11/10/2009


Anuncia SME 66 mil amparos contra cierre de Luz y Fuerza del Centro


ROSALíA VERGARA

MEXICO, D.F., 11 de octubre (apro).- El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) anunció la promoción de 66 mil amparos individuales en contra del decreto de liquidación de Luz y Fuerza del Centro.

Igualmente, mañana los diputados federales del PRD, PT y Convergencia interpondrán una controversia constitucional contra la decisión del gobierno de Felipe Calderón.

Estos anuncios los hizo este mediodía Martín Esparza, dirigente nacional del SME, quien por cierto marchó del Monumento a la Revolución a la Secretaría de Gobernación, acompañado de Alejandro Muñoz, líder de la disidencia de trabajadores electricistas que no reconocía el triunfo electoral de Esparza y de cuyo posicionamiento y denuncia se valió el secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón para negarle el reconocimiento como dirigente de ese sindicato opositor al gobierno.

Esparza anunció que el próximo jueves se realizará una movilización nacional de El Angel de la lndependencia al Zócalo y que se constituirá un Frente en Defensa del Patrimonio Nacional.

Adelantó que los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro rechazarán sus liquidaciones, al igual que los jubilados porque no las van a realizar conforme al contrato colectivo de trabajo del SME si no con base a lo que establece el IMSS y el ISSSTE.

Finalmente denunció que con los 20 mil millones de pesos que dice el gobierno que le costará liquidar a Luz y Fuerza se podría sacar adelante a la empresa sin ningún problema y concluyó: ellos son los que se tendrían que ir porque no saben como administrar la compañía.

En estos momentos Esparza se encuentra en la Secretaría de Gobernación en donde entregó un documento en el que exige se derogue el decreto de liquidación.






Calderón y el SME: La guerra por la fibra óptica



ROSALíA VERGARA


El gobierno del presidente Felipe Calderón, por medio de su secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, pretende acabar con Luz y Fuerza del Centro para privatizarla y apropiarse de una red de más de mil kilómetros de fibra óptica, infraestructura que utilizaría para realizar negocios multimillonarios con los colosos de las telecomunicaciones. Este es, asegura a Proceso el dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas, Martín Esparza, el trasfondo del conflicto, en apariencia laboral-sindical, que ha llevado al gobierno calderonista a intentar destruir a esa organización.

Detrás del embate del gobierno de Felipe Calderón contra el grupo sindical representado por Martín Esparza Flores –a quien el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano Alarcón, negó la toma de nota como secretario general del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME)– se encuentra la disputa por la concesión de la red de mil 100 kilómetros de fibra óptica, propiedad de Luz y Fuerza del Centro, para instalar operar y explotar un sistema de telecomunicaciones.

Así lo asegura en entrevista con Proceso el líder sindical y añade que con ese fin, en julio de 1999 la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), a dirigida entonces por Carlos Ruiz Sacristán, le otorgó a la empresa WL Comunicaciones S.A. de C.V. la concesión mediante el acuerdo P/161299/0673.

En mayo del año siguiente se formalizó el título que garantizaba a esta compañía de origen español –cuyos socios mayoritarios son los exsecretarios de Energía Fernando Canales Clariond y Ernesto Martens– la posibilidad de operar la red por un plazo de 30 años, susceptible de ampliación.

Desde 2000 el convenio ha sufrido modificaciones y se aplazó en tres ocasiones: en 2003, en 2005 y en 2007. Finalmente se decidió que el 16 de mayo de 2008 comenzarían los trabajos para la instalación de la red, pero el SME impidió la realización de las obras.

Esparza comenta que el pasado 30 de junio el director de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LFC), Jorge Gutiérrez Vera, y él, en su carácter de secretario general de SME, solicitaron a la SCT un título de concesión para operar la red de fibra óptica y ofrecer servicios de voz, audio y datos –el llamado Triple Play– para entrar de lleno en el negocio de las telecomunicaciones.

