20/10/2009

En estos momentos los diputados del FAP , principalmente los más allegados a AMLO , tienen tomada la tribuna de la Cámara de Diputados , tratando de evitar que el PRI y el PAN aumenten los impuestos tal y como lo menciona el editorial de La Jornada , líneas abajo de este comentario .

Los levantacejas de los medios , entiendase Ciro Gómez , Denise Maerker , Joaquin López , Pepe Cardenas , Oscar Beteta , Pedro Ferris , etc etc. estan , segun ellos muy molestos , pero en sus comentarios a la hora de criticar a los legisladores por estar aprobando esta ley de ingresos , como ya es parte de la estrategia , se llevan entre las patas a los diputados del PRD , del PT y de Convergencia y evitan aclarar que ellos son los únicos que estan en contra de estos aumentos .

Cuando a los levantacejas , o mejor dicho con todas sus letras , a los comentaristas de noticieros vendidos al poder no les queda más remedio que hablar y criticar algo que estan haciendo los del PRI y los del PAN , por obvio y/o escandalozo , por consigna y para que les afecte lo menos posible a estos dos partidos (al PRI y al PAN) , es ya una costumbre que aunque ni al caso venga , siempre se refieran a "todos" los partidos en general , haciendo incapié en que se trata de PRI , PAN y PRD , sin ninguna aclaración de que el PRD , el PT y Convergencia no estan apoyando tal o cual iniciativa que perjudica a las mayorias de este país , como es el caso en este tema de la aprobación de aumentos de impuestos .

De ahí que cuando uno platica con gente en la calle , gente poco interesada y poco informada acerca de temas políticos , es común escucharles decir : " pues ni a cual irle " y todo como siempre se lo debemos a televisa , azteca , telefórmula etc. con las consabidas excepciones dentro de todos los medios .






E D I T O R I A L


Saqueo e insensatez fiscal





En una votación dividida, el grupo parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados decidió avalar, como parte de la Ley de Ingresos para el año entrante, un incremento de uno por ciento a la tasa del IVA –que pasaría de 15 a 16 por ciento–; un alza del impuesto sobre la renta de 28 a 30 por ciento, y un tributo adicional de 3 por ciento a las telecomunicaciones, además de la aplicación de más gravámenes a los licores importados y al tabaco.

Pese a que se dejó de lado la pretensión gubernamental de gravar con 2 por ciento medicinas y alimentos –cuya aprobación hubiera constituido un despropósito y un agravio–, la contrapropuesta fiscal del tricolor reviste, al igual que el paquete económico presentado por el calderonismo, elementos altamente regresivos y da continuidad a la política de ensañamiento contra los contribuyentes cautivos y los sectores mayoritarios de la población.

Resulta difícil imaginar una medida más improcedente que el incremento a los impuestos en plena recesión económica: como han señalado diversos especialistas en la materia, la ampliación de los gravámenes encierra componentes inflacionarios, desincentiva el consumo y merma el mercado interno, obstaculiza la reactivación de las inversiones productivas y reduce, en suma, las perspectivas de salir de la actual crisis económica y superar los rezagos sociales que recorren al país.

El alza tributaria tendría algún sentido si los ciudadanos percibieran a cambio un mejoramiento en los servicios a cargo del Estado y en la gestión que éste hace de las finanzas públicas. Sin embargo, en los años recientes los contribuyentes han recibido, como contraprestación a sus impuestos, un sistema de salud pública abandonado; ciclos de enseñanza estatal sometidos a la astringencia presupuestaria y al poder de una cúpula sindical mafiosa y corrupta; un raquítico desarrollo en infraestructura, un desempleo creciente y una manifiesta incapacidad estatal para manejar en forma transparente y eficaz no sólo los recursos públicos, sino también los que pertenecen a los asalariados y sus familias, como quedó de manifiesto con la entrega de los fondos para el retiro a operadores privados e intereses especulativos.

Por lo demás, que los cambios a la propuesta calderonista se hayan concretado sin plantear alternativas sensatas y deseables, como el fin de los regímenes fiscales especiales o la aplicación de impuestos a las operaciones bursátiles, confirma el carácter oligárquico del binomio bipartidista que ha monopolizado el poder en los últimos años, y hace que cobren especial relevancia los señalamientos realizados ayer por el premio Nobel de Economía, James J. Heckman, de que el país enfrenta los estragos de “una cultura política y económica de capitalismo de amigos”.

