14/10/2009


Linchamiento mediático al SME y a LyFC



Federico Arreola.

14 de Octubre, 2009 - 07:13 287 comentarios



Leo este miércoles la prensa mexicana, y con unas pocas honrosas excepciones (La Jornada y algunos columnistas como Miguel Ángel Granados Chapa, de Reforma) encuentro que continúa a todo vapor la campaña de linchamiento contra la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y el Sindicato Mexicano de Electricistas.


Cito algunas opiniones representativas de todo lo que se ha dicho, desde el fin de semana, en contra de LyFC y del SME:


Templo Mayor, de Reforma, celebra: “Hasta ahora el marcador del duelo entre el gobierno federal y el Sindicato Mexicano de Electricistas va dos goles a cero en favor de los calderonistas. El nuevo revés a los sindicalistas vino de parte de la Cámara de Diputados donde, por lo pronto, se fue a la congeladora la idea de interponer una controversia constitucional contra el decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro”.


Rodolfo Junco de la Vega, en El Norte disfrazado de “El Abogado del Pueblo” y en Reforma de Manuel J. Jáuregui, sin aportar evidencia alguna dice que “El SME, según quienes lo han padecido desde adentro, ha sido en el pasado fuente de apoyo económico para grupos extremistas y revoltosos”. Y, zalamero, elogia la “atinada y valiente decisión tomada por el Presidente Calderón y su Gabinete de desaparecer Luz y Fuerza del Centro es una que otros gobiernos previos contemplaron, pero decidieron eludir por temor precisamente a esta insana relación de sindicalismo y violencia”.


En Milenio, Ciro Gómez Leyva, lamenta que la marcha del SME programada para este jueves haya provocado que Felipe Calderón cancelara su presencia “en la comida anual de la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión”. El columnista insiste en que la gente apoya la liquidación de LyFC (aunque de un día para otro, sabrá dios por qué, Gómez Leyva bajó ese apoyo del 80% a nada más 70%).


Héctor Aguilar Camín, también en Milenio, califica al SME de improductivo, caro y conservador.


Joaquín López-Dóriga, en el mismo diario, aconseja a los “apoyadores del SME” que mediten, ya que el movimiento para defender a este sindicato no es popular, sino partidista y no “está acompañado de lo que ellos mismos han dado en llamar el pueblo bueno, víctima de la burocracia y corruptelas de la estructura burocrática del personal de lo que fue Luz y Fuerza del Centro”.


También en ese diario, Juan Ignacio Zavala, cuñado de Felipe Calderón, sostiene que “las escenas de apoyo al SME no parecen tener nada qué ver con lo laboral, tiene qué ver con la frustrada expresión política de un grupo con amplia capacidad de propaganda”.


En Excélsior, Jorge Fernández Menéndez, dice que por apoyar al SME la izquierda “ignora a la gente”. Y vuelve al dato de apoyo a la liquidación de LyFC que Gómez Leyva, su inventor, ya ha rebajado en 10 puntos: 80%.


Leo Zuckermann, también en Excélsior, afirma que Andrés Manuel López Obrador al apoyar al SME abandera una “causa que no parece tener mucho apoyo social”. Y vuelve a la encuesta cuchareada dada a conocer por Ciro Gómez (la de Liébano Sáenz y Federico Berrueto) que se supone “demuestran que la mayoría de los mexicanos está a favor de la liquidación de Luz y Fuerza”. El columnista pronostica además que el SME buscará, aparte del del AMLO, el apoyo de grupos “subversivos que estarían planeando algún tipo de rebelión aprovechando los aniversarios del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución en 2010”.

En El Universal, Carlos Loret de Mola se inventa la historia de que AMLO, hace dos semanas, se reunió con el líder del SME, Martín Esparza, para decirle: “No te dejes”. Y además lanza una amenaza a Esparza: “Los dos operadores políticos federales, en declaraciones públicas, coinciden en que no está planteada la cárcel para Esparza… en este momento… por ahora”.





SME, mentiras y fibra óptica




JENARO VILLAMIL

MEXICO, DF, 13 de octubre (apro).- Lo ocurrido la madrugada del sábado 10 de octubre demostró que el verdadero problema del gobierno de Felipe Calderón con el Sindicato Mexicano de Electricistas no era el asunto de la democracia sindical, como durante una semana argumentó el titular del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, al negar la "toma de nota" de la dirigencia del SME.

Los medios y columnistas afines al guión de Los Pinos encabezaron una campaña tan insistente y chocante que parecía que el nuevo "peligro para México" se llamaba Martín Esparza, por antidemocrático, bravucón e indomable frente al aire autoritario que se respira en Los Pinos.

Luego del golpe que hizo recordar el asalto al cerro del Chiquihuite, en diciembre de 2002, perpetrado por TV Azteca, ahora resulta que el SME no sólo era antidemocrático sino prácticamente el único responsable del atraso tecnológico de Luz y Fuerza del Centro (LFC), del "peso financiero" que representaba para la Secretaría de Hacienda mantener a esta compañía paraestatal.

Los jilgueros presidenciales han olvidado un elemento fundamental en esta nueva y obsesiva campaña mediática, llena de datos mañosamente acomodados y de verdades a medias: si tan responsable era el SME, ¿por qué no tomaron antes las medidas correctivas? ¿Acaso el SME es más pernicioso que el mismo sindicato de Petróleos Mexicanos (Pemex), o que esa joya de la democracia sindical llamada SUTERM, dirigida durante décadas por La Güera Rodríguez Alcaine? ¿Por qué entonces, en lugar de la requisa y la toma de las instalaciones de Luz y Fuerza a manos de la Policía Federal, no aplicaron una auditoría? ¿Por qué ahora la Secretaría de Hacienda descubre que sí tiene recursos para pagar la quiebra de la empresa?

El asunto no es sindical ni de eficacia económica. El tema es de intereses corporativos y de alianzas políticas. Cada día se va prefigurando el verdadero objetivo de este golpe policiaco-militar: tomar el control de una compañía que puede representar un jugoso negocio para quienes obtengan la concesión de la instalación de las redes de fibra óptica en el área del Valle de México, el mercado más importante, por volumen poblacional y por nivel de ingresos, para el negocio del triple play, es decir, la transmisión de datos, audio y video a través de una red alterna.