Asegura que a partir de esa fecha la dependencia tendría que haber respondido en dos o tres meses, pues cumplieron con los 40 requisitos exigidos para otorgar un título de esta naturaleza. Para respaldar su solicitud, dice, presentaron un estudio elaborado por el despacho De la Huerta y Weihouse, en el que se demuestra que LFC cuenta con capacidad para operar la red.

El documento, precisa Esparza, propone un plan de negocios para ofrecer el servicio Power Line Communications (PLC) que posibilita la transmisión de voz y datos a través de cualquier línea eléctrica doméstica o de baja tensión. Esta tecnología se basa en un módem conectado a cualquier enchufe que permite, por ejemplo, el acceso a internet de alta velocidad.

De acuerdo con el dirigente sindical, la utilización de este sistema con la infraestructura de LFC abarataría el costo de esos servicios, con lo que LFC y el SME se convertirían en una competencia real para Telmex o Cablevisión.

Sin embargo, afirma, esta iniciativa provocó la molestia de Canales Clariond y de Martens; del exprocurador panista Antonio Lozano Gracia; del exsecretario de Enlace de la Secretaría de Gobernación, Armando Salinas Torre, y de Salvador Canales, quienes exigen al gobierno que cumpla con el convenio validado por la SCT en 2000, para lo cual contrataron al bufete jurídico Fernández de Cevallos y Alba S.C.

Todos ellos tienen intereses en el caso, sostiene Esparza.

–¿Cómo puede estar seguro de ello? –se le pregunta.

–Lo sé porque en abril pasado el director de Luz y Fuerza y yo nos reunimos con estas personas. Salinas Torre es quien llevaba la representación del despacho de Diego Fernández de Cevallos.

Este es un extracto del reportaje que se publica en la edición 1719 de la revista Proceso que empezó a circular el domingo11 de octubre.








Calderón contra el SME y a favor de la impunidad de Deschamps y Elba Esther

Federico Arreola.

11 de Octubre, 2009 - 08:33 94 comentarios


Aunque me acosté tarde, me he levantado temprano este domingo para leer los diarios. De todo lo que han publicado me llama la atención lo siguiente:


La Rayuela, de La Jornada, con la que coincido absolutamente: “Parte de guerra: las armas nacionales se vistieron de gloria. Tropas al mando del general sin estrellas arremetieron contra trabajadores desarmados”.


La columna de Luis Hernández Navarro en el mismo diario, que hace un diagnóstico preciso de la situación del Sindicato Mexicano de Electricistas, de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y de la administración de Felipe Calderón:


“El gobierno federal declaró la guerra a los trabajadores electricistas. Violentando la legalidad, armados con toletes y escudos, integrantes de la Policía Federal y del Ejército asaltaron las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro. No contento con provocar un conflicto de proporciones mayúsculas en la industria minero-metalúrgica, el Ejecutivo emprendió, a través del clásico sabadazo, una ofensiva frontal contra dichos trabajadores”.


Considero de la mayor relevancia el editorial de La Jornada:


“Fuerza e ilegalidad. Mal andan las cosas en Los Pinos para que hayan decidido, al más viejo estilo priista, escenificar un bochornoso sabadazo,asaltando con miles de agentes de la Policía Federal las principales estaciones y subestaciones de Luz y Fuerza del Centro. Con esa medida, el Ejecutivo federal da una muestra cabal de su talante dialogadory asume íntegramente la actitud ilegal y golpeadora del secretario de Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano Alarcón. Más de una hora después del asalto, la Secretaría de Gobernación anunció la liquidación de Luz y Fuerza del Centro. Así de sencillo. Más allá de lo que pueda suceder en las próximas horas con el servicio que da Luz y Fuerza del Centro —los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) fueron desalojados de sus puestos de operación—, el asalto de los federales que comanda el hombre fuerte del país, Genaro García Luna, culmina una semana de avalancha mediática que buscaba, precisamente, legitimar un acto ilegal a todas luces”.


Naturalmente, me parece lamentable y oportunista lo expresado por Federico Berrueto, en Milenio, quien simplemente reproduce un tweet de Liébano Sáenz: “El SME y la empresa son lo peor del sector paraestatal”. ¿Y el sindicato petrolero, tocayo, tan amigo de Felipe Calderón?


