13/10/2009

Otra ves los CHUCHOS


PRI, PAN y PRD frenan controversia contra decretazo



JESUSA CERVANTES


MÉXICO, D.F., 13 de octubre (apro).- Con excepción del PT y Convergencia, el resto de los partidos representados en la Cámara de Diputados, incluido una parte del PRD, bloquearon la presentación de la controversia constitucional contra el decreto presidencial que extinguió a Luz y Fuerza del Centro.
Con el apoyo de los partidos PRI, PVEM, Nueva Alianza (Panal) y de algunos diputados del PRD, el PAN impidió también que el secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, rindiera cuentas al Poder Legislativo sobre el conflicto con el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y la empresa.
Todo comenzó cuando el PT presentó un punto de acuerdo de "urgente y obvia resolución" para que la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados promoviera una controversia constitucional en contra del Poder Ejecutivo. Sin embargo, las fracciones mayoritarias se opusieron y enviaron la propuesta al archivo de la Junta de Coordinación Política. Votaron a favor de la propuesta el PT, Convergencia.
Los priistas, quienes desde temprana hora se pronunciaron en favor de la controversia por considerar ilegal la decisión del Ejecutivo de liquidar a Luz y Fuerza del Centro, con el paso de las horas fueron modificando su posición hasta rechazarla. El dirigente nacional de la Confederación Nacional Campesina (CNC), Cruz López Aguilar, y los diputados Carlos Flores Rico y Rubén Moreira Valdez, fueron de los pocos que se abstuvieron de pronunciarse durante la votación.
Una votación que fue mayoritariamente desfavorable a los promotores de la controversia: Con los votos de los partidos PRI, PAN, PVEM y Nueva Alianza, y algunos perredistas, sumaron 356 votos en contra y 34 a favor. Estos últimos fueron los votos de los diputados del PT y Convergencia.
Lo curioso fue que medio centenar de diputados del PRD se abstuvieron de votar.
Así, el punto de acuerdo fue turnado a la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados.
Por otra parte, el PAN, de la mano de los priistas, evitó que el secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, rindiera cuentas sobre el conflicto con el SME y sobre la liquidación de LFC.
La comparecencia de Lozano Alarcón ante comisiones estaba programada para 17:00 horas, sin embargo, poco antes de la medianoche del lunes, envió un comunicado al presidente de la Mesa Directiva, el panista Francisco Ramírez Acuña, donde anunció que no acudiría a la rendición de cuentas, debido a "causas de fuerza mayor".
Al presidente de la Comisión del Trabajo, el priista Tereso Medina, se le envió un comunicado donde se le avisaba del desaire del funcionario.
Durante la sesión plenaria de la fracción del PRI realizada esta mañana, Tereso Medina les comunicó que Javier Alarcón no acudiría, lo que generó malestar entre los diputados. Sin embargo, luego de más de una hora y media de negociación, el PRI optó por cobijar al secretario del Trabajo y no exigir su presencia de manera inmediata.
Al iniciar la sesión ordinaria de la Cámara de Diputados, el presidente de la Mesa Directiva leyó el comunicado donde el secretario del Trabajo se excusaba por su inasistencia y su desdén hacia el Poder Legislativo; esto provocó que la sesión se suspendiera por casi dos horas, tiempo durante el cual el PAN negoció con el PRI para no exponer al secretario a los posibles reclamos de los diputados.
Concluido el receso, la Junta de Coordinación informó, a través de la Mesa Directiva que Javier Lozano Alarcón comparecerá ante el pleno de la Cámara de Diputados y no ante comisiones, pero hasta el próximo 21 de octubre, es decir un día después de que se apruebe la Ley de Ingresos.
Ante el informe, la fracción del PT se manifestó en contra, pues dijo "que no tiene sentido que comparezca hasta entonces cuando en este momento se vive un momento crucial en el conflicto".
El diputado del PT, Gerardo Fernández Noroña, calificó como una equivocación que la Cámara de Diputados posponga la comparecencia de un representante del gobierno que ha realizado un acto de manera totalitaria.
A su vez, Jaime Cárdenas, también del PT, cuestionó que se haya pospuesto la fecha, y dijo que lo único que se pretende "es que se enfríen lo acontecimientos.
Pero si durante la sesión de este martes el PRI y el PRD "enfriaron" el conflicto que se vive en Luz y Fuerza y su sindicato, el PAN impidió la discusión de un punto de acuerdo presentado por los priistas, en la cual pedían que la Cámara de Diputados exigiera al titular de Luz y Fuerza del Centro un informe sobre los antecedentes del contrato con la empresa española WI Comunicaciones para operar la red de fibra óptica de la paraestatal y la vigencia de éste. Se impidió debido a que el presidente de la mesa directiva dio por concluida la discusión de los puntos de acuerdo.
Desde el inicio del conflicto, el líder del SME, Martín Esparza, ha dicho que detrás del embate contra el sindicato y la decisión de liquidar a Luz y Fuerza del Centro, está el citado contrato, mediante el cual los beneficiados serían los secretarios de Energía durante el gobierno de Vicente Fox, Fernando Canales Clarión y Ernesto Martens.
En la proposición del PRI también se pedía al titular de Luz y Fuerza los estudios y proyectos que existen sobre la conveniencia de que sea la propia empresa paraestatal la que se convierta en concesionaria y operadora de una red pública de telecomunicaciones para la operación de la red de fibra óptica.
Además, los priistas pedían que tal asunto se remitiera a la Auditoría Superior de la Federación para que realice una auditoría al contrato firmado entre la empresa española y Luz y Fuerza.
Al momento de abordarse la proposición, el presidente de la Mesa Directiva, el panista Francisco Ramírez Acuña, dio por terminado el tiempo para la presentación de puntos de acuerdo y pasó a la agenda política, en donde el PRI, el PAN y el PRD, centraron su atención en el cierre del basurero en el Bordo Poniente.




COMUNICADO URGENTE DEL SME

Renegado Legítimo.13 de Octubre, 2009 - 14:57 52 comentarios


Atención a todos los lectores:

El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) acaba de dar a conocer en un boletín de prensa que el Ejército y la Policía Federal Preventiva, están acudiendo a los domicilios particulares de los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro, para detenerlos y obligarlos a trabajar, reparando las fallas del servicio eléctrico que los empleados de la CFE no han podido reparar.