El intento de la bancada tricolor en la Cámara de Diputados por trasladar el costo político de estas alzas impositivas al partido en el poder es impresentable, pues el PRI cuenta con la capacidad legislativa suficiente –es la primera fuerza en San Lázaro y controla la Comisión de Hacienda– para desempeñarse como contrapeso del Ejecutivo, corregir los errores de la propuesta calderonista y dotarla de sensatez y viabilidad.

En suma, el paquete de medidas comentado no sólo es dañino para el país en términos económicos: también pone en perspectiva elementos deplorables en el ámbito de la política y confirma la insensibilidad social de la coalición política de facto que gobierna este país.








Astillero


Provocaciones

Nomás tantito (1%)

SME, el pretexto

Tianguis CNDH





Julio Hernández López





TRABAJO SUCIO. Policías federales continuaron ayer con el desmantelamiento de Luz y Fuerza del Centro. En esta imagen, en las instalaciones centrales de la paraestatal, ubicadas en Circuito Interior y Marina Nacional, desarman la insignia de la empresaFoto La Jornada



Ya sin el disfraz hipócrita de la supuesta ayuda a los pobres, el prianismo salinizado sacó adelante una forma cruda de imposición fiscal: Nomás tantito, es decir, un uno por ciento más de IVA como forma de financiar las arcas saqueadas y los errores operativos de un calderonismo pasmado al que acaban apuntalando los priístas en San Lázaro para preservar sus presuntas opciones de retorno a Los Pinos. Plan de rescate de última hora que provocó división en la bancada tricolor, pero a fin de cuentas se impuso la línea dictada desde la Casa de Sal y aplicada por medio del comisionado en la Cámara de Diputados, el fiel Francisco Rojas (de Gortari). Adiós al anzuelo del 2 por ciento y aterrizaje forzado en el plan B, que según eso ni existía. Hacienda y Los Pinos quedan nuevamente como estrategas del vacío y el priísmo carlista sigue acomodando cartas con la vista puesta en 2012, intercambiando difíciles favores votantes en San Lázaro por la entrega real de lo que quedare de poder calderónico.

Los trazos preocupantes del futuro económico inmediato se combinan con la provocación constante que desde los restos del naufragio felipense se cometen contra la resistencia eléctrica. La tal mesa de diálogo acabó en una burla descarnada, tanto por los términos de los ofrecimientos allí hechos, que partían del imperativo de que la contraparte primero pasara a firmar su liquidación y luego viriguara, como por haber aparecido tal rendija de apertura luego de una marcha abundante y decidida que había demostrado la capacidad de respuesta de los trabajadores agraviados y de un segmento social que les da solidaridad.

Pareciera que la administración calderonista está deseosa de que se desborden las protestas sociales y ello le permita desplegar estrategias de contención y represión largamente estudiadas y preparadas. Durante más de tres años el felipismo ha sido objeto de una oposición que ha sobrevivido a la difamación, la unilateralidad mediática, la infiltración y la división enchuchadas. Hoy, derrotado por sí mismo ese reino ilegítimo de Los Pinos, virtualmente adelantada la entrega del poder al salinismo emergente, no faltan quienes creen que ha llegado el momento de ajustar cuentas con la izquierda social subsistente. El proyecto de nación que impulsa el prianismo reunificado necesita el desplazamiento extremo de las opciones que puedan obstruir, retardar e incluso exterminar esos sueños de salinismo bipartidista reinstalado. Por ello es que los hermanos rencontrados corren juntos los riesgos de incrementar el IVA, tomados de la mano frente a los peligros de la inflación, del descontrol e incluso del descontento social desbordado.

El pretexto para enfrentar a fondo a esa izquierda molesta se ha desatado a partir del conflicto eléctrico. La propaganda fascistoide de engaño colectivo y satanización del adversario se ha multiplicado en estos días, con el SME y sus líderes en la mira pero, además, con el lopezobradorismo y el movimiento de resistencia pacífica como destinatarios finales. Es como si desde ahora se quisiera limpiar el camino rumbo al 2012, en una visión criminal que considerara las posibilidades de sangre, cárcel y persecusiones para que así solamente quedaran en el escenario los parientes en fraterna competencia, el PAN desfondado y el PRI revaluado.