En la madrugada, @Loullen me preguntó en Twitter: “¿Elba Esther estará sintiendo pasos en la azotea?”. Le respondí: “Elba Esther está impunemente feliz”. Igual que el líder petrolero Carlos Romero Deschamps.

Porque al SME, enemigo del gobierno, todo el peso de la ley. Y a los amigos Elba y Deschamps, apapacho e invitaciones a comer.






Cortocircuito



Luis Hernández Navarro

El gobierno federal declaró la guerra a los trabajadores electricistas. Violentando la legalidad, armados con toletes y escudos, integrantes de la Policía Federal y del Ejército asaltaron las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro. No contento con provocar un conflicto de proporciones mayúsculas en la industria minero-metalúrgica, el Ejecutivo emprendió, a través del clásico sabadazo, una ofensiva frontal contra dichos trabajadores.

Pero Felipe Calderón no la tiene fácil en su nueva aventura bélica. El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) no está manco: cuenta con muchos recursos para enfrentar el desafío gubernamental, a pesar de su disidencia interna y de la campaña mediática en su contra.

El SME es un organismo gremial con gran experiencia de lucha, tradición y memoria histórica. Nacido en 1914 después de diversos intentos de organización, es el sindicato industrial más antiguo de México. Su presencia nacional es relevante.

A lo largo de sus casi 95 años de existencia ha estado presente en muchas de las más importantes jornadas de lucha de los trabajadores mexicanos. En 1936 impulsó activamente la formación del Comité Nacional de Defensa Proletaria, y fundó y luego abandonó la CTM. Impulsó la nacionalización de la industria eléctrica y ha rechazado los intentos de privatizarla, porque estima que atenta contra la soberanía y el desarrollo nacional. En 1983 se opuso a que el IVA se aplicara a las tarifas domésticas de energía eléctrica.

Ha participado en tres huelgas. En 1916 encabezó la huelga general que exigió el pago en oro de los salarios, para garantizar el valor real del ingreso de obreros y campesinos. Sobrevivió a la salvaje represión del gobierno de Venustiano Carranza y efectuó una huelga victoriosa.

La corriente eléctrica fue suspendida en 1936 en la ciudad de México y zonas circunvecinas, con excepción de los hospitales, alumbrados y servicios esenciales. La empresa aceptó las demandas sindicales para un nuevo contrato. El SME obtuvo una importante victoria para el movimiento obrero: el contrato conquistado sirvió de precedente para otros sindicatos.

En 1987 paró actividades exigiendo aumento salarial y la suspensión al pago de la deuda externa con el fin de destinar recursos en favor de la recuperación de los salarios, así como un cambio en la política económica. Seis días más tarde, después de que las autoridades laborales resolvieron que su movimiento era “legalmente inexistente”, sus miembros regresaron a laborar sin conseguir aumento salarial.

El SME es un caso excepcional en el movimiento laboral mexicano. Su vida interna es vital y democrática. Hay procesos electorales continuos. La mayoría de sus integrantes participan en las grandes decisiones gremiales y eligen a sus dirigentes a los diferentes órganos de gobierno por voto universal, directo y secreto. Su dirección sindical se renueva cada dos años en dos partes y en años diferentes. Por lo menos dos veces al año se efectúan asambleas generales. El referéndum o plebiscito son mecanismos de decisión normal en la toma de decisiones internas. La huelga debe ser decidida mediante el plebiscito y la negociación del contrato colectivo requiere ser ratificada en asamblea general extraordinaria.

La relación entre dirigentes y bases es estrecha. Continuamente se realizan elecciones de delegados departamentales, de integrantes del comité central, de comisiones autónomas de justicia y hacienda, de comités de huelga y de comisiones revisoras. Dentro del sindicato coexisten diversas corrientes que discrepan entre sí. La alternancia en los puestos de gobierno entre ellas es real. Tan sólo en dos ocasiones (1999 y 2001) se han postulado planillas únicas para dirigir al gremio.