Es MUY IMPORTANTE que demos a conocer al mayor número posible de personas esta información. El boletín de prensa del SME lo pueden bajar en la siguiente dirección: http://www.badongo.com/file/17800520 Bajarlo y reenviarlo a todos sus contactos de correo es un comienzo.

Algunos ciudadanos han manifestado su intención de volantear esta información en diferentes puntos del DF, principalmente en estaciones del Metro y Metrobús. Personalmente, acudiré a diferentes estaciones del metro del centro de la ciudad, para repartir este boletín. Quien desee acudir, es bienvenido.

El miedo y el fascismo se combaten con una sola arma: la información.




Ante el fracaso, la represión



ÁLVARO DELGADO

MÉXICO, D.F., 12 de octubre (apro).- No hay un solo dato, uno solo, para callarle la boca a quienes afirman que Felipe Calderón encabeza un gobierno inepto. Es vasta, en cambio, la información que sustenta su talante represor.

La liquidación de la compañía Luz y Fuerza del Centro materializa, en la forma y en el fondo, esas dos características del gobierno actual, que tramó y operó esa batida en la oscuridad, como acostumbran los faltos de valor.

El mensaje que se envía es inequívoco, por si alguien tenía todavía alguna duda: La represión policiaco-militar contra cualquier individuo y organización que manifieste posturas disidentes o que la facción que gobierna y sus jefes considere como tales.

Por eso tampoco hay que ver la liquidación de Luz y Fuerza del Centro como una postura antisindical de Calderón, cuya legalidad está en entredicho, sino de represión selectiva:

Mientras termina con esa empresa, supuestamente para sanearla de la voracidad sindical, y lanza al desempleo a 40 mil trabajadores, se afianzan las complicidades con capos de la talla de Elba Esther Gordillo, Carlos Romero Deschamps, Valdemar Gutiérrez, Víctor Flores Morales, Ramón Gámez y Víctor Fuentes, el heredero de Leonardo La Güera Rodríguez Alcaine, que representa a la facción de electricistas del oficialismo.

La ecuación política es sencilla: A falta de logros de gobierno, acciones quirúrgicas espectaculares; a los aliados gracia y a los enemigos paredón.

Así, con la economía a pique y el desempleo boyante, con los criminales impunes y ensangrentado el territorio, Calderón opta por arrancar el aplauso de las hordas afines y se congracia con sus verdaderos jefes.

¿Pero cuáles son los "privilegios" que llevaron a la quiebra a la compañía? Veamos la información oficial: Los empleados no pagan la luz porque tienen derecho al consumo gratis de 350 kilowats; obtienen de aguinaldo el equivalente a 50 días de salario, y el "incentivo por desempeño" es de 66.67% del sueldo base.

También los empleados tienen ayuda para despensa equivalente a 15% del sueldo bruto; un fondo de ahorro que representa 22% del sueldo base; ayuda para transporte de 12.5% del sueldo base y apoyo para renta de 34.5%, también del sueldo base.

Una aclaración: Estos "privilegios" no son de los trabajadores de base, la mayoría afiliados al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), sino de los centenares de miembros de la alta burocracia de la empresa, los de confianza, que suman esas prestaciones a sus de por sí altos sueldos.

El ejemplo más claro es el de Jorge Gutiérrez Vega, director general de la empresa, quien tiene un sueldo mensual de 197 mil 642 pesos y que, con las prestaciones descritas --además de dos automóviles y teléfonos celulares-- suma los 250 mil pesos cada mes.

¿Merece el director general de la empresa tamaños ingresos, cuando no ha sido capaz de dirigirla con eficacia? ¿Lo merecen también los 10 subdirectores que cobran, cada uno, un promedio de 150 mil pesos cada mes, además de esas prestaciones? Por como actúa el gobierno de Calderón, la respuesta es sí.

Pero, en contraparte, es delito aspirar a una mejor calidad de vida y es peor todavía que un sindicato actúe para lo que fue creado. Lo correcto es que un trabajador acepte cobrar lo menos posible –en una de esas hasta gratis-- y un sindicato sea sinónimo de mansedumbre.

Y estas parecen ser las recomendaciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), que condena que, desde 2001, los trabajadores de la industria eléctrica hayan obtenido un promedio de 9% de aumento a sus salarios.

Según un análisis del IMCO, publicado por el diario Reforma el 7 de octubre, la eléctrica es la actividad con el mayor salario promedio del sector industrial, ya que es dos y media veces más alto que el de otras ramas. Así, en 2000, un trabajador del sector industrial cobraba 129 pesos al día en promedio, mientras que uno de la industria eléctrica cobraba el doble: un promedio de 272 pesos.

Ese organismo privado aduce que esta diferencia se ha mantenido desde 2001, el primero de los nueve años de gobierno del PAN, cuando los trabajadores de la industria eléctrica han obtenido una tasa de crecimiento salarial de 9% anual.

Así, según el análisis del IMCO, actualmente un trabajador de la industria eléctrica gana 593.48 pesos diarios en promedio, contra 230.22 pesos de otros sectores, por lo que se mantiene consistentemente el doble de las percepciones.

Otro cosa que al IMCO le parece inaceptable es que un trabajador jubilado de la compañía de Luz y Fuerza del Centro reciba un aumento de 40% con respecto al salario de los trabajadores en activo.

Otros "privilegios" de los trabajadores de esa empresa eran –porque ya no existen más-- que se les practicasen dos exámenes médicos cada año, una ayuda de mil 500 pesos para lentes graduados, entrega de útiles escolares y un aguinaldo equivalente a 54 días de su salario.

Como se ve, no han sido los "privilegios" del SME los que llevaron a la quiebra a LyFC y, en todo caso, no han sido los únicos a juzgar por la incompetencia y las canonjías de la alta burocracia de la empresa.

Sólo los que no quieren no ven el trasfondo político de la medida que, como otros montajes, tratan de ocultar la ineptitud del gobierno de Calderón que, vengativo, recurre a la represión y, además, el negociazo con la fibra óptica.

