá. Y a la vuelta de casi 30 años, 2 por ciento de “crecimiento” y más de 50 por ciento de los mexicanos en pobreza.

cfvmexico_sa@hotmail.com - mexicosa@infinitum.com.mx







SME: paro nacional en defensa de la Constitución



Magdalena Gómez

El paro nacional que se realizará mañana será clave para el rumbo que tome el movimiento social y político en defensa tanto del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) como de la Constitución, que ha sido afectada en uno de sus pilares fundamentales, como es el artículo 123.

La contundencia del paro, y la que seguramente tendrá la marcha de ese mismo día, expresarán un Ya basta al gobierno federal, al tiempo que implicarán un serio llamado a los otros dos poderes para que asuman en sus respectivos ámbitos de competencia las acciones necesarias para restablecer el orden constitucional vulnerado por el despido masivo de 44 mil trabajadores a partir de un viciado decreto presidencial de extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LFC).

El SME ha orientado su defensa jurídica por conducto del juicio de amparo contra el decreto presidencial referido y 35 mil demandas por despido injustificado ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA). En el plano estrictamente político han desplegado un amplio abanico de relaciones solidarias con fuerzas sociales y sindicales que en justa reciprocidad a la trayectoria de este emblemático sindicato han hecho suyas las demandas de sus trabajadores.

En el caso de los partidos han sido el de la Revolución Democrática, del Trabajo y Convergencia los que se han pronunciado en defensa del SME, mientras el PRI se mueve en su pragmática y aparente indefinición jugando al análisis jurídico y sigue sin pronunciarse en torno a la promoción de una controversia constitucional de la Cámara de Diputados. En tanto, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), de mayoría perredista, ya presentó ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) una controversia constitucional contra el decreto de extinción de LFC. Sin embargo, y por suerte, el SME no depende solamente de la postura de los partidos políticos.

Con su estrategia en ambos terrenos, jurídico y político, han logrado avances significativos. Prueba de ello es la suspensión provisional primero y ahora definitiva que la juez federal Guillermina Coutiño Mata le otorgó para que la JFCA se abstenga de resolver sobre la terminación de la relación colectiva de trabajo entre LFC y el SME. Habrá que esperar su resolución de fondo en torno a la inconstitucionalidad del decreto impugnado.

Por lo pronto, esa decisión ha puesto un freno a la JFCA para que realice la audiencia donde declararía concluida la relación laboral, así como para que detenga la aprobación de los convenios de liquidación, hasta que se resuelva la demanda de amparo de fondo. Con ello el Ejecutivo federal ve afectada su principal estrategia para debilitar al SME y promover la división entre los trabajadores que acepten liquidarse, y los que prefieren o están en condiciones de resistir. Lo increíble fue el discurso del secretario del Trabajo en torno a su “preocupación” porque la suspensión definitiva afectará a los trabajadores por liquidarse; no le nació tal “sentimiento” cuando hizo parte del plan para despedirlos.

Por el lado de las fuerzas sociales movilizadas en torno al paro nacional se encuentran las principales universidades y sus sindicatos, así como el de telefonistas, cuyo líder se ha mostrado particularmente activo en defensa del SME, como también el Movimiento en Defensa de la Economía Popular, encabezado por López Obrador.

Hay plena conciencia de que no se puede dejar pasar un golpe de tal magnitud, pues el orquestado contra el SME anticipa el plan integral para desarticular el sentido de las conquistas sociales plasmadas en la Constitución de 1917, lo que queda de ellas, y avanzar en las llamadas reformas estructurales. De manera que el desafío para impedir su ejecución es mayúsculo.

Por otra parte, con todo y los promisorios avances y el significado del paro nacional y la marcha del 11 de noviembre, el SME tiene varias zonas de riesgo: una, e inminente, es el rumbo que tome la modalidad de hacerse presentes en las instalaciones de la empresa LFC, resguardadas por la Policía Federal, terreno peligroso tanto por el natural desbordamiento de la indignación de los trabajadores como por la infiltración de provocadores. Aunada a ella está la relativa al tiempo que se prolongue el conflicto, ya que es de esperarse que el Ejecutivo impugne la decisión de la juez Coutiño en torno a la suspensión definitiva, lo cual implicará un retraso en la solución de fondo, la cual también es previsible que será impugnada por la parte que no resulte favorecida. Lo mismo se puede señalar en el caso de que la SCJN acepte la controversia de la ALDF. Por ello es tan importante la fuerza política que sea capaz de obligar al Ejecutivo federal a dar marcha atrás en el golpe al SME, si recuerda la responsabilidad de gobernar.