El SME combina la presión laboral con la negociación política, la movilización en la calle con amplias alianzas. Su lucha busca conservar la materia de trabajo, la titularidad del contrato colectivo y a la empresa misma.

Durante muchos años el SME defendió una alianza crítica con el Estado, presionándolo y apoyándolo simultáneamente, sin dejar de criticarlo. Como lo ha señalado Enrique de la Garza, desde la lógica de su propuesta política los problemas del sindicato y los de la nación se resuelven, en última instancia, en la reorientación de las políticas estatales. Entre muchos de sus agremiados el nacionalismo revolucionario es una ideología viva.

Para el sindicato, Luz y Fuerza del Centro debe ser una empresa pública de carácter social. De allí que se oponga tanto al contratismo como a la privatización. La consigna “la patria no se vende, se defiende”, coreada una y otra vez en sus marchas, da cuenta de la fuerza de esta convicción.

La dirección sindical ha apoyado a los candidatos priístas a la Presidencia de la República en diversas elecciones. El proyecto de modernización del movimiento obrero impulsado por Carlos Salinas de Gortari tuvo en este gremio uno de sus principales interlocutores. Sin embargo, sin descuidar la relación con importantes sectores del tricolor, en los últimos años ha privilegiado la alianza con el Partido de la Revolución Democrática y con Andrés Manuel López Obrador.

Es notable, también, la gran cantidad de pactos gremiales y de apoyo con la lucha de otros sectores sociales, que el sindicato ha establecido en los últimos años. A través de iniciativas como los Diálogos Nacionales, ha procurado dar forma organizada al descontento popular.

El asalto policiaco y militar contra los trabajadores electricistas es un grave retroceso en la precaria vida democrática del país. Provoca un fenomenal cortocircuito. Establece un precedente nefasto. Pretender resolver por medio de la violencia un conflicto creado por el mismo gobierno nos retrae a las más negras etapas del autoritarismo. A tres años de gobierno, el desgaste de Felipe Calderón es severo. Su última aventura laboral lo profundizará aún más.







R A Y U E L A


Parte de guerra: las armas nacionales se vistieron de gloria. Tropas al mando del general sin estrellas arremetieron contra trabajadores desarmados






E D I T O R I A L



Fuerza e ilegalidad




Mal andan las cosas en Los Pinos para que hayan decidido, al más viejo estilo priísta, escenificar un bochornoso sabadazo, asaltando con miles de agentes de la Policía Federal las principales estaciones y subestaciones de Luz y Fuerza del Centro. Con esa medida, el Ejecutivo federal da una muestra cabal de su talante dialogador y asume íntegramente la actitud ilegal y golpeadora del secretario de Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano Alarcón.

Más de una hora después del asalto, la Secretaría de Gobernación anunció la liquidación de Luz y Fuerza del Centro. Así de sencillo.

Más allá de lo que pueda suceder en las próximas horas con el servicio que da Luz y Fuerza del Centro –los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) fueron desalojados de sus puestos de operación–, el asalto de los federales que comanda el hombre fuerte del país, Genaro García Luna, culmina una semana de avalancha mediática que buscaba, precisamente, legitimar un acto ilegal a todas luces.

Se trataba de hacer ver ante la ciudadanía que los trabajadores del SME son una bola de corruptos y privilegiados que someten a la población a un mal servicio y a unos cobros desorbitados. Ciertamente el servicio no es lo bueno que debiera, pero eso obedece fundamentalmente a cuestiones que pasan por la decisión oficial de empobrecer Luz y Fuerza por la vía de dejar en ceros las inversiones. También es verdad que los recibos están, en la mayoría de los casos, fuera de la razón, pero ello no se debe a los electricistas, sino a quienes dirigen la paraestatal.

A la tarea se dedicaron con entusiasmo sin límites leedores de noticias, columnistas y, en general, casi todos los llamados líderes de opinión de prensa, radio-televisión y escrita, personas que en situaciones como ésta asumen una línea informativa sospechosamente coincidente.

Servida la mesa, Felipe Calderón decidió ampliar su guerra al narco abriendo un nuevo frente: los sindicatos rijosos, los que no se pliegan a las necesidades de Los Pinos serán sometidos por las heroicas tropas del general sin estrellas, García Luna.