En ese contexto de avanzada e intencional prostitución de todo lo público, la batalla por la presidencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos es una pieza más de intercambio de favores políticos. La larga noche del soberanismo ha demostrado que, salvo para gastar impunemente fortunas públicas, de muy poco ha servido esa instancia de presunta atención y combate a los agravios hechos desde el poder a ciudadanos. Hasta ahora, la CNDH sólo ha sido trampolín político, botín laboral, riqueza para unos cuantos, engaño sostenido y material para arreglos y chantajes políticos. De entre los aspirantes destacan los candidatos de las instancias de poder que pretenden colocar a uno de los suyos para que así les proteja o para que resuelvan determinados casos conforme a las instrucciones de sus tutores: en algunos casos son protegidos del influyente senador Beltrones; en otros son personajes que fueron funcionarios o funcionarias del foxismo, y hay quienes defienden la camiseta del grupo de Jorge Carpizo en esa mediatizadora creación del ex secretario de Gobernación. En ese abanico, la única posibilidad de ciertos cambios está en Emilio Álvarez Icaza, oportunamente vetado por la cúpula de la Iglesia católica. Ya se verá si en el canje de favores políticos que el prianismo practica en estos días se ha incluido la concesión de la CNDH a alguno de los distinguidos clientes participantes.

Astillas

Una pareja de lectores jubilados narra: “En la colonia Cuauhtémoc, cerca de las oficinas de la CFE que están en Río Lerma, desde hace tiempo notamos que por lo menos dos días a la semana, afuera de las mentadas oficinas, se forma una fila de gente en plena calle, junto al flujo vehicular. Van personas de todas las edades, es más, en vacaciones, las señoras llevan a sus hijos. Todos van muy arreglados, con ropa limpia y planchada, como si fueran a una entrevista de trabajo. Ya instalados en la fila de Río Lerma, su trabajo es esperar horas, usualmente la gente se queda ahí toda la mañana, de las 8 am a las 5 pm aproximadamente, y en cierto momento la gente se pone de pie, pasa un Volvo y todos se acercan para saludar a la persona que maneja el lujoso automóvil, es decir, el líder sindical. Todos se amontonan junto al Volvo con la esperanza de ser reconocidos algún día y así obtener un trabajo seguro de parte de Víctor Fuentes del Villar, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (aunque en realidad debió dejar el cargo desde 2007) y sobrino de La Güera Rodríguez Alcaine. Un pariente me hizo recordar que hace muchos años vivíamos cerca de la oficina de La Güera y él hacía lo mismo: dejaba esperando en el sol o la lluvia a marabuntas desesperadas por conseguir una chambita de lo que fuera”... ¡Hasta mañana!

Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx








La guerra contra el SME



Luis Hernández Navarro

Para tener éxito en la guerra que el gobierno federal declaró al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) necesitaba propinar a sus trabajadores un golpe demoledor en un plazo relativamente breve. No ha sido así. Conforme pasan los días, la situación se ha vuelto cada vez más compleja y difícil para Felipe Calderón. La ventaja obtenida por el factor sorpresa tiende a disminuir.

Cinco elementos son claves en esta conflagración: a) la capacidad de la administración para garantizar el servicio eléctrico razonablemente bien; b) el número de trabajadores electricistas que acepten la liquidación; c) la percepción de la opinión pública sobre el sindicato, los trabajadores y la justeza de la medida gubernamental; d) el escalamiento del pleito y el involucramiento o deslinde de otros actores políticos, y e) la naturaleza de la solidaridad que el SME logre concitar entre otros gremios y sectores de la población.

El pasado 14 de octubre pobladores de Ocoyoacac, en el estado de México, bloquearon la autopista México-Toluca en protesta por la falta de energía eléctrica. En el Distrito Federal, 72 colonias de 12 delegaciones padecieron interrupciones del fluido y problemas con el suministro de agua potable. Antes del cierre de Luz y Fuerza del Centro (LFC), el promedio diario de apagones en la ciudad de México era de cinco.