El asalto a la educación pública



Luis Hernández Navarro

La educación pública y los maestros están bajo ataque. Organismos empresariales, sus intelectuales y funcionarios del sector educativo disparan a mansalva contra ellos. La educación se ha vuelto un obstáculo para el avance del país”, dice un periodista. “El magisterio no puede ser una actividad de quienes no pueden destacar en otras actividades”, asegura otro. “Los maestros son corruptos”, afirma uno más. “La mayoría de profesores son burros”, advierte un canal de televisión. “Ya no hacen faltan más maestros”, sentencia una autoridad.

Estas acusaciones son falsas. Buscan crear un entorno favorable hacia la privatización de la educación pública y la expansión de la influencia empresarial en la agenda educativa. Buena parte de quienes las lanzan no conocen a los maestros de carne y hueso ni las escuelas públicas. Quienes hacen estas críticas esconden sus intereses empresariales, presentándose como académicos y ciudadanos preocupados por una educación de calidad.

Las críticas más sofisticadas utilizan como argumento el bajo desempeño escolar evaluado por ENLACE, una prueba en la que la Universidad Nacional Autónoma de México se ha negado a participar porque no considera “que sea el instrumento adecuado para medir y, sobre todo, proponer modificaciones y mejoras al sistema educativo nacional”.

Esta ofensiva ni siquiera es novedosa. En muchos sentidos es una calca de la ensayada en Estados Unidos al calor de la revolución conservadora de Ronald Reagan. Como demostraron David Berlinger y Bruce Biddle en The manufactured crisis: myths, fraud and attack on America’s public school (La crisis fabricada: mitos, fraude y ataque a la escuela pública estadunidense), en ese país se fabricó una crisis de la educación pública similar a la que se quiere provocar en México.

El libro demuestra detalladamente cómo se construyeron los mitos hostiles contra la enseñanza impartida por el Estado y los maestros; el papel que desempeñaron empresarios y funcionarios públicos, y cómo fueron ignoradas, suprimidas y distorsionadas evidencias favorables sobre las escuelas y sus logros.

Artífice de esta campaña es la organización empresarial Mexicanos Primero. Presentada oficialmente ante la opinión pública en abril de 2007 con la misión de promover la educación de calidad, cuenta con enorme ascendencia en círculos gubernamentales. Su presidente es Claudio X. González, también presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, e integrante de los consejos de administración de los Grupos Alfa y Carso, y de Televisa, entre otros consorcios. Participan en su patronato figuras como Emilio Azcárraga, Alejandro Bailleres, Fernando Landeros, Carlos Hank y Carlos Slim Domit.

Por supuesto, la educación pública en nuestro país tiene graves problemas. Pero la solución a ellos no es su privatización ni la competencia entre maestros y escuelas ni, mucho menos, la denigración de los profesores.

Los maestros mexicanos desempeñan su labor en condiciones usualmente difíciles. Por ejemplo, más de 26 mil escuelas de los 223 mil 144 planteles de educación básica existentes no tienen agua. Más de 100 mil instalaciones no cuentan con drenaje. Ochenta por ciento de los inmuebles escolares no cumplen con los requisitos mínimos de seguridad. Según Eduardo Bravo Esqueda, ex responsable del Instituto Nacional para la Infraestructura Física Educativa, los estudiantes acuden a centros en los que “permanecen seis horas diarias en un espacio donde los baños no funcionan, están sucios; donde las lámparas no sirven, donde los pisos están cuarteados, donde viven sometidos a una temperatura de 40 grados centígrados o a inclemencias del tiempo en invierno”.

La campaña contra los trabajadores de la educación ha fabricado una imagen de ellos como flojos, corruptos, abusivos, ignorantes y apáticos. El estereotipo es falso e indigno. Soy testigo directo de ello.

Durante 15 años asistí a reuniones y conferencias magisteriales en todo el país. Visité y me hospedé en las modestas casas de maestros rurales y urbanos democráticos. En la mayoría había pequeñas bibliotecas con libros que habían sido leídos. Encontré a multitud de profesores en cursos de mejoramiento profesional, asistiendo a normales superiores o estudiando carreras universitarias, que seguían con atención la prensa nacional. Invariablemente estaban preocupados por la pobreza de sus alumnos y por lo difícil que era enseñarle a esos “bodoquitos de hambre”, que llegaban al salón de clases con un café en el estómago. Sigo frecuentando a algunos. Su actitud ante el saber y la enseñanza no ha variado.

Desde hace tres años, mil maestros de unos 10 estados de la República se reúnen en la ciudad de México a finales del mes de julio, al terminar el ciclo escolar. Se instalan en el Monumento a la Revolución durante una semana para realizar una escuela de formación. Allí levantan carpas y tiendas de campaña. Comienzan el día a las seis de la mañana haciendo ejercicio, ofreciendo honores a la bandera y celebrando una mística. Asisten a conferencias impartidas por especialistas educativos, participan en mesas de trabajo y en plenarias donde resumen los aprendizajes del día. Rematan con una cena y un acto musical. Se comprometen a llevar a la práctica lo que allí aprenden. Cada uno de los asistentes paga sus gastos.