Que no se olvide: Calderón convalidó el convenio para explotar ese recurso mediante la empresa WL Comunicaciones, S.A. de C.V., cuyos principales accionistas son Fernando Canales Clariond y Ernesto Martens, nada menos que secretarios de Energía de Vicente Fox, y que se han callado la boca…



Apuntes



¿Con este gobierno y su partido, el PAN, se quieren aliar el Partido de la Revolución Democrática (PRD) para derrotar a Ulises Ruiz en Oaxaca, Fidel Herrera en Veracruz y Mario Marín en Puebla? Jesús Ortega y su corriente de Nueva Izquierda sí. Pero ¿Andrés Manuel López Obrador lo consentirá sólo para tomar un respiro electoral, que en realidad será un respiro para el PAN? ¿Qué argumentó dará para tales alianzas Javier Corral Jurado, operador directísimo de Calderón, con quien se reconcilió a cambio de la presidencia de la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados?



Comentarios: delgado@proceso.com.mx








Ricardo Rocha
Detrás de la Noticia
13 de octubre de 2009






¿Goliza?

Así lo creen muchos. Que el gobierno le ha metido ya tres goles al Sindicato Mexicano de Electricistas: primero la negativa rabiosa de la toma de nota; luego el sabadazo nocturno con todo y el despliegue de nuestros “rambos” tlahuicas, mientras festejábamos el pase a Sudáfrica; y ahora, la extinción del sindicato maldito a puros billetazos.


El problema es que estamos en el intermedio. Y falta la segunda parte.


Lo cierto es que hasta ahora han sido apabullantes las campañas oficial y oficialista con mensajes repetidos hasta la náusea: Luz y Fuerza del Centro opera desde otro planeta y en su debacle nada han tenido que ver los gobiernos panistas; los culpables de todos sus males, y de paso de la crisis económica, son sus demoniacos trabajadores y más particularmente ese satanás llamado Martín Esparza. De seguir así las cosas, México se hundiría, la FIFA revisaría el resultado contra El Salvador —especialmente el sospechosísimo incidente de las abejas—, anulando el partido, y hasta Obama —que diría “y yo porqué”— perdería el Nobel de la Paz.


Afortunadamente la patria se ha salvado y todos seremos muy felices gracias a esta decisión histórica valiente y oportuna, diría el ínclito César Nava.


La cosa no es tan sencilla. Primero el gobierno tendría que explicar las maledicencias que señalan que en estas administraciones panistas hubo toda una estrategia para propiciar el desastre financiero de Luz y Fuerza: gracias a exenciones de pagos de grandes empresas amigas; al subsidio a la CFE mediante la compra de energía muy cara y a la nula inversión en infraestructura que provocó que el equipo y las instalaciones viejísimas se estén cayendo a pedazos. Pero sobre todo tendrá que contestarnos claramente si es verdad que sus secretarios Canales Clariond (Economía-Energía) y Martens (Energía) se agandallaron la bonita concesión de más de mil kilómetros de fibra óptica a partir de la red eléctrica, para ahora ofrecerla al mejor postor en una subasta de muchos miles de millones de dólares. Y que para lograrlo tenían que quitarse de encima a un sindicato incómodo ligado a la izquierda y a López Obrador.


También sería bueno que los señores Gómez Mont y Carstens nos aclaren por qué si la hecatombe de Luz y Fuerza se debe a los flojos, irresponsables y abusivos trabajadores del SME, ahora los van a premiar con 4 mil millones de pesos adicionales e ilegales —“más allá de lo que marca la ley”— de indemnización con tal de que firmen ahorita y se vayan ya saben dónde.


Aguas. Que el segundo tiempo comienza el jueves.




Por favor lean y relean el último párrafo de esta columna y reflexionen .

Hagan caso omiso de esa campaña mediática permanente en contra de todo lo que huela a izquierda . Los medios electrónicos , al igual que hacen con los movimientos sociales , tienen por consigna desprestigiar también a los medios de comunicación tanto electrónicos como escritos que le son incomodos al gobierno federal en turno y a sus propios intereses , para que la gente no crea nada de lo que ahí pudieran escuchar o leer .

Si estos medios como La Jornada que acaba de festejar su 25 aniversario, se la pasaran diciendo mentiras y calumnias , ¿uestedes creen que no estarían ya saturados de demandas penales y no hubieran ya desaparecido ? , pues no , esto no ha sucedido por que no es posible por que medios como La Jornada o la revista Proceso o periódistas como Carmen Aristegui se conducen invariablemnete con apego a la verdad y todo lo que dicen lo sustentan , luego entonces lo único que le queda al gobierno federal para no verse tan obviamente represor , es eliminar la compra de publicidad en todos los medios de comunicación que le resulten incomodos , lo cual , diversas organizaciones tanto nacionales como internacionales afirman que esto constituye una forma de censura y de agresión hacia quienes no piensan igual .

Por último solo me resta decirles una vez más : LEAN LEAN LEAN LEAN Y LEAN , cuestionense todo lo que les digan en cualquier medio y no se queden sólo con una versión . Muchos con los que he platicado personalmente cada que tengo oportunidad , aún siendo desconocidos , al igual que con gente que cotidianamente me escribe y que les hago esta petición de que lean , al poco tiempo me han dicho que cuanta razón tenía , que lo que habitualmente recibían de información a través de televisa y azteca , no era ni la décima parte de lo que ahora se enteran .

Teniendo tantos medios de comunicación al alcance vía internet y gratuitamente , resulta un pecado no estar bien informado y contar con todas las versiones .





Proyección y extinción







Pedro Miguel


El pelele de los intereses empresariales cruzó el punto de no retorno con un discurso esclarecedor: La mayor parte de los recursos que recibía este organismo de manos de los mexicanos no se podían destinar a mejorar la calidad del servicio sino que, fundamentalmente, iban a pagar privilegios y prestaciones onerosas de carácter laboral, y esto se agravaba año con año”, “el número de trabajadores seguía creciendo desproporcionadamente”, “el bajo desempeño no sólo era muy costoso para todos (sino que) también afectó a la economía nacional” y una desmesurada proporción de los presupuestos “se perdía por robos, por fallas técnicas, por corrupción o por ineficiencias”, y para mantener ese estado de cosas “hubiera (sic) sido necesario subir desproporcionadamente las tarifas eléctricas o aumentar constantemente los impuestos”.