En este caso, la red de fibra óptica de Luz y Fuerza del Centro ahora es de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

En entrevista con la reportera Rosalía Vergara en la última edición de Proceso, Martín Esparza aporta elementos suficientes para dimensionar el nivel de los intereses en juego:

"Es un negocio, es una oportunidad para las empresas eléctricas porque además de la red de fibra óptica de mil 100 kilómetros, LFC cuenta con una cobertura de uno por ciento del territorio nacional. Tenemos una fibra para usos propios y capacidad de excedente. Podemos poner a disposición de la sociedad en general el servicio de voz, imagen e Internet (triple play) con una respuesta muy rápida".

El SME y el director de Luz y Fuerza del Centro, Jorge Gutiérrez Vera, presentaron ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), el 30 de junio de 2009, un título de concesión para operar la red de fibra óptica y ofrecer los servicios de triple play.

Ahora sabemos o intuimos que este desafío de un sindicato y de la empresa paraestatal afecta los intereses de quienes andan tras un negocio que está valuado en 6 mil millones de dólares, si tomamos en cuenta el nivel de licitación de la CFE de sus dos pares de fibra óptica.

Estamos hablando de la poderosa trasnacional española Telefónica –dirigida por Francisco Gil Díaz, exsecretario de Hacienda--; de Cablevisión –propiedad de Televisa y con un mercado dominante en el Distrito Federal---; de Telmex, el gigante telefónico al que la SCT no le ha dado aún el cambio de título de concesión para que pueda competir en el triple play contra Televisa y Telefónica y, por supuesto a otros jugadores intermedios.

Entre esos jugadores intermedios se menciona a la compañía WL Comunicaciones que obtuvo en 1999 del exsecretario de Comunicaciones y Transportes durante el zedillismo, Carlos Ruiz Sacristán, una concesión para operar servicios de este tipo en la LFC.

El círculo se puede cerrar si recordamos que durante la reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones, quien jugó un papel fundamental fue el entonces presidente de la Cofetel, Javier Lozano Alarcón. El actual titular del Trabajo, efectivamente, está más interesado, desde entonces, en los negocios derivados de la convergencia tecnológica que de la democratización sindical.

Esparza declara en la misma entrevista que la compañía WL Comunicaciones –cuyos accionistas son dos destacados empresarios del panismo--, acudió a los servicios del despacho de Diego Fernández de Cevallos para frenar que el negocio por venir en el Valle de México se le otorgara a la paraestatal y al sindicato.

La huella de Fernández de Cevallos ha estado presente en las últimas y más polémicas decisiones adoptadas por el gobierno de Felipe Calderón. Por eso no extraña que su aliado, exsocio y actual secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, aparezca en conferencias de prensa y en entrevistas con Televisa, argumentando más como un integrante del Consejo de Administración de una gran empresa por venir y no como el responsable de la política interior y de la gobernabilidad del país.

No es la eficacia del servicio de energía eléctrica lo que importa detrás de la medida adoptada frente al SME. Los apagones que se están registrando en delegaciones como Milpa Alta, en municipios mexiquenses como Atizapán y Ecatepec, o en entidades como Hidalgo y Puebla, nos habla de que la medida fue adoptada sin pensar en el servicio y en los consumidores, sino en el control corporativo de la empresa para los negocios por venir.

Comentarios: jenarovi@yahoo.com.mx




Fascismo y movimiento social



JOHN M. ACKERMAN

Los judiciales que detuvieron de manera ilegal a Ramsés Villarreal deberían estar hoy en la cárcel procesados por los delitos de “desaparición forzada de personas” y “secuestro equiparado”. La captura de Villarreal se realizó de manera totalmente irregular, sin orden de aprensión dictada por un juez o al menos una orden de presentación girada por el Ministerio Público. El señalamiento de que el acusado habría sido detenido en supuesta “flagrancia” resulta risible dado que lo único que hacía el “presunto delincuente” era dirigirse en un microbús a la UAM-Xochimilco para corregir textos académicos que próximamente estarán publicados en la prestigiosa revista Argumentos.
El caso de Villarreal es tan débil e insostenible que la misma Procuraduría General de la República (PGR) ya cerró el expediente. Las fotografías que la PGR dio a conocer resultaron ser un burdo montaje al peor estilo de Hollywood, y su publicación en importantes medios de comunicación violó de manera flagrante el principio de presunción de inocencia.
El procurador Arturo Chávez Chávez inaugura así su gestión con una clara muestra de la irresponsabilidad, arbitrariedad e inefectividad que muy probablemente marcarán su paso por el gabinete de Calderón. Habría que recordar que el nuevo procurador ya admitió con descaro, en su comparecencia ante el Senado, que utilizaría sin ningún problema “evidencias” obtenidas de manera ilegal.
Lo preocupante es que este caso es apenas la punta del iceberg de un mundo en donde las procuradurías, en vez de investigar e integrar con ética y profesionalismo sus pesquisas, normalmente prefieren golpear primero y preguntar después. El abuso de la figura del arraigo, por ejemplo, demuestra el total fracaso del sistema de investigación criminal. Esta práctica de detener a los “sospechosos” sin haber integrado debidamente una averiguación previa es una vil licencia para abusar de las más básicas garantías individuales y del debido proceso.
También llama la atención la denuncia del joven Villarreal consistente en que los policías ofrecieron incorporarlo al programa de “testigos protegidos” si aceptaba denunciar en falso a otras personas. Con ello este “programa estrella” de la PGR se desnuda como lo que realmente es: una máquina de fabricación dolosa de culpables.
Habría que celebrar que personas como Ramsés Villarreal, Jacinta Marcial y Flavio Sosa estén hoy libres, pero eso no es suficiente. Es necesario exigir sin tregua castigo a los culpables de su detención y encarcelamiento injustificados. De manera paralela, la PGR también tendría que investigar las graves responsabilidades de Ernesto Zedillo y Julio César Ruiz Ferro, así como de aquellos jueces, funcionarios ministeriales y policías judiciales involucrados en la “investigación” del asesinato político de indígenas inocentes en Acteal.
Urge una reforma radical a la procuración de justicia en el país. La reforma constitucional en materia de justicia del año pasado modifica el proceso penal para convertirlo en un sistema “acusatorio”. Sin embargo, este cambio de la Carta Magna no resuelve ni de cerca las graves deficiencias del funcionamiento cotidiano de los ministerios públicos y de la policía judicial. Para realizar esta tarea hace falta una limpia total y una recapacitación masiva, así como un rediseño institucional a fondo.
La receta favorita de Calderón de aplicar exámenes de “control de confianza” no es más que una cortina de humo. Habría que emprender una transformación estructural de la PGR y las procuradurías de justicia de las entidades federativas para institucionalizar la vigilancia ciudadana y garantizar prácticas modernas de investigación ministerial, evaluación de evidencia e interrogación de testigos. También sería buen momento para volver nuestra atención a las numerosas iniciativas legales ya existentes que han propuesto otorgar autonomía constitucional a las procuradurías del país.
Lo paradójico es que con cada detención arbitraria e injustificada de un luchador social o personaje incómodo, el gobierno de Calderón va creando las condiciones para el surgimiento de una vigorosa movilización social. Ramsés Villarreal es hoy una clara figura pública y podrá utilizar su nuevo estatus para la organización de otros jóvenes que busquen exigir al gobierno mayor respeto a los derechos humanos y más oportunidades para la juventud. Si a este movimiento se unieran Jacinta Maciel, Flavio Sosa y Andrés Gómez –aquel otro joven que también fue detenido de manera ilegal y arbitraria por gritar “espurio” a Calderón–, podría ser un detonador de ondas expansivas que llegaran a todo el país.
Si se logra articular estas causas con la resistencia del Sindicato Mexicano de Electricistas al autoritarismo injerencista de la Secretaría de Trabajo, y más aún, si se sumaran los jóvenes rechazados de las universidades públicas del país y los numerosos movimientos y grupos sociales que emergen y luchan diariamente, estaríamos ante un escenario ideal para el despliegue de un movimiento social de potencialidades emancipadoras extraordinarias.
El boliviano predicador, el asesino del Metro Balderas y los bombazos en los bancos son muestras de que la sociedad actual está ya desquiciada por la crisis económica y las acciones de un gobierno cada día más cercano al fascismo. Pero la locura que encierran estas reacciones aisladas y delictivas no nos lleva a ningún lado. El reto hoy es la construcción de un auténtico movimiento nacional fundado en la pluralidad social y articulado alrededor de las demandas y necesidades de las nuevas generaciones, un movimiento que tenga la suficiente fuerza para hacer valer nuestros derechos ciudadanos y proponer soluciones colectivas. La vigencia de nuestras garantías más básicas depende de ello.