Al margen de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en 10 estados, grupos de entre 200 y 500 mentores efectúan regularmente talleres educativos de dos días de duración. Allí analizan la forma de recuperar las lenguas indígenas, cómo enfocar el estudio de la historia, el español y las matemáticas. Exploran las vías para desarrollar una educación alternativa.

Estos ejemplos no son excepcionales. Hay muchas experiencias similares. En ellas comparten, por ejemplo, cómo enseñan en comunidades donde los niños ven su estancia en la escuela como mera estación de paso hacia su marcha a Estados Unidos, donde serán trabajadores indocumentados. Una materia de la que la SEP parece no preocuparse y que la prueba ENLACE no evalúa en un país en el que cada año emigran alrededor de 450 mil personas.







Al paro nacional



Pedro Miguel

Ni el más convencido, y ni siquiera el más vendido de los opinadores del régimen, podrá negar la insensibilidad, la arbitrariedad y el desaseo legal empeñados en la extinción de Luz y Fuerza del Centro y en el intento de liquidar al Sindicato Mexicano de Electricistas. Impresentable” o “indefendible”, llaman a esa organización gremial los voceros oficiosos del calderonato, pero se abstienen de medir el grado de indefendibilidad del poder público para el cual trabajan o el de aliados políticos tan preciosos como Marín, Ruiz, Gordillo o Romero Deschamps; “corruptos”, acusan a los trabajadores porque éstos han logrado salarios decentes y condiciones de trabajo dignas, pero se callan la boca y escurren la pluma ante los hechos de un régimen que reparte contratos más que sospechosos y ante los privilegios y los lujos de sus integrantes; “violentos”, claman ante la decisión de los electricistas sindicalizados de resistir el decreto de su extinción, pero omiten toda referencia al uso de la policía y de Lozano Alarcón –una fuerza de choque en sí mismo– por parte del gobierno espurio; “subversivos”, gritarán mañana a quienes respalden el paro nacional convocado por los trabajadores afectados, pero no dirán una palabra sobre una medida gubernamental adoptada a contrapelo del orden constitucional y de efectos evidentemente desestabilizadores. Los soldados mediáticos del régimen –para parafrasear la autodefinición de Azcárraga papá– insultan y calumnian a placer al SME y a sus integrantes, pero no tienen un solo argumento para justificar el decreto emitido el 10 de octubre por Felipe Calderón. Y no lo tienen porque no lo hay.

Salvo, desde luego, la toma de la Presidencia de la República mediante una maniobra no demasiado diferente a la que tuvo lugar en junio pasado en Honduras, ninguna de las muchas cosas abominables perpetradas a partir de 2006 por la mafia gobernante había sido tan claramente lesiva para el interés nacional, y ninguna había sido adoptada en forma tan abusiva, como la extinción de Luz y Fuerza. La resistencia social al decretazo tiene, por ello, motivos y posibilidades tan amplios como la lucha ciudadana contra la privatización de la industria petrolera. O más.

Y es que, más allá de la apreciación sobre la circunstancia de Luz y Fuerza o sobre la naturaleza del SME , el paro nacional convocado para mañana por esa organización puede ser visto y adoptado por sectores que trascienden a las izquierdas partidistas, cívicas y sindicales, como su primera gran oportunidad de confrontar al régimen y de explorar la posibilidad real de marcarle un alto.

El abuso sistemático de los gobernantes, la mentira regular de sus corifeos, la frivolidad y la insolencia de los júniors de Morelia, han logrado hartar a mucha gente que no necesariamente está enlistada en el movimiento lopezobradorista ni en ninguna otra de las expresiones de oposición real al calderonato. La perspectiva de establecer en las leyes nacionales la figura del referendo revocatorio es, por hoy, demasiado incierta y difusa; el voto de castigo en 2012 contra una clase política que se sabe servir con la cuchara grande del plato de dineros públicos resulta lejano y, a la vista de los fraudes electorales operados desde el poder en meses recientes, infructuoso.

El paro nacional, aquí y ahora, es, en cambio, una vía concreta para iniciar la recuperación del poder usurpado a la ciudadanía por sus supuestos representantes y una manera concreta (y pacífica, y civilizada) de recordarles a gobernantes, funcionarios y legisladores, que la sociedad no está manca. Cabe esperar, por eso, que funcione y que tenga eco. La disuasión social frente a los secuestradores de las instituciones es fundamental para devolver al país al cauce de legalidad, convivencia armónica e imperio de la ley del que fue apartado en 2006. La de mañana es una gran oportunidad para ensayarla y, a no dudarlo, una de las últimas.

navegaciones@yahoo.com - http://navegaciones.blogspot.com/