No hace muchos meses, el secretario técnico de la dictadura corporativa incluyó el nombre de Sigmund Freud en una lista de economistas ilustres. No es de extrañar, entonces, que carezca de la menor noción sobre el significado sicoanalítico del mecanismo de proyección, una ocultación involuntaria e inconsciente mediante la cual el sujeto localiza en una persona o cosa externa sentimientos o valoraciones que corresponden más bien a sí mismo: aun formuladas con estilo deplorable y sintaxis que se atropella a sí misma, las frases citadas en el primer párrafo de este texto son una descripción precisa y eficaz del régimen que, nominalmente, encabeza Felipe Calderón Hinojosa, y no es necesario tener muchos dedos de frente para perdonar la pobreza idiomática y compartir y suscribir su corolario: “tenemos que cambiar lo que no funciona en el país porque ya no quedan otras opciones, porque el tiempo y los recursos se nos agotan; hoy, cambiar a fondo no sólo es la mejor, es la única alternativa”.

El conflicto interno en el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) perdió relevancia; la torva y malintencionada actuación de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) ante ese diferendo resultó ser un mero tornillo en la estrategia del gran capital, mandante real de Calderón Hinojosa y de Lozano Alarcón, para dar un doble golpe al sindicalismo independiente y a lo que queda de propiedad nacional. “El servicio eléctrico no se privatiza”, dijo, “muy enfático”, el mentiroso “presidente del empleo” y “de la seguridad”; créanle ahora, cuando pretende, mediante un plumazo inconstitucional y furtivo, lanzar al desempleo a algo así como 50 mil personas, y cuando tiene al país hundido en un baño de sangre sin precedentes.

Las vías institucionales no le dieron buenos resultados cuando, el año pasado, intentó entregar la industria petrolera a las empresas trasnacionales. Ahora recurre al golpe de mano, a la movilización nocturna de policías y militares, al asalto embozado a las centrales eléctricas, para ensayar un nuevo plan de negocio y para extinguir, junto con Luz y Fuerza del Centro, a un sindicato combativo. Cincuenta mil nuevos desempleados que presionarán a la baja en la bolsa de los salarios, y dos piezas comidas en la estrategia de liquidación de instituciones: tal es el cálculo de la jugada que hicieron, por mano de Felipe el extinguidor, los consejos de accionistas.

Ahora es el turno de la sociedad. El juego por la vía de la extinción equivale a un manotazo en el tablero y con ello ha quedado claro que este régimen pretende controlar nuestros destinos mediante reglas nuevas: intolerancia total a las oposiciones, liquidación del bien común y extinción del Estado a punta de decretos ilegales. Para salir con bien de este punto crucial es necesario, en primer lugar, otorgar toda la solidaridad a los electricistas del centro del país que se movilizarán, en los días próximos, en defensa de sus fuentes de trabajo, de la sobrevivencia del sindicalismo independiente, del patrimonio nacional, de la dignidad y de la decencia. Pero no basta. También resulta necesario e impostergable, como lo dijo el proyectado declarante, “cambiar lo que no funciona en el país”, es decir, cambiar a ese remedo de Poder Ejecutivo, más sometido que nunca a los poderes fácticos –de origen sindical, algunos de ellos, como los de Elba Esther y Romero Deschamps–, y hacerlo de manera pacífica y civilizada.

navegaciones@yahoo.com - http://navegaciones.blogspot.com/








El SME y la blitzkrieg



Luis Hernández Navarro

Acosado por el descontento popular en su contra y la sombra de su ilegitimidad de origen, Felipe Calderón comenzó su sexenio con una blitzkrieg y pretende refundarlo con otra. De la ceremonia de toma de posesión al asalto contra el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), la militarización de la política y la guerra relámpago se han convertido en los sellos de su política.

La blitzkrieg, o “guerra tan rápida como un relámpago”, es una doctrina militar de ataque que combina los bombardeos iniciales con el uso de fuerzas móviles desplazadas a gran velocidad y sorpresa para impedir la defensa coherente del enemigo (Wikipedia.org). Se trata de una guerra de penetración rápida y anulación.

Una variante se efectuó el primero de diciembre de 2006. Recordemos. En esa fecha, el cambio de titular del Poder Ejecutivo, el acto más importante en la liturgia laica de la República, se realizó acelerada, torpe y desordenadamente. En pocos minutos Felipe Calderón llegó a un Congreso de la Unión sitiado por el Estado Mayor Presidencial, rindió protesta como presidente de la República, estuvo a punto de que su antecesor le impusiera la banda, tuvo que ser auxiliado por un militar para que ésta se quedara en su lugar, desairó a los cadetes emplazados para rendirle honores, no pudo dar un mensaje a la nación y puso pies en polvorosa.

Otra modalidad de blitzkrieg se echó a caminar para enfrentar a los trabajadores electricistas. Este 10 de octubre, las tropas de la Policía Federal y del Ejército ocuparon “preventivamente” las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro (LFC) antes de que entrara en vigor el decreto de extinción. Horas después, el gobierno federal decretó la desaparición del organismo y anunció la liquidación de sus trabajadores.

No hay en ello novedad. Han transcurrido casi tres años desde que el actual inquilino de Los Pinos asumió el cargo y lo que sobresale de su mandato es su afición por los uniformes castrenses, las fanfarrias y los actos públicos con las fuerzas armadas como telón de fondo. La imagen lo dice todo: el 3 de enero de 2007, en Apatzingán, durante su primera actividad pública de ese año, se retrató con uniforme de campaña, una gorra de campo de cinco estrellas y el escudo nacional.

Una y otra vez Felipe Calderón ha recurrido al uso de la policía y el Ejército para administrar el país. Ha buscado en el combate al crimen organizado la vía de legitimación que las urnas le negaron. La militarización de la política le ha dado las herramientas para gobernar con medidas de excepción. El ataque a los trabajadores electricistas es el último eslabón de esta cadena.

El gobierno federal ha pretendido justificar el asalto al SME responsabilizando al sindicato de la quiebra de la compañía. “Las condiciones establecidas en el contrato laboral impedían la operación de la empresa”, dijo el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont. La acusación es falsa. Los responsables de las deficiencias de la paraestatal fueron sus directivos. Desde el gobierno federal se hizo todo por descapitalizar a LFC. Parte significativa de los subsidios federales transferidos a la empresa se destinó a subvencionar a consumidores industriales y comerciales. Se impidió a la compañía generar su propia electricidad y, simultáneamente, la Comisión Federal Electricidad le cobró en la hora pico una tarifa superior a la de uso industrial.