Astillero



Desesperación

Autosabotaje de F. C.

Libreto de represión

Soldados en leva laboral








Julio Hernández López


Integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas acudieron a la Universidad Nacional Autónoma de México a solicitar el apoyo de la comunidad universitaria en la marcha del juevesFoto María Meléndrez
La batalla argumental del calderonismo contra el SME no pasó la primera prueba, la de la confrontación con las respuestas dadas por los dirigentes de ese sindicato, y por ello se dio ayer el banderazo de salida a otra etapa del libreto represivo que las autoridades” federales necesitan, el del “sabotaje” que permita establecer las condiciones para transitar hacia la etapa judicial, la de las averiguaciones previas, las órdenes de aprehensión y la persecución de los presuntos responsables, tanto los que supuestamente hubieran realizado esos actos de oposición y obstrucción como los “autores intelectuales” (¡ah, este par de palabras finales restituye aires del diazordacismo nunca suficientemente repudiado!).

Satanización y criminalización de los movimientos sociales, de la oposición, de la resistencia. Primero fue el linchamiento mediático para que la sociedad encontrara justificada la guerra santa del felipismo de los muchos pantalones (Fox encomiaba las faldas de Marta en su guerra contra Proceso) contra los malvados trabajadores electricistas del centro del país que ganaban muchísimo más que un ministro de la Corte, un secretario empresario o un cuñado hildebrándico y por cuya causa el país está en las miserables condiciones que hoy se le puede ver. Luego vino el sabadazo clásico, con la traición de Luis Felipe Bravo Mena que hizo como que atendía con gran disposición política a los dirigentes de un gremio al que horas después se les daría el golpe militar preparatorio de la instantánea liquidación (la jurídica, apenas).

Y ahora (cuando F. Luzifuer no ha podido sostener la veracidad de sus dichos en televisión nacional, los que han sido refutados claramente por los dirigentes del SME, específicamente Martín Esparza, que ha retado al creador del calderón nacional a debatir públicamente) se pasa a la etapa ruin de la contrainformación, la acusación insidiosa, la siembra del miedo y la acción directa de las militarizadas fuerzas policiales y el Ejército en leva laboral para restablecer la viabilidad del suministro eléctrico gravemente dañado por el sabadazo demencial que en los hechos constituyó un autosabotaje del calderonismo, un atentado a sí mismo, una demostración palmaria de los niveles a que se ha llegado en las copas de Los Pinos.

Es un libreto históricamente sabido (recuérdese el caso de la represión a los trabajadores ferrocarrileros encabezados por Demetrio Vallejo, bajo la presidencia de Adolfo López Mateos). Ayer en el portal de Internet de El Universal se publicó que “Autoridades federales confirmaron sabotaje en la falla de energía eléctrica que afecta a unos 4 mil habitantes de los fraccionamientos Arboledas, Valle Dorado y Mayorazgos, situación que se repite en otras localidades del estado de México”. Según la nota, “funcionarios de la Secretaría de Gobernación relataron” la historia del oportunísimo acto de presunta lucha desesperada de los trabajadores del SME.

Felipe Sabadazo se acogía mientras tanto a los beneficios de la santificación de sí mismo, convertido por decreto en Madre Teresa de Calcuta, defensor heroico de los pobres que él mismo ha producido en abundancia, declarante junto al significativo Mario Marín de que él, el autor de la frase “Por el bien de los robos, primero los pobres”, prefiere destinar los dineros públicos, que maneja como propios, a los 25 millones de mexicanos en miseria que a los 44 mil privilegiados cuya adscripción sindical no mencionó, por prudencia (Lipe ya no debe insistir en autodenominarse el presidente del empleo, por obvias y militarizadas razones, pero sí puede cambiar su nick para quedar como el presidente –es un decir suyo– de los pobres. Léase una breve parte del apasionado discurso pobretónico generado ayer: “Los pobres de México no tienen voz, los pobres de México que no tienen manera de ir y presionar, los pobres de México que no tienen grupos de poder, esos pobres son la prioridad del gobierno”).