Un día más tarde la situación no mejoró. Autoridades de los municipios de Otumba, Nopaltepec, San Martín de las Pirámides y Axapulco reportaron fallas que duraron ocho horas. El Consejo Coordinador Empresarial mexiquense informó de seis apagones en parques industriales y cortes de energía en 200 empresas asentadas en Tlanepantla, Naucalpan y Lerma, que provocaron pérdidas millonarias.

Hay irritación social. Y no parece que el servicio vaya a funcionar medianamente bien. Políticos y autoridades culpan a los trabajadores de sabotaje. Es falso. La presencia de la Policía Federal en las subestaciones y oficinas impide que nadie se acerque. Los apagones son provocados por las mismas causas que siempre los han producido: equipo viejo y falta de mantenimiento. Pero se han agravado porque los electricistas que conocen a fondo su materia de trabajo fueron despedidos, y quienes ocupan su lugar no están familiarizados con las redes. Hay zonas en las que ni siquiera existen planos.

Hasta ahora, la pretensión de restar base social al sindicato mediante jugosas liquidaciones ha resultado un fracaso. Así lo han reconocido los mismos comentaristas que aplaudieron la medida gubernamental. Los pocos trabajadores que han acudido a recibirlas han sufrido malos tratos y han tenido que esperar muchas horas para ser atendidos. Muy probablemente quienes hasta el momento han aceptado renunciar a la empresa ha-brían accedido irse antes del conflicto de haber recibido una oferta similar.

Las encuestas de opinión serias muestran que, aunque sigue siendo mayoritario, cada día disminuye entre la opinión pública el apoyo al cierre de LFC. Según El Universal, 48 por ciento aprueba la medida contra 43 por ciento que está en contra (14 de octubre de 2009).

Con dificultad, los electricistas han demostrado que es falso que sean privilegiados: más de la mitad de ellos apenas gana menos de 6 mil pesos al mes. Los beneficios que otorga su contrato colectivo son menores a los que obtienen los trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la compañía que, según los planes gubernamentales, sustituirá a LFC. Como ha documentado en estas mismas páginas José Antonio Almazán, los trabajadores, sus salarios y prestaciones no representan ni siquiera 15 por ciento de los ingresos de la empresa por venta de energía eléctrica.

De la misma manera, se ha ido esclareciendo que el problema con LFC es un esquema de funcionamiento que descapitaliza a la compañía, en el que la CFE le vende cara la energía y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público la obliga a revenderla a los usuarios a un precio por debajo de lo que tuvo que pagar.

La declaración de guerra del gobierno federal al SME ha polarizado la vida política nacional: los que están en favor de la liquidación de LFC y los que la rechazan. No hay espacio para posiciones intermedias. Tal como sucedió con el intento de desafuero contra Andrés Manuel López Obrador en 2004, el Partido Revolucionario Institucional ha perdido centralidad política en la coyuntura, a pesar de ser el ganador de las pasadas elecciones. Los amarres que la Secretaría de Gobernación había hecho con dirigentes del PRD y de la Unión Nacional de Trabajadores para que prestaran un apoyo marginal a los electricistas se deshicieron rápidamente.

El conflicto está muy lejos de ser un mero pleito entre el SME y el gobierno federal. Se ha convertido en un punto nodal de la lucha de clases en el país.

El pasado miércoles 14, durante un acto patronal de la Cámara de la Industria de la Radio y Televisión, Felipe Calderón recibió una cerrada ovación del mundo empresarial. Dos días antes, miles de electricistas efectuaron un concurrido mitin junto con López Obrador. Un día después nombraron mediador a Marcelo Ebrard, quien solamente aceptó ser observador.

Los electricistas han logrado articular una variopinta coalición solidaria en la que participan lo mismo organizaciones obreras, estudiantiles y campesinas. Multitud de jóvenes estudiantes viven el agravio sufrido por los trabajadores como propio. Los universitarios tienen ahora una causa a la cual sumarse. Internacionalmente, el movimiento sindical ha comenzado a fijar posición en favor del SME. El asunto puede convertirse en una molesta piedra en el zapato gubernamental.

El gobierno necesita ganar tiempo para restablecer el servicio, desangrar al sindicato liquidando a sus afiliados, seguir vendiendo en la opinión pública la idea de que el asalto al SME es una medida modernizadora y anticorporativa, y evitar explosiones de descontento social. Conforme los días avanzan da la impresión de que Felipe Calderón no midió las consecuencias de su aventura.