El decreto presidencial es arbitrario e ilegal. Es un nuevo acto autoritario. El Presidente no tiene facultades para extinguir la empresa. Pasó por encima de derechos exclusivos del Congreso de la Unión. El servicio eléctrico no estaba en riesgo ni había amenaza de huelga. Para desaparecer LFC el gobierno debió seguir un juicio de conflicto colectivo de naturaleza económica, que no se llevó a cabo.

Desapareciendo al SME el gobierno quiere aniquilar una de las fuerzas sociales capaces de aglutinar el descontento social hacia la crisis económica y la política gubernamental. Busca, además, relanzar la figura presidencial en un momento en que sus bonos están a la baja después de la derrota electoral en los últimos comicios y los continuos descalabros en la guerra contra el narcotráfico. Finalmente, quiere dar vía libre en el negocio de las comunicaciones a la iniciativa privada y, al liquidar LFC, acabar con el contrato colectivo y con la autonomía de un sindicato que le estorba para sus propósitos.

El SME desempeñó un papel central en la realización de los siete Diálogos Nacionales efectuados entre noviembre de 2004 y febrero de este año para promover un proyecto de nación alternativo al neoliberalismo, con libertad, justicia y democracia. La iniciativa fue promovida, sobre todo pero no exclusivamente, por un conjunto de fuerzas sindicales que se ubican por afuera o en abierta contradicción con los dirigentes gremiales del Congreso del Trabajo. En ella participan básicamente representantes de fuerzas políticas y gremiales de centro-izquierda ya organizados.

En meses recientes el movimiento popular se muestra reanimado. Damnificados ambientales, opositores a la construcción de grandes presas, indígenas en lucha por su autonomía, defensores del maíz, afectados por las altas tarifas eléctricas, han constituido coaliciones de resistencia a las que podría sumarse el descontento con las víctimas de la crisis y las políticas económicas del gobierno. Los electricistas tienen mucho que aportar en esta convergencia.

Quienes aseguran que con la blitzkrieg del sábado pasado el SME ha sido derrotado no saben lo que dicen. Quienes exclaman “tenemos Presidente” deberían pensar dos veces el alcance de su júbilo. Las consecuencias de esta aventura pueden ser muy graves para el país. La última palabra en este conflicto no se ha dicho aún.





Astillero




Apertura y alianza

Electricistas y estudiantes

Sin protagonismos

Apagones explicables





Julio Hernández López

Ayer hubo una nueva centralidad en el movimiento lopezobradorista. La figura proveniente de un proceso electoral fundacional cedió paso interino, táctico, a la fuerza y el valor de un movimiento sindical clave. A los coros, consignas y pancartas que de lo comicial pasaron a lo petrolero en el pasado reciente, pero siempre manteniendo su código interno, se sumaron ayer contingentes, proclamas y líderes que aun cuando hubiesen tenido afinidades y confluencias circunstanciales nunca habían transitado juntos en un pacto explícito.

López Obrador manejó cuidadosamente el curso de la integración provisional, tentativa, al grado de dejarle al dirigente Martín Esparza el lugar oratorio de honor, el último de la tanda, que hasta ahora siempre había correspondido a la figura máxima de la resistencia pacífica. No fue el ex candidato, y ahora precandidato, el que absorbió el capital sindical; más bien, sumó los activos de tres años a la bolsa de la lucha laboral que será complicada y de largo alcance, colocándose lo electoral y partidista en tono menor, imposible erradicarlo a voluntad, pero sí posible no darle rangos de rectoría, dejando todo en los mandos de los trabajadores electricistas y decidiendo acompañar a los trabajadores en las batallas por venir, hasta donde ellos decidan. Dato importante será la concurrencia a la marcha del próximo jueves en los términos que anunció el tabasqueño, sin protagonismos y, de preferencia, sin ir a la vanguardia.

El giro es difícil, pero de él depende la capacidad del lopezobradorismo para expandirse, para sumar sectores distintos a los que hasta ahora han formado su heroica base inamovible. No sólo llegaron grupos sindicales como nunca antes, sino también estudiantes, organizados y en lo individual, a quienes los propósitos calderonistas de recorte presupuestal a las universidades públicas van despertando o fortaleciendo el ánimo de participación política. Es evidente que la campaña fascistoide contra el SME habrá de cebarse en la alianza del movimiento electricista con el encabezado por López Obrador, pero los cinco puntos acordados ayer públicamente dejan claros los alcances y los propósitos de ésta, la primera exploración seria del movimiento cívico de las posibilidades de entendimiento con, en este caso, un segmento en lucha que tiene sus propias reglas, ritmos e intereses gremiales, pero que bien puede acompasarse con otras expresiones similares.

Martín Esparza habló firme y claro, haciendo sentir por primera vez el breve desplazamiento, tal vez no buscado, pero inevitable, de quien hasta ahora ha sido la figura principal. No sólo fue el lugar de honor que AMLO le cedió, sino la presencia de un contingente numeroso de trabajadores que sin duda tiene lealtades personales con su dirigente y, a partir de ello, el sello independiente, no subordinado, del hombre que al micrófono soltó datos de algunos de quienes se rasgan las vestiduras de la productividad mientras no pagan lo que consumen: la Torre Mayor, hoteles de la Zona Rosa y Polanco, los periódicos Reforma y unomasuno y la mismísima Presidencia de la República (desde el principio, colgada de la legitimidad mediante un diablito: es decir, Totalmente Pirata).



Andrés Manuel López Obrador encabezó la asamblea informativa del Movimiento nacional en defensa de la economía popular, a las afueras del Palacio Legislativo de San LázaroFoto Carlos Ramos Mamahua



En el otro flanco, el del oficialismo guerrero, el pescador Carstens, acompañado del negociante Javierdugo Lozano (metido en el asunto de las consultorías privadas en materia de telecomunicaciones, según reveló Esparza; comercialmente interesado, pues, en asignaciones de fibra óptica), sigue lanzando anzuelos de fantasía para ver si los electricistas caen rápido en el cobro de sus indemnizaciones con bono que da fe del chantaje gubernamental: coopela filmando lápido la indemnización o cuello a esos bonos. Aterra ver que el calderonismo sólo está haciendo operación represiva, no política: no hay puentes, contactos, arreglos ni planes compartidos con sus aliados y beneficiados. Sólo el golpeteo mediático descarado, el endurecimiento institucional (sí puede haber diálogo, pero no daremos marcha atrás, dice Bucareli Yabadabadoo... ¡oh, ya se volvió a meter el tecleador en camisa de once balas: ¿no es otro de los gritos picapedreros el de ¡ya cállate, enano! al referirse a Felipablo, es decir, al Pablo feliz?), la amenaza y el garrote en lo alto.