Otro ejemplo de moderación era dado vespertinamente por JaVerdugo Lozano, el secretario del patíbulo laboral que ha declarado su opción preferencial por los patrones. Probablemente no hay energía eléctrica en su casa y oficina (ni tenían pila cargada sus alternativas portátiles), pues nunca se enteró, ni siquiera por los medios de comunicación, de que lo esperaban en una comisión de la Cámara de Diputados para que hablara sobre algunos asuntillos pendientes. Así es que no fue, pero comentó que no le había llegado el citatorio y algo se habló sobre confusiones y demás circunstancias tan benévolas que le evitaron presentarse a donde ya lo esperaban diputados opositores y ánimos electrizados. Más vale que digan aquí no se le notificó, que aquí (políticamente) murió, fue la prudente consideración del poblano ajusticiador.

Por la noche, el vocero del SME, Fernando Amezcua, informó lo que ya circulaba en las redes sociales de Internet, que militares llegaban a domicilios de trabajadores miembros del SME para obligarlos a que retomaran responsabilidades y ayudaran a evitar los continuos problemas que han sucedido en varios lugares. Helguera había puesto en su cartón del lunes, en La Jornada, titulado Algunos cambios, el emblema de LFC convertido en SS, con un hombre pequeño vestido a la usanza de los oficiales nazis.

Los asuntos eléctricos no han permitido darle la suficiente atención al caso Oaxaca que en la Suprema Corta de Justicia está por “resolverse”. Ayer apareció el apellido Fox, junto a sus subordinados Carlos Abascal y Eduardo Medina Mora, en las consideraciones críticas de algunos ministros (también se aludió a una persona llamada Ulises, que al parecer iba pasando por el lugar de los hechos). Pero todo apunta a que, en estos momentos de extrema gravedad, se habrá de exculpar a los altos mandos, para que a todo mundo quede claro que los movimientos sociales pueden ser reprimidos sin que a nadie luego se castigue; si acaso, verbalmente, a algunos operadores de piso. ¡Hasta mañana, en esta columna que está lista para marchar este jueves!

Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx





Dinero



Apoya el PRI la liquidación

Santander recibe pagos de luz

Enemigo Público






Enrique Galván Ochoa

Primero el gobernador Peña Nieto, luego el senador Beltrones, enseguida varios gobernadores, se pronunciaron a favor de la liquidación de Luz y Fuerza del Centro, avalando la decisión de Felipe Calderón. Hasta ayer por la tarde la presidenta del PRI, Beatriz Paredes, no había hecho una declaración pública, pero se sabe que estuvo en Los Pinos en los clásicos arreglos en lo oscurito. No les fue difícil tomar la decisión. El PRI tiene “su propio” sindicato electricista, el SUTERM. En aquellos difíciles días que siguieron a la derrota del año 2000, repetida en 2006, cuando el líder era el hoy finado Rodríguez Alcaine, La Güera, el SUTERM no dejó la camiseta tricolor. Tarde les subió el agua al tinaco a los panistas: han fortalecido sin proponérselo al partido que quiere sacarlos de Los Pinos el 2012, ya que supuestamente parte de los despedidos serán recontratados por la CFE y tendrán que afiliarse al sindicato priísta. Hay un efecto ingrato para el SME: con el rechazo de los priístas a su movimiento, se le hará difícil reunir el número de legisladores que requiere para que promuevan el recurso de inconstitucionalidad. Ayer los diputados del PAN, el PRI y el Verde encendieron la congeladora: por una mayoría de 356 votos en contra, 34 a favor y 53 abstenciones, la Cámara pospuso por tiempo indefinido el análisis de un punto de acuerdo del PT para solicitar que se presente el recurso. Alejandro Encinas, coordinador de los perredistas, no pierde la esperanza: dice que no hubo acuerdo con los otros partidos porque no coincidieron en quién debe elaborar la iniciativa, pero tal vez algo cuaje la semana próxima. Pareciera que no los conoce.







México SA




¿Por qué no pagan electricidad los que no pagan?

¿Con cuánto se los subsidia?

Los que esperan para aprovecharse




Carlos Fernández-Vega

Por cortesía de Los Pinos y la generosa cuan desinteresada difusión de los medios electrónicos, los mexicanos han sido bombardeados con toneladas de estadísticas, videos, denuncias, crónicas, saqueos” y demás detalles –todo con base en información oficial– sobre los “excesos, privilegios, pérdidas millonarias, robos” y conexos –entre tantas otras cosas– cometidos por el Sindicato Mexicano de Electricistas, y las “causas” que, por lo mismo, “obligaron” al inquilino de Los Pinos a decretar la extinción de la empresa Luz y Fuerza del Centro.

Ha sido tal la difusión, que hasta se conoce cómo los integrantes del SME lavaban sus calzones. Pero, eso sí, ni un solo pincelazo han soltado (Los Pinos y sus jilgueros electrónicos) sobre la otra cara de la moneda. Por ejemplo, que la Comisión Federal de Electricidad vendía el fluido eléctrico con grueso sobreprecio a Luz y Fuerza del Centro; que ésta, por decisión de la directiva y con el beneplácito de la Secretaría de Energía, revendía dicho fluido a un precio mucho menor y que a la gran empresa privada instalada en la zona de atención de LFC se le aplicaba una jugosa reducción de 70 por ciento en el precio y se le vendía (cuando lo pagaba) a 46 centavos el kilovatio-hora, mientras al consumidor doméstico le cargaban 1.50 pesos por la misma medida. El propio sindicato precisó de qué se trata: “70 por ciento del consumo de electricidad (en su zona de cobertura) corresponde a 46 mil grandes industriales, que pagan en promedio a 46 centavos el kilovatio-hora, mientras los usuarios domésticos lo pagan a 1.50 pesos, y todavía a fin del año ese recibo de luz de los industriales es deducible de impuestos”.

¿Cuánto suma un subsidio de tal naturaleza a la empresa privada? Si lo anterior no alcanzó para llevar directamente a la crisis financiera a la empresa hoy extinta por decreto, entonces lo que sigue puede que sí: por decisión de la misma directiva y el beneplácito de la Sener, Luz y Fuerza del Centro manejaba “cuentas especiales” para los grandes consorcios y dependencias públicas, comenzando por Los Pinos, las cuales no eran otra cosa que regalar el fluido eléctrico a empresas y dependencias selectas, o lo que es lo mismo, no cobrarles el servicio.