Poder fáctico



Pedro Miguel

Nos sigue sorprendiendo que el actual gobierno prescinda en forma tan clara de las consideraciones políticas, más allá del aprovechamiento de anestesias colectivas de matriz futbolera; que sus personeros mientan con tal desenfado; que las medidas oficiales resulten tan manifiestamente contrarias a la decencia, cuando no tan violatorias de la legalidad; que no exista, o no parezca existir en el quehacer de la administración pública, la menor consideración para con los integrantes de los habitantes de México en cualquiera de sus dimensiones: como consumidores, como causantes, como ciudadanos, como derechohabientes...

La “extinción” de Luz y Fuerza del Centro es emblemática de esta conducta a contrapelo del interés nacional y de la suma –que no es lo mismo– de los intereses particulares: la ofensiva contra el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), que culminó con el sabadazo felipero del 10 de octubre, lanza a las calles, en tiempos de crisis, a más de 40 mil nuevos desempleados; provoca pérdidas enormes a la economía del centro del país (botón de muestra: 758 fábricas con apagones de hasta 11 horas), obliga a incurrir en gastos extraordinarios y no previstos (desde las liquidaciones hasta las movilizaciones policiales y militares, pasando por la guerra oficial de espots y desplegados), instala un nuevo foco de tensión social y política en un escenario nacional ya sobrado de ellos, subraya las alianzas facciosas del calderonato con la parte más nauseabunda del sindicalismo charro (las cúpulas del SNTE y de los petroleros), saca a la luz algunos de los planes de negocio de la oligarquía gobernante en el sector eléctrico y somete al régimen al riesgo de una nueva derrota, como la que sufrió el año pasado su embuste de las “aguas profundas” como coartada privatizadora de la industria petrolera.

Sin embargo, contra viento y marea, sin apiadarse ni de sus propias posibilidades de supervivencia política ni de la realidad en general, el calderonato ha cumplido a rajatabla con el designio liquidador de la empresa y del sindicato, designio que la omertá político-empresarial y mediática viene cocinando desde hace cuando menos una década, si no es que desde hace dos, en una apuesta cuya relevancia rebasa, con mucho, los vacilantes estados de ánimo del gobernante en turno y los enjuages corruptos que se desarrollan en su círculo más cercano. El golpe no sólo ha causado rabia y respuestas críticas en la sociedad, sino también gran desconcierto porque, lejos de ser una muestra de solidez y fuerza institucional, constituye una expresión de debilidad: este régimen, en vez de hacer política, produce televisión; García Luna, secretario de la fuerza militar travestida de civil, es mucho más importante para su jefe formal que Gómez Mont, quien, como puede verse si se analiza con cuidado, se ha quedado con menos materia de trabajo que los electricistas del centro de la República.

La tendencia a gobernar a punta de situaciones de hecho resulta mucho más entendible si uno se toma la molestia de recordar que el gobierno actual es, él mismo, un poder fáctico, surgido del fraude electoral de 2006, de un asalto a las instituciones perpetrado en ese año y no muy diferente –aquí también tuvieron a los tribunales supremos y al Congreso– al que realizaron en Honduras, tres años más tarde, Micheletti y su banda. Esta administración desprecia el sentir ciudadano porque éste lo más que logra es manifestarse en votos y los votos salen sobrando, o mejor dicho no se contabilizan como Dios manda: el sufragio no obliga a la rendición de cuentas; es, a lo sumo, un mecanismo de ajuste de cuentas entre las diversas fracciones partidistas que conforman la mafia en el poder. En su lógica, las tendencias electorales no las configuran las necesidades y los intereses de la ciudadanía, ni inciden en ellas (y si inciden, no importa) los aciertos o los extravíos de los políticos: la tele se encargará en el momento preciso, y si no ahí estarán los pefepos para reforzar el mensaje. A quienes mantienen secuestradas las instituciones, la política les sobra y les estorba: lo de ellos es el bombardeo mediático, el amago policial-militar y la corrupción y la compra de voluntades –el colmo: ahora Lozano Alarcón remplaza sus tradicionales ladridos por una voz meliflua de vendedor de cursos de inglés y computación para premiar el sometimiento (más bien hipotético) de los trabajadores electricistas.