El mensaje es claro: para los sindicatos cuyos líderes son ejemplo de corrupción sin límites, pero pactan lo mismo con el PRI que con el PAN, la mano tendida y generosa. Para las Gordillo y los Romero Deschamps, reconocimientos a granel por sus servicios a la patria: para los demás, plomo y cárcel.

El jueves pasado, en el contexto de una pacífica y multitudinaria manifestación en defensa de Luz y Fuerza y del SME, los líderes del sindicato fueron recibidos en Los Pinos por Luis Felipe Bravo Mena, secretario particular de Calderón. Se abrió ahí un compás de espera mutuamente acordado. Todo resultó ser una gran mentira: la decisión ya estaba tomada antes de que los dirigentes del SME entraran en Los Pinos.

Este sabadazo, que coincide además con el jolgorio popular por el pase del Tri al Mundial de Sudáfrica, despeja cualquier duda sobre hasta dónde está dispuesto a llegar el Ejecutivo con quienes enfrentan sus políticas. Si no es por la buenas, será por las malas. Tal es el mensaje que a partir de hoy locutores y plumíferos del oficialismo machacarán en sus espacios.

Este sábado 10 de octubre pasará a la historia como el día en el que un gobierno de derecha encabezado por Acción Nacional se brincó la autonomía sindical y, de ese modo, dijo al país entero que quien no comulga con sus ideas será combatido con la fuerza de su estado.




El transfondo de esta requíza disfrazada de "liquidación" , efectivamente está en que quieren privatizar la energía eléctrica , pero algo muy importante que no hay que perder de vista es que el Sindicato Mexicano de Electricistas (S.M.E.) , es uno de los pocos , si no es que el único de los que ideológicamente está cargado a la izquierda y más precisamente al movimiento de AMLO , por lo que de ninguna manera permitirían que se privatice la paraestatal ; así que no es poca cosa lo que anoche sucedió .

Felipe Calderón en esa urgencia que tiene de pagar los "favores" a todos aquellos que lo encumbraron en la silla presidencial está prácticamente volviendose loco y una tras otra sigue violando la ley flagrantemente .

Lo que anoche sucedió es parte de la estrategia , es decir , el golpeador de Calderón , Javier Lozano niega la dichosa toma de nota al SME con la finalidad de que estos protesten y salgan a las calles a manifestarse con lo que se ganan el repudio de los capitalinos al verse afectados en el tránsito , aunado a esto , los merolicos de la tele como parte de esa misma campaña tenían ya varios días chingue y chingue con que las deficiencias en el servicio de energía eléctrica es culpa de los trabajadores y no de quienes administran la paraestatal ; acto seguido dan el golpe mortal de la manera más abrupta e ilegal a uno de los sindicatos más antiguos y democráticos del país .

Para colmo de males y al más puro estilo de un juéz de barandilla de las peores épocas del PRI , acestan el golpe en sabado y justo cuando todo México está embrutecido con el futbol .

Si Calderón de verdad quiere ser congruente , deberá hacer lo mismo con el sindicato de PEMEX al frente del cual está el impresentable Romero Deshampas , que recientemente acaban de tener elecciones a mano alzada e igualmente con el sindicato de los trabajadores de la educación el SENTE , al frente del cual está la CORRUPTISIMA Elba Esther Gordillo .

No se trata de que si hace los mismo con el sindicato de PEMEX o con el SENTE , eso ya justifica lo que acaba de hacer con el SME , no tienen por que pagar justos por pecadores .

Exigimos de inmediato la restauración y todos sus derechos al S.M.E.