El SME denunció lo siguiente: “estamos revisando uno por uno los servicios de cuentas especiales, y ¿qué creen lo que encontramos? La Torre Mayor de Reforma, directa (no paga por el fluido eléctrico; ni recibo se le envía); varios hoteles de la Zona Rosa y de Polanco, directos (lo mismo); el periódico Reforma, directo (igual); (lo que queda del diario) unomásuno, directo (en idéntica condición). La propia Presidencia de la República no paga luz; todas las dependencias federales no pagan la luz, tienen tomas clandestinas. Las repetidoras de Telmex tienen mediciones de ellos, tomas clandestinas, equipos de medición manipulados por ellos mismos, por los administradores de Luz y Fuerza, no por los trabajadores”. No vaya a ser la casualidad de que el duopolio de la televisión y el oligopolio de la radio también estén “directos” (La Jornada, Rosa Elvira Vargas y Enrique Méndez).

¿Cuánto cuesta mantener en “directo” a esas empresas y a los cientos de edificios y casonas del sector público federal? Ayer lo mencionamos en este espacio: “el ex subsecretario de Electricidad, Nicéforo Guerrero (precisó que) si Luz y Fuerza del Centro cobrara lo que consumen las grandes empresas y comercios se resolvería su problema financiero, pues en cuentas especiales y concesiones a grandes empresarios se fugan anualmente casi 40 mil millones de pesos, el doble de lo que va a costar liquidar a los trabajadores activos”.

¿Con cuánto subsidiaba el gobierno federal a LFC anualmente, en promedio? Casualmente con 40 mil millones de pesos. El aberrante asunto de las “cuentas especiales” ha sido recurrentemente denunciado por el SME, no de ahora, sino de muchos años atrás. Ninguna autoridad gubernamental atendió esta acusación. Ni siquiera Felipe Calderón cuando ocupó la oficina principal de la Secretaría de Energía con Fox. No sólo eso, sino que en sus casi tres años de estancia en Los Pinos –conociendo en detalle la situación– Calderón tampoco metió la mano para corregir la citada aberración. Por el contrario, con la extinción de LFC ratifica el subsidio a la gran empresa privada y le cede los trastes a la Comisión Federal de Electricidad que tendrá que apechugar y mantener el privilegio de las “cuentas especiales”. ¿La CFE está preparada para asumir ese voluminoso subsidio que, a todas luces, llevó a la quiebra a la hoy extinta Luz y Fuerza del Centro?

De lo anterior ni un segundo ha destinado el inquilino de Los Pinos (mucho menos los medios electrónicos) para “explicar a los mexicanos” el porqué de la quiebra de Luz y Fuerza del Centro, a causa del voluminoso y creciente subsidio a la otrora empresa paraestatal: comprar muy caro y vender muy barato; asumir el costo de regalar el fluido eléctrico a las grandes empresas y, de paso, lavarles los calzones a los trabajadores. Y el tema se acopla muy bien con el discurso calderonista: en lugar de 40 mil millones de pesos en subsidios para los señores de la gran empresa, la misma cantidad al combate de la pobreza (la mitad de lo que estiman captar por el 2 por ciento de IVA disfrazado). Pero ese vals no le gusta.

Si lo anterior no se transmite por la fábrica de sueños del amigo Azcárraga, la pantalla de los abonos chiquitos de Salinas Pliego, ni por el cuadrante del oligopolio de la radio, menos cupo tendrá otra de las denuncias: el jugoso negocio de la fibra óptica y, por ende, el triple play, con infraestructura financiada por las arcas públicas. Un multimillonario negocio en el que estarían involucrados dos ex secretarios de Energía de la abundancia foxista (Ernesto Martens y Fernando Canales Clariond) y la empresa WL Comunicaciones, la misma que obtuvo concesión (24 de marzo de 2000) de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, con registro en la Comisión Federal de Telecomunicaciones.

Al inquilino de Los Pinos tampoco le gusta esta zarzuela, por mucho que la citada concesión permita a la empresa “la provisión y arrendamiento de capacidad de la red para la emisión, transmisión o recepción de signos, señales, escritos, imágenes, voz, sonidos o información de cualquier naturaleza; la comercialización a los concesionarios de redes públicas de telecomunicaciones y permisionarios de servicios de telecomunicaciones, de la capacidad adquirida de otros concesionarios de redes públicas de telecomunicaciones; la prestación del servicio de telefonía de larga distancia nacional e internacional; la prestación del servicio de transmisión de datos, y la prestación directa de servicios de valor agregado a sus usuarios”. Todo ello durante 30 años.

Las rebanadas del pastel

Entonces, ¿”decisión correcta” (Calderón dixit) o garantía de que el negocio privado va?

cfvmexico_sa@hotmail.com • mexicosa@infinitum.com.mx



Y , México ¿cuando?

¿Será por esto que la ultradercha teme que llegue al poder alguien con las amigdalas suficientes como para empujar algo similar ?.......Yo si lo creo .




Argentina: nueva ley de medios




José Steinsleger


Acostumbrado a dictar y excluir, el poder oligárquico mediático argentino acaba de sufrir un importante revés histórico y político: la democratísima Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (o ley de medios”), aprobada por un amplio espectro de fuerzas del oficialismo y la oposición civilizada que, movilizadas, siguieron en las calles el debate del Senado por más de 20 horas consecutivas.

A juicio de Frank La Rue (relator de la ONU para la libertad de expresión en el mundo), la nueva ley de medios que sepulta la impuesta en la época del terrorismo de Estado (1980) representa “uno de los marcos legales más avanzados en comunicación” y “caso testigo de democratización del mapa de medios en América Latina”.

En adelante, los responsables de los medios deberán mantener una carpeta de acceso público donde figure toda la información relevante de la empresa. Para ser titular de una licencia se evaluarán criterios de idoneidad y de arraigo en la actividad. El Estado nacional, las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios tendrán asignadas frecuencias, y las universidades podrán tener emisoras sin restricciones.