En el momento actual, el poder del gobierno parece institucional y hasta constitucional, pero es fáctico.

navegaciones@yahoo.com - http://navegaciones.blogspot.com/






Se concreta que aumenten el IVA a 16% y el ISR a 30

Planchan PRI y Hacienda alza de 6% en impuestos

Se gravará con 3% más a telecomunicaciones, excepto la telefonía móvil

También se afecta a tabacos, bebidas alcohólicas y depósitos bancarios

Inesperada rebeldía de algunos priístas por temor a la elección de 2012

Legisladores se preguntan cómo explicar a la ciudadanía el golpe a la economía aprobado

Vamos a perder en 2012 por haber avalado los aumentos a impuestos, alertan priístas





Roberto Garduño y Enrique Méndez

La bancada del PRI en la Cámara de Diputados se dividió al aprobar, en una ríspida reunión, una escalada de aumentos a impuestos negociados con la Secretaría de Hacienda: de 15 a 16 por ciento en el IVA –de 11 en la frontera–, gravar con 3 por ciento todas las telecomunicaciones, excepto la telefonía móvil; subir 85 por ciento el impuesto especial a tabacos y 26 por ciento a cervezas, así como imponer una cuota de 3 pesos a cada botella de bebidas alcohólicas.

Además, y contra sus compromisos de campaña de no aumentar impuestos, la dirigencia nacional del PRI, encabezada por Beatriz Paredes y por el gobernador mexiquense, Enrique Peña Nieto, obligó a que la mitad de la diputación votara por medidas como incrementar de 2 a 3 por ciento el gravamen a los depósitos en efectivo de 15 mil pesos en adelante, y aumentar a 30 por ciento la tasa del impuesto sobre la renta (ISR) para personas físicas y morales.

También ajustó el déficit fiscal a 0.75 por ciento, y acordó apreciar a 59 dólares el precio de barril de petróleo crudo de exportación.

El PRI aplazó cuatro días su reunión plenaria, y ayer finalmente tuvo su enfrentamiento interno. La propuesta del gobierno federal de incrementar el IVA, para sustituir el desechado 2 por ciento al consumo generalizado, polarizó a los priístas, que contra su costumbre debatieron durante siete horas su futuro electoral en 2012, que para muchos está en riesgo por los aumentos, que constituyen un golpe a sus votantes.

A mediodía, la plenaria priísta comenzó en el salón Verde de la Cámara de Diputados con 180 de sus 237 integrantes. Conducidos por Francisco Rojas Gutiérrez, quien cedió la palabra a todo el que quiso, la asamblea se enfocó en el IVA y sus repercusiones, porque desde 1997 el PRI, cuando la roqueseñal, perdió su histórica mayoría en la Cámara al aprobar la propuesta de Ernesto Zedillo de subir de 12 a 15 por ciento ese gravamen.

Desde el principio, un grupo de diputados –entre ellos María Esther Sherman, Isaías González, Óscar García, Jenny de los Reyes, María de Jesús Aguirre, Rubén Moreira, Rosalinda Mazari Espín, Hilaria Domínguez, Manuel Ignacio Acosta, Miguel Ernesto Pompa y María Isabel Pérez– alertó del riesgo de perder la elección presidencial de 2012, para la que Peña Nieto y Paredes Rangel trabajan ya su candidatura.

Sobre todo preguntaron a la cúpula y al grupo económico una fórmula para salir, desde hoy, a explicar a los ciudadanos el nuevo golpe a su economía. Isabel Pérez, del distrito de Zongolica, Veracruz, exclamó, mientras con ambas manos se apretaba el rostro: “¡Tienen que pensar en los pobres! ¿Qué les voy a decir a mis indígenas?”

El diputado sinaloense Miguel Ángel García Granados presentó un video en el que Felipe Calderón Hinojosa prometió, en campaña, no aumentar impuestos y no afectar a las pequeñas y medianas empresas.

Reprochó: “hace una semana felicité al grupo económico por la forma tan certera de buscar mejores propuestas. Pero hoy debo decir que me da vergüenza, ¡que me da pena! Porque éste es un planteamiento entreguista, sin ninguna sensibilidad. Yo me quedo con los que dieron su palabra y la quieren cumplir”.