La paraestatal es onerosa e ineficiente, argumenta al decretar la desaparición


El gobierno asalta instalaciones de LFC; ordena su extinción



Es una provocación, una acción desesperada e inconstitucional, afirma el SME


Advierte que defenderá su fuente de trabajo; se deslinda de fallas en el servicio


En la embestida al sindicato están quienes quieren privatizar el sector: AMLO




Agentes federales asaltan las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro ubicadas en Marina Nacional. La acción se repitió en las subestaciones de la empresa en el estado de México, Hidalgo, Puebla y Morelos Foto Alfredo Domínguez



Defenderemos la fuente de trabajo: Esparza

Deslinda al gremio de eventuales apagones

Fabiola Martínez

El dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Martín Esparza, calificó de “acción inconstitucional” la liquidación de Luz y Fuerza del Centro (LFC) decretada por el gobierno de Felipe Calderón y anunció que el gremio defenderá su fuente de trabajo.

Ante lo que consideró “una provocación y acción desesperada”, aseguró en entrevista que “lo primero que vamos a hacer es llamar a nuestros compañeros a la calma, y vamos a hacer un pronunciamiento al pueblo de México”.

A la 1:30 de la madrugada de hoy, miles de electricistas se reunieron en el cruce de Antonio Caso e Insurgentes centro, frente a la sede del SME. Gritaban consignas en favor de su organización y contra el gobierno. Convocados por teléfono, otros se movilizaban hacia la colonia San Rafael desde los puntos más distantes del Distrito Federal y los estados de Morelos e Hidalgo.

Con un megáfono, los oradores hacían llamados a la unidad y a resguardar las instalaciones que no habían sido tomadas, así como a no caer en provocaciones. El vocero Fernando Amezcua sostuvo: “Aquí estamos, hasta las últimas consecuencias, camaradas”.

Cerca de la medianoche –minutos después que se conoció el decreto publicado en los últimos minutos del sábado 10 en el Diario Oficial de la Federación–, el secretario general del SME anunció que los trabajadores “saben que la lucha por la defensa de LFC será larga”.

Advirtió a la sociedad que cualquier falla en el suministro de energía no será responsabilidad del SME. Desmintió que la organización tuviera la intención de realizar paros técnicos o cortes parciales de energía. “Eso es mentira. Lo hemos estado desmintiendo, pues los paros técnicos no los hace el sindicato. Éste se deslinda desde ahora de cualquier afectación al servicio. A los compañeros, especialistas en el control de ese sector, los sacaron por la fuerza de sus puestos de trabajo.”

A Martín Esparza y los demás líderes del comité central del SME las acciones simultáneas del gobierno contra la paraestatal los tomaron desprevenidos. Todos estaban fuera de la sede sindical o en actividades particulares. Cuando se confirmó que la toma policiaca y militar de las instalaciones estaba en marcha, la dirigencia se movilizó de inmediato. Poco después de la medianoche la mayoría de los mandos gremiales ya se habían congregado.

El pleno de dirigentes logró reunirse después de la medianoche. Ahí, Esparza denunció que la Policía Federal sacó de LFC a los trabajadores que se encargan de operar el área de control central de las subestaciones, que suministra de energía eléctrica la zona centro del país.

“Tengo información de que los federales han empujado a nuestros compañeros y han intimidado a los trabajadores en todos los centros laborales donde está la Policía Federal”, expresó el dirigente.

Aclaró que “el SME no reaccionará como pretende el gobierno, con su plan de hostigamiento y persecución. No nos vamos a enganchar”.

El SME tenía programada para el lunes una reunión con el director general de LFC. Posteriormente, informó Esparza, se planeaba comunicarse con la Presidencia de la República para saber si había alguna respuesta a la solicitud para establecer una mesa de trabajo con el propósito de analizar la situación financiera y operativa de la empresa.

La dirigencia sindical tenía proyectado detallar ante los funcionarios de LFC todas las violaciones al contrato colectivo por la retención de cuotas sindicales, suspensión de pagos, créditos y becas, entre otros. De no obtener respuesta satisfactoria, el plan original era interponer una demanda ante la JFCA, trámite que representa, de acuerdo con la legislación, el paso previo al emplazamiento a huelga.



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Se deslindan trabajadores de posibles fallas en el suministro de energía

Miles de agentes y militares controlan Luz y Fuerza


Escena de esta madrugada en las instalaciones de LFC en la capital del país Yazmín Ortega Cortés


Gustavo Castillo

Por orden presidencial, alrededor de 6 mil agentes, entre elementos de la Policía Federal, efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y agentes del Ministerio Público de la Procuraduría General de la República se desplegaron para hacerse cargo de las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro (LFC), ante supuestos planes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) de realizar cortes de energía escalonados a partir de la tarde de este domingo.