La nueva ley de medios decreta que los derechos exclusivos de transmisión del futbol no perjudicarán el derecho de los ciudadanos a seguir los partidos en directo y de manera gratuita. El tiempo de publicidad en la televisión de paga estará reglamentado y, a semejanza de países como Canadá, habrá medidas parafiscales para desalentar la inversión de publicidad en el exterior del país. Por tanto, los grandes medios corporativos ya no podrán deducir del impuesto a las ganancias, lo invertido en publicidad en el extranjero.

Por otro lado, las entidades sin fines de lucro podrán tener licencias de radiodifusión y televisión: 33 por ciento del espectro para asociaciones, fundaciones, cooperativas, universidades, sindicatos, gremios, etcétera. El Estado y el sector privado, respectivamente, gozarán de otro 33 por ciento.

¿Quiénes redactaron la nueva ley? ¿El gobierno de “los Kirchner”, como sibilina y perversamente repiten el poder mediático oligárquico, la Sociedad Interamericana de Prensa y sus coros en el continente? Negativo. A más de recoger la complejidad de la sociedad argentina, la nueva ley de medios fue pensada, fundamentada, decantada y elaborada durante más de un cuarto de siglo por millares de anónimos trabajadores de la cultura, intelectuales de la comunicación, periodistas, organismos no gubernamentales, universidades públicas y hasta algunas privadas.

En cuanto a la “libertad de expresión”, ningún artículo de la ley (144 en total) hace alusión alguna, siquiera inducida, a la limitación de contenidos. En cambio, abundan varios artículos que defienden la libertad de expresión y, sobre todo, la libertad de expresión de los periodistas. Invitado por el Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería, La Rue había observado: “Este proyecto de ley sigue los principios clásicos de la libertad de expresión en el mundo”.

El experto de la ONU agregó: “La libertad de expresión es un derecho individual y un derecho colectivo. Es un derecho de las personas y de los pueblos. Un derecho de todos, cualquiera sea su posición ideológica y su posición social”.

Pero quizá lo trascendente de la nueva ley fue expresado por la presidenta Fernández en mensaje transmitido por cadena nacional, el 28 de agosto pasado: “… Lejos de ser un proyecto del gobierno o de un partido político es de la sociedad, y también de los 118 periodistas detenidos desaparecidos durante la dictadura, que con su vida dieron testimonio de lo que es el verdadero ejercicio de la libertad de expresión”. Añadió: “No hay que confundir libertad de prensa con la libertad de los propietarios de la prensa… Si ningún gobierno había podido aprobar antes un proyecto de este tenor era porque había un suprapoder en la Argentina. Esto significa que por sobre los poderes de la Constitución, hay otros poderes que tienen suficiente fuerza para imponer decisiones en cualquiera de los tres poderes, a partir de la presión”.

El derecho a la comunicación y a la información, triunfo del campo nacional y popular, es un hecho en Argentina. Y a partir de ahora empieza lo más difícil: que la ley se cumpla, impidiendo la formación de monopolios y oligopolios, desconcentrando la propiedad de los medios, y cumpliendo con los porcentajes de transmisión que la ley prevé para la difusión de la música, el cine y la obra de los creadores y artistas nacionales.

La derecha argentina y el bloque agrario dominante están que trinan.

Daniel Paz y Rudy, moneros del periódico Página 12, de Buenos Aires, resumieron en pocas palabras el desafío. Un par de personajes platican:

–La oposición dice que peligra la libertad de expresión y el pluralismo.

–¡Pero si 80 por ciento de los diarios, radios y canales son opositores!

–Justamente.









Un manotazo de negociantes



Luis Linares Zapata

Frente al desfiladero que el señor Calderón ha empezado a bajar en su ilegítimo sexenio ensaya, una vez más en su pequeña historia, un falso brinco al futuro. El puro estilo del haiga sido como haiga sido otra vez reluce con triste brillo. Una ocasión adicional para entrar a la televisión encadenada que tanto placer acarrea a sus ambiciones. Fiel a su descompostura como funcionario, político y líder, no encuentra otra manera de enfrentar (¿acaso negociando con justicia?) uno de los muchos problemas que aquejan a esta atribulada República: la real modernización del sector eléctrico. En lugar de ello envía, en clásico sabadazo futbolero, a sus secuaces a tomar instalaciones de la LFC sin, en ese preciso momento, las bases legales para ello. Un abierto manotazo de autoridad que muestra, a las claras, tanto su íntimo talante como las deficiencias que lo aquejan como conductor dentro de un Estado de derecho que pretende fundamentar la vida democrática.

El decreto de disolución es un intento de congraciarse, de sopetón, con los mandones de la iniciativa privada, un cómodo grupito que le había retirado simpatías y hecho reclamos en tiempos recientes. También se enfoca el oficialismo sobre ese segmento que lo sigue: la clase media temerosa de los cambios, pero que, de varias inclementes maneras, está siendo afectada por las inacciones, fallas y huidas poco graciosas de la realidad que efectúan los calderonistas, sus patrones y aliados de viaje. Para lograr tales objetos, desde Los Pinos y sus variados cuan nutridos anexos mediáticos, se desató una feroz campaña para situar al SME como el ente abusivo, irredento culpable de todos los males eléctricos y presupuestales. ¡Se atrevían a cogestionar la empresa!, acusó con desprecio inaudito de litigante chicanero el secretario de Gobernación, Gómez Mont. El ensañamiento ha sido brutal y sólo tiene comparación con las andanadas que enderezan contra López Obrador y el movimiento que encabeza. Se ha llegado a sugerir que el SME y el obradorismo recurrirán a Hugo Chávez, ese fenómeno de todas las desgracias continentales, según la versión derechosa. Tampoco se olvidan de los grupos subversivos internos para fortalecer sus desmesuradas andanzas (¿extraña manera de enfocar el derecho al empleo?) otros avezados columneros del oficialismo.

La campaña parte de una serie de supuestos falsos, arreglados al gusto de los alegatos más ramplones y chantajistas tan de uso común por estos días. Calumnia, que mucho va quedando enredado en la opinión colectiva, es la consigna.