En varios lugares, mientras tanto, se producen los explicables problemas técnicos que dejan segmentos poblacionales extensos sin energía eléctrica. No se necesita ningún compló de luces y aparatos prendidos al mismo tiempo: en la medida que fue abrupta, descontonera, sin planeación profesional, la sustitución de la plantilla conocedora de los entretelones de Luz y Fuerza del Centro, hoy se viven los consiguientes errores que sufre hasta un acomodador de autos al pasar de un modelo a otro. Felipe ha jugado con fuego y no puede culpar a nadie de los incendios o apagones tecnológicos que provoque.

Respecto al proyecto presupuestal presentado por el lopezobradorismo, habrá de iniciar su recorrido sabidamente testimonial en medio de un prianismo legislativo cuyos acuerdos tienen viabilidad numérica. Sentido político, no prescriptivo, será también el de la propuesta al congreso para que cree una comisión investigadora de pillerías eléctricas. Comisionados en firme, en cambio, fueron Claudia Sheinbaum, Ricardo Ruiz, Berta Luján y Jesús Martín del Campo para fungir como enlace del lopezobradorismo con el SME. Y un detalle que no debe desdeñarse: Gerardo Fernández Noroña recibió un aplauso fuerte de los reunidos a las afueras de San Lázaro, en un proceso de crecimiento político de quien ha sido sometido a un grosero proceso de escarnio y difamación, pero que ha escenificado episodios de valentía e inteligencia que le son reconocidos por sus compañeros.

Y, mientras ha sido reducida la lista de aspirantes a presidir el presupuesto de la CNDH, de 39 a 26, ¡Hasta mañana, en esta columna que refuerza sus sistemas de seguridad para tratar de que no le alcancen algunos apagones intermitentes del entendimiento!

Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx





Dinero




Retienen el pago de las pensiones en LFC

Comisiones del cajero automático

Los priístas no quieren dar la cara





Enrique Galván Ochoa

Recibí este mensaje: “Mi papá es jubilado de LFC. Ayer por la noche entramos al portal de Internet del gobierno donde dice textual: ‘Compañero jubilado de Luz y Fuerza del Centro. Podrás cobrar tu jubilación en cualquier banco Santander, de 9 a 5’. Mi papá se presentó a la sucursal de avenida Nextengo, delegación Azcapotzalco, y cuál va siendo su sorpresa que en el banco NO tienen conocimiento de nada. Hablamos con el gerente y nada, no saben nada. Hablamos al teléfono que aparece en el portal y nos dicen que intentemos mañana, que si no volvamos a llamar. ¿Cómo ves? ¿No que ya tenían todo controlado? Otra mentira más. ¿Qué nos sugieres que hagamos?”

Guillermo Téllez Vera/Distrito Federal

R. Se supone que la Secretaría de Hacienda asumió la responsabilidad de seguir pagándoles. Recientemente la Comisión Federal de Electricidad firmó un arreglo con su sindicato charro para desmantelar el sistema de jubilaciones. El gobierno quería hacer lo mismo en LFC, la dirigencia sindical no lo permitió. Pero buscó una salida radical: al despedir a todo el personal se libera de la carga de pagarles una pensión cuando llegue su edad de retiro, así como también el servicio médico y demás prestaciones. Es decir, los 44 mil trabajadores tenían un empleo seguro y al llegar a la edad de la jubilación cobrarían una pensión hasta el último día de su vida. Comparado con eso, la liquidación de dos años y medio de salario –generosa, según Felipe Calderón– es una miseria. Les recomiendo que sigan en contacto muy estrecho con su organización. A pesar de la furiosa campaña de algunos medios para presentarlos como unos rufianes ante la opinión pública, desanimarlos y dividirlos, tienen posibilidades de ganar. El truculento Vicente Fox expropió los ingenios azucareros del país con un decreto inconstitucional. Los afectados se ampararon y ganaron. Recuperaron su patrimonio. Llamen hoy de nuevo a Santander, tal vez ya esté depositado su dinero. Mucho cuidado con los papeles que firmen.

El cajero automático

Día y noche el Senado pasa un espot en algunas estaciones de radio diciendo que gracias a su intervención bajaron las comisiones de los bancos. ¿Será? Ayer el Banco de México dio a conocer dos disposiciones para frenar los abusos de los bancos: 1) en los retiros en el cajero automático, cuando la cuenta la tengas en otro banco, sólo se te hará un cargo, no dos, como ahora sucede. Y 2) antes de que hagas un retiro en efectivo o una consulta del saldo, la pantalla deberá mostrarte el importe total de la comisión. Luego te llevas sorpresas desagradables cuando recibes tu estado de cuenta. El diligente gobernador del banco central, Guillermo Ortiz, anuncia que las medidas entrarán en vigor el 15 de enero, para transacciones en que la tarjeta y el cajero sean del mismo banco, ¡y hasta el 30 de abril! si tarjeta y banco son distintos. Ah, tampoco quiso tocar esa trampita para inducirte a hacer donativos, que ha permitido levantar muchos millones de pesos cuyo destino no es suficientemente claro. ¿Hay algo que no les haya dado a los banqueros en los muchos años a su servicio?

Escondidos

¿Dónde estarán escondidos Beatriz Paredes y los también aspirantes presidenciales priístas Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones? Andan huyendo a una pregunta de los reporteros: ¿cuál es su posición, y la del PRI, respecto al problema de los electricistas? Es que las televisoras y los grandes empresarios ya dieron línea contra el sindicato, no quieren aparecer como sospechosos de tener alguna simpatía por el movimiento. ¿Se avergonzarán de su pasado? Un presidente tricolor –Adolfo López Mateos– llevó a cabo la nacionalización de la industria eléctrica.