Lo que comenzó como un rumor en frecuencias policiacas, en el sentido de que las autoridades tomarían el control de las subestaciones y plantas de energía en el centro del país, se volvió realidad alrededor de las 23 horas, cuando aproximadamente mil elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal asumieron el control de las instalaciones centrales de LFC localizadas en la zona de Circuito Interior y Marina Nacional, en la ciudad de México.

Los primeros agentes llegaron a bordo de 15 vehículos y procedieron a cerrar la lateral de Circuito Interior, casi desde avenida Hidalgo hasta Marina Nacional. Cerca de las 24 horas, las unidades fueron retiradas y la zona quedó resguardada por agentes dotados de equipos antimotines, además de una malla metálica de más de dos metros de altura.

Alrededor de 50 trabajadores que se encontraban en la empresa cuando ingresó la Policía Federal se retiraron y se dirigieron a su sede sindical.

Funcionarios del gobierno federal revelaron que desde las primeras horas de este sábado, células de agentes federales se desplegaron en las inmediaciones de los centros de operación de LFC, ya que únicamente se estaba a la espera de la orden presidencial para actuar.

Los entrevistados señalaron que la Policía Federal reforzó la presencia de agentes en el estado de México, Puebla y el Distrito Federal, los cuales se harían cargo del control perimetral y de la seguridad en las instalaciones.

En tanto, la Sedena movilizó a 800 hombres capacitados en el manejo y operación de instalaciones eléctricas a fin de evitar cortes en el suministro.

Según las fuentes consultadas, la estrategia fue considerada desde hace varios días, luego de que la Secretaría del Trabajo no otorgó la toma de nota a Martín Esparza como líder de los electricistas.

Este operativo esta considerado como parte de los planes de seguridad nacional para evitar fallas en la operación de instalaciones consideradas estratégicas.

Fernando Amezcua, secretario del exterior del SME, informó que a las 23:30 horas, la Policía Federal tomó control de todas las instalaciones consideradas estratégicas, entre ellas las de Cuernavaca, Pachuca, Necaxa, Pedregal, Anzures, Lechería, valle de México e inclusive el departamento de quejas, así como el área de control central, la cual se localiza en el Distrito Federal.

Amezcua señaló que no tienen conocimiento de ningun mandamiento judicial o averiguación previa iniciada contra la dirigencia del sindicato; sin embargo, dijo: “no sabemos qué esperar ahora del gobierno federal”.

El secretario del exterior declaró que ante esta situación, “el sindicato y los trabajadores no pueden hacerse responsables del suministro, ya que ahora no se sabe quién tiene el control de las instalaciones”. Al cierre de esta edición fuentes federales indicaron que la Policía Federal tomó 91 de 103 instalaciones de la empresa.

Con información de Javier Salinas, Israel Dávila, Carlos Camacho, Rubicela Morelos y Javier Puga/ La Jornada de Oriente



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Cuestiona a Nava por no exigir que Cemex pague impuestos

En la embestida al sindicato están quienes quieren privatizar el sector: AMLO

Claudio X. González, detrás del embate al SME: López Obrador


Más de 15 mil personas acudieron al mitin que Andrés Manuel López Obrador encabezó en Comalcalco, TabascoFoto La Jornada


Andrea Becerril
Enviada



Cárdenas, Tab., 10 de octubre. Detrás de la embestida gubernamental contra el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) están los que presionan para avanzar hacia la privatización total del sector eléctrico, entre ellos el empresario Claudio X. González, denunció aquí Andrés Manuel López Obrador.

Reveló que el también integrante del consejo de administración de Televisa y de otros consorcios tiene, en sociedad con José Córdoba Montoya –quien fue asesor del ex presidente Carlos Salinas de Gortari– una empresa que genera energía eléctrica, y la vende “a precios elevadísimos” a la Comisión Federal de Electricidad.