La mañosa comparación del subsidio para 2010 a LFC (40 mil millones de pesos) con los recursos empleados contra la pobreza son citados con frecuencia en las afirmaciones de improvisados, rudos, convenencieros y tramposos conocedores. La verdad de casi todos los datos con que se calumnia al SME tiene que ver con lo siguiente: a) las anuales transferencias masivas a LFC se deben al subsidio gubernamental a las empresas privadas que pagan un tercio del costo de la energía y son las que más fluido consumen; b) las fugas crecientes de la energía se deben a todos aquellos consumidores (por lo demás de gran tamaño) que se cuelgan ilegalmente y del que no escapan organismos del Ejecutivo (Los Pinos incluidos); c) parte sustantiva de las ineficiencias se deben a la secular falta de inversiones que, durante pesadas décadas, han deteriorado y hecho obsoletos los equipos e instalaciones; d) la clasista fobia ante el bienestar de algunos trabajadores, tan azuzada como explotada por comentaristas de cargo que les achacan privilegios inexistentes sin atender a que son, por cierto, reales conquistas conseguidas durante casi un siglo de luchas laborales; f) las timoratas, ineficientes administraciones que se han sucedido en los altos cargos de la empresa; g) el elevado costo de la energía que le vende la CFE, 15 por ciento sobre el ya de por sí alto costo que le arriman, a esa empresa pública, los llamados productores independientes, en su mayoría trasnacionales.

Pero el asunto de urgente importancia que se divisa tras la disolución de la LFC son los negocios en puerta que pueden enumerarse. En primer término el señor. Calderón quiere incrementar la tajada de mercado que ya se llevan los concesionarios privados y las trasnacionales en la ilegal producción de electricidad.

A continuación se desea, fervientemente, repartir los futuros negocios de las telecomunicaciones, quizá el segmento más jugoso y de mayor tamaño, entre los traficantes de influencias que ya se mueven con creciente nerviosismo por asentar su avarienta mano sobre las instalaciones de fibra óptica (oscura la llaman otros) de LFC. Durante el foxiato, sus mismos secretarios de Energía (Martens y Canales Clariond), apoyados por abogados panistas de influencia reconocida, se hicieron con leonina concesión a su favor. A lo que parece, el señor Calderón no quiere beneficiar a tales personajes. Sin duda espera sustituirlos por otros afines a su círculo de intereses. Para tal operación se requiere sacar de la jugada al SME, pues pretendía usar esas instalaciones de fibra óptica para escuelas y espacios públicos, una verdadera monserga para los negociantes de las alturas.

Los entendidos de las decisiones cupulares hablan de la victoria del señor Calderón, de su arrojo, del golpe de timón ejecutado con destreza y valentía inauditas, de la gobernabilidad recuperada. Otros ya encontraron datos adicionales, basados en las opiniones de veloces encuestas telefónicas, para asentar el descontento ciudadano con el SME y sus movilizaciones, el rechazo a sus privilegios y el finiquito de los enredos, la corrupción rampante y el desprecio burocrático que facilitó la decisión terminal.

No cabe duda que la campaña surtió efectos según esta historia numérica. Por esa central razón (y otras adicionales de peso indiscutible) los argentinos rompieron los monopolios privados de medios con una ley de avanzada: quieren, sociedad y gobierno, evitar el manipuleo, la opinocracia y la tiranía de los intereses empresariales sobre la ciudadanía, lección que no será posible ocultar y menos aún archivar.




Fox fue omiso en apoyar al gobierno local en 2006: Gudiño, Cossío y Góngora

“Permitió que policías fueran rebasados por el movimiento de la APPO”

Gudiño Pelayo también atribuye a Calderón parte de la culpa, pues toleró la impunidad

Fox, Medina Mora y Abascal, responsables de los abusos cometidos en Oaxaca: ministros





Jesús Aranda

El ex presidente Vicente Fox; Eduardo Medina Mora, ex secretario de Seguridad Pública Federal, y quien fuera secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, son responsables de la violación grave de garantías ocurrida en Oaxaca en 2006 por ser omisos y no cumplir con su obligación constitucional de apoyar oportunamente al gobierno local para superar el conflicto social que se vivía en esa entidad.

Consideraron lo anterior los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), José de Jesús Gudiño Pelayo, José Ramón Cossío y Genaro Góngora Pimentel al iniciar ayer la discusión sobre el caso Oaxaca. Gudiño también responsabilizó al presidente Felipe Calderón; a su primer secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, y a Medina Mora, en su calidad de procurador general de la República (PGR), “porque los hechos se prolongaron después del relevo presidencial”.

Ante un salón de plenos vacío, al que sólo se permitió la entrada de una comisión de cuatro integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y un fuerte operativo policiaco en el exterior que vigilaba un mitin que realizaron organizaciones que exigen justicia, ayer cinco magistrados –incluido el ministro instructor Mariano Azuela– fijaron su postura en torno al proyecto, cada uno exponiendo su propio matiz.









RAYUELA



Ni en sus sueños más guajiros el PAN imaginó tener en estas circunstancias un socio tan sumiso y alineado como el PRI.










Riesgo real de que truene el sistema con la CFE: ex líderes

Han convertido al SME en el “nuevo villano favorito”, manifiestan

Acusan a medios de comunicación de deslizar falsa alerta de atentados

“Olvidan lo que hicimos en los sismos de 1985”

También en el apoyo a Chalco y Chimalhuacán



Blanche Petrich

El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) es el nuevo villano favorito de los medios electrónicos: “onerosos, privilegiados, improductivos, corruptos”, les dicen desde las pantallas y los micrófonos. “¿Y quien recuerda lo que hicimos en los sismos de 1985?”, pregunta Raúl Islas, quien en su tiempo fue prosecretario de trabajo del gremio. Ellos, los protagonistas, sí se acuerdan:

“El terremoto colapsó 90 por ciento del sistema eléctrico de la ciudad de México con la caída de cientos de transformadores y postes. La administración de Luz y Fuerza habló con los que estábamos de guardia. En cuestión de minutos nos organizamos. No había material para reconstruir lo que se había destruido. Fuimos a los patios donde se llevan los desechos para irse a la basura y nos pusimos a reciclar.

“De inmediato salieron las cuadrillas a las zonas damnificadas. En las primeras horas restablecimos 50 por ciento del suministro y el resto en los siguientes tres días. Lo hicimos sin cobrar, en turnos de 72 horas seguidas. Nadie se iba a sus casas, nuestras familias venían a traernos tortas y atole a donde estuviéramos laborando.”

¿Y de cómo en un lapso récord de tres meses se electrificó todo Chalco y Chimalhuacán?