Al concluir la proyección del espot de Calderón, mostró un cuadernillo con las promesas de campaña del PRI, de suprimir el impuesto empresarial a tasa única, el gravamen a los depósitos en efectivo, bajar el ISR y no aumentar el IVA, y agregó: “a esto le llamo yo la mayor hipocresía del mundo, y lo peor es que lo estamos avalando”.

Hilaria Domínguez reclamó: “ustedes los diputados del grupo económico los veo más como funcionarios del gobierno de Calderón que como diputados de un partido opositor, haciéndole el trabajo a Calderón y al PAN”.

El líder de la CNC, Cruz López, calificó inicialmente al gobierno de Calderón de ineficiente, corrupto y que no sabe trabajar para el país. Luego, por órdenes de Paredes Rangel, se le ofreció que parte de lo recaudado por el IVA se trasladaría al Programa Especial Concurrente y a Procampo. López preguntó si eso estaba garantizado. Óscar Levín le respondió: “le doy mi palabra de honor que sí”. Y el cenecista votó en favor.

Entonces, María Esther Sherman la emprendió contra la propuesta de aumentar el IVA y aseguró que este martes, en la sesión ordinaria, presentará un voto particular contra el ajuste al gravamen.

“Si aprobamos el incremento del IVA, olvidémonos de ser actores en la elección de 2012. Seremos un mudo testigo de la competencia de otros, porque nosotros no estaremos en la competencia… No se distingue el PAN por su eficacia, pero sí por su estrategia. Nos puso de cabeza frente a 2012. ¡Vamos a perder!”

La diputada alertó que nadie le perdonará al PRI la mentira y el engaño: “porque hubo muchos espots, y veo aquí compañeros que decían en esos mensajes que no habría impuestos. ¡Nadie nos va a perdonar que les golpeemos la mesa, ya de por sí frugal”.

La maquinaria de defensa del impuesto, que conducía el ex procurador mexiquense Alfonso Navarrete Prida, se negó a la solicitud de Sherman de que la votación del aumento se hiciera por cédula. Con ello evitó que la mayoría votara en contra.

Inclusive elevó el tono y defendió: “ésta es la mejor alternativa posible, no podemos poner al país en riesgo de una calificación internacional negativa…”

Desde las curules del salón Verde se escucharon gritos: “¿y eso qué es, qué es?” Y la interrupción fue tal que ya no pudo continuar.

Mazari Espín, la única diputada del PRI por Morelos, quien ganó por mayoría su cargo, reclamó la decisión de la cúpula priísta: “si aumentamos el IVA, en el 2012 nos van a hacer pedazos. Les pido sensibilidad para lo que quiere la gente, porque hubo compañeros aquí que hasta firmaron ante notario público no subir impuestos”.

Rubén Moreira, coordinador de los diputados de Coahuila, preguntó a sus compañeros: “¿qué les digo a los electores? Si todavía apenas la semana pasada, en el cierre de campaña, les prometí que no habría aumento de impuestos. ¡Si por eso ganamos ayer la elección! ¿Qué les digo?”

Una vez que se concretó la autorización priísta de los impuestos en cascada, el coordinador del PT, Pedro Vázquez, remató: “esto se le va a revertir al PRI, porque muchos de ellos hicieron promesas de campaña que les redituaron en votos en julio”.





El SME deja la mesa de diálogo; es una farsa, subraya

Quienes rompieron son “algunos” integrantes del sindicato: Gobernación

Cárdenas: la intención oficial es simplemente liquidar a ese gremio

Gómez Mont delegó la responsabilidad en un “segundón”, lamenta

El diálogo, una “farsa”, dice el SME y se retira

Iniciará de inmediato la presentación de amparos, intensificará su plan de resistencia y propondrá a otros sindicatos un paro nacional





Patricia Muñoz Ríos

El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) anunció ayer el rompimiento del diálogo con la Secretaría de Gobernación, ya que consideró que es una “farsa”, por lo que sus dirigentes se retiran de esta mesa de negociaciones e iniciarán de inmediato la presentación de amparos contra el decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC). Asimismo anunciaron la intensificación de su plan de resistencia, lo que incluye proponer a otras organizaciones la realización de un paro nacional.