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La nueva “guerra” de Felipe Calderón




Magdalena Gómez

El desafío al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y a los amplios sectores sociales que lo respaldan con la extinción” de Luz y Fuerza del Centro (LFC) no le depara a Felipe Calderón mejor suerte que la lograda en su combate a la delincuencia organizada. Su primer fracaso es que no resultaron los preparativos del golpe a uno de los sindicatos emblemáticos, como fue la negativa de la “toma de nota” para su dirigencia a fin de profundizar la división: de manera ejemplar, y pese a los conflictos intrasindicales, la primera decisión de asamblea, a unas horas de la toma policiaca de las instalaciones de LFC fue que enfrentarían en unidad la agresión gubernamental.

La decisión calderonista se anunció con la incursión policiaca horas antes de que se publicara el decreto, cuestión que habrá de analizarse en la defensa jurídica, pues resulta inadmisible el dicho del secretario de Gobernación: “El secretario de Seguridad Pública recibió instrucciones (de su parte) para que se realizaran todos los actos tendientes a preservar la paz pública, el orden y preservar la integridad de personas y de instalaciones propiedad del gobierno federal, en preparación de la publicación del decreto”. Y el mérito de ello es que no “hubo costo humano que lamentar”. Sacaron a los empleados de LFC de su centro de trabajo, ocuparon las instalaciones sin que existiera fundamento jurídico.

La patética decisión, tomada sin medir las consecuencias, se refleja en el boletín 184 leído primero por Gómez Mont a los medios hacia el mediodía del domingo y reproducido casi textualmente, horas después, por Felipe Calderón en cadena nacional. Esto de las jerarquías de cargos de plano no les resulta.

Para convencer a la ciudadanía del despropósito financiero de LFC señalaron ambos que “tan sólo en 2009, el subsidio al organismo es equiparable a casi la totalidad del presupuesto anual del Programa Oportunidades, el principal programa de combate a la pobreza y que beneficia a más de 25 millones de mexicanos; o dos veces el presupuesto de la UNAM, que conforma una comunidad de más de 350 mil personas. Esto equivale a lo que se requeriría para construir un millón 200 mil viviendas de interés social. Mantener estas transferencias hubiera implicado elevar las tarifas de manera desproporcionada y pedir más impuestos a los contribuyentes”. Les faltó informarnos a cuánto equivalen los altísimos sueldos y prestaciones en la Suprema Corte, el Congreso de la Unión y el Ejecutivo federal con su alta burocracia.

Para justificar la afectación de LFC a la economía nacional se anotó que “las cadenas de autoservicio en el valle de México han tenido que invertir en promedio 400 millones de pesos cada una para suplir las deficiencias en el suministro eléctrico”.

Por fortuna tenemos las evidencias del boletín de prensa en Bucareli y luego el mensaje en cadena nacional; de lo contrario se pensaría que abusamos de la ironía o el humor negro. Porque, aparte de que con la “extinción” decretada la economía se reactivará, “se fomentará el establecimiento de más centros comerciales, oficinas y fábricas, lo que redundará en la creación de más y mejores empleos”.

Luego vinieron las aclaraciones, no pedidas, por aquello de las acusaciones manifiestas: “Esta medida no implica la privatización del servicio eléctrico. La prestación de dicho servicio seguirá a cargo del Estado, como lo ordena la Constitución y la ley en la materia”. Y después se aclaró que las modalidades de operación de un nuevo organismo se definirán en el futuro.

Con todas estas razones “fundadas”, según su lógica la ciudadanía saldrá a las calles a felicitar al gobierno, seguida de los trabajadores, porque a ellos se les respetarán todos sus derechos, menos el principal: el empleo. Y no quedan ahí los ofrecimientos: cual vendedores de enciclopedias “con el objeto de hacer mucho más tersa la transición”, les ofrecen un bono extra si aceptan en un mes la liquidación y además los orientarán para que con su jugosa liquidación pongan un changarro (perdón, ése era el proyecto foxista)e inviertan en proyectos de autoempleo. Parece inocente y no lo es: apuestan nuevamente a dividir a los trabajadores.

La cuestión de fondo es dar un paso más en la cadena de privatización, de momento manteniendo el servicio por conducto de la Comisión Federal de Electricidad. Además de que ya se tendrá que aclarar el uso que pretenden dar a los recursos de la empresa.

Seguramente el SME ya está preparando la estrategia jurídica, políticamente se está moviendo con rapidez y con suma precaución para evitar un enfrentamiento con la policía federal. Si se deja pasar esta nueva agresión nadie los detendrá para avanzar en otros espacios. Todos los sectores estamos expuestos al veredicto de la “improductividad”.





Pide iniciar campaña de acopio de víveres para los electricistas

El apoyo al SME debe ser “sin protagonismos”: AMLO

“Nos subordinamos a la lucha de electricistas”

AMLO: en el ambiente, “dictadores encubiertos”

“Detrás del embate están los afanes privatizadores”



Rosa Elvira Vargas y Enrique Méndez

El Movimiento nacional en defensa de la economía popular, el petróleo y la soberanía actuará bajo la conducción del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en las acciones de resistencia de ese gremio con el fin de revertir la decisión de desaparecer a Luz y Fuerza del Centro, anunció Andrés Manuel López Obrador.

Advirtió que México vive “una atmósfera llena de autoritarismo, con dictadores encubiertos, gente enferma de codicia, auténticos opresores”, y resaltó que la participación en apoyo al SME debe hacerse sin protagonismos de ninguna índole.

A partir de tal definición llamó a sumarse a la marcha de los electricistas convocada para el jueves por la tarde del Ángel de la Independencia al Zócalo. “No vamos a encargarnos de la conducción; vamos a apoyar, no a desplazar a ninguna dirigencia”, aclaró, y dijo que él no irá en la descubierta de esa manifestación.

López Obrador solicitó votación de la asamblea para integrar una comisión de enlace con el SME, que estará integrada por Claudia Sheinbaum, Bertha Luján, Ricardo Ruiz y Jesús Martín del Campo. Además pidió iniciar de inmediato una campaña de acopio de víveres para los electricistas.

Prevista originalmente para presentar el plan económico alternativo de los legisladores del Frente Amplio Progresista, la concentración de este lunes frente al Palacio de San Lázaro devino en un multitudinario apoyo a los trabajadores electricistas, quienes también se presentaron por miles en el mitin.

Para el tabasqueño no hay duda de que detrás de la desaparición de LFC están los afanes privatizadores, y no se debe a los sueldos y prestaciones de los electricistas.