“¡Son los intereses de los mismos!”, recalcó, ya que Claudio X. González fue asesor en materia eléctrica de Salinas de Gortari, “el innombrable”, quien reformó una ley secundaria para abrir la puerta a la participación de la iniciativa privada en la generación de electricidad, a pesar de que la Constitución lo prohíbe.

Ahora Claudio X. González participa en el negocio de la electricidad y forma parte del grupo de “potentados” que presionan para que el “gobierno usurpador” de Felipe Calderón liquide la empresa Luz y Fuerza del Centro y el SME. Son ellos los que han desplegado una campaña mediática para desprestigiar a los trabajadores electricistas y su sindicato, sostuvo.

Por eso “he dicho que, al golpear a los electricistas, Calderón obedece a los intereses de sus patrones, los que le ayudaron al fraude electoral de 2006”, insistió López Obrador.

Expresó, sin embargo, confianza en que los trabajadores del SME van a enfrentar, con ayuda de la sociedad, la campaña que desde el poder político y económico se orquesta en su contra.

“Los trabajadores del SME actúan siempre con mucha responsabilidad, tienen la razón y sus protestas son pacíficas, dentro de la resistencia civil”, apuntó.

Se refirió asimismo a la propuesta del dirigente panista César Nava de disminuir 50 por ciento los recursos públicos destinados a los partidos políticos.

“Está bien, pero habría que preguntarle por qué no plantea igualmente que Lorenzo Zambrano, dueño de Cementos Mexicanos, pague impuestos, porque él y los demás grandes empresarios afines al régimen están exentos de cumplir con sus obligaciones fiscales”.

En su quinto día de recorrido electoral por Tabasco –donde se realizarán comicios el próximo domingo 18 para renovar las 17 alcaldías y el Congreso local–, López Obrador llevó a cabo cinco mítines en los municipios de Huimanguillo, Cárdenas y Comalcalco, a los que asistieron miles de lugareños.

Lo acompañaron sus tres hijos mayores, José Ramón, Andrés Manuel y Gonzalo Alfonso, además de los senadores Rosalinda López Hernández y Arturo Núñez, así como el dirigente del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la entidad, José Ramiro López Obrador.

El “presidente legítimo” recordó a sus paisanos que el próximo lunes encabezará una movilización en San Lázaro para insistir en su propuesta de reforma fiscal, la cual, a diferencia del proyecto de Calderón, plantea recaudar 500 mil millones de pesos sin incrementar gravámenes ni las tarifas de electricidad, gas y gasolina.

En ejidos y comunidades de Huimanguillo y Cárdenas, aseveró que la nueva ola de violencia desatada en el país –donde un día antes se cometieron 42 ejecuciones– se debe a la injusta política neoliberal establecida hace 26 años, que ha llevado a la pobreza a la mayoría de los mexicanos.

Si la estrategia económica no cambia de manera radical, y si se insiste en ese modelo “de pillaje” que lleva a la concentración de la riqueza y los privilegios en pocas manos, la inseguridad y la criminalidad seguirán en ascenso, advirtió.

“Si estos irresponsables, estos políticos corruptos, estos traficantes de influencias insisten en su propuesta económica, nos van a desgraciar la vida a todos.”

A pesar de la polarización en los municipios por la pelea electoral entre el PRD y el Partido Revolucionario Institucional, no hubo ningún incidente durante la larga jornada de López Obrador, quien en cada concentración pidió a sus simpatizantes no ceder ante los intentos del gobernador Andrés Granier y de su aparato priísta por comprar voluntades.

Es muy lamentable, dijo luego, que “corra dinero público a raudales para intentar la compra de votos y de conciencias”, mientras la mayoría vive en la miseria.

Por la noche cerró actividades con una concentración masiva en la plaza central de Comalcalco, donde dijo a los más de 15 mil perredistas asistentes que aunque el gobierno de Granier reparte despensas, láminas y vales “para electrodomésticos, lo que no es de extrañar de quien hace tres años distribuyó miles de bicicletas para que votaran por él”, no deben olvidar que a la hora de votar lo harán libremente.