En una conferencia de prensa tempranera, el dirigente del SME, Martín Esparza Flores, y el secretario del interior, Humberto Montes de Oca, informaron del rompimiento del diálogo y plantearon que es una “burla” que los convoquen a negociar y por otro lado el gobierno federal presione a los trabajadores para que se apuren a cobrar su liquidación, porque les van a dar “apoyos para que abran changarros y se vuelvan empresarios exitosos”.

Señalaron también que es inaceptable que el gobierno federal les imponga como condición que “primero se liquiden y luego vemos”, lo que significa que no hay voluntad de llegar a acuerdos y que fracasó la mesa de diálogo. La prueba del desdén gubernamental para atender este conflicto es que el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, ni siquiera estuvo presente en toda la negociación y delegó en un funcionario “segundón” esta tarea.

En la conferencia de prensa los dirigentes estuvieron acompañados por los investigadores universitarios Edur Velasco y Mariano Noriega, así como por el abogado Manuel Fuentes Muñiz. El primero (Velasco) planteó que la marcha del pasado jueves 15 de octubre “es el parteaguas para que surja un 68 obrero”.

A su vez, Esparza Flores comentó que son una “farsa absoluta” del gobierno las supuestas ayudas que ofrece a los trabajadores, ya que en primer término mantiene su campaña de linchamiento contra el gremio; los sigue acusando de la situación de la empresa, la cual no administraban, pero les achacan todas las culpas de su manejo. Además, les han hecho fama de “improductivos” y luego dicen que los van a ayudar a reinstalarlos en un empleo.

Indicó que en este linchamiento a los trabajadores del SME han cumplido fielmente las órdenes del gobierno las dos grandes televisoras y muchos otros medios de comunicación. También insistió en que tras el decreto de extinción de LFC está la intención de dar los grandes negocios de la fibra óptica a dos ex secretarios foxistas de Energía: Fernando Canales Clariond y Ernesto Martens, lo que pone en claro que no hay interés del gobierno federal en sacar adelante a las empresas públicas, sino que éstas sirvan para que los empresarios amigos del régimen hagan negocios. Es decir, en este sexenio “el gobierno es de y para los empresarios”.




Un trabajador de Luz y Fuerza del Centro coloca una manta alusiva a su lucha por conservar el empleo. La gráfica fue captada en la calle Antonio Caso, frente a las instalaciones del SMEFoto Carlos Ramos Mamahua



Por estas razones, dijo Esparza, el SME ya no se va presentar en Gobernación, donde no se ha oído la posición del sindicato ni sus argumentos sobre la inconstitucionalidad de la desaparición de esta paraestatal.

Informó que a partir de este lunes realizarán una conferencia de prensa diaria, a las 7 de la mañana; el próximo viernes, el SME junto con la CNTE realizará una marcha del Monumento a la Revolución a la Cámara de Diputados; el sábado habrá una asamblea general de sindicatos con el fin de llamar a una “huelga nacional”, donde participarán la Unión Nacional de Trabajadores, campesinos, el Frente Sindical Mexicano y organizaciones sociales. Además acudirán a San Lázaro cuando comparezca el secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón.

Por su parte, Edur Velasco, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, planteó que otra vez el gobierno federal, ante su incapacidad para generar empleos, ofrece changarros, “a través de un ramillete de sobornos, para que los trabajadores dejen de defender su empleo a cambio de cursos de inglés, franquicias y demás”. Planteó que es una “burla sangrienta” que, después de que este gobierno los ha estigmatizado y acusado de todos los males, ahora quiere que los contraten. “¿Quién les va dar trabajo con estas recomendaciones?”

Posición del Partido de la Revolución Democrática

Por otra parte, la dirigencia nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) lamentó el retiro del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) de la mesa de diálogo que se llevaba a cabo en la Secretaría de Gobernación.

El presidente del partido del sol azteca, Jesús Ortega Martínez, señaló: “Creo que debe persistir, sé que las posiciones están encontradas, pero el diálogo es siempre útil para encontrar una salida”, como lo es también la controversia constitucional contra el decreto presidencial para extinguir a Luz y Fuerza del Centro (LFC), aseguró.

“Si la Secretaría de Gobernación no está dispuesta más que a escuchar, pero no ha modificado un ápice su posición, entonces no hay posibilidad alguna de diálogo”, concluyó.