Por plantar a diputados ahora tendrá que acudir al pleno

Tocata y fuga de Lozano

El funcionario adujo que no asistió por “causas de fuerza mayor”


Rehúye Lozano comparecer ante comisiones en San Lázaro




Roberto Garduño y Enrique Méndez

“Por causas de fuerza mayor”, Javier Lozano, secretario del Trabajo, no asistió a comparecer ante la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados. En respuesta, el coordinador de la bancada del PRD, Alejandro Encinas, obligó a la Junta de Coordinación Política a manifestar su “profunda extrañeza” por la actitud del funcionario, a quien se citó para el miércoles 21 de octubre, esta vez ante el pleno.

Desde el lunes, el presidente de la mesa directiva, Francisco Ramírez Acuña recibió el oficio SEL/300/3226/09 de la subsecretaría de Enlace Legislativo de Gobernación, firmado por Manuel Minjares, en el cual se informa de la inasistencia de Lozano Alarcón. No obstante, el legislador panista omitió dar cuenta al pleno del oficio, sobre todo porque la asistencia del titular del Trabajo se constituía en el tema del día por la extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC).







“Quieren que reparemos el colapso eléctrico”

Por la fuerza, la PF nos lleva a laborar: SME

Denuncia “secuestros” de empleados operativos

Señala que también les quieren imputar sabotajes

El gobierno federal refuta las acusaciones

La CFE se hará cargo del DF de ahora en adelante



Patricia Muñoz y Fabiola Martínez

Trabajadores operativos “están siendo secuestrados” por fuerzas federales para obligarlos a “cooperar” con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en estaciones que tienen problemas de suministro de energía eléctrica, denunció el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

“La infamia y la desesperación del gobierno federal ha llegado a límites intolerables y nuestra capacidad de asombro nos ha rebasado”, porque la Policía Federal (PF) y el Ejército acuden a los domicilios de trabajadores de líneas aéreas, distribución foránea, cables subterráneos y subestaciones, para “detenerlos y obligarlos a trabajar para enfrentar el inmenso colapso eléctrico que los ingenieros de confianza de CFE han sido totalmente incapaces de resolver”, señaló Fernando Amezcua, vocero del SME.

En su tercer día de lucha contra la liquidación de Luz y Fuerza del Centro (LFC), este sindicato alertó también que el gobierno federal pretende imputar al gremio la realización de actos de “sabotaje”, para actuar judicialmente contra los dirigentes del movimiento.

En esta serie de acciones que calificaron de intimidatorias, advirtieron además que la Secretaría de Energía está enviando a los domicilios de los trabajadores “invitaciones” para presionarlos a que acepten su liquidación. En estos documentos se señala incluso que sólo habrá bono adicional para “quienes cobren antes del 14 de noviembre”.

Los dirigentes adelantaron que frente a esta embestida se alistan para presentar, de un momento a otro, la promoción de más de 66 mil amparos individuales de trabajadores activos y jubilados, contra el decreto presidencial que los deja sin fuente de empleo.

Aun cuando se canceló la movilización del SME al Congreso porque el secretario del Trabajo, Javier Lozano, no acudió a San Lázaro, los trabajadores de base tomaron por su cuenta la movilización y mantuvieron ayer una amplia jornada de actividad en la zona centro del país.

En las inmediaciones del sindicato realizaron durante todo el día mítines informativos para alertar a todos los trabajadores con el fin de que no reciban los sobres de liquidación que CFE está enviando a sus casas; se organizaron por secciones para la difusión y volanteo; hicieron paros intermitentes en avenida Insurgentes e instalaron las mesas de registro para los amparos.

Adentro de la sede, el trabajo de cabildeo político y recepción de solidaridad se combinó con cierta tensión, cuando empezaron a llegar noticias acerca de la “persecución, acoso e intento de secuestro” contra sindicalizados operativos para obligarlos a trabajar en áreas de la red automática del Centro Histórico, en “líneas aéreas” y también en subestaciones.

Por ello, cerca de las 17 horas, parte de la dirigencia se trasladó hacia unidades habitacionales ubicadas en Cuautitlán, estado de México. Juan Antonio Gómez fue uno de los trabajadores que los policías federales pretendieron llevarse a la fuerza; por ello, tuvo que ser escondido por sus compañeros, denunció Amezcua, y dijo que tal acoso ocurrió en colonias de electricistas como La Aurora, Las Garzas, La Piedad y San Juan de Aragón.

Hizo ver que esta acción significa que es mentira lo que dicen los directivos de la CFE y Felipe Calderón, de que la red está trabajando con normalidad.

Adicionalmente, trabajadores del área Cables-Bolívar denunciaron que les están ofreciendo 25 mil pesos a los ingenieros por irse a operar algunas unidades que tienen problemas, como Coapa y Taxqueña. “Pero aquí no hay esquiroles”. Mencionaron al ingeniero Carlos Guerra como uno de los que recibieron el ofrecimiento.

Por otra parte, en la movilización de ayer se distribuyó una “guía de estrategias personales para resistir” la lucha, porque ésta será larga y difícil, por lo que llaman a los trabajadores electricistas a no sucumbir ante la “zanahoria de la recontratación”.

Esta guía señala que aun con los bolsillos vacíos, los trabajadores tienen dignidad y no van a aceptar “mendrugos en forma de bonos”, y proponen como líneas de acción que los sindicalizados reduzcan sus gastos familiares y traten de encontrar alguna actividad que les proporcione ingresos eventuales; también que realicen “boteos” o se desprendan, de momento, de parte de su patrimonio, como sus autos, para pagar las deudas o créditos que tengan y hagan ventas de garage.

Informaron que ya se abrió el centro de acopio para recibir la ayuda solidaria que quieran mandar las organizaciones, el cual estará ubicado en la Escuela Técnica del SME, en Lisboa 46, colonia Juárez, y desde ayer empezaron a llegar los apoyos.

En la asamblea de la mañana algunas esposas de electricistas se organizaron para buscar a Margarita Zavala, esposa de Felipe Calderón, para pedirle intervenga en su problema; empezó también la organización para la marcha del jueves, donde pidieron que no lleven niños, porque no se descarta la presencia de infiltrados y que pueda haber represión.

Por la mañana corrió una especie sobre que el sindicato había enviado un comunicado donde supuestamente señalaba que ha habido 21 muertos entre los trabajadores que puso la CFE a operar las unidades de LFC. Sin embargo, el SME desmintió rotundamente que hubiera dado esa información.