“Esta canallada es parte de la misma estrategia para avanzar en la privatización de la industria eléctrica nacional. Detrás de este asalto están los intereses de Carlos Salinas de Gortari, de Claudio X. González, José Córdoba Montoya y de otros más que, como buitres, pretenden desnacionalizar a la empresa pública LFC”, denunció el ex jefe de Gobierno capitalino.

Como lo ha reclamado para su movimiento en otras ocasiones, pidió espacio en los medios de comunicación para los dirigentes del SME, con el propósito de que puedan difundir las razones de su rechazo a la liquidación de la empresa.

López Obrador pidió “corazón caliente y cabeza fría” en estos momentos críticos. “La defensa del sindicato es la de las conquistas sociales del pueblo (…) porque hoy son los electricistas, pero si no frenamos a la oligarquía irresponsable y prepotente, mañana sentarán en el banquillo a otras organizaciones.”




Esparza reta a Calderón a debate

Los Pinos, entre los que no pagan la luz: SME

Dependencias federales, hoteles y otras empresas, también privilegiados, revela

De grandes industrias, 70% del consumo de LFC; se les cobra un tercio del costo

Comparemos nuestros ingresos con los de la alta burocracia, plantea el líder gremial


Andrés Manuel López Obrador y Martín Esparza, dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas, se reunieron en multitudinaria concentración frente a la Cámara de Diputados. El tabasqueño dijo que el Movimiento en defensa de la economía popular, el petróleo y la soberanía actuará bajo la conducción de ese gremio para revertir la decisión de desaparecer a Luz y Fuerza del Centro. Llamó a sumarse a la gran marcha del Ángel de la Independencia al Zócalo convocada para este jueves Foto Marco Peláez




Menciona a Presidencia, dependencias federales, hoteles, periódicos y Telmex, entre otros

Revela Esparza nombres de los beneficiados “que no pagan luz”

Reta al presidente Calderón a debatir sobre los sueldos de electricistas y de la alta burocracia



Mitin del movimiento lopezobradorista frente al Palacio Legislativo, donde acudieron integrantes del SMEFoto Carlos Ramos Mamahua




Rosa Elvira Vargas y Enrique Méndez

El secretario general del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Martín Esparza Flores, “retó” a un debate al presidente Felipe Calderón y a poner sobre la mesa, para compararlas, las percepciones de los trabajadores de su gremio contra las de la alta burocracia, “y ver quién está mintiendo”.

Agregó: “Los trabajadores del SME –por eso están enojados los empresarios– estamos revisando uno por uno los servicios de cuentas especiales y, ¿qué creen lo que encontramos? La Torre Mayor de Reforma, directa; varios hoteles de la Zona Rosa y de Polanco, directos; el periódico Reforma, directo; unomásuno, directo. La propia Presidencia de la República no paga luz; todas las dependencias federales no pagan la luz, tienen tomas clandestinas. Las repetidoras de Telmex tienen mediciones de ellos, tomas clandestinas, equipos de medición manipulados por ellos mismos, por los administradores de Luz y Fuerza, no por los trabajadores”.

Y dijo más: “Yo reto al que está en Los Pinos a un debate nacional por las televisoras, porque ayer acusó en cadena nacional a los electricistas de tener privilegios, grandes sueldos y prestaciones”.

Asimismo, en la zona centro del país, donde gracias a la electricidad generada por Luz y Fuerza se produce más de 35 por ciento del producto interno bruto, según el dirigente del SME, 70 por ciento del consumo de electricidad corresponde a 46 mil grandes industriales, que pagan en promedio a 46 centavos el kilovatio-hora, mientras los usuarios domésticos lo pagan a $1.50. “Y todavía a fin del año ese recibo de luz de los industriales es deducible de impuestos”, dijo a una multitud que en respuesta exclamó: “¡Qué poca madre!”

En su denuncia sobre los intereses económicos que están detrás de la desaparición de la paraestatal, acusó al titular del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, de tener “una consultoría internacional a merced de los intereses de quienes han saqueado la riqueza” del país, y a los ex secretarios de Energía Fernando Canales Clariond y Ernesto Martens de ser “dueños de una concesión que le han dado en la SCT a una empresa, WL Comunicaciones, que busca apropiarse de la red de fibra óptica de LFC”.

Último orador en el mitin convocado por el movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador frente a la Cámara de Diputados, Esparza dijo encabezar un sindicato democrático, con proyecto, ideología y de izquierda, el cual es víctima de la misma “campaña de terrorismo” padecida por el que llamó “presidente legítimo”.

Señaló una vez más la inconstitucionalidad de la medida por la cual el Ejecutivo decretó la extinción de LFC mediante un decreto “autoritario, fascista” y sin informar al Congreso que “metería a la Policía Federal con lujo de violencia a sacar a los trabajadores sindicalizados”.

Reprochó que Calderón argumentara en su mensaje del pasado domingo la baja productividad de los electricistas. Pero ellos, aseguró, laboran sin herramientas, equipo ni material y sólo con su fuerza de obra calificada. “Si ésa es la lógica para extinguir a los organismos (públicos), veamos la productividad del gobierno federal en la economía, el empleo, el campo, la educación pública, la seguridad social, y que la ponga frente al pueblo y éste valore quiénes producen y quiénes se roban la riqueza de este país.”

Defendió la legitimidad de su relección y frente a las acusaciones sobre irregularidades y la exigencia de realizar una segunda vuelta electoral, aceptó si a cambio se realiza un ejercicio similar en el resto de los sindicatos, pero también “si se le da claridad al pueblo de México sobre las elecciones de 2006”.

Advirtió al director de la CFE, Alfredo Elías Ayub, “quien a cada ratito dice que él es capaz de mantener la continuidad del servicio en la zona centro, que no es fácil hacer un electricista de la noche a la mañana”. Están arriesgando a muchos trabajadores, hay zonas que ya se han quedado sin luz y el “responsable” es el gobierno federal.

Finalmente ratificó el carácter pacífico de su movimiento y su decisión de recurrir a los instrumentos legales, a los poderes Legislativo y Judicial, y sobre todo al pueblo, “que ya se cansó de esta política criminal llamada neoliberalismo. Vamos a salir a las calles porque no hay reversa en el movimiento del SME: o es el gobierno o es el pueblo, los trabajadores y sus